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  • “Your Friends & Neighbors”: una radiografía moderna de la corrupción en la élite

    “Your Friends & Neighbors”: una radiografía moderna de la corrupción en la élite

    La serie Your Friends & Neighbors (Apple Tv) se ha convertido en una de las propuestas televisivas más incisivas a la hora de retratar la corrupción contemporánea desde una perspectiva íntima, social y moral. Lejos de centrarse únicamente en grandes tramas políticas o escándalos institucionales, la ficción pone el foco en algo mucho más cotidiano: la degradación ética de las relaciones personales dentro de un entorno privilegiado, donde el poder, el dinero y la influencia distorsionan cualquier noción de justicia o responsabilidad.

    La historia gira en torno a un grupo de vecinos acomodados que, de puertas hacia fuera, representan el ideal de éxito americano: buenas casas, estabilidad económica, familias aparentemente perfectas y una imagen social impoluta. Sin embargo, conforme avanza la trama, el espectador descubre que bajo esa superficie se esconden conductas marcadas por la corrupción moral, los abusos de poder, la manipulación y el uso sistemático de la mentira como herramienta de supervivencia social.

    En Your Friends & Neighbors, la corrupción no aparece solo como un delito penal, sino como una forma de vida. Los personajes utilizan su estatus para esquivar consecuencias, comprar silencios, presionar a terceros o encubrir comportamientos ilegales. La serie muestra cómo el poder económico funciona como una red de protección que permite a ciertos individuos actuar con impunidad, mientras que las víctimas, generalmente personas con menos recursos, quedan atrapadas en un sistema que no las defiende.

    Uno de los aspectos más interesantes de la serie es su forma de representar la corrupción estructural. No se trata de un villano aislado ni de un caso puntual, sino de un ecosistema entero que normaliza prácticas corruptas. Los favores cruzados, las influencias en juzgados, la manipulación mediática y el chantaje encubierto forman parte de una maquinaria que se retroalimenta. Cada personaje, en mayor o menor medida, contribuye a sostener ese entramado, ya sea por interés, por miedo o por conveniencia social.

    La narrativa de Your Friends & Neighbors también pone el acento en la corrupción emocional. Las relaciones personales se ven contaminadas por la ambición, los celos y la necesidad de mantener una fachada de éxito. Las amistades no se basan en la confianza, sino en el beneficio mutuo. Las parejas esconden secretos financieros, infidelidades y acuerdos implícitos que convierten el amor en una transacción. Incluso las relaciones familiares están marcadas por la manipulación y el uso del poder económico como herramienta de control.

    Desde una perspectiva social, la serie lanza un mensaje claro: la corrupción no siempre empieza en los despachos de los gobiernos, sino en los comportamientos cotidianos que se toleran y justifican. Cuando una comunidad normaliza el abuso de poder, la falta de transparencia y la impunidad, se crea un caldo de cultivo perfecto para que la corrupción se expanda a todos los niveles.

    El guion destaca por su capacidad para mostrar cómo la corrupción financiera se mezcla con la vida privada. Contratos amañados, inversiones opacas, favores empresariales y movimientos de dinero sospechosos forman parte del trasfondo económico de la historia. Sin embargo, estos elementos no se presentan como simples tramas secundarias, sino como el motor que impulsa muchas de las decisiones de los personajes. El dinero no es solo un recurso, es una herramienta de poder.

    Otro punto clave es la crítica a la imagen pública. En Your Friends & Neighbors, la reputación lo es todo. Los personajes se esfuerzan por proyectar una imagen de respetabilidad mientras ocultan comportamientos claramente corruptos. Esta dualidad refleja una realidad muy presente en la sociedad actual: la obsesión por la apariencia, incluso cuando el fondo está completamente deteriorado. La corrupción, en este contexto, se maquilla, se disfraza y se vende como éxito.

    La serie también invita a reflexionar sobre la responsabilidad colectiva. No todos los personajes cometen delitos, pero muchos miran hacia otro lado. Esa pasividad, ese silencio cómplice, es una forma de corrupción en sí misma. La falta de denuncia y la normalización del abuso permiten que el sistema continúe funcionando sin cambios reales.

    En definitiva, Your Friends & Neighbors ofrece una mirada cruda y realista sobre cómo la corrupción se infiltra en las relaciones humanas, en las estructuras sociales y en la vida cotidiana. No es una historia de grandes conspiraciones, sino de pequeñas decisiones inmorales que, sumadas, construyen un sistema injusto. La serie demuestra que la corrupción no siempre es escandalosa ni visible, pero sí profundamente destructiva.

    Más allá del entretenimiento, la ficción funciona como un espejo incómodo. Nos obliga a preguntarnos hasta qué punto toleramos ciertos comportamientos, qué estamos dispuestos a justificar por comodidad y cuántas veces confundimos éxito con ética. En ese sentido, Your Friends & Neighbors no solo habla de corrupción: la denuncia.

  • Parliament: la comedia política que no sabías que necesitabas

    Parliament: la comedia política que no sabías que necesitabas

    Si estás buscando una serie que te haga reír a carcajadas y, al mismo tiempo, te ofrezca una visión hilarante del mundo de la política, “Parliament” es la opción perfecta para ti. Esta serie de comedia no solo te entretendrá, sino que también te hará reflexionar sobre las absurdidades y contradicciones del sistema político. ¿Listo para un viaje divertido y revelador? Sigue leyendo y descubre por qué “Parliament” es la serie que deberías estar viendo ahora mismo.

    Una Sátira Política Bien Lograda

    “Parliament” se destaca por su aguda sátira política. Ambientada en el Parlamento Europeo, la serie nos presenta un grupo de personajes extravagantes que, aunque ficticios, reflejan con gran precisión los estereotipos y comportamientos que solemos asociar con los políticos. Desde el idealista novato que quiere cambiar el mundo hasta el veterano cínico que solo busca su propio beneficio, cada personaje está magistralmente construido para hacernos reír y pensar.

    Personajes Memorables y Carismáticos

    Uno de los puntos fuertes de “Parliament” es su elenco de personajes. Samy, el joven asistente parlamentario francés, es nuestro protagonista principal, y su evolución a lo largo de la serie es tanto hilarante como entrañable. Sus interacciones con otros miembros del Parlamento, cada uno con sus propias excentricidades, crean situaciones cómicas y a veces absurdas que nos mantienen enganchados episodio tras episodio.

    Además, la serie no solo se queda en los clichés, sino que también explora las complejidades de cada personaje, lo que la hace más rica y entretenida. Los diálogos ingeniosos y las situaciones inesperadas son el pan de cada día en “Parliament”, lo que garantiza risas constantes.

    Un Guion Brillante y Actual

    El guion de “Parliament” es una obra maestra de la comedia moderna. Los escritores han logrado crear una narrativa que es tanto hilarante como relevante. Abordan temas actuales y controversiales con un humor inteligente que nunca se siente forzado. Desde debates sobre el cambio climático hasta las políticas de inmigración, la serie no tiene miedo de meterse en terrenos pantanosos, pero siempre lo hace con un toque de ligereza y humor.

    Humor Inteligente y Bien Dosificado

    Lo que realmente distingue a “Parliament” de otras comedias políticas es su capacidad para balancear el humor con la crítica social. La serie nos hace reír, sí, pero también nos invita a reflexionar sobre el estado de la política actual. Los chistes están inteligentemente construidos y siempre tienen un trasfondo que nos hace cuestionar las dinámicas de poder, la corrupción y las decisiones que se toman en las altas esferas.

    Producción de Alta Calidad

    Desde el punto de vista de la producción, “Parliament” no tiene nada que envidiar a las grandes series de comedia. La ambientación en el Parlamento Europeo está cuidada al detalle, y la calidad de la filmación es impecable. Cada escena está bien pensada para maximizar el impacto cómico y mantener al espectador entretenido.

    Escenarios y Ambientació

    La serie se desarrolla en escenarios que replican con precisión los espacios del Parlamento Europeo, lo que añade un nivel extra de autenticidad y sátira. La atención al detalle es evidente, y los escenarios contribuyen significativamente a la atmósfera general de la serie.

    Conclusión: “Parliament” Es Imprescindible

    En conclusión, “Parliament” es una serie de comedia que no puedes dejar pasar. Con su brillante guion, personajes carismáticos y humor inteligente, se convierte en una opción ideal para aquellos que buscan una comedia que ofrezca algo más que simples risas. La sátira política nunca había sido tan divertida y relevante como en “Parliament”. Así que prepárate para un maratón de episodios y disfruta de esta joya televisiva que, sin duda, te dejará con ganas de más.

  • Corrupción moral y humor negro en The White Lotus

    Corrupción moral y humor negro en The White Lotus

    En la segunda temporada de la exitosa serie de HBO The White Lotus, ambientada en Sicilia, se nos presenta un nuevo abanico de personajes ricos con un elevado nivel de corrupción moral.

    La corrupción moral se define como el acto de tomar una decisión o acción que va en contra de los principios morales o éticos de una persona. Esto puede ser desde manipular situaciones a su favor, hasta mentir y engañar a los demás para obtener ventajas personales.

    En este caso, el personaje de Cameron, debido a la naturaleza de su riqueza y el poder que le da sobre el resto de la gente, arrastra a su mujer, Daphne, y a la pareja de amigos a la que han invitado a pasar con ellos las vacaciones, Ethan y Harper, a su cúmulo de mentiras.

    En Cameron confluye, además del infiel y mentiroso compulsivo, el tipo de emprendedor financiero que vive de realizar estafas, como Bernie Madoff, como confiesa Daphne entre vinos a Harper.

    Asimismo, Greg Hunt, marido tras la primera temporada de la surrealista Tanya McQuoid, se descubre como miembro de una trama dedicada a estafar a mujeres mayores con elevado poder adquisitivo.

    Tanya, personaje que hila las dos temporadas y que el público ha podido ver en toda su miseria y ruindad, termina resurgiendo de sus cenizas y elevándose moralmente por encima de Greg y la mafia con la que trabaja. ¡Y vaya escena final!

    La familia Di Grasso, por su parte, añade a la corrupción moral un alto grado de machismo. Aunque Dominic continúa teniendo relaciones sexuales con otras mujeres al comienzo del viaje, se arrepiente de haber arruinado su matrimonio y trata de ser mejor, pero busca volver con su esposa sobornando a su hijo, Albie, que parecía el más recto de todos, pero que a su vez cae víctima del engaño de una prostituta local.

    En definitiva, ninguno de los caracteres poderosos de la serie es visto de una forma humana o exenta de corrupción moral, algo que contrasta con la visión mucho más alegre de los trabajadores del hotel y aquellos que, acompañando a los personajes principales, tienen salvación moral, como Portia o Jack.

  • La donación de órganos, protagonista en un maravilloso episodio de The Good Fight

    La donación de órganos, protagonista en un maravilloso episodio de The Good Fight

    En The Good Fight (CBS) son especialistas en convertir tramas pequeñas en grandes episodios en los que denuncian diversos temas de corrupción y fallos del sistema político y social. Esto es lo que sucede en el frenético sexto episodio de la sexta temporada (“The End of a Saturday”).

    Con la premisa de que Dustin, el sobrino de Ri’Chard, morirá si no recibe médula ósea de un donante que se ha retirado en el último momento, comienza un periplo en el que, en tan sólo unas horas, el bufete entero se embarca en llevar a la FDA a los tribunales por la restricción de edad en los ensayos clínicos, contra el sistema de salud por racismo institucional, etc.

    En un momento del episodio, Dustin tiene que comparecer ante el juez, pero, a pesar de su gravedad, se ve demasiado bien, por lo que Diane le pide amablemente que exagere su enfermedad, en una comedia macabra: ¡juega con tu muerte inminente, niño!, por lo que Dustin finge una tos en el juzgado para conseguir dar más pena, logrando así que un pequeño inocente se suma en las sucias aguas de la corrupción del sistema.

    Momento hilarante del episodio en el que un juez los atiende en su casa, en pleno cumpleaños de su nieto.
    Momento hilarante del episodio en el que un juez los atiende en su casa, en pleno cumpleaños de su nieto.

    El resultado de ‘Saturday’ es una comedia hilarante que presenta en su jugo la crueldad y la desigualdad del sistema sanitario de Estados Unidos. Mientras unos pocos privilegiados pueden pagar para obtener los tratamientos y trasplantes de órganos que necesitan, muchos más estadounidenses carecen de los fondos necesarios para recibir la atención médica adecuada.

    En cuatro clics, Marissa y Carmen han conseguido contactar con adolescentes onanistas que prometen su médula a fotos de mujeres atractivas en bikini, con traficantes de órganos, y hasta ellas mismas se ven obligadas a donar un óvulo en compensación por obtener médula ósea para el pequeño Dustin.

    Una corrupción del sistema de trasplantes de órganos que se escapa del entendimiento de los países europeos, o al menos de España, y que inspira uno de los episodios más surrealistas y a la vez más deliciosos de The Good Fight.

    Champán y pizza para terminar un episoidio macabro en el que se pone de manifiesto que si Dustin va a conseguir sobrevivir es por sus contactos con la clase privilegiada de Estados Unidos
    Champán y pizza para terminar un episodio macabro en el que se pone de manifiesto que si Dustin va a conseguir sobrevivir es por sus contactos con la clase privilegiada de Estados Unidos.
  • El método Kominsky: ternura y genialidad para un Michael Douglas en lo mejor de su vejez

    El método Kominsky: ternura y genialidad para un Michael Douglas en lo mejor de su vejez

    El método Kominsky es una de esas series que se mueven por boca a boca más que por grandes campañas de publicidad. Se rumorea que Netflix no le quiso dar mucho bombo para que nadie la relacionase con otras producciones de su creador, Chuck Lorre (The Big Bang Theory), pero ha conseguido situarse igualmente entre las joyas de la corona de la plataforma.

    La sinceridad del Método Kominsky

    El secreto del Método Kominsky se encuentra, como sucede en After Life, en la honestidad de su planteamiento, que, sin artificios, engancha al espectador al encontrarse plenamente identificado con la sencillez y la cotidianidad de lo que se narra y la perspectiva de sus personajes.

    Las dos primeras temporadas están protagonizadas por la amistad de Sandy Kominsky (Michael Douglas) y Norman Newlander (Alan Arkin), actor y agente en la ficción, respectivamente, amigos íntimos desde hace 40 años, que lloran juntos la pérdida de la mujer de Norman. Ambos exploran el terreno de hacerse viejos, de relacionarse con otras personas, también sentimentalmente, y ver cómo se van mermando sus facultades, lo que genera múltiples situaciones cómicas narradas con una ternura y una elegancia exquisitas.

    La vejez y la muerte están muy presentes en El método Kominsky
    La vejez y la muerte están muy presentes en El método Kominsky.

    Y es que El método Kominsky rompe con muchos estereotipos de Hollywood y apuesta por un reparto con actores que se aceptan y se respetan a sí mismos con su edad, su apariencia y su peso, cuestión que está siendo muy agradecida tanto por la crítica como por el público (y que ha lanzado al estrellato a otras producciones, como Mare of Easttown, de la que hablaré en otro momento).

    Hasta el camarero del restaurante al que acuden siempre es un anciano al que le cuesta cada vez más andar, aunque ello no le impide atender escrupulosamente a sus clientes.

    La ausencia de Alan Arkin

    Para sorpresa de sus admiradores, y suponemos que también del equipo de la serie, Alan Arkin decidió abandonar el rodaje y plantarse antes de comenzar la tercera temporada, lo que deja un vacío palpable y un duelo con el que tienen que lidiar tanto su amigo Sandy como los espectadores.

    Ausencia de Norman Newlander
    El peso de la silla vacía de Norman no solo lo nota Sandy, sino que hace un nudo en el estómago también a los espectadores.

    El impacto de su ausencia, que en el primer episodio de la primera entrega se despacha de una manera un tanto histriónica y hace esperar un final estafa, se va atenuando a lo largo de la última temporada con la presencia de una Kathleen Turner pletórica como exmujer de Sandy y repleta de química con Michael Douglas, incluyendo espectaculares guiños a quienes adoramos en su día La guerra de los Rose.

    Química entre Michael Douglas y Kathleen Turner
    El mayor acierto de la tercera temporada ha sido otorgar mayor protagonismo a Kathleen Turner como exmujer de Sandy.

    Para mí, la moraleja del Método Kominsky es que la normalidad, los defectos y lo antiheroico de lo cotidiano superan con creces la artificiosidad. Que nos lo digan a los seguidores de Lodge 49.

  • Ricky Gervais, más allá del humor

    Ricky Gervais, más allá del humor

    Visitar o revisitar la filmografía y los shows de Ricky Gervais (muchos de ellos con Stephen Merchant) siempre hace aflorar nuestro lado más irónico, sarcástico, desvergonzado y políticamente incorrecto, pero también el más humano y sensible. Hoy, un día después de haber terminado la maravilla de After Life, me apetece dar un paseo por las principales series de este maestro del humor irreverente.

    The Office

    La serie más exitosa de Ricky Gervais y Stephen Merchant, rodada en forma de falso documental paródico, se ambienta en una gris sucursal de la empresa papelera Wernham-Hogg y cuenta con Gervais como protagonista interpretando el papel del gerente David Brent. Ignorante, vanidoso, frustrante y en muchos casos ofensivo, Brent se percibe a sí mismo como simpático e ingenioso, lo que da pie a numerosas situaciones embarazosas y un humor muy incómodo y adictivo.

    Los más fanáticos podrán deleitarse con las diversas adaptaciones que se han realizado, entre ellas la chilena, la francesa, la alemana o, la más famosa de todas, la estadounidense, con Steve Carell como protagonista.

    Situaciones incómodas en el trabajo
    The Office, como todas las producciones de Gervais, está plagada de situaciones incómodas.

    Mención especial merece este remake por los cambios que se introducen en el personaje protagonista que, a pesar de mantener el don de la inoportunidad y la capacidad de molestar a todos sus empleados, pierde aspectos desagradables en favor de un patetismo entrañable que engancha desde el primer episodio. Y es que Michael Scott se entromete continuamente en la vida personal de sus empleados para suplir su carencia de amigos, y es esta desesperación la cualidad que, pese a que no soportaríamos a una persona así en la vida real, hace que no sólo nos riamos, sino que también nos compadezcamos de él.

    Extras

    Esta serie de tan solo dos temporadas muestra la vida de Andy Millman (Ricky Gervais), un actor con mucha ambición y con un guion que intenta vender a toda costa que se ve reducido a trabajar como figurante debido en gran parte a la inutilidad de su agente (Merchant).

    Junto a él siempre se encuentra su aparentemente única amiga, Maggie Jacobs, una frustrada actriz treinteañera cuyo principal objetivo parece ser encontrar pareja. Maggie posee muy pocas dotes sociales, lo cual la lleva a provocar escenas que provocan una vergüenza ajena desternillante.

    Dentro del guión se desarrollan otros géneros, resaltando una metacomedia en la que se ponen de manifiesto las críticas de Gervais y Merchant al mundo de la televisión y los argumentos facilones que prefieren las grandes cadenas a la hora de producir shows de humor.

    Genialidad de Ricky Gervais
    La genialidad de Ricky Gervais es tal que artista que se precie quiere hacer cameos en sus obras.

    En cada episodio aparecen, además, actores conocidos, triunfadores en la actualidad o ya fracasados, que aportan un contrapunto a las incipientes carreras de Millman y Jacobs. Los desaforados intentos de los dos protagonistas por medrar los llevarán a meteduras de pata de proporciones épicas con Samuel L. Jackson o David Bowie, entre otros.

    Otros casos, como las parodias de Les Dennis (humorista, presentador y actor inglés venido a menos) y Warwick Davis (protagonista de Willow) darán lugar a otras series que conforman el ‘universo Gervais-Merchant’, como la que analizaremos a continuación.

    Life´s too short

    El título de esta sátira ya describe por sí mismo parte del contenido: la complicada vida de Warwick Ashley Davis, que padece displasia espondiloepifisaria congénita (enanismo) y de cuyo nombre como actor ya nadie se acuerda.

    Warwick Davis, que se interpreta a sí mismo, intenta conseguir dinero de las formas más inverosímiles para hacer frente a la ruina económica que le está causando su divorcio, además de su fracaso profesional continuado.

    El papel de Warwick no obedece a la corrección política que en otros casos supondría un guión con una persona con enfermedad como protagonista. Lejos de ser noble u honesto, en la mayor parte de la trama Warwick, que además es dueño de una agencia de actores enanos, se comporta de manera inoportuna, mezquina y tramposa.

    El humor políticamente incorrecto de otras series adquiere en esta una dimensión corrosiva, hasta el punto de conseguir que el público se ría a carcajadas, pero con sentimiento de culpa. Situaciones embarazosas e incómodas se suceden una tras otra sin que se pueda apartar la vista de la pantalla.

    Ricky Gervais Life´s too short
    En Life´s too short el espectador se encuentra en numerosas ocasiones pensando: ¿de verdad me estoy riendo con esto? Sí, me estoy riendo con esto.

    Life´s too short, una de las obras más controvertidas de Gervais y Merchant,  se presenta como mockumentary, contraponiendo las declaraciones de Warwick a cámara con la realidad de su vida ,y logrando así hacer todavía más cómica la diferencia entre lo que él percibe o se esfuerza por percibir y lo que realmente está pasando a su alrededor, como aquellos anuncios de la FAD. Las continuas miradas incómodas de Warwick a la cámara consiguen, además, reforzar lo esperpéntico de su situación.

    En esta serie, en la que Gervais y Merchant interpretan una parodia despiadada de sí mismos, aparecen también artistas haciendo ‘cameos’, como Johnny Depp, que alude a la polémica que tuvo cuando Gervais, siendo presentador de los Globos de Oro, dejó su película The tourist  por los suelos de manera sarcástica; Sting, que se burla abiertamente de sus aficiones; o Val Kilmer, cuya caricatura es tan exquisita que debería ser delito realizar un spoiler sobre ella.

    Estafa del cine y la televisión en Life´s too short
    Life´s too short es una crítica feroz a la estafa de las agencias de actores y el mundo en general del cine y la televisión.

    En Life´s too short el patetismo se convierte en comedia de manera magistral, logrando que el público sienta profunda empatía y admiración por todos esos actores que, como el castizo Jorge Sanz, saben reírse del hundimiento de sus propias carreras, aunque quizá, llegados a ese punto, ya no les quede otro remedio que aceptar estos papeles.

    An idiot abroad

    Enviar a un no muy inteligente inglés de clase media que rechaza salir de su “zona de confort” a viajar por todo el mundo y sumergirse en las costumbres más extravagantes y exóticas de las distintas culturas. Esta idea, aparentemente sencilla, da pie a un falso documental en el que el surrealista Karl Pilkington se interpreta a sí mismo como ‘hombre normal’ (“una especie de Homer Simpson en la vida real, limitado, vago, pero en su núcleo, una buena persona”, en palabras de Merchant). “Una de las más bromas más caras y divertidas que he hecho jamás”, describe Gervais en su introducción.

    A lo largo de los viajes a China, India, Jordania, México, Egipto, Brasil y Perú, Pilkington se extraña, se maravilla, se lamenta y protesta por todo lo que ve, pero a la vez siempre termina haciendo lo que los productores Gervais y Merchant, que vuelven a hacer una sátira cruel de sí mismos, le ordenan desde Londres con el único objetivo de obtener risas y escarnio.

    Los episodios son prácticamente soliloquios en los que Pilkington revela sus reflexiones de hombre con pocos recursos y escasa capacidad para las relaciones sociales. Para paliar esta soledad los maléficos Gervais y Merchant le darán en uno de ellos a Warwick David como compañero de viaje.

    Sus reacciones ante las distintas tradiciones que encuentra a su paso son tan naturales que da la impresión de que no existe guión, sino una sucesión de situaciones espontáneas en las que este ser anodino y gruñón intenta adaptarse con nulos resultados.

    Karl Pilkington es, además, una pieza clave de otras obras como The Ricky Gervais Show con sus poemas, diarios, preguntas imposibles, etc., Derek, o esta magnífica pieza de humor que es Learn English with Ricky Gervais:

    Derek

    Este último título es una experiencia en solitario de Ricky Gervais y es, sencillamente, una obra maestra.

    Con Derek, Gervais pone el clavo en el ataúd de las sitcoms y avanza en una nueva forma de entender el humor, compaginando brillantes y desternillantes diálogos con fuertes y trágicas emociones. Estos sentimientos, además, se generan de forma natural al narrar las situaciones habituales de la vida en una residencia de ancianos, espacio que da pie a la trama.

    Un mockumentary maduro y comprometido que muestra la vida de Derek -personaje principal protagonizado por Gervais-, voluntario, autista y con bondad y sensibilidad extremas, y sus amigos y compañeros: el frustrado conserje Dougie (Karl Pilkington), el pervertido Kev, la amable y altruista Hanna, gerente de la residencia, los ancianos y los jóvenes que envían desde servicios sociales para cumplir condena por delitos menores.

    La ternura de Derek destaca en un mundo de corrupción y deshonestidad.
    La ternura de Derek destaca en un mundo de corrupción y deshonestidad.

    Si las creaciones de Gervais y Merchant ya criticaban las costumbres sociales, la forma de interpretar la historia, la corrección política que encierra falsedad en el tratamiento de temas como la discriminación o las enfermedades, la moralidad, etc., en Derek Gervais da un paso más para poner de manifiesto la tragedia que viven los ancianos en la sociedad occidental.

    Una tragicomedia que intercala las risas más enloquecidas con la tristeza cotidiana más desgarradora y en la que se percibe la pasión y la compasión de Gervais, tanto por la historia como por los personajes. Gervais at his best.

    After Life

    Y qué decir de After Life, una comedia dramática negra en solitario de Gervais en la que interpreta a Tony, trabajador de un periódico en la pequeña localidad de Tambury que, tras fallecer su mujer por un cáncer de pecho, decide convertirse en un ser avinagrado que va diciendo “la verdad” a todo el que se encuentra, incluyendo también a las personas que se preocupan por él.

    Bajo una apariencia nihilista, en After Life encontramos un auténtico canto de esperanza y amor por la vida y por los demás. Porque Gervais, activista del ateísmo, no pierde la oportunidad de señalar lo bella e increíblemente mágica que es la propia vida, incluso a pesar de las desgracias.

    After Life
    Los diálogos sobre el duelo y el sentido de la vida adquieren tintes tragicómicos en After Life.

    Como en otras entregas de Gervais, por After Life pasan personajes muy diversos, desde un padre con Alzheimer hasta un vecino que sufre Síndrome de Diógenes, todos ellos vistos con una mirada profunda en la que caben tanto la risa como la compasión más tierna.

    No ha habido episodio en el que no se me hayan saltado las lágrimas, tanto por la risa como por la emoción. Melancolía y humor a raudales.

  • Originalidad: las ocho series más innovadoras

    Originalidad: las ocho series más innovadoras

    Me está fascinando tanto la serie The Third Day, con su parte intermedia de evento teatral inmersivo en directo durante 12 horas en colaboración con Punchdrunk, que no he podido evitar recordar otras series que me han maravillado por su originalidad en el planteamiento o la ejecución.

    Aquí va mi lista: Oz, Treme, The Leftovers, The Young Pope (y The New Pope), Lodge 49, Fleabag, The Third Day y Legion.

     

    Originalidad e intensidad emocional

    Oz tenía que estar y ser, además, la primera, porque es la que más años tiene y la pionera. HBO ya despuntaba allá en 1997 por la calidad de sus series. En este caso, con una puesta en escena muy teatral y unos personajes y tramas en los que no daban respiro al espectador.

    Treme es otra producción de HBO que todo seriéfilo ha visto al menos una vez. Con la firma de David Simon y Eric Overmeyr, retrata el día a día de la vida en este barrio de la Nueva Orleans recientemente azotada por el huracán Katrina y cómo los habitantes sobreviven entre la precariedad y la depresión mientras los grandes magnates hacen su agosto con la corrupción. Y todo ello acompañado de una banda sonora exquisita, como no podía ser de otra manera tratándose de la cuna del jazz.

     

     

    The Leftovers, también de HBO, entra en el podio de la originalidad y la calidad. Damon Lindelof (Prometheus, World War Z, Phineas and Ferb) supo adaptar la novela de Tom Perrota para sumergirnos a todos en un universo de terrible ensoñación en el que todos sus supervivientes afrontaban el vacío que habían dejado, literalmente, millones de personas.

    Uno de los puntos a favor de The Leftovers es que nunca pretendió explicar el porqué, sino simplemente hacernos flotar unas veces, hundirnos en la miseria y en la desolación otras, en un viaje audiovisual de los que no se suelen hacer muy a menudo, y con el aderezo de una intensa y melancólica banda sonora de Max Richter que sabe recoger toda la emoción contenida en esta serie que mantiene al público aguantando constantemente la respiración.

     

    Originalidad y surrealismo

    Seguimos para bingo con HBO con The Young Pope y The New Pope, dos deliciosas extravagancias con la marca de Paolo Sorrentino. A medio camino entre el surrealismo y el magistral cine político y de denuncia del napolitano (no olvidemos su magnífico film Il Divo), es una elegante y blasfema crítica a la corrupción, la megalomanía, el endiosamiento, la hipocresía, lujuria y demás vicios del Vaticano. Y con Jude Law y John Malkovich bordando los papeles papales. ¡Qué más se puede pedir!

     

     

    En cuanto a Lodge 49, que no ha superado la criba de AMC (centrada mayoritariamente en la estafa de The Walking Dead) y ha sido cancelada tras una frenética segunda temporada, es una serie atípica de comienzo a fin. Realismo duro del que sufren millones de personas que no pueden llegar a fin de mes a pesar de trabajar, combinado con un realismo mágico y un aire de fantasía que sabes que es irreal pero, al igual que los personajes, te quieres aferrar a él porque así al menos parece que queda algo de esperanza.

    Lodge 49, ya lo dije en un post hace tiempo, es una serie sobre la clase trabajadora, en la que se suceden disquisiciones filosóficas, situaciones hilarantes y dramas económicos y emocionales. Como la vida misma.

    Mi séptima elección como serie brillante por su originalidad es Fleabag, escrita y protagonizada por Phoebe Waller-Bridge y producida por BBC y Amazon Studios. Lo que comienza pareciendo las vicisitudes de una niñata inconsciente egoísta termina siendo una comedia dramática muy profunda en la que el amor, la pérdida y el sentimiento de estar perdido en el mundo se expresan de manera irreverente, sobre todo en la segunda temporada, con su escarceo religioso.

     

    Fleabag
    Una gran originalidad de Fleabag es la ruptura constante de la cuarta pared, que hace al espectador cómplice.

     

    The Third Day, la séptima de mi lista, mezcla folk horror, thriller y surrealismo y nos transporta, además, a la increíble (¡y real!) isla de Osea, cuyos habitantes se quedan atrapados cada vez que sube la marea.

    Felix Barret y Dennis Kelly, con la producción de Sky Atlantic y HBO, consiguen crear una atmósfera de tensión y terror gracias a la originalidad de su planteamiento, al contar con dos equipos distintos para rodar las dos partes en las que se divide, y gracias a la excelente interpretación de los actores, especialmente de Jude Law.

     

     

    Como guinda, The Third Day incluye un evento teatral inmersivo de 12 horas de duración, de la mano de la compañía de teatro inmersivo londinense Punchdrunk. El maratón teatral, en el que Jude Law desciende a los infiernos dentro de un ritual del festival pagano que se celebra anualmente en la isla, se emitió en directo a principios de octubre (HBO ha subido a YouTube el resumen, que comparto unas líneas más arriba). Originalmente estaba planteado para que hubiese miles de asistentes, pero los protocolos de seguridad por la pandemia obligaron a modificar el formato.

    Terminando ya, en último y octavo puesto llega Legion (Fox). Es la que menos trama tiene, o al menos la que menos me interesa en cuanto al guion de todas, y he dudado de si incluirla o no por eso, pero cada episodio es un auténtico viaje surrealista, puro divertimento y experiencia visual, y eso ya la hace distinta a muchas otras.

     

     

    No he incluido títulos como BreakingBad, Orange is the New Black, The Wire, The Soprano, Deadwood, Broad City, Six Feet Under, Russian Doll, The Expanse, Raised by wolves, etc. porque, aunque me hayan encantado y me parezcan magistrales, son más evidentes y más tradicionales en su ejecución y la otra lista es de las que, en mi opinión, más se han atrevido a innovar a la hora de narrar, y con una factura impecable.

    Ni siquiera comparten género o temática, simplemente son aquellas en las que he sentido que han tratado de sorprender y hacer pasar a los espectadores por una serie de experiencias y emociones inusitadas. Aquellas que, gracias a su originalidad, consiguen superar las limitaciones del medio en el que se encuentran.

    Si no las habéis visto, tenéis unas cuantas horas de deleite por delante.

  • Terraplanistas en documental. Una estafa de nuevo cuño

    Terraplanistas en documental. Una estafa de nuevo cuño

    Visto el documental Behind The Curve de Netflix sobre los terraplanistas estadounidenses que se han convertido en gurús para muchos, he de reconocer que ha sido tristemente divertido, aunque esta estafa cada vez gana más adeptos y, cuando piensas en el aumento del número de creyentes de este movimiento, se te borra rápidamente hasta la más maléfica de las sonrisas.

    congreso internacional de terraplanistas
    El movimiento ha crecido tanto que hasta han celebrado ya un Congreso Internacional.

    Las estrellas terraplanistas

    En español, la traducción del título (“Tan plana como un encefalograma”) ha sido mucho menos políticamente correcta y ya da a entender lo que se va a ver: la mofa de un grupo de terraplanistas que aprovechan el auge de la ignorancia, por un lado, y el aumento de la incertidumbre a nivel social, por otro, para enriquecerse a costa de una creencia irracional.

    El nivel de ridículo al que llegan estos líderes del movimiento es tal que por momentos todo parece un ‘Celebrities’ de aquellos tan hilarantes que hacía Muchachada Nui. Y es que Mark Sargent llega a inspirar hasta ternura de lo inocente que puede ser.

    Mark Sargent con su madre en casa
    Mark Sargent es el prototipo de señor que, pese a haber crecido económicamente con esta estafa, sigue viviendo con su madre, que reconoce tenerlo “mimado”.

    Porque para este youtuber que vive con su madre en el estado de Washington que desde un punto cercano a su casa se pueda divisar la ciudad de Seattle es una prueba irrefutable de que la tierra es plana: “A la ciencia le está costando enfrentarse a nosotros. […] La razón por la que le estamos ganando a la ciencia es que la ciencia nos saca las matemáticas, pero nosotros le decimos ‘Oye, eso es Seattle’ […] Eso es. Punto. Una imagen vale más que mil palabras”.

    prueba irrefutable de los terraplanistas
    La prueba irrefutable que Mark Sargent ha dado a los terraplanistas.

    Y ya está. Con eso, este tipo delirante, cuyo patetismo personal se retrata de manera hasta cruel a lo largo de todo el filme, ha conseguido más seguidores que muchos científicos de primer orden.

    Lo mismo le sucede a su amiga, la excéntrica Patricia Steere, creadora del podcast “Flat Earth and Other Hot Potatoes” (La tierra plana y otras papas calientes), que, inconsciente de sus propias contradicciones, narra a la cámara que ella es una “luchadora por la verdad” y que hay conspiranoicos que lanzan teorías sobre ella en las que se dicen graves mentiras, desde que es una infiltrada del gobierno hasta que es trans.

    Conspiración sobre la conspiración
    Patricia Steere se ríe de que otros conspiranoicos crean que es reptiliana o asocien las tres últimas letras de su nombre a que trabaje para la CIA, sin percatarse de que ella difunde una teoría exactamente igual de histriónica.

    Los terraplanistas científicos

    Mención aparte merecen los terraplanistas del canal de Youtube Globebusters, cuyo objetivo es comprobar mediante experimentos las teorías de la conspiración. En este caso, se gastan la friolera de 20.000 dólares en comprar un giroscopio láser de anillo para hacer una medición.

    experimento terraplanistas
    El experimento llevado a cabo por estos terraplanistas concluye claramente con la curvatura de la tierra. ¿Habrá dejado de creer en la Tierra plana quien lo ideó?

    El expiloto Bob Knodel, miembro del canal, realiza un primer experimento cuyos resultados arrojan lo contrario a lo esperado por ellos, pero, lejos de aceptarlos, los rechazan y vuelven a la carga con otra investigación de campo con la que se cierra el documental, para risas del público y tremenda tristeza por parte del investigador.

    Una estafa muy jugosa

    Pero, aunque el documental se asemeja mucho a un freak show que recuerda a aquel programa de bullying que hacía en su día Javier Cárdenas y uno siente la tendencia a compadecerse de los personajes, no hay que olvidar que en este caso están haciendo su agosto a costa de la ignorancia de miles de personas en todo el mundo.

    Tristeza y resumen de por que la gente cae en esta estafa
    Y este es el triste resumen de por qué la gente se lanza a creer en esta estafa ideológica, porque todos queremos un propósito en la vida. Y sentirnos parte de algo. Todas estas personas eran outsiders que de repente se sienten importantes y en posesión de una verdad.

    Porque la estafa de los terraplanistas mueve muchas visitas de YouTube que se monetizan, y genera un merchandising muy diverso, que va desde libros y producciones audiovisuales hasta pegatinas, camisetas, mobiliario, etc.

    Merchandising de la estafa de la tierra plana
    Una de las cosas más fascinantes del documental es todo el merchandising que existe en torno a esta idea de la Tierra plana.

    Una de las cosas que más me ha sorprendido ha sido ver que todo esto es relativamente nuevo y que hasta hace unos años apenas eran cuatro los que hablaban de ello, pero de un tiempo a esta parte están creciendo hasta el punto de haber llegado a celebrar un “congreso internacional” a 200 dólares la entrada.

    El que inició la estafa
    El que inició la estafa, que exigía condiciones leoninas para salir en el documental, acusa a los otros de farsantes.

    En España este movimiento, afortunadamente, es mucho más minoritario que en Estados Unidos, pero cada vez es menos raro encontrar terraplanistas en foros de Facebook.

    Aquí queda la cuestión fundamental que, sin embargo, Behind The Curve no plantea: ¿qué se puede hacer contra las pseudociencias? ¿Cómo sacar a un terraplanista de sus ideas?

  • Lodge 49, realismo mágico para endulzar las vidas de la clase trabajadora

    Lodge 49, realismo mágico para endulzar las vidas de la clase trabajadora

    Hoy quiero hablar de una serie con un encanto particular, Lodge 49. Se trata de una comedia dramática que bien podría ser considerada como una de las mejores series sobre las vicisitudes de la clase trabajadora, de los tipos y las tipas normales con vidas anodinas y hacen malabares por llegar a fin de mes, aderezada con un ingrediente de realismo mágico fresco, divertido y muy bien ensartado.

    Realismo mágico en Lodge 49

    Lodge 49 comienza con el exsurfista Sean “Dud” Dudley encontrando un anillo en la playa con una insignia. El joven, que ha sufrido recientemente la pérdida de su padre, el desahucio de su casa y la tienda familiar de accesorios y limpiezas de piscinas, se encuentra desorientado y sin ningún rumbo ni perspectiva de futuro.

    Lodge 49 Momento en el que cambia la vida de Dud
    Lodge 49 Momento en el que cambia la vida de Dud mientras paseaba por la playa con un detector de metales.

    El destino o la casualidad, temas filosóficos muy presentes en toda la serie, lo llevan directamente a la puerta de una logia denominada “de los linces”, cuya puerta luce el mismo logo del anillo. A partir de ahí se suceden las amistades, las charlas, el descubrimiento de secretos de Lodge 49, la logia encontrada.

    En esta logia encontrará otras personas como él, trabajadores y trabajadoras, perdidos en Long Beach, ciudad que atraviesa una crisis económica grave tras el cierre de Orbis, una gran compañía de ingeniería aeroespacial que había dado empleo directo e indirecto durante décadas a todos los habitantes. ¿Os suena?

    Y todos ellos compartirán momentos de realismo mágico en ese camino que emprenden hacia la búsqueda del “santo grial” de la logia, los manuscritos alquimistas de su fundador, Harwood Fritz Merrill.

    Retrato de la clase trabajadora

    Tanto Dud como su hermana gemela, Liz han tenido que asumir las deudas de su padre una vez fallecido, lo que supone que a ella, que es la única que tiene nómina, el banco le embarga todos los meses una cantidad. Así, para evitarlo, Liz decide trabajar en un restaurante de comida rápida, de manera que cobre una gran parte en negro.

    Dud y Liz, Lodge 49
    Liz es muy inteligente y empática, pero se autoboicotea constantemente.

    Los compañeros de Liz son de mediana edad, alguno con hijos, y todos sobreviven como pueden con el escaso sueldo del fast food, propiedad de Janet Price, una coach empresarial que vende mucho humo y es considerada como una estrella de los negocios cuando realmente es un fraude.

    Y es que en Lodge 49 todo el mundo tiene sus claroscuros y sus momentos de bajón, especialmente cuando se trata de asuntos económicos, y se ve obligado a hacer alguna que otra pequeña estafa o cosa que no le hubiese gustado hacer, pero que compensa en otro momento de su vida con gestos increíblemente nobles y altruistas hacia otros.

    Janet es una estafa
    Janet, la gran empresaria y coach, resulta ser una auténtica estafa en el terreno profesional. Entre Liz y ella se establece una peculiar relación.

    Entre tanta serie de personajes adinerados, o extremadamente necesitados, se agradece un retrato de la clase trabajadora, en el que, además, hay variedad de edades y procedencias, pero presentada como una diversidad entremezclada, sin estridencias. Por poner un ejemplo, Ernie, el que se convierte en mejor amigo de Dud, es un sesentañero afroamericano que vende suministros de fontanería y tiene problemas de ludopatía. Real como la vida misma.

    Lodge 49 Ernie
    Ernie, a su pesar, y tras estafar 2000 dólares a Dud, que, sin embargo, lo entiende perfectamente, se convierte en su mentor y mejor amigo.

    AMC estafa a los fans

    Pero AMC ha decidido cortar el grifo a esta maravilla y, a pesar de que estuvo durante meses ‘a la venta’, nadie se ha interesado por ella, por lo que los admiradores nos tendremos que quedar con el buenísimo sabor de boca que deja, deseando que en algún momento algún productor considere que esta comedia dramática con toques de realismo mágico que tan bien plasma a la clase trabajadora vuelva a la pequeña pantalla.

    Como el personaje de Dud, un optimista incansable, prefiero quedarme con los buenos ratos que me ha dado y desear que el universo se conjure para poder disfrutar de la tercera entrega. Mientras tanto, solo puedo recomendaros que la veáis.

  • Ironía fina en The good fight

    Ironía fina en The good fight

    Llevamos tan solo dos episodios de la nueva entrega de The good fight y ya estamos absolutamente extasiados por la ironía fina y el ingenio de esta joya de CBS. Y es que estos dos episodios han sido un dardo tremendamente original dando diana en la crítica política a la corrupción y la hipocresía. En su línea, pero, contra todo pronóstico y subiendo todavía más el listón, mejorándola.

    Ironía fina y autocrítica

    El primer episodio de esta nueva temporada es absolutamente demoledor por su capacidad de crítica al Partido Demócrata, que es el que se presupone favorito del bufete.

    Se trata de un capítulo onírico en el que Diane se encuentra viviendo una ensoñación en la que Hillary Clinton ha ganado. Toda su alegría y gozo al pensar que el gobierno corrupto, autoritario y supremacista de Trump había sido solo una pesadilla se desvanecen al ver que al ver cómo la corrupción y los escándalos también afectan a la administración de su candidata preferida.

    Ironía y corrupción en The good fight
    ¿Y si Hillary Clinton hubiese ganado la presidencia en 2017? Una pregunta con grandes respuestas en The good fight.

    Descubre con horror, además, cómo, al haber vencido una mujer el movimiento feminista se encuentra completamente anestesiado, no ha surgido el #MeToo y Harvey Weinstein no ha sido desenmascarado. Es más, le tocará a ella defenderlo de una acusación de violencia contra un trabajador y, sabiendo que se trata de un acosador y agresor sexual, intentará detenerlo.

    Equipo de Harvey Weinstein
    Diane intenta por todos los medios no representar a Harvey Weinstein durante la ensoñación porque sabe qué delitos cometió.

    Mientras tanto, sus compañeros de bufete intentarán persuadirla, pues los números para ellos no van tan bien como en la ‘era Trump’ y necesitan agarrarse a cualquier tipo de cliente, y a cualquier precio.

    Una forma muy inteligente de jugar con fina ironía al “y si” realizando, además, una autocrítica al movimiento feminista.

    #MeToo
    En un mundo con una mujer como presidenta de una de las primeras potencias mundiales, ¿se produciría un movimiento #Metoo?

    Nuevos e irónicos aires para el bufete

    Entre el final del primer y surrealista episodio y el principio del segundo hay una elipsis de unos meses que Diane usa para viajar. A su regreso a Reddick, Boseman & Lockhart se encuentra una oficina completamente distinta, acondicionada a gusto de los nuevos dueños, que, a pequeñas pero muy caricaturescas pinceladas, se nos muestran muy excéntricos.

    Nuevos dueños del bufete
    Los detalles de la decoración de la oficina revelan que los nuevos dueños son unos nuevos ricos excéntricos, extravagantes y un tanto ridículos.

    STR Laurie, firma multinacional que compra parte del bufete cuando este pierde a ChumHum, introduce una nueva decoración inspirada en Gaudí, con toques ecológicos en madera y frikadas rococó como una gárgola en la fachada de la oficina de Adrian. Asimismo, dos veces a la semana institucionalizan el “día de las mascotas”, en el cual los socios, pero solo los “de nombre”, pueden traer a sus perros al centro de trabajo, que se llena de canes haciendo sus necesidades por todas las esquinas mientras una asistenta vestida a modo de criada va recogiendo y limpiando todo.

    Ironía y ridículo
    Decoración pseudoespiritual y rococó en interiores y exteriores de la empresa, fina ironía para describir a un tipo muy determinado de rico estadounidense.

    Son nuevamente toques de ironía que nos permiten saber de qué tipo de jefes estamos hablando. Son jefes que, de tan benévolos que parecen, dando a cada uno aquello para lo que ellos creen que valen más, levantan al mismo tiempo alegrías y suspicacias.

    Extravagancia e ironía en The good fight
    ¿Qué pensarías de tu nuevo jefe si entrases en su despacho y tuviese esta decoración?

    Corrupción judicial

    La parte más crítica y donde la risa, aunque también presente, tiene menos lugar, pues entramos en el terreno del thriller y del drama es la que se dedica a la corrupción. Si en temporadas pasadas la corrupción protagonista fueron la policial y la del propio bufete, sobornando a víctimas de acoso sexual de su anterior socio, en esta se destapa la del sistema judicial federal.

    El que va a ser uno de los grandes arcos argumentales de esta entrega se presenta a través de Diane, a quien STR Laurie ha dedicado a litigar los casos “probono”, es decir, los que el bufete realiza “para ser un buen ciudadano”. Intentando defender a una joven empresaria afroamericana a la que un magnate de la construcción, supremacista blanco y negacionista del Estado quiere desahuciar para construir en el lugar donde está su restaurante, se descubre un entramado de sobornos, coacción y extorsión a jueces.

    Trama de corrupción empresarios
    Una trama de corrupción involucra a empresarios y gobierno en esta nueva temporada de The good fight.

    Diane, atónita de que su excompañero Julius, ahora convertido en juez federal, claudique y prevarique, comprueba cómo el pilar en el que ha basado su vida, la administración de la justicia, también se desmorona ante ella.

    Corrupción empresarial
    La impunidad llega a tal punto que esta trama de corrupción ni siquiera necesita órdenes judiciales para imponer sus designios.

    Esto no ha hecho más que empezar y veremos dónde nos llevan todas las tramas. Eso sí, el siguiente episodio no podremos verlo hasta el 30 de abril, pues, como nos han indicado los propios actores, guionistas y resto de equipo técnico de la serie en un videomensaje que a muchos nos ha llegado al corazoncito, el confinamiento por el coronavirus les ha pillado a cada uno en un sitio distinto y las tareas de posproducción se complican cuando tantas personas tienen que coordinarse a la vez sin compartir espacio.

    Como soy firme defensor del teletrabajo y de la calidad de las producciones de Robert y Michelle King, no me cabe ninguna duda de que la espera valdrá la pena.