Tag: amor

  • La vida sin This is Us

    La vida sin This is Us

    He tardado en escribir este post porque quería pensar y repensar el significado que This is Us (NBC), una serie aparentemente pequeña y contra la que he escrito algunas veces acusándola de estafa, ha tenido en la vida de los espectadores, y también en el mundo de la televisión.

    This is Us es de las pocas producciones en las que el amor, los lazos familiares y los problemas se cuentan sin estridencias, poniendo por delante los valores que tenemos la gran mayoría de la población. Es una serie sobre la vida normal con la que, a pesar de tener una premisa un tanto inverosímil como es la adopción para completar los trillizos tras el fallecimiento de uno de ellos en el parto, todos podemos identificarnos.

    La vida de Rebecca, de Jack, de Miguel… las de los tres trillizos, the Big Three, ha pasado ante nuestros ojos haciéndonos reír y llorar como la nuestra propia.

    Desde Six Feet Under, y con la salvedad de Better Things, sobre la que escribiré otro post, no se habían vuelto a escribir guiones sobre vicisitudes familiares sin que estuvieran implicadas drogas, corrupción, asesinatos y otras cuestiones truculentas.

    Ahora que nos han dejado con la trama bien cerrada y un buen a la par que triste sabor de boca por haber presenciado ese futuro en el que Kate, Kevin y Randall se quedan completamente huérfanos, nos queda pedir a los guionistas, productores y directores que extraigan sus propias conclusiones y nos deleiten con alguna otra gran serie pequeña como esta.

    Yo he empezado a verla de nuevo desde el primer episodio con el peque de la casa, y eso me está haciendo ver todavía más su grandeza. Ya no recordaba que Maggie, Toby, William… aparecían en el episodio piloto, y saber cómo van a terminar todas las historias y que no ha habido ninguna incoherencia en su desarrollo me hace comenzarla sin el escepticismo con que lo hice la primera vez, sin prejuicios, y dispuesto a disfrutarla como la vida misma.

  • Caótica como la vida real: The Morning Show

    Caótica como la vida real: The Morning Show

    Aunque hace unas semanas escribí que la segunda temporada de The Morning Show estaba resultándome una estafa, hoy, con el final bien reposado, tras haber dado un parón a mitad para disfrutar de otras que consideraba mejores, vengo a decir lo contrario. Y es que esta producción de Apple TV+ ha terminado siendo el mejor reflejo de lo caótica que es la vida desde que la pandemia apareció en ella.

    Intensidad emocional caótica

    Los primeros episodios resultan difíciles de entender si no se observan en conjunto con la temporada completa. Ahí es cuando comprendes que Alex (una espectacular Jennifer Aniston en el mejor papel de su trayectoria como actriz) ha pasado toda la prepandemia, esos momentos frenéticos desde el 1 de enero de 2020 hasta principios de marzo, cuando todo había estallado por los aires, en modo “control de daños”.

    Situación caótica tras situación caótica, Alex termina enfrentando la realidad
    Situación caótica tras situación caótica, Alex termina enfrentando la realidad.

    Tras un regreso que había costado millones a la cadena ficticia UBA, no estaba dispuesta a permitir que se publicase un libro en el que se revelase que había tenido relaciones sexuales con Mitch Kessler (Steve Carell), su excompañero depredador sexual, ahora cancelado.

    Como una narcisista de libro, la preocupación de Alex no era en qué habría podido ella ayudar a las mujeres que fueron víctimas de su adorado Mitch, sino que ella misma no fuese cancelada.

    En este sentido, The Morning Show da una visión bastante irónica de este fenómeno social en el que el escrutinio de las redes sociales puede acabar o relanzar una carrera profesional de manera arbitraria en muchos casos.

    Mitch Kessler termina redimido gracias a Paola
    A pesar de su trágico final, podría decirse que Mitch Kessler, el depredador sexual, es el único personaje que termina irónicamente redimido.

    Esta intensidad emocional un tanto caótica de Alex también se desarrolla, aunque por otras razones, en Bradley (Reese Witherspoon), que se enfrenta a quién es y quién quiere ser a través de conflictos con su hermano con Trastorno Límite de Personalidad y adicción a las drogas, y con su novia (Julianna Margulies), la única persona razonable y cabal de toda la temporada.

    Caos pandémico

    Como si se tratase de un sueño para los personajes, y de una pesadilla revivida para todos los espectadores, los protagonistas de The Morning Show tropiezan en las mismas piedras en las que cayó la sociedad en aquel primer trimestre de 2020.

    Debate presidencial
    Causa desasosiego ver cómo los personajes siguen enfrascados, como lo estábamos los espectadores, en las nimiedades y las noticias habituales, ajenos a la gravedad de la pandemia.

    La mayor parte de ellos se ríe del virus y considera exagerados a los pocos que se lo toman en serio (no es de extrañar que Daniel, el único de todo el equipo del show que puso interés en la noticia, termine renunciando a su puesto y viajando para poder sacar a su abuela de una residencia de ancianos). “Distanciamiento social es lo que lleva haciendo mi familia toda la vida”, dice una despreocupada y un tanto egocéntrica Bradley.

    Todos llevan una vida social frenética, con reuniones, viajes a Italia, etc. en los que el espectador solo puede pensar “alguien ahí lo tiene”. Y así fue, en medio de una vida emocional y social caótica, Alex Levy, que había viajado a Italia para pedirle a Mitch un comunicado negando haber mantenido relaciones sexuales con ella, resulta positivo. Y no solo eso, sino que desarrolla la enfermedad.

    Sinceridad final

    Es en medio de esa locura en la que algunos escapan a sus casas para intentar salvarse (aunque probablemente ya estén contagiados) cuando otros, como Alex Levy, no tienen más remedio que enfrentarse a las consecuencias de sus actos.

    El personaje de Laura es un soplo de aire fresco
    El personaje de Laura es un soplo de aire fresco. Sensata, razonable, nada egocéntrica, siempre con un consejo cabal que seguir… y, sin embargo, todo lo que dice termina en saco roto (o peor, pues no hay que olvidar el momento en el que anuncia que tiene una patología cardíaca, ya después de haber compartido plató con Alex Levy).

    Ella, que se había pasado toda la temporada huyendo de su pasado, se atreve a ponerse delante de las cámaras en su propia casa, en mitad de un proceso febril, para sincerarse con la opinión pública y hacer un streaming que, si finalmente se aprueba una tercera temporada, dará mucho que hablar.

    Pero los personajes principales, por mucho que se sinceren, no pierden el egoísmo y la insensibilidad con los demás. Ese endiosamiento que les produce estar completamente alejados de la realidad por sus sueldos millonarios o por vivir en hoteles, como Bradley y Cory. Así, a estos dos últimos los vemos recorrerse las calles del Nueva York de marzo de 2020 buscando al hermano de ella y entrando en un hospital intentando que les atiendan los primeros. “Es que tengo un problema muy grave”, dice Bradley. Claro, como el resto de los que están ahí y que saturan las urgencias de los hospitales.

    Pero ella, aguerrida por su posición privilegiada, se cuela en urgencias sin protección y corre a buscar a su hermano, que tiene más suerte que otros allí ingresados a los que ningún familiar ha podido entrar a ver.

    The Morning Show nos pone delante personajes difíciles de tratar, egocéntricos, privilegiados que sucumben a la corrupción moral y que siempre terminan saliéndose siempre con la suya, incluso dentro de la situación más caótica que se pueda imaginar. De ahí viene esta relación de amor y odio que tenemos con ella el público y la crítica.

     

  • Sevilla acoge el pistoletazo de salida de World Press Photo 2021

    Sevilla acoge el pistoletazo de salida de World Press Photo 2021

    World Press Photo ha vuelto a elegir la sede de la Fundación Cajasol en Sevilla como punto de partida de su exposición itinerante, que en este World Press Photo 2021 lleva la pandemia como protagonista indiscutible.

    Bajo el lema “Conectando al mundo con las historias que importan”, se ha presentado un total de 74.470 fotografías de 4.315 fotógrafos provenientes de 130 países, de los cuales el 19% eran mujeres, un 15% más que en 2015, primer año en el que se dieron a conocer las cifras de participación por sexo para hacer hincapié en la necesidad de igualdad de representación.

    Las mejores imágenes de 2020 según el jurado de World Press Photo, compuesto por 28 profesionales de la fotografía y presidido por NayanTara Gurung Kakshapati, son la fotografía de Mads Nissen The First Embrace como la foto del año de World Press Photo y Habibi de Antonio Faccilongo como la historia del año de World Press Photo.

    En la imagen ganadora, Rosa Luzia Lunardi (85) es abrazada por la enfermera Adriana Silva da Costa Souza, en la residencia Viva Bem, São Paulo, Brasil, el 5 de agosto de 2020.

    World Press Photo en Cajasol
    De los nominados de este año, 11 fotógrafas son mujeres (24%). Un dato que ha mejorado considerablemente, doblando la cantidad de 2020.

    Su autor ha señalado que “esta es una historia sobre la esperanza y el amor en los momentos más difíciles. Cuando me enteré de la crisis que se estaba desarrollando en Brasil y del pobre liderazgo del presidente Bolsonaro, que ha estado descuidando este virus desde el principio, que lo ha llamado ‘una pequeña gripe’, realmente sentí la necesidad de hacer algo al respecto”.

    En cuanto a la Historia del Año, relata desde el punto de vista humano una historia de amor ambientada en la guerra entre Israel y Palestina, uno de los conflictos más largos y complicados de la historia.

    Entre los premiados hay tres españoles: el barcelonés residente en Kenia Luis Tato, con una fotografía sobre la mayor plaga de langostas del edesierto keniano en los últimos 70 años; el vasco Aitor Garmendia, nominado en la categoría de Medio Ambiente, y el extremeño Jaime Culebras en la categoría de Naturaleza.

    World Press Photo 2021 podrá visitarse hasta el próximo 19 de mayo en la Sala Murillo de la Fundación Cajasol, en Sevilla.

  • Caída de The Expanse: su temporada más floja

    Caída de The Expanse: su temporada más floja

    Si hace unas semanas señalaba en este mismo blog que The Expanse (Amazon) iba camino de convertirse en una de las mejores series de ciencia ficción de la historia, hoy escribo en un tono un tanto más desilusionado por la caída de su calidad, pues varias cuestiones han hecho que el final de temporada haya sido una estafa.

    Si no has visto la quinta temporada, te recomiendo que no sigas leyendo, ya que contiene spoilers.

    Caída del guion

    En The Expanse, hasta el momento, las grandes tramas, los hechos heroicos, el gobierno, la corrupción, etc. habían sido los temas más importantes, jugando cada personaje, incluso los protagonistas, un papel más en el baile de esta humanidad en expansión.

    Pero esta quinta temporada hemos visto cómo se dejaban de lado los arcos argumentales grandes y las cuestiones trascendentes para terminar siendo una serie en la que se impone el amor romántico entre los protagonistas.

    El amor romántico en The Expanse es una estafa.
    El amor romántico en The Expanse es una estafa.

    Y es que, tras varios episodios manteniendo encerrada a Naomi Nagata en una nave con explosivos en la que experimentó todo tipo de angustias, la solución narrativa ha sido que se salve ella para poder llegar hasta Holden e, incomprensible y ridículamente, fallezca Alex Kamal de un derrame tras haber logrado rescatarla.

    De un guion serio esperas el valor de realizar grandes sacrificios, como sucede también en la vida misma, y tras todo ese periplo, quien debería haber caído sería ella.

    Corrupción de Marte
    La única esperanza que albergo es que las tramas de corrupción de Marte tengan continuidad y una amplitud de miras de la que carece el resto de facciones.

    Además, y esto ya vengo diciéndolo desde hace más tiempo, la relación amorosa que se establece entre el capitán de la Rocinante y ella es terriblemente plana e inverosímil y, en estos casos, para no escribir algo creíble y que enganche a los espectadores, es mejor abstenerse de crear algo que no se va a sostener.

    Personalismo

    Esta caída de la calidad se nota también en el resto de personajes, con exceso de personalismo y cierta caricaturización de los mismos. La malhablada Chrisjen Avasarala se convierte en la salvadora de la Tierra de una manera que recuerda demasiado a cómo se hizo Presidenta de las Colonias a la Secretaria de Educación Laura Roslin en Battlestar Galactica.

    Personaje inverosímil estafa
    El hijo de Marco Inaros y Naomi Nagata no solo es un personaje plano e inverosímil, sino que está interpretado por el probablemente segundo peor actor de la serie, después de Steven Strait (Holden).

    Marco Inaros, que podría haber sido un revolucionario, a pesar de su visión de futuro para los cinturonianos, se queda estancado en el odio y la mezquindad hacia su anterior pareja y madre de su hijo, al que tampoco se preocupan en dar mucha profundidad.

    Kamal, el piloto al que han despedido fulminantemente por muerte, parece que va a ser sustituido por Clarissa Mao, la hija del corrupto empresario Jules-Pierre Mao, ahora redimida tras haber sido rescatada por Amos de una prisión de máxima seguridad.

    Estafa de la hija del corrupto Mao
    ¿Quién puede creerse que la asesina Clarissa Mao ahora sea una nueva tripulante de la Rocinante? ¿En qué se ha convertido The Expanse? ¿En Naruto?

    Y todos ellos se dirigen a la guerra por la conquista de los planetas al otro lado del anillo en una sexta temporada que esperemos que no caiga en lo simplón y sepa mantener las complicaciones y las contradicciones que hasta el momento arrastraban los personajes.

     

  • Originalidad: las ocho series más innovadoras

    Originalidad: las ocho series más innovadoras

    Me está fascinando tanto la serie The Third Day, con su parte intermedia de evento teatral inmersivo en directo durante 12 horas en colaboración con Punchdrunk, que no he podido evitar recordar otras series que me han maravillado por su originalidad en el planteamiento o la ejecución.

    Aquí va mi lista: Oz, Treme, The Leftovers, The Young Pope (y The New Pope), Lodge 49, Fleabag, The Third Day y Legion.

     

    Originalidad e intensidad emocional

    Oz tenía que estar y ser, además, la primera, porque es la que más años tiene y la pionera. HBO ya despuntaba allá en 1997 por la calidad de sus series. En este caso, con una puesta en escena muy teatral y unos personajes y tramas en los que no daban respiro al espectador.

    Treme es otra producción de HBO que todo seriéfilo ha visto al menos una vez. Con la firma de David Simon y Eric Overmeyr, retrata el día a día de la vida en este barrio de la Nueva Orleans recientemente azotada por el huracán Katrina y cómo los habitantes sobreviven entre la precariedad y la depresión mientras los grandes magnates hacen su agosto con la corrupción. Y todo ello acompañado de una banda sonora exquisita, como no podía ser de otra manera tratándose de la cuna del jazz.

     

     

    The Leftovers, también de HBO, entra en el podio de la originalidad y la calidad. Damon Lindelof (Prometheus, World War Z, Phineas and Ferb) supo adaptar la novela de Tom Perrota para sumergirnos a todos en un universo de terrible ensoñación en el que todos sus supervivientes afrontaban el vacío que habían dejado, literalmente, millones de personas.

    Uno de los puntos a favor de The Leftovers es que nunca pretendió explicar el porqué, sino simplemente hacernos flotar unas veces, hundirnos en la miseria y en la desolación otras, en un viaje audiovisual de los que no se suelen hacer muy a menudo, y con el aderezo de una intensa y melancólica banda sonora de Max Richter que sabe recoger toda la emoción contenida en esta serie que mantiene al público aguantando constantemente la respiración.

     

    Originalidad y surrealismo

    Seguimos para bingo con HBO con The Young Pope y The New Pope, dos deliciosas extravagancias con la marca de Paolo Sorrentino. A medio camino entre el surrealismo y el magistral cine político y de denuncia del napolitano (no olvidemos su magnífico film Il Divo), es una elegante y blasfema crítica a la corrupción, la megalomanía, el endiosamiento, la hipocresía, lujuria y demás vicios del Vaticano. Y con Jude Law y John Malkovich bordando los papeles papales. ¡Qué más se puede pedir!

     

     

    En cuanto a Lodge 49, que no ha superado la criba de AMC (centrada mayoritariamente en la estafa de The Walking Dead) y ha sido cancelada tras una frenética segunda temporada, es una serie atípica de comienzo a fin. Realismo duro del que sufren millones de personas que no pueden llegar a fin de mes a pesar de trabajar, combinado con un realismo mágico y un aire de fantasía que sabes que es irreal pero, al igual que los personajes, te quieres aferrar a él porque así al menos parece que queda algo de esperanza.

    Lodge 49, ya lo dije en un post hace tiempo, es una serie sobre la clase trabajadora, en la que se suceden disquisiciones filosóficas, situaciones hilarantes y dramas económicos y emocionales. Como la vida misma.

    Mi séptima elección como serie brillante por su originalidad es Fleabag, escrita y protagonizada por Phoebe Waller-Bridge y producida por BBC y Amazon Studios. Lo que comienza pareciendo las vicisitudes de una niñata inconsciente egoísta termina siendo una comedia dramática muy profunda en la que el amor, la pérdida y el sentimiento de estar perdido en el mundo se expresan de manera irreverente, sobre todo en la segunda temporada, con su escarceo religioso.

     

    Fleabag
    Una gran originalidad de Fleabag es la ruptura constante de la cuarta pared, que hace al espectador cómplice.

     

    The Third Day, la séptima de mi lista, mezcla folk horror, thriller y surrealismo y nos transporta, además, a la increíble (¡y real!) isla de Osea, cuyos habitantes se quedan atrapados cada vez que sube la marea.

    Felix Barret y Dennis Kelly, con la producción de Sky Atlantic y HBO, consiguen crear una atmósfera de tensión y terror gracias a la originalidad de su planteamiento, al contar con dos equipos distintos para rodar las dos partes en las que se divide, y gracias a la excelente interpretación de los actores, especialmente de Jude Law.

     

     

    Como guinda, The Third Day incluye un evento teatral inmersivo de 12 horas de duración, de la mano de la compañía de teatro inmersivo londinense Punchdrunk. El maratón teatral, en el que Jude Law desciende a los infiernos dentro de un ritual del festival pagano que se celebra anualmente en la isla, se emitió en directo a principios de octubre (HBO ha subido a YouTube el resumen, que comparto unas líneas más arriba). Originalmente estaba planteado para que hubiese miles de asistentes, pero los protocolos de seguridad por la pandemia obligaron a modificar el formato.

    Terminando ya, en último y octavo puesto llega Legion (Fox). Es la que menos trama tiene, o al menos la que menos me interesa en cuanto al guion de todas, y he dudado de si incluirla o no por eso, pero cada episodio es un auténtico viaje surrealista, puro divertimento y experiencia visual, y eso ya la hace distinta a muchas otras.

     

     

    No he incluido títulos como BreakingBad, Orange is the New Black, The Wire, The Soprano, Deadwood, Broad City, Six Feet Under, Russian Doll, The Expanse, Raised by wolves, etc. porque, aunque me hayan encantado y me parezcan magistrales, son más evidentes y más tradicionales en su ejecución y la otra lista es de las que, en mi opinión, más se han atrevido a innovar a la hora de narrar, y con una factura impecable.

    Ni siquiera comparten género o temática, simplemente son aquellas en las que he sentido que han tratado de sorprender y hacer pasar a los espectadores por una serie de experiencias y emociones inusitadas. Aquellas que, gracias a su originalidad, consiguen superar las limitaciones del medio en el que se encuentran.

    Si no las habéis visto, tenéis unas cuantas horas de deleite por delante.

  • Outlander: la distopía romántica de viajes en el tiempo

    Outlander: la distopía romántica de viajes en el tiempo

    Aunque he visto todas y cada una de las temporadas que se han emitido de Outlander, nunca había escrito nada sobre esta serie. Tal vez sea porque predomina el tono romántico más que el scifi histórico con el que inicialmente se vendió y sea uno de esos guilty pleasure (placer culpable) que todos tenemos y del que se avergüenza nuestro lado más cultureta y snob.

    El gancho de Outlander

    Esta serie de televisión británica-estadounidense, producida por Sony Pictures Television y Left Bank Pictures para Starz, está basada en las novelas de Outlander, de la escritora estadounidense Diana Gabaldon. Su punto de partida e hilo conductor son los repentinos e inesperados viajes en el tiempo que llevan a cabo primero Claire, una enfermera de la Segunda Guerra Mundial, y luego otros personajes.

    Outlander: la distopía romántica de viajes en el tiempo
    Las localizaciones de exteriores son uno de los puntos fuertes de Outlander, mostrando cómo debían de ser los paisajes del siglo XVIII.

    A partir de ahí comienza la narración histórica, pues Claire, con su acento británico, aterriza en Highlands, Escocia, en pleno siglo XVIII. Pronto se verá envuelta en los levantamientos jacobitas, con la suerte o la desgracia para ella de saber cómo va a finalizar la historia, pues su marido en el siglo XX es un profesor erudito especialista en esa época y le ha contado con todo tipo de detalles qué ocurrió.

    Todo se complica cuando aparece un antepasado de Frank Randall, su marido (podrían haber elegido a otro actor parecido, pero en este punto no se esforzaron apenas y usaron al mismo), que es un auténtico psicópata.

    En este punto hay que señalar que la narración del enfrentamiento entre ingleses y escoceses se realiza siempre desde un punto de vista muy cercano a los clanes de Highlands, lo que trajo alguna que otra polémica en el Reino Unido.

    Outlander, el romance

    Claire es una mujer fuerte, con muchos conocimientos sanitarios, que pronto destaca en una época pasada donde la superchería y las enfermedades eran la tónica diaria.

    Así es cómo conoce al clan de los McKenzie y a Jamie Fraser, todo un guerrero escocés cuya valentía y lealtad no le impiden ser un hombre bastante asertivo y moderno. Y, claro, ambos, siendo tan estupendos, se enamoran.

    Jamie de Outlander
    Diana Gabaldon ha reconocido que se rió cuando le dijeron que habían elegido a Sam Heughan para interpretar a Jamie, pero no ha podido ser mayor acierto.

    Ella le confiesa su pasado y su procedencia y se crea entre ellos una gran complicidad, con una relación bastante realista y con escenas muy tórridas, muchas sin venir a cuento, dicho sea de paso. Y de repente eso se convierte en el eje de la serie y notas cómo te han hecho ‘la envolvente’, pero ya no puedes dejar de verla.

    Outlander revueltas jacobitas en Francia
    Las revueltas jacobitas los llevan, incluso, a Francia, donde ambos se aclimatan rápidamente.

    La historia transcurre en unas cuantas décadas en las que el romance va evolucionando, se introducen nuevos personajes que nacen o se cruzan con ellos y se va generando un universo de relaciones familiares, amistad, y también de enemistad, que le confieren el estatus de culebrón.

    diversidad LGTB en Outlander
    Jamie es un hombre tan avanzado para su época que mantiene una bella amistad con un aristócrata inglés homosexual.

    Corrupción británica en América

    Outlander, que va camino de ser un Cuéntame anglosajón del siglo XVIII, enmarca sus últimas temporadas en América del Norte, en el contexto previo a la Guerra de la Independencia, con Jamie entre la espada y la pared, tierras y favores cedidos por la Corona Británica y su corazón dividido entre las lealtades debidas y sus compatriotas escoceses.

    Corrupción de los gobernadores
    La corrupción de los gobernadores británicos es uno de los motivos del levantamiento de los reguladores.

    Las luchas de los reguladores contra la estafa que consideran los arbitrarios impuestos de la Corona Británica, la corrupción de los recaudadores y el genocidio contra los pueblos nativos americanos generarán muchas situaciones dolorosas, especialmente para los Fraser.

    reguladores contra la estafa de los impuestos
    Su protector y amigo Murtagh será uno de los más importantes reguladores levantados contra la estafa de los impuestos británicos.

    Y es que Outlander, si algo tiene positivo, es que no edulcora en absoluto el pasado (que era de todo menos maravilloso, como nos contaba el antológico blog La pizarra de Yuri hace ya diez años). Las enfermedades, la brutalidad, la ausencia de derechos para las mujeres, la superchería… se narran de manera realista y dejan claro que lo que Claire está viviendo, por mucho que esté contenta de estar con su amado Jamie, es una distopía.

    Asimismo, sus conocimientos sobre el futuro le hacen caer en la paradoja de que, cuanto más intenta que no ocurran ciertos acontecimientos, más los precipita.

    Helandos, antibióticos y vacunas
    Yo también echaría mucho de menos los helados si viajase al pasado. Y los antibióticos. Y las vacunas. Como Claire.

    Claire está atrapada, igual que lo estamos los seguidores de Outlander, en este culebrón que sabe utilizar las excusas scifi e histórica para tenernos entretenidos y deseando en secreto que llegue la próxima temporada.

    Para completar la sensación de estar viendo una telenovela, al final de cada episodio Starz emite un pequeño diálogo sobre lo ocurrido. Y a mí, que ya peino canas, me recuerda a la periodista española Charo Gómez Miranda, que utilizaba el personaje de “Doña Adelaida” para presentar los culebrones que se emitían en TVE allá por los años 90. Que yo no veía ninguno, eh…

  • Decadencia y sacrificios, trepidante temporada de Ozark

    Decadencia y sacrificios, trepidante temporada de Ozark

    Pues ya ha pasado otra temporada trepidante de Ozark (Netflix) en la que hemos podido presenciar mucha violencia, muchos entramados de corrupción entre políticos y narcotraficantes y todo el despliegue de ingenio al que nos tiene acostumbrados la serie, aunque sus personajes se ven afectados por una más que lógica decadencia, dadas sus circunstancias, y obligados a realizar sacrificios dignos de religiones antiguas.

    Ascenso y sacrificios de Wendy Byrde

    Esta temporada comenzaba con una Wendy Byrde pletórica que, tras la bendición de Helen Pierce y el líder del cartel mexicano, lanzaba la idea de ampliar el negocio abriendo otro casino.

    En la temporada anterior Wendy fue una pieza clave, dado su historial político como gestora de campañas y elecciones. A través de todo tipo de artimañas, la vimos aprovecharse de la corrupción de los políticos y los empresarios locales para obtener la que parecía imposible licencia para construir un casino.

    Wendy Byrde pletórica - corrupción
    Wendy Byrde pletórica en la presentación de su fundación, antes de realizar el mayor de sus sacrificios.

    En esta, junto con Helen Pierce, conforman un dúo de tiburones despiadadas que no tienen ningún reparo en destrozar familias y mandar a matar a quien haga falta con tal de salirse con la suya.

    Pero Wendy no contaba, en primer lugar, con que Marty estuviese en contra y boicotease sus planes, algo que le generó un problema grande con Navarro, el jefe del cartel. Y mucho menos con que su hermano, Ben, se instalase en sus vidas y dejase de tomar su medicación, lo que supuso un problema mucho mayor y el más grande de los sacrificios que había realizado hasta ahora.

    decadencia y sacrficios de Wendy Byrde
    Wendy intenta salvar la vida de Ben, pero una persona tan frágil y bella no puede vivir en un entorno como el de Ozark.

    Así, la Wendy Byrde que veíamos rebosante de ambición y recursos, poco a poco fue transformándose para terminar en una decadencia de tal calibre que la llevó a una traición de la que probablemente no se recupere.

    Decadencia y ascenso de Marty

    El ingenioso Marty en esta temporada aparece más apagado que en las anteriores, y reticente a seguir en el negocio, o por lo menos, a ampliarlo.

    Desconfiar de su mujer le lleva a cometer errores e imprudencias y a un viaje inesperado a México en el que Omar Navarro, de un modo narco-socrático (este palabro me lo he inventado, pero pienso que describe a la perfección esa experiencia iniciática de Marty en la finca de Navarro) descubre qué es lo que realmente quiere. Y lo quiere todo. Tiene la misma ambición que su mujer, y espera conseguir algo tan complicado como lograr que una agente del FBI convencida y con ideales transite por la senda de la corrupción.

    Así, poco a poco, mientras su mujer va cayendo en la decadencia, Marty vuelve a florecer para sostener a la familia, porque siempre tiene que haber al menos uno al 100% para evitar la muerte de todos.

    Mientras, los niños, que cada vez son menos niños y más adultos, y más con toda la información que manejan, viven sus propias experiencias de amistades, amores y desamores en el peor de los entornos, rodeados de hijos de mafiosos como sus propios padres.

    Podría decirse que Ozarks es el antiverano azul.

    Los sacrificios de Ruth Langmore

    Mientras los Byrde parece que siguen saliéndose una y otra vez con la suya, sus propios problemas y su egoísmo los hacen tan ombliguistas que no ven que ante sus ojos se está preparando una gran coalición de quienes pudieron haber sido sus aliados, e incluso lo fueron, y, por diversas razones, se convirtieron en sus enemigos.

    Los Byrde y Ruth Langmore - sacrificios
    Los Byrde cometen el fallo de no apoyar a Ruth en la única cosa que les ha pedido, y esto será también otro de sus sacrificios, el de su mejor aliada.

    La clave para la próxima temporada será, sin duda, Ruth Langmore, uno de los personajes más interesantes e inteligentes que ha dado la pequeña pantalla, que ante la traición de Wendy a su propio hermano y la revisión de sus actos, pues se ha dado cuenta de que desde que los Byrde aterrizaron en Ozarks solo ha hecho sacrificios por ellos, decide irse con la sociópata de Darlene Snell.

    Y es que se avecina una guerra encarnizada con los mafiosos locales, que conocen la forma de trabajar de los Byrde y no dudarán en usar todo lo que saben de ellos para atacarlos.

    Los entramados y la corrupción

    Mientras luchan por salvar por sus vidas y enfrentan a sus enemigos, además de sortear la vigilancia permanente del FBI, los negocios deben continuar “as usual”, así que vemos en esta temporada también los tejemanejes y la corrupción sistémica, esta vez a través de la fundación que crea Wendy Byrde.

    BFF (Byrde Family Foundation) es otra herramienta más para el lavado de dinero, y con la cual Wendy puede, además, suplir su necesidad de notoriedad y protagonismo político. Como señala Omar, “ella lo quiere todo”. No solo pretende salvar su vida, como parecen ser las intenciones de Marty, sino también constituirse en un elemento de poder local.

    Para ello, crea esta fundación, cuya gala se ve truncada por un ataque psicótico de su hermano (aunque cabría preguntarse si no es el único cuerdo de todos).

    A través de ella, Wendy pretende dar cabida a sus paradójicas inclinaciones demócratas, a pesar de haberse aliado con todos los republicanos para las licencias de los casinos. Un ejercicio de brillante hipocresía y flexibilidad moral.

    En cada temporada de Ozark suceden tantas cosas que podría dedicar horas y horas a desgranarlas todas, pero prefiero que si alguien todavía no la ha visto, vaya corriendo a hacerlo. No defrauda.

  • Devs: contra el poder de los gigantes tecnológicos

    Devs: contra el poder de los gigantes tecnológicos

    Sin duda Devs (HBO) ha sido una de las series revelación de este año. Partía con la promesa de estar escrita y dirigida por Alex Garland (Ex Machina, Aniquilación) y de ser una distopía tecnológica ambientada en la época actual y, aunque tiene unos fallos que también comentaré más adelante, en general se puede decir que no ha defraudado.

    Aviso: contiene spoilers. ¡Lee bajo tu responsabilidad!

    Los peligros del Big Data en Devs

    Devs es la división de desarrollo tecnológico de Amaya, un gigante ubicado en San Francisco, cuna de las empresas tech, cuya imagen corporativa es de lo más tétrico, una niña de unos 4 o 5 años que cuenta con su propia estatua monumental en el parque donde está la sede de la compañía.

    Sede de Devs
    ¿Quién querría trabajar en una empresa que tuviese semejante monstruosidad en su sede?

    En Devs, los escasos cerebritos que tienen oportunidad de trabajar allí, se dedican a escribir y leer código para una inteligencia artificial que, a partir de todos los datos introducidos posibles sobre la humanidad y su historia, realiza predicciones exactas del futuro.

    Su CEO, Forest, es un ser atormentado por un accidente de tráfico que se llevó a su mujer y a su hija, la que da nombre a la empresa, y que busca la manera de volver hacia atrás en el tiempo o de revivir como sea los recuerdos de ambas.

    Katie, la segunda de abordo de Forest, una persona extremadamente inteligente y carente, al menos en apariencia y al principio, de empatía, le ayuda en su tarea con una diligencia extrema.

    Frialdad de Katie
    Katie resulta un personaje extremadamente frío y siniestro, que no duda en hacer lo que la máquina le indica.

    La filosofía de ambos parte del determinismo, de la imposibilidad de tomar decisiones y la inexistencia del libre albedrío. Una IA puede predecir comportamientos y el transcurso de la historia porque todo ya está escrito, ya ha pasado y nosotros somos meros espectadores que venimos a cumplir el plan trazado.

    Y así vemos cómo los datos que se van recopilando en distintas plataformas sobre cada uno de nosotros pueden servir para que otros, los gigantes tecnológicos, la gran oportunidad y a la vez la gran amenaza para la humanidad en estos momentos, establezcan patrones de comportamiento y dirijan nuestras vidas.

    Es un elemento que también es eje central de Westworld, cuya última temporada es un alegato a favor del libre albedrío.

    Los emprendedores mesías

    Forest dirige su compañía con vehemencia y actitudes lunáticas, prohibiendo a sus trabajadores explorar opciones como el multiverso (que, por otro lado, constituye una salida ficcional fácil para la paradoja en la que se encontraban) y asesinándolos cuando lo traicionan.

    Mesías corrupto CEO
    Devs es también una crítica al papel de salvadores que creen jugar los CEO de las grandes compañías tecnológicas.

    Devs es una advertencia contra estos emprendedores de San Francisco que terminan creyéndose mesías y creándose un marco conceptual en el que todas sus intromisiones en la intimidad de los ciudadanos y todas las violaciones de protección de datos y demás son válidas porque obedecen a una buena causa, su causa particular, sea cual sea.

    Corrupción de los gigantes tecnológicos
    El exceso de poder y la corrupción de los gigantes tecnológicos son uno de los temas centrales de Devs.

    Forest se encuentra de frente con Lily Chan, otra de las protagonistas principales de la historia que, buscando la verdad sobre la muerte de su novio y venganza por el asesinato de Jamie, su exnovio y único amigo y aliado en el periplo, termina convirtiéndose en una pieza clave en la historia gracias a su rebeldía, a que sabe tomar decisiones.

    Devs Determinismo frente a libre albedrío
    Devs trata el sueño del mundo de la informática, que todo se reduzca a lo computacional, a código. Pero el ser humano es mucho más que eso.

    En este sentido, Devs puede considerarse una defensa de la libertad y de la espontaneidad humana frente a lo computacional, tan carente de emoción y decisión propia. Y, sobre todo, una diatriba contra la corrupción empresarial y moral de las grandes corporaciones tecnológicas y los imperios que construyen sustrayendo nuestros datos más íntimos a través de múltiples dispositivos de vigilancia y control que se nos ofrecen como entretenimiento y juego.

    Pequeñas decepciones en Devs

    Pero no todo brilla en Devs, pues la trama que da pie a que el personaje de Lily Chan, tan importante para la transformación final, es floja y se puede asegurar que, para la calidad que tiene el resto de la serie, con una puesta en escena también apabullante, esto constituye una pequeña estafa.

    En el metraje sobran el espionaje industrial, con agentes rusos, nada más y nada menos (¿hasta cuándo vamos a tener que seguir viendo una y otra vez las mismas tramas?), el personaje villano completamente plano como es Kenton, el jefe de seguridad de Amaya, y algunos detalles y conversaciones.

    Kenton es una estafa
    El personaje simplón de Kenton resuelve tramas, pero resta profundidad a la serie.

    Por ejemplo, en muchos episodios se encargan de contarnos que Lily es muy inteligente a través de juegos sobre potencias numéricas, retrocesos al pasado en los que juega con su padre al go y es capaz de adelantarse hasta tres jugadas, conversaciones con su novio ruso sobre encriptación, etc., pero aun así, en el antepenúltimo se establece una conversación entre Katie y Forest recalcando lo lista que es la chica.

    Escena estafa en Devs
    Esta escena es una completa estafa y si la quitasen para futuras emisiones, no se perdería absolutamente nada. Al contrario.

    Ese diálogo se produce, además, en una cama, porque por alguna extraña razón, alguien en el equipo (¿director?, ¿productor?) consideró que era imprescindible que el CEO y una superdotada como Katie que estaba muy comprometida con los fines de Devs experimentasen un romance.

    ¿Qué necesidad había de introducir estos elementos? Podría ser una serie igualitaria en términos de género, en la que tanto hombres como mujeres exhibiesen las mejores facultades, pero debieron de considerar que faltaba ‘algo’ y ese ‘algo’ era esto. Una auténtica decepción.

    Y si bien esto no prevalece a la hora de hacer una crítica global sobre Devs, sí empaña el resultado final. Y sería de agradecer que los guionistas tuvieran más cuidado con estos temas.

    Por lo demás, si no la habéis visto, os la recomiendo.

  • La belleza triunfa en Westworld

    La belleza triunfa en Westworld

    Ya dije hace semanas que me parecía que Westworld (HBO) estaba tomando unos tintes revolucionarios en pro de la libertad y del amor. Algún lector me respondía que no, que no terminaba de creerlo, que seguro que Dolores tramaba algo perjudicial para la humanidad. Pero no ha sido así, y se ha impuesto la belleza.

    Aviso: este post es un conglomerado de spoilers de la última temporada de Westworld, así que te aconsejo que, si no la has visto, te abstengas de leerlo de momento, o lo hagas bajo tu responsabilidad.

    La belleza del libre albedrío

    Esta última temporada de Westworld, más ciberpunk que nunca, plantea cuestiones filosóficas como la naturaleza del ser, el libre albedrío, el potencial alcance del big data para el control de la humanidad, el poder de las decisiones…

    Dentro del mundo distópico en el que se ubica la multinacional Delos, propietaria de los robots del parque Westworld y del proyecto de recopilación de comportamiento humano más grande del mundo, la corrupción empresarial llega a tal punto que, a través de una IA como Rehoboam, ejerce un control totalitario sobre las vidas de los humanos.

    Si el sistema marca a alguien como potencial disruptor, ninguna acción que quiera tomar para hacer el bien o construir un futuro sólido será posible. Los rechazos laborales, la imposibilidad de acceder a créditos y las oportunidades que se le presenten irán encaminadas a cumplir los pronósticos de la máquina.

    Elogio de la capacidad de elegir
    Westworld termina constituyéndose una oda a la capacidad de tomar decisiones y el libre albedrío.

    Partiendo de la base de que no existe el libre albedrío y de que todo puede ser predicho a partir del comportamiento anterior y de patrones humanos, se elimina el libre albedrío obedeciendo a los designios de una IA.

    No hay posibilidad de espontaneidad ni belleza en un mundo dispuesto por una computadora gigante.

    Belleza frente a corrupción y control

    Frente a la concepción de que la seguridad (de unos pocos, preferentemente las clases altas) es más importante que la libertad, Dolores termina librando una batalla a muerte por la belleza, por el amor y por la libertad.

    En sus últimas palabras con Maeve ella afirma que es porque está programada para ver la belleza del mundo, pero lo cierto es que su personaje va transformándose a medida que conoce emociones humanas complejas.

    Bodad y belleza frente a corrupción y fealdad
    Dolores decide ver la bondad y la belleza frente a la fealdad y la corrupción humanas.

    Es muy marcado el cambio de la Dolores que al salir de Westworld solo busca venganza contra los seres humanos a la que se enternece y crea un vínculo con el hijo de Charlotte Hale, a la que suplanta, o con Caleb, un estupendo Aaron Paul que elige como compañero por su empatía y capacidad para elegir hacer el bien en situaciones en las que todos los demás eligen lo contrario.

    Westworld, después de todos estos vaivenes, nos viene a enseñar la necesidad de seguir apostando por la libertad, aunque, tal y como quedan abiertas las líneas para una posible siguiente temporada, tal vez se trate de una ilusión.

    Porque, ¿qué maquinaciones tienen en mente los supervivientes, entre los que se encuentra la falsa Charlotte Hale, que quiere suplantar también a William? ¿Qué papel jugarán Bernard y Lo Sublime en el futuro de ambas especies?

     

  • Contrastes familiares: This is us vs Succession

    Contrastes familiares: This is us vs Succession

    Ayer cometí una imprudencia, aunque reconozco que me gustó y creo que volveré a repetirla más veces. Fue como mezclar chocolate con chorizo, pero con buen resultado. Y preguntaréis, ¿qué hiciste? Pues terminé de ver un episodio de This is us (NBC) y seguidamente, sin un vasito de leche ni nada mediante, me atreví a darle al play a Succession (HBO). Soy hombre de contrastes.

    Contrastes de personajes

    A pesar de que el episodio de This is us que vi termina con mal sabor de boca porque se muestra un enfado entre los hermanos, así como a Becca, la madre, realmente afectada por una enfermedad neurodegenerativa, esta serie familiar se suele caracterizar por sus buenas intenciones y la bondad de todos los personajes.

    Familia agradable y cariñosa
    A pesar de sus conflictos, en This is us reina la paz y el amor entre todos los miembros de la familia.

    Ni en el peor de los enfados o momentos ninguno de los Pearson tiene nada que ver con los despiadados y tiranos Roy, que se creen dueños del mundo entero y sus habitantes.

    Pasar de una cena de Acción de Gracias en casa de Randall Pearson a una cena durante un retiro corporativo de Waystar Royco es como llegar a Alaska en bañador tras haber pasado una calurosa tarde en Canarias.

    Tiranía y corrupción moral en Succession
    La corrupción moral y la tiranía de la familia Roy no deja tregua. Las reuniones familiares nada tienen que ver con las de los Pearson.

    De la afabilidad y la dulzura de los Pearson a la crueldad y villanía de los Roy sin término medio. Series que provocan sentimientos entrañables frente a series que te revuelven las entrañas. Grandes contrastes.

    Contrastes de banda sonora

    La música también juega un papel importante en ambas series. En This is us los acordes melosos de guitarra pueden llegar a empalagar y a dar la sensación de que te encuentras en una nube de algodón y que todos los momentos afectuosos que has vivido con tu familia no le llegan a la suela del zapato a esa épica cotidiana que inunda la vida de los Pearson.

    Cuando abrazo a mis padres jamás suena esa guitarrita por detrás, lo cual puede hacer que en el futuro no recuerde tan nítidamente esos momentos como sí hacen los protagonistas de This is us.

    Cariño y sinceridad en This is us
    Cuando el cariño y la sinceridad se acompañan de acordes como los de la banda sonora de This is us, las lágrimas afloran con facilidad.

    La banda sonora de Succession, sin embargo, tiene otro tipo de pomposidad, la grandilocuencia vanidosa de las series que narran las vidas y la corrupción de gente muy rica y poderosa, como House of Cards.

    Nicholas Britell compone la canción principal, que no puedes dejar de escuchar una y otra vez, como la de Game of Thrones. Ampulosa, su piano por sí solo ya es el preludio de la tensión que está por venir.

    Solo con poner ambas bandas sonoras a una persona que todavía no ha visto ninguna de las series creo que podría hacerse una idea bastante aproximada del contenido de cada una de ella. Y es que estos contrastes no son en vano.

    Os recomiendo la experiencia, aunque si la hacéis por la noche, mejor empezar por Succession y terminar suavecito con This is us, por aquello de que con la calma y una sonrisa se concilia mejor el sueño.