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  • Caótica como la vida real: The Morning Show

    Caótica como la vida real: The Morning Show

    Aunque hace unas semanas escribí que la segunda temporada de The Morning Show estaba resultándome una estafa, hoy, con el final bien reposado, tras haber dado un parón a mitad para disfrutar de otras que consideraba mejores, vengo a decir lo contrario. Y es que esta producción de Apple TV+ ha terminado siendo el mejor reflejo de lo caótica que es la vida desde que la pandemia apareció en ella.

    Intensidad emocional caótica

    Los primeros episodios resultan difíciles de entender si no se observan en conjunto con la temporada completa. Ahí es cuando comprendes que Alex (una espectacular Jennifer Aniston en el mejor papel de su trayectoria como actriz) ha pasado toda la prepandemia, esos momentos frenéticos desde el 1 de enero de 2020 hasta principios de marzo, cuando todo había estallado por los aires, en modo “control de daños”.

    Situación caótica tras situación caótica, Alex termina enfrentando la realidad
    Situación caótica tras situación caótica, Alex termina enfrentando la realidad.

    Tras un regreso que había costado millones a la cadena ficticia UBA, no estaba dispuesta a permitir que se publicase un libro en el que se revelase que había tenido relaciones sexuales con Mitch Kessler (Steve Carell), su excompañero depredador sexual, ahora cancelado.

    Como una narcisista de libro, la preocupación de Alex no era en qué habría podido ella ayudar a las mujeres que fueron víctimas de su adorado Mitch, sino que ella misma no fuese cancelada.

    En este sentido, The Morning Show da una visión bastante irónica de este fenómeno social en el que el escrutinio de las redes sociales puede acabar o relanzar una carrera profesional de manera arbitraria en muchos casos.

    Mitch Kessler termina redimido gracias a Paola
    A pesar de su trágico final, podría decirse que Mitch Kessler, el depredador sexual, es el único personaje que termina irónicamente redimido.

    Esta intensidad emocional un tanto caótica de Alex también se desarrolla, aunque por otras razones, en Bradley (Reese Witherspoon), que se enfrenta a quién es y quién quiere ser a través de conflictos con su hermano con Trastorno Límite de Personalidad y adicción a las drogas, y con su novia (Julianna Margulies), la única persona razonable y cabal de toda la temporada.

    Caos pandémico

    Como si se tratase de un sueño para los personajes, y de una pesadilla revivida para todos los espectadores, los protagonistas de The Morning Show tropiezan en las mismas piedras en las que cayó la sociedad en aquel primer trimestre de 2020.

    Debate presidencial
    Causa desasosiego ver cómo los personajes siguen enfrascados, como lo estábamos los espectadores, en las nimiedades y las noticias habituales, ajenos a la gravedad de la pandemia.

    La mayor parte de ellos se ríe del virus y considera exagerados a los pocos que se lo toman en serio (no es de extrañar que Daniel, el único de todo el equipo del show que puso interés en la noticia, termine renunciando a su puesto y viajando para poder sacar a su abuela de una residencia de ancianos). “Distanciamiento social es lo que lleva haciendo mi familia toda la vida”, dice una despreocupada y un tanto egocéntrica Bradley.

    Todos llevan una vida social frenética, con reuniones, viajes a Italia, etc. en los que el espectador solo puede pensar “alguien ahí lo tiene”. Y así fue, en medio de una vida emocional y social caótica, Alex Levy, que había viajado a Italia para pedirle a Mitch un comunicado negando haber mantenido relaciones sexuales con ella, resulta positivo. Y no solo eso, sino que desarrolla la enfermedad.

    Sinceridad final

    Es en medio de esa locura en la que algunos escapan a sus casas para intentar salvarse (aunque probablemente ya estén contagiados) cuando otros, como Alex Levy, no tienen más remedio que enfrentarse a las consecuencias de sus actos.

    El personaje de Laura es un soplo de aire fresco
    El personaje de Laura es un soplo de aire fresco. Sensata, razonable, nada egocéntrica, siempre con un consejo cabal que seguir… y, sin embargo, todo lo que dice termina en saco roto (o peor, pues no hay que olvidar el momento en el que anuncia que tiene una patología cardíaca, ya después de haber compartido plató con Alex Levy).

    Ella, que se había pasado toda la temporada huyendo de su pasado, se atreve a ponerse delante de las cámaras en su propia casa, en mitad de un proceso febril, para sincerarse con la opinión pública y hacer un streaming que, si finalmente se aprueba una tercera temporada, dará mucho que hablar.

    Pero los personajes principales, por mucho que se sinceren, no pierden el egoísmo y la insensibilidad con los demás. Ese endiosamiento que les produce estar completamente alejados de la realidad por sus sueldos millonarios o por vivir en hoteles, como Bradley y Cory. Así, a estos dos últimos los vemos recorrerse las calles del Nueva York de marzo de 2020 buscando al hermano de ella y entrando en un hospital intentando que les atiendan los primeros. “Es que tengo un problema muy grave”, dice Bradley. Claro, como el resto de los que están ahí y que saturan las urgencias de los hospitales.

    Pero ella, aguerrida por su posición privilegiada, se cuela en urgencias sin protección y corre a buscar a su hermano, que tiene más suerte que otros allí ingresados a los que ningún familiar ha podido entrar a ver.

    The Morning Show nos pone delante personajes difíciles de tratar, egocéntricos, privilegiados que sucumben a la corrupción moral y que siempre terminan saliéndose siempre con la suya, incluso dentro de la situación más caótica que se pueda imaginar. De ahí viene esta relación de amor y odio que tenemos con ella el público y la crítica.

     

  • Populismo e individualismo en The Good Fight

    Populismo e individualismo en The Good Fight

    Sucedió lo que tanto temíamos sus fans, y es que The Good Fight (CBS) ha llegado al final de su quinta temporada con tan solo diez episodios… ¡pero qué episodios! Esta temporada, a falta de un Donald Trump en el Despacho Oval, el populismo y el individualismo que siguen presentes en Estados Unidos han sido los protagonistas principales de la serie.

    Populismo, espectáculo y corrupción

    Como señalé hace semanas en un post, la trama del juez Wackner y su tribunal improvisado en la parte de atrás de una copistería es una de las historias principales de esta temporada.

    Manipulación y corrupción de David Cord en el tribunal de Wackner
    El juez Wackner se da cuenta de que ha sido manipulado por David Cord, que tiene su propia agenda.

    El juez Wackner, un aparente Don Quijote dispuesto a hacer accesible la administración judicial y cargado de buenas intenciones, termina encarnando la versión actual del populismo que convierte toda reforma en espectáculo y entretenimiento.

    Así, más parecido al programa “Veredicto” que presentaba Ana Rosa Quintana allá por los años 90, el tribunal sucumbe a la corrupción al permitir la financiación por parte del libertariano David Cord, personaje que pronuncia una de las frases más brillantes de toda esta temporada: “La locura está a solo un paso de la realidad si logras que la gente la crea. ¿Y sabes qué hace que la gente la crea? La televisión.”

    Populismo en los tribunales alternativos
    Las réplicas del tribunal del juez Wackner son histriónicas y no tienen ninguna garantía para los procesados.

    El asalto al Capitolio

    Como se intuía ya desde los primeros episodios, los creadores de The Good Fight, Robert y Michelle King, igual que muchos ciudadanos de todas partes del mundo, estaban en estado de shock por el intento de asalto al Capitolio del pasado 6 de enero, uno de los golpes más efectistas que ha dado el populismo hasta ahora.

    Los asaltantes, ataviados algunos de ellos con disfraces y bastante estereotipados, llegando a portar la bandera confederada, penetraron en la Casa Blanca con un claro mensaje, y es que prefieren el caos y la violencia a asumir las normas democráticas que rigen las sociedades occidentales.

    Este incidente se presenta de dos maneras en la quinta temporada de The Good Fight: poniendo entre la espada y la pared al matrimonio de la demócrata Diane Lockhart y el republicano amante de las armas Kurt Veight, y recreando la escena en la catarsis final de la temporada.

    Y es que el juzgado de Wackner termina volando por los aires cuando un grupo de secesionistas de Illinois se niega a aceptar el veredicto en contra de sus pretensiones individualistas y separatistas, y esa sala que tantos momentos hilarantes nos ha dado en esta entrega de la serie concluye de la misma forma que los títulos de crédito, hecha polvo y añicos.

    Recreación del asalto al Capitolio en The Good Fight
    Momento apoteósico en el final de la quinta temporada de The Good Fight: recreación del asalto al Capitolio, pero en el tribunal del juez Wackner.

    La moraleja de esta temporada es clara: el populismo y el individualismo empujan a la violencia, y una vez plantada la semilla, es difícil evitar sus consecuencias.

    Los problemas raciales

    Otro de los temas principales de esta temporada ha sido el conflicto racial latente en el bufete, con Liz Reddick y Diane Lockhart enfrentadas, cada una con sus legítimas razones.

    Por un lado, Liz representa a todos los socios y asociados negros del bufete, que no quieren que Diane tenga poder sobre la firma, a excepción de Julius Caine, que se vio envuelto en un montaje por no querer caer en las garras de la corrupción y al que Diane defendió cuando nadie creía.

    Por otro, Diane, que mantiene conversaciones imaginarias con la fallecida juez Ruth Bader Ginsburg, lamenta haber tenido que luchar siempre contra la discriminación por razones de sexo y haber tenido que labrar su futuro para ahora tener que dar un paso atrás por la igualdad de los afroamericanos, que apoya, pero a la vez le genera contradicciones y un gran dilema al chocar directamente contra sus intereses.

    Dilemas y contradicciones de Diane Lockhart
    Dilemas y contradicciones de Diane y Liz durante el conflicto racial que divide al bufete.

    Finalmente, y tras tener que tomar una decisión in extremis por la presencia de los jefes-jeques árabes de STR Laurie y habiendo sopesado la también populista idea de hacer dos bufetes, uno con empleados negros y otro con blancos, Diane hace gala de su ética y magnanimidad y, al recordar que el bufete Boseman & Reddick la acogió cuando cayó en bancarrota por haber sido víctima de una estafa, rechaza su puesto como socia principal y decide quedarse únicamente como socia capitalista.

    No obstante, y a juzgar por la última escena en la que ella y Kurt esperan al ascensor para irse de vacaciones, la sexta temporada promete que Diane no se quedará de brazos cruzados y peleará por lo suyo.

    En este sentido, la propia actriz Christine Baranski ha señalado en una entrevista con Entertainment Weekly que esta temporada ha sido muy “tensa”, pues tanto ella como Audra McDonald, la actriz que da vida a Liz Reddick, han estado muy expectantes para ver cómo se solucionaba el conflicto.

    Diane y Liz tienen un conflicto racial
    La tensión entre ambas se suaviza y relaja cuando, en un episodio absolutamente delirante, una cadena de televisión conservadora las señala como lesbianas, cosa que no dudan en utilizar para salvar un juicio.

    Baranski ha confesado que ver a Diane utilizando a sus clientes racistas para hacer presión en el bufete le ha provocado cierta dosis de frustración, pero cree que era lo que intentaban los creadores de la serie, “desafiar tanto a Diane como al espectador”.

    Celebrando otra apoteósica temporada de The Good Fight, nos quedamos brindando por los nuevos retos que nos traiga la sexta en 2022.

  • Good Omens: los extremos se tocan

    Good Omens: los extremos se tocan

    Si tuviese que resumir Good Omens (Amazon) en una sola frase diría: “los extremos se tocan”. En la adaptación de la novela de Terry Pratchett y Neil Gaiman la conclusión es que el bien y el mal están condenados a entenderse y que tanto el plan de Dios como el del Diablo son similares.

    Extremos no tan lejanos

    Michael Sheen haciendo de ángel Azirafel y David Tennant, de Crowley, un demonio, labran una amistad a lo largo de seis mil años, a pesar de ser presuntamente enemigos y de estar ambos destinados en la Tierra a seguir e impedir los pasos del otro.

    Azirafel y Crowley labran una gran amistad
    Azirafel y Crowley labran una gran amistad e intentan paralizar los planes de Dios y el Diablo, a los que se equipara.

    Y es que ni Azirafel es un ángel tan puro ni Crowley tan malvado, y ambos han ido interviniendo a lo largo de la historia mucho más de lo que cuentan a sus jefes celestiales e infernales.

    Con un humor negro bastante fino, que recuerda mucho a los Monty Python, Neil Gaiman nos presenta a dos personajes que terminan encariñándose uno con el otro y a su vez con los humanos, lo que les lleva a querer parar el Apocalipsis para cuyo advenimiento se supone que han estado preparándose durante milenios.

    Corrupción empresarial divina e infernal

    Una de las cuestiones más divertidas de la serie es la presentación del cielo y el infierno como sendas empresas muy jerarquizadas en las que, como sucede en el capitalismo, hay tramas de corrupción, abuso de poder, tráfico de influencias, etc.

    Corrupción en el cielo
    El cielo como una gran corporación ajena a las emociones y completamente centrada en consecución de objetivos a cualquier precio.

    Ya hemos visto representaciones del más allá similares a una corporación en The Good Place, y lo cierto es que resulta bastante fácil imaginar el paraíso y el averno como dos conglomerados regidos por CEO caprichosos y un regimiento de subalternos dispuestos a ponerse la zancadilla entre sí.

    En Good Omens, Dios es la voz narradora, un personaje femenino (Francés McDormand en inglés, Olga Cano en español y Rona Fletcher en español latino), dejando la figura de mandamás egocéntrico y violento para el arcángel Gabriel (un soberbio y bien elegido Jon Hamm).

    Egocéntrico arcángel Gabriel
    El arcángel Gabriel, runner, es presentado como un egocéntrico y presuntuoso.

    Los fallos

    Pero Good Omens dista mucho de ser una serie redonda en la que toda la trama, historias secundarias, personajes, etc. se conjuguen para hacer una obra espectacular.

    Es bastante común encontrar críticas señalando que “le falta algo”. Quizá es la forma un tanto atropellada de narrar la llegada del Anticristo y lo rápido que se desencadena el Apocalipsis. O el hecho de que esta historia central es precisamente la que menos interesa, pues el mejor episodio es, sin duda, en el que se narra cómo han ido encontrándose a lo largo de la Historia, con mayúsculas, Azirafel y Crowley, en momentos clave como la crucifixión de Jesús de Nazaret, la Revolución Francesa, el III Reich, etc., y los actos de corrupción que han ido cometiendo a lo largo de los siglos.

    Sin llegar a ser una estafa, puede decirse que el resultado de Good Omens, es, en definitiva, inconcluso. Recomendable y divertida para pasar un rato entretenido y disfrutar de las excelentes interpretaciones de sus protagonistas, pero sin esperar mucho de ella. Para esos días en los que uno quiere evadirse sin mucha más complicación, sin duda.

  • Caída de The Expanse: su temporada más floja

    Caída de The Expanse: su temporada más floja

    Si hace unas semanas señalaba en este mismo blog que The Expanse (Amazon) iba camino de convertirse en una de las mejores series de ciencia ficción de la historia, hoy escribo en un tono un tanto más desilusionado por la caída de su calidad, pues varias cuestiones han hecho que el final de temporada haya sido una estafa.

    Si no has visto la quinta temporada, te recomiendo que no sigas leyendo, ya que contiene spoilers.

    Caída del guion

    En The Expanse, hasta el momento, las grandes tramas, los hechos heroicos, el gobierno, la corrupción, etc. habían sido los temas más importantes, jugando cada personaje, incluso los protagonistas, un papel más en el baile de esta humanidad en expansión.

    Pero esta quinta temporada hemos visto cómo se dejaban de lado los arcos argumentales grandes y las cuestiones trascendentes para terminar siendo una serie en la que se impone el amor romántico entre los protagonistas.

    El amor romántico en The Expanse es una estafa.
    El amor romántico en The Expanse es una estafa.

    Y es que, tras varios episodios manteniendo encerrada a Naomi Nagata en una nave con explosivos en la que experimentó todo tipo de angustias, la solución narrativa ha sido que se salve ella para poder llegar hasta Holden e, incomprensible y ridículamente, fallezca Alex Kamal de un derrame tras haber logrado rescatarla.

    De un guion serio esperas el valor de realizar grandes sacrificios, como sucede también en la vida misma, y tras todo ese periplo, quien debería haber caído sería ella.

    Corrupción de Marte
    La única esperanza que albergo es que las tramas de corrupción de Marte tengan continuidad y una amplitud de miras de la que carece el resto de facciones.

    Además, y esto ya vengo diciéndolo desde hace más tiempo, la relación amorosa que se establece entre el capitán de la Rocinante y ella es terriblemente plana e inverosímil y, en estos casos, para no escribir algo creíble y que enganche a los espectadores, es mejor abstenerse de crear algo que no se va a sostener.

    Personalismo

    Esta caída de la calidad se nota también en el resto de personajes, con exceso de personalismo y cierta caricaturización de los mismos. La malhablada Chrisjen Avasarala se convierte en la salvadora de la Tierra de una manera que recuerda demasiado a cómo se hizo Presidenta de las Colonias a la Secretaria de Educación Laura Roslin en Battlestar Galactica.

    Personaje inverosímil estafa
    El hijo de Marco Inaros y Naomi Nagata no solo es un personaje plano e inverosímil, sino que está interpretado por el probablemente segundo peor actor de la serie, después de Steven Strait (Holden).

    Marco Inaros, que podría haber sido un revolucionario, a pesar de su visión de futuro para los cinturonianos, se queda estancado en el odio y la mezquindad hacia su anterior pareja y madre de su hijo, al que tampoco se preocupan en dar mucha profundidad.

    Kamal, el piloto al que han despedido fulminantemente por muerte, parece que va a ser sustituido por Clarissa Mao, la hija del corrupto empresario Jules-Pierre Mao, ahora redimida tras haber sido rescatada por Amos de una prisión de máxima seguridad.

    Estafa de la hija del corrupto Mao
    ¿Quién puede creerse que la asesina Clarissa Mao ahora sea una nueva tripulante de la Rocinante? ¿En qué se ha convertido The Expanse? ¿En Naruto?

    Y todos ellos se dirigen a la guerra por la conquista de los planetas al otro lado del anillo en una sexta temporada que esperemos que no caiga en lo simplón y sepa mantener las complicaciones y las contradicciones que hasta el momento arrastraban los personajes.

     

  • Maternidad enfrentada, clasismo y racismo en Little Fires Everywhere

    Maternidad enfrentada, clasismo y racismo en Little Fires Everywhere

    Little Fires Everywhere (Hulu) va a ser, sin duda, una de las series más aclamadas de 2020. Y es que la adaptación de la novela de Celeste Ng. que lleva el mismo título tiene todos los ingredientes para triunfar: la maternidad vivida desde dos perspectivas socioeconómicas completamente distintas colisiona en el espacio y en el tiempo y genera pasiones y fuegos difíciles de aplacar.

    Maternidad enfrentada
    Por momentos parecía que iban a poder llevarse bien…

    He tratado de hacer el mínimo spoiler, pero haberlos, haylos, así que ten cuidado si no la has visto ya.

    El sello de calidad de Reese Witherspoon

    El principal motivo por el que me decidí a ver Little Fires Everywhere es por la participación de Reese Withespoon en la producción y el papel de protagonista, tareas que comparte en esta ocasión con Kerry Washington (Scandal).

    Witherspoon busca cuidadosamente los guiones para producir y protagonizar y hasta la fecha no ha defraudado ni una sola vez, como hemos visto con Big Little Lies y The Morning Show.

    En esta ocasión, como en las otras dos anteriores, la serie trata de los personajes de dos mujeres fuertes, inteligentes, enfrentadas por su manera de experimentar la maternidad, que a su vez está condicionada por sus diferencias étnicas, de clase social y culturales.

    Racismo y clasismo
    Elena intenta ser igualitaria, pero su propia educación y trayectoria vital la llevan a ser constantemente racista, homófoba y clasista.

    Una maravilla de guion en el que se exponen las dimensiones poliédricas de la maternidad, las relaciones familiares y las proyecciones profesionales de las mujeres que se deciden a tener hijos.

    Maternidad enfrentada

    Elena Richardson (Witherspoon) parece una madre y esposa perfecta, pero en realidad está muy decepcionada con sus propias decisiones y ha tenido que deshacerse de muchos sueños e ilusiones por el camino para poder criar a sus cuatros hijos.

    Periodista de vocación y profesión, se ve relegada a un periódico local sin apenas lectores, a la sombra profesional de un esposo por el que no siente ninguna pasión y que ha llegado al culmen de su carrera como abogado.

    Esa amargura es la que la lleva a obsesionarse con Mia Warren (Washington), una misteriosa mujer que lleva una vida nómada con su hija de 15 años, Pearl, y que aterriza en la zona residencial Shaker Heights, donde viven Elena y su familia.

    Mia Warren es una artista reconocida en Nueva York y para todo aquel al que le interese el arte contemporáneo (no a Elena, por supuesto), pero compagina su carrera con otros trabajos temporales como camarera.

    Mia y Pearl

    Elena decide alquilarle uno de los pisos que heredó de su familia y a partir de ahí se establecen complicados lazos entre ambas familias.

    La vida de Elena y Mia no ha podido ser más diferente y, sin embargo, ambas comparten una carga que las lleva a actuar de una manera que solo puede conducir al enfrentamiento entre ambas.

    No hay maternidad idílica

    Uno de los puntos fuertes de Little Fires Everywhere es aportar distintas visiones de un fenómeno complejo y heterogéneo como es la maternidad, pero desde el prisma de los sacrificios y las renuncias que tienen que hacer las mujeres.

    También aborda las relaciones complicadas que se establecen con los hijos, especialmente los adolescentes, y la dificultad para criarlos sin que terminen viéndose afectados y traumatizados por los traumas de sus progenitores.

    En este caso, las mentiras y los secretos de Mia perjudicarán eventualmente su relación con Pearl, y las exigencias y las presiones de Elena harán que sus hijos tomen decisiones extremas.

    Maternidad en los márgenes

    Dentro de este extenso y jugoso tema que es la maternidad, Little Fires Everywhere trata desde todos los ángulos algunos de sus aspectos más polémicos y menos visitados: el abandono de bebés, las adopciones y la gestación subrogada.

    Corrupción y compra de bebés
    Todas las madres tienen sus dificultades y todas tienen sus razones y sus errores. Una gran moraleja de esta serie.

    Poniendo todas las cartas sobre la mesa y haciendo un panorama comprensivo con todas las partes, se posiciona abierta y a la par sutilmente contra el alquiler de vientres y la visión un tanto corrupta que tienen ciertos sectores sociales de que todo lo que uno desea, incluido un niño o una niña, se puede obtener con ayuda del dinero.

    Los ganadoresTodos los personajes tienen claro quiénes son los que siempre ganan, y no son los pobres, aunque la desdicha es transversal a todas las clases sociales.

    Shaker Heights, la doble moral estadounidense

    Little Fires Everywhere no podía ser tan magnífica si no se hubiese elegido tan bien el enclave en el que ambientarla. La urbanización de Shaker Heights presume de su integración racial, en la que la abuela de Elena jugó un papel clave, según recuerda constantemente su personaje.

    Contraste clase social
    El coche de Mia llama tanto la atención que la primera interacción que Elena tiene con ella, sin que esta jamás lo sepa, es llamar para alertar a la policía.

    Pero, ¿fue tan idílica esa convivencia? Rebuscando en la hemeroteca, Mia pronto encuentra los conflictos y disturbios raciales, hasta el punto de que para que los blancos aceptasen la integración y tener vecinos afroamericanos hubo de sobornárseles con dinero. La corrupción moral disfrazada de tolerancia y modernidad.

    Hipocresía y corrupción moral
    La hipocresía en Estados Unidos es tal que para entrar en Yale hay que hacer una redacción sobre las dificultades sociales que haya tenido el candidato o la candidata. Como si Yale fuese una universidad accesible.

    La discriminación racista y clasista en Shaker Heigths aflora de múltiples formas: en el instituto, aparente lugar de igualdad de oportunidades, impidiendo que estudiantes afroamericanos se apunten a clases avanzadas de las asignaturas; en las relaciones personales, negando e invisibilizando vivencias, y con mucha incomprensión en general hacia la diversidad, incluida la orientación sexual.

    Little Fires Everywhere engancha por múltiples razones desde el primer episodio y a medida que transcurre no solo consigue mantener el suspense, sino que cada vez se vuelve más y más interesante y profunda. Una miniserie para no perderse.

  • Marianne: Netflix cancela sin motivos la exitosa serie de terror

    Marianne: Netflix cancela sin motivos la exitosa serie de terror

    Marianne ha sido todo un descubrimiento de 2020 para muchos. Esta serie francesa de terror, creada y dirigida por Samuel Bodin, y producida por Netflix ha dado grandes y gratas sorpresas a admiradores y no tan admiradores del género.

    Pero, pese a ser uno de los mayores éxitos de la plataforma y a haber terminado con una sugerente propuesta para una segunda temporada, Netflix ha anunciado que los fans nos quedaremos con las ganas.

    Marianne y el género de terror

    Marianne contiene todos los elementos del género: un ser endiablado que aterroriza a toda una serie de personajes con relaciones de amistad y parentesco entre sí, oscuros pasados y terror psicológico a raudales.

    La serie comienza con la escritora Emma Larsimon firmando el último de los libros de su saga, Marianne, un personaje terrorífico que lleva años martirizándola en sus pesadillas, que constituyen la fuente de recursos para sus novelas.

    Marianne
    Las interpretraciones de algunos actores son absolutamente geniales. Me costará quitarme a esta señora de la cabeza.

    Pronto se dará cuenta de que no puede cerrar la saga como ella quiere, pues el personaje ha cobrado vida y está haciendo daño a todos sus seres queridos para obligarla a regresar a su pueblo natal y que siga escribiendo sobre ella.

    La ambientación

    Como ya ocurría en la serie francesa Les revenants y parece ser un sello de identidad del terror francés, Marianne consigue una atmósfera grisácea y envolvente que predispone al espectador a la tensión.

    La producción abortada de Netflix (sí, hago mella porque no entiendo esta estafa al público) está ambientada en el pueblo de Elden, rodeado de oscuros bosques y bordeado por acantilados gigantescos que van a dar a un mar bravo y fantasmal.

    Ambientación de Marianne
    Port de Doëlan à Clahors-Carnoët – Finistère Tourisme

    Se trata de una localidad ficticia generada por el rodaje en varias localizaciones de Bretaña, concretamente el puerto y la capilla de St. Anne de Doëlan, situada en la comuna de Clohars-Carnoët y otras comunas como Pléneuf-Val-André, Fréhel o Plévenon.

    Doëlan (Clohars-Carnoët) : la chapelle Sainte-Anne
    Doëlan (Clohars-Carnoët) : la chapelle Sainte-Anne. Autor Moreau.henri (Wikipedia)

    Acostumbrados como estamos a tanta casa encantada y tanto escenario estadounidense, estos emplazamientos, tan cercanos a nosotros, se convierten, sin embargo, en algo exótico.

    Ojalá alguna televisión o productora local adquiera los derechos y podamos continuar disfrutando de los sustos y las buenas actuaciones de los protagonistas de este terrorífico divertimento.

  • Contrastes familiares: This is us vs Succession

    Contrastes familiares: This is us vs Succession

    Ayer cometí una imprudencia, aunque reconozco que me gustó y creo que volveré a repetirla más veces. Fue como mezclar chocolate con chorizo, pero con buen resultado. Y preguntaréis, ¿qué hiciste? Pues terminé de ver un episodio de This is us (NBC) y seguidamente, sin un vasito de leche ni nada mediante, me atreví a darle al play a Succession (HBO). Soy hombre de contrastes.

    Contrastes de personajes

    A pesar de que el episodio de This is us que vi termina con mal sabor de boca porque se muestra un enfado entre los hermanos, así como a Becca, la madre, realmente afectada por una enfermedad neurodegenerativa, esta serie familiar se suele caracterizar por sus buenas intenciones y la bondad de todos los personajes.

    Familia agradable y cariñosa
    A pesar de sus conflictos, en This is us reina la paz y el amor entre todos los miembros de la familia.

    Ni en el peor de los enfados o momentos ninguno de los Pearson tiene nada que ver con los despiadados y tiranos Roy, que se creen dueños del mundo entero y sus habitantes.

    Pasar de una cena de Acción de Gracias en casa de Randall Pearson a una cena durante un retiro corporativo de Waystar Royco es como llegar a Alaska en bañador tras haber pasado una calurosa tarde en Canarias.

    Tiranía y corrupción moral en Succession
    La corrupción moral y la tiranía de la familia Roy no deja tregua. Las reuniones familiares nada tienen que ver con las de los Pearson.

    De la afabilidad y la dulzura de los Pearson a la crueldad y villanía de los Roy sin término medio. Series que provocan sentimientos entrañables frente a series que te revuelven las entrañas. Grandes contrastes.

    Contrastes de banda sonora

    La música también juega un papel importante en ambas series. En This is us los acordes melosos de guitarra pueden llegar a empalagar y a dar la sensación de que te encuentras en una nube de algodón y que todos los momentos afectuosos que has vivido con tu familia no le llegan a la suela del zapato a esa épica cotidiana que inunda la vida de los Pearson.

    Cuando abrazo a mis padres jamás suena esa guitarrita por detrás, lo cual puede hacer que en el futuro no recuerde tan nítidamente esos momentos como sí hacen los protagonistas de This is us.

    Cariño y sinceridad en This is us
    Cuando el cariño y la sinceridad se acompañan de acordes como los de la banda sonora de This is us, las lágrimas afloran con facilidad.

    La banda sonora de Succession, sin embargo, tiene otro tipo de pomposidad, la grandilocuencia vanidosa de las series que narran las vidas y la corrupción de gente muy rica y poderosa, como House of Cards.

    Nicholas Britell compone la canción principal, que no puedes dejar de escuchar una y otra vez, como la de Game of Thrones. Ampulosa, su piano por sí solo ya es el preludio de la tensión que está por venir.

    Solo con poner ambas bandas sonoras a una persona que todavía no ha visto ninguna de las series creo que podría hacerse una idea bastante aproximada del contenido de cada una de ella. Y es que estos contrastes no son en vano.

    Os recomiendo la experiencia, aunque si la hacéis por la noche, mejor empezar por Succession y terminar suavecito con This is us, por aquello de que con la calma y una sonrisa se concilia mejor el sueño.

  • Terror en las series: mi ranking particular

    Terror en las series: mi ranking particular

    Llega Halloween y todo blog que se precie tiene que tener su ranking particular de series de terror para ver estos días en los que las telarañas pasan de ser un desagradable encuentro a una exquisita decoración, así que aquí va el mío.

    En él encontraréis mi visión particular del tema, pues me decanto más por el terror psicológico y la perspectiva del Día de Difuntos que por el folclore estadounidense que acompaña a las fechas, aunque no hago ascos a nada.

    Les Revenants

    Si pienso en el Día de Difuntos inmediatamente se me viene a la memoria esta producción francesa de Canal+ en la que, sin previo aviso, unas cuantas personas de diferentes edades regresan a lo que fueron sus hogares y provocan desazón, terror y malestar entre sus seres queridos, que han encontrado la forma de lidiar con su muerte y ahora tienen dificultades para reinsertarlos en sus vidas.

    Les Revenants, terror psicológico
    ¿Cómo te sentirías si uno de tus seres más queridos regresase de la muerte?

    A este suceso se unen una serie de anomalías que están sucediendo en la región y que generan una atmósfera muy agobiante, tanto para los protagonistas como para los espectadores.

    Six Feet Under

    De Six Feet Under ya he hablado aquí en alguna ocasión aludiendo a su grandísima calidad y a su impactante final. Hoy la incluyo en este listado porque es serie de difuntos por excelencia, pues la familia protagonista posee una funeraria y, además, tiene una conexión especial con los muertos.

    Una de las muertes más tristes de las series de televisión: Nate Fisher de Six Feet Under.
    Una de las muertes más tristes de las series de televisión: Nate Fisher de Six Feet Under.

    The Leftovers

    En The Leftovers no hay muertos, hay algo muchísimo peor que eso: desaparecidos. Porque un desaparecido es un muerto al que nadie ha podido despedir, una herida abierta constante, como bien saben los familiares de represaliados durante las dictaduras.

    ¿Cómo nos sentiríamos si, de repente, se desvaneciese el 2% de la población? The Leftovers explora sentimientos.
    ¿Cómo nos sentiríamos si, de repente, se desvaneciese el 2% de la población? The Leftovers explora sentimientos.

    La oscuridad de The Leftovers es la de un mundo que tiene que lidiar con millones de desapariciones instantáneas e inexplicables. Un mundo donde afloran el pensamiento mágico, las sectas, las depresiones y los trastornos psicológicos. ¿Qué puede dar más terror que eso?

    Inside No 9

    De Inside No 9 quiero hablar específicamente en otro post, pero no podía hacer una lista sobre series en las que lo macabro es una parte esencial sin incluirla. Esta joya de la BBC se compone de capítulos de 29 minutos autoconcluyentes con historias que oscilan entre la comedia negra y lo paranormal, aunque siempre suelen tener explicaciones muy humanas… demasiado.

    Episodio de disputa familiar en Inside No 9
    Algunos episodios son más truculentos, otros más hilarantes, pero todos guardan en común su puesta en escena teatral y la magnífica interpretación de los actores y actrices.

    Penny Dreadful

    Si hablamos de lo paranormal, tenemos que incluir a Penny Dreadful, una serie de miedo y suspense en la que aparecen personajes clásicos de la literatura como Drácula, Dr. Jekyll, Frankenstein, etc.

    La moral victoriana y la decadencia del siglo XIX como trasfondo hacen el resto.

    Taboo

    En el siglo XIX y con sucesos paranormales también se desarrolla la trama de Taboo, de la que he hablado aquí alguna vez.

    FX y BBC conjugan la perspectiva histórica de la guerra anglo-estadounidense de 1812 que enfrentó al Reino Unido y sus colonias canadienses con Estados Unidos por el control de los territorios canadienses pertenecientes al imperio británico, y la corrupción imperante en la época con brujería, misterio y poderes sobrenaturales.

    Tom Hardy borda su papel en Taboo
    Tom Hardy borda su papel en Taboo

    The Terror

    Seguimos con el siglo XIX, que tanta inspiración ha dado a escritores y guionistas, para hablar de The Terror, que se enmarca en la expedición de la Marina Real Británica que es enviada en 1847 al Ártico en busca del Paso del Noroeste.

    Frío aterrador, mundos desconocidos y depredadores misteriosos son sus ingredientes principales para hacer que los espectadores se queden pegados a su asiento con los ojos muy, muy abiertos.

    American Horror Story

    Unas cuantas temporadas abordando diversos tópicos del género del terror avalan a American Horror Story para convertirse en una gran serie para ver estos días.

    Jessica Lange en American Horror Story
    Ya solo por ver la magnífica interpretación de Jessica Lange, soberbia, compensa ver esta serie.

    Historias originales, personajes oscuros y complejos, una visión distinta de tramas como los psiquiátricos, las casas encantadas, las brujas, etc. y la maravillosa actuación de la gran Jessica Lange caracterizan a esta producción con temporadas autoconcluyentes.

    Dark

    Esta producción alemana, que lleva hasta la fecha dos temporadas, se enmarca más en el género de la ciencia ficción por sus paradojas temporales, pero la incluyo aquí por su tono, más en la línea del género del terror y el suspense que el scifi.

    Momentos de tensión y terror en Dark
    Momentos de tensión y terror en Dark.

    Los personajes, que viajan a través del tiempo, van configurándose para convertirse en su propia perdición.

    True Blood

    Cambiando un poco de tercio y entrando en terrenos más cercanos a la comedia está True Blood, la serie donde los vampiros han “salido del armario” y conviven en una paz tensa con los humanos.

    En un pueblo de Estados Unidos, una chica llamada Sookie se convierte en el epicentro de toda una serie de intrigas y relaciones amorosas.

    True Blood, ranking de terror
    Este tipo de imágenes ya dejan entrever que no se trata de una serie de mucha calidad, pero, como os digo, se pasan buenos ratos con ella.

    No es que sea una maravilla de serie, pero entretiene bastante.

    Dead Set

    Y, para finalizar, una desternillante comedia negra de zombis ambientada en un reality de televisión en el que muchos personajes son insoportables, huecos y estúpidos.

    Con deciros que lleva el sello de Charlie Brooker, de Black Mirror, debería servir para que la buscarais si no la habéis visto ya.

    Y aquí termina mi particular listado para este puente de difuntos. Espero que os gusten.

  • Sorprendente giro en The Affair: ahora es scifi

    Sorprendente giro en The Affair: ahora es scifi

    Nunca pensé que acabaría escribiendo una crítica de The Affair en clave scifi, pero lo cierto es que este sorprendente giro del guion ha hecho que la serie recupere el misterio y la atmósfera agobiante que tanto nos enganchó a muchos espectadores en la primera temporada.

    A partir de este punto probablemente haya muchos spoilers, así que, si quieres seguir leyendo, lo haces bajo tu propia responsabilidad.

    Sorprendente vuelta de tuerca

    Cuando muchos ya no apostábamos nada por el futuro de The Affair, máxime tras la desaparición de Alison Bailey (Ruth Wilson) vilmente asesinada, los guionistas han tomado una senda inesperada que nos ha hecho recuperar la esperanza. Todo un soplo de aire fresco entre tanta serie que ha resultado una estafa tras perder protagonistas y rumbo.

    La originalidad del planteamiento reside en centrarse en el personaje de Joani, la hija de Alison y Cole, en el futuro, que contextualizan como si se tratase de una historia de Black Mirror.

    En este futuro, en el que Joani es ingeniera de costas e intenta averiguar cuánto tiempo le queda a la orografía costera actual, se cumplen las peores hipótesis científicas sobre el cambio climático: Montauk se encuentra casi sumergida por la subida del nivel del mar, sin apenas abastecimiento eléctrico, y en las grandes ciudades los hogares empiezan a contar con huertos aeropónicos para alimentarse y obtener su propio oxígeno.

    En este contexto apocalíptico, la hija de aquella camarera de Montauk con la que empezó la historia de The Affair, realiza un viaje a su pueblo natal, donde conoce a un investigador que, siguiendo una hipótesis epigenética, está estudiando cómo los traumas afectan a las distintas generaciones de una misma familia.

    Ingeniería de costas, epigenética, cambio climático, inundaciones… sin darnos cuenta, The Affair se ha convertido en una serie scifi, con un planteamiento creíble y genuino.

    cultivo aeropónico
    Sorprendente y verosímil futuro el que plantea esta nueva temporada de The Affair.

    En busca de las pistas perdidas

    El círculo se cierra con el descubrimiento por parte de Joani de las circunstancias que rodearon la muerte de su madre, suceso con el que se cerraba la anterior temporada y que daba pie al espectador a pensar que durante toda la siguiente se iban a centrar en Noah y Cole, los dos hombres de la vida de Alison, buscando al culpable.

    Pero los guionistas han optado por terminar el personaje de Cole (¿acaso también se fue a hacer otra serie más interesante, como sucedió con Ruth Wilson?), dar otro enfoque a las vidas de Helen y Noah y continuar la historia de Alison a través de la vida de su atormentada hija.

    Joanie regresa a Montauk
    Joanie regresa a Montauk para terminar descubriendo pistas que le llevan a resolver el crimen de su madre.

    Sin duda, un cambio más que sorprendente que hace que esta serie, que comenzó hace ya cinco temporadas, recobre la autenticidad y señas de identidad de la primera, como eran los distintos puntos de vista de los personajes, narrados de manera que reflejaban los recuerdos y sesgos de cada uno de ellos.

    Con Joani como detective de la muerte de su madre, más de treinta años después, cuando ya han fallecido muchos de sus allegados, The Affair nos vuelve a mostrar personajes con mundo interior, que sufren por no saber qué ocurre.

    sorprendente reconstruccion de la noche en que mataron a Alison
    The Affair deja de ser una estafa para convertirse en una serie scifi con todos sus elementos clave.

    Y el espectador, como único omnisciente en la obra, también sufre por sus incertidumbres, aunque lo hace con una sonrisa pensando que quizá esta serie pueda tener un final digno tras muchas temporadas decepcionantes.

  • Mentiras, ruina y buenas intenciones en Big Little Lies

    Mentiras, ruina y buenas intenciones en Big Little Lies

    La segunda temporada de Big Little Lies (HBO) está demostrando no solo haber igualado el nivel de la primera, sino también superarla gracias a las magistrales interpretaciones de sus protagonistas, a la que se ha sumado una soberbia Meryl Streep como madre de Perry que viene a descubrir las mentiras que rodean la muerte de su hijo.

    Las mentiras

    Mary Louise Wright (papel de Meryl Streep, que hasta se ha hecho una dentadura postiza para que sus dientes dar mayor credibilidad a su personaje y que este se parezca a Alexander Skarsgård) llega a Monterrey para, supuestamente, ayudar a su nuera Celeste (Nichole Kidman) durante el duelo y en la crianza de sus hijos, pero, como se ve desde el primer episodio, sus continuas preguntas, inquisidoras, tienen como objetivo escudriñar en las mentiras que todo el mundo parece contar sobre la fatídica noche en la que su hijo cayó por las escaleras en la fiesta del colegio.

    Mary Louise justificando las violaciones
    Mary Louise está alcanzando cotas inigualables de irritación entre los espectadores. Le falta poco para ponerse a la altura del mal cuerpo que dejaba la violencia machista de su hijo.
    Mary Louise poniendo al limite a todas
    Mudarse al edificio de Jane solo tensa aún más la cuerda sobre ellas.

    Si en la primera temporada encontrábamos mentiras de toda índole (mentiras y ocultamiento de violencia machista, infidelidades matrimoniales, etc.), la segunda digamos que se cimienta sobre esas mentiras y por eso todo parece derrumbarse por momentos.

    Madeleine disertando en voz alta
    Madeleine, la más optimista de todas, se desmorona a la par que su matrimonio tras descubrirse su infidelidad.

    Descubiertas las mentiras de las infidelidades de Madeleine, y las mentiras sobre que Ziggy es hijo de Perry, las vidas de tres de las cuatro protagonistas de Big Little Lies se transforman por completo.

    Mentiras del matrimonio de Madeleine
    Momento exacto en el que Fred descubre la infidelidad de su mujer…

    Madeleine intenta salvar su matrimonio llegando a recurrir a pseudoterapias; Jane intenta que su hijo tenga relación con la aparentemente atenta abuela Mary Louise mientras lidia con que esta no se cree que el niño fuese fruto de una violación, y Celeste se enfrenta a una posible pérdida de la custodia de sus gemelos acusada de negligencia por la inquietante Mary Louise.

    Celeste se enfrenta a sus propias mentiras
    Celeste se enfrenta a sus propias mentiras sobre su adicción.

    Las propias mentiras que se cuenta a sí misma Mary Louise para intentar no cambiar ni un ápice del maravilloso recuerdo que tiene o se ha inventado sobre su hijo son también hilo conductor de los dramas que suceden en esta nueva temporada.

    Jane juzgada
    Jane se ve sometida a un juicio inquisitorial en el que Mary Louise la acusa de haber provocado a Perry. Nada que no veamos en los juicios por violación, por cierto.

    Las buenas intenciones

    Una de las maravillas de Big Little Lies es la presentación y el desarrollo de los personajes. Nadie en esta ¿tragicomedia? es bueno o perverso del todo, todos tienen su escala de grises, y todos actúan movidos por buenas intenciones, aunque estas acaben generando un sufrimiento en los demás.

    Buenas intenciones, sororidad y feminismo unieron a las cinco presentes en la muerte de Perry y las llevaron a mentir a la policía y ocultar la verdad.

    También hay un auténtico deseo en Mary Louise por ayudar a su nuera y a sus nietos, aunque les provoque más dolor que otra cosa, igual que hay unas ganas de ayudar a Bonnie por parte de su madre, que aparece con sus excentricidades a intentar saber qué le ocurre a su hija, presa de la culpa por haber sido la que dio el empujón final a Perry.

    Mentiras y estafa de Mary Louise
    Mary Louise intenta limpiar la memoria de su hijo y hace lo posible para mantener su sesgo.

    La madre de Bonnie tiene visiones en las que ve a su hija ahogándose (en sus propias mentiras) e intenta ayudarla, pero su tormentosa relación y el maltrato que le infligió de pequeña, además de la gravedad del secreto de Bonnie, imposibilitan el acercamiento con su hija.

    La estafa, la ruina y las mentiras de los Klein

    Mentiras también tiene para dar y regalar la agresiva y triunfadora Renata, que está en bancarrota porque su marido, Gordon, ha sido descubierto por una estafa en la venta de acciones.

    Renata, también víctima de esa estafa al no haber tenido confianza mutua suficiente como para que él le contase lo que estaba pasando, intenta aparentar que no ha pasado nada mientras va perdiendo uno a uno los muebles de su casa y todas sus propiedades, incluyendo el anillo de casada.

    La estafa de Gordon afecta y arruina a Renata
    La estafa de Gordon afecta y arruina a Renata y a toda su familia.
    Renata se siente estafada
    Renata se siente estafada. Todo lo que ha logrado conseguir con muchísimo esfuerzo le ha sido arrebatado por los delitos de su marido.

    En definitiva, Big Little Lies es una historia compleja en la que, a pesar del homicidio que subyace en todo momento, los distintos personajes actúan de manera muy humana y es fácil empatizar con ellos. No hace falta tener una mansión en Monterrey para sentirte un poco Celeste o Renata.