Tag: producción

  • Caótica como la vida real: The Morning Show

    Caótica como la vida real: The Morning Show

    Aunque hace unas semanas escribí que la segunda temporada de The Morning Show estaba resultándome una estafa, hoy, con el final bien reposado, tras haber dado un parón a mitad para disfrutar de otras que consideraba mejores, vengo a decir lo contrario. Y es que esta producción de Apple TV+ ha terminado siendo el mejor reflejo de lo caótica que es la vida desde que la pandemia apareció en ella.

    Intensidad emocional caótica

    Los primeros episodios resultan difíciles de entender si no se observan en conjunto con la temporada completa. Ahí es cuando comprendes que Alex (una espectacular Jennifer Aniston en el mejor papel de su trayectoria como actriz) ha pasado toda la prepandemia, esos momentos frenéticos desde el 1 de enero de 2020 hasta principios de marzo, cuando todo había estallado por los aires, en modo “control de daños”.

    Situación caótica tras situación caótica, Alex termina enfrentando la realidad
    Situación caótica tras situación caótica, Alex termina enfrentando la realidad.

    Tras un regreso que había costado millones a la cadena ficticia UBA, no estaba dispuesta a permitir que se publicase un libro en el que se revelase que había tenido relaciones sexuales con Mitch Kessler (Steve Carell), su excompañero depredador sexual, ahora cancelado.

    Como una narcisista de libro, la preocupación de Alex no era en qué habría podido ella ayudar a las mujeres que fueron víctimas de su adorado Mitch, sino que ella misma no fuese cancelada.

    En este sentido, The Morning Show da una visión bastante irónica de este fenómeno social en el que el escrutinio de las redes sociales puede acabar o relanzar una carrera profesional de manera arbitraria en muchos casos.

    Mitch Kessler termina redimido gracias a Paola
    A pesar de su trágico final, podría decirse que Mitch Kessler, el depredador sexual, es el único personaje que termina irónicamente redimido.

    Esta intensidad emocional un tanto caótica de Alex también se desarrolla, aunque por otras razones, en Bradley (Reese Witherspoon), que se enfrenta a quién es y quién quiere ser a través de conflictos con su hermano con Trastorno Límite de Personalidad y adicción a las drogas, y con su novia (Julianna Margulies), la única persona razonable y cabal de toda la temporada.

    Caos pandémico

    Como si se tratase de un sueño para los personajes, y de una pesadilla revivida para todos los espectadores, los protagonistas de The Morning Show tropiezan en las mismas piedras en las que cayó la sociedad en aquel primer trimestre de 2020.

    Debate presidencial
    Causa desasosiego ver cómo los personajes siguen enfrascados, como lo estábamos los espectadores, en las nimiedades y las noticias habituales, ajenos a la gravedad de la pandemia.

    La mayor parte de ellos se ríe del virus y considera exagerados a los pocos que se lo toman en serio (no es de extrañar que Daniel, el único de todo el equipo del show que puso interés en la noticia, termine renunciando a su puesto y viajando para poder sacar a su abuela de una residencia de ancianos). “Distanciamiento social es lo que lleva haciendo mi familia toda la vida”, dice una despreocupada y un tanto egocéntrica Bradley.

    Todos llevan una vida social frenética, con reuniones, viajes a Italia, etc. en los que el espectador solo puede pensar “alguien ahí lo tiene”. Y así fue, en medio de una vida emocional y social caótica, Alex Levy, que había viajado a Italia para pedirle a Mitch un comunicado negando haber mantenido relaciones sexuales con ella, resulta positivo. Y no solo eso, sino que desarrolla la enfermedad.

    Sinceridad final

    Es en medio de esa locura en la que algunos escapan a sus casas para intentar salvarse (aunque probablemente ya estén contagiados) cuando otros, como Alex Levy, no tienen más remedio que enfrentarse a las consecuencias de sus actos.

    El personaje de Laura es un soplo de aire fresco
    El personaje de Laura es un soplo de aire fresco. Sensata, razonable, nada egocéntrica, siempre con un consejo cabal que seguir… y, sin embargo, todo lo que dice termina en saco roto (o peor, pues no hay que olvidar el momento en el que anuncia que tiene una patología cardíaca, ya después de haber compartido plató con Alex Levy).

    Ella, que se había pasado toda la temporada huyendo de su pasado, se atreve a ponerse delante de las cámaras en su propia casa, en mitad de un proceso febril, para sincerarse con la opinión pública y hacer un streaming que, si finalmente se aprueba una tercera temporada, dará mucho que hablar.

    Pero los personajes principales, por mucho que se sinceren, no pierden el egoísmo y la insensibilidad con los demás. Ese endiosamiento que les produce estar completamente alejados de la realidad por sus sueldos millonarios o por vivir en hoteles, como Bradley y Cory. Así, a estos dos últimos los vemos recorrerse las calles del Nueva York de marzo de 2020 buscando al hermano de ella y entrando en un hospital intentando que les atiendan los primeros. “Es que tengo un problema muy grave”, dice Bradley. Claro, como el resto de los que están ahí y que saturan las urgencias de los hospitales.

    Pero ella, aguerrida por su posición privilegiada, se cuela en urgencias sin protección y corre a buscar a su hermano, que tiene más suerte que otros allí ingresados a los que ningún familiar ha podido entrar a ver.

    The Morning Show nos pone delante personajes difíciles de tratar, egocéntricos, privilegiados que sucumben a la corrupción moral y que siempre terminan saliéndose siempre con la suya, incluso dentro de la situación más caótica que se pueda imaginar. De ahí viene esta relación de amor y odio que tenemos con ella el público y la crítica.

     

  • Judicialización, corrupción y humor negro en The Good Fight

    Judicialización, corrupción y humor negro en The Good Fight

    Los fanáticos de The Good Fight (CBS) hemos tenido que esperar un año y cuatro meses para poder disfrutar de la serie, que fue cancelada de manera abrupta debido a la pandemia. Con la temporada nueva todavía en curso, podemos afirmar que sigue siendo una de las producciones mejor escritas y que hila de la manera más elegante la realidad con la ficción, en este caso la realidad de la judicialización y la corrupción de la administración de justicia en Estados Unidos.

    Agentes de Trump
    La transmisión de poderes entre administraciones en The Good Fight. Los agentes veteranos de Trump, entre ellos Kurt Vein, en la reunión con el director de la nueva administración de Trump.

    Judicialización de la vida diaria y política

    Como nos vienen acostumbrando Michelle y Robert King desde The Good Wife, la predecesora de The Good Fight, la actualidad política estadounidense es uno de los elementos clave en las tramas de la serie.

    En este caso, uno de los temas principales de la quinta temporada es la judicialización, presente tanto en la vida diaria del estadounidense medio como en la alta política.

    Así, encontramos que republicanos famosos aportan millones de dólares para que el bufete Reddick & Lockhart interpongan multitud de denuncias con el objetivo de tumbar una ley que permite a las redes sociales no ser juzgadas por los contenidos que se viertan en ellas, lo que supondría un agravio comparativo para la prensa.

    Fake news de las redes sociales y Google
    El caso de un pequeño comerciante contra una mujer que lo arruina a través de injurias en las redes sociales termina convirtiéndose en una persecución por judicialización para modificar una ley.

    Esta judicialización constante se ve también en una de las subtramas más hilarantes de esta temporada, la del despacho clandestino de justicia del juez Wackner, un personaje entrañable que realiza arbitrajes en la parte de atrás de una copistería y al que acuden multitud de personas con pleitos kafkianos, como los escritores de Fan Fiction que se denuncian entre sí por plagio.

    El juez Wackner es una especie de Quijote luchando contra el aparato burocrático e inaccesible en el que se ha convertido la administración judicial estadounidense para la gente que no cuenta con recursos económicos.

    Judiacialización inalcanzable
    Imposible no sentir ternura ante el personaje del Juez Wackner y su deseo de hacer accesible la administración judicial para los más pobres.

    Corrupción del ejercicio del derecho

    Otro nuevo e interesante personaje es el de Carmen Moyo, una jovencísima recién salida de la facultad de Derecho que llega al bufete dispuesta a convertirse en mano derecha de clientes de dudosísima reputación y segura culpabilidad en graves crímenes.

    Un juez advierte a Carmen Moyo
    Un juez advierte a Carmen Moyo de la peligrosa senda que ha empezado a recorrer haciendo favores ilegales a clientes como el capo Rivi.

    Moyo comienza su carrera profesional envuelta en un caso de corrupción, ayudando a un narcotraficante para que otro preso asuma por él la responsabilidad de un asesinato y se convierte así en la abogada más codiciada por otros personajes, como un violador de clase alta muy mal visto en un bufete demócrata y que se jacta de ser adalid en las luchas sociales.

    La ambición de Carmen Moyo la llevará a cometer corrupción nada más comenzar su carrera.
    La ambición de Carmen Moyo la llevará a cometer corrupción nada más comenzar su carrera.

    En este sentido, The Good Fight continúa mostrando la ironía y la hipocresía de este despacho de abogados, que se muestra al público como defensor de los derechos humanos y la ética, pero calla con indemnizaciones millonarias la corrupción policial y estatal en las cárceles o los abusos sexuales cometidos por uno de sus socios contra sus empleadas.

    Magistral conexión con la actualidad

    Uno de los aspectos que más curiosidad me producían era cómo iban a hilar todos los acontecimientos que han sucedido desde que en abril del año pasado anunciasen la cancelación hasta ahora.

    El resumen y la conexión de ambas temporadas se da en el primer episodio de manera magistral, narrando la pandemia, la campaña electoral, la derrota de Trump y el comienzo del gobierno de Biden y su impacto en la vida de los personajes de forma ágil, original y divertidísima.

    Como no podía ser de otra manera tratándose de The Good Fight, los guionistas se han centrado en el estrambótico asalto al Capitolio perpetrado por seguidores de Donald Trump el pasado 6 de enero, hilvanándolo con uno de los personajes más carismáticos de la serie, Kurt Vein, y proporcionándonos a los seguidores más historias suculentas de la extraña pareja que forman este republicano y la demócrata Diane Lockhart.

    El FBI persigue a Kurt Vein
    La extravagante agente del FBI que ya apareció en temporadas anteriores, incluso en The Good Wife, vuelve a la serie para perseguir a Kurt Vein por un embrollo en el que lo ha metido Diane, que ha antepuesto sus creencias políticas a su relación conyugal.

    Por reseñar algo negativo, sorprende ver tantos actores juntos en espacios cerrados y sin mascarilla, como si la pandemia ya hubiese terminado, y más en un momento en el que los hospitales de varios estados se encuentran al máximo de su capacidad. Uno ya se había acostumbrado a las series de uno o dos personajes donde es más seguro rodar, o donde se incorporan a la trama las medidas de seguridad, como en This is us, y parece hasta temerario encontrar escenas con decenas de ellos sin ninguna protección, y más cuando el final del segundo episodio se lo dedican a TanNa Young, productora y compañera fallecida por covid-19.

    Pero, siendo como son, no sería de extrañar que incorporaran algún brote pasado cierto tiempo después de la vacunación de los personajes. Estaremos atentos.

  • Solos, una serie sobrevalorada

    Solos, una serie sobrevalorada

    Cuando los amantes de la ciencia ficción escuchamos que hay una serie nueva del género y que hay muchas personas que la recomiendan, en seguida nos hacemos ilusiones de que vamos a encontrarnos frente a algo interesante y rompedor. No es el caso de Solos (Amazon Prime) que, si bien podría haber sido una producción magnífica, está siendo muy sobrevalorada.

    Solos, una serie hecha en pandemia

    La primera limitación que se ve en Solos es que sus episodios, independientes y autoconcluyentes, están protagonizados únicamente por un actor (a excepción del último, en el que hay dos) que realiza un monólogo, ya sea consigo mismo, con un doble, con su propio personaje en distintas líneas temporales, o con una IA que aparece de comparsa.

    Episodio de Tom, una estafa
    El episodio de Tom se hace largo y pierde interés por momentos.

    Es un nuevo formato de reducción de actores que ya han experimentado otras series, como Euphoria, también con nefastos resultados.

    Porque, para enganchar y mantener la atención, el ritmo del texto, la interpretación y el contexto tienen que ser los adecuados para no aburrir o no hartar a los espectadores, y es algo que Solos no consigue.

    La estafa de los personajes

    Ya desde el primer episodio, en el que Anne Hathaway descubre cómo viajar en el tiempo podemos ver una desconexión entre Leah, el personaje que interpreta, una científica que intenta escapar del sufrimiento que la enfermedad de ELA ha producido en su madre, amor de su vida, y las líneas que le atribuyen.

    El personaje de Leah es una estafa
    El personaje de Leah presenta estereotipos de género terribles y superficiales pese a tratarse de una gran científica que ha descubierto los viajes en el tiempo.

    Es inevitable que cualquier fanático de la ciencia ficción dura se eche las manos a la cabeza viendo cómo se destroza el personaje de una científica exitosa sometiéndola a diálogos propios de las comedias románticas más estúpidas de Hollywood.

    Buenos actores y buen planteamiento para una ejecución nefasta
    Buenos actores y buen planteamiento para una ejecución nefasta.

    Y, aunque el de Leah es el caso más sangrante, produce mucha decepción que en el episodio de Sasha hayan dejado pasar la oportunidad de hace que Uzo Aduba se luzca como la grandísima actriz dramática que demostró ser en Orange is the new black y termine siendo un monólogo teatral excesivo y aburrido.

    Porque en Solos no hay un solo episodio redondo, como sí lo hay en otras series como Black Mirror, que, a pesar de sus altibajos, ha sabido mantener la calidad general y ha hecho algunos capítulos antológicos. Me atrevería a decir, incluso, que no está dentro del scifi, sino que es un drama aderezado con ciertos toques de ciencia ficción en el contexto y en los decorados, sin más. Si la vais a empezar pensando que tienen algo que ver, sentiréis que es una estafa.

     

  • Series chicle que deberían haber terminado antes

    Series chicle que deberían haber terminado antes

    Los fanáticos de las series nos encontramos con que en ocasiones hay buenas producciones que  se terminan repentinamente porque las veíamos cuatro frikis (Deadwood, Lodge 49, etc.) y otras que se convierten en series chicle, estiradas por encima de sus posibilidades (para alegría del equipo técnico, que de repente se ve con un trabajo estable, un unicornio en la profesión).

    Las peores series chicle

    Cuando pensamos en series chicle, inevitablemente se vienen a nuestra mente series que duraron temporadas y temporadas, como The Simpson o Anatomía de Grey, pero hay muchas otras que, sin llegar a los récords de estas, deberían haber terminado antes.

    La más representativa para mí ha sido Prison Break. Su innovadora premisa quedó obsoleta en cuanto lograron salir de la cárcel, pero eso no impidió a los guionistas continuar una trama cada vez más absurda en la que terminaron confluyendo corrupción, oscuras multinacionales y situaciones inverosímiles que daban mucha vergüenza ajena.

    Hay que reconocer que la temporada en la que acaban en una cárcel de Panamá recupera un poco su planteamiento inicial, pero habría que borrar demasiados bochornos de la memoria para alabarla.

    Series chicle: The Walking Dead
    ¿Cuántos personajes principales quedan ya en The Walking Dead? ¿Por qué se sigue produciendo cuando su audiencia es mínima?

    The Walking Dead se llevaría el segundo puesto o la medalla de plata, aunque el hecho de que nadie haya puesto fin todavía a semejante despropósito la hace una buena candidata al podio.

    Ocurre, en ocasiones, que algún directivo de la productora o algún familiar de directivo está enganchado a una serie y le sigue inyectando dinero, aunque ya casi sea solo esa persona quien la ve. En el caso de The Expanse ha sido Jeff Brezos quien ha querido seguir con la serie, y en la última temporada se ha notado el descenso de la calidad.

    Temiendo un final estafa en The Expanse
    Temiendo un final estafa en The Expanse.

    Series chicle han sido también Anatomía de Grey, The Big Bang Theory (a la que el alargamiento le provocó una agudización del humor rancio) y Lost (con uno de los finales estafa más sonados de todas las series). The Office sin Steve Carell entraría dentro de esta categoría.

    Mediocridad

    Muchas producciones que comenzaron con planteamientos originales terminaron convertidas en una oda a la mediocridad, como The Affair, True Blood, 13 Reasons Why, Homeland o Weeds, de la que mucha gente desconoce, afortunadamente para ellos, toda la etapa en la que Nancy Botwin termina siendo narcotraficante más allá de la frontera, en México.

    Si Nancy Botwin ya era un personaje histriónico, a partir de la tercera temporada se hace insufrible.
    Si Nancy Botwin ya era un personaje histriónico, a partir de la tercera temporada se hace insufrible.

    Dexter, otra innovación con unas primeras temporadas absolutamente deliciosas y que terminó siendo un batiburrillo inverosímil, amenaza ahora con volver a las pantallas, y encima sin ninguno de los actores que interpretaban al resto de los personajes.

    Un regreso de vergüenza ajena y con los protagonistas más acartonados que nunca también se está cociendo para Friends, una serie que, si ya resultaba sobrevalorada en su momento, con cada reposición que se ha hecho ha ido envejeciendo y perdiendo cualquier atisbo de dignidad. Que me pongan cien veces Verano Azul antes que ver otra vez Friends.

    Friendes siempre fue una estafa de serie
    ¿Hay algo que apetezca menos que esto?

    A las puertas

    Hay alguna serie actual a la que todavía no me atrevo a considerarla chicle porque guardo respeto a las ideas que intentan transmitir y a los actores y creo que están intentando dar lo mejor de sí, pero considero que El cuento de la criada, This is us y The Expanse están a un paso del punto de no retorno y que cuando antes terminen, menos tristeza nos dará a sus admiradores.

    Caracterización de Rebecca en This is us
    Más vale que no nos estafen con el final de This is us, porque Mandy Moore y la cantidad de dulzura y matices que da a su personaje como Rebecca Pearson ya valen unos cuantos Emmy.

    Series chicle patrias

    Como lo de explotar la gallina de los huevos de oro es algo universal, en España tenemos varios ejemplos de producciones que se alargaron provocando el sonrojo de espectadores y ciudadanía en general en el caso de aquellas producidas con fondos públicos.

    Al salir de clase fue un gran trampolín para muchos actores y actrices españoles.
    Al salir de clase fue un gran trampolín para muchos actores y actrices españoles.

    Han sido los casos de Médico de familia, Los Serrano (con su surrealista final), Hospital Central, Compañeros y Al salir de la clase (de la que salieron actores y actrices como Leticia Dolera que han estado en varias de estas series insufribles, y auténticas joyas como Sergio Peris-Mencheta, cuyas dotes de dirección teatral han quedado más que demostradas en “Un trozo invisible de este mundo”, “Lehman Trilogy” y “Una noche sin luna”, que se encuentra de gira en estos momentos por España).

    Pero el premio a la más interminable se lo lleva, sin duda, Cuéntame cómo pasó, que a este paso va a terminar siendo una serie de scifi ambientada en la España del año 3000.

     

  • Despilfarro sin grandes resultados: See

    Despilfarro sin grandes resultados: See

    Después de ver la primera y hasta el momento única temporada de See y de saber cuánto se han gastado en su producción la primera palabra que se me viene a la mente es despilfarro.

    Quizá, al ser Apple TV+, les duelan menos los 17 millones que se han pulido por episodio, pero cuando se produce semejante desembolso lo mínimo que cabría esperar es una calidad excelente, y este no es el caso.

    Planteamiento y puntos fuertes de See

    See parte de una premisa muy atractiva, como es un futuro distópico de la humanidad en el que un virus mata a la mayor parte de la población y los pocos que quedan vivos, pierden la vista. En pocos cientos de años, lo que era una civilización floreciente y en la vanguardia tecnológica vuelve poco menos que a los palos y las piedras. Estimulante y muy atrayente.

    Ambientación en See
    Las localizaciones y la ambientación son muy atrayentes, pero eso no basta para hacer buena una serie.

    El hecho de que el guionista fuese Steven Knight, el mismo que en Taboo, también hacía de See toda una promesa.

    Asimismo, y esto hay que reconocerlo, los paisajes canadienses en los que se ambienta siempre son un deleite para los ojos.

    Dónde está el despilfarro

    Peeeeero.

    Por muy buen planteamiento, equipo y localizaciones que tengas, si a la hora de desarrollar el guion no te ocupas de cuestiones básicas como la verosimilitud, tu producción pierde más de lo que podría haber ganado.

    See estafa reina
    El personaje de la reina Kane, debilitado y sin apoyos, no se sostiene.

    Las más que improbables escenas de acción, las persecuciones, las continuas e inexplicables elipsis y la caricaturizada reina son tan inverosímiles que no alcanzan una calidad mínima para sostener todo ese despilfarro económico. Y es una auténtica pena que una serie que podría ser pionera al poner sobre la mesa cuestiones sobre qué consideramos herejía, qué supone la visión o hacia dónde va el ser humano en estos mismos momentos se quede en una serie de mero pasatiempo.

    Una vez más, Jason Momoa haciendo de líder tribal.
    Una vez más, Jason Momoa haciendo de líder tribal.

    Otro fallo, en mi opinión, son los elementos que toma de otras series, muchos y demasiado parecidos a las originales. Es inevitable no ver en See un cierto plagio de Vikings o Juego de Tronos, con el protagonismo, además, de un Jason Momoa tristemente encasillado en el papel de fuerte simplón y protector.

    En definitiva, See sido una de las grandes estafas de 2020, como lo fue The Witcher en 2019. Esperemos que la segunda entrega de ambas mejoren lo presentado hasta ahora.

  • La condena del ser humano en Raised by wolves

    La condena del ser humano en Raised by wolves

    Casi sin haberlo previsto, o desde luego habiéndoseme pasado por alto que se estaba gestando una producción así, ha caído en mis manos la maravilla de Raised by wolves, una serie de ciencia ficción en la que se nota la mano de Ridley Scott como productor ejecutivo y que aborda temas clásicos como las creencias religiosas y las guerras cainitas que constituyen la condena del ser humano.

    Aunque la serie, apuesta de HBO Max, ha sido creada por Aaron Guzikowski, como digo, se observan en ellas los conflictos y las oscuras inquietudes que han envuelto las mejores producciones de Ridley Scott, desde Blade Runner a Prometheus, pasando por Alien.

    La humanidad se condena a sí misma

    Uno de los temas centrales de Raised by wolves es la búsqueda por parte de los pocos supervivientes humanos que quedan de un nuevo planeta que pueda servir de hogar, una vez destruido el planeta Tierra por ellos mismos.

    El ser humano se condena a sí mismo.

    La guerra entre los creyentes de la religión Mitraica y los ateístas da lugar a este éxodo de los últimos humanos. Se trata de una guerra cruenta en la que los religiosos cuentan con una tecnología de destrucción impresionante que, como se verá a lo largo de la primera temporada (y como queda por desentrañar en la ya aprobada segunda entrega), tiene mucho que ver con las escrituras sagradas que les fueron entregadas no se sabe por quién…

    La estética de los creyentes mitraicos recuerda a la de los caballeros cruzados
    La estética de los creyentes mitraicos recuerda a la de los caballeros cruzados

    En este sentido, la configuración de la sociedad que realiza esta creencia se parece a la de The handmaid´s tale, aunque con una menor estratificación por sexos.

    Padre y Madre, androides que superan a los humanos

    En mitad de esa batalla entre creyentes y ateos, un programador de estos últimos captura a una Negromancer, el androide más mortífero de los religiosos, y modifica su código para convertirla en Madre en una misión en la que, junto con otro androide, Padre, tendrán que salvar a doce embriones humanos para crear una nueva civilización en la que no exista la idea de dios y todos los seres humanos convivan en paz, armonía e igualdad.

    Como es de esperar en una buena serie de ciencia ficción, los androides evolucionan rápidamente y van presentando cada vez emociones y pensamientos más complejos, dando lugar a situaciones en las que presentan mayor sensibilidad que los humanos que los rodean y los menosprecian mientras permanecen ciegos ante sus propios procesos de corrupción moral.

    Delirios de grandeza
    Marcus, un ateo infiltrado en las filas de los Mitraicos, experimenta delirios de grandeza y complejo de dios a su llegada al planeta.

    Madre, personaje icónico que representa la maternidad de manera sencilla a la par que despiadada, tiene su propio relato en el que va interactuando con otros seres que parecen habitar en ese nuevo planeta y que se va construyendo cargado de simbolismo y metáforas bíblicas.

    Blasfemia en Raised by wolves
    La búsqueda de un lugar para el nacimiento constituye un paralelismo casi blasfemo con el relato del nacimiento de Jesús en el cristianismo.

    La gran producción

    Otro de los aciertos de Raised by wolves es su impresionante calidad de producción, con una fotografía para quitar el hipo y un casting de actores perfectamente realizado, con Madre (Amanda Collins) perfectamente amorosa a la par que inquietante; Padre (Abubakar Salim), dulcísimo; un militar iluminado y megalómano, Marcus, perfectamente interpretado por Travis Fimmel (Ragnar Lothbrok en Vikings) y unos niños (Winta McGrath como Campion, Felix Jamieson como Paul) capaces de dar multitud de matices al papel que se les ha encomendado.

    Ternura y letalidad
    Amanda Collins interpreta a la perfección la sugerente combinación entre ternura y letalidad de su personaje.

    En cuanto a la estética, es lógico trazar paralelismos con Prometheus, pero me voy a permitir lanzar otra influencia, la del film polaco Na srebrnym globie (On the silver globe), una experiencia surrealista en tonos azules con muchísimos paralelismos en la trama con Raised by wolves. Quien no haya visto todavía ninguna de estas referencias, tiene por delante horas de aventura espacial y prosa poética por delante.

    Imágenes de la película polaca On the silver globe.

     

  • Lodge 49, realismo mágico para endulzar las vidas de la clase trabajadora

    Lodge 49, realismo mágico para endulzar las vidas de la clase trabajadora

    Hoy quiero hablar de una serie con un encanto particular, Lodge 49. Se trata de una comedia dramática que bien podría ser considerada como una de las mejores series sobre las vicisitudes de la clase trabajadora, de los tipos y las tipas normales con vidas anodinas y hacen malabares por llegar a fin de mes, aderezada con un ingrediente de realismo mágico fresco, divertido y muy bien ensartado.

    Realismo mágico en Lodge 49

    Lodge 49 comienza con el exsurfista Sean “Dud” Dudley encontrando un anillo en la playa con una insignia. El joven, que ha sufrido recientemente la pérdida de su padre, el desahucio de su casa y la tienda familiar de accesorios y limpiezas de piscinas, se encuentra desorientado y sin ningún rumbo ni perspectiva de futuro.

    Lodge 49 Momento en el que cambia la vida de Dud
    Lodge 49 Momento en el que cambia la vida de Dud mientras paseaba por la playa con un detector de metales.

    El destino o la casualidad, temas filosóficos muy presentes en toda la serie, lo llevan directamente a la puerta de una logia denominada “de los linces”, cuya puerta luce el mismo logo del anillo. A partir de ahí se suceden las amistades, las charlas, el descubrimiento de secretos de Lodge 49, la logia encontrada.

    En esta logia encontrará otras personas como él, trabajadores y trabajadoras, perdidos en Long Beach, ciudad que atraviesa una crisis económica grave tras el cierre de Orbis, una gran compañía de ingeniería aeroespacial que había dado empleo directo e indirecto durante décadas a todos los habitantes. ¿Os suena?

    Y todos ellos compartirán momentos de realismo mágico en ese camino que emprenden hacia la búsqueda del “santo grial” de la logia, los manuscritos alquimistas de su fundador, Harwood Fritz Merrill.

    Retrato de la clase trabajadora

    Tanto Dud como su hermana gemela, Liz han tenido que asumir las deudas de su padre una vez fallecido, lo que supone que a ella, que es la única que tiene nómina, el banco le embarga todos los meses una cantidad. Así, para evitarlo, Liz decide trabajar en un restaurante de comida rápida, de manera que cobre una gran parte en negro.

    Dud y Liz, Lodge 49
    Liz es muy inteligente y empática, pero se autoboicotea constantemente.

    Los compañeros de Liz son de mediana edad, alguno con hijos, y todos sobreviven como pueden con el escaso sueldo del fast food, propiedad de Janet Price, una coach empresarial que vende mucho humo y es considerada como una estrella de los negocios cuando realmente es un fraude.

    Y es que en Lodge 49 todo el mundo tiene sus claroscuros y sus momentos de bajón, especialmente cuando se trata de asuntos económicos, y se ve obligado a hacer alguna que otra pequeña estafa o cosa que no le hubiese gustado hacer, pero que compensa en otro momento de su vida con gestos increíblemente nobles y altruistas hacia otros.

    Janet es una estafa
    Janet, la gran empresaria y coach, resulta ser una auténtica estafa en el terreno profesional. Entre Liz y ella se establece una peculiar relación.

    Entre tanta serie de personajes adinerados, o extremadamente necesitados, se agradece un retrato de la clase trabajadora, en el que, además, hay variedad de edades y procedencias, pero presentada como una diversidad entremezclada, sin estridencias. Por poner un ejemplo, Ernie, el que se convierte en mejor amigo de Dud, es un sesentañero afroamericano que vende suministros de fontanería y tiene problemas de ludopatía. Real como la vida misma.

    Lodge 49 Ernie
    Ernie, a su pesar, y tras estafar 2000 dólares a Dud, que, sin embargo, lo entiende perfectamente, se convierte en su mentor y mejor amigo.

    AMC estafa a los fans

    Pero AMC ha decidido cortar el grifo a esta maravilla y, a pesar de que estuvo durante meses ‘a la venta’, nadie se ha interesado por ella, por lo que los admiradores nos tendremos que quedar con el buenísimo sabor de boca que deja, deseando que en algún momento algún productor considere que esta comedia dramática con toques de realismo mágico que tan bien plasma a la clase trabajadora vuelva a la pequeña pantalla.

    Como el personaje de Dud, un optimista incansable, prefiero quedarme con los buenos ratos que me ha dado y desear que el universo se conjure para poder disfrutar de la tercera entrega. Mientras tanto, solo puedo recomendaros que la veáis.

  • Maternidad enfrentada, clasismo y racismo en Little Fires Everywhere

    Maternidad enfrentada, clasismo y racismo en Little Fires Everywhere

    Little Fires Everywhere (Hulu) va a ser, sin duda, una de las series más aclamadas de 2020. Y es que la adaptación de la novela de Celeste Ng. que lleva el mismo título tiene todos los ingredientes para triunfar: la maternidad vivida desde dos perspectivas socioeconómicas completamente distintas colisiona en el espacio y en el tiempo y genera pasiones y fuegos difíciles de aplacar.

    Maternidad enfrentada
    Por momentos parecía que iban a poder llevarse bien…

    He tratado de hacer el mínimo spoiler, pero haberlos, haylos, así que ten cuidado si no la has visto ya.

    El sello de calidad de Reese Witherspoon

    El principal motivo por el que me decidí a ver Little Fires Everywhere es por la participación de Reese Withespoon en la producción y el papel de protagonista, tareas que comparte en esta ocasión con Kerry Washington (Scandal).

    Witherspoon busca cuidadosamente los guiones para producir y protagonizar y hasta la fecha no ha defraudado ni una sola vez, como hemos visto con Big Little Lies y The Morning Show.

    En esta ocasión, como en las otras dos anteriores, la serie trata de los personajes de dos mujeres fuertes, inteligentes, enfrentadas por su manera de experimentar la maternidad, que a su vez está condicionada por sus diferencias étnicas, de clase social y culturales.

    Racismo y clasismo
    Elena intenta ser igualitaria, pero su propia educación y trayectoria vital la llevan a ser constantemente racista, homófoba y clasista.

    Una maravilla de guion en el que se exponen las dimensiones poliédricas de la maternidad, las relaciones familiares y las proyecciones profesionales de las mujeres que se deciden a tener hijos.

    Maternidad enfrentada

    Elena Richardson (Witherspoon) parece una madre y esposa perfecta, pero en realidad está muy decepcionada con sus propias decisiones y ha tenido que deshacerse de muchos sueños e ilusiones por el camino para poder criar a sus cuatros hijos.

    Periodista de vocación y profesión, se ve relegada a un periódico local sin apenas lectores, a la sombra profesional de un esposo por el que no siente ninguna pasión y que ha llegado al culmen de su carrera como abogado.

    Esa amargura es la que la lleva a obsesionarse con Mia Warren (Washington), una misteriosa mujer que lleva una vida nómada con su hija de 15 años, Pearl, y que aterriza en la zona residencial Shaker Heights, donde viven Elena y su familia.

    Mia Warren es una artista reconocida en Nueva York y para todo aquel al que le interese el arte contemporáneo (no a Elena, por supuesto), pero compagina su carrera con otros trabajos temporales como camarera.

    Mia y Pearl

    Elena decide alquilarle uno de los pisos que heredó de su familia y a partir de ahí se establecen complicados lazos entre ambas familias.

    La vida de Elena y Mia no ha podido ser más diferente y, sin embargo, ambas comparten una carga que las lleva a actuar de una manera que solo puede conducir al enfrentamiento entre ambas.

    No hay maternidad idílica

    Uno de los puntos fuertes de Little Fires Everywhere es aportar distintas visiones de un fenómeno complejo y heterogéneo como es la maternidad, pero desde el prisma de los sacrificios y las renuncias que tienen que hacer las mujeres.

    También aborda las relaciones complicadas que se establecen con los hijos, especialmente los adolescentes, y la dificultad para criarlos sin que terminen viéndose afectados y traumatizados por los traumas de sus progenitores.

    En este caso, las mentiras y los secretos de Mia perjudicarán eventualmente su relación con Pearl, y las exigencias y las presiones de Elena harán que sus hijos tomen decisiones extremas.

    Maternidad en los márgenes

    Dentro de este extenso y jugoso tema que es la maternidad, Little Fires Everywhere trata desde todos los ángulos algunos de sus aspectos más polémicos y menos visitados: el abandono de bebés, las adopciones y la gestación subrogada.

    Corrupción y compra de bebés
    Todas las madres tienen sus dificultades y todas tienen sus razones y sus errores. Una gran moraleja de esta serie.

    Poniendo todas las cartas sobre la mesa y haciendo un panorama comprensivo con todas las partes, se posiciona abierta y a la par sutilmente contra el alquiler de vientres y la visión un tanto corrupta que tienen ciertos sectores sociales de que todo lo que uno desea, incluido un niño o una niña, se puede obtener con ayuda del dinero.

    Los ganadoresTodos los personajes tienen claro quiénes son los que siempre ganan, y no son los pobres, aunque la desdicha es transversal a todas las clases sociales.

    Shaker Heights, la doble moral estadounidense

    Little Fires Everywhere no podía ser tan magnífica si no se hubiese elegido tan bien el enclave en el que ambientarla. La urbanización de Shaker Heights presume de su integración racial, en la que la abuela de Elena jugó un papel clave, según recuerda constantemente su personaje.

    Contraste clase social
    El coche de Mia llama tanto la atención que la primera interacción que Elena tiene con ella, sin que esta jamás lo sepa, es llamar para alertar a la policía.

    Pero, ¿fue tan idílica esa convivencia? Rebuscando en la hemeroteca, Mia pronto encuentra los conflictos y disturbios raciales, hasta el punto de que para que los blancos aceptasen la integración y tener vecinos afroamericanos hubo de sobornárseles con dinero. La corrupción moral disfrazada de tolerancia y modernidad.

    Hipocresía y corrupción moral
    La hipocresía en Estados Unidos es tal que para entrar en Yale hay que hacer una redacción sobre las dificultades sociales que haya tenido el candidato o la candidata. Como si Yale fuese una universidad accesible.

    La discriminación racista y clasista en Shaker Heigths aflora de múltiples formas: en el instituto, aparente lugar de igualdad de oportunidades, impidiendo que estudiantes afroamericanos se apunten a clases avanzadas de las asignaturas; en las relaciones personales, negando e invisibilizando vivencias, y con mucha incomprensión en general hacia la diversidad, incluida la orientación sexual.

    Little Fires Everywhere engancha por múltiples razones desde el primer episodio y a medida que transcurre no solo consigue mantener el suspense, sino que cada vez se vuelve más y más interesante y profunda. Una miniserie para no perderse.

  • Originalidad y trampas en Bandersnatch

    Originalidad y trampas en Bandersnatch

    Han tenido que pasar varias semanas desde que salió Bandersnatch, la última entrega de Black Mirror, para que haya podido verla, ya que no tengo Netflix y no quería verla en ningún sitio pirata o en el que no pudiera elegir entre las opciones que ofrecía este derroche de originalidad que, sin embargo, también tiene sus trampas.

    Originalidad

    Bandersnatch sigue la línea de aquellos libros que tanto nos gustaban de “Sigue tu propia aventura” (todavía recuerdo con cariño el primero que leí gracias a un tío que solía hacerme los regalos más originales del mundo, siempre atento a las nuevas tendencias).

    Producción y ambientación impecables, como en anteriores entregas de Black Mirror
    Producción y ambientación impecables, como en anteriores entregas de Black Mirror.

    El episodio cuenta con cinco finales oficiales, aunque después de una maratón de las que hacía años que no hacía (gracias, amigo Carlos), he visto que hay muchos más desenlaces de mayor o menor envergadura.

    Se trata de una obra pionera en el mundo de las artes audiovisuales y que, sin duda, pasará a la historia, no solo por su originalidad, sino porque parece que las cadenas de televisión han podido dar con la forma definitiva de evitar la piratería.

    Y es que, la versión que está en muchos sitios de descarga de series y películas o para verlas online incluía todas las opciones seguidas y, hasta donde sé por amigos que la vieron, costaba mucho saber de qué iba el asunto o en qué punto se había bifurcado la trama.

    Otra de las cuestiones trascendentales de Bandersnatch es que hace cómplice al espectador de aquello que ocurre en la ficción. No estás viendo algo de manera inocente, sino que has provocado un auténtico caos, asesinatos incluidos, al tomar la decisión por el protagonista. Eso le añade mucha tensión.

    La única ocasión en la que viendo algo me he sentido responsable de lo que le pasara a los protagonistas ha sido viendo Making a Murderer, porque de alguna manera me sentía juez y ejecutor de la sentencia que se le diese. De hecho, no pude terminar de ver la serie, pero eso es otra historia.

    Trampas de Bandersnatch

    Como he dicho más arriba, teóricamente hay cinco finales oficiales y unos cuantos cierres a los que puedes llegar optando por uno de los dos caminos que te ofrece la aplicación.

    He de reconocer que cuando me encontré con la primera de las decisiones, la de los cereales, pensé que me encontraba ante una estafa más, aunque luego me pasó como siempre me pasa cuando veo Black Mirror, que me engancho y compruebo que, incluso pese a las pequeñas decepciones, estoy ante una obra innovadora que me encanta.

    Estafa en la decision de los cereales
    La primera de las decisiones que hay que tomar, nada más empezar el episodio, es irrelevante y parece un poco estafa, pero la cosa mejora.

    Las trampas de las que hablo suceden cuando, al hacer una elección, la propia serie te dice que has tomado una vía errónea y que tienes que volver para atrás.

    Evidentemente esta es la primera vez que se hace algo así, y seguramente se hagan pronto cosas más completas y mejores, incluso puede que sea Brooker quien siga con esta línea de investigación, pero es cierto que en esos momentos en los que solo podía volver atrás me sentía un poco atrapado y volví al pensamiento “esto es una estafa”, como cuando elegí tirar la taza de té en el teclado y volvió a iniciarse todo, o cuando decidí rechazar el alucinógeno en casa de Colin, pero él se lo añade igualmente a la taza de té.

    Una de las escenas estafa de Bandersnatch
    El pedo de LSD está muy bien narrado, pero también podrían haber hecho la escena pudiendo elegir NO y explorar esa reunión desde otro ángulo.

    No obstante, experimenté todos y cada uno de los finales y creo que los dos que más me gustaron es cuando vuelve a ser niño y se va con su madre en el tren a sabiendas de lo que les va a ocurrir y, por supuesto, en el que se rompe la cuarta pared.

    No voy a contar más por si no la habéis visto todavía, pero os recomiendo que lo hagáis, a ser posible en su plataforma original. Recordad que no funciona desde Chromecast, Apple TV ni Smart TV antiguas.

    Originalidad y trampas en Bandersnatch: final en el que se va con su madre
    Sé que es un final triste, pero me parece a la vez muy bonito que elija irse con su madre.