Tag: crisis

  • Sevilla acoge el pistoletazo de salida de World Press Photo 2021

    Sevilla acoge el pistoletazo de salida de World Press Photo 2021

    World Press Photo ha vuelto a elegir la sede de la Fundación Cajasol en Sevilla como punto de partida de su exposición itinerante, que en este World Press Photo 2021 lleva la pandemia como protagonista indiscutible.

    Bajo el lema “Conectando al mundo con las historias que importan”, se ha presentado un total de 74.470 fotografías de 4.315 fotógrafos provenientes de 130 países, de los cuales el 19% eran mujeres, un 15% más que en 2015, primer año en el que se dieron a conocer las cifras de participación por sexo para hacer hincapié en la necesidad de igualdad de representación.

    Las mejores imágenes de 2020 según el jurado de World Press Photo, compuesto por 28 profesionales de la fotografía y presidido por NayanTara Gurung Kakshapati, son la fotografía de Mads Nissen The First Embrace como la foto del año de World Press Photo y Habibi de Antonio Faccilongo como la historia del año de World Press Photo.

    En la imagen ganadora, Rosa Luzia Lunardi (85) es abrazada por la enfermera Adriana Silva da Costa Souza, en la residencia Viva Bem, São Paulo, Brasil, el 5 de agosto de 2020.

    World Press Photo en Cajasol
    De los nominados de este año, 11 fotógrafas son mujeres (24%). Un dato que ha mejorado considerablemente, doblando la cantidad de 2020.

    Su autor ha señalado que “esta es una historia sobre la esperanza y el amor en los momentos más difíciles. Cuando me enteré de la crisis que se estaba desarrollando en Brasil y del pobre liderazgo del presidente Bolsonaro, que ha estado descuidando este virus desde el principio, que lo ha llamado ‘una pequeña gripe’, realmente sentí la necesidad de hacer algo al respecto”.

    En cuanto a la Historia del Año, relata desde el punto de vista humano una historia de amor ambientada en la guerra entre Israel y Palestina, uno de los conflictos más largos y complicados de la historia.

    Entre los premiados hay tres españoles: el barcelonés residente en Kenia Luis Tato, con una fotografía sobre la mayor plaga de langostas del edesierto keniano en los últimos 70 años; el vasco Aitor Garmendia, nominado en la categoría de Medio Ambiente, y el extremeño Jaime Culebras en la categoría de Naturaleza.

    World Press Photo 2021 podrá visitarse hasta el próximo 19 de mayo en la Sala Murillo de la Fundación Cajasol, en Sevilla.

  • Antidisturbios, un thriller de corrupción policial y judicial a la española

    Antidisturbios, un thriller de corrupción policial y judicial a la española

    La polémica que ha habido en España con la serie Antidisturbios (Movistar+) y la calidad a la que nos tiene acostumbrados Rodrigo Sorogoyen han hecho que ver la serie fuese casi una obligación para mantenerse al día en las conversaciones con amigos. Y no ha defraudado, aunque confieso que me apura ver que en nuestro país seguimos sin aceptar que la ficción es eso, una invención, y no un documental.

    El punto de partida de Antidisturbios

    Antidisturbios es un thriller que tiene por protagonistas a un grupo de agentes de las Unidades de Intervención Policial que, obligados a ejecutar un desahucio sin refuerzos y empleando uso (o abuso) de la fuerza, ven cómo el operativo termina con un vecino muerto, Yemi Adichie, un mantero que deja mujer e hijos en Senegal.

    Escena del desahucio en Andisturbios
    La escena del desahucio en Antidisturbios representa a la perfección la tensión que se vive en los lanzamientos judiciales.

    La escena del desahucio está muy bien rodada, manteniendo la tensión, explorando los distintos puntos de vista: el de la familia a la que echan, los activistas que intentan pararlo, los antidisturbios y la fría representación judicial.

    Los agentes se quejan a todas las instancias posibles de que son pocos efectivos para el número de gente que hay congregada en la casa, pero el juez parece querer que se celebre el desahucio a toda costa, caiga quien caiga.

    Y quien cae es un humilde mantero senegalés, que recuerda mucho a Mame Mbaye, que falleció fulminado por un infarto tras una persecución policial, según aseguraron desde el Sindicato de Manteros.

    Laia Urquijo investiga a los antidisturbios y la trama de corrupción
    La joven inspectora Laia Urquijo, uno de los personajes mejor construidos e interpretados, quiere llegar al final de la trama de corrupción.

    A partir de ahí, comienza una investigación de Asuntos Internos en la que una de las agentes de la unidad, Laia Urquijo, está dispuesta a llegar hasta el final de la trama para desenmascarar la verdad.

    Con estas premisas, que parten de nuestra realidad más cercana, muchas personas se hicieron a la idea de que la serie iba a ser una denuncia o una crítica social, y en cierto modo lo es, pues pone sobre la mesa temas como la corrupción policial, el abuso de autoridad, la corrupción judicial, la corrupción empresarial y la gentrificación, especialmente en un barrio como Lavapiés (aunque el tema ha pasado un poco de moda, al menos de momento, con la crisis del turismo que estamos viviendo por la pandemia).

    antidisturbios detalles
    La serie está llena de guiños en los que se deja ver una realidad muy concreta.

    Pero Antidisturbios es, ante todo, un thriller.

    Antidisturbios y Villarejo

    Otro elemento que toma de la realidad es el del personaje de Revilla, casi idéntico (hasta en la boina) al excomisario José Manuel Villarejo, que presuntamente recopilaba datos de la vida privada de personalidades a través de escuchas ilegales, para luego utilizarlos en tramas de corrupción y extorsión.

    El grupo de antidisturbios, acorralado por la opinión pública, enfrentando movilizaciones en la calle contra su actuación y a punto de ser juzgados, recurre al expolicía Revilla para que se invente un dossier sobre Yemi Adichie, injuriándolo con acusaciones de violencia contra la policía.

    Realidad vs ficción

    Por si fuera poco, otra escena de acción en las inmediaciones del estadio Santiago Bernabéu durante la celebración de un partido termina de regar de verosimilitud la trama, con una paliza por parte de los hinchas a uno de los agentes, respondida a su vez con otra por parte de los compañeros de este.

    Andisturbios. Expolicía corrupto Revilla
    Imposible no pensar en Villarejo viendo el personaje de Revilla.

    Y encima la serie termina con una imagen del famoso “Crucero Piolín” con el que miles de agentes de la Policía Nacional desembarcaron en Cataluña para el efectivo del 1 de Octubre de 2017. ¿¡Para qué queremos más!?

    Nos falta cultura de la ficción. Estamos poco acostumbrados a ver películas y series españolas que se atrevan a jugar con elementos de la realidad y pensamos que tienen que ser fieles a nuestra visión. Los sindicatos policiales se cabrean porque la serie representa a unos agentes que abusan de la fuerza y consumen sustancias ilegales y piden que se les elimine de los agradecimientos. Los activistas se indignan porque esperaban una crítica más directa y posicionada. Todos tienen algo que decir.

    Construcción de personajes en Antidisturbios
    Todos y cada uno de los personajes de los agentes están perfectamente construidos.

    Pero lo cierto es que se trata de ficción, ni más ni menos, y muy bien rodada, con un ritmo trepidante y unos personajes muy bien caracterizados. Tan bien construidos e interpretados que cualquiera que tenga un hermano, cuñado o suegro policía puede verle reflejado en su exceso de testosterona, en su introversión, en sus formas de hablar y relacionarse con los demás o cuando se quita la faja después de llevar unos cuantos whiskys en la sobremesa (#truestory).

    Cena de Antidisturbios
    Ya solo por la escena de la cena merece la pena ver la serie.

    Antidisturbios tiene, además, escenas que pasarán a la historia, como la cena del último episodio, llena de diálogos, momentos de exaltación de la amistad, tensión… Y es que Rodrigo Sorogoyen escribe costumbrismo como pocos lo saben hacer y es en esas escenas aparentemente pequeñas donde más se lucen sus guiones y sus personajes.

    En definitiva, se trata de una serie que hay que ver porque corona el cada vez mejor nivel de las series españolas y nos introduce en un terreno que hasta ahora solo habíamos explorado cuando se trataba de otros países. No llega a ser The Shield o The Wire, pero va por ese camino. Esperemos poder ver más como ella y quizá algún día, por qué no, una versión de The Young Pope a la española.

  • Politizada e integrando la pandemia: el regreso de This is us

    Politizada e integrando la pandemia: el regreso de This is us

    This is us (NBC) es una de esas series que, una vez que te enganchas, es difícil dejar de ver, incluso aunque hayan tenido momentos que te hayan parecido una auténtica estafa. Los Pearson son unos personajes entrañables a la par que empalagosos y te mantienen entretenido durante un buen rato. Pero todo apunta a que esta quinta temporada va a estar mucho más politizada y se va a meter de lleno en temas que en la anterior ya se empezaron a perfilar.

    Black Live Matters

    Una de las cuestiones que comenzaron a tratarse en entregas anteriores fue el aislamiento y el sentimiento de no pertenecer a su comunidad por parte de Randall. El adoptado de los trillizos, de ascendencia afroamericana, pasó una adolescencia buscando sus orígenes o intentando mantener relaciones con sus iguales, dado que los Pearson, aunque siempre le trataron como uno más, no podían suplir esas diferencias y ese racismo que él tenía en su día a día por ser negro.

    La injusticia y el racismo institucional que hace que por tener distinto color de piel la vida sea distinta para unos y para otros está muy presente en esta temporada.
    Randall y su familia observan con preocupación y rabia la injusticia y el racismo institucional que hace que por tener distinto color de piel la vida sea distinta para unos y para otros.

    Esta quinta temporada comienza con la familia de Randall completamente sobrecogida por la muerte por asfixia de George Floyd mientras estaba siendo inmovilizado por la policía. Incluso se llega a escuchar el audio en el que la víctima repite constantemente “me estoy ahogando”.

    Esto da pie a observar cómo Randall y su familia, que no participan en las protestas en un principio, van poco a poco concienciándose cada vez más de la opresión que sienten y de la que, por haber vivido siempre en un barrio burgués, no habían sido conscientes hasta ahora.

    Además del movimiento Black Lives Matter, tienen encima las consecuencias económicas de la crisis derivada del covid-19, con el estudio de danza de Beth en bancarrota y Randall intentando paliar a través de su trabajo como concejal la precariedad y la miseria a la que se está viendo abocada la clase trabajadora para la que gobierna, después de presentar su candidatura contra la indolencia y la corrupción de los representantes políticos de siempre.

    La pandemia

    Otro aspecto positivo de esta nueva temporada de This is us es haber sabido incorporar la pandemia como un elemento más que configura las vidas de los Pearson igual que nos la configura al resto de los mortales.

    Medidas sanitarias en This is us
    Celebro esta vocación de servicio público de This is us, presentando formas seguras de poder reunirse con las familias en tiempos de pandemia.

    Los Pearson, antes de reunirse con su madre, que, además, sufre una enfermedad degenerativa, se realizan PCR, alquilan furgonetas de manera que no tengan que pasar por aeropuertos, estaciones de trenes o subirse a transportes colectivos con riesgo de contagio, usan mascarillas… no cabe duda, viendo la serie, de que los guionistas son personas comprometidas que están intentando difundir el mensaje de la necesidad de tomar medidas sanitarias, un mensaje muy importante en un país donde cuentan con un gobierno de negacionistas.

    mascarillas en This is us
    Las mascarillas van a ser un elemento más del vestuario en This is us, animando así al resto de la población a usarlas.

    Habiendo visto los dos primeros episodios, me voy a aventurar a adecir que esta temporada de This is us, más politizada que nunca, trae un soplo de aire fresco en plena segunda (o tercera) ola de pandemia, aunque en el final del segundo se abre una nueva trama que esperemos que no fastidie este buen planteamiento…

     

  • Banqueros y corrupción: documentales sobre la crisis (III Parte)

    Banqueros y corrupción: documentales sobre la crisis (III Parte)

    Hoy voy a continuar con mi serie de posts para entender la crisis económica y la responsabilidad que los banqueros tienen en ella. En este caso haré una reseña de varios documentales a mi juicio imprescindibles para saber qué ha pasado y por qué nos encontramos en este punto.

    Inside Job

    Inside Job es un trabajo serio, bien documentado, que ahonda en los responsables de la crisis económica. Un intento por aportar luz de manera casi científica a unos hechos que se pierden entre tanto ruido y manipulación que nos llega por distintos medios.

    El documental comienza explicando el caso islandés y cómo en un país con un Producto Interior Bruto de 13.000 millones de dólares los bancos llegaron a alcanzar unas pérdidas de 100.000 millones.

    En Inside Job vemos la estafa en toda regla, con los precios de las viviendas duplicándose y sin que empresas auditoras ni agencias de rating encontraran nada sospechoso, ¿os suena?

    También aborda la desregulación de los 80 del Presidente Ronald Reagan, a petición de los banqueros, que trajo mucho descontrol y, finalmente, la atomización del sistema financiero en cinco grandes firmas que, si caían, amenazaban con romper la economía mundial.

    Como este no es un post exclusivo sobre este documental, lo dejo aquí, esperando que los que no lo hayáis visto todavía lo hagáis.

    Los últimos días de Lehman Brothers

    Este documental es la recreación de la desesperada carrera contrarreloj que se vivió en Lehman Brothers para intentar salvarlo de la quiebra.

    Este filme muestra el momento en que el gran banco de inversión Lehman Brothers se encuentra al borde del abismo después de los turbulentos seis meses en que sus inversiones en bienes raíces perdieron miles de millones de dólares, provocando fuertes caídas en el valor de sus acciones de Lehman.

    Y es que el 15 de septiembre de 2008 fue un punto de inflexión en la economía mundial y en el capitalismo: el día en que se supo que toda la expansión económica de los años anteriores había sido una ilusión óptica, una estafa en la que banqueros y políticos habían embaucado a la población. No se había crecido, se había generado una deuda impagable que amenazaba a la población de todo el planeta.

    La doctrina del shock

    Este documental, basado en el libro de la periodista estadounidense Naomi Klein, aborda las raíces de lo que pasó en 2008 remontándose a las teorías económicas neoliberales de Milton Friedman, profesor de la Universidad de Chicago y a sus puestas en práctica a través de la dictadura militar chilena de Pinochet y los gobiernos de Yeltsin y Thatcher en Rusia y Reino Unido, respectivamente.

    Aunque ha sido acusado de “panfletario” siempre lo suelo recomendar como contrapunto a la información que recibimos en las últimas décadas. Y que cada cual piense luego lo que quiera.

    Uno español contra banqueros: Mis ahorros, su botín

    Quiero añadir aquí un documental español producido por la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (ADICAE) y realizado por AudioviSol, un colectivo surgido con la Acampada Sol del 15M de Madrid que trata los excesos del sector financiero y cómo los banqueros, y los bancarios, abusaron de la confianza de los clientes: Mis ahorros, su botín.

    Este filme habla de estafas, prácticas fraudulentas y delitos cometidos en España, como AVA, Gescartera, Eurobank del Mediterráneo, Terra o las preferentes.

    Mis ahorros, su botín es muy recomendable porque, además de explicar algunos de los hechos más importantes del sector financiero de nuestro país, promueve la educación financiera de los ciudadanos para que no vuelvan a ocurrir.

  • Mr. Robot, cuando la revolución es otra estafa

    Mr. Robot, cuando la revolución es otra estafa

    Pues ya he terminado la segunda temporada de Mr. Robot y es una de esas series que, pese a sus claroscuros, hay que señalar que dejan un gran vacío a quienes la seguimos. Han sido doce episodios frenéticos, dos más que en la primera entrega, en los que hemos experimentado de todo un poco, desde comedia hasta suspense, pasando por drama y, cómo no, surrealismo.

    A partir de aquí, ya sabes, destripo más que Jack y estás bajo tu responsabilidad.

    Mr. Robot, la comedia

    Aunque he comenzado titulando este post de manera negativa por la moraleja que deja la propia serie, y de la que os hablaré más adelante, quisiera empezar hablando de varias gratas sorpresas que nos encontramos ya desde los primeros episodios.

    En primer lugar, el corto The Careful Massacre of the Bourgeoisie, una película en realidad ficticia que se supone que sirve de inspiración a Elliot y su hermana Darlene para la organización de la revolución. Se trata de un corto gore realizado con calidad de cinta VHS muy lograda, de manera que puede hacer pensar al espectador de la serie que se trata de una obra grabada en los 80.

    La segunda gran conmoción llega en el episodio sexto con una surrealista recreación de una sitcom de los 90 que incluye risas enlatadas, cromas de pésima calidad, una resolución de 4:3 y una estética que bien podría ser la de Los problemas crecen, aquella serie donde un psiquiatra se quedaba en casa a cuidar de sus tres hijos mientras su mujer, periodista, volvía a su trabajo tras haber desempeñado ella esa labor durante años.

    La diferencia, está claro, estriba en que nos encontramos en Mr. Robot y ni la familia de Elliot ni su propia mente, que ni él mismo comprende, guarda ninguna relación con los entrañables y funcionales Seaver.

    Destaca especialmente dentro de este episodio, tributo y sátira a la vez de las sitcom de los 90, la canción que suena, con letra horrible y distópica que dice cosas como “imagine yourself in a world numbed with pain”.  Y es que ese lugar surrealista en realidad no es otra cosa que el salvoconducto que se crea la mente de Elliot mientras trata de sobrevivir a una brutal agresión.

    Mr. Robot, el giro inesperado

    Siguiendo con las maravillas de Mr. Robot, hay que señalar que han vuelto a conseguir dejarnos boquiabiertos con un giro inesperado de guion basado en las alucinaciones del personaje principal. Incluso los que ya suponíamos que algo raro pasaba con esas rutinas que describe desde el comienzo de la temporada no podíamos imaginar que en realidad todo era otra válvula de escape para ocultar un sitio mucho peor, y aquí sí que me ahorraré los spoilers por si acaso algún incauto ha seguido leyendo más de lo que quería.

    Mr. Robot, la estafa de la revolución

    He querido dejar para el final la que para mí es la mayor objeción que pongo a la serie porque considero que es una visión muy personal y un pequeño obstáculo que no me va a impedir seguir viéndola, pues en la balanza pesa más lo positivo que esto negativo.

    Y os preguntaréis, ¿qué es eso de la estafa de la revolución? Pues, sencillamente, que me disgusta que para una serie en la que se toman tantas molestias en hacer que los pasos que dan los revolucionarios sean completamente realistas (sí, consultando con hackers, incluso), el trasfondo de esa revolución sea que quienes la llevan a cabo sean meros peones de otro gigante peor que el que van a derribar.

    Y ya sé que no podía esperar una temática muy subversiva de una serie que, al fin y al cabo, se produce con dinero de la industria audiovisual estadounidense, que se ha caracterizado siempre por ser bastante propagandística, pero no hacía falta introducir una trama entre la propia corporación a derribar y China.

    Es cierto que todavía es pronto y que quizá en la próxima temporada nos sorprendan con otro giro inesperado que me haría tener que rectificar (y lo haré gustosamente si se da el caso), pero no era necesario dejarnos con esta desazón a los que teníamos esperanza en que Elliot y sus compañeros hackers cambiaran el sistema. ¿Es tan difícil plasmar en ficción una revolución digital que mejore la sociedad de manera no violenta o es demasiado peligroso hasta imaginarlo?