Tag: políticos

  • La donación de órganos, protagonista en un maravilloso episodio de The Good Fight

    La donación de órganos, protagonista en un maravilloso episodio de The Good Fight

    En The Good Fight (CBS) son especialistas en convertir tramas pequeñas en grandes episodios en los que denuncian diversos temas de corrupción y fallos del sistema político y social. Esto es lo que sucede en el frenético sexto episodio de la sexta temporada (“The End of a Saturday”).

    Con la premisa de que Dustin, el sobrino de Ri’Chard, morirá si no recibe médula ósea de un donante que se ha retirado en el último momento, comienza un periplo en el que, en tan sólo unas horas, el bufete entero se embarca en llevar a la FDA a los tribunales por la restricción de edad en los ensayos clínicos, contra el sistema de salud por racismo institucional, etc.

    En un momento del episodio, Dustin tiene que comparecer ante el juez, pero, a pesar de su gravedad, se ve demasiado bien, por lo que Diane le pide amablemente que exagere su enfermedad, en una comedia macabra: ¡juega con tu muerte inminente, niño!, por lo que Dustin finge una tos en el juzgado para conseguir dar más pena, logrando así que un pequeño inocente se suma en las sucias aguas de la corrupción del sistema.

    Momento hilarante del episodio en el que un juez los atiende en su casa, en pleno cumpleaños de su nieto.
    Momento hilarante del episodio en el que un juez los atiende en su casa, en pleno cumpleaños de su nieto.

    El resultado de ‘Saturday’ es una comedia hilarante que presenta en su jugo la crueldad y la desigualdad del sistema sanitario de Estados Unidos. Mientras unos pocos privilegiados pueden pagar para obtener los tratamientos y trasplantes de órganos que necesitan, muchos más estadounidenses carecen de los fondos necesarios para recibir la atención médica adecuada.

    En cuatro clics, Marissa y Carmen han conseguido contactar con adolescentes onanistas que prometen su médula a fotos de mujeres atractivas en bikini, con traficantes de órganos, y hasta ellas mismas se ven obligadas a donar un óvulo en compensación por obtener médula ósea para el pequeño Dustin.

    Una corrupción del sistema de trasplantes de órganos que se escapa del entendimiento de los países europeos, o al menos de España, y que inspira uno de los episodios más surrealistas y a la vez más deliciosos de The Good Fight.

    Champán y pizza para terminar un episoidio macabro en el que se pone de manifiesto que si Dustin va a conseguir sobrevivir es por sus contactos con la clase privilegiada de Estados Unidos
    Champán y pizza para terminar un episodio macabro en el que se pone de manifiesto que si Dustin va a conseguir sobrevivir es por sus contactos con la clase privilegiada de Estados Unidos.
  • Guerrilleros, nazis y corrupción de políticos y empresarios: revisitando V

    Guerrilleros, nazis y corrupción de políticos y empresarios: revisitando V

    En las últimas semanas me ha dado por revisitar V, la original serie de scifi de 1983, y estoy francamente sorprendido por cuestiones que pasé por alto en mi juventud y que ahora veo nítidamente, como las referencias nazis, el casi culto a los guerrilleros de la época y la corrupción de políticos y empresarios ‘vendeplanetas’ (el equivalente a nivel global del vendepatrias).

    Nazis vs guerrilleros

    Como la cuestión nazi no es algo que nos preocupase a los niños y jóvenes de los 80, al menos no la nazi alemana, pasamos por alto la iconografía del nacionalsocialismo que lucen los visitantes.

    Desde su logo hasta los carteles que imprimen y pegan por las calles, pasando por los uniformes y las formaciones, las tropas de Diana son idénticas a las que tomaron el poder en Alemania.

    La estética de los uniformes y los emblemas de los visitantes son referencias a la estética nazi
    La estética de los uniformes y los emblemas de los visitantes son referencias a la estética nazi.

    Al parecer, el símbolo original de los aliens era una esvástica y se tuvo que retocar porque la NBC puso reparos a hacer analogías con el fascismo. Y cómo llegan al poder con la ayuda de las altas esferas de la corrupción y de los ciudadanos ‘de bien’ está realmente calcado a cómo sucedió antes de la II Guerra Mundial en el país germano.

    El emblema nazi de los visitantes
    El emblema nazi de los visitantes.

    No en vano, uno de los personajes que primero se da cuenta de que están engañando a la población es un anciano judío que logró escapar de los campos de concentración, pero que no puede evitar que su nieto se una como colaboracionista de los extraterrestres.

    Ejemplo de corrupción
    Poco se ha hablado del papel de Neva Patterson como la malísima, corrupta y vendidísima Eleanor Dupress.

    V antifascista

    Pero hay una referencia que en 2021 resultaría casi imposible de introducir en una serie, y es la de los guerrilleros de América Latina que combatían contra las dictaduras y los políticos corruptos.

    Mike Donovan, el camarógrafo que sin querer se hace líder de la Resistencia, aparece en la primera escena grabando a un guerrillero salvadoreño que pide libertad para su país. Este personaje, de hecho, hace alusiones abiertas a los aliens como fascistas.

    Michael Ironside, Tyler, el agente encubierto
    Haciendo referencia a los guerrilleros, no podía faltar el personaje como Tyler, un agente secreto que ha realizado operaciones encubiertas en todos los países donde Estados Unidos tiene intereses.

    Dentro del grupo que encabeza la Resistencia también hay un sacerdote que ha tenido relación con los guerrilleros surafricanos.

    Feminismo

    Otra cuestión en la que V supera con creces cualquier serie de 2021 es la naturalidad con la que los personajes femeninos ocupan puestos de poder y son inteligentes, audaces y capaces de liderar equipos.

    De Diana se nos pasó por alto, o al menos a mí, que era pequeño, que en realidad era una gran científica, y Julie Parish, la fundadora de la Resistencia, es bióloga molecular y genera ella solita el ‘agente naranja’ que mata a los visitantes.

    masculinidad ochentera
    La masculinidad ochentera, con las camisas abiertas y las miradas intensas, ha quedado bastante desfasada.

    Aunque los efectos especiales hayan envejecido mal o haya ciertas escenas de los personajes masculinos que nos parezcan de una masculinidad obsoleta y forzada, lo cierto es que V tiene una buena factura y resulta igual de entretenida en la madurez que apasionante en la niñez. Que no caiga en el olvido.

  • Baron Noir, la serie que Pedro Sánchez recomendó a Pablo Iglesias

    Baron Noir, la serie que Pedro Sánchez recomendó a Pablo Iglesias

    Desde que allá por mayo del año pasado Pablo Iglesias publicara en su cuenta de Twitter el entusiasmo que le había producido Baron Noir y que la serie, además, se la había recomendado nada más y nada menos que Pedro Sánchez, entró en mi lista de pendientes. Hoy, terminada la primera temporada, puedo afirmar que ninguno de los dos se equivocaba.

    Tuit de Pablo Iglesias
    El tuit con el que Pablo Iglesias alabó a Baron Noir y la hizo famosa en España.

    Baron Noir y las contradicciones

    En Baron Noir Philippe Rickwaert, alcalde de Dunkerque, diputado y miembro del Partido Socialista francés, cae en desgracia tras descubrirse una trama de corrupción y financiación irregular del partido. Viéndose arrinconado, urde todo tipo de estrategias y alianzas para recuperar el poder y vengarse del candidato oficial, Francis Laugier, que es también su mentor.

    Rickwaert es un personaje complejo que se debate entre la devoción a los ideales de apoyo a los obreros y las clases desfavorecidas y sus ansias de poder. Por eso no tiene ningún problema a la hora de relacionarse con personas procedentes de todos los estratos sociales, algo que no sucede con Laugier, que si aparece mostrando simpatía con huelgas y luchas de trabajadores es por mera estrategia política.

    Parece ser que el personaje de Rickwaert está inspirado en Julien Dray, socialista francoargelino procedente del troskismo, asesor sin cargo de Hollande y apartado también por un caso de corrupción.

    Las contradicciones entre ideal y realidad, entre buenos deseos y materialidad son una constante en Baron Noir. Cuando crees que el personaje se va a decantar por obrar como sabe que debería, surge otro puñal por la espalda.

    Las intrigas y las conspiraciones son una constante en Baron Noir.
    Las intrigas y las conspiraciones son una constante en Baron Noir.

    Y es que las conspiraciones, los escándalos de corrupción e, incluso, las mociones de censura son los protagonistas de la serie.

    En este sentido, aunque ha sido comparada con House of Cards y Los Soprano, esta maravilla de Canal + supera con creces ambas precisamente por su realismo, que se hace terriblemente presente en diálogos con frases memorables como “Es la era del populismo. Nos ahogamos en ella. Es tiempo de los charlatanes, de los apaleados, de los maltrechos y de los valientes”.

    Porque House of Cards es demasiado ampulosa y Los Soprano cuida demasiado los cánones del género de la mafia (a pesar, incluso, de las escenas costumbristas de la familia), pero Baron Noir consigue que el espectador se introduzca en la trama y hasta juegue a buscar similitudes con el mundo real.

    De entrada, Kad Merad, el actor que da vida a Rickwaert (y que ha obtenido un ACS award por su papel) recuerda físicamente a Alfredo Pérez Rubalcaba. Algún otro personaje bebe de otros políticos, como Macron, y es inevitable buscarles parecido con nuestros representantes patrios.

  • Politizada e integrando la pandemia: el regreso de This is us

    Politizada e integrando la pandemia: el regreso de This is us

    This is us (NBC) es una de esas series que, una vez que te enganchas, es difícil dejar de ver, incluso aunque hayan tenido momentos que te hayan parecido una auténtica estafa. Los Pearson son unos personajes entrañables a la par que empalagosos y te mantienen entretenido durante un buen rato. Pero todo apunta a que esta quinta temporada va a estar mucho más politizada y se va a meter de lleno en temas que en la anterior ya se empezaron a perfilar.

    Black Live Matters

    Una de las cuestiones que comenzaron a tratarse en entregas anteriores fue el aislamiento y el sentimiento de no pertenecer a su comunidad por parte de Randall. El adoptado de los trillizos, de ascendencia afroamericana, pasó una adolescencia buscando sus orígenes o intentando mantener relaciones con sus iguales, dado que los Pearson, aunque siempre le trataron como uno más, no podían suplir esas diferencias y ese racismo que él tenía en su día a día por ser negro.

    La injusticia y el racismo institucional que hace que por tener distinto color de piel la vida sea distinta para unos y para otros está muy presente en esta temporada.
    Randall y su familia observan con preocupación y rabia la injusticia y el racismo institucional que hace que por tener distinto color de piel la vida sea distinta para unos y para otros.

    Esta quinta temporada comienza con la familia de Randall completamente sobrecogida por la muerte por asfixia de George Floyd mientras estaba siendo inmovilizado por la policía. Incluso se llega a escuchar el audio en el que la víctima repite constantemente “me estoy ahogando”.

    Esto da pie a observar cómo Randall y su familia, que no participan en las protestas en un principio, van poco a poco concienciándose cada vez más de la opresión que sienten y de la que, por haber vivido siempre en un barrio burgués, no habían sido conscientes hasta ahora.

    Además del movimiento Black Lives Matter, tienen encima las consecuencias económicas de la crisis derivada del covid-19, con el estudio de danza de Beth en bancarrota y Randall intentando paliar a través de su trabajo como concejal la precariedad y la miseria a la que se está viendo abocada la clase trabajadora para la que gobierna, después de presentar su candidatura contra la indolencia y la corrupción de los representantes políticos de siempre.

    La pandemia

    Otro aspecto positivo de esta nueva temporada de This is us es haber sabido incorporar la pandemia como un elemento más que configura las vidas de los Pearson igual que nos la configura al resto de los mortales.

    Medidas sanitarias en This is us
    Celebro esta vocación de servicio público de This is us, presentando formas seguras de poder reunirse con las familias en tiempos de pandemia.

    Los Pearson, antes de reunirse con su madre, que, además, sufre una enfermedad degenerativa, se realizan PCR, alquilan furgonetas de manera que no tengan que pasar por aeropuertos, estaciones de trenes o subirse a transportes colectivos con riesgo de contagio, usan mascarillas… no cabe duda, viendo la serie, de que los guionistas son personas comprometidas que están intentando difundir el mensaje de la necesidad de tomar medidas sanitarias, un mensaje muy importante en un país donde cuentan con un gobierno de negacionistas.

    mascarillas en This is us
    Las mascarillas van a ser un elemento más del vestuario en This is us, animando así al resto de la población a usarlas.

    Habiendo visto los dos primeros episodios, me voy a aventurar a adecir que esta temporada de This is us, más politizada que nunca, trae un soplo de aire fresco en plena segunda (o tercera) ola de pandemia, aunque en el final del segundo se abre una nueva trama que esperemos que no fastidie este buen planteamiento…

     

  • Decadencia y sacrificios, trepidante temporada de Ozark

    Decadencia y sacrificios, trepidante temporada de Ozark

    Pues ya ha pasado otra temporada trepidante de Ozark (Netflix) en la que hemos podido presenciar mucha violencia, muchos entramados de corrupción entre políticos y narcotraficantes y todo el despliegue de ingenio al que nos tiene acostumbrados la serie, aunque sus personajes se ven afectados por una más que lógica decadencia, dadas sus circunstancias, y obligados a realizar sacrificios dignos de religiones antiguas.

    Ascenso y sacrificios de Wendy Byrde

    Esta temporada comenzaba con una Wendy Byrde pletórica que, tras la bendición de Helen Pierce y el líder del cartel mexicano, lanzaba la idea de ampliar el negocio abriendo otro casino.

    En la temporada anterior Wendy fue una pieza clave, dado su historial político como gestora de campañas y elecciones. A través de todo tipo de artimañas, la vimos aprovecharse de la corrupción de los políticos y los empresarios locales para obtener la que parecía imposible licencia para construir un casino.

    Wendy Byrde pletórica - corrupción
    Wendy Byrde pletórica en la presentación de su fundación, antes de realizar el mayor de sus sacrificios.

    En esta, junto con Helen Pierce, conforman un dúo de tiburones despiadadas que no tienen ningún reparo en destrozar familias y mandar a matar a quien haga falta con tal de salirse con la suya.

    Pero Wendy no contaba, en primer lugar, con que Marty estuviese en contra y boicotease sus planes, algo que le generó un problema grande con Navarro, el jefe del cartel. Y mucho menos con que su hermano, Ben, se instalase en sus vidas y dejase de tomar su medicación, lo que supuso un problema mucho mayor y el más grande de los sacrificios que había realizado hasta ahora.

    decadencia y sacrficios de Wendy Byrde
    Wendy intenta salvar la vida de Ben, pero una persona tan frágil y bella no puede vivir en un entorno como el de Ozark.

    Así, la Wendy Byrde que veíamos rebosante de ambición y recursos, poco a poco fue transformándose para terminar en una decadencia de tal calibre que la llevó a una traición de la que probablemente no se recupere.

    Decadencia y ascenso de Marty

    El ingenioso Marty en esta temporada aparece más apagado que en las anteriores, y reticente a seguir en el negocio, o por lo menos, a ampliarlo.

    Desconfiar de su mujer le lleva a cometer errores e imprudencias y a un viaje inesperado a México en el que Omar Navarro, de un modo narco-socrático (este palabro me lo he inventado, pero pienso que describe a la perfección esa experiencia iniciática de Marty en la finca de Navarro) descubre qué es lo que realmente quiere. Y lo quiere todo. Tiene la misma ambición que su mujer, y espera conseguir algo tan complicado como lograr que una agente del FBI convencida y con ideales transite por la senda de la corrupción.

    Así, poco a poco, mientras su mujer va cayendo en la decadencia, Marty vuelve a florecer para sostener a la familia, porque siempre tiene que haber al menos uno al 100% para evitar la muerte de todos.

    Mientras, los niños, que cada vez son menos niños y más adultos, y más con toda la información que manejan, viven sus propias experiencias de amistades, amores y desamores en el peor de los entornos, rodeados de hijos de mafiosos como sus propios padres.

    Podría decirse que Ozarks es el antiverano azul.

    Los sacrificios de Ruth Langmore

    Mientras los Byrde parece que siguen saliéndose una y otra vez con la suya, sus propios problemas y su egoísmo los hacen tan ombliguistas que no ven que ante sus ojos se está preparando una gran coalición de quienes pudieron haber sido sus aliados, e incluso lo fueron, y, por diversas razones, se convirtieron en sus enemigos.

    Los Byrde y Ruth Langmore - sacrificios
    Los Byrde cometen el fallo de no apoyar a Ruth en la única cosa que les ha pedido, y esto será también otro de sus sacrificios, el de su mejor aliada.

    La clave para la próxima temporada será, sin duda, Ruth Langmore, uno de los personajes más interesantes e inteligentes que ha dado la pequeña pantalla, que ante la traición de Wendy a su propio hermano y la revisión de sus actos, pues se ha dado cuenta de que desde que los Byrde aterrizaron en Ozarks solo ha hecho sacrificios por ellos, decide irse con la sociópata de Darlene Snell.

    Y es que se avecina una guerra encarnizada con los mafiosos locales, que conocen la forma de trabajar de los Byrde y no dudarán en usar todo lo que saben de ellos para atacarlos.

    Los entramados y la corrupción

    Mientras luchan por salvar por sus vidas y enfrentan a sus enemigos, además de sortear la vigilancia permanente del FBI, los negocios deben continuar “as usual”, así que vemos en esta temporada también los tejemanejes y la corrupción sistémica, esta vez a través de la fundación que crea Wendy Byrde.

    BFF (Byrde Family Foundation) es otra herramienta más para el lavado de dinero, y con la cual Wendy puede, además, suplir su necesidad de notoriedad y protagonismo político. Como señala Omar, “ella lo quiere todo”. No solo pretende salvar su vida, como parecen ser las intenciones de Marty, sino también constituirse en un elemento de poder local.

    Para ello, crea esta fundación, cuya gala se ve truncada por un ataque psicótico de su hermano (aunque cabría preguntarse si no es el único cuerdo de todos).

    A través de ella, Wendy pretende dar cabida a sus paradójicas inclinaciones demócratas, a pesar de haberse aliado con todos los republicanos para las licencias de los casinos. Un ejercicio de brillante hipocresía y flexibilidad moral.

    En cada temporada de Ozark suceden tantas cosas que podría dedicar horas y horas a desgranarlas todas, pero prefiero que si alguien todavía no la ha visto, vaya corriendo a hacerlo. No defrauda.

  • Asquerosamente rico, documental sobre los abusos y la corrupción de Epstein

    Asquerosamente rico, documental sobre los abusos y la corrupción de Epstein

    En estos días en los que Jeffrey Epstein vuelve a ser noticia por la detención de su novia, Ghislaine Maxwell, y por el asesinato de la jueza que investigaba las cuentas de Epstein en el Deutsche Bank, quisiera hacer una recomendación para todo aquel que no lo haya visto todavía: el documental “Jeffrey Epstein, asquerosamente rico”, de Netflix.

    Asquerosamente corrupto

    Asquerosamente rico, o asquerosamente corrupto, sociópata y narcisista, el financiero Jeffrey Epstein tejió una red piramidal de prostitución y tráfico de menores en la que las propias niñas reclutaban a otras amigas suyas y compañeras de instituto para mantener relaciones sexuales con Jeffrey Epstein y altos representantes políticos, aristócratas, empresarios, etc.

    Donald Trum - Jeffrey Epstein corrupción
    Numerosos documentos relacionan a Epstein con políticos y aristócratas como Donald Trump, Bill Clinton o el Príncipe Andrés de Inglaterra.

    En el documental aparecen las voces de las víctimas, hoy mujeres adultas, que narran cómo fue el proceso, en todas prácticamente el mismo, por el que se vieron envueltas en esta trama de corrupción de menores.

    Poco a poco, a partir de los dos casos quizá más leves, el filme va mostrando la complejidad que llegó a alcanzar la red, de manera que cuando distintos agentes de varios departamentos, incluido el FBI, alcanzaban un hito en la investigación policial, todo se les desmoronaba.

    Asquerosamente rico documental sobre la corrupción de Jeffrey Epstein
    Las primeras denunciantes fueron dos hermanas con las que intentó mantener relaciones sexuales, pero se negaron. Nadie las escuchó.

    Sentimientos de culpabilidad

    Lo que más llama la atención y preocupa es cómo estas víctimas se sienten culpables por haber llevado a otras. Ellas eran menores, unas niñas que carecían de recursos intelectuales, económicos, sociales o culturales para enfrentarse a dos personas tan manipuladoras y crueles como eran Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell, pero no se perdonan ni siquiera por lo que sufrieron.

    Las valientes supervivientes que se enfrentaron a Jeffrey Epstein.
    Las valientes supervivientes que se enfrentaron a Jeffrey Epstein.

    Apesadumbran también los remordimientos a quienes contribuyeron a generar la riqueza y los contactos que llevaron a este depredador sexual al estrellato y el reconocimiento entre la clase alta de la sociedad, entre ellos un anciano que pasó décadas en la cárcel por una estafa masiva de inversión en la que también participó Epstein.

    Jeffrey Epstein joven
    Jeffrey Epstein comenzó haciéndose pasar por profesor sin tener título, y más tarde, participando en una estafa financiera masiva.

    Esos sentimientos de culpabilidad no se pueden apreciar, sin embargo, en ninguno de los acusados por estas jóvenes de haber abusado de ellas, como es el caso del Príncipe Andrés, del cual hay hasta fotografías tomadas en el interior de una casa, y hasta un testigo que lo vio con la adolescente que presuntamente prostituyeron Epstein y Maxwell para él.

    Corrupción del Príncipe Andrés
    Imagen del Príncipe Andrés con la adolescente que denuncia haber sido prostituida por Epstein y Maxwell para el aristócrata.

    Imputado, pero impune

    Epstein estuvo imputado por primera vez en 2006, pero en 2008 firmó un acuerdo que revolvió a la policía de Palm Beach. Y es que, pese a haber encontrado 36 adolescentes víctimas, no pudo llegar a una condena porque el fiscal del Estado de Florida sucumbió a la corrupción y le dio una condena irrisoria en una prisión de la que podía salir todos los días a trabajar, privilegio que no se había concedido a ningún preso del correccional.

    corrupción de Epstein
    ¿Cómo pudo llegar a ser una persona tan asquerosamente rica como para poseer una isla privada en el Caribe?

    La sensación de que Epstein gozaba de inmunidad absoluta la tenía no solo el propio Epstein, sino también quienes intentaban por todos los medios que fuese condenado por sus delitos, que, además del fracaso de su trabajo, se enfrentaban a espionaje y amenazas por parte de este.

    No obstante, esa inmunidad no llegó a ser absoluta, pues su fallecimiento en extrañas circunstancias en la cárcel en 2019, cuando ya parecía que se iban a esclarecer todos sus crímenes, ha hecho correr ríos de tinta sobre las ramificaciones que puede tener toda esta trama de corrupción. ¿Se suicidó como señalan los documentos oficiales o lo mataron porque sabía demasiado? El atentado contra la familia de la jueza Esther Salas, presuntamente a manos del abogado Roy Den Hollander, que a su vez apareció muerto, no hace sino avivar la llama de la teoría de la conspiración.

    Quizá los últimos episodios de Asquerosamente rico estén por escribir, con este nuevo giro de guion y todo lo que Ghislaine Maxwell esté por revelar.

  • Chernobyl, terror psicológico y ficción política

    Chernobyl, terror psicológico y ficción política

    No podía dejar pasar un solo día más sin escribir sobre Chernobyl, la serie más aclamada de 2019 hasta la fecha (yo mantengo la esperanza en la segunda temporada de Big Little Lies), aunque también hay que decir que la estafa de final de Juego de Tronos se lo ha puesto fácil.

    Chernobyl, serie histórica

    Chernobyl, para quien todavía no lo sepa, es una coproducción de HBO y Sky creada por Craig Mazin sobre los sucesos acontecidos tras el accidente nuclear que sucedió en la Unión Soviética en abril de 1986.

    Para quienes recordamos vívidamente aquel año y las noticias terribles que abrían cada día los telediarios, con la temible lluvia ácida y la nube radiactiva que amenazaba distintos lugares de Europa en función del viento, Chernobyl es un viaje en el tiempo.

    Chernobyl RTVE
    Todos los nacidos antes del 80 recordaréis estas imágenes con las predicciones meteorológicas que supuestamente nos iban a avisar de si íbamos a morir por lluvia ácida.

    Las imágenes de los helicópteros sobrevolando la planta, las manifestaciones contra la energía nuclear, los tractores removiendo la tierra y las mujeres ucranianas acudiendo al reparto de comida forman parte de nuestra memoria, de un trauma colectivo que esta producción televisiva revive.

    En este sentido, Chernobyl es una serie histórica que narra los pasos que se dieron para tratar de contener el desastre que podría haber dejado toda Europa contaminada, en la peor de las hambrunas, y a sus ciudadanos, nosotros, envenenados y enfermos.

    Mineros desnudos en Chernobyl
    Bellísima y terrorífica escena de la serie con los mineros desnudos por el calor mientras cavaban un túnel para sellar la central nuclear.

    Chernobyl, la ficción

    Pero Chernobyl, al fin y al cabo, es una serie, coproducción estadounidense – británica, lo que hace que en ciertas partes se hayan dejado llevar por diálogos excesivamente fantasiosos o fuera de lugar que recuerdan a otra de las cuestiones que marcaban el día a día político allá en los 80: la Guerra Fría.

    No pongo en duda que la URSS de la época estuviera afectada por la corrupción y una burocracia un tanto inoperativa, corrupta y negligente que no tomó decisiones correctas y que, pudiendo haber salvado muchas vidas, no lo hizo por proteger sus propios intereses.

    Ahora bien, cuesta creer (y aquí empiezan los spoilers, ojito, no digáis que no avisé) que en mitad de la noche, con la central nuclear ardiendo y en la primera reunión que mantienen los responsables de la central nuclear de Chernobyl con políticos de rango locales se dé un discurso en el que se viene a decir “camaradas, cortad las comunicaciones por Lenin, él así lo hubiera querido”. Sí, no fueron estas palabras exactas, pero ese es el resumen de una intervención que parece más una caricatura que otra cosa.

    Y detalles como este hay unos cuantos. Desde enfermeras que sucumben a la corrupción y dejan pasar al área de quemados radioactivos del hospital de Moscú a chicas que les dejan un billetito en el mostrador hasta la censura a la mayor parte de las publicaciones científicas que una de las protagonistas necesita revisar para saber qué ha pasado con el reactor de la central.

     

     

    Corrupción en la URSS
    Corrupción en la URSS: ni las enfermeras se salvan.
    Formas divertidas de tratar la corrupción
    En esta otra escena sí consiguieron tratar la corrupción y la separación de los burócratas y los trabajadores de una forma más natural.

    Chernobyl, la estafa

    Mención especial merece el trato que dan a los “liquidadores”, los cientos de miles de soviéticos que trabajaron durante meses y meses para minimizar los daños del accidente. Porque en la miniserie de HBO y Sky sobre Chernobyl se pretende consolidar la teoría, falsa, de que todos esos hombres y mujeres eran unos ignorantes a la par que ignoraban qué estaba sucediendo allí cuando no fue en absoluto así (aunque esto mejor se lo leéis a La Pizarra de Yuri, que lo explica requetebien).

    Difícilmente podré olvidar ya esa secuencia de la serie en la que Valeri Legásov y Boris Shcherbina piden a Mijaíl Gorbachov “permiso para matar a tres hombres”, los tres héroes de los que habla el blog que os he recomendado.

    Otro diálogo innecesario de Chernobyl
    Este tipo de diálogos restan verosimilitud y calidad a la serie. No eran necesarios.

    ¿De verdad era necesaria toda esta burda propaganda? ¿No está la URSS ya más que liquidada y amortizada?

    Molesta bastante que una serie tan bien rodada, con tan buenos actores, excelente fotografía y un ritmo magnífico (que bebe directamente de Andrei Tarkovsky) caiga en estos diálogos simplones y publicitarios propios de producciones mediocres como The Americans (hala, ya lo he dicho).

    BSO de Chernobyl

    Por continuar con lo positivo, junto con la fotografía y el ritmo, e inevitablemente relacionada con ambos, se encuentra la banda sonora original de la serie, responsabilidad de la violonchelista islandesa Hildur Gudnadóttir, a la que algunos ya conocemos de otras producciones televisivas como Trapped o The Oath.

    Gudnadóttir ha compuesto en colaboración con Chris Watson y Sam Slater los sonidos que acompañan Chernobyl desde la central nuclear donde se ha rodado parte de la serie, la lituana Ignalia, ‘hermana’ de la central donde en 1986 tuvo lugar el terrible accidente que narra la serie.

    Las puertas, las salas de los reactores y las turbinas han sido sus recursos sonoros para elaborar una de las partes de Chernobyl que más sensación de realidad, y miedo, provoca en el espectador.

    Terroríficas imágenes de un entierro
    Terroríficas imágenes en las que se ve cómo se enterraban los cuerpos de los fallecidos por la radiactividad de Chernobyl.
  • El error de calificar como series políticas solo las que tratan de corrupción

    El error de calificar como series políticas solo las que tratan de corrupción

    Al calor de las elecciones en Estados Unidos, cuyo resultado mejor no comentaremos porque este blog no se dedica a ello, numerosos medios de comunicación han publicado listados de series calificadas como “políticas” en los que solo aparecen aquellas en las que hay protagonistas políticos profesionales y las tramas giran en torno a sus quehaceres diarios y, cómo no, a su corrupción (en mayor o menor nivel, tratada desde una perspectiva trágica o cómica, pero siempre en torno a ella).

    Todo es política, no todo es corrupción

    Me parece un error bastante grave, aunque muy común en toda la sociedad, omitir todas las series que, sin contener tramas del Capitolio ni personajes trajeados con ansias de medrar en el Congreso o en el Senado, tienen una esencia política que va mucho más allá de lo ornamental.

    Veep es una serie sobre políticos y corrupción política.

    Quizá para estas series que los medios califican como “políticas” se debería apostillar que son series “de políticos” y su corrupción, mientras en la categoría general de “serie política” se deberían incluir todas las que en mayor o menor medida denuncian, reivindican o plasman el reflejo de la política en la cotidianidad.

    Pienso, por ejemplo, en series políticas muy marcadas como Orange is the new black, The Wire, Treme o Mr. Robot y me parece injusto que se queden fuera de esa gran denominación. Y es que es evidente que sus temas centrales giran en torno al sistema político y sus consecuencias sobre la vida de los ciudadanos.

    Cuando la ideología subyacente es sutil

    Pero también hay otras series que yo denominaría políticas sin encontrar acuerdo con la mayor parte de vosotros. Hablo, por ejemplo, de obras como Transparent, a la que le dedicaré su espacio en este blog por los buenos ratos que me ha hecho pasar (aunque esta tercera temporada la haya encontrado demasiado proselitista), Peaky Blinders o Sons of anarchy, porque todas ellas tienen en común nuevamente la configuración social que se produce en este sistema, tanto en cuanto a roles y normatividades de género como a formas de organización al margen o marginales que buscan subterfugios para lucrarse con el lado más oscuro del capitalismo.

    La sci-fi es política

    Un debate que tenemos siempre los admiradores del género de la ciencia ficción con aquellos más conservadores (o más tozudos, para qué vamos a negarlo, que no quieren ver la ciencia ficción como un género mayor en ninguna de sus manifestaciones literarias o audiovisuales) es cómo la especulación que se realiza en la science-fiction es política.

    Voy a poner como ejemplos mis dos series favoritas de sci-fi, Battlestar Galactica y Black Mirror. En la primera, la humanidad, o lo que queda de ella tras los ataques nucleares y la guerra contra los cylons, creados por la propia humanidad y en rebelión, busca un lugar donde poder volver a establecerse y desarrollarse. Es una especulación bastante realista teniendo en cuenta que en muchas ocasiones al cabo del año nos encontramos en crisis internacionales que podrían desembocar en la pulsación del “botón rojo”.

    Durante ese trayecto los humanos van descubriendo quiénes son ellos y se va descubriendo también quién es ese presunto enemigo en un viaje en el que no faltan ejercicios de autoridad militar y política, al parecer tan necesarias para mantener la unidad y la estabilidad.

    Por su parte, Black Mirror desarrolla posibles escenarios a partir de la tecnología existente y sus usos, y en todos ellos hay un componente que refleja con un realismo terrorífico las características de nuestra sociedad: el individualismo extremo, el control panóptico, la crueldad con lo que consideramos “enemigo”, la mercantilización del tiempo, el cuerpo y las relaciones personales, etc. Ver Black Mirror podría decirse que es anticiparse a posibles distopías que tenemos a las puertas y que, en algunos casos, estamos ya alcanzando. Por lo tanto, ¿quién se atrevería a dejar a esta serie fuera de la calificación de “política”?.

    Cuando se plasma una aplicación que hace que los soldados vean a los enemigos deshumanizados como si fuesen cucarachas, ¿no estamos ante una serie política?