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  • La condena del ser humano en Raised by wolves

    La condena del ser humano en Raised by wolves

    Casi sin haberlo previsto, o desde luego habiéndoseme pasado por alto que se estaba gestando una producción así, ha caído en mis manos la maravilla de Raised by wolves, una serie de ciencia ficción en la que se nota la mano de Ridley Scott como productor ejecutivo y que aborda temas clásicos como las creencias religiosas y las guerras cainitas que constituyen la condena del ser humano.

    Aunque la serie, apuesta de HBO Max, ha sido creada por Aaron Guzikowski, como digo, se observan en ellas los conflictos y las oscuras inquietudes que han envuelto las mejores producciones de Ridley Scott, desde Blade Runner a Prometheus, pasando por Alien.

    La humanidad se condena a sí misma

    Uno de los temas centrales de Raised by wolves es la búsqueda por parte de los pocos supervivientes humanos que quedan de un nuevo planeta que pueda servir de hogar, una vez destruido el planeta Tierra por ellos mismos.

    El ser humano se condena a sí mismo.

    La guerra entre los creyentes de la religión Mitraica y los ateístas da lugar a este éxodo de los últimos humanos. Se trata de una guerra cruenta en la que los religiosos cuentan con una tecnología de destrucción impresionante que, como se verá a lo largo de la primera temporada (y como queda por desentrañar en la ya aprobada segunda entrega), tiene mucho que ver con las escrituras sagradas que les fueron entregadas no se sabe por quién…

    La estética de los creyentes mitraicos recuerda a la de los caballeros cruzados
    La estética de los creyentes mitraicos recuerda a la de los caballeros cruzados

    En este sentido, la configuración de la sociedad que realiza esta creencia se parece a la de The handmaid´s tale, aunque con una menor estratificación por sexos.

    Padre y Madre, androides que superan a los humanos

    En mitad de esa batalla entre creyentes y ateos, un programador de estos últimos captura a una Negromancer, el androide más mortífero de los religiosos, y modifica su código para convertirla en Madre en una misión en la que, junto con otro androide, Padre, tendrán que salvar a doce embriones humanos para crear una nueva civilización en la que no exista la idea de dios y todos los seres humanos convivan en paz, armonía e igualdad.

    Como es de esperar en una buena serie de ciencia ficción, los androides evolucionan rápidamente y van presentando cada vez emociones y pensamientos más complejos, dando lugar a situaciones en las que presentan mayor sensibilidad que los humanos que los rodean y los menosprecian mientras permanecen ciegos ante sus propios procesos de corrupción moral.

    Delirios de grandeza
    Marcus, un ateo infiltrado en las filas de los Mitraicos, experimenta delirios de grandeza y complejo de dios a su llegada al planeta.

    Madre, personaje icónico que representa la maternidad de manera sencilla a la par que despiadada, tiene su propio relato en el que va interactuando con otros seres que parecen habitar en ese nuevo planeta y que se va construyendo cargado de simbolismo y metáforas bíblicas.

    Blasfemia en Raised by wolves
    La búsqueda de un lugar para el nacimiento constituye un paralelismo casi blasfemo con el relato del nacimiento de Jesús en el cristianismo.

    La gran producción

    Otro de los aciertos de Raised by wolves es su impresionante calidad de producción, con una fotografía para quitar el hipo y un casting de actores perfectamente realizado, con Madre (Amanda Collins) perfectamente amorosa a la par que inquietante; Padre (Abubakar Salim), dulcísimo; un militar iluminado y megalómano, Marcus, perfectamente interpretado por Travis Fimmel (Ragnar Lothbrok en Vikings) y unos niños (Winta McGrath como Campion, Felix Jamieson como Paul) capaces de dar multitud de matices al papel que se les ha encomendado.

    Ternura y letalidad
    Amanda Collins interpreta a la perfección la sugerente combinación entre ternura y letalidad de su personaje.

    En cuanto a la estética, es lógico trazar paralelismos con Prometheus, pero me voy a permitir lanzar otra influencia, la del film polaco Na srebrnym globie (On the silver globe), una experiencia surrealista en tonos azules con muchísimos paralelismos en la trama con Raised by wolves. Quien no haya visto todavía ninguna de estas referencias, tiene por delante horas de aventura espacial y prosa poética por delante.

    Imágenes de la película polaca On the silver globe.

     

  • Outlander: la distopía romántica de viajes en el tiempo

    Outlander: la distopía romántica de viajes en el tiempo

    Aunque he visto todas y cada una de las temporadas que se han emitido de Outlander, nunca había escrito nada sobre esta serie. Tal vez sea porque predomina el tono romántico más que el scifi histórico con el que inicialmente se vendió y sea uno de esos guilty pleasure (placer culpable) que todos tenemos y del que se avergüenza nuestro lado más cultureta y snob.

    El gancho de Outlander

    Esta serie de televisión británica-estadounidense, producida por Sony Pictures Television y Left Bank Pictures para Starz, está basada en las novelas de Outlander, de la escritora estadounidense Diana Gabaldon. Su punto de partida e hilo conductor son los repentinos e inesperados viajes en el tiempo que llevan a cabo primero Claire, una enfermera de la Segunda Guerra Mundial, y luego otros personajes.

    Outlander: la distopía romántica de viajes en el tiempo
    Las localizaciones de exteriores son uno de los puntos fuertes de Outlander, mostrando cómo debían de ser los paisajes del siglo XVIII.

    A partir de ahí comienza la narración histórica, pues Claire, con su acento británico, aterriza en Highlands, Escocia, en pleno siglo XVIII. Pronto se verá envuelta en los levantamientos jacobitas, con la suerte o la desgracia para ella de saber cómo va a finalizar la historia, pues su marido en el siglo XX es un profesor erudito especialista en esa época y le ha contado con todo tipo de detalles qué ocurrió.

    Todo se complica cuando aparece un antepasado de Frank Randall, su marido (podrían haber elegido a otro actor parecido, pero en este punto no se esforzaron apenas y usaron al mismo), que es un auténtico psicópata.

    En este punto hay que señalar que la narración del enfrentamiento entre ingleses y escoceses se realiza siempre desde un punto de vista muy cercano a los clanes de Highlands, lo que trajo alguna que otra polémica en el Reino Unido.

    Outlander, el romance

    Claire es una mujer fuerte, con muchos conocimientos sanitarios, que pronto destaca en una época pasada donde la superchería y las enfermedades eran la tónica diaria.

    Así es cómo conoce al clan de los McKenzie y a Jamie Fraser, todo un guerrero escocés cuya valentía y lealtad no le impiden ser un hombre bastante asertivo y moderno. Y, claro, ambos, siendo tan estupendos, se enamoran.

    Jamie de Outlander
    Diana Gabaldon ha reconocido que se rió cuando le dijeron que habían elegido a Sam Heughan para interpretar a Jamie, pero no ha podido ser mayor acierto.

    Ella le confiesa su pasado y su procedencia y se crea entre ellos una gran complicidad, con una relación bastante realista y con escenas muy tórridas, muchas sin venir a cuento, dicho sea de paso. Y de repente eso se convierte en el eje de la serie y notas cómo te han hecho ‘la envolvente’, pero ya no puedes dejar de verla.

    Outlander revueltas jacobitas en Francia
    Las revueltas jacobitas los llevan, incluso, a Francia, donde ambos se aclimatan rápidamente.

    La historia transcurre en unas cuantas décadas en las que el romance va evolucionando, se introducen nuevos personajes que nacen o se cruzan con ellos y se va generando un universo de relaciones familiares, amistad, y también de enemistad, que le confieren el estatus de culebrón.

    diversidad LGTB en Outlander
    Jamie es un hombre tan avanzado para su época que mantiene una bella amistad con un aristócrata inglés homosexual.

    Corrupción británica en América

    Outlander, que va camino de ser un Cuéntame anglosajón del siglo XVIII, enmarca sus últimas temporadas en América del Norte, en el contexto previo a la Guerra de la Independencia, con Jamie entre la espada y la pared, tierras y favores cedidos por la Corona Británica y su corazón dividido entre las lealtades debidas y sus compatriotas escoceses.

    Corrupción de los gobernadores
    La corrupción de los gobernadores británicos es uno de los motivos del levantamiento de los reguladores.

    Las luchas de los reguladores contra la estafa que consideran los arbitrarios impuestos de la Corona Británica, la corrupción de los recaudadores y el genocidio contra los pueblos nativos americanos generarán muchas situaciones dolorosas, especialmente para los Fraser.

    reguladores contra la estafa de los impuestos
    Su protector y amigo Murtagh será uno de los más importantes reguladores levantados contra la estafa de los impuestos británicos.

    Y es que Outlander, si algo tiene positivo, es que no edulcora en absoluto el pasado (que era de todo menos maravilloso, como nos contaba el antológico blog La pizarra de Yuri hace ya diez años). Las enfermedades, la brutalidad, la ausencia de derechos para las mujeres, la superchería… se narran de manera realista y dejan claro que lo que Claire está viviendo, por mucho que esté contenta de estar con su amado Jamie, es una distopía.

    Asimismo, sus conocimientos sobre el futuro le hacen caer en la paradoja de que, cuanto más intenta que no ocurran ciertos acontecimientos, más los precipita.

    Helandos, antibióticos y vacunas
    Yo también echaría mucho de menos los helados si viajase al pasado. Y los antibióticos. Y las vacunas. Como Claire.

    Claire está atrapada, igual que lo estamos los seguidores de Outlander, en este culebrón que sabe utilizar las excusas scifi e histórica para tenernos entretenidos y deseando en secreto que llegue la próxima temporada.

    Para completar la sensación de estar viendo una telenovela, al final de cada episodio Starz emite un pequeño diálogo sobre lo ocurrido. Y a mí, que ya peino canas, me recuerda a la periodista española Charo Gómez Miranda, que utilizaba el personaje de “Doña Adelaida” para presentar los culebrones que se emitían en TVE allá por los años 90. Que yo no veía ninguno, eh…

  • Privilegios y desigualdad: otra temporada magistral de The Good Fight

    Privilegios y desigualdad: otra temporada magistral de The Good Fight

    Los seguidores de The Good Fight (CBS) estamos expectantes, pues la cuarta temporada se ha visto obligada a terminar tres episodios antes de lo previsto debido a la pandemia de coronavirus y todavía no tenemos una fecha de vuelta. Pero también estamos contentos porque nos han regalado otra temporada magistral, con los privilegios, la desigualdad ante la ley y la corrupción judicial y económica como tramas principales.

    Privilegios judiciales

    Como ya comenté hace unas semanas en este blog, uno de los grandes arcos argumentales d esta cuarta entrega era cómo determinados poderes económicos obligaban a jueces a caer en la corrupción bajo amenazas y chantajes.

    Corrupción de Trump
    Usando sus clásicos vídeos musicales narran la sutil forma en que la corrupción llega a la legislación, a través de puertas traseras y privilegios presidenciales.

    El informe Memo 618 que vemos en el segundo episodio nos va a mostrar cómo una gran cantidad de magistrados han sucumbido y están prevaricando o dejando de cumplir su función en aquellos casos en los que están involucrados determinados agentes económicos. Y todo bajo la aprobación del Departamento de Justicia, como vemos en el último episodio, en el que Julius Cain es detenido tras intentar denunciar estos hechos.

    Acusación de soborno
    Inmediatamente después de realizar su denuncia contra el intento de corrupción judicial que ha sufrido, a Julius le ‘llueve’ una acusación de soborno.

    Privilegios económicos

    Privilegios también observamos por parte de los nuevos dueños del bufete, la multinacional STL Laurie, que urde todo tipo de tramas para quedarse con la firma y parece estar boicoteando algunos de sus casos principales.

    Privilegios para todo
    Lucca también experimenta su ración de privilegios por ser amiga de la famosísima multimillonaria Bianca.

    Además del elemento caricaturesco que presenta la decoración que han impuesto, vemos cómo despliegan todo su poder para conseguir lo que quieren, y sospecho que en el futuro sabremos quién ha sido el promotor inicial de esa adquisición.

    Rabiosa actualidad

    Uno de los puntos fuertes que ha tenido siempre The Good Figth es su conexión con la actualidad más rabiosa. Ya en The Good Wife sucedía, y se plasmaban en ficción casos que habían tenido lugar en la vida real, pero en esta secuela han mejorado todavía más su técnica.

    Presunta corrupción en el tema Epstein
    El último episodio de esta temporada toma pie de la presunta trama de corrupción en tratos a favor hacia Epstein para hacer una ficción realmente ingeniosa.

    Y es que han conseguido la maravilla de cuadrar su último episodio, The Gang Discovers Who Killed Jeffrey Epstein, con el estreno en Netflix de Jeffrey Epstein: Fifthy Rich (serie que tengo pendiente y de la que hablaré aquí en cuanto la vea).

    Epstein y Trump
    La imagen de Epstein y Trump que tanto está dando de qué hablar estos días está también perfectamente incorporada a la trama.

    En él, de manera magistral y paródica, el bufete entero, a petición del Estado, se embarca en averiguar si Epstein se suicidó en su celda o fue asesinado, y para ello crean una trama divertidísima en la que un supuesto peluquero de las estrellas habría recibido una nota cifrada para la novia de Epstein el mismo día que lo detuvieron.

    Muy actual es también el tema de los privilegios, el sexo y el género en las competiciones deportivas. Así, a Boseman le toca defender a una nadadora afroamericana de clase trabajadora que, tras mucho luchar por competir en la selección nacional, se ve relegada por otra nadadora.

    Privilegios de sexo en The Good Figth.
    Privilegios de sexo en The Good Figth.

    A lo largo del juicio se ve que la nadadora rival en realidad es una mujer que ha hecho la transición y a la que el comité parece haber dejado un tiempo extra para poder rebajar el nivel de testosterona.

    La trama señala las incongruencias e injusticias, y termina de manera que una tercera sea descalificada por tener altos niveles de la “hormona masculina”, pese a ser mujer. Un tema muy complicado y que está generando ríos de tinta.

    Esperemos que The Good Figth regrese pronto, porque eso también significará que toda esta pesadilla sanitaria habrá terminado.

  • Los Durrell estafa a los fanáticos de la Trilogía de Corfú

    Los Durrell estafa a los fanáticos de la Trilogía de Corfú

    La adaptación de una novela o una saga de culto suele ser una tarea complicada para contentar a los seguidores. Es algo sobre lo que he escrito en más de una ocasión en este blog a raíz de The Witcher, o incluso de Game of Thrones (que estuvo muy bien hasta que se desviaron de los libros). Pero cuando desvirtúas todo el contenido, como han hecho en Los Durrell, los más fieles solo pueden sentirse estafados y preguntarse qué pensaría el escritor si viese lo que se ha hecho con su obra.

    La idiosincrasia de la familia Durrell

    Desde el primer episodio se ve ya cómo la fantástica señora Durrell, siempre apaciguadora de las discusiones entre sus hijos y con un espíritu muy afable se presenta como una mujer amargada que reprocha continuamente a sus hijos no colaborar con las tareas de la casa, cosa que no sucedía en los libros.

    Además, presentan la situación económica de los Durrell como apretada, incluso llegando a la pobreza con sopas insípidas hechas tan solo de hierbajos, cuando el propio Gerald Durrell reconoce en sus libros que en aquella época gozaban de muy buena salud económica y que no pasaron aprietos de ningún tipo.

    Partiendo de esa base, la estancia entera en la isla cambia completamente. No es lo mismo ir holgado y poder alquilar las villas que quieras que entrar con dificultades económicas, no tener que comer y poner a trabajar a los hijos, otra cosa que en los libros no sucedía.

    La saga, para quien no la conozca, es absolutamente deliciosa. Son cinco años en los que una familia de origen británico que había vivido en India a todo trapo y había perdido a su padre, ingeniero de obras públicas, se muda a la maravillosa isla de Corfú a disfrutar del buen tiempo, de la naturaleza, de la gastronomía y de la vida ociosa. Nada que ver con este valle de lágrimas que es Los Durrell.

    Estos no son mis Durrell

    Además de la madre, Louise Durrell, los guionistas, productores y directores de esta serie de la cadena ITV, han desvirtuado completamente al resto de los personajes.

    Leslie aparece persiguiendo a mujeres corfiotas, enamorándose y peleándose con lugareños por despecho con escenas violentas que no tuvieron lugar en los libros.

    Margo, obligada a trabajar en la consulta de un doctor inventado, y sin ningún tipo de valía para ello. Y es cierto que Margo en los libros originales no presenta las cualidades literarias de Larry, o las naturalistas de Gerry, pero sí tiene sus propios intereses en las manualidades y la decoración.

    Larry quizás es el personaje que más se parece a la representación que hace su propio hermano en sus narraciones autobiográficas, pero las anécdotas que se le atribuyen son completamente inventadas y fuera de lugar.

    Lo que han hecho con el personaje de Gerry es más que una estafa. De protagonista indiscutible de su propio relato, con estupendas e interesantísimas historias de sus observaciones naturalistas en su etapa unschooler, ha pasado a ser una mera comparsa que va de acá para allá con muchos animales que no se sabe ni de dónde vienen.

    Se suma a esta decepción la pésima elección de personajes que conocen en su experiencia en Corfú, como Spiro, al que vemos como un dandi mediterráneo en lugar del entrañable y adusto regordete con bigotón y manos enormes. O el capitán Creech, que si bien ya era un viejo verde en los libros, nunca llegó a besar violentamente a la señora Durrell, y mucho menos ella a apuntarle con una escopeta (una reacción más propia del medio oeste americano que de la clase social a la que pertenecía esta familia).

    Spiro dandi, una estafa
    La representación de Spiro en Los Durrell dista mucho del personaje real que narra Gerry en sus libros.

    Exceso de tensión sexual y escenas innecesarias

    Pero quizá lo más ridículo de esta serie es la cantidad de escenas de tensión inventadas y completamente innecesarias que hay en cada episodio, como la tensión sexual entre la madre y el personaje de Sven, que está pésimamente reescrito a partir de otro que era amigo de Larry y que era muy querido por toda la familia.

    El personaje de Sven es una estafa
    Como seguidor de la Trilogía de Corfú me indigna profundamente ver las escenas de ligoteo y tensión sexual de la madre que jamás narró Gerry en sus libros. Y no es un arranque de mojigatería, es cuestión de ser fiel a la verdad.

    En todos los episodios hay un momento de suspense, bien por una apendicitis, una pelea de bar o robos completamente inéditos que nunca tuvieron lugar en los libros.

    Es la clásica producción mediocre en la que imaginas a los productores o los guionistas diciendo “hay que introducir algo de sexo o violencia“, cuando la narración de la Trilogía de Corfú precisamente lo que tiene de bello y original es que es el relato de unos años estupendos en los que a esa familia en realidad no le pasa nada, salvo la vida.

    Pero hay que ser muy buen narrador para contar una historia bella en la que no ocurra nada, como lo era Gerald Durrell hablando de esos años de su vida, o lo puede ser Paolo Sorrentino en una película como La gran belleza.

    Mi familia y otros animales de 2005

    Mi opinión sobre Los Durrell no se trata de una pataleta de fanático, pues en el lado opuesto a esta última adaptación se encuentran tanto la fantástica coproducción australiano-británica-estadounidense de 1987 como la película dirigida por Sheree Folkson en 2005.

    En este caso, que es el más reciente y el que más fácilmente se puede encontrar para ver, se reproducen fielmente el contexto y el carácter de cada uno de los personajes.

    Spiro bien hecho
    Este Spiro es idéntico a como lo describía Gerry Durrell en sus libros.

    Mi familia y otros animales, que toma el nombre del primer libro de la Trilogía de Corfú, es un film apacible, en el que, como en las novelas, la familia Durrell disfruta de unos maravillosos años en la isla de Corfú. Sin penurias económicas, sin situaciones violentas inventadas, con un Gerry narrador y protagonista y con unos personajes autóctonos realmente fieles a las descripciones que se daban de ellos en la saga.

    mi familia y otros animales
    La película de Mi familia y otros animales de 2005 es la que más fielmente representa a la familia Durrell.

    La banda sonora también acompaña ese ambiente siempre festivo y de verano eterno que vivió esta fantástica familia durante cinco años.

    Para quien quiera acercarse a esta historia, es mejor hacerla a través de esta película y, por supuesto, de los libros, en los que se narra de primerísima mano.

  • Humor negro realizado por mujeres: las comedias que no te puedes perder

    Humor negro realizado por mujeres: las comedias que no te puedes perder

    Cuantas más series de humor negro pensado, dirigido y protagonizado por mujeres veo, más pena me da todo el tiempo que han sido condenadas al ostracismo en el mundo audiovisual, y más producciones quiero que hagan.

    En homenaje a todas las risas que me he echado en los últimos tiempos gracias al sanísimo e inteligentísimo sentido del humor de muchas creadoras, voy a hacer un listado de las comedias que no deberíais perderos:

    Broad City

    En alguna ocasión he mencionado esta serie de Ilana Glazer y Abbi Jacobson, dos humoristas que narran y protagonizan las peripecias de dos jóvenes judías en Nueva York. Drogas, sexo, precariedad laboral, relaciones familiares extravagantes… todo en esta comedia es fuente de inagotables risas.

    Broad City es de esas series de las que siempre recordarás momentos absolutamente desternillantes.

    Russian Doll

    Russian Doll ha sido una de las mejores series que he visto últimamente. Confieso que saber que había sido creada por Natasha Lyonne (Amy Poehler y Leslye Headland son las otros artífices de esta maravilla) me había generado altísimas expectativas, y las ha superado con creces.

    Para quienes no os suene ese nombre, Lyonne representa a uno de los personajes más lúcidos y tragicómicos de una de las series de culto de la década: Orange is the New Black, de la que he hablado en varias ocasiones en este blog.

    Russian Doll es una versión mejoradísima del Día de la Marmota. En ella, la programadora de videojuegos Nadia Vulvokov, una treintañera inteligente y un tanto cínica, experimenta una y otra vez su muerte el día de su trigésimo noveno cumpleaños.

    Poco a poco tendrá que ir  intentando vivir el máximo tiempo posible de ese día para averiguar qué está pasando.

    Better Things

    Otra estupenda serie de humor creada y protagonizada por una mujer de extraordinaria fuerza es Better Things, de Pamela Adlon (y su amigo y compañero de comedia Louis C.K.).

    Adlon, que dedica esta serie autobiográfica a sus hijas, interpreta su propio papel de madre soltera que cría a tres niñas de edades distintas y mantiene a un exmarido inútil que se desentiende del cuidado de su progenie, todo ello a la vez que se gana la vida actuando en aquello para lo que la llaman, algunas veces ridículo, otras, ciertamente gratificante.

    Humor de mujeres
    Visitas a ginecólogos y médicos en clave de humor, uno de los alicientes de Better Things.

    La maternidad de la actriz Sam Fox es caótica a la vez que preciosamente efectiva. Atendiendo como puede a los contratiempos diarios que se le presentan, aunque sus hijas le reclaman constantemente más atención y se quejan de su falta de presencia, lo cierto es que siempre la tienen ahí para ayudarlas. Y todo eso sin dejar de lado a sus amistades, las risas y, cómo no, los ligues, en muchos casos hilarantemente absurdos.

    Fleabag

    Otra maravilla del humor creado por mujeres es Fleabag, una comedia británica de Phoebe Waller-Bridge, que además es su protagonista.

    Fleabag es una emprendedora inglesa que acaba de perder a su madre hace tres años, víctima de un cáncer, y a su socia en la cafetería mientras intentaba vengarse de una infidelidad de su pareja. En medio de todo ese trauma, no deja de tomar decisiones terribles y de conocer personajes extraños con los que termina de maneras poco correctas.

    Se trata de una mujer ingeniosa y atrevida, una antiheroína capaz de hacerte conmover y al minuto poner cara de desaprobación y preguntarte “¿pero cómo es capaz de hacer esto a esta persona que tanto la quiere?”.

    Ya era hora de que en las series apareciesen personajes femeninos cómicos capaces de generar repulsión con un comportamiento deliberado.

    Aunque solo sea por ese momento en que se masturba con un discurso de Obama y miente a su pareja sobre el tema, ya merece la pena darle una oportunidad.

    Undone

    Mención especial se merece Undone, una serie que combina animación con cuadros pictóricos para crear un mundo en el que todo es posible.

    Undone es obra de Raphael Bob-Waksberg (creador de BoJack Horseman) y Kate Purdy, que, en mi opinión, es quien pone el elemento esencial al introducir la enfermedad mental en la ecuación de una serie que parece que es de fantasía, pero no.

    Y es que Kate Purdy, según ha narrado ella misma, ha temido durante muchos años desarrollar la esquizofrenia que parece que tuvo su abuela, y ha estado muy marcada por un cuadro de depresión y enfermedad mental.

    Undone, humor y enfermedad mental
    Alma, la protagonista de Undone, lidia con experiencias traumáticas, pero no deja de lado su mordaz sentido del humor.

    Undone es un bonito viaje a través del trauma experimentado por una joven con sordera, muy inteligente y crítica que, de repente, comienza a tener visiones en las que aparece su difunto padre. Una delicia que rompe todos  los moldes del humor y lo onírico.

    Como veis, las palabras más usadas para este post han sido “humor” e “inteligente”. Si no habéis visto estas series, ya estáis tardando.

  • Jóvenes supervivientes en un mundo corrupto y hostil: Euphoria

    Jóvenes supervivientes en un mundo corrupto y hostil: Euphoria

    Terminada la primera y hasta ahora única temporada de Euphoria (no sé cómo esperé tanto para verla), puedo afirmar que la posiciono directamente en el ranking de las diez mejores series de todos los tiempos. Por diversas razones, pero sobre todo, por plasmar la realidad en la que viven inmersos los jóvenes, rodeados de presión y en un mundo que no parece tener mucho futuro.

    Jóvenes en una olla a presión

    La sensación que más acompaña durante todos los episodios es el desasosiego, el continuo sobresalto y la presión a los que están sometidos los jóvenes protagonistas (sobre todo las jóvenes protagonistas, en femenino) dista mucho de la adolescencia que tuvimos quienes nacimos en los 70.

    Jóvenes que sufren machismo
    Algunos personajes, como el de Cassie, sufren continuamente abusos y machismo por parte de sus compañeros.

    Si bien teníamos nuestros propios problemas derivados de la adolescencia, conviene recordar que creíamos tener un buen futuro por delante si hacíamos todo correctamente, es decir, si nos aplicábamos y utilizábamos el instituto como trampolín a la universidad o a un trabajo. Porque, de aquella, había la esperanza de encontrar trabajo incluso si abandonabas los estudios.

    El trasfondo de Euphoria es el de un mundo cada vez más decrépito, contaminado, frívolo y extremista en el que los jóvenes van a tener que desenvolverse sin ninguna herramienta, porque los adultos no sabemos qué va a pasar, ni lo podemos intuir, a todos los niveles, empezando por el más fundamental, como es la supervivencia de nuestro entorno con el cambio climático.

    Jóvenes en la era de las redes sociales

    Las jóvenes que protagonizan Euphoria, además de sufrir el machismo, el clasismo, la transfobia y la gordofobia, ven incrementada la presión por las omnipresentes redes sociales y un entorno de Internet cada vez más peligroso para ellas.

    Ciberbullying, acoso sexual, violaciones, corrupción de menores, violencia de género y bullying son el pan de cada día para estas adolescentes a las que les cuesta pensar en su futuro porque apenas ven cómo salir de su presente.

    Corrupción adulta en Euphoria
    Sin duda, lo que más afecta a las vidas de los y las jóvenes de Euphoria es la corrupción adulta.

    La serie narra a la perfección los actos de culpabilización de comportamientos de chicas que, sin embargo, son bien vistos en sus congéneres masculinos, y cómo sus sentimientos y pensamientos más profundos importan poco a unos compañeros de instituto que las ven como y tratan como objetos de su propiedad.

    El acceso al uso de aplicaciones de todo tipo para tener citas, e incluso las de servicios sexuales, se presenta en toda la magnitud del problema. ¿Qué está haciendo y con quién tu hijo o hija adolescente con su móvil?

    Los padres se presentan todos bastante ajenos a las vidas de sus jóvenes retoños, pero a la luz de los testimonios de profesores que circulan por las redes, parece un reflejo desgraciadamente fiel de la realidad.

    ¿Cuáles son sus opciones? ¿Deberían controlar los teléfonos de sus hijos? La respuesta la da la propia serie con su guion. En mi opinión, un sí rotundo. Y ya no solo por lo que se puedan hacer entre ellos, sino porque hay todo un submundo de depredadores adultos acechándolos.

    Corrupción de adultos afecta a los jovenes
    La historia de abusos y corrupción del padre de Nate es probablemente la más escalofriante de toda la serie.

    Delicia audiovisual

    Euphoria es, además de un producto generacional, una maravilla del buen hacer audiovisual. Planos originales y atrevidos y una banda sonora trepidante, con canciones y ritmos contemporáneos muy bien elegidos (me quito el sombrero ante lo bien traído que está el “Malamente” de Rosalía en uno de los episodios) son señas de identidad de esta serie.

    Hasta el maquillaje que llevan las protagonistas en cada escena responde a necesidades del guion para plasmar sus emociones.

    Maquillaje de Jules en Euphoria
    El maquillaje de Jules, probablemente el más llamativo de toda la serie, aunque casi todas las protagonistas llevan su propio y marcado estilo particular, va transformándose a medida que la desesperación se apodera de ella.

    Otra cuestión muy positiva a nivel narrativo es que rompe con muchos tabúes sobre la adolescencia, adentrándose sin pudor en relaciones tóxicas, conductas sexuales, identidades de género, consumo de drogas, etc. y presentando las distintas aristas que tienen, sin maniqueísmos, pues no todas las conductas sexuales adolescentes son perjudiciales para ellos, ni todo el consumo de drogas tiene que ser abusivo, como sí le pasa a Rue, pero no le ocurre, por ejemplo, a las amigas de Jules.

    Relación entre Jules y Rue
    Se agradece, y mucho, que se presenten relaciones normalizadas y profundas entre personajes femeninos con distintas identidades de género.

    En definitiva, Euphoria es una serie sobre jóvenes desde una perspectiva muy profunda y con una calidad que dista mucho de las típicas series sobre adolescentes a las que nos tienen acostumbrados las cadenas de televisión.

    Una vez más, bravo por HBO. Esperamos ansiosos la próxima temporada.

     

  • La industria discográfica y su corrupción en Black Mirror

    La industria discográfica y su corrupción en Black Mirror

    El anterior post que escribí sobre la quinta temporada de Black Mirror lo hice antes de ver el último episodio, Rachel, Jack y Ashley Too, en el que se lanza una hipótesis bastante verosímil sobre los derroteros a los que podría llegar en un momento dado la industria discográfica.

    La explotación en la industria discográfica

    El episodio, protagonizado por Miley Cyrus (lo que da la extraña y terrible sensación de que tiene mucho de autobiografía con su etapa como Hannah Montana en Disney), explora la distopía tecnológica para lanzar hipótesis de hasta qué punto podría llegar un agente y una empresa discográfica con tal de que no se agote la gallina de los huevos de oro de un producto musical.

    Corrupción en las discográficas
    Ashley O podría ser la propia Miley Cyrus, Britney Spears o cualquier cantante explotada por la industria discográfica.

    Y digo “producto musical” conscientemente, a sabiendas de que la mayor parte de (por no decir toda) la oferta musical que se da desde el mercado discográfico para consumo adolescente, tanto masculino como femenino, son meros productos de marketing.

    Músicos y cantantes, especialmente los más jóvenes, sufren a diario la explotación de la industria discográfica, que los modifica, censura y lanza siguiendo unas directrices determinadas para tener éxito entre los niños y las niñas, inseguros y ávidos de referentes.

    En el episodio de Black Mirror, Ashley O (como he dicho más arriba, demasiado parecida a Hannah Montana) es un producto musical para consumo adolescente. La joven detrás de la máscara es una música talentosa que sueña sus canciones y las escribe al despertar, pero que no puede ser dueña de su propio destino ni trayectoria, pues su agente, encarnado por un tía despiadada y explotadora, no le permite salirse del estereotipo comercial.

    La inseguridad adolescente, objetivo de la industria corrupta
    La industria discográfica saca miles de millones de beneficios a costa de promover y explotar la inseguridad de muchos y muchas adolescentes.

    Quien conozca mínimamente la industria o se haya leído alguna biografía o autobiografía de artistas sabrá que esto ocurre a diario, también en el mundo de los actores, donde pequeñas promesas han sufrido abusos de todo tipo, incluidos los sexuales, y han sido expuestas a drogas con tal de que siguieran dando suculentos beneficios a representantes y productores.

    Puntos flacos del episodio

    Aunque no estoy en absoluto de acuerdo con quienes califican este episodio como una estafa y señalan que “Black Mirror ha perdido todo su encanto y se ha vuelto comercial”, tampoco puedo decir que, a pesar de lo brillante y lo valiente de exponer la corrupción de la industria discográfica, el capítulo ha flaqueado en muchos aspectos.

    Uno de ellos, quizá el más importante, es el rimbombante y americanizado final con persecución policial, derrota de los malos y final feliz en forma de grupo alternativo de postrock.

    escena estafa muy forzada
    Esta escena, y en general toda la parte final del episodio, está muy forzada.

    El despertar de la cantante del coma inducido por su propia agente para robarle las canciones también es demasiado fantasioso e inverosímil, colándose por una mansión muy vigilada al más puro estilo McGyver.

    Sobre la conciencia de Ashley dentro de una muñeca, que mucha gente ha criticado y ha señalado como excesiva e increíble, en este sentido sí que hay que reconocer que es un tema clásico de Black Mirror y, al menos en mi humilde opinión, no queda estrambótico en el conjunto, igual que la propia muñeca, producto de merchandising que podríamos encontrar perfectamente en cualquier estantería de centro comercial (este es más sofisticado, sí, pero todo se andará).

    La corrupción industria discográfica en las series

    La industria discográfica es un tema que, pese a ser muy jugoso y tener mucho para sacar, apenas se ha explorado en el mundo de las series.

    La corrupción y la mafia de la industria discográfica de los años 70 es el tema central de Vinyl, una serie que, si bien comenzaba con muchísima fuerza, tuvo tan poco éxito que fue cancelada, a pesar de contar con creadores y valedores como Terence Winter, Martin Scorsese y Mick Jagger.

    La corrupción y la mafia de la industria discográfica en Vinyl
    La corrupción y la mafia de la industria discográfica son protagonistas en Vinyl

    Violencia, drogas, excesos, avaricia, muertes… todo este cóctel que a nadie le resulta extraño cuando se habla de las grandes productoras discográficas, sin embargo, no había sido narrado hasta ese momento.

    En Treme, la rareza y maravilla de David Simon sobre el barrio de Nueva Orleans que lleva el mismo nombre, ambientada tras el desastre del huracán Katrina, se perciben pinceladas de lo que la industria quiere o rechaza y cómo esta afecta a los artistas, aunque de manera muy tangente.

    Por eso considero que este episodio de Black Mirror ha sido valiente al retomar esa denuncia de la corrupción en el mundo de las discográficas y hacerlo, además, de la mano de una artista que durante mucho tiempo fue considerada “juguete roto” y que ha tenido que luchar mucho para ser reconocida por su talento musical como es Miley Cirus.

    Seguiremos esperando nuevas temporadas.