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  • Arrepentimientos, guerra y nuevo villano en The Expanse

    Arrepentimientos, guerra y nuevo villano en The Expanse

    La que ya sabemos a ciencia cierta que va a ser la penúltima temporada de The Expanse nos está dejando unos momentos fabulosos en cuanto a producción y desarrollo de unos personajes que se enfrentan a los arrepentimientos por sus acciones del pasado mientras se ven abocados a la guerra total del Sistema Solar contra un nuevo villano.

    Arrepentimientos

    Los seis primeros episodios emitidos hasta la fecha por Amazon muestran a los cuatro tripulantes de La Roci esparcidos por distintas zonas del espacio, cada uno luchando contra sus demonios e intentando solventar sus arrepentimientos, a excepción de Holden, por supuesto, que para ser el personaje aglutinador, es un bueno de libro infantil, sin aristas, ni carisma (una estafa, para qué negarlo).

    Holden The Expanse
    Se echa de menos alguna doblez en el personaje de Holden, que es un bueno simplón y al uso, en contraposición con la complejidad de The Expanse.

    Alex Kamal se encuentra en su natal Marte con la exmarine Roberta Draper, persiguiendo los casos de corrupción de la antigua colonia, que está vendiendo todo su arsenal a los cinturonianos (en una trama que recuerda a lo que cuenta Naomi Klein en La doctrina del shock sobre lo que sucedió cuando se desmanteló la URSS y todos los altos cargos corruptos vendieron la industria del país por menor precio de su valor).

    Corrupción en Marte
    La corrupción campa a sus anchas entre los ilustres y reputados generales de Marte, que malvenden toda el armamento de su planeta autoconvenciéndose de que están actuando estratégicamente por el bien común y el propósito final de la expansión humana.

    Amos Burton, el sociópata por circunstancias de la vida que prefiere estar al lado de Holden porque sabe que le va a llevar por el buen camino, se halla en la Tierra enfrentándose a su pasado, a haber abandonado a su madre y resolviendo cuentas pendientes con sus amigos criminales, incluida Clarissa Mao, la hija del magnate Mao y hermana de Julie encerrada en una prisión de máxima seguridad de la ONU por todos los crímenes cometidos durante la tercera temporada.

    Amos en la tierra
    Amos regresa a la Tierra, donde queda atrapado tras el ataque con asteroides que realiza Marco Inaros.

    La que mayores arrepentimientos sufre es, sin embargo, Naomi Nagata, que ve cómo su hijo Philip, al que se vio obligada a dejar con su padre siendo pequeño, se ha convertido en un asesino de millones de terrícolas por la influencia que su progenitor ha tenido sobre él a lo largo de su vida.

    Naomi no ve nada heroico en lo que ha hecho Marco Inaro, que insiste en presentarse como el liberador de los cinturonianos.
    Naomi no ve nada heroico en lo que ha hecho Marco Inaro, que insiste en presentarse como el liberador de los cinturonianos.

    Nuevo villano

    Y es que el progenitor de Philip y antigua pareja de Naomi, Marco Inaros, es el contrapeso de Holden y encarna en esta quinta temporada el papel de villano, pues, aunque no le faltan razones y posee argumentos muy sólidos en su batalla por la independencia de los cinturonianos, asesinar a millones de personas por una causa es algo que los más honrados no están dispuestos a aceptar.

    Es así cómo Naomi Nagata, lidiando con sus sentimientos, se adentra en el corazón de la organización cinturoniana, ahora perseguida por todo el Sistema Solar, para intentar salvar la vida de su hijo y llevarlo por el buen camino.

    Se agradece que en este arco argumental se dé también mucha más importancia a Cara Gee, alias Drummer, la cinturoniana que quiso mantenerse neutral e independiente ante Fred Johnson y que prefirió liderar un barco pirata a sumarse a ninguna facción. Su nave, la Dewalt, es una pequeña comuna poliamorosa donde todos se quieren y se respetan en armonía.

    Comuna poliamorosa de Drummer
    La comuna poliamorosa de Drummer aporta la diversidad que faltaba en la serie.

    Perspectivas de futuro

    Y mientras todos los personajes se encuentran dispersos por el Sistema Solar, con sus batallas personales y políticas, el portal intergaláctico llamado El Anillo y ubicado más allá de Urano, sigue ahí como meta para la futura colonización humana.

    Arrepentimientos de Avasarala
    Avasarala también sufrirá sus propios arrepentimientos por haberse separado de su marido, desaparecido tras los ataques a la Tierra.

    Holden tiene claro que explorar esos mundos puede despertar la ira de los seres alienígenas que los habitan o los han habitado, pero la carrera por una nueva expansión humana parece no tener límites y la guerra que se está librando no es otra cosa que una lucha de poder por los recursos que ofrece.

    El papel de Jeff Brezos

    Un dato curioso sobre estas temporadas de The Expanse es que estamos disfrutándolas porque son un capricho personal de Jeff Brezos, el multimillonario dueño de Amazon.

    The Expanse, adaptación de las novelas de James SA Corey (seudónimo de los escritores Daniel Abraham y Ty Franck), no tuvo una buena aceptación inicial y fue cancelada en 2015, pero Brezos compró los derechos y la producción y la pasó a su cadena.

    Desde entonces, la serie no ha hecho más que subir en calidad de producción y en audiencia, siendo cada temporada más política y reflexiva.

    Podría decirse que es un ejemplo de Trickle-down Economics (Teoría del goteo hacia abajo o Efecto derrame, en español), en el que los pobres mortales, o mejor dicho, los mortales pobres nos beneficiamos de la riqueza de los de arriba.

    A cuatro episodios de finalizar esta penúltima temporada, ya se puede decir que va a ser una de las mejores producciones de 2021.

  • Marcella regresa con una trama de corrupción en Irlanda

    Marcella regresa con una trama de corrupción en Irlanda

    Los seguidores de Marcella (ITV) habíamos quedado un tanto intrigados con el final de la segunda temporada. ¿Aceptaría la oferta de agente encubierta? La respuesta en esta tercera entrega ha sido rápida y, en conjunto, floja e inconsistente.

    A partir de aquí va a estar lleno de spoilers, así que, si sigues leyendo, será bajo tu propia responsabilidad.

    Keira Devlin aka Marcella

    Nada más comenzar el primer episodio conocemos que Marcella ya no es tal, sino que se llama Keira Devlin y se encuentra rodeada de una serie de personajes dedicados al narcotráfico, la trata de personas, la venta de armas ilegales y la extorsión, y que no tienen el mínimo reparo a la hora de asesinar a quien le lleve la contraria.

    Matriarca de los Maguire
    Cuesta creerse que los Maguire acepten tan rápidamente a Keira. ¿Soy yo el único al que la matriarca le ha recordado a Concha Velasco?

    En este trabajo encubierto, Marcella asume riesgos innecesarios, se pone en peligro e incurre en diversas ilegalidades. Nada nuevo en un personaje tan complejo y extraño como ella.

    Keira Devlin se convierte pronto en una pieza clave para los Maguire, una familia irlandesa de mafiosos con tentáculos en la política, que domina Belfast y a la que, por supuesto, la policía inglesa quiere atrapar.

    Corrupción en Irlanda

    Las operaciones criminales de los Maguire alcanzan el ayuntamiento, con un alcalde a su disposición que, cuando comienza a darles la espalda, se ve envuelto en un montaje para llevarlo a la cárcel.

    Escena de corrupción del alcalde
    Cuando el alcalde decide alejarse de la corrupción y los Maguire, estos le tienden una trampa.

    Esta telaraña de corrupción se encuentra también en la policía, con varios agentes a sueldo de los Maguire para incriminar y exculpar a quienes ellos les ordenen.

    Las inconsistencias de Marcella

    Si bien Anna Friel interpreta de manera magistral a Marcella y hace de sus experiencias de disociación y del trauma por haber perdido a su bebé algo creíble y angustiante, esta tercera temporada ha adolecido de cierta inconsistencia.

    Marcella
    Marcella continúa traumatizada por la muerte súbita de su bebé, y eso da pie a una excelente interpretación que, sin embargo, no llena la trama.

    En primer lugar, es inverosímil que una familia tan unida y tan dedicada a actividades criminales deje entrar en su casa a una persona que acaba de conocer y de la que, además, tienen referencias de que anteriormente ha sido policía.

    A pesar de las dudas iniciales, y sin que Marcella les de mucha seguridad sobre sus intenciones, todos confían en ella, incluso para enfrentarse e iniciar guerras con sus otros parientes.

    Compañero de Marcella
    La aparición del excompañero de Marcella Rav Sangha está demasiado forzada.

    Además, estos personajes no alcanzan la fuerza suficiente como para sostener la serie. La historia es mucho más simple y obvia que en las temporadas anteriores y ni siquiera tiene coherencia que el personaje de su excompañero Rav Sangha tenga que acudir a Belfast a resolver un homicidio en el que están involucrados también los Maguire. El calzador no ha conseguido introducir con sentido al único personaje que unía la antigua con la nueva Marcella y ella sola ha quedado resistiendo el protagonismo y el interés, cosa que puede pasar una temporada, pero, si no añaden nuevos elementos para la siguiente, terminará siendo una estafa.

  • Misterio, prostitución y tejemanejes de la CIA en The New Pope

    Misterio, prostitución y tejemanejes de la CIA en The New Pope

    Ya he escrito alguna vez sobre lo magistrales que son ambas entregas de la serie de ficción de Sorrentino sobre el Vaticano (HBO): The Young Pope y The New Pope. Hoy me quiero detener en varios aspectos de la última entrega que no he visto muy comentados en blogs y redes sociales: el misterio de la propia creencia, la prostitución y las injerencias de actores políticos externos.

    Se trata de un post repleto de SPOILERS, así que, si no quieres que te arruine la serie, no sigas.

    El Misterio con mayúsculas

    Comienzo por la parte más religiosa, aunque no por ello menos blasfema de The New Pope, la que corresponde al misterio, a la revelación misma de la deidad en la figura de Lenny Belardo (increíblemente interpretado por Jude Law).

    Ambos Papas se presentan como farsantes.
    Ambos Papas se presentan a la vez como farsantes y grandes personas entregadas a la Iglesia.

    Lenny Belardo se manifiesta como un santo capaz de obrar milagros tan dudosos desde el punto de vista moral como matar a su sucesor, un Papa franciscano dispuesto a entregar las riquezas de la Iglesia Católica a los pobres, simplemente moviendo un dedo desde su coma. Un dios un tanto extraño este que se revela para mantener el estatus quo y la corrupción de su institución.

    Belardo despierta tras meses inconsciente y parece conocedor de muchos secretos que han tenido lugar en su ausencia, pero, según vamos conviviendo más con el personaje, vemos que es un megalomaníaco con complejo de Dios y ni él mismo sabe reconocer sus propios límites.

    No obstante, en esta ensoñación fantástica que son estas creaciones de Sorrentino, siempre queda lugar a la duda, y su muerte en la Plaza de San Pedro en un stage diving (zambullida desde el escenario) que daría mucha envidia al propio Iggy Pop queda envuelta en un halo de misterio y divinidad.

    stage diving
    La escena del Papa Pío XIII haciendo un lanzamiento desde el escenario quedará grabada en nuestras retinas para siempre.

    ¿Es Lenny Belardo un santo o un farsante? ¿Se manifiesta dios para que todo en el Vaticano siga como está?

    Fruto de estos delirios se genera, asimismo, un fanatismo que deriva en un grupo terrorista similar al islámico, porque el paroxismo religioso es idéntico en las distintas creencias.

    Prostitución y doble moral

    Otra de las temáticas que más se tratan en esta secuela es la prostitución, presuntamente instaurada en el seno de la Iglesia tanto dentro de la curia como entre la sociedad laica que la sostiene.

    Resulta sobrecogedora y aterradora a partes iguales la red de prostitución de mujeres requerida por jueces, médicos y altos funcionarios para satisfacer las necesidades de sus hijos discapacitados. El espectador se queda perplejo ante el nivel de blasfemia o de realismo, preguntándose eternamente si existe tal trama en la realidad y asombrándose pensando en la sola posibilidad.

    En este sentido, el tema de la prohibición del aborto por parte de la Iglesia se enfoca desde un ángulo duro, no apuntando hacia entrañables bebés, sino hacia preadolescentes y adolescentes ya desarrollados. Incluso en uno de los casos, en los que Lenny intenta mediar haciendo un milagro, se ve a una madre creyente completamente destrozada por ver a su hijo con espina bífida postrado en una cama. La dicha de la maternidad convertida en una penitencia, el arrepentimiento de haber tenido a un hijo que sufre a diario.

    Menos empatía provoca en el espectador la corrupción moral de los cardenales en orgías con prostitutas, algunas de ellas menores, y con la misma crudeza nos la presenta Sorrentino, y en este caso quizá produce más repugnancia por los escándalos sexuales que ha habido en la Iglesia y que en una serie tan crítica como esta no se podían dejar pasar.

    Las monjas del Vaticano

    Mención especial merece el tratamiento que en esta entrega se ha dado a las monjas que trabajan laboriosamente en el Vaticano, presentadas como unas mujeres explotadas en una institución patriarcal que las tiene para cubrir los cuidados básicos, pero a la vez como sujeto y objeto de deseo.

    Embarazos no deseados, acoso sexual entre las propias hermanas, intentos de huelga y sabotaje para ser tenidas en cuenta… me atrevería a decir que es una de las producciones más valientes y extravagantes a la hora de representar un convento.

    Eso sin contar las introducciones y los cierres de los episodios, en los que las monjas se deshacen de los hábitos para bailar y contornearse sensualmente al ritmo de música electrónica, o la blasfemia de sugerir excitación sexual a la encargada del cuidado de Lenny Belardo durante su convalecencia.

    Sorrentino impresiona con una osadía tras otra, y de una manera tan elegante, además, con una fotografía y unos planos tan perfectos que uno empieza a creer que va a tener síndrome de Stendhal.

    El misterio de la CIA

    En esta temporada se desvela, además, el misterio de un personaje que parecía manejar los hilos del Vaticano, Bauer, sin saberse exactamente cómo ni por qué.

    Bauer es un tipo extravagante, que, junto con el Secretario de Estado del Vaticano, Voiello, maquina para que nada cambie. Tanto él como Voiello personifican la corrupción y, sin embargo, terminan siendo los personajes menos extraños de todos los que se pasean por la serie.

    Bauer intriga para terminar con Papas incómodos y parece saber más que los propios cardenales sobre qué se cuece dentro de los propios muros de la sede de la Iglesia.

    corrupción Bauer
    Bauer es uno de los personajes más intrigantes y cargados de misterio de toda la serie.

    Será al final, cuando se van cerrando todas las tramas, cuando sepamos, sin que nos lo lleguen a decir explícitamente tampoco y a través de uno de tantos diálogos espléndidos con Voiello sobre el poder, que se trata de un agente de la CIA y que su siguiente destino es Corea.

    Paolo Sorrentino nos vuelve a descubrir una vez más que es un genio de la narración. Pocos guionistas y directores consiguen unos diálogos tan profundos y coreografiados que se queden grabados en la memoria, y una poesía visual tan completa en cada una de sus producciones.

  • Cuarentena: nuevas series para amenizar el tiempo (Parte II)

    Cuarentena: nuevas series para amenizar el tiempo (Parte II)

    #Yomequedoencasa, ya os lo dije en otro post. Y todos tendríamos que hacer esta cuarentena si queremos frenar la curva de contagios del coronavirus, sin andar buscando excusas para salir a la calle cada poco, que es lo que desgraciadamente se sigue viendo. ¿Y cómo hago para no querer arrancarme los ojos? Pues aprovecho para ver todas las series que tenía pendientes y a las que no conseguía llegar por el ritmo frenético del trabajo.

    Hoy traigo aquí el listado de las nuevas series a las que estoy empezando a hincar el diente.

    Cuarentena con novedades seriéfilas

    I am not okey with this, de Netflix, es la primera de las nuevas series que he decidido ver en esta cuarentena, y de momento no puedo estar más satisfecho de la elección. Para poneros en antecedentes, no se trata de una serie de adolescentes más, sino que combina la crudeza de Euphoria con la fantasía de series de superhéroes que más bien son antihéroes, como The Boys.

    Descripción Una adolescente atraviesa las complejidades de la escuela secundaria, la familia y su sexualidad.
    Sydney atraviesa las complejidades de la escuela secundaria, la familia y su sexualidad.

    Irreverente y con personajes bien definidos, creo que va a ser uno de los mejores descubrimientos del año.

    Evil, del canal SyFy, será la segunda, por diversas razones. En primer lugar, porque se trata de una nueva creación de Robert y Michelle King, el matrimonio que tantos buenos ratos me ha hecho pasar con The good wife, The good fight o BrainDead.

    En este caso, aunque parece que por primera vez en sus series, no van a tratarse temas políticos, la mezcla de humor, terror, thriller psicológico y un enfoque esotérico de la Iglesia Católica, promete.

    evil syfy series para la cuarentena
    Evil es la nueva propuesta de Robert y Michelle King.

    Aunque The Morning Show (Apple TV+) la estrenaron en noviembre de 2019 para mí es una de las grandes pendientes, así que voy a empezarla en esta cuarentena. Jennifer Aniston y Reese Witherspoon sobre el fenómeno #MeToo es algo que no me quiero perder.

    Tampoco me perdería por nada del mundo a Al Pacino cazando y torturando nazis en Hunters, de Amazon Prime Video, una serie que nace con mucha polémica en esta sociedad de lo políticamente correcto, pero que promete ser una maravilla del humor negro.

    Y humor negro parece que tiene también, y en grandes cantidades, otra de las propuestas que me hago a mí mismo para esta cuarentena: Exit, de Filmin, una producción noruega sobre la corrupción moral y los excesos de los directivos de entidades financieras.

    Estas son, de momento, mis apuestas para estos días. #Yomequedoencasa con ellas. Y vosotros, ¿con cuáles vais a matar pasar el tiempo?

  • Cambios trascendentales para la Humanidad en The Expanse

    Cambios trascendentales para la Humanidad en The Expanse

    La cuarta temporada de The Expanse está resultando, además de tan emocionante y frenética como las anteriores, muy significativa en cuestión de cambios para la Humanidad que muestra la serie.

    Para quienes todavía no hayan entrado en materia con ella, cosa que recomiendo hacer cuanto antes, resumiré brevemente el planteamiento: futuro lejano, la Humanidad ha conseguido colonizar el Sistema Solar, sobre todo en cuanto a extracción de recursos naturales. Las distintas facciones de humanos que han ido consolidando su residencia en los distintos sitios ‘habitables’ se enfrentan entre sí y también con los terrícolas, que son los principales explotadores (¡qué raro!).

    Una tecnología alienígena provoca una serie de eventos y catástrofes y los seres humanos se ven obligados a cooperar (o lo más parecido a ello dentro de las ya clásicas traiciones cainitas que nos caracterizan) para sobrevivir.

    A partir de aquí, vienen spoilers, así que vosotros veréis si seguís leyendo.

    Cambios trascendentales en el Sistema Solar

    Los cambios más importantes, que van a ser los que produzcan toda la cascada de eventos políticos y sociales, se generan a raíz del suceso con el que termina la tercera temporada, la apertura del anillo a través del cual se da paso a otros mundos por descubrir.

    Nuevos planetas
    Los nuevos planetas esconden secretos e historia de los alienígenas que fueron aniquilados y cuyo exterminio está investigando el detective Miller.

    Con un gran número de planetas nuevos a su disposición, los humanos de todas partes del Sistema Solar ven oportunidades de negocio infinitas y, atendiendo a la imprudencia y a la falta de memoria que también nos representan, quieren adentrarse en ellos sin recordar que puede ser muy peligroso.

    Cambios políticos

    La transformación del Sistema Solar genera a su vez otro mapa político del mismo, en el que en primer lugar sobreviene una tregua entre todas las facciones.

    La máxima autoridad de la ONU terrícola, la despótica, bienintencionada y muy malhablada Chrisjen Avasarala, es, junto con la tripulación de la nave Rocinante, la única que parece usar el principio de precaución, e impone una restricción de paso dentro del anillo.

    Aristocracia corrupta de la ONU
    La secretaria de la ONU comienza a cegarse, además, por una lucha de poder que tiene contra una contrincante política que apuesta por la colonización de todos los nuevos planetas aparecidos.

    En esa nueva línea transfronteriza se sitúan, de manera estratégica, los cinturonianos de la APE, que saben aprovechar los cambios para mejorar su posición política y económica global.

    No obstante, dado que los cinturionianos están muy divididos entre sí en clanes (a veces recuerdan a la Escocia del siglo XVIII, incluso en su acento) y entre ellos hay varios radicales que no quieren ningún tipo de colaboracionismo con la Tierra, pronto surgen las traiciones y los complots para perjudicar a la APE.

    Facciones de los cinturonianos
    Los cinturonianos se preguntan si vale la pena la paz si tienen que entregar, a cambio, a sus compatriotas que están intentando buscar un lugar donde vivir al aire libre y por eso quieren cruzar el anillo.

    Cambios, decadencia y corrupción en Marte

    Con todos estos cambios trascendentales, Marte, la segunda colonia de la Tierra después de la Luna, pierde parte de su razón de ser.

    El proyecto de “terraformación” para proporcionar una atmósfera y habitabilidad del planeta rojo queda en suspenso, pues los nuevos mundos con su aire respirable se antojan más atractivos y menos trabajosos para todos.

    Cambios en Marte
    Los cambios políticos provocan que en Marte haya ahora un ejército de parados.

    La moral de las tropas y la ciudadanía marciana decae, el gobierno comienza un proceso de desarme y, en un sistema en el que la guerra era su principal motor, la paz trae la devastación… y la corrupción.

    La corrupción comienza a darse en Marte cuando los convencidos ciudadanos marcianos se percatan de que se están quedando sin empleo y, además, se están desmontando equipos de investigación y armamentísticos realmente valiosos para la exploración espacial.

    Corrupción del sistema
    Los trabajadores fieles a Marte se ven abandonados en esta nueva situación política

    Como sucede siempre, no hay nada mejor que una época de cambios y escasez para que se den todo tipo de pillajes, así que los fieles marcianos comienzan a vender sus propios logros patrióticos al mejor postor, incluidas mafias y grupos terroristas (es imposible no ver paralelismos con lo sucedido en Rusia tras la caída de la URSS).

    Corrupción en Marte
    La pobreza, la inestabilidad política y la decadencia son ingredientes perfecto para que prolifere la corrupción masificada.

    Y en este contexto de transformación profunda de la humanidad es donde se desarrolla The Expanse, que sigue explorando, asimismo, la relación de la protomolécula alienígena con el detective Miller, fusionado con ella tras el “incidente de Eros”.

    A pesar de que no he terminado de ver los últimos episodios de esta temporada, creo que puedo afirmar que esta serie de scifi rescatada por Amazon pasará a ocupar los primeros puestos de mi ranking personal, junto con Battlestar Galactica. ¡No os la perdáis!

  • Minutos finales de The Man in the High Castle, ¡qué decepción!

    Minutos finales de The Man in the High Castle, ¡qué decepción!

    Después de todos los buenos momentos que me ha proporcionado The Man in the High Castle puede resultar ingrato por mi parte quejarme de los minutos finales de la serie, pero soy de esos seriéfilos a los que les fastidia mucho que una buena producción termine de mala manera, o con imprevistos que parecen pegotes más que resolución de tramas.

    Hace un tiempo ya dediqué un post a esos finales estafa de las series que, tras tenerte años enganchado, desilusionan en la última temporada, en el episodio final o, como The Man in the High Castle, en los últimos cinco minutos.

    Cuidado, que vienen SPOILERS.

    Acontecimientos verosímiles vs minutos sobrantes

    Tras una temporada final frenética en la que los personajes femeninos habían cobrado una fuerza extraordinaria y los acontecimientos políticos se sucedían de manera lógica y verosímil, sin ninguna estridencia, nos encontramos con un cierre un tanto innecesario.

    Un accidente ferroviario provocado por la resistencia con la ayuda de Helen Smith, que no soporta en lo que se ha convertido con tal de sobrevivir en el régimen nazi, termina con su vida y deja a John Smith completamente devastado.

    Este intenta huir por los bosques hasta que se da cuenta de que no llegará muy lejos, y de que tampoco es algo que desee, pues las palabras de su mujer recriminándole todos los crímenes que han cometido resuenan en su interior.

    Igual que hiciera Hitler en su búnker, John Smith se dispara a sí mismo antes de que lo mate el enemigo. A partir de ahí, su subordinado directo, que ya había anunciado previamente su deseo de liberar Norteamérica de las garras del Reich, detiene el ataque contra los comunistas que habían tomado San Francisco.

    Todo correcto. Ese podría haber sido un final estupendo para unas cuatro temporadas de scifi de grandísima calidad en la que todo tenía un sentido, pero no fue así y la feliz idea de añadir más minutos al metraje para algunos ha resultado una maravilla, pero para otros, entre los que me incluyo, suena más a estafa.

    Final estafa
    Momento que nunca debería haber tenido lugar, en mi humilde opinión.

    ¿Quiénes vienen?

    Y es que, sin que hubiese habido aviso previo de que un montón de gente estuviese pensando venir al mundo donde el horror se ha impuesto por sistema, a través del portal construido por los nazis para viajar entre universos aparecen centenares de personas paseando como quien ha salido a ver escaparates por la Milla de Oro.

    ¿Quién es esta gente?
    ¿Quién es esta gente?

    No sabemos quiénes son ni qué quieren. ¿Son las almas de los muertos en este universo? No parece verosímil, pues la muerte se muestra irreversible en todo momento.

    ¿Son viajeros que han estado preparando los acontecimientos que han desencadenado la caída del imperio japonés en San Francisco o la de Himler? Se tendrían que haber visto detalles que nos hubiesen indicado su presencia anteriormente.

    ¿Si se trataba de algo que había preparado Frank Frink con sus dibujos, pues de repente aparece uno en la pared, no deberían haber explicado algo más?

    ¿Será un cliffhanger de Amazon para anunciarnos una nueva serie de scifi que sea secuela o precuela de The Man in the High Castle? A estas alturas, ya tendrían que haberse pronunciado al respecto.

    Como todas las posibles dudas se resuelven por sí solas sin que den lugar a nuevas tramas, la navaja de ockham me lleva a pensar que se trata del típico final puesto ahí para dar suspense o alargar el metraje de manera innecesaria, y eso es algo imperdonable en una serie de la factura de The Man in the High Castle.

    Así que, a pesar de las buenas horas que me ha dado y de que, sin duda, la volveré a ver en el futuro, siento que debo mostrar mi desacuerdo para que estas cosas no pasen. No más finales Lost en nuestras series.

  • Debilidad de regímenes corruptos, rebeliones y realidad paralela

    Debilidad de regímenes corruptos, rebeliones y realidad paralela

    Los admiradores de The man in the High Castle (Amazon Prime Video) llevábamos tiempo deseando que estrenaran la cuarta y última entrega de esta serie basada en una obra de Philip K. Dick. Una temporada en la que el régimen corrupto nazi y su homólogo imperial japonés tiemblan de debilidad ante las continuas rebeliones que se suceden en el territorio estadounidense mientras los nazis siguen en su empeño de conquistar todos los universos paralelos posibles.

    La debilidad del régimen

    Un gran número de rebeliones de distinto signo sacuden los regímenes nazi y japonés con el objetivo de debilitarlos y lograr su caída, que saben que es posible porque han visto las películas de Hawthrone Abdesen, “el hombre del castillo”.

    En el seno del régimen japonés surge un movimiento liberacionista negro, una rebelión comunista en toda regla en la que los manifiestos de Karl Marx y Engels se imprimen y circulan como fuente de inspiración para todo un pueblo cansado de estar siempre sometido. En este sentido, la crítica abarca mucho más que los imperios fascistas, pues los personajes la enlazan con la esclavitud y la falta de derechos de la derrotada democracia estadounidense.

    Resistencia comunista frente a la corrupción nazi y japonesa
    La comunista Bell Mallory protagoniza una de las rebeliones que más debilitarán al decadente y corrupto imperio japonés.

    Por otra parte, el irlandés Wyatt está decidido a terminar la obra que comenzó con Juliana Crain para que no quede ciudadano subyugado por el Reich que no haya visto que otro mundo, literalmente, es posible.

    Tanto el imperio nazi como el japonés intentan endurecer sus políticas represivas para cortar todas luchas, pero eso es solo una muestra más de su debilidad y fragilidad.

    La corrupción y la debilidad humana

    El arco argumental histórico y político está influido, a su vez, por las vicisitudes propias de unos personajes muy dañados que han perdido a sus seres queridos y están dispuestos a traicionar sus presuntos principios con tal de salvarse ellos mismos.

    Debilidad y corrupción del hombre del castillo
    Hasta el “hombre del castillo” caerá preso de su debilidad y actuará como títere del régimen nazi, a pesar de la desaprobación de su esposa, que prefiere morir a traicionar sus ideales.

    Es el caso de John Smith, al que vemos en su lado más humano, terminada y perdida la II Guerra Mundial y aceptando un alto cargo a cambio de traicionar a todo su pueblo. Esa deslealtad va a marcar su carrera política, que en estos momentos, con el Führer en sus últimos días, en grave estado de salud, se debilita por momentos.

    Debilidad y corrupción de John Smith
    John Smith, presa del miedo y la corrupción, urde toda una trama a escondidas de sus superiores, e incluso de su esposa, para poder encontrarse con su hijo.

    Smith urdirá todo un plan a espaldas de sus superiores para poder viajar a través de la puerta construida por los ingenieros nazis y estar con su hijo, que en otro universo no ha llegado a desarrollar la terrible enfermedad genética que supuso su sacrificio en el régimen nazi.

    La debilidad y la corrupción de Smith, que a pesar de estar deseando poder vivir en otro mundo, continúa su represión brutal contra la resistencia, no es la única. Tanto en su bando, en el que hay múltiples trepas, sanguinarios y personajes de todo pelaje, como en el japonés, donde los únicos que parecen tener un poco de cordura y optar por la pacificación son los príncipes nipones.

    Princesa heredera de Japón
    La princesa heredera de Japón, Mayumi Yoshida, aboga por el diálogo y la paz.

    Debilidad de hombres, fortaleza de mujeres

    Si hay algo característico de esta temporada es el giro que han dado los personajes femeninos, que ya se veían fuertes en las anteriores, pero que en esta van a resultar importantísimos para la trama.

    Fortaleza de mujeres vs debilidad de hombres
    Helen Smith dará muestras de una fortaleza muchísimo mayor que la de su marido.

    La protagonista viajera del espacio, Juliana Crain, la comunista Bell Mallory, la esposa de John Smith, Helen, y la princesa heredera de Japón, Mayumi Yoshida, serán determinantes en la batalla por la tolerancia y la cordura contra los imperios de la violencia y la corrupción.

     

  • Fascismo, socialismo y corrupción en Peaky Blinders

    Fascismo, socialismo y corrupción en Peaky Blinders

    Si las anteriores entregas de Peaky Blinders (BBC) habían sido un fiel reflejo del ambiente histórico en el que se enmarcaban, la nueva no podía ser menos. La consolidación del socialismo y el comunismo, el inicio y auge del fascismo y la corrupción a todos los niveles son los grandes protagonistas de esta temporada.

    Inicio del fascismo

    Para quien no vio todavía ni la temporada anterior, aviso de que a partir de aquí hay algún que otro spoiler, así que queda bajo vuestra responsabilidad seguir leyendo.

    El final de la cuarta temporada terminaba con Thomas Shelby instalado en el mismísimo Parlamento británico, como representante del Partido Laborista e informante del servicio secreto sobre todos los movimientos que hiciesen sindicatos y partidos comunistas en el país.

    Socialismo en Peaky Blinders
    Sus adversarios creen que Thomas Shelby es socialista.

    En esta quinta, con el fascismo ya instalado en Alemania y bien identificado por toda la sociedad, asistimos a la creación del primer partido fascista en Inglaterra, la Unión Británica de Fascistas de 1932, por Sir Oswald Mosley, que tiene su propio personaje, mucho más inquietante y peligroso que cualquiera de los Shelby.

    Oswald Mosley fascismo Inglaterra
    Oswald Mosley, principal representante del fascismo en Inglaterra, es visto como “el demonio” por los propios Shelby.

    Para su creación, Mosley pide la colaboración de Thomas, que accede a ayudarlo, pero con la intención de informar también de sus movimientos al servicio secreto.

     Fascismo promovido desde el poder

    Pero sus intenciones se ven limitadas y truncadas, pues el servicio secreto no solo no tiene ningún interés en frenar la creación del brazo político del fascismo en Inglaterra, sino que está completamente de acuerdo con sus premisas y líneas ideológicas.

    En toda la serie se puede observar, además, cómo el fascismo va introduciéndose en la sociedad, a través de las ideas que se enseñan en los colegios (el hijo de Ada expresa con total naturalidad al agente del servicio secreto, de origen africano, que “los negros son inferiores”, alegando que se lo han dicho en la escuela) y en círculos de poder que se han visto afectados por el Crack del 29.

    Fascismo en la escuela
    El sobrino de los Shelby, hijo de Ada, expone de manera natural las ideas fascistas que escucha en su escuela.

    La idea de que han sido los judíos los responsables de la catástrofe económica que hizo perder la mayor parte o toda su fortuna a muchos burgueses de la época caló rápido entre las capas altas de la sociedad, ávidas de buscar un chivo expiatorio.

    Los nacionalismos, como el irlandés, también tienen su protagonismo en esta entrega de Peaky Blinders, retratados, además, desde la corrupción y los negocios turbios de los que se financiaban.

    Protestas y corrupción en Irlanda
    Los protestantes nacionalistas irlandeses también se plasman en todo su esplendor de corrupción y negocios turbios en esta temporada de Peaky Blinders. ¿Queda alguien libre de ‘pecado’?

    Es en este ambiente donde los Shelby, mafiosos, corruptos y asesinos, mantienen una línea roja, pues su ascendencia gitana les impide comulgar con las ideas fascistas.

    La hipocresía de los Shelby contra la corrupción

    Y es que los Shelby, sociópatas no se sabe si de nacimiento o de propia formación, tienen su propio código ético, que demuestran en varias ocasiones luchando contra determinado tipo de corrupción.

    En sus orfanatos, por ejemplo, se prohíbe a las encargadas de los menores golpearlos, y se vela por su seguridad, hasta el punto de que retiran fondos y amenazan con matar a monjas que han agredido a niños bajo su custodia.

    corrupción de las monjas en Peaky Blinders
    La corrupción que se narra en Peaky Blinders invade todos los estratos, incluido el eclesiástico.
    Thomas y Polly acuden a un orfanato a anunciar a las monjas que les retiran la financiación por agredir a una chica negra, que ha terminado suicidándose por el continuo acoso al que era sometida.

    Pero esta presunta lucha contra la corrupción de menores, que parece firme cuando, por encargo de un político pederasta, intentan asesinar a un traficante de niños, se desdibuja cuando ese mismo traficante les sugiere un negocio de distribución de heroína.

    Igualmente todas las ideas progresistas que Thomas dice defender en la Cámara se evaporan cuando ordena asesinar periodistas que intentan hacer un artículo crítico sobre su persona.

    Es significativo que, en todos los casos y como sucedía en temporadas anteriores, los crímenes y la corrupción queden siempre impunes, y nos hace preguntarnos si en alguna época de la historia de la humanidad alguien poderoso alguna vez ha pagado por lo que ha hecho.

    Factura impecable, recursos manidos

    Esta última temporada de Peaky Blinders continúa la línea de producción excelente de las anteriores, con una fotografía y un tempo que están a la altura del mejor cine.

    No obstante, no quería dejar pasar esta casi oda a la serie sin hacer una pequeña anotación a la redundancia y los recursos manidos de otras temporadas que en esta se hacen ya hasta aburridos.

    Son los clásicos planos de los Peaky Blinders caminando de manera elegante y soberbia por las calles en las que reinan mientras suenan temazos de fondo.

    Y sí, la banda sonora, entre la que se encuentran en todas las temporadas maravillas de Bob Dylan, Black Strobe, Black Sabbath, Radiohead, Nick Cave, Artic Monkeys, Pj Harvey, David Bowie, The Kills, etc. ha sido uno de los puntos fuertes y atrevidos de Peaky Blinders, pues apuesta por música actual para retratar décadas muy anteriores. Pero eso no debería suponer que en cada episodio se dedicasen unos cuantos minutos a repetir una y otra vez el mismo videoclip.

    Reiteraciones aparte, Peaky Blinders pasará a la historia de las series como una de las mejores, por calidad de guion, interpretación de los personajes, ambientación histórica, fotografía y banda sonora. Si os habéis puesto todavía con ella, estáis tardando.

  • Brexit, pesimismo, cambio climático y crisis en Years and Years

    Brexit, pesimismo, cambio climático y crisis en Years and Years

    El último gran éxito seriéfilo del año, Years and Years, parte del Brexit para ponernos en una incómoda y pesimista (¿tal vez sería más correcto decir “realista”?) prospección política en la que la crisis financiera y económica y los movimientos migratorios ocasionados por las guerras y el cambio climático actúan de manera directa sobre el presente cotidiano, encarnado en la familia Lyons.

    Brexit como punto de partida

    Una de las cosas que más impresiona y que a mí particularmente más interesante me ha parecido de esta coproducción entre dos gigantes como BBC y HBO es la visión panorámica que nos ofrece sobre los miedos y consecuencias que pueda traer el Brexit, cuya campaña lideró en 2016 el ahora primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson.

    El Brexit, según narran en Years and Years, dejaría a Reino Unido en un limbo entre las grandes potencias como Estados Unidos y Rusia, y afectaría directamente a la economía con la pérdida de confianza de los bancos, lo que supondría un corralito y la estafa y pérdida de los ahorros para miles de ciudadanos (los que todavía tengan la suerte de tenerlos en una realidad cotidiana cada vez más empobrecida).

    Por otra parte, el Brexit en Gran Bretaña, igual que la crisis financiera en Estados Unidos o en España, han supuesto un cambio en la manera de hacer política. Se ha perdido la formalidad y estamos contemplando el nacimiento de políticos ‘clown’ que cada día dicen una cosa distinta, que aparentan carecer de un programa e ideas sólidas y que solo buscan la notoriedad, salir en la prensa, aunque sea como el hazmerreír del momento.

    Corrupción política y moral

    Esta cuestión es uno de los puntos fuertes de Years and Years, que refleja en la figura de la empresaria bufón Vivienne Rook la decadencia y la corrupción política y moral de nuestros días (que levante la mano quien no ha pensado en al menos dos o tres personajes políticos populistas estadounidenses y españoles que se asemejen peligrosamente a este personaje).

    Rook, magistralmente interpretada por Emma Thompson (probablemente la mejor actriz de toda la serie, que en esto sí que flaquea un poco), llega al poder prometiendo imposibles y absurdos como juzgar a los CEOs de Google, Facebook y grandes redes sociales, y esconde sus verdaderas intenciones xenófobas y aporófobas.

    Corrupción moral y política en Years and Years
    Vivienne Rook es el personaje conductor de la corrupción moral y política en Years and Years.

    Vivianne Rook probablemente es el personaje mejor planteado de toda la serie, pues a través de sus intervenciones y ocurrencias podemos ver cómo funciona la ventana de Overton y cómo poco a poco se van colando en el rango de lo aceptable ideas políticas extremistas inaceptables.

    Ventana de Overton de ideas aceptables e inaceptables
    Vivianne Rook poco a poco va introduciendo en el debate político ideas como que quien tenga un CI bajo no pueda votar, es decir, introduciendo en el debate político en el rango de aceptables ideas antes inaceptables por extremistas.

    Algunos de los miembros de la familia Lyons, diversos en ideologías, identidades y orientaciones sexuales sucumben ante las promesas vacías pero divertidas de Rook y la apoyan formalmente en actos públicos y en sus votaciones, hasta que se dan cuenta de que han alzado a un auténtico monstruo.

    El Brexit como punto de llegada

    La verosimilitud de Years and Years radica en usar el Brexit y sus posibles consecuencias, así como la crisis financiera y el cambio climático dentro de los ejes que articulan el espacio – tiempo en la trama.

    Podemos creernos que dentro de 15 años haya tales inundaciones que media parte de la población en Gran Bretaña sea refugiada en su propio país. Podemos creernos, entre otras cosas porque ya lo hemos visto, que una familia pierda los ahorros de toda la vida por la bancarrota de un banco.

    Podemos creernos, también porque lo estamos viendo, que muchos trabajadores tengan que compaginar varios empleos precarios para apenas llegar a pagar un alquiler en piso compartido en la ciudad.

    Podemos creernos, ya que está sucediendo en nuestras mismas fronteras, que haya miles de refugiados e inmigrantes ilegales a los que se condene a la muerte por abandono y desatención.

    Igual que podemos creernos, porque pasa en muchos países, que una persona homosexual sea perseguida hasta el punto de tener que abandonar su casa y emprender un viaje a la miseria de ser refugiado en otro país que no te mata por tu orientación sexual, pero te deja morir por no haber nacido en él.

    Campos de concentración
    Los campos de concentración Otrora aparecen en Years and Years como consecuencia del Brexit, aunque cuando observamos los campos donde viven muchos refugiados tampoco hay grandes diferencias.

    Years and Years explora todos los escenarios posibles que se están planteando en nuestros días, incluido un ataque nuclear silenciado por las autoridades hasta el punto de que la gente llegue a olvidar que ocurrió, y eso es lo que la hace terrorífica, difícil de ver antes de irse a dormir si lo que se pretende es conciliar el sueño.

    Otra serie con final estafa

    Pero, como sucede en otras series británicas y europeas en general (en esto todavía no les ha afectado el Brexit a las producciones audiovisuales, ja, ja, ja), todo ese planteamiento futurista verosímil y bien desarrollado se destroza con una salida de tono y un final que rompe la verosimilitud y la coherencia de la serie.

    Y es que, en el último episodio, vemos cómo todo parece ser la narración de Edith, la hija mayor de los Lyons y activista ecologista, mientras está descargando su conciencia en la red para seguir viviendo como transhumana.

    Y no es el transhumanismo lo que rompe la coherencia, pues es un tema central a través de una de sus sobrinas, que se implanta nodos para convertirse en una persona robot, sino cómo se resuelven todos los conflictos planteados.

    Final estafa transhumanismo
    La posibilidad de descargar toda tu conciencia en la red es una de las hipótesis transhumanistas más fuertes y con las que más juega Years and Years.

    Optan por el efectismo y el optimismo, como si años de corrupción y represión pudieran solucionarse saltándose una valla con un camión, y se  rompe la atmósfera de distopía con una esperanza impostada.

    Otro final estafa
    Hay que ser iluso para creerse que todo un entramado político de corrupción y genocidio se supera con una escena de un camión irrumpiendo en un campo de concentración y retransmitiéndolo. Que se lo digan a Assange o Chelsea Manning si una filtración cambia algo.

    Es una lástima ver que Years and Years cae en el mismo disparate que antecesoras suyas, también distopías futurísticas y políticas como Utopia u Orphan Black, aunque hay que señalar que el viaje hasta el último episodio es bastante recomendable y que los debates que provoca son lo suficientemente interesantes como para no dejar de verla.

  • Humor corrosivo, mezquindad y corrupción en Veep

    Humor corrosivo, mezquindad y corrupción en Veep

    La comedia política más desternillante del momento, Veep, ha llegado a su fin con una temporada que ha brillado por el humor corrosivo, más que las anteriores, y las muestras nada pudorosas de corrupción por parte de su protagonista, Selina Meyer.

    Corrupción sin miramientos

    En anteriores temporadas de Veep se asomaban indicios de corrupción, pero en la mayor parte de los casos esta se producía como consecuencia de alguna negligencia o descuido de Selina y su desastroso equipo.

    En esta última, sin embargo, los guionistas han ido más allá y han puesto en la candidata demócrata tantas ansias por gobernar que no ha tenido ningún reparo a la hora de cometer actos de corrupción tan graves como prometer prebendas a China a cambio de financiación ilegal para su campaña.

    Corrupción en la campaña de Selina Meyer
    La “nueva Selina” que se anuncia en la campaña en realidad es más corrupta y peor que la anterior, adaptada a los nuevos tiempos políticos, llegando a aceptar sobornos del gobierno chino.

    En este sentido, Veep se enmarca dentro de la corriente que sigue The Good Fight de alimentarse de las tendencias políticas nacionales en Estados Unidos, extremistas, desmedidas y exaltadas debido a la irrupción de Donald Trump en la Casa Blanca.

    Corrupción electoral
    La injerencia extranjera en las elecciones estadounidenses es un tema de actualidad que no han querido pasar por alto los guionistas de Veep.

    Así, la campaña de su oponente Jonah es un despropósito que, sin embargo, no se aleja mucho de las barbaridades que soltó el ahora presidente de la nación más poderosa del mundo en su momento, y las que sigue diciendo a través de medios oficiales.

    votantes ignorantes Carolina del Sur
    En esta última temporada encontramos escenas hilarantes, como esta en la que los fans de Jonah comienzan a pedir que se supriman las matemáticas de las escuelas tras conocer que fueron inventadas por los árabes.

    Humor corrosivo

    La última y definitiva entrega de Veep hace gala de un humor todavía más corrosivo y unos personajes todavía más despreciables, inmersos en un mundo grotesco y estrafalario en el que nada escapa de la mofa.

    Ciudades que tienen un perro por alcalde, fiestas de empresarios ricos en las que los políticos llegan a hacer números circenses para obtener financiación para sus campañas, votantes fanáticos conservadores dispuestos a tumbar las matemáticas por ser “musulmanas”… podríamos decir que el género de la sátira se entremezcla con el documental en infinidad de casos en Veep, lo que la hace todavía más sangrante y procaz.

    Casinos, corrupción y política
    La corrupción entre los empresarios, especialmente los de negocios turbios como las cárceles (privatizadas en Estados Unidos) o el juego, y la financiación de campañas es un tema que también aparece en esta temporada de Veep.
    Sexismo en Veep
    Selina, como en temporadas anteriores, termina consiguiendo éxitos a costa de sus propias negligencias, como en este caso, que pone de moda el lema “sé un hombre” mientras habla de feminismo.

    Uno de los momentos de humor corrosivo exagerado se da cuando tratan el tema del aborto, que Selina casi obliga para terminar con el embarazo de su jefa de campaña, aunque luego no tiene ningún problema en negarlo cuando se trata de azuzar a los votantes más conservadores de estados como Carolina del Sur.

    Veep hace humor con temas como el sexismo, con el que la propia Selina se siente identificada, llegando a decir “no puedo empezar mi discurso con la frase “como mujer” porque la gente odia a las mujeres”, el terrorismo interior y exterior, las guerras en Oriente Medio o el racismo.

    Una genialidad del género de la comedia que nadie se atrevería a hacer en España.