Category: Series

  • Privilegios y desigualdad: otra temporada magistral de The Good Fight

    Privilegios y desigualdad: otra temporada magistral de The Good Fight

    Los seguidores de The Good Fight (CBS) estamos expectantes, pues la cuarta temporada se ha visto obligada a terminar tres episodios antes de lo previsto debido a la pandemia de coronavirus y todavía no tenemos una fecha de vuelta. Pero también estamos contentos porque nos han regalado otra temporada magistral, con los privilegios, la desigualdad ante la ley y la corrupción judicial y económica como tramas principales.

    Privilegios judiciales

    Como ya comenté hace unas semanas en este blog, uno de los grandes arcos argumentales d esta cuarta entrega era cómo determinados poderes económicos obligaban a jueces a caer en la corrupción bajo amenazas y chantajes.

    Corrupción de Trump
    Usando sus clásicos vídeos musicales narran la sutil forma en que la corrupción llega a la legislación, a través de puertas traseras y privilegios presidenciales.

    El informe Memo 618 que vemos en el segundo episodio nos va a mostrar cómo una gran cantidad de magistrados han sucumbido y están prevaricando o dejando de cumplir su función en aquellos casos en los que están involucrados determinados agentes económicos. Y todo bajo la aprobación del Departamento de Justicia, como vemos en el último episodio, en el que Julius Cain es detenido tras intentar denunciar estos hechos.

    Acusación de soborno
    Inmediatamente después de realizar su denuncia contra el intento de corrupción judicial que ha sufrido, a Julius le ‘llueve’ una acusación de soborno.

    Privilegios económicos

    Privilegios también observamos por parte de los nuevos dueños del bufete, la multinacional STL Laurie, que urde todo tipo de tramas para quedarse con la firma y parece estar boicoteando algunos de sus casos principales.

    Privilegios para todo
    Lucca también experimenta su ración de privilegios por ser amiga de la famosísima multimillonaria Bianca.

    Además del elemento caricaturesco que presenta la decoración que han impuesto, vemos cómo despliegan todo su poder para conseguir lo que quieren, y sospecho que en el futuro sabremos quién ha sido el promotor inicial de esa adquisición.

    Rabiosa actualidad

    Uno de los puntos fuertes que ha tenido siempre The Good Figth es su conexión con la actualidad más rabiosa. Ya en The Good Wife sucedía, y se plasmaban en ficción casos que habían tenido lugar en la vida real, pero en esta secuela han mejorado todavía más su técnica.

    Presunta corrupción en el tema Epstein
    El último episodio de esta temporada toma pie de la presunta trama de corrupción en tratos a favor hacia Epstein para hacer una ficción realmente ingeniosa.

    Y es que han conseguido la maravilla de cuadrar su último episodio, The Gang Discovers Who Killed Jeffrey Epstein, con el estreno en Netflix de Jeffrey Epstein: Fifthy Rich (serie que tengo pendiente y de la que hablaré aquí en cuanto la vea).

    Epstein y Trump
    La imagen de Epstein y Trump que tanto está dando de qué hablar estos días está también perfectamente incorporada a la trama.

    En él, de manera magistral y paródica, el bufete entero, a petición del Estado, se embarca en averiguar si Epstein se suicidó en su celda o fue asesinado, y para ello crean una trama divertidísima en la que un supuesto peluquero de las estrellas habría recibido una nota cifrada para la novia de Epstein el mismo día que lo detuvieron.

    Muy actual es también el tema de los privilegios, el sexo y el género en las competiciones deportivas. Así, a Boseman le toca defender a una nadadora afroamericana de clase trabajadora que, tras mucho luchar por competir en la selección nacional, se ve relegada por otra nadadora.

    Privilegios de sexo en The Good Figth.
    Privilegios de sexo en The Good Figth.

    A lo largo del juicio se ve que la nadadora rival en realidad es una mujer que ha hecho la transición y a la que el comité parece haber dejado un tiempo extra para poder rebajar el nivel de testosterona.

    La trama señala las incongruencias e injusticias, y termina de manera que una tercera sea descalificada por tener altos niveles de la “hormona masculina”, pese a ser mujer. Un tema muy complicado y que está generando ríos de tinta.

    Esperemos que The Good Figth regrese pronto, porque eso también significará que toda esta pesadilla sanitaria habrá terminado.

  • La belleza triunfa en Westworld

    La belleza triunfa en Westworld

    Ya dije hace semanas que me parecía que Westworld (HBO) estaba tomando unos tintes revolucionarios en pro de la libertad y del amor. Algún lector me respondía que no, que no terminaba de creerlo, que seguro que Dolores tramaba algo perjudicial para la humanidad. Pero no ha sido así, y se ha impuesto la belleza.

    Aviso: este post es un conglomerado de spoilers de la última temporada de Westworld, así que te aconsejo que, si no la has visto, te abstengas de leerlo de momento, o lo hagas bajo tu responsabilidad.

    La belleza del libre albedrío

    Esta última temporada de Westworld, más ciberpunk que nunca, plantea cuestiones filosóficas como la naturaleza del ser, el libre albedrío, el potencial alcance del big data para el control de la humanidad, el poder de las decisiones…

    Dentro del mundo distópico en el que se ubica la multinacional Delos, propietaria de los robots del parque Westworld y del proyecto de recopilación de comportamiento humano más grande del mundo, la corrupción empresarial llega a tal punto que, a través de una IA como Rehoboam, ejerce un control totalitario sobre las vidas de los humanos.

    Si el sistema marca a alguien como potencial disruptor, ninguna acción que quiera tomar para hacer el bien o construir un futuro sólido será posible. Los rechazos laborales, la imposibilidad de acceder a créditos y las oportunidades que se le presenten irán encaminadas a cumplir los pronósticos de la máquina.

    Elogio de la capacidad de elegir
    Westworld termina constituyéndose una oda a la capacidad de tomar decisiones y el libre albedrío.

    Partiendo de la base de que no existe el libre albedrío y de que todo puede ser predicho a partir del comportamiento anterior y de patrones humanos, se elimina el libre albedrío obedeciendo a los designios de una IA.

    No hay posibilidad de espontaneidad ni belleza en un mundo dispuesto por una computadora gigante.

    Belleza frente a corrupción y control

    Frente a la concepción de que la seguridad (de unos pocos, preferentemente las clases altas) es más importante que la libertad, Dolores termina librando una batalla a muerte por la belleza, por el amor y por la libertad.

    En sus últimas palabras con Maeve ella afirma que es porque está programada para ver la belleza del mundo, pero lo cierto es que su personaje va transformándose a medida que conoce emociones humanas complejas.

    Bodad y belleza frente a corrupción y fealdad
    Dolores decide ver la bondad y la belleza frente a la fealdad y la corrupción humanas.

    Es muy marcado el cambio de la Dolores que al salir de Westworld solo busca venganza contra los seres humanos a la que se enternece y crea un vínculo con el hijo de Charlotte Hale, a la que suplanta, o con Caleb, un estupendo Aaron Paul que elige como compañero por su empatía y capacidad para elegir hacer el bien en situaciones en las que todos los demás eligen lo contrario.

    Westworld, después de todos estos vaivenes, nos viene a enseñar la necesidad de seguir apostando por la libertad, aunque, tal y como quedan abiertas las líneas para una posible siguiente temporada, tal vez se trate de una ilusión.

    Porque, ¿qué maquinaciones tienen en mente los supervivientes, entre los que se encuentra la falsa Charlotte Hale, que quiere suplantar también a William? ¿Qué papel jugarán Bernard y Lo Sublime en el futuro de ambas especies?

     

  • Encubrimiento y cultura del silencio en The Morning Show

    Encubrimiento y cultura del silencio en The Morning Show

    Este confinamiento me está dando tiempo para ver muchas series que tenía pendientes, como The Morning Show, la puesta de largo de Apple TV+ que trata sobre el acoso sexual y su encubrimiento generalizado en entornos televisivos.

    El post entero contiene spoilers, así que, si todavía no la has visto, tenlo en cuenta y no te adentres demasiado.

    El elenco

    Uno de los puntos fuertes de esta serie es el elenco que la conforma. Jennifer Anniston, Steve Carell y Reese Whiterspoon imprimen una calidad tremenda a una producción que, de lo contrario, quizá hubiese pasado más desapercibida.

    Para algunos espectadores, entre los que me encuentro, esta se trata de una de las mejores actuaciones de Jennifer Anniston (no voy a negar que le tenía cierta manía en Friends, y a la serie entera). Borda su papel de presentadora del programa informativo matutino más famoso de Estados Unidos. Quizá también porque en sí misma, Alex Levy, su personaje, es la viva imagen de su público objetivo, mujeres estadounidenses de clase acomodada.

    Steve Carell, por su parte, interpreta el papel de copresentador acusado de acoso sexual y presunta víctima del movimiento #MeToo. Y tiene enjundia que precisamente sea este actor quien protagonice esta serie, pues ya su personaje de director en The Office era un tipo que se pasaba el día haciendo chistes sexistas e inapropiados (“That´s what she said”), pero con un aire de candidez, así que quien hiciese el casting sabía lo que tenía entre manos.

    Aborto en The Morning Show
    El personaje de Bradley Jackson es tan fresco y espontáneo que hasta confiesa en directo haberse practicado un aborto. En directo. En Prime Time. En Estados Unidos.

    Por su parte, Reese Witherspoon continúa su senda de producciones televisivas feministas, iniciada con la magnífica Big Little Lies, de la que os he hablado varias veces en este blog. Aquí hace de Bradley Jackson, una reportera de Virginia que no puede evitar decir las verdades a la cara y tener conflictos, incluso, con gente con la que no debería y de los que puede salir muy perjudicada.

    El resto de actores hacen su papel de forma más que solvente, con especial mención a Billy Crudup, que interpreta a Cory Ellison, presidente recién nombrado de la división de informativos, un tipo inteligente, astuto y que instiga toda la revolución que va a haber en el programa, aunque con el objetivo de medrar (veremos qué papel le dan en la siguiente entrega).

    Personaje de Cory
    Cory Ellison es probablemente el personaje más extraño de toda la serie, siempre empujando a los demás a actuar, con el objetivo de medrar, pero también de divertirse, pues es un cínico en toda regla.

    #MeToo

    Otro de los puntos fuertes que tiene la series es que, aunque resulta muy evidente por los primeros planos que le dedican a las que luego sabremos que fueron las víctimas de Mitch Kessler, los hechos no se narran hasta casi el final de la primera temporada (ya hay segunda en marcha).

    Y es que, durante los primeros episodios, se puede ver a un Kessler deprimido, haciéndose la víctima y quejándose de que el movimiento #MeToo, del que él tanto ha informado y con cuyas víctimas él tanto se ha solidarizado en antena, ahora se ha descontrolado y ya se acusa a gente que no ha hecho nada, como él.

    Encubrimiento generalizado
    Una de sus víctimas es quien acusa a Kessler ante Recursos Humanos.

    Nada más lejos de la realidad, pues, según se van desentrañando los hechos, se ve que, si bien no emplea la violencia para sus actos, sí fuerza a muchas de sus compañeras amparándose en el miedo de estas a ser despedidas, e incluso en el respeto que les infunde su jefe.

    El poder y el privilegio como armas para la impunidad ante el acoso sexual, y el encubrimiento como modus operandi del resto del equipo es algo habitual en la industria del entretenimiento, como hemos podido ir comprobando tras casos como el del condenado Harvey Weinstein. Ni siquiera es necesario realizar amenazas explícitas.

    Machismo despiadado e hipócrita

    En The Morning Show se muestra, además, la hipocresía de quienes aseguran haber tomado la medida de expulsar a Kessler por sus conductas inapropiadas mientras simultáneamente están buscando cómo expulsar del programa a Alex Levy porque la consideran “vieja” y sin “química” con el presentador.

    En este sentido Jennifer Anniston imprime al personaje de Levy la fuerza de la mujer que llega al culmen de su carrera y se ve abocada a enfrentarse a todo el “club de machitos” para mantener su estatus en el programa.

    Encubrimiento y corrupción
    Alex Levy sufre el machismo, pero a la vez ejerce opresión y machismo sobre las víctimas de su compañero.

    Levy mantiene a lo largo de toda la temporada conversaciones muy desagradables para poder seguir siendo la presentadora. Se ve, además, cómo ha tenido que renunciar a toda vida familiar, llevándose el rechazo de su hija, para poder estar en un puesto que, sin embargo, se da porque sí a un compañero suyo que no cesa de cometer delitos contra las mujeres (que ella también encubre, por supuesto).

    Encubrimiento de los compañeros y compañeras

    En el ambiente de trabajo que se muestra en The Morning Show hasta el aterrizaje forzoso de Bradley Jackson, lo habitual es que tanto hombres como mujeres hiciesen chistes y comentarios de mal gusto sobre las víctimas de Kessler.

    Encubrimiento y complicidad
    Mirar de otra manera a la víctima, reírse de ella, creer que ha mantenido relaciones sexuales por medrar… todo son formas de encubrimiento y complicidad.

    La propia Levy, como le señala Kessler, es la más cruel y despiadada con las chicas. No hace falta ser hombre para ser cómplice.

    Es la cultura del silencio sobre los actos de violencia y de encubrimiento y culpabilización de la víctima. Nadie quiere ver que su jefe es un depredador y, sin embargo, piensan en sus víctimas como unas trepas que se acuestan con él porque quieren dar un empujón a su carrera profesional.

    Encubrimiento y corrupción empresarial

    En la cima de todo el encubrimiento se encuentra el presidente de la cadena, que cuando una de las víctimas acude a él llorando para pedir ayuda por lo que le ha ocurrido, le pide que no lo diga en alto e inmediatamente le da un ascenso.

    Corrupción empresarial en The Morning Show
    En la cúspide del encubrimiento y la corrupción empresarial se sitúa el presidente de la cadena.

    En The Morning Show se hace una gran denuncia de la corrupción empresarial, que se manifiesta también en censura de noticias que perjudican a la clase social a la que pertenecen tanto su presidente como los anunciantes. Y es el propio presidente contrata a una investigadora privada para que culpe a otra persona de sus propios delitos. Nada que no ocurra en el mundo real.

    La moraleja que nos deja esta serie es la necesidad de exponer a los depredadores sexuales y enfrentarnos a todos los estamentos que se intenten interponer en el camino, pero manteniendo a la vez seguras a sus víctimas, pues son las que sufren por partida doble y triple el abuso y la corrupción generalizada del sistema.

  • Misterio, prostitución y tejemanejes de la CIA en The New Pope

    Misterio, prostitución y tejemanejes de la CIA en The New Pope

    Ya he escrito alguna vez sobre lo magistrales que son ambas entregas de la serie de ficción de Sorrentino sobre el Vaticano (HBO): The Young Pope y The New Pope. Hoy me quiero detener en varios aspectos de la última entrega que no he visto muy comentados en blogs y redes sociales: el misterio de la propia creencia, la prostitución y las injerencias de actores políticos externos.

    Se trata de un post repleto de SPOILERS, así que, si no quieres que te arruine la serie, no sigas.

    El Misterio con mayúsculas

    Comienzo por la parte más religiosa, aunque no por ello menos blasfema de The New Pope, la que corresponde al misterio, a la revelación misma de la deidad en la figura de Lenny Belardo (increíblemente interpretado por Jude Law).

    Ambos Papas se presentan como farsantes.
    Ambos Papas se presentan a la vez como farsantes y grandes personas entregadas a la Iglesia.

    Lenny Belardo se manifiesta como un santo capaz de obrar milagros tan dudosos desde el punto de vista moral como matar a su sucesor, un Papa franciscano dispuesto a entregar las riquezas de la Iglesia Católica a los pobres, simplemente moviendo un dedo desde su coma. Un dios un tanto extraño este que se revela para mantener el estatus quo y la corrupción de su institución.

    Belardo despierta tras meses inconsciente y parece conocedor de muchos secretos que han tenido lugar en su ausencia, pero, según vamos conviviendo más con el personaje, vemos que es un megalomaníaco con complejo de Dios y ni él mismo sabe reconocer sus propios límites.

    No obstante, en esta ensoñación fantástica que son estas creaciones de Sorrentino, siempre queda lugar a la duda, y su muerte en la Plaza de San Pedro en un stage diving (zambullida desde el escenario) que daría mucha envidia al propio Iggy Pop queda envuelta en un halo de misterio y divinidad.

    stage diving
    La escena del Papa Pío XIII haciendo un lanzamiento desde el escenario quedará grabada en nuestras retinas para siempre.

    ¿Es Lenny Belardo un santo o un farsante? ¿Se manifiesta dios para que todo en el Vaticano siga como está?

    Fruto de estos delirios se genera, asimismo, un fanatismo que deriva en un grupo terrorista similar al islámico, porque el paroxismo religioso es idéntico en las distintas creencias.

    Prostitución y doble moral

    Otra de las temáticas que más se tratan en esta secuela es la prostitución, presuntamente instaurada en el seno de la Iglesia tanto dentro de la curia como entre la sociedad laica que la sostiene.

    Resulta sobrecogedora y aterradora a partes iguales la red de prostitución de mujeres requerida por jueces, médicos y altos funcionarios para satisfacer las necesidades de sus hijos discapacitados. El espectador se queda perplejo ante el nivel de blasfemia o de realismo, preguntándose eternamente si existe tal trama en la realidad y asombrándose pensando en la sola posibilidad.

    En este sentido, el tema de la prohibición del aborto por parte de la Iglesia se enfoca desde un ángulo duro, no apuntando hacia entrañables bebés, sino hacia preadolescentes y adolescentes ya desarrollados. Incluso en uno de los casos, en los que Lenny intenta mediar haciendo un milagro, se ve a una madre creyente completamente destrozada por ver a su hijo con espina bífida postrado en una cama. La dicha de la maternidad convertida en una penitencia, el arrepentimiento de haber tenido a un hijo que sufre a diario.

    Menos empatía provoca en el espectador la corrupción moral de los cardenales en orgías con prostitutas, algunas de ellas menores, y con la misma crudeza nos la presenta Sorrentino, y en este caso quizá produce más repugnancia por los escándalos sexuales que ha habido en la Iglesia y que en una serie tan crítica como esta no se podían dejar pasar.

    Las monjas del Vaticano

    Mención especial merece el tratamiento que en esta entrega se ha dado a las monjas que trabajan laboriosamente en el Vaticano, presentadas como unas mujeres explotadas en una institución patriarcal que las tiene para cubrir los cuidados básicos, pero a la vez como sujeto y objeto de deseo.

    Embarazos no deseados, acoso sexual entre las propias hermanas, intentos de huelga y sabotaje para ser tenidas en cuenta… me atrevería a decir que es una de las producciones más valientes y extravagantes a la hora de representar un convento.

    Eso sin contar las introducciones y los cierres de los episodios, en los que las monjas se deshacen de los hábitos para bailar y contornearse sensualmente al ritmo de música electrónica, o la blasfemia de sugerir excitación sexual a la encargada del cuidado de Lenny Belardo durante su convalecencia.

    Sorrentino impresiona con una osadía tras otra, y de una manera tan elegante, además, con una fotografía y unos planos tan perfectos que uno empieza a creer que va a tener síndrome de Stendhal.

    El misterio de la CIA

    En esta temporada se desvela, además, el misterio de un personaje que parecía manejar los hilos del Vaticano, Bauer, sin saberse exactamente cómo ni por qué.

    Bauer es un tipo extravagante, que, junto con el Secretario de Estado del Vaticano, Voiello, maquina para que nada cambie. Tanto él como Voiello personifican la corrupción y, sin embargo, terminan siendo los personajes menos extraños de todos los que se pasean por la serie.

    Bauer intriga para terminar con Papas incómodos y parece saber más que los propios cardenales sobre qué se cuece dentro de los propios muros de la sede de la Iglesia.

    corrupción Bauer
    Bauer es uno de los personajes más intrigantes y cargados de misterio de toda la serie.

    Será al final, cuando se van cerrando todas las tramas, cuando sepamos, sin que nos lo lleguen a decir explícitamente tampoco y a través de uno de tantos diálogos espléndidos con Voiello sobre el poder, que se trata de un agente de la CIA y que su siguiente destino es Corea.

    Paolo Sorrentino nos vuelve a descubrir una vez más que es un genio de la narración. Pocos guionistas y directores consiguen unos diálogos tan profundos y coreografiados que se queden grabados en la memoria, y una poesía visual tan completa en cada una de sus producciones.

  • Los Durrell estafa a los fanáticos de la Trilogía de Corfú

    Los Durrell estafa a los fanáticos de la Trilogía de Corfú

    La adaptación de una novela o una saga de culto suele ser una tarea complicada para contentar a los seguidores. Es algo sobre lo que he escrito en más de una ocasión en este blog a raíz de The Witcher, o incluso de Game of Thrones (que estuvo muy bien hasta que se desviaron de los libros). Pero cuando desvirtúas todo el contenido, como han hecho en Los Durrell, los más fieles solo pueden sentirse estafados y preguntarse qué pensaría el escritor si viese lo que se ha hecho con su obra.

    La idiosincrasia de la familia Durrell

    Desde el primer episodio se ve ya cómo la fantástica señora Durrell, siempre apaciguadora de las discusiones entre sus hijos y con un espíritu muy afable se presenta como una mujer amargada que reprocha continuamente a sus hijos no colaborar con las tareas de la casa, cosa que no sucedía en los libros.

    Además, presentan la situación económica de los Durrell como apretada, incluso llegando a la pobreza con sopas insípidas hechas tan solo de hierbajos, cuando el propio Gerald Durrell reconoce en sus libros que en aquella época gozaban de muy buena salud económica y que no pasaron aprietos de ningún tipo.

    Partiendo de esa base, la estancia entera en la isla cambia completamente. No es lo mismo ir holgado y poder alquilar las villas que quieras que entrar con dificultades económicas, no tener que comer y poner a trabajar a los hijos, otra cosa que en los libros no sucedía.

    La saga, para quien no la conozca, es absolutamente deliciosa. Son cinco años en los que una familia de origen británico que había vivido en India a todo trapo y había perdido a su padre, ingeniero de obras públicas, se muda a la maravillosa isla de Corfú a disfrutar del buen tiempo, de la naturaleza, de la gastronomía y de la vida ociosa. Nada que ver con este valle de lágrimas que es Los Durrell.

    Estos no son mis Durrell

    Además de la madre, Louise Durrell, los guionistas, productores y directores de esta serie de la cadena ITV, han desvirtuado completamente al resto de los personajes.

    Leslie aparece persiguiendo a mujeres corfiotas, enamorándose y peleándose con lugareños por despecho con escenas violentas que no tuvieron lugar en los libros.

    Margo, obligada a trabajar en la consulta de un doctor inventado, y sin ningún tipo de valía para ello. Y es cierto que Margo en los libros originales no presenta las cualidades literarias de Larry, o las naturalistas de Gerry, pero sí tiene sus propios intereses en las manualidades y la decoración.

    Larry quizás es el personaje que más se parece a la representación que hace su propio hermano en sus narraciones autobiográficas, pero las anécdotas que se le atribuyen son completamente inventadas y fuera de lugar.

    Lo que han hecho con el personaje de Gerry es más que una estafa. De protagonista indiscutible de su propio relato, con estupendas e interesantísimas historias de sus observaciones naturalistas en su etapa unschooler, ha pasado a ser una mera comparsa que va de acá para allá con muchos animales que no se sabe ni de dónde vienen.

    Se suma a esta decepción la pésima elección de personajes que conocen en su experiencia en Corfú, como Spiro, al que vemos como un dandi mediterráneo en lugar del entrañable y adusto regordete con bigotón y manos enormes. O el capitán Creech, que si bien ya era un viejo verde en los libros, nunca llegó a besar violentamente a la señora Durrell, y mucho menos ella a apuntarle con una escopeta (una reacción más propia del medio oeste americano que de la clase social a la que pertenecía esta familia).

    Spiro dandi, una estafa
    La representación de Spiro en Los Durrell dista mucho del personaje real que narra Gerry en sus libros.

    Exceso de tensión sexual y escenas innecesarias

    Pero quizá lo más ridículo de esta serie es la cantidad de escenas de tensión inventadas y completamente innecesarias que hay en cada episodio, como la tensión sexual entre la madre y el personaje de Sven, que está pésimamente reescrito a partir de otro que era amigo de Larry y que era muy querido por toda la familia.

    El personaje de Sven es una estafa
    Como seguidor de la Trilogía de Corfú me indigna profundamente ver las escenas de ligoteo y tensión sexual de la madre que jamás narró Gerry en sus libros. Y no es un arranque de mojigatería, es cuestión de ser fiel a la verdad.

    En todos los episodios hay un momento de suspense, bien por una apendicitis, una pelea de bar o robos completamente inéditos que nunca tuvieron lugar en los libros.

    Es la clásica producción mediocre en la que imaginas a los productores o los guionistas diciendo “hay que introducir algo de sexo o violencia“, cuando la narración de la Trilogía de Corfú precisamente lo que tiene de bello y original es que es el relato de unos años estupendos en los que a esa familia en realidad no le pasa nada, salvo la vida.

    Pero hay que ser muy buen narrador para contar una historia bella en la que no ocurra nada, como lo era Gerald Durrell hablando de esos años de su vida, o lo puede ser Paolo Sorrentino en una película como La gran belleza.

    Mi familia y otros animales de 2005

    Mi opinión sobre Los Durrell no se trata de una pataleta de fanático, pues en el lado opuesto a esta última adaptación se encuentran tanto la fantástica coproducción australiano-británica-estadounidense de 1987 como la película dirigida por Sheree Folkson en 2005.

    En este caso, que es el más reciente y el que más fácilmente se puede encontrar para ver, se reproducen fielmente el contexto y el carácter de cada uno de los personajes.

    Spiro bien hecho
    Este Spiro es idéntico a como lo describía Gerry Durrell en sus libros.

    Mi familia y otros animales, que toma el nombre del primer libro de la Trilogía de Corfú, es un film apacible, en el que, como en las novelas, la familia Durrell disfruta de unos maravillosos años en la isla de Corfú. Sin penurias económicas, sin situaciones violentas inventadas, con un Gerry narrador y protagonista y con unos personajes autóctonos realmente fieles a las descripciones que se daban de ellos en la saga.

    mi familia y otros animales
    La película de Mi familia y otros animales de 2005 es la que más fielmente representa a la familia Durrell.

    La banda sonora también acompaña ese ambiente siempre festivo y de verano eterno que vivió esta fantástica familia durante cinco años.

    Para quien quiera acercarse a esta historia, es mejor hacerla a través de esta película y, por supuesto, de los libros, en los que se narra de primerísima mano.

  • Ironía fina en The good fight

    Ironía fina en The good fight

    Llevamos tan solo dos episodios de la nueva entrega de The good fight y ya estamos absolutamente extasiados por la ironía fina y el ingenio de esta joya de CBS. Y es que estos dos episodios han sido un dardo tremendamente original dando diana en la crítica política a la corrupción y la hipocresía. En su línea, pero, contra todo pronóstico y subiendo todavía más el listón, mejorándola.

    Ironía fina y autocrítica

    El primer episodio de esta nueva temporada es absolutamente demoledor por su capacidad de crítica al Partido Demócrata, que es el que se presupone favorito del bufete.

    Se trata de un capítulo onírico en el que Diane se encuentra viviendo una ensoñación en la que Hillary Clinton ha ganado. Toda su alegría y gozo al pensar que el gobierno corrupto, autoritario y supremacista de Trump había sido solo una pesadilla se desvanecen al ver que al ver cómo la corrupción y los escándalos también afectan a la administración de su candidata preferida.

    Ironía y corrupción en The good fight
    ¿Y si Hillary Clinton hubiese ganado la presidencia en 2017? Una pregunta con grandes respuestas en The good fight.

    Descubre con horror, además, cómo, al haber vencido una mujer el movimiento feminista se encuentra completamente anestesiado, no ha surgido el #MeToo y Harvey Weinstein no ha sido desenmascarado. Es más, le tocará a ella defenderlo de una acusación de violencia contra un trabajador y, sabiendo que se trata de un acosador y agresor sexual, intentará detenerlo.

    Equipo de Harvey Weinstein
    Diane intenta por todos los medios no representar a Harvey Weinstein durante la ensoñación porque sabe qué delitos cometió.

    Mientras tanto, sus compañeros de bufete intentarán persuadirla, pues los números para ellos no van tan bien como en la ‘era Trump’ y necesitan agarrarse a cualquier tipo de cliente, y a cualquier precio.

    Una forma muy inteligente de jugar con fina ironía al “y si” realizando, además, una autocrítica al movimiento feminista.

    #MeToo
    En un mundo con una mujer como presidenta de una de las primeras potencias mundiales, ¿se produciría un movimiento #Metoo?

    Nuevos e irónicos aires para el bufete

    Entre el final del primer y surrealista episodio y el principio del segundo hay una elipsis de unos meses que Diane usa para viajar. A su regreso a Reddick, Boseman & Lockhart se encuentra una oficina completamente distinta, acondicionada a gusto de los nuevos dueños, que, a pequeñas pero muy caricaturescas pinceladas, se nos muestran muy excéntricos.

    Nuevos dueños del bufete
    Los detalles de la decoración de la oficina revelan que los nuevos dueños son unos nuevos ricos excéntricos, extravagantes y un tanto ridículos.

    STR Laurie, firma multinacional que compra parte del bufete cuando este pierde a ChumHum, introduce una nueva decoración inspirada en Gaudí, con toques ecológicos en madera y frikadas rococó como una gárgola en la fachada de la oficina de Adrian. Asimismo, dos veces a la semana institucionalizan el “día de las mascotas”, en el cual los socios, pero solo los “de nombre”, pueden traer a sus perros al centro de trabajo, que se llena de canes haciendo sus necesidades por todas las esquinas mientras una asistenta vestida a modo de criada va recogiendo y limpiando todo.

    Ironía y ridículo
    Decoración pseudoespiritual y rococó en interiores y exteriores de la empresa, fina ironía para describir a un tipo muy determinado de rico estadounidense.

    Son nuevamente toques de ironía que nos permiten saber de qué tipo de jefes estamos hablando. Son jefes que, de tan benévolos que parecen, dando a cada uno aquello para lo que ellos creen que valen más, levantan al mismo tiempo alegrías y suspicacias.

    Extravagancia e ironía en The good fight
    ¿Qué pensarías de tu nuevo jefe si entrases en su despacho y tuviese esta decoración?

    Corrupción judicial

    La parte más crítica y donde la risa, aunque también presente, tiene menos lugar, pues entramos en el terreno del thriller y del drama es la que se dedica a la corrupción. Si en temporadas pasadas la corrupción protagonista fueron la policial y la del propio bufete, sobornando a víctimas de acoso sexual de su anterior socio, en esta se destapa la del sistema judicial federal.

    El que va a ser uno de los grandes arcos argumentales de esta entrega se presenta a través de Diane, a quien STR Laurie ha dedicado a litigar los casos “probono”, es decir, los que el bufete realiza “para ser un buen ciudadano”. Intentando defender a una joven empresaria afroamericana a la que un magnate de la construcción, supremacista blanco y negacionista del Estado quiere desahuciar para construir en el lugar donde está su restaurante, se descubre un entramado de sobornos, coacción y extorsión a jueces.

    Trama de corrupción empresarios
    Una trama de corrupción involucra a empresarios y gobierno en esta nueva temporada de The good fight.

    Diane, atónita de que su excompañero Julius, ahora convertido en juez federal, claudique y prevarique, comprueba cómo el pilar en el que ha basado su vida, la administración de la justicia, también se desmorona ante ella.

    Corrupción empresarial
    La impunidad llega a tal punto que esta trama de corrupción ni siquiera necesita órdenes judiciales para imponer sus designios.

    Esto no ha hecho más que empezar y veremos dónde nos llevan todas las tramas. Eso sí, el siguiente episodio no podremos verlo hasta el 30 de abril, pues, como nos han indicado los propios actores, guionistas y resto de equipo técnico de la serie en un videomensaje que a muchos nos ha llegado al corazoncito, el confinamiento por el coronavirus les ha pillado a cada uno en un sitio distinto y las tareas de posproducción se complican cuando tantas personas tienen que coordinarse a la vez sin compartir espacio.

    Como soy firme defensor del teletrabajo y de la calidad de las producciones de Robert y Michelle King, no me cabe ninguna duda de que la espera valdrá la pena.

  • Teoría de la conspiración: series, películas y coronavirus

    Teoría de la conspiración: series, películas y coronavirus

    Como siempre que sucede un fenómeno o una catástrofe que afecta a la población a nivel mundial, surgen numerosas hipótesis sobre su origen, culpables, o si de alguna manera se predijo. Con el coronavirus cada día nos encontramos una nueva teoría de la conspiración, algunas de ellas relacionadas con fenómenos paranormales, geopolíticos, etc. y otras con libros, series y películas que de alguna manera hay gente que cree que lo avisaron.

    Las primeras series y películas en las que se piensa cuando se trata de la teoría de la conspiración aplicada a un virus que se extiende rápidamente y amenaza a toda la población son, las propias de catástrofes y amenazas de virus y las de zombis/infectados.

    World War Z, protagonizada por Brad Pitt, con los zombis más rápidos de toda la galaxia, 28 días y todas aquellas producciones en las que los seres humanos van cayendo presos de una enfermedad/pandemia es lógico que nos recuerden a esto que estamos viviendo.

    Sorpresivamente, en Corea del Sur la serie My Secret Terrius parece que emitió en 2018 un episodio en el que un extraño coronavirus mutado por terroristas para ser usado como arma volvía locos a los médicos para encontrar una cura.

    Pero hay otras producciones que no son tan evidentes, y de las que están circulando rumores de lo más estrambóticos.

    Teoría de la conspiración de Disney

    Sí, como lo leéis. Disney, según algunos frikis de Internet, pudo haberse adelantado al coronavirus en su película Enredados (Tangled en inglés, 2010), pues trata sobre cómo Rapunzel pasa los días encerrada en una torre y alejada del resto del mundo en el reino de… Corona. Muy pillado por los pelos, pero hay quien ve señales en cualquier sitio.

    Según algunos, las animaciones de Los Simpsons también pusieron su granito de arena en la predicción, en un episodio en el que la gripe de Osaka, que viaja desde un almacén de envases japonés, infecta a la mayoría de habitantes de Springfield. En cualquier caso, con la cantidad de episodios que acumula esta serie y sus variopintas temáticas, es lógico que haya lanzado todo tipo de hipótesis y haya acertado en muchas, como la presidencia de Donald Trump.

    Los bulos

    Un fenómeno extraño, o quizá ya no tan extraño y sí demasiado presente en nuestras vidas, es el del bulo, que también se extiende a las películas y las series. Uno de los que se ha propagado mucho estos días es un tráiler de la película Contagio, de Matt Damon, con la información de que ha sido rodada en 2019.

    Aunque es cierto que Contagio sí trata sobre un virus que se origina en Hong Kong y se extiende por todo el mundo, convirtiéndose en pandemia, lo cierto es que se grabó y se estrenó en 2011.

    La teoría de la conspiración de Akira

    Otro de los bulos más interesantes y que más gente se ha creído a lo largo y ancho del planeta es la teoría de la conspiración que señala que Akira predijo todo lo que iba a pasar.

    Akira, para quien no la haya visto (os recomiendo que aprovechéis la cuarentena para hacerlo porque es una obra maestra del anime scifi), es un film estrenado en 1988 y basado en un comic de Otomo. Cuenta la historia de una pandilla de motociclistas adolescentes que deambula por las calles en busca de problemas, hasta que el grupo queda atrapado accidentalmente en un experimento secreto del gobierno que involucra a niños con habilidades psíquicas.

    Bulo estafa Akira
    En un momento, una escena identifica que quedan 147 días para la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos, pero los Juegos Olímpicos solo se mencionan algunas veces a lo largo de la película. De hecho, la batalla final tiene lugar en el estadio olímpico, pero los Juegos Olímpicos no son centrales en la trama del film.

    En el bulo que se ha difundido a través de las redes sociales se dice que Akira trata “sobre un evento apocalíptico que tiene lugar meses antes de los Juegos Olímpicos de Tokio de 2020 y que  la OMS aconseja a Japón que los posponga debido a un riesgo de pandemia”.

    Pues bien, en la película, no hay brote de enfermedad, la OMS no está presente en ningún momento y las Olimpiadas no se cancelan debido a un riesgo de pandemia (cosa que sí ha pasado en la realidad, pues Japón las ha pospuesto sin que este organismo internacional le hubiese advertido de nada).

    Mi propia teoría de la conspiración

    Si tuviese que aportar mi grano de arena a toda esta imaginación desbordante y desbordada, diría que la película que más ha podido predecir lo que está sucediendo con el coronavirus es la comedia Shaun of the Dead (2004), especialmente alguna escena en la que Shaun, el protagonista, sigue inserto en sus problemas y cotidianidades sin darse cuenta de que a su alrededor hay una auténtica catástrofe zombi. Así podría decirse que vivimos las primeras semanas, con un adormecimiento generalizado que podría parecer una comedia si no fuese porque realmente es un drama.

    Shaun of the Dead teoría de la conspiración
    Con estas caras nos hemos quedado todos cuando hemos visto la magnitud de la pandemia. Minutos antes nos aglomerábamos y hacíamos nuestra vida normal mientras el dichoso virus se iba colando e infectando a miles de personas.

    Recapitulando, como las pandemias están en el imaginario de la humanidad desde tiempos inmemorables, es lógico que haya literatura, películas y series que la traten, pero de ahí a creer en toda teoría de la conspiración que aparezca en Internet hay un trecho.

    Mantengámonos atentos a los bulos y no ayudemos a difundirlos. Que estos que se refieren a series, cine y producciones culturales pueden ser más graciosos, pero no olvidéis que ahí fuera hay mucha estafa y hay muchas personas verdaderamente vulnerables a la desinformación.

     

  • Robots para la liberación humana en Westworld

    Robots para la liberación humana en Westworld

    Aunque todavía quedan tres episodios para finalizar esta tercera temporada de Westworld (HBO), teniendo en cuenta la maestría de las dos anteriores, me voy a atrever a decir que va a ser una de las mejores series de 2020. Y es que (cuidado, SPOILERS), ahora que los robots han salido del parque temático en el que los tenían confinados, las tramas son todavía más interesantes si cabe.

    Robots y ciberpunk

    Uno de los mejores aspectos de esta temporada está siendo la representación del mundo real en el que está ubicada Delos, la empresa propietaria de los parques.

    Es un mundo ciberpunk, y no solo por los atuendos que visten sus habitantes y los neones que iluminan las calles, sino por la digitalización de absolutamente todo, la presencia de robots y androides y las cuestiones políticas y filosóficas del género, como qué significa ser humano.

    La nueva apariencia, alejada de los escenarios western, se completa con detalles como la existencia de una aplicación similar a Uber, pero del crimen, en la que salen encargos de robos, secuestros, extorsión, asesinatos y todo tipo de delitos.

    Otro aspecto ciberpunk son las drogas del momento, como Genre, que sumerge a su usuario en una experiencia cinematográfica mediante la cual cada rato toda su realidad se filtra por la estética y la música de un género de cine determinado, desde el cine negro hasta el thriller, pasando por la acción, el romance, el drama y el realismo. Todo un guiño a los tópicos de la cultura de la televisión, el cine y los videojuegos.

    Drogas en Westworld
    El ‘viaje’ de Caleb con la droga Genre seguro que nos gustaría experimentarlo a más de uno.

    Mundo de vigilancia y corrupción

    En este mundo destaca el personaje de Engerraund Serac, un parisino que, tras ver cómo su ciudad natal y todas las personas a las que amaba se morían por la detonación de una bomba nuclear, huye con su hermano para crear una máquina similar a lo que sería un dios, todopoderosa porque sabe todo de todos los humanos y es capaz de predecir, además, sus comportamientos y cómo será su futuro.

    Corrupción de Serac
    Con la excusa del bien de la humanidad, Serac hace gala de la corrupción de siempre de controlar gobiernos.

    Una idea cuestionable desde muchos puntos, aunque habrá quien la defienda argumentando los clásicos motivos de seguridad, en el eterno debate seguridad-libertad, que, por supuesto, termina con un Serac endiosado esclavizando a la humanidad, porque si Rehoboam (nombre de la IA) prevé que vas a terminar suicidándote, ya no te dará la opción a que desarrolles un trabajo o algo que te motive, sino que te hundirá hasta el fondo en una terrible distopía de efecto Pigmalión: actuarás como ella ha previsto porque ella misma hará todo lo posible para que no tengas otras oportunidades.

    Datos de la IA
    Cuando Dolores libera los datos que tiene la IA y las decisiones que ha ido tomando sobre cada ser humano, el mundo tal y como se conoce implosiona.

    Serac, como se verá, pese a sus motivaciones supuestamente filantrópicas y mesiánicas, no es otra cosa que un humano con complejo de dios que maneja el mundo con su terrible corrupción.

    Robots para la liberación

    No es de extrañar que, ante un panorama tan desolador para el ser humano, muchos espectadores aplaudamos fuertemente los intentos de Dolores, una de las robots que consigue huir del parque, por terminar con este entramado de grandes compañías corruptas que roban datos, vigilan y controlan hasta los aspectos más íntimos de todos y cada uno de los seres humanos.

    No será hasta el quinto episodio cuando se vea un presunto deseo de liberarnos por parte de Dolores, pero aun así, ¿quién no quiere que se caiga abajo una distopía como la que gobierna en el mundo?

    El hecho de que Serac oculte que ha matado a su hermano revela, además, un paralelismo con la historia previa de otros grandes amigos de la serie, Robert Ford y Arnold Weber, en el que uno de ellos termina muerto. Quizá su significado más filosófico y moral sea que, por muy buenas intenciones que tengamos, los humanos llevamos la corrupción intrínseca, caemos una y mil veces en la misma piedra y somos capaces de las mayores atrocidades contra quienes se supone que más queremos.

    Que robots creados por Delos defiendan la libertad humana es un giro de guion maravilloso que solo hace que muchos admiremos más a Dolores y sus ideales. La parte negativa de todo esto es la incertidumbre y la violencia que generará en la población humana conocer los planes que la IA tenía para ellos, pero nadie dijo que las revoluciones fuesen fáciles.

    Localizaciones en España

    Por si esta maravilla filosófica scifi no tuviese ya bastantes puntos de por sí, no puedo cerrar este post sin señalar que muchos de los escenarios al aire libre que vemos en ella son españoles.

    En concreto, la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, que hace de sede de Delos; la casa estudio del arquitecto Ricardo Bofill en San Just Desvern (Barcelona), que parece ser el domicilio particular de Serac, donde despierta Maeve (¿cuál será su papel en toda esta trama? ¿cederá a los deseos de Serac de frenar a Dolores?); y el pueblo de Besalú, en Girona, cuya plaza, de aspecto medieval, se convierte en el escenario de otro supuesto parque donde Maeve representa el papel de una espía que lucha contra el fascismo italiano.

    Los robots de Westworld en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia
    Los robots de Westworld en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia.

    Hay demasiados motivos para ver Westworld, además del hecho de la cuarentena, que nos da más tiempo para este tipo de placeres. No os la perdáis.

  • Cancelaciones de series con motivo del coronavirus

    Cancelaciones de series con motivo del coronavirus

    Si todos paramos porque #Yomequedoencasa haciendo cuarentena por el coronavirus, está claro que los rodajes de las series que, aunque nos gustan mucho a todos y forman parte de nuestra cotidianidad, no son un producto imprescindible para la subsistencia, tienen que sufrir cancelaciones. Otras, de momento, han afirmado que van a seguir, aunque probablemente cambien de parecer en las próximas semanas.

    Cancelaciones internacionales

    Todas y cada una de las cadenas han anunciado ya cancelaciones en los rodajes de algunas de sus series.

    De HBO, habrá que esperar para ver Euphoria y Los Gemstone. De Netflix, Sex/Life, Luciffer, The Crown, Russian Doll… De AMC, The Walking Dead y Fear the Walking Dead, aunque probablemente les venga bien tomarse un descanso y repensar la estafa que están haciendo a sus espectadores con los guiones de las últimas temporadas.

    Por su parte, Apple TV+ detiene los rodajes de The Morning Show, Servant, See o Little America, entre otros. FX pospone Fargo, Atlanta, SnowfallAmazon Prime Video, de Carnival Row.

    Otras series pueden correr peor suerte y terminar definitivamente canceladas, como The Flash, Batwoman o Supergirl, de DC Comics.

    Cancelaciones en España

    Nuestro país sufrirá las cancelaciones de Paraíso (Movistar), La que se avecina (Telecinco), entre otras.

    Y, de manera adicional, los espectadores españoles de series tendrán que asumir las cancelaciones de los doblajes, pues los estudios deben respetar las normas establecidas para todos. HBO España ya ha anunciado que por esta decisión se verán afectadas todas las nuevas temporadas de sus series: Westworld, Better Things, La conjura contra América, Breeders, etc.

    En este caso, como fiero defensor de la versión original, aunque me apene la situación laboral de todos esos magníficos actores españoles de doblaje, pienso que será un revulsivo para que muchas personas se enfrenten al inglés y, quién sabe, igual hasta aprendan un poquito.

  • Cuarentena: nuevas series para amenizar el tiempo (Parte II)

    Cuarentena: nuevas series para amenizar el tiempo (Parte II)

    #Yomequedoencasa, ya os lo dije en otro post. Y todos tendríamos que hacer esta cuarentena si queremos frenar la curva de contagios del coronavirus, sin andar buscando excusas para salir a la calle cada poco, que es lo que desgraciadamente se sigue viendo. ¿Y cómo hago para no querer arrancarme los ojos? Pues aprovecho para ver todas las series que tenía pendientes y a las que no conseguía llegar por el ritmo frenético del trabajo.

    Hoy traigo aquí el listado de las nuevas series a las que estoy empezando a hincar el diente.

    Cuarentena con novedades seriéfilas

    I am not okey with this, de Netflix, es la primera de las nuevas series que he decidido ver en esta cuarentena, y de momento no puedo estar más satisfecho de la elección. Para poneros en antecedentes, no se trata de una serie de adolescentes más, sino que combina la crudeza de Euphoria con la fantasía de series de superhéroes que más bien son antihéroes, como The Boys.

    Descripción Una adolescente atraviesa las complejidades de la escuela secundaria, la familia y su sexualidad.
    Sydney atraviesa las complejidades de la escuela secundaria, la familia y su sexualidad.

    Irreverente y con personajes bien definidos, creo que va a ser uno de los mejores descubrimientos del año.

    Evil, del canal SyFy, será la segunda, por diversas razones. En primer lugar, porque se trata de una nueva creación de Robert y Michelle King, el matrimonio que tantos buenos ratos me ha hecho pasar con The good wife, The good fight o BrainDead.

    En este caso, aunque parece que por primera vez en sus series, no van a tratarse temas políticos, la mezcla de humor, terror, thriller psicológico y un enfoque esotérico de la Iglesia Católica, promete.

    evil syfy series para la cuarentena
    Evil es la nueva propuesta de Robert y Michelle King.

    Aunque The Morning Show (Apple TV+) la estrenaron en noviembre de 2019 para mí es una de las grandes pendientes, así que voy a empezarla en esta cuarentena. Jennifer Aniston y Reese Witherspoon sobre el fenómeno #MeToo es algo que no me quiero perder.

    Tampoco me perdería por nada del mundo a Al Pacino cazando y torturando nazis en Hunters, de Amazon Prime Video, una serie que nace con mucha polémica en esta sociedad de lo políticamente correcto, pero que promete ser una maravilla del humor negro.

    Y humor negro parece que tiene también, y en grandes cantidades, otra de las propuestas que me hago a mí mismo para esta cuarentena: Exit, de Filmin, una producción noruega sobre la corrupción moral y los excesos de los directivos de entidades financieras.

    Estas son, de momento, mis apuestas para estos días. #Yomequedoencasa con ellas. Y vosotros, ¿con cuáles vais a matar pasar el tiempo?