Banco Santander ha lanzado una iniciativa innovadora en TikTok para encontrar talento musical y formar el primer grupo musical internacional nativo de esta popular plataforma social. Esta estrategia marca un hito en la manera en que las empresas y marcas están utilizando las redes sociales para conectarse con las nuevas generaciones.
Santander y TikTok: Una Alianza Estratégica
El proyecto, anunciado recientemente por Banco Santander, tiene como objetivo descubrir y reunir a jóvenes talentos musicales de diferentes partes del mundo. A través de la popular plataforma TikTok, los aspirantes podrán mostrar sus habilidades musicales y formar parte de una comunidad creativa y dinámica.
¿Cómo Participar en la Audición Musical de TikTok?
Para participar, los interesados deben subir un video en TikTok utilizando el hashtag específico del concurso. Los detalles del proceso de selección y las fechas límites se pueden encontrar en la página oficial de Santander y en sus redes sociales. Este enfoque no solo amplía el alcance del banco hacia un público más joven, sino que también refuerza la presencia de TikTok como una herramienta poderosa para descubrir y promover nuevos talentos.
Beneficios para los Participantes
Los seleccionados tendrán la oportunidad de trabajar con productores y músicos de renombre, acceder a recursos exclusivos para el desarrollo de su carrera musical y formar parte de una iniciativa única que combina la innovación tecnológica con el arte. Además, el grupo musical resultante tendrá una fuerte presencia en redes sociales, impulsando su visibilidad y potencial éxito en la industria musical.
Innovación y Juventud: Los Pilares del Proyecto
Este proyecto de Banco Santander en TikTok refleja el compromiso de la entidad financiera con la innovación y el apoyo a la juventud. Al utilizar una plataforma tan influyente como TikTok, Santander no solo se posiciona a la vanguardia de las tendencias digitales, sino que también contribuye al desarrollo del talento joven en el ámbito musical.
Conclusión
El lanzamiento de esta iniciativa por parte de Banco Santander en TikTok es una clara señal de cómo las empresas están adaptando sus estrategias para involucrar a las nuevas generaciones. Al buscar talento musical a través de TikTok, Santander no solo está creando oportunidades para jóvenes artistas, sino que también está demostrando cómo las redes sociales pueden ser una plataforma eficaz para la innovación y el desarrollo profesional.
El Festival de Benidorm va camino de convertirse en el evento musical del año, pero no precisamente por el fomento de los valores de esfuerzo, compañerismo o justicia, sino por la sensación de estafa que ha dejado en millones de espectadores. No obstante, a pesar del enfado de muchos, las presuntas perdedoras oficiales, Tanxugueiras y Rigoberta Bandini, son ganadoras absolutas desde muchos puntos de vista.
En primer lugar, porque el público del Festival de Benidorm las votó a ellas (en mi casa se dio un voto a Terra y otro a Ay, mamá, que me van a doler cuando llegue la factura del teléfono), y también fueron las más votadas en la representación demoscópica de la sociedad. Eso significa unanimidad en torno a las gallegas.
En este sentido, TVE ha desvelado que Tanxugueiras recibieron más de un 70 % del televoto, a distancia también deRigoberta Bandini (18 %). El demoscópico, más igualado: Tanxugueiras (14%), Chanel (13,88 %) y Rigoberta Bandini (13,52 %).
Pero Tanxugueiras y Rigoberta Bandini son ganadoras del Festival de Benidorm también porque ya tienen su agenda de eventos repleta de actuaciones hasta el otoño que viene, e incluso ayuntamientos como el de Ponferrada han sacado a votación si llevar a las de Terra como actuación a sus fiestas patronales.
Tanto las “Tanxus” como “Rigo” van precedidas por su propio trabajo como compositoras, y ya están empezando a hacer colaboraciones con otros artistas (no os perdáis Averno de Tanxugueiras y Rayden). Es por esto que tienen más probabilidades de triunfar en el mundo de la música que alguien como Chanel, que ha sido elegida para interpretar un tema creado por otras personas.
Esto significa que mientras Tanxugueiras y Rigoberta estén disfrutando de las rentas de los derechos de autor de sus creaciones, Chanel deberá seguir trabajando a sueldo de discográficas si quiere ganarse el pan.
Y aquí es donde, en mi humilde opinión, está el quid de todo el asunto, la estafa que denuncian tantas personas, en que se ha utilizado una cadena pública de televisión para beneficiar económicamente a los dueños de las grandes compañías discográficas que crearon SloMo y buscaron a una persona para interpretarlo.
Esa persona, tristemente y debido a la polarización de la sociedad, está recibiendo ataques porque es la cara pública de todo el entramado, pero debemos apuntar más arriba y, sin ningún pudor, señalar a quienes se lo están llevando crudo a su costa.
Cada vez que entro a un sitio y están poniéndolo, no puedo evitar acordarme de esta maravilla satírica de Jon Lajoie:
El proyecto Symphony, que propone al espectador vivir y disfrutar la música clásica de una forma inédita gracias a la tecnología de realidad virtual, ha tenido tanto éxito que se quedará en una exposición permanente en el centro cultural de la Fundación la Caixa en Barcelona.
La experiencia Symphony, que ha viajado desde septiembre de 2020 por ciudades como Barcelona, Santander, Valladolid, Madrid, Granada y Málaga, y que a partir del 13 de mayo abrirá sus puertas en Toledo, ha logrado una gran afluencia de público y unas críticas inmejorables.
Symphony es un viaje al corazón de la música. Una película de la Fundación ”la Caixa”con música de Beethoven, Maher y Bernstein.
El proyecto inmersivo de Symphony
El punto de partida de este proyecto musical del fundador de Igor Studio y director del proyecto, Igor Cortadellas, era hablar del poder emocional de la música desde una perspectiva divulgativa.
La Fundación la Caixa apostó desde el primer momento por la realidad virtual como la mejor forma de explicar la historia de Symphony.
Bajo la batuta de Gustavo Dudamel y acompañados de los más de cien músicos que integran la Mahler Chamber Orchestra y jóvenes de la Fundación Gustavo Dudamel, el público escucha la música de una forma única, adentrándose, incluso, en los instrumentos.
Symphony tiene una duración aproximada de 40 minutos y está formado por dos unidades móviles que se despliegan y se convierten en dos salas de cien metros cuadrados cada una. En la primera de ellas se puede ver una película panorámica que introduce al espectador en este viaje y le guía solo a partir de los sonidos. La segunda está dedicada a vivir la experiencia de realidad virtual, apuesta de la Caixa desde el primer momento.
La película aborda el retrato de los sonidos en los que viven inmersos tres jóvenes músicos de Colombia, Nueva York y la costa mediterránea, haciendo hincapié en los contrastes del entorno.
David Bagué, lutier, durante el rodaje de Symphony.
La experiencia musical, por su parte, se desarrolla tanto en el ámbito de una orquesta escuchando la Quinta Sinfonía de Beethoven como en el taller de un lutier, con el sonido de la madera mientras es esculpida por las manos del artesano constructor de los instrumentos de cuerda.
Novedades de Symphony en CaixaForum
El espacio en el que se podrá disfrutar Symphny cuenta con revestimientos de madera y una luz tenue para llevar la música a su máximo esplendor. Para este sede, según explica la Fundación la Caixa, se ha dotado la instalación de los equipos más avanzados y de asientos mejorados, así como de un nuevo modelo de gafas que permite usar unos auriculares de alta fidelidad.
Viaje al interior de un violín.
El diseño de este espacio, situado donde se encontraba el almacén de la antigua fábrica modernista Casaramona, ha destacado el edificio histórico que acoge CaixaForum con la recuperación de las bóvedas y un estudio acústico exhaustivo para llevar la experiencia a otro nivel.
En cumplimiento de la normativa sanitaria, la instalación empezará a funcionar con 18 plazas de las 36 disponibles en total y se prevé que cada día ofrezca seis sesiones.
CaixaBank ha dado un nuevo aire a imagin, su banco solo móvil líder entre los más jóvenes en España, para que, además de servicios financieros, ofrezca otros contenidos y experiencias digitales, incluso para los más pequeños.
Contenidos digitales de imagin
La entidad financiera ha presentado la nueva etapa de imagin, un nuevo modelo de relación con los clientes y una oferta de tres nuevas aplicaciones móviles, que multiplican la propuesta de servicios: imaginKids (dirigida a niños de 0 a 11 años y muy enfocada hacia la educación financiera a través de juegos), imaginTeens (diseñada para adolescentes de 12 a 17 años, con contenidos y servicios pensados para jóvenes que empiezan a necesitar soluciones para sus primeras compras y para iniciarse en la gestión de sus finanzas personales) e imagin (con una completa oferta financiera y no financiera para usuarios a partir de 18 años).
icon_picture Infografía comparativa: imaginKids, imaginTeens e imagin. Fuente: CaixaBank.
A partir de estas modificaciones introducidas por CaixaBank, lo usuarios, nada más entrar en la de imagin y sea cual sea su nivel de vinculación, verán en su dashboard qué novedades tienen en la sección “Disfruta”, que agrupa los servicios no financieros (contenidos digitales y experiencias).
Los contenidos digitales de imagin se organizan en torno a cuatro grandes áreas temáticas: música (imaginMusic), videojuegos (imaginGames), tendencias (imaginCafé) y tecnología (imaginShop).
En imaginMusic podrán ver videopodcasts, live streamings, videoentrevistas, meet&greet online, noticias, playlists y experiencias presenciales, como conciertos, showcases, etc., con la posibilidad de conocer a los artistas.
imaginGames, por su parte, ofrecerá oportunidades a los aficionados a los videojuegos a través de los acuerdos con desarrolladores y empresas del sector como IGG o League of Legends.
imaginCafé dispondrá de conciertos, talleres, conferencias y otros contenidos realizados desde su sede física en Barcelona.
Por último, imaginShop será la tienda en la que los usuarios podrán adquirir lo último en tecnología, como nuevos modelos de smartphones, a precios muy competitivos y con opciones de financiación y envío gratuito a domicilio, así como posibilidad de comprar productos reacondicionados.
Aunque todavía quedan tres episodios para finalizar esta tercera temporada de Westworld (HBO), teniendo en cuenta la maestría de las dos anteriores, me voy a atrever a decir que va a ser una de las mejores series de 2020. Y es que (cuidado, SPOILERS), ahora que los robots han salido del parque temático en el que los tenían confinados, las tramas son todavía más interesantes si cabe.
Robots y ciberpunk
Uno de los mejores aspectos de esta temporada está siendo la representación del mundo real en el que está ubicada Delos, la empresa propietaria de los parques.
Es un mundo ciberpunk, y no solo por los atuendos que visten sus habitantes y los neones que iluminan las calles, sino por la digitalización de absolutamente todo, la presencia de robots y androides y las cuestiones políticas y filosóficas del género, como qué significa ser humano.
La nueva apariencia, alejada de los escenarios western, se completa con detalles como la existencia de una aplicación similar a Uber, pero del crimen, en la que salen encargos de robos, secuestros, extorsión, asesinatos y todo tipo de delitos.
Otro aspecto ciberpunk son las drogas del momento, como Genre, que sumerge a su usuario en una experiencia cinematográfica mediante la cual cada rato toda su realidad se filtra por la estética y la música de un género de cine determinado, desde el cine negro hasta el thriller, pasando por la acción, el romance, el drama y el realismo. Todo un guiño a los tópicos de la cultura de la televisión, el cine y los videojuegos.
El ‘viaje’ de Caleb con la droga Genre seguro que nos gustaría experimentarlo a más de uno.
Mundo de vigilancia y corrupción
En este mundo destaca el personaje de Engerraund Serac, un parisino que, tras ver cómo su ciudad natal y todas las personas a las que amaba se morían por la detonación de una bomba nuclear, huye con su hermano para crear una máquina similar a lo que sería un dios, todopoderosa porque sabe todo de todos los humanos y es capaz de predecir, además, sus comportamientos y cómo será su futuro.
Con la excusa del bien de la humanidad, Serac hace gala de la corrupción de siempre de controlar gobiernos.
Una idea cuestionable desde muchos puntos, aunque habrá quien la defienda argumentando los clásicos motivos de seguridad, en el eterno debate seguridad-libertad, que, por supuesto, termina con un Serac endiosado esclavizando a la humanidad, porque si Rehoboam (nombre de la IA) prevé que vas a terminar suicidándote, ya no te dará la opción a que desarrolles un trabajo o algo que te motive, sino que te hundirá hasta el fondo en una terrible distopía de efecto Pigmalión: actuarás como ella ha previsto porque ella misma hará todo lo posible para que no tengas otras oportunidades.
Cuando Dolores libera los datos que tiene la IA y las decisiones que ha ido tomando sobre cada ser humano, el mundo tal y como se conoce implosiona.
Serac, como se verá, pese a sus motivaciones supuestamente filantrópicas y mesiánicas, no es otra cosa que un humano con complejo de dios que maneja el mundo con su terrible corrupción.
Robots para la liberación
No es de extrañar que, ante un panorama tan desolador para el ser humano, muchos espectadores aplaudamos fuertemente los intentos de Dolores, una de las robots que consigue huir del parque, por terminar con este entramado de grandes compañías corruptas que roban datos, vigilan y controlan hasta los aspectos más íntimos de todos y cada uno de los seres humanos.
No será hasta el quinto episodio cuando se vea un presunto deseo de liberarnos por parte de Dolores, pero aun así, ¿quién no quiere que se caiga abajo una distopía como la que gobierna en el mundo?
El hecho de que Serac oculte que ha matado a su hermano revela, además, un paralelismo con la historia previa de otros grandes amigos de la serie, Robert Ford y Arnold Weber, en el que uno de ellos termina muerto. Quizá su significado más filosófico y moral sea que, por muy buenas intenciones que tengamos, los humanos llevamos la corrupción intrínseca, caemos una y mil veces en la misma piedra y somos capaces de las mayores atrocidades contra quienes se supone que más queremos.
Que robots creados por Delos defiendan la libertad humana es un giro de guion maravilloso que solo hace que muchos admiremos más a Dolores y sus ideales. La parte negativa de todo esto es la incertidumbre y la violencia que generará en la población humana conocer los planes que la IA tenía para ellos, pero nadie dijo que las revoluciones fuesen fáciles.
Localizaciones en España
Por si esta maravilla filosófica scifi no tuviese ya bastantes puntos de por sí, no puedo cerrar este post sin señalar que muchos de los escenarios al aire libre que vemos en ella son españoles.
En concreto, la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, que hace de sede de Delos; la casa estudio del arquitecto Ricardo Bofill en San Just Desvern (Barcelona), que parece ser el domicilio particular de Serac, donde despierta Maeve (¿cuál será su papel en toda esta trama? ¿cederá a los deseos de Serac de frenar a Dolores?); y el pueblo de Besalú, en Girona, cuya plaza, de aspecto medieval, se convierte en el escenario de otro supuesto parque donde Maeve representa el papel de una espía que lucha contra el fascismo italiano.
Los robots de Westworld en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia.
Hay demasiados motivos para ver Westworld, además del hecho de la cuarentena, que nos da más tiempo para este tipo de placeres. No os la perdáis.
Estos días se pueden ver en la ciudad de Madrid dos espectáculos muy atractivos con música de Wolfgang Amadeus Mozart: uno en CaixaForum y otro en el Teatro Real.
La flauta mágica de Mozart
El más majestuoso de los dos espectáculos es, sin duda, el que se representa en el Teatro Real desde el pasado 19 de enero, con el patrocinio de la Fundación BBVA: una adaptación de La flauta mágica inspirada en el cine mudo, de la mano de Suzanne Andrade y Barrie Kosky en la dirección de escena, y con Ivor Bolton y Kornilios Michaidilis como directores musicales.
La flauta mágica que se puede ver hasta el 24 de febrero en el Teatro Real está concebida sobre una enorme proyección de dibujos sobre la que se insertan los cantantes, en muchas ocasiones solo sus cabezas, alzados en plataformas y atados de formas muy originales para tratarse de una ópera.
Los cantantes de esta versión de La flauta mágica aparecen subidos a plataformas, cantando incrustados sobre el fondo de dibujo animado. Fotografía del Teatro Real.
En el fondo, la proyección deja ver multitud de animales y criaturas inventadas a medio camino entre el cine mudo, el cine de terror y el de Tim Burton, que interactúan con los cantantes. La propia Reina de la Noche aparece representada como una inmensa y asquerosa araña cuya cabeza es la de la soprano Albina Shagimuratova, que en la popular aria, lanza puñales contra una Pamina (Anett Fritsch) que yace sobre su tela.
Se trata de una concepción moderna de la ópera más famosa de Mozart y, aunque para ojos expertos pueda parecer que pierde puntos dramáticos, lo cierto es que es una excelente adaptación que puede atraer a públicos hasta ahora lejanos a este género.
Mozart en CaixaForum Madrid
Con un tono distinto, pero igualmente divertido e interesante, desde el 1 y hasta el 16 de febrero CaixaForum Madrid ofrece los conciertos Papageno & CIA, un divertido recorrido por las óperas de W.A. Mozart.
Los espectadores (se trata de una actividad recomendada para niños y niñas a partir de 5 años) podrán escuchar fragmentos de distintas óperas del compositor austriaco a la vez que se divierten con el aire cómico y distendido que ha dado a este espectáculo su guionista y director musical, Albert Gumí.
Los precios, a diferencia del Teatro Real, son mucho más populares: seis euros por entrada, con un 50% de descuento para los clientes de CaixaBank.
Ayer cometí una imprudencia, aunque reconozco que me gustó y creo que volveré a repetirla más veces. Fue como mezclar chocolate con chorizo, pero con buen resultado. Y preguntaréis, ¿qué hiciste? Pues terminé de ver un episodio de This is us (NBC) y seguidamente, sin un vasito de leche ni nada mediante, me atreví a darle al play a Succession (HBO). Soy hombre de contrastes.
Contrastes de personajes
A pesar de que el episodio de This is us que vi termina con mal sabor de boca porque se muestra un enfado entre los hermanos, así como a Becca, la madre, realmente afectada por una enfermedad neurodegenerativa, esta serie familiar se suele caracterizar por sus buenas intenciones y la bondad de todos los personajes.
A pesar de sus conflictos, en This is us reina la paz y el amor entre todos los miembros de la familia.
Ni en el peor de los enfados o momentos ninguno de los Pearson tiene nada que ver con los despiadados y tiranos Roy, que se creen dueños del mundo entero y sus habitantes.
Pasar de una cena de Acción de Gracias en casa de Randall Pearson a una cena durante un retiro corporativo de Waystar Royco es como llegar a Alaska en bañador tras haber pasado una calurosa tarde en Canarias.
La corrupción moral y la tiranía de la familia Roy no deja tregua. Las reuniones familiares nada tienen que ver con las de los Pearson.
De la afabilidad y la dulzura de los Pearson a la crueldad y villanía de los Roy sin término medio. Series que provocan sentimientos entrañables frente a series que te revuelven las entrañas. Grandes contrastes.
Contrastes de banda sonora
La música también juega un papel importante en ambas series. En This is us los acordes melosos de guitarra pueden llegar a empalagar y a dar la sensación de que te encuentras en una nube de algodón y que todos los momentos afectuosos que has vivido con tu familia no le llegan a la suela del zapato a esa épica cotidiana que inunda la vida de los Pearson.
Cuando abrazo a mis padres jamás suena esa guitarrita por detrás, lo cual puede hacer que en el futuro no recuerde tan nítidamente esos momentos como sí hacen los protagonistas de This is us.
Cuando el cariño y la sinceridad se acompañan de acordes como los de la banda sonora de This is us, las lágrimas afloran con facilidad.
Nicholas Britell compone la canción principal, que no puedes dejar de escuchar una y otra vez, como la de Game of Thrones. Ampulosa, su piano por sí solo ya es el preludio de la tensión que está por venir.
Solo con poner ambas bandas sonoras a una persona que todavía no ha visto ninguna de las series creo que podría hacerse una idea bastante aproximada del contenido de cada una de ella. Y es que estos contrastes no son en vano.
Os recomiendo la experiencia, aunque si la hacéis por la noche, mejor empezar por Succession y terminar suavecito con This is us, por aquello de que con la calma y una sonrisa se concilia mejor el sueño.
Hace tiempo que quería escribir sobre uno de los mejores dramas que ha hecho la pequeña pantalla en los últimos años: Pose, en el que las protagonistas, a mi modo de ver, son la dignidad y la solidaridad de sus personajes, todos ellos y todas ellas del ambiente gay y trans de Nueva York en los años 70 y 80.
Pose es una serie que todo espectador debería ver, pues, además de abrir los ojos a realidades que quizá no conozca, contextualiza y explica los orígenes del movimiento LGTBIQ y su lucha contra la enfermedad que los devastaría durante casi dos décadas.
Dignidad y la solidaridad en la cultura ball
Lo que más impacta desde el comienzo es la presentación de una contracultura desconocida de la que no ha llegado apenas nada a España, la llamada ball culture, drag ball culture o house-ballroom community.
Los miembros de esta cultura son todos pertenecientes a la comunidad homosexual y transexual, en su mayoría afroamericanos y latinos, que se agrupan y viven juntos en las houses, casas donde una de ellas ejerce como “madre” del resto y se ocupa de cuidar y proporcionar un ambiente de seguridad al resto, especialmente a las nuevas generaciones.
Y es que, a cualquiera que tenga un corazoncito, se le partirá al ver cómo en aquel entonces muchas familias echaban de casa a sus hijos e hijas por su orientación o identidad sexual.
Las casas serían la muestra de la organización y la solidaridad entre ellas, pues unas cuidaban de otras y se iban cediendo el testigo, de manera que esos adolescentes abandonados pudiesen estar cuidados.
Una de sus características más extravagantes es que organizaban eventos llamados balls donde desfilaban por las noches, en distintas categorías (vogue, glamour, walk, bizarre, etc.) con un jurado de la propia comunidad que valoraba y premiaba las mejores actuaciones de cada casa.
Las distintas Casas se preparaban para ganar el mayor número de trofeos.
Estas casas existieron en la realidad en más de quince ciudades estadounidenses, sobre todo el noreste (Nueva York, Newark, Jersey City, Philadelphia, Baltimore, Washington DC…). Las que más galardones obtuvieron en los balls pasaron a ser “legendarias”.
Dignidad y solidaridad frente al sida
Como bien refleja la serie y conocemos también a través de historiadores recientes y películas como la oscarizada Philadelphia, además de la marginación, la prostitución, las drogas, la violencia y las violaciones, y sobre todas estas cosas, si algo afectó a la comunidad LGTBIQ durante esos años fue el virus del sida.
La violencia contra el colectivo LGTBIQ se plasma con dureza en Pose.
Generaciones enteras que fallecieron demasiado jóvenes porque ningún representante político apostaba por investigar tratamientos para una enfermedad considerada como un castigo por las conductas sexuales.
Pose refleja con crudeza en muchas ocasiones, y también con humor, cómo los miembros de la comunidad homosexual y transexual se enfrentaban con dignidad a su destino tras conocer su diagnóstico.
Es en estos años donde se comienza la lucha por la visibilidad de la enfermedad, que además comienza a extenderse por toda la población.
En la época en la que se ambienta Pose comienzan las primeras protestas para exigir la investigación y el tratamiento del sida.
Solidaridad contra la doble vida y la corrupción moral
Otra de las cuestiones que más llama la atención de Pose es cómo presenta a muchos hombres blancos heterosexuales, casados, hombres de negocios de la Gran Manzana, que mantenían una doble vida.
Pose narra mejor que ninguna otra serie cómo muchos yuppies de la Gran Manzana, casados y con hijos, mantienen una doble vida.
La hipocresía y la corrupción de estos yuppies que ostentan puestos de poder van a apuntalar todavía más la marginación de los miembros de este colectivo, que se ve abocado a la prostitución o a la clandestinidad.
A lo largo de las dos temporadas que lleva emitidas HBO de este drama se han podido ver numerosos hombres de familia y de negocios que ocultan a sus esposas y a la sociedad sus preferencias sexuales y sus escarceos en el ambiente LGTBIQ. Llevan vidas aparentemente felices con su familia, pero utilizan la oscuridad de la noche para aprovecharse de los miembros de las casas.
Los hombres blancos violentos y corruptos desfilan por la serie agrediendo y causando perjuicios a las protagonistas.
En este sentido, se trata de una serie muy atrevida, y también muy necesaria, que denuncia la corrupción de toda una sociedad durante una época determinada.
Dignidad y solidaridad del colectivo LGTBIQ frente a la corrupción de un sistema que las maltrata y abandona.
La crítica política llega al punto de que ni Madonna se salva, y no es de extrañar, conociendo (por fin) cómo se sirvió de esta contracultura para lanzar su éxito Vogue sin siquiera hacer referencia a los artífices de donde tomó la inspiración.
La canción Vogue de Madonna está muy presente en la segunda temporada de Pose.
Si a todos estos ingredientes le añadimos una maravillosa escenografía, un vestuario majestuoso y una banda sonora excelente, tenemos el cóctel perfecto para disfrutar pegados a la pantalla con una mantita ahora que empieza el frío.
El anterior post que escribí sobre la quinta temporada de Black Mirror lo hice antes de ver el último episodio, Rachel, Jack y Ashley Too, en el que se lanza una hipótesis bastante verosímil sobre los derroteros a los que podría llegar en un momento dado la industria discográfica.
La explotación en la industria discográfica
El episodio, protagonizado por Miley Cyrus (lo que da la extraña y terrible sensación de que tiene mucho de autobiografía con su etapa como Hannah Montana en Disney), explora la distopía tecnológica para lanzar hipótesis de hasta qué punto podría llegar un agente y una empresa discográfica con tal de que no se agote la gallina de los huevos de oro de un producto musical.
Ashley O podría ser la propia Miley Cyrus, Britney Spears o cualquier cantante explotada por la industria discográfica.
Y digo “producto musical” conscientemente, a sabiendas de que la mayor parte de (por no decir toda) la oferta musical que se da desde el mercado discográfico para consumo adolescente, tanto masculino como femenino, son meros productos de marketing.
Músicos y cantantes, especialmente los más jóvenes, sufren a diario la explotación de la industria discográfica, que los modifica, censura y lanza siguiendo unas directrices determinadas para tener éxito entre los niños y las niñas, inseguros y ávidos de referentes.
En el episodio de Black Mirror, Ashley O (como he dicho más arriba, demasiado parecida a Hannah Montana) es un producto musical para consumo adolescente. La joven detrás de la máscara es una música talentosa que sueña sus canciones y las escribe al despertar, pero que no puede ser dueña de su propio destino ni trayectoria, pues su agente, encarnado por un tía despiadada y explotadora, no le permite salirse del estereotipo comercial.
La industria discográfica saca miles de millones de beneficios a costa de promover y explotar la inseguridad de muchos y muchas adolescentes.
Quien conozca mínimamente la industria o se haya leído alguna biografía o autobiografía de artistas sabrá que esto ocurre a diario, también en el mundo de los actores, donde pequeñas promesas han sufrido abusos de todo tipo, incluidos los sexuales, y han sido expuestas a drogas con tal de que siguieran dando suculentos beneficios a representantes y productores.
Puntos flacos del episodio
Aunque no estoy en absoluto de acuerdo con quienes califican este episodio como una estafa y señalan que “Black Mirror ha perdido todo su encanto y se ha vuelto comercial”, tampoco puedo decir que, a pesar de lo brillante y lo valiente de exponer la corrupción de la industria discográfica, el capítulo ha flaqueado en muchos aspectos.
Uno de ellos, quizá el más importante, es el rimbombante y americanizado final con persecución policial, derrota de los malos y final feliz en forma de grupo alternativo de postrock.
Esta escena, y en general toda la parte final del episodio, está muy forzada.
El despertar de la cantante del coma inducido por su propia agente para robarle las canciones también es demasiado fantasioso e inverosímil, colándose por una mansión muy vigilada al más puro estilo McGyver.
Sobre la conciencia de Ashley dentro de una muñeca, que mucha gente ha criticado y ha señalado como excesiva e increíble, en este sentido sí que hay que reconocer que es un tema clásico de Black Mirror y, al menos en mi humilde opinión, no queda estrambótico en el conjunto, igual que la propia muñeca, producto de merchandising que podríamos encontrar perfectamente en cualquier estantería de centro comercial (este es más sofisticado, sí, pero todo se andará).
La corrupción industria discográfica en las series
La industria discográfica es un tema que, pese a ser muy jugoso y tener mucho para sacar, apenas se ha explorado en el mundo de las series.
La corrupción y la mafia de la industria discográfica de los años 70 es el tema central de Vinyl, una serie que, si bien comenzaba con muchísima fuerza, tuvo tan poco éxito que fue cancelada, a pesar de contar con creadores y valedores como Terence Winter, Martin Scorsese y Mick Jagger.
La corrupción y la mafia de la industria discográfica son protagonistas en Vinyl
Violencia, drogas, excesos, avaricia, muertes… todo este cóctel que a nadie le resulta extraño cuando se habla de las grandes productoras discográficas, sin embargo, no había sido narrado hasta ese momento.
En Treme, la rareza y maravilla de David Simon sobre el barrio de Nueva Orleans que lleva el mismo nombre, ambientada tras el desastre del huracán Katrina, se perciben pinceladas de lo que la industria quiere o rechaza y cómo esta afecta a los artistas, aunque de manera muy tangente.
Por eso considero que este episodio de Black Mirror ha sido valiente al retomar esa denuncia de la corrupción en el mundo de las discográficas y hacerlo, además, de la mano de una artista que durante mucho tiempo fue considerada “juguete roto” y que ha tenido que luchar mucho para ser reconocida por su talento musical como es Miley Cirus.
Llega el verano, y con él, una nueva edición de Liceu a la fresca, la iniciativa del Gran Teatre Liceu por la que se retransmite gratuitamente a más de 250 plazas públicas, centros culturales, sociales y cívicos y teatros de toda España, sur de Francia y otros países como Suiza la ópera que tiene en cartel en Barcelona.
Tosca, de Puccini, para todos
La obra que podremos ver este viernes es la Tosca, una de las óperas más célebres de Giacomo Puccini, producida por Paco Azorín con la batuta de John Fiore y las voces de las sopranos Liudmyla Monastyrska y Tatiana Serjan como Tosca, los tenores Jonathan Tetelman y Roberto Aronica en el rol de Mario Cavaradossi, y los barítonos Erwin Schrott y Lucio Gallo como Barón Scarpia.
Tosca se ambienta en la Roma de 1800, en la que Floria Tosca es extorsionada sexualmente por el jefe de policía, el Barón Scarpia, que detiene a su marido, el artista Mario Cavaradossi por ayudar a esconderse al republicano Cesare Angelotti, y presiona a Tosca para que se acueste con él a cambio de perdonarle la vida.
La ópera es una tragedia en la que (lo siento por el spoiler, pero a estas alturas ya deberíamos conocerla todos) ninguno de los dos consigue salvarse.
Sobre la versión de Paco Azorín que se retransmitirá desde Barcelona al resto de plazas y centros culturales se ha dicho que es “rompedora”, pues apuesta por poca parafernalia en el escenario y conceder todo el protagonismo a las voces de los cantantes.
Barcelona y Madrid, ciudades con más emplazamientos
Las ciudades que mayor número de emplazamientos donde ver Liceu a la fresca son Barcelona y Madrid.
En la primera, se podrá disfrutar en: Passeig Lluís Companys (Acceso libre), Palau Robert (Acceso con invitación), Casino de l’Aliança del Poblenou (Acceso libre), Plaça Salvador Seguí (Acceso libre) y Centre Cívic Sant Martí (Acceso libre). En todos ellos hay aforo limitado.
En Madrid se podrán encontrar pantallas en el Teatro Real (acceso libre), Plaza Juan Goytisolo (acceso libre) y CaixaForum Madrid (acceso libre), donde se puede completar con una visita la exposición Ópera. Pasión, poder y política, que se exhibe estos días allí.
Los CaixaForum de toda España acogerán también la emisión, pues el proyecto cuenta un año más con la colaboración de la Obra Social la Caixa. La sesión del día 28 será retransmitida por TV3 para Cataluña y de La2 para el resto de España.
En esta edición se han sumado, además de municipios y lugares de toda España que no lo habían hecho en anteriores, otros más exóticos, como Caracas (Venezuela), Roma (Italia), La Plata y Rosario (Argentina), Basilea y Lausana (Suiza).
Liceu a la fresca comienza en Barcelona en 2007 con Ópera en la Playa, que consistía en la retransmisión a través de una pantalla gigante y en falso directo de la ópera que se estaba representando en el propio teatro.
A partir de 2014-2015, y gracias a la colaboración de la Televisión de Cataluña, se emitió La Traviata en varios municipios que ubicaron pantallas en sus plazas y calles. Este proyecto cada año suma nuevas adhesiones y no sería de extrañar que de aquí a los próximos veranos estuviese en muchos más países.
La ola de calor se hará mucho más llevadera con una noche de ópera. ¡Que la disfrutéis!