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  • The White Lotus: privilegios cuestionados en la mejor sátira de 2021

    The White Lotus: privilegios cuestionados en la mejor sátira de 2021

    The White Lotus es, sin duda, la mejor serie satírica de este año, al menos hasta que se estrene la tercera temporada de Succession (el próximo 18 de octubre). Esta tragicomedia de HBO pone en cuestionamiento los privilegios del 1% en el entorno de unas vacaciones en Hawai, confrontados con las realidades que viven y sufren los trabajadores del resort en el que se desarrolla la trama.

    The White Lotus: privilegios y mezquindad

    La serie, que comienza mostrándonos que en el transcurso de unas vacaciones va a morir alguien en el hotel White Lotus, nos muestra un elenco de personajes que poco a poco van a terminar enfrentándose entre sí por el mero hecho de que los privilegios de unos van a chocar con los derechos y la existencia de los otros.

    Revelaciones padre hijo en The White Lotus
    Mark Mossbacher, marido de la exitosa directiva Nicole, vive experiencias de revelación personal en las vacaciones, y mantiene conversaciones chirriantes con su hijo adolescente, el único cuerdo que parece haber en la familia, pese a sus adicciones a videojuegos y porno.

    El grupo que en la segunda escena viaja en el barco camino de un paraíso vacacional está compuesto por una familia adinerada, una pareja de recién casados y una mujer mayor con aparentes signos de desestabilidad emocional. La familia está compuesta por una mujer que es directiva de una gran tecnológica (Connie Britton), un hombre que es un neurótico acomplejado (Steve Zahn), el hijo adolescente (Fred Hechinger), adicto a los videojuegos y el porno, y la hija (Sydney Sweeney), una estudiante universitaria que, pese a todo el discurso woke de respeto y tolerancia a las minorías, se comporta como una auténtica sociópata. Van acompañados de la amiga de la hija (Brittany O´Grady), la única racializada del grupo que ostenta los privilegios, y que finalmente es la que peor se porta con el empleado con el que mantiene un idilio amoroso.

    La pareja de recién casados está formada por Shane (Jake Lacy), hijo de un multimillonario del negocio inmobiliario de Nueva York, y Rachel (Alexandra Daddario), una joven periodista de clase trabajadora que tuvo que pedir préstamos para pagar su carrera y que escribe perfiles mal pagados de famosos usando clickbaiting.

    Tanya estafa emocionalmente a Belinda
    Tanya estafa emocionalmente a Belinda.

    En cuanto a la mujer, Tanya (Jennifer Coolidge), es una alcohólica traumatizada por su relación con su madre, cuyas cenizas lleva en una urna para esparcirlas por el océano.

    A excepción de Rachel, que se encuentra completamente desubicada y comienza a ver el futuro que le espera, sin poder trabajar y dedicándose al cuidado de marido e hijos, el resto de personajes son mezquinos y no dudan en utilizar a los demás para sus propios fines.

    La confrontación de clase

    En el otro extremo del espectro social se encuentran los empleados del hotel que, dirigidos por Armond (interpretado magistralmente por Murray Bartlett), enfrentan problemas como un parto en el primer día de empleo por la necesidad de trabajar, alcoholismo, y ser utilizados vilmente por sus clientes.

    Esto último se ve especialmente en el caso de Belinda (Natasha Rothwell), a la que Tanya demanda cuidados muy por encima de su trabajo como masajista mientras le promete financiar una empresa de terapias para ella sola, como una gran maestra de la estafa emocional.

    Recibimiento de los trabajadores
    La escena en la que los empleados de The White Lotus reciben a los huéspedes VIP es muy signficativa. Esas sonrisas falsas, hablando entre dientes de cómo hay que ocultarse, van a definir su relación con ellos.

    La disparidad económica entre ambos grupos se deja clara desde la llegada al hotel, cuando Armond da las directrices de cómo deben comportarse los empleados, haciéndose “invisibles” y “neutros”, para que los únicos protagonistas de las vacaciones sean los clientes. Como un “Kabuki tropical”.

    No obstante, Armond tiene claro que se trata de clientes caprichosos, borrachos de privilegios, que se creen con potestad de pasar por encima de ellos, y se refiere a ellos como “hijos únicos mimados”.

    Crítica de la cultura woke

    The White Lotus no se limita solo a hacer sátira de los privilegios y la clase dominante, sino también de la cultura woke y cómo hasta los más favorecidos la asumen y la utilizan en su día a día, incluso para medrar.

    Así, Olivia, la hija de Nicole Mossbacher, critica a sus padres unos presuntos prejuicios homófobos mientras se comporta de una manera absolutamente clasista con Rachel y déspota con todos los que la rodean, especialmente con su hermano, al que su madre, admiradora del feminismo liberal de Hillary Clinton, se refiere como perteneciente a una minoría oprimida por ser un adolescente blanco y heterosexual.

    Ostentación de privilegios
    Las dos amigas universitarias son soberbias y altaneras con el resto de huéspedes, incluyendo sus propios acompañantes, y usan la cultura woke como fachada.

    Los diálogos se tornan incómodos y el espectador siente cómo se ruboriza por momentos, con cotas altísimas de hilaridad como la conversación entre Nicole y Rachel en la que Nicole acusa a la joven recién casada de haber escrito un artículo infame en el que ha quedado reflejada como una oportunista que ha utilizado el movimiento #MeToo para ascender profesionalmente, ante lo que ella solo responde con que lo ha copiado de otro sitio.

    Conversación tensa
    La conversación entre Nicole y Rachel, uno de los diálogos más tensos visto en series en 2021.

    En este sentido, The White Lotus recuerda mucho a Succession, pues la tensión entre los personajes hace que el aire sea cortante, aunque carece de las historias de corrupción y tejemanejes empresariales de esta última.

    No obstante, y mientras esperamos con las palomitas preparadas la otra joya de ricos y poderosos de HBO, The White Lotus ha sido un excelente divertimento.

  • Exit, la comedia negra noruega sobre la corrupción de los tiburones financieros

    Exit, la comedia negra noruega sobre la corrupción de los tiburones financieros

    Me ha costado terminar de ver Exit, la comedia negra noruega sobre cuatro execrables nuevos magnates de las finanzas y su corrupción, un experimento en el que se pretende (y se consigue) poner al espectador en un estado continuo de náusea e indignación.

    Y es que Exit, que podría haber tomado un camino mucho más elegante, como ha hecho Succession, no escatima a la hora de presentarnos a sus cuatro protagonistas como seres absolutamente amorales, odiosos, egoístas y, en definitiva, sin posibilidad ninguna de obtener la empatía del público.

    Exit, los hechos reales

    Quizá una de las razones por las que se siente tanta repulsión al ver Exit es porque está basada en hechos reales hasta en un 70% de las situaciones que narra, según ha relatado Oystein Karlsen, guionista y realizador, en diversos medios.

    Corrupción de ricos inversores
    Los cuatro elementos que protagonizan la serie son completamente amorales por elección.

    Porque la idea de esta serie surge de unas entrevistas realizadas en 2017 a cuatro tiburones financieros en las que relatan sin ningún pudor sus desmanes, en algunos casos más canallas, en otros absolutamente depravados, y son estos cuatro entrevistados quienes llevan la cinta a Karlsen pensando que sería una serie bastante exitosa.

    Este, al escribir los episodios, se los entrega para ver qué opinan, obteniendo el siguiente feedback: “Quisieron dejar claro que no viajan en vuelos comerciales y que la tarjeta bancaria que usan es una Centurion. Pero de la escena en la que uno de ellos golpea una puerta con un hacha y le corta un trozo de oreja a una prostituta no dijeron nada, no les supuso ningún problema”.

    El falso documental

    Exit, que ha sido un éxito absoluto en Noruega, aunque en España apenas se ha visto (lo cual dice mucho, y muy bueno, si se me permite, del público de nuestro país), tiene formato de falso documental, como The Office, enfrentando las declaraciones de los protagonistas con las contradicciones y las mentiras que se observan en su comportamiento en la realidad.

    Corrupción, misoginia, clasismo, racismo, tráfico de armas
    Corrupción, misoginia, clasismo, racismo, tráfico de armas… los protagonistas de Exit lo tienen todo, y nada bueno.

    El contraste entre lo que dicen y lo que hacen y el grado de perversidad que alcanzan hace que, en mi humilde opinión, estos personajes no lleguen a la categoría de antihéroes que algunos críticos sí han visto en ellos.

    Adam, William, Henrik y Jeppe son una auténtica estafa a todos los niveles, no solo con respecto a los otros personajes de la serie (su familia, principalmente) con los que intentan mantener una fachada de respetabilidad, sino como personajes en sí mismos dentro de la historia.

    Si en los cuatro primeros episodios se nos presentan sin rodeos en su mundo de corrupción y degeneración, en los cuatro siguientes vemos un desbordamiento de la violencia que generan y que pueden llegar a ejercer.

    La terrorífica historia de pareja entre Adam y Germine
    La historia de pareja entre Adam y Germine pone los pelos de punta y es quizá uno de los mayores logros narrativos de la serie.

    En concreto, la historia de maltrato del frío y calculador Adam a su mujer Hermine provoca auténtico terror y está tan bien representada que recuerda a la que protagonizan Alexander Skarsgård y Nicole Kidman en Big Little Lies.

    En definitiva, se trata de una serie dura y difícil de ver, que conlleva su lógica reflexión moral sobre la corrupción y el vacío moral que deja el exceso de dinero y poder, pero que es perfectamente evitable si se tiene un estómago delicado o si estamos en esos momentos de nuestra vida en los que queremos algo amable que nos evada.

     

  • Giros inesperados para cerrar una brillantísima temporada de Succession

    Giros inesperados para cerrar una brillantísima temporada de Succession

    Los amantes de la sátira y el humor negro estamos de enhorabuena con la evolución que está teniendo Succession (HBO), la serie sobre las vicisitudes y la corrupción a todos los niveles de la familia Roy, propietaria del conglomerado Waystar Royco. Los giros inesperados parecen estar convirtiéndose en una de sus peculiaridades, y nada mejor que disfrutar de sorpresa tras sorpresa.

    Giros en los personajes

    En esta segunda temporada, Succession ha abordado de manera más profunda los anhelos y sentimientos de cada uno de los personajes, aunque a su manera, dejando claro que todos ellos están rotos por dentro y son incapaces de ser medianamente honestos y consecuentes con sus decisiones.

    Despiadado y corrupto Logan
    Logan es lo suficientemente despiadado y corrupto como para ofrecer la propia cabeza de su hijo para que vaya a prisión por él.

    Así, por ejemplo, hemos visto al patriarca, Logan Roy, titubear y flaquear ante su mujer, Marcia, y sus hijos, pero cuando más vulnerable parecía, un giro en su forma de actuar nos devolvía a la realidad de su sociopatía. Su “lo he hecho todo por vosotros” que dice a sus hijos suena a autoengaño de la misma manera que cuando Walter White, el profesor narco de Breaking Bad, le dice a su mujer y a su hijo que ha hecho todo por ellos.

    Kendall, el mayor, el teóricamente elegido para suceder a Logan, pasa de aliarse con los enemigos de su padre para lanzar una OPA hostil a estar arrodillado a sus pies tras necesitar su ayuda para que lo aleje de las sospechas policiales por un crimen que ha cometido. Cuando parece que el nivel de bajeza no puede llegar a más, un giro inesperado al final nos devuelve la fe en su orgullo.

    Orgullo de Logan tras ser traicionado por su hijo
    Tras la traición de Kendall se puede percibir cierto orgullo en el rostro de su padre. Por fin ha conseguido que su hijo sea implacable como él quería, aunque sea a su costa.

    Shiv, la hija mayor, a la que aparentemente no le interesa nada la empresa y se mueve por ideales políticos progresistas hasta el punto de ser jefa de campaña de políticos del Partido Demócrata, cambia completamente su actitud cuando su padre le propone ser la sucesora. A partir de ahí la vemos vender a su marido, a su hermano y a quien haga falta con tal de llegar al poder.

    Giros, y siempre a peor

    Succession, rodada en formato de falso documental, mantiene al espectador siempre en el asombro, acongojado con el giro que vayan a tomar los acontecimientos.

    Una cena durante un retiro de ejecutivos en Austria puede tornarse en una humillación pública a varios miembros, con el lado más cruel y despiadado de Logan desatado, haciéndoles moverse a cuatro patas por el suelo y gruñir para alcanzar unas salchichas que él mismo les va tirando ante la mirada cobarde del resto.

    Giros de Logan y humillaciones públicas
    El episodio en el que realizan un retiro de ejecutivos a Austria es probablemente uno de los más incómodos y que mayores giros contiene.

    Para quienes hemos visto It´s always sunny in Philadelphia y Veep es imposible que no nos acordemos de ellas viendo Succession. Los personajes actúan en todo momento de la peor forma que se pueda esperar, y siempre hay lugar para la sorpresa. Si pensabas que podían a niveles elevados de maldad y mezquindad, te impresionan ascendiendo unos cuantos más.

    Los hermanos Roy no pueden disfrutar nunca de una agradable charla. Siempre llueven las pullas y las traiciones. Siempre tienen que andar con cuidado de no mostrar su debilidad porque saben que sus hermanos no dudarán ni un segundo en utilizarla en su contra.

    Ricos e infelices
    Las conversaciones entre los Roy nunca profundizan, siempre están repletas de indirectas, cuando no directamente insultos.

    No obstante, en esta temporada toda esa maldad se contextualiza dentro del temor al padre omnipresente y omnipotente y una madre, que por fin aparece en escena, sarcástica, emocionalmente distante y siempre indisponible para ellos.

    En este sentido, por momentos se llega a humanizar la malignidad de los Roy debido a sus bloqueos emocionales producidos por haber crecido en el seno de una familia gravísimamente disfuncional, pero su depravación y corrupción pronto devuelven al espectador a la realidad.

    Los advenedizos

    A los Roy de pura cepa, la familia multimillonaria y semiaristócrata propietaria del mayor conglomerado mediático de Estados Unidos se van sumando otros personajes, unos advenedizos que están completamente sujetos a sus designios.

    Quizá el peor parado de todos es Tom, yerno de Logan y marido de Shiv, que le es infiel en todos los sentidos. Toda la familia, incluida su propia mujer, se burla de él y lo trata de las peores maneras posibles, pero él se doblega y envilece constantemente con tal de estar con su amada, y de medrar (quizá, mejor, en el orden inverso).

    Tom es un personaje lleno de patetismo que, para lidiar con las degradaciones a las que lo somete su familia política, hace lo mismo con sus subordinados. Afortunadamente, en uno de esos giros inesperados de la serie, se dignifica mostrando a Shiv que está harto del trato que recibe. Veremos hasta dónde puede llegar su personaje…

    Giros de Greg - Chantajes y corrupción
    Los giros del personaje de Greg suelen indicar que cada vez se encuentra más a gusto en ese mundo de corrupción que es Waystar Royco.

    Otro advenedizo es el primo Greg, que, a pesar de su supuesta ideología contraria al conservadurismo de Logan Roy y sus cadenas de noticias, va sumando puntos y adquiriendo estrategias para medrar. El jovencito inocente se convierte pronto en un experto en sobornos y coacciones, y el espectador se queda maravillado ante sus grandes y rápidos avances.

    ¿Y qué decir del elenco que compone la junta directiva de la compañía? Una panda de zalameros cuyo único cometido es adular a su jefe tirano y absolutamente imprevisible y que resultan altamente cómicos en toda la trama.

    Succession es una historia de corrupción política, control mediático, hipocresía, corrupción moral, crímenes, encubrimiento, sobornos, amenazas… una serie muy incómoda, pero a la vez divertida y adictiva para ver, con grandes giros que mantienen la tensión y hacen que termines deseando que empiece la siguiente temporada cuanto antes.

     

  • Contrastes familiares: This is us vs Succession

    Contrastes familiares: This is us vs Succession

    Ayer cometí una imprudencia, aunque reconozco que me gustó y creo que volveré a repetirla más veces. Fue como mezclar chocolate con chorizo, pero con buen resultado. Y preguntaréis, ¿qué hiciste? Pues terminé de ver un episodio de This is us (NBC) y seguidamente, sin un vasito de leche ni nada mediante, me atreví a darle al play a Succession (HBO). Soy hombre de contrastes.

    Contrastes de personajes

    A pesar de que el episodio de This is us que vi termina con mal sabor de boca porque se muestra un enfado entre los hermanos, así como a Becca, la madre, realmente afectada por una enfermedad neurodegenerativa, esta serie familiar se suele caracterizar por sus buenas intenciones y la bondad de todos los personajes.

    Familia agradable y cariñosa
    A pesar de sus conflictos, en This is us reina la paz y el amor entre todos los miembros de la familia.

    Ni en el peor de los enfados o momentos ninguno de los Pearson tiene nada que ver con los despiadados y tiranos Roy, que se creen dueños del mundo entero y sus habitantes.

    Pasar de una cena de Acción de Gracias en casa de Randall Pearson a una cena durante un retiro corporativo de Waystar Royco es como llegar a Alaska en bañador tras haber pasado una calurosa tarde en Canarias.

    Tiranía y corrupción moral en Succession
    La corrupción moral y la tiranía de la familia Roy no deja tregua. Las reuniones familiares nada tienen que ver con las de los Pearson.

    De la afabilidad y la dulzura de los Pearson a la crueldad y villanía de los Roy sin término medio. Series que provocan sentimientos entrañables frente a series que te revuelven las entrañas. Grandes contrastes.

    Contrastes de banda sonora

    La música también juega un papel importante en ambas series. En This is us los acordes melosos de guitarra pueden llegar a empalagar y a dar la sensación de que te encuentras en una nube de algodón y que todos los momentos afectuosos que has vivido con tu familia no le llegan a la suela del zapato a esa épica cotidiana que inunda la vida de los Pearson.

    Cuando abrazo a mis padres jamás suena esa guitarrita por detrás, lo cual puede hacer que en el futuro no recuerde tan nítidamente esos momentos como sí hacen los protagonistas de This is us.

    Cariño y sinceridad en This is us
    Cuando el cariño y la sinceridad se acompañan de acordes como los de la banda sonora de This is us, las lágrimas afloran con facilidad.

    La banda sonora de Succession, sin embargo, tiene otro tipo de pomposidad, la grandilocuencia vanidosa de las series que narran las vidas y la corrupción de gente muy rica y poderosa, como House of Cards.

    Nicholas Britell compone la canción principal, que no puedes dejar de escuchar una y otra vez, como la de Game of Thrones. Ampulosa, su piano por sí solo ya es el preludio de la tensión que está por venir.

    Solo con poner ambas bandas sonoras a una persona que todavía no ha visto ninguna de las series creo que podría hacerse una idea bastante aproximada del contenido de cada una de ella. Y es que estos contrastes no son en vano.

    Os recomiendo la experiencia, aunque si la hacéis por la noche, mejor empezar por Succession y terminar suavecito con This is us, por aquello de que con la calma y una sonrisa se concilia mejor el sueño.

  • Succession: familia, corrupción y poder

    Succession: familia, corrupción y poder

    Casi me pilla la segunda temporada de Succession de HBO antes de terminar la primera, pero tenía tantas pendientes que he dejado esta sátira familiar para principios de 2019, por aquello de empezar con fuerza el año. Y no he podido elegir mejor.

    Succesion es una historia sencilla sobre la corrupción moral y la lucha por el poder en el seno de una de las familias más ricas de Estados Unidos. Quizá nada que no hayamos visto antes, solo que contado de distinta manera.

    La tragicomedia en Succession

    Y es que Succession no es un drama, sino una comedia negra en la que los personajes, al menos tal y como yo lo he percibido, son tratados sin ningún tipo de respeto.

    Succession, como he dicho más arriba, es una sátira en la que tanto el padre, en el primer episodio, como los hijos, que van descubriéndose cada vez más como egoístas, inútiles y antipáticos son seres miserables con los que no solo resulta imposible empatizar, sino que realmente provocan cierta satisfacción cuando les suceden las desgracias.

    Patetismo, nepotismo y corrupción en Succession
    Los personajes son ridículos y miserables que no parecen tener consciencia ni del lugar en el que se encuentran.

    Es una serie que persigue una actitud cínica y un tanto frívola en el espectador, casi tan cínica y frívola como la de los propios personajes, que se desplazan en helicóptero para ir a un cumpleaños, se reúnen en ranchos en New México o asisten a fiestas clandestinas sofisticadas de las que el resto de mortales no tenemos conocimiento.

    Y, a pesar de todos esos lujos, sus vidas son realmente tristes e inestables y están sujetas a la crueldad de un mundo de millonarios que no dudarían en apuñalarse por la espalda con tal de medrar.

    Enchufado en la empresa de papá
    Probablemente el personaje más patético de la serie. El supuesto heredero de la empresa del que todos se ríen y al que todos llaman “nene de papá”.

    El mejor personaje de Succession

    En medio de la vorágine que sacude a la familia de Logan Roy, el multimillonario magnate de la comunicación (que recuerda a Rupert Murdoch) tras sufrir este un ictus, y con sus tres hijos y su única hija en una lucha de poder que alcanza cotas de absoluto patetismo, destaca un personaje inocente, que sería una víctima si su único objetivo en toda la trama no fuese trepar.

    Greg es el personaje más ridículo y arrastrado de todos. Poco a poco se va acostumbrando a las costumbres y la corrupción familiar.
    Greg es el personaje más ridículo y arrastrado de todos. Poco a poco se va acostumbrando a las costumbres y la corrupción familiar.

    Se trata del sobrino de Logan Roy, el “primo” Greg Hirsch, hijo de una sobrina de Logan que busca colocarlo en las empresas de su tío, pero este se niega a hacerlo hasta que su hermano y abuelo de Greg le pida perdón.

    Nepotismo en Succession
    Greg intenta por todos los medios conseguir un puesto en la empresa de su tío.
    Sátira en Succession
    Todos saben que es una sabandija y aun así no dudan en utilizarlo para sus propios fines.

    Greg tiene escenas hilarantes que, sin embargo, los que hemos vivido ciertas situaciones de apuro conocemos bien, como cuando le quedan solo 20 dólares en el bolsillo, los últimos 20 dólares con los que podrá volver a su casa, y su prima ultramillonaria se los pide para comprar algo en la máquina de bebidas porque no tiene cash. Y él, pringado, se los da, pero los espectadores sabemos que ella no se los va a devolver y que eso acaba de atarle todavía más a la situación bochornosa en la que se encuentra.

    “Cousin Greg”, como lo llaman en la versión original, se convierte en mercenario de todos y cada uno de los hermanos y poco a poco va convirtiéndose en otro ser corrupto y vil como todos los que lo rodean.

    Quizá no ha sido la serie de la que más se haya hablado, pero Succession es una auténtica joya de la comedia negra, así que os recomiendo que, si no la habéis visto, lo hagáis cuanto antes. Y no le tengáis en cuenta el primer episodio, que puede hacerse largo, porque lo bueno viene después. Y no defrauda.