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  • Literatura infantil y censura: lo que se pierden los niños

    Literatura infantil y censura: lo que se pierden los niños

    Hace un tiempo escribía en este blog sobre del intento frustrado de autocensura de HBO con Lo que el viento por su edulcoración del racismo. Hoy quiero centrarme en el tema de la literatura infantil y cómo esta ha pasado por un proceso de revisionismo similar, aunque con unos resultados mucho más visibles.

    La censura en la literatura infantil

    Cuando señalo que en la literatura infantil ha habido censura no estoy diciendo en absoluto que los niños pequeños puedan tener a su alcance contenidos violentos y que no se ajusten a su edad. Me refiero a cómo se han transformado, cercenado y prácticamente eliminado historias que pertenecían a clásicos de este género, y para todas las edades, además.

    Porque no es lo mismo leer la Cenicienta a niños y niñas de dos años que leerla con niños y niñas a partir de 5, con los que se puede establecer ya un pequeño debate sobre muchos temas, empezando por la visión de la mujer en el cuento.

    Charlie y la fábrica de chocolate
    Charlie y la fábrica de chocolate tiene muchas lecturas y muchas aristas. Si queremos buscarle tres pies al gato, los encontraremos, pero, ¿no será mejor hablar de estos temas abiertamente con los niños?

    Grandes obras de la literatura infantil como Charlie y la fábrica de chocolate o James y el melocotón gigante, de Roal Dahl, han sido censuradas en Estados Unidos por alentar el consumo de drogas, el racismo y la violencia; Harry Potter, de J.K. Rowling, fue censurado en Emiratos Árabes por incitar a la brujería, y en Texas (Estados Unidos) y Toronto (Canadá) fue denunciado para que se eliminaran de sus páginas la batalla contra los Muggles.

    Censura de Alicia en el país de las maravillas
    Alicia en el país de las maravillas también ha sido otro de los libros más censurados. Photo by Annie Spratt on Unsplash

    No es algo nuevo, ya en 1726 Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift, fue censurada por tratar temas de corrupción política, antibelicismo e injusticias de la colonización. Pero sorprende que nos encontremos en pleno siglo XXI con libros prohibidos en escuelas y con que hasta los propios escritores se autocensuren a la hora de crear.

    Los viajes de Gulliver, censurada por tratar la corrupción
    Los viajes de Gulliver, un clásico de la literatura.

    La literatura infantil “para”

    Cada familia es un mundo y sabrá y elegirá qué literatura infantil presentar a sus retoños (afortunadamente, cada vez más familias leen a sus hijos a diario, así que buenas noticias, pese a todo, hay). Pero en los grupos de recomendación de libros de lectura para niños cada vez se ven más “Necesito un cuento PARA que deje el pañal”, “Quiero un libro PARA que tenga mayor autoestima”, “¿Me podéis recomendar un libro PARA que no pegue en el parque?”, y en las contestaciones siempre salen a la luz los mismos libros edulcorados, sin apenas argumento ni personajes conflictivos, en los que todo transcurre maravillosamente bien y de los que el niño que lo reciba debe aprender su explícita y directa lección.

    Porque no se andan con sutilezas, ni se habla de los temas propuestos de manera indirecta o a través de metáforas. No: Pepito no es como sus amigos que van dejando caca por todas partes, él ya la hace en el orinal. Y ahora tienes que ser como él, no como su amigo, cuando la de su amigo es mucho más bonita y divertida (pienso yo).

    Pensar que un niño va a adelantar sus procesos fisiológicos o va a resolver un problema emocional con un libro tan simple es maravillosamente ingenuo. Digo maravillosamente porque es atribuir a la literatura un poder, que, si bien es cierto que tiene, para ejercerlo ha de ser de mayor calidad.

    Lo que se pierden los niños

    Cuando suavizamos las historias, ocultamos personajes y, en definitiva, censuramos, lo hacemos desde una perspectiva adulta por miedo a que les provoquen determinadas emociones, pero los niños ya tienen esos pensamientos y esas emociones.

    No hay más que escucharlos inventar historias para saber que son capaces de crear mundos imaginarios en los que suceden cosas mucho más terribles y temibles que un lobo comiéndose a una abuelita. Y desgraciadamente, con la vivencia que han tenido que experimentar por el confinamiento y el coronavirus, mucho más.

    Personajes malvados en la literatura infantil
    El lobo, un maravilloso animal que ha sido pintado tradicionalmente como personaje malvado debido al peligro que suponía para los humanos hace mucho tiempo. Photo by Thomas Bonometti on Unsplash

    Los personajes malvados, como he escuchado señalar a las expertas en literatura infantil Lara Meana y Beatriz Sanjuán, tienen un gran valor educativo porque les enseñan que no todo en la vida es sencillo y que se encontrarán con situaciones en las que tendrán que defenderse.

    Por otra parte, aunque nosotros vemos a algunos personajes como seres malignos a evitar, los niños en muchísimos casos son capaces de verles un lado cómico, e incluso de empatizar con ellos, ampliando así su pensamiento crítico. Porque no todo es blanco y negro y en la escala de grises muchas veces es donde se halla la respuesta.

  • Decadencia y sacrificios, trepidante temporada de Ozark

    Decadencia y sacrificios, trepidante temporada de Ozark

    Pues ya ha pasado otra temporada trepidante de Ozark (Netflix) en la que hemos podido presenciar mucha violencia, muchos entramados de corrupción entre políticos y narcotraficantes y todo el despliegue de ingenio al que nos tiene acostumbrados la serie, aunque sus personajes se ven afectados por una más que lógica decadencia, dadas sus circunstancias, y obligados a realizar sacrificios dignos de religiones antiguas.

    Ascenso y sacrificios de Wendy Byrde

    Esta temporada comenzaba con una Wendy Byrde pletórica que, tras la bendición de Helen Pierce y el líder del cartel mexicano, lanzaba la idea de ampliar el negocio abriendo otro casino.

    En la temporada anterior Wendy fue una pieza clave, dado su historial político como gestora de campañas y elecciones. A través de todo tipo de artimañas, la vimos aprovecharse de la corrupción de los políticos y los empresarios locales para obtener la que parecía imposible licencia para construir un casino.

    Wendy Byrde pletórica - corrupción
    Wendy Byrde pletórica en la presentación de su fundación, antes de realizar el mayor de sus sacrificios.

    En esta, junto con Helen Pierce, conforman un dúo de tiburones despiadadas que no tienen ningún reparo en destrozar familias y mandar a matar a quien haga falta con tal de salirse con la suya.

    Pero Wendy no contaba, en primer lugar, con que Marty estuviese en contra y boicotease sus planes, algo que le generó un problema grande con Navarro, el jefe del cartel. Y mucho menos con que su hermano, Ben, se instalase en sus vidas y dejase de tomar su medicación, lo que supuso un problema mucho mayor y el más grande de los sacrificios que había realizado hasta ahora.

    decadencia y sacrficios de Wendy Byrde
    Wendy intenta salvar la vida de Ben, pero una persona tan frágil y bella no puede vivir en un entorno como el de Ozark.

    Así, la Wendy Byrde que veíamos rebosante de ambición y recursos, poco a poco fue transformándose para terminar en una decadencia de tal calibre que la llevó a una traición de la que probablemente no se recupere.

    Decadencia y ascenso de Marty

    El ingenioso Marty en esta temporada aparece más apagado que en las anteriores, y reticente a seguir en el negocio, o por lo menos, a ampliarlo.

    Desconfiar de su mujer le lleva a cometer errores e imprudencias y a un viaje inesperado a México en el que Omar Navarro, de un modo narco-socrático (este palabro me lo he inventado, pero pienso que describe a la perfección esa experiencia iniciática de Marty en la finca de Navarro) descubre qué es lo que realmente quiere. Y lo quiere todo. Tiene la misma ambición que su mujer, y espera conseguir algo tan complicado como lograr que una agente del FBI convencida y con ideales transite por la senda de la corrupción.

    Así, poco a poco, mientras su mujer va cayendo en la decadencia, Marty vuelve a florecer para sostener a la familia, porque siempre tiene que haber al menos uno al 100% para evitar la muerte de todos.

    Mientras, los niños, que cada vez son menos niños y más adultos, y más con toda la información que manejan, viven sus propias experiencias de amistades, amores y desamores en el peor de los entornos, rodeados de hijos de mafiosos como sus propios padres.

    Podría decirse que Ozarks es el antiverano azul.

    Los sacrificios de Ruth Langmore

    Mientras los Byrde parece que siguen saliéndose una y otra vez con la suya, sus propios problemas y su egoísmo los hacen tan ombliguistas que no ven que ante sus ojos se está preparando una gran coalición de quienes pudieron haber sido sus aliados, e incluso lo fueron, y, por diversas razones, se convirtieron en sus enemigos.

    Los Byrde y Ruth Langmore - sacrificios
    Los Byrde cometen el fallo de no apoyar a Ruth en la única cosa que les ha pedido, y esto será también otro de sus sacrificios, el de su mejor aliada.

    La clave para la próxima temporada será, sin duda, Ruth Langmore, uno de los personajes más interesantes e inteligentes que ha dado la pequeña pantalla, que ante la traición de Wendy a su propio hermano y la revisión de sus actos, pues se ha dado cuenta de que desde que los Byrde aterrizaron en Ozarks solo ha hecho sacrificios por ellos, decide irse con la sociópata de Darlene Snell.

    Y es que se avecina una guerra encarnizada con los mafiosos locales, que conocen la forma de trabajar de los Byrde y no dudarán en usar todo lo que saben de ellos para atacarlos.

    Los entramados y la corrupción

    Mientras luchan por salvar por sus vidas y enfrentan a sus enemigos, además de sortear la vigilancia permanente del FBI, los negocios deben continuar “as usual”, así que vemos en esta temporada también los tejemanejes y la corrupción sistémica, esta vez a través de la fundación que crea Wendy Byrde.

    BFF (Byrde Family Foundation) es otra herramienta más para el lavado de dinero, y con la cual Wendy puede, además, suplir su necesidad de notoriedad y protagonismo político. Como señala Omar, “ella lo quiere todo”. No solo pretende salvar su vida, como parecen ser las intenciones de Marty, sino también constituirse en un elemento de poder local.

    Para ello, crea esta fundación, cuya gala se ve truncada por un ataque psicótico de su hermano (aunque cabría preguntarse si no es el único cuerdo de todos).

    A través de ella, Wendy pretende dar cabida a sus paradójicas inclinaciones demócratas, a pesar de haberse aliado con todos los republicanos para las licencias de los casinos. Un ejercicio de brillante hipocresía y flexibilidad moral.

    En cada temporada de Ozark suceden tantas cosas que podría dedicar horas y horas a desgranarlas todas, pero prefiero que si alguien todavía no la ha visto, vaya corriendo a hacerlo. No defrauda.

  • Encubrimiento y cultura del silencio en The Morning Show

    Encubrimiento y cultura del silencio en The Morning Show

    Este confinamiento me está dando tiempo para ver muchas series que tenía pendientes, como The Morning Show, la puesta de largo de Apple TV+ que trata sobre el acoso sexual y su encubrimiento generalizado en entornos televisivos.

    El post entero contiene spoilers, así que, si todavía no la has visto, tenlo en cuenta y no te adentres demasiado.

    El elenco

    Uno de los puntos fuertes de esta serie es el elenco que la conforma. Jennifer Anniston, Steve Carell y Reese Whiterspoon imprimen una calidad tremenda a una producción que, de lo contrario, quizá hubiese pasado más desapercibida.

    Para algunos espectadores, entre los que me encuentro, esta se trata de una de las mejores actuaciones de Jennifer Anniston (no voy a negar que le tenía cierta manía en Friends, y a la serie entera). Borda su papel de presentadora del programa informativo matutino más famoso de Estados Unidos. Quizá también porque en sí misma, Alex Levy, su personaje, es la viva imagen de su público objetivo, mujeres estadounidenses de clase acomodada.

    Steve Carell, por su parte, interpreta el papel de copresentador acusado de acoso sexual y presunta víctima del movimiento #MeToo. Y tiene enjundia que precisamente sea este actor quien protagonice esta serie, pues ya su personaje de director en The Office era un tipo que se pasaba el día haciendo chistes sexistas e inapropiados (“That´s what she said”), pero con un aire de candidez, así que quien hiciese el casting sabía lo que tenía entre manos.

    Aborto en The Morning Show
    El personaje de Bradley Jackson es tan fresco y espontáneo que hasta confiesa en directo haberse practicado un aborto. En directo. En Prime Time. En Estados Unidos.

    Por su parte, Reese Witherspoon continúa su senda de producciones televisivas feministas, iniciada con la magnífica Big Little Lies, de la que os he hablado varias veces en este blog. Aquí hace de Bradley Jackson, una reportera de Virginia que no puede evitar decir las verdades a la cara y tener conflictos, incluso, con gente con la que no debería y de los que puede salir muy perjudicada.

    El resto de actores hacen su papel de forma más que solvente, con especial mención a Billy Crudup, que interpreta a Cory Ellison, presidente recién nombrado de la división de informativos, un tipo inteligente, astuto y que instiga toda la revolución que va a haber en el programa, aunque con el objetivo de medrar (veremos qué papel le dan en la siguiente entrega).

    Personaje de Cory
    Cory Ellison es probablemente el personaje más extraño de toda la serie, siempre empujando a los demás a actuar, con el objetivo de medrar, pero también de divertirse, pues es un cínico en toda regla.

    #MeToo

    Otro de los puntos fuertes que tiene la series es que, aunque resulta muy evidente por los primeros planos que le dedican a las que luego sabremos que fueron las víctimas de Mitch Kessler, los hechos no se narran hasta casi el final de la primera temporada (ya hay segunda en marcha).

    Y es que, durante los primeros episodios, se puede ver a un Kessler deprimido, haciéndose la víctima y quejándose de que el movimiento #MeToo, del que él tanto ha informado y con cuyas víctimas él tanto se ha solidarizado en antena, ahora se ha descontrolado y ya se acusa a gente que no ha hecho nada, como él.

    Encubrimiento generalizado
    Una de sus víctimas es quien acusa a Kessler ante Recursos Humanos.

    Nada más lejos de la realidad, pues, según se van desentrañando los hechos, se ve que, si bien no emplea la violencia para sus actos, sí fuerza a muchas de sus compañeras amparándose en el miedo de estas a ser despedidas, e incluso en el respeto que les infunde su jefe.

    El poder y el privilegio como armas para la impunidad ante el acoso sexual, y el encubrimiento como modus operandi del resto del equipo es algo habitual en la industria del entretenimiento, como hemos podido ir comprobando tras casos como el del condenado Harvey Weinstein. Ni siquiera es necesario realizar amenazas explícitas.

    Machismo despiadado e hipócrita

    En The Morning Show se muestra, además, la hipocresía de quienes aseguran haber tomado la medida de expulsar a Kessler por sus conductas inapropiadas mientras simultáneamente están buscando cómo expulsar del programa a Alex Levy porque la consideran “vieja” y sin “química” con el presentador.

    En este sentido Jennifer Anniston imprime al personaje de Levy la fuerza de la mujer que llega al culmen de su carrera y se ve abocada a enfrentarse a todo el “club de machitos” para mantener su estatus en el programa.

    Encubrimiento y corrupción
    Alex Levy sufre el machismo, pero a la vez ejerce opresión y machismo sobre las víctimas de su compañero.

    Levy mantiene a lo largo de toda la temporada conversaciones muy desagradables para poder seguir siendo la presentadora. Se ve, además, cómo ha tenido que renunciar a toda vida familiar, llevándose el rechazo de su hija, para poder estar en un puesto que, sin embargo, se da porque sí a un compañero suyo que no cesa de cometer delitos contra las mujeres (que ella también encubre, por supuesto).

    Encubrimiento de los compañeros y compañeras

    En el ambiente de trabajo que se muestra en The Morning Show hasta el aterrizaje forzoso de Bradley Jackson, lo habitual es que tanto hombres como mujeres hiciesen chistes y comentarios de mal gusto sobre las víctimas de Kessler.

    Encubrimiento y complicidad
    Mirar de otra manera a la víctima, reírse de ella, creer que ha mantenido relaciones sexuales por medrar… todo son formas de encubrimiento y complicidad.

    La propia Levy, como le señala Kessler, es la más cruel y despiadada con las chicas. No hace falta ser hombre para ser cómplice.

    Es la cultura del silencio sobre los actos de violencia y de encubrimiento y culpabilización de la víctima. Nadie quiere ver que su jefe es un depredador y, sin embargo, piensan en sus víctimas como unas trepas que se acuestan con él porque quieren dar un empujón a su carrera profesional.

    Encubrimiento y corrupción empresarial

    En la cima de todo el encubrimiento se encuentra el presidente de la cadena, que cuando una de las víctimas acude a él llorando para pedir ayuda por lo que le ha ocurrido, le pide que no lo diga en alto e inmediatamente le da un ascenso.

    Corrupción empresarial en The Morning Show
    En la cúspide del encubrimiento y la corrupción empresarial se sitúa el presidente de la cadena.

    En The Morning Show se hace una gran denuncia de la corrupción empresarial, que se manifiesta también en censura de noticias que perjudican a la clase social a la que pertenecen tanto su presidente como los anunciantes. Y es el propio presidente contrata a una investigadora privada para que culpe a otra persona de sus propios delitos. Nada que no ocurra en el mundo real.

    La moraleja que nos deja esta serie es la necesidad de exponer a los depredadores sexuales y enfrentarnos a todos los estamentos que se intenten interponer en el camino, pero manteniendo a la vez seguras a sus víctimas, pues son las que sufren por partida doble y triple el abuso y la corrupción generalizada del sistema.

  • Misterio, prostitución y tejemanejes de la CIA en The New Pope

    Misterio, prostitución y tejemanejes de la CIA en The New Pope

    Ya he escrito alguna vez sobre lo magistrales que son ambas entregas de la serie de ficción de Sorrentino sobre el Vaticano (HBO): The Young Pope y The New Pope. Hoy me quiero detener en varios aspectos de la última entrega que no he visto muy comentados en blogs y redes sociales: el misterio de la propia creencia, la prostitución y las injerencias de actores políticos externos.

    Se trata de un post repleto de SPOILERS, así que, si no quieres que te arruine la serie, no sigas.

    El Misterio con mayúsculas

    Comienzo por la parte más religiosa, aunque no por ello menos blasfema de The New Pope, la que corresponde al misterio, a la revelación misma de la deidad en la figura de Lenny Belardo (increíblemente interpretado por Jude Law).

    Ambos Papas se presentan como farsantes.
    Ambos Papas se presentan a la vez como farsantes y grandes personas entregadas a la Iglesia.

    Lenny Belardo se manifiesta como un santo capaz de obrar milagros tan dudosos desde el punto de vista moral como matar a su sucesor, un Papa franciscano dispuesto a entregar las riquezas de la Iglesia Católica a los pobres, simplemente moviendo un dedo desde su coma. Un dios un tanto extraño este que se revela para mantener el estatus quo y la corrupción de su institución.

    Belardo despierta tras meses inconsciente y parece conocedor de muchos secretos que han tenido lugar en su ausencia, pero, según vamos conviviendo más con el personaje, vemos que es un megalomaníaco con complejo de Dios y ni él mismo sabe reconocer sus propios límites.

    No obstante, en esta ensoñación fantástica que son estas creaciones de Sorrentino, siempre queda lugar a la duda, y su muerte en la Plaza de San Pedro en un stage diving (zambullida desde el escenario) que daría mucha envidia al propio Iggy Pop queda envuelta en un halo de misterio y divinidad.

    stage diving
    La escena del Papa Pío XIII haciendo un lanzamiento desde el escenario quedará grabada en nuestras retinas para siempre.

    ¿Es Lenny Belardo un santo o un farsante? ¿Se manifiesta dios para que todo en el Vaticano siga como está?

    Fruto de estos delirios se genera, asimismo, un fanatismo que deriva en un grupo terrorista similar al islámico, porque el paroxismo religioso es idéntico en las distintas creencias.

    Prostitución y doble moral

    Otra de las temáticas que más se tratan en esta secuela es la prostitución, presuntamente instaurada en el seno de la Iglesia tanto dentro de la curia como entre la sociedad laica que la sostiene.

    Resulta sobrecogedora y aterradora a partes iguales la red de prostitución de mujeres requerida por jueces, médicos y altos funcionarios para satisfacer las necesidades de sus hijos discapacitados. El espectador se queda perplejo ante el nivel de blasfemia o de realismo, preguntándose eternamente si existe tal trama en la realidad y asombrándose pensando en la sola posibilidad.

    En este sentido, el tema de la prohibición del aborto por parte de la Iglesia se enfoca desde un ángulo duro, no apuntando hacia entrañables bebés, sino hacia preadolescentes y adolescentes ya desarrollados. Incluso en uno de los casos, en los que Lenny intenta mediar haciendo un milagro, se ve a una madre creyente completamente destrozada por ver a su hijo con espina bífida postrado en una cama. La dicha de la maternidad convertida en una penitencia, el arrepentimiento de haber tenido a un hijo que sufre a diario.

    Menos empatía provoca en el espectador la corrupción moral de los cardenales en orgías con prostitutas, algunas de ellas menores, y con la misma crudeza nos la presenta Sorrentino, y en este caso quizá produce más repugnancia por los escándalos sexuales que ha habido en la Iglesia y que en una serie tan crítica como esta no se podían dejar pasar.

    Las monjas del Vaticano

    Mención especial merece el tratamiento que en esta entrega se ha dado a las monjas que trabajan laboriosamente en el Vaticano, presentadas como unas mujeres explotadas en una institución patriarcal que las tiene para cubrir los cuidados básicos, pero a la vez como sujeto y objeto de deseo.

    Embarazos no deseados, acoso sexual entre las propias hermanas, intentos de huelga y sabotaje para ser tenidas en cuenta… me atrevería a decir que es una de las producciones más valientes y extravagantes a la hora de representar un convento.

    Eso sin contar las introducciones y los cierres de los episodios, en los que las monjas se deshacen de los hábitos para bailar y contornearse sensualmente al ritmo de música electrónica, o la blasfemia de sugerir excitación sexual a la encargada del cuidado de Lenny Belardo durante su convalecencia.

    Sorrentino impresiona con una osadía tras otra, y de una manera tan elegante, además, con una fotografía y unos planos tan perfectos que uno empieza a creer que va a tener síndrome de Stendhal.

    El misterio de la CIA

    En esta temporada se desvela, además, el misterio de un personaje que parecía manejar los hilos del Vaticano, Bauer, sin saberse exactamente cómo ni por qué.

    Bauer es un tipo extravagante, que, junto con el Secretario de Estado del Vaticano, Voiello, maquina para que nada cambie. Tanto él como Voiello personifican la corrupción y, sin embargo, terminan siendo los personajes menos extraños de todos los que se pasean por la serie.

    Bauer intriga para terminar con Papas incómodos y parece saber más que los propios cardenales sobre qué se cuece dentro de los propios muros de la sede de la Iglesia.

    corrupción Bauer
    Bauer es uno de los personajes más intrigantes y cargados de misterio de toda la serie.

    Será al final, cuando se van cerrando todas las tramas, cuando sepamos, sin que nos lo lleguen a decir explícitamente tampoco y a través de uno de tantos diálogos espléndidos con Voiello sobre el poder, que se trata de un agente de la CIA y que su siguiente destino es Corea.

    Paolo Sorrentino nos vuelve a descubrir una vez más que es un genio de la narración. Pocos guionistas y directores consiguen unos diálogos tan profundos y coreografiados que se queden grabados en la memoria, y una poesía visual tan completa en cada una de sus producciones.

  • Los Durrell estafa a los fanáticos de la Trilogía de Corfú

    Los Durrell estafa a los fanáticos de la Trilogía de Corfú

    La adaptación de una novela o una saga de culto suele ser una tarea complicada para contentar a los seguidores. Es algo sobre lo que he escrito en más de una ocasión en este blog a raíz de The Witcher, o incluso de Game of Thrones (que estuvo muy bien hasta que se desviaron de los libros). Pero cuando desvirtúas todo el contenido, como han hecho en Los Durrell, los más fieles solo pueden sentirse estafados y preguntarse qué pensaría el escritor si viese lo que se ha hecho con su obra.

    La idiosincrasia de la familia Durrell

    Desde el primer episodio se ve ya cómo la fantástica señora Durrell, siempre apaciguadora de las discusiones entre sus hijos y con un espíritu muy afable se presenta como una mujer amargada que reprocha continuamente a sus hijos no colaborar con las tareas de la casa, cosa que no sucedía en los libros.

    Además, presentan la situación económica de los Durrell como apretada, incluso llegando a la pobreza con sopas insípidas hechas tan solo de hierbajos, cuando el propio Gerald Durrell reconoce en sus libros que en aquella época gozaban de muy buena salud económica y que no pasaron aprietos de ningún tipo.

    Partiendo de esa base, la estancia entera en la isla cambia completamente. No es lo mismo ir holgado y poder alquilar las villas que quieras que entrar con dificultades económicas, no tener que comer y poner a trabajar a los hijos, otra cosa que en los libros no sucedía.

    La saga, para quien no la conozca, es absolutamente deliciosa. Son cinco años en los que una familia de origen británico que había vivido en India a todo trapo y había perdido a su padre, ingeniero de obras públicas, se muda a la maravillosa isla de Corfú a disfrutar del buen tiempo, de la naturaleza, de la gastronomía y de la vida ociosa. Nada que ver con este valle de lágrimas que es Los Durrell.

    Estos no son mis Durrell

    Además de la madre, Louise Durrell, los guionistas, productores y directores de esta serie de la cadena ITV, han desvirtuado completamente al resto de los personajes.

    Leslie aparece persiguiendo a mujeres corfiotas, enamorándose y peleándose con lugareños por despecho con escenas violentas que no tuvieron lugar en los libros.

    Margo, obligada a trabajar en la consulta de un doctor inventado, y sin ningún tipo de valía para ello. Y es cierto que Margo en los libros originales no presenta las cualidades literarias de Larry, o las naturalistas de Gerry, pero sí tiene sus propios intereses en las manualidades y la decoración.

    Larry quizás es el personaje que más se parece a la representación que hace su propio hermano en sus narraciones autobiográficas, pero las anécdotas que se le atribuyen son completamente inventadas y fuera de lugar.

    Lo que han hecho con el personaje de Gerry es más que una estafa. De protagonista indiscutible de su propio relato, con estupendas e interesantísimas historias de sus observaciones naturalistas en su etapa unschooler, ha pasado a ser una mera comparsa que va de acá para allá con muchos animales que no se sabe ni de dónde vienen.

    Se suma a esta decepción la pésima elección de personajes que conocen en su experiencia en Corfú, como Spiro, al que vemos como un dandi mediterráneo en lugar del entrañable y adusto regordete con bigotón y manos enormes. O el capitán Creech, que si bien ya era un viejo verde en los libros, nunca llegó a besar violentamente a la señora Durrell, y mucho menos ella a apuntarle con una escopeta (una reacción más propia del medio oeste americano que de la clase social a la que pertenecía esta familia).

    Spiro dandi, una estafa
    La representación de Spiro en Los Durrell dista mucho del personaje real que narra Gerry en sus libros.

    Exceso de tensión sexual y escenas innecesarias

    Pero quizá lo más ridículo de esta serie es la cantidad de escenas de tensión inventadas y completamente innecesarias que hay en cada episodio, como la tensión sexual entre la madre y el personaje de Sven, que está pésimamente reescrito a partir de otro que era amigo de Larry y que era muy querido por toda la familia.

    El personaje de Sven es una estafa
    Como seguidor de la Trilogía de Corfú me indigna profundamente ver las escenas de ligoteo y tensión sexual de la madre que jamás narró Gerry en sus libros. Y no es un arranque de mojigatería, es cuestión de ser fiel a la verdad.

    En todos los episodios hay un momento de suspense, bien por una apendicitis, una pelea de bar o robos completamente inéditos que nunca tuvieron lugar en los libros.

    Es la clásica producción mediocre en la que imaginas a los productores o los guionistas diciendo “hay que introducir algo de sexo o violencia“, cuando la narración de la Trilogía de Corfú precisamente lo que tiene de bello y original es que es el relato de unos años estupendos en los que a esa familia en realidad no le pasa nada, salvo la vida.

    Pero hay que ser muy buen narrador para contar una historia bella en la que no ocurra nada, como lo era Gerald Durrell hablando de esos años de su vida, o lo puede ser Paolo Sorrentino en una película como La gran belleza.

    Mi familia y otros animales de 2005

    Mi opinión sobre Los Durrell no se trata de una pataleta de fanático, pues en el lado opuesto a esta última adaptación se encuentran tanto la fantástica coproducción australiano-británica-estadounidense de 1987 como la película dirigida por Sheree Folkson en 2005.

    En este caso, que es el más reciente y el que más fácilmente se puede encontrar para ver, se reproducen fielmente el contexto y el carácter de cada uno de los personajes.

    Spiro bien hecho
    Este Spiro es idéntico a como lo describía Gerry Durrell en sus libros.

    Mi familia y otros animales, que toma el nombre del primer libro de la Trilogía de Corfú, es un film apacible, en el que, como en las novelas, la familia Durrell disfruta de unos maravillosos años en la isla de Corfú. Sin penurias económicas, sin situaciones violentas inventadas, con un Gerry narrador y protagonista y con unos personajes autóctonos realmente fieles a las descripciones que se daban de ellos en la saga.

    mi familia y otros animales
    La película de Mi familia y otros animales de 2005 es la que más fielmente representa a la familia Durrell.

    La banda sonora también acompaña ese ambiente siempre festivo y de verano eterno que vivió esta fantástica familia durante cinco años.

    Para quien quiera acercarse a esta historia, es mejor hacerla a través de esta película y, por supuesto, de los libros, en los que se narra de primerísima mano.

  • Cuarentena: nuevas series para amenizar el tiempo (Parte II)

    Cuarentena: nuevas series para amenizar el tiempo (Parte II)

    #Yomequedoencasa, ya os lo dije en otro post. Y todos tendríamos que hacer esta cuarentena si queremos frenar la curva de contagios del coronavirus, sin andar buscando excusas para salir a la calle cada poco, que es lo que desgraciadamente se sigue viendo. ¿Y cómo hago para no querer arrancarme los ojos? Pues aprovecho para ver todas las series que tenía pendientes y a las que no conseguía llegar por el ritmo frenético del trabajo.

    Hoy traigo aquí el listado de las nuevas series a las que estoy empezando a hincar el diente.

    Cuarentena con novedades seriéfilas

    I am not okey with this, de Netflix, es la primera de las nuevas series que he decidido ver en esta cuarentena, y de momento no puedo estar más satisfecho de la elección. Para poneros en antecedentes, no se trata de una serie de adolescentes más, sino que combina la crudeza de Euphoria con la fantasía de series de superhéroes que más bien son antihéroes, como The Boys.

    Descripción Una adolescente atraviesa las complejidades de la escuela secundaria, la familia y su sexualidad.
    Sydney atraviesa las complejidades de la escuela secundaria, la familia y su sexualidad.

    Irreverente y con personajes bien definidos, creo que va a ser uno de los mejores descubrimientos del año.

    Evil, del canal SyFy, será la segunda, por diversas razones. En primer lugar, porque se trata de una nueva creación de Robert y Michelle King, el matrimonio que tantos buenos ratos me ha hecho pasar con The good wife, The good fight o BrainDead.

    En este caso, aunque parece que por primera vez en sus series, no van a tratarse temas políticos, la mezcla de humor, terror, thriller psicológico y un enfoque esotérico de la Iglesia Católica, promete.

    evil syfy series para la cuarentena
    Evil es la nueva propuesta de Robert y Michelle King.

    Aunque The Morning Show (Apple TV+) la estrenaron en noviembre de 2019 para mí es una de las grandes pendientes, así que voy a empezarla en esta cuarentena. Jennifer Aniston y Reese Witherspoon sobre el fenómeno #MeToo es algo que no me quiero perder.

    Tampoco me perdería por nada del mundo a Al Pacino cazando y torturando nazis en Hunters, de Amazon Prime Video, una serie que nace con mucha polémica en esta sociedad de lo políticamente correcto, pero que promete ser una maravilla del humor negro.

    Y humor negro parece que tiene también, y en grandes cantidades, otra de las propuestas que me hago a mí mismo para esta cuarentena: Exit, de Filmin, una producción noruega sobre la corrupción moral y los excesos de los directivos de entidades financieras.

    Estas son, de momento, mis apuestas para estos días. #Yomequedoencasa con ellas. Y vosotros, ¿con cuáles vais a matar pasar el tiempo?

  • Obsesión por Fleabag: la comedia dramática que rompe moldes

    Obsesión por Fleabag: la comedia dramática que rompe moldes

    Hace poco compartí en este mismo blog un artículo sobre las comedias negras escritas y/o dirigidas por mujeres que estaban logrando hitos. Hoy me detengo en una de ellas en especial, que me ha provocado una auténtica obsesión, Fleabag (BBC Three en coproducción con Amazon Studios).

    Por qué obsesión

    Fleabag es una serie de episodios cortos que consigue romper al espectador, tanto por las risas como por la crudeza de emociones. En las dos únicas temporadas que tiene hasta la fecha ha conseguido culminar dejándonos boquiabiertos y completamente quebrados, deseando un final un poco más feliz para la protagonista.

    Mi obsesión tras la magistral segunda temporada viene del deseo (compartido con millones de personas) de que haya una tercera en la que podamos ver a una Fleabag encontrando la felicidad que se ha ganado después de tanta penitencia.

    Pero parece que Phoebe Waller-Bridge no tiene ninguna intención de alargar las peripecias de su protagonista y nos va a dejar con ese sabor agridulce que tan bien sabe guionizar.

    Las grandezas de Fleabag

    Los primeros tres episodios de esta tragicomedia parecen una sucesión de anécdotas tristes e incómodas de una joven acomodada y caprichosa que hace daño gratuito a todos los que la rodean.

    Fleabag y Boo
    La verdadera relación de la protagonista con sus más allegados se va descubriendo poco a poco en cada episodio.

    Sin embargo, pronto vamos descubriendo que esa apariencia de frialdad y cinismo es solo una fachada que esconde terribles sentimientos de vacío, abandono y culpa. El vacío que ha dejado su madre y que ha llenado en su padre una extravagante, insoportable e impertinente nueva novia; el abandono por parte de ese padre que ya ha encontrado sustituta, y la culpa por algo terrible que ha hecho y que no pienso citar aquí porque Fleabag no se merece ningún spoiler.

    La protagonista, excelentemente interpretada por la propia Phoebe Waller-Bridge, que revela tener múltiples registros, mira de vez en cuando a cámara para contarnos a los espectadores y confidentes qué es lo que va a suceder o cómo van a reaccionar los restantes personajes ante la situación que están viviendo.

    Irreverente Fleabag
    Irreverente y extremadamente original con su ruptura de la cuarta pared.

    Esa ruptura de la cuarta pared no es solo un recurso narrativo, sino que es la forma en la que ella establece una complicidad con el público, mayor de la que tiene con las personas con las que interactúa.

    La serie sorprende mucho cuando, en la segunda temporada, rompe doblemente la cuarta pared con un nuevo personaje del que tampoco voy a desvelar nada.

    La soledad, otra protagonista

    Fleabag, además de una comedia dramática sobre la vida de su protagonista principal, es una crónica de la epidemia de soledad que vivimos en nuestra sociedad.

    Nadie parece confiar en nadie, ni siquiera en sus seres más allegados, y todos se aferran a relaciones insípidas con tal de combatir ese aislamiento.

    La propia Fleabag ve un filón en la soledad y se aferra a ella para organizar días temáticos en su extraño café, al que acuden personajes tan extravagantes como lo es ella misma.

    Hace semanas que me zampé las dos temporadas en tres días y todavía mantengo mi obsesión por esta serie, cruzando los dedos para encontrar un anuncio de una nueva temporada. Como sé que es complicado, por no decir imposible, suplo la necesidad de más Fleabag hablando de ella e invitándoos a que os sumerjáis en el universo narrativo de Phoebe Waller-Bridge. Me lo agradeceréis.

  • Giros inesperados para cerrar una brillantísima temporada de Succession

    Giros inesperados para cerrar una brillantísima temporada de Succession

    Los amantes de la sátira y el humor negro estamos de enhorabuena con la evolución que está teniendo Succession (HBO), la serie sobre las vicisitudes y la corrupción a todos los niveles de la familia Roy, propietaria del conglomerado Waystar Royco. Los giros inesperados parecen estar convirtiéndose en una de sus peculiaridades, y nada mejor que disfrutar de sorpresa tras sorpresa.

    Giros en los personajes

    En esta segunda temporada, Succession ha abordado de manera más profunda los anhelos y sentimientos de cada uno de los personajes, aunque a su manera, dejando claro que todos ellos están rotos por dentro y son incapaces de ser medianamente honestos y consecuentes con sus decisiones.

    Despiadado y corrupto Logan
    Logan es lo suficientemente despiadado y corrupto como para ofrecer la propia cabeza de su hijo para que vaya a prisión por él.

    Así, por ejemplo, hemos visto al patriarca, Logan Roy, titubear y flaquear ante su mujer, Marcia, y sus hijos, pero cuando más vulnerable parecía, un giro en su forma de actuar nos devolvía a la realidad de su sociopatía. Su “lo he hecho todo por vosotros” que dice a sus hijos suena a autoengaño de la misma manera que cuando Walter White, el profesor narco de Breaking Bad, le dice a su mujer y a su hijo que ha hecho todo por ellos.

    Kendall, el mayor, el teóricamente elegido para suceder a Logan, pasa de aliarse con los enemigos de su padre para lanzar una OPA hostil a estar arrodillado a sus pies tras necesitar su ayuda para que lo aleje de las sospechas policiales por un crimen que ha cometido. Cuando parece que el nivel de bajeza no puede llegar a más, un giro inesperado al final nos devuelve la fe en su orgullo.

    Orgullo de Logan tras ser traicionado por su hijo
    Tras la traición de Kendall se puede percibir cierto orgullo en el rostro de su padre. Por fin ha conseguido que su hijo sea implacable como él quería, aunque sea a su costa.

    Shiv, la hija mayor, a la que aparentemente no le interesa nada la empresa y se mueve por ideales políticos progresistas hasta el punto de ser jefa de campaña de políticos del Partido Demócrata, cambia completamente su actitud cuando su padre le propone ser la sucesora. A partir de ahí la vemos vender a su marido, a su hermano y a quien haga falta con tal de llegar al poder.

    Giros, y siempre a peor

    Succession, rodada en formato de falso documental, mantiene al espectador siempre en el asombro, acongojado con el giro que vayan a tomar los acontecimientos.

    Una cena durante un retiro de ejecutivos en Austria puede tornarse en una humillación pública a varios miembros, con el lado más cruel y despiadado de Logan desatado, haciéndoles moverse a cuatro patas por el suelo y gruñir para alcanzar unas salchichas que él mismo les va tirando ante la mirada cobarde del resto.

    Giros de Logan y humillaciones públicas
    El episodio en el que realizan un retiro de ejecutivos a Austria es probablemente uno de los más incómodos y que mayores giros contiene.

    Para quienes hemos visto It´s always sunny in Philadelphia y Veep es imposible que no nos acordemos de ellas viendo Succession. Los personajes actúan en todo momento de la peor forma que se pueda esperar, y siempre hay lugar para la sorpresa. Si pensabas que podían a niveles elevados de maldad y mezquindad, te impresionan ascendiendo unos cuantos más.

    Los hermanos Roy no pueden disfrutar nunca de una agradable charla. Siempre llueven las pullas y las traiciones. Siempre tienen que andar con cuidado de no mostrar su debilidad porque saben que sus hermanos no dudarán ni un segundo en utilizarla en su contra.

    Ricos e infelices
    Las conversaciones entre los Roy nunca profundizan, siempre están repletas de indirectas, cuando no directamente insultos.

    No obstante, en esta temporada toda esa maldad se contextualiza dentro del temor al padre omnipresente y omnipotente y una madre, que por fin aparece en escena, sarcástica, emocionalmente distante y siempre indisponible para ellos.

    En este sentido, por momentos se llega a humanizar la malignidad de los Roy debido a sus bloqueos emocionales producidos por haber crecido en el seno de una familia gravísimamente disfuncional, pero su depravación y corrupción pronto devuelven al espectador a la realidad.

    Los advenedizos

    A los Roy de pura cepa, la familia multimillonaria y semiaristócrata propietaria del mayor conglomerado mediático de Estados Unidos se van sumando otros personajes, unos advenedizos que están completamente sujetos a sus designios.

    Quizá el peor parado de todos es Tom, yerno de Logan y marido de Shiv, que le es infiel en todos los sentidos. Toda la familia, incluida su propia mujer, se burla de él y lo trata de las peores maneras posibles, pero él se doblega y envilece constantemente con tal de estar con su amada, y de medrar (quizá, mejor, en el orden inverso).

    Tom es un personaje lleno de patetismo que, para lidiar con las degradaciones a las que lo somete su familia política, hace lo mismo con sus subordinados. Afortunadamente, en uno de esos giros inesperados de la serie, se dignifica mostrando a Shiv que está harto del trato que recibe. Veremos hasta dónde puede llegar su personaje…

    Giros de Greg - Chantajes y corrupción
    Los giros del personaje de Greg suelen indicar que cada vez se encuentra más a gusto en ese mundo de corrupción que es Waystar Royco.

    Otro advenedizo es el primo Greg, que, a pesar de su supuesta ideología contraria al conservadurismo de Logan Roy y sus cadenas de noticias, va sumando puntos y adquiriendo estrategias para medrar. El jovencito inocente se convierte pronto en un experto en sobornos y coacciones, y el espectador se queda maravillado ante sus grandes y rápidos avances.

    ¿Y qué decir del elenco que compone la junta directiva de la compañía? Una panda de zalameros cuyo único cometido es adular a su jefe tirano y absolutamente imprevisible y que resultan altamente cómicos en toda la trama.

    Succession es una historia de corrupción política, control mediático, hipocresía, corrupción moral, crímenes, encubrimiento, sobornos, amenazas… una serie muy incómoda, pero a la vez divertida y adictiva para ver, con grandes giros que mantienen la tensión y hacen que termines deseando que empiece la siguiente temporada cuanto antes.

     

  • Contrastes familiares: This is us vs Succession

    Contrastes familiares: This is us vs Succession

    Ayer cometí una imprudencia, aunque reconozco que me gustó y creo que volveré a repetirla más veces. Fue como mezclar chocolate con chorizo, pero con buen resultado. Y preguntaréis, ¿qué hiciste? Pues terminé de ver un episodio de This is us (NBC) y seguidamente, sin un vasito de leche ni nada mediante, me atreví a darle al play a Succession (HBO). Soy hombre de contrastes.

    Contrastes de personajes

    A pesar de que el episodio de This is us que vi termina con mal sabor de boca porque se muestra un enfado entre los hermanos, así como a Becca, la madre, realmente afectada por una enfermedad neurodegenerativa, esta serie familiar se suele caracterizar por sus buenas intenciones y la bondad de todos los personajes.

    Familia agradable y cariñosa
    A pesar de sus conflictos, en This is us reina la paz y el amor entre todos los miembros de la familia.

    Ni en el peor de los enfados o momentos ninguno de los Pearson tiene nada que ver con los despiadados y tiranos Roy, que se creen dueños del mundo entero y sus habitantes.

    Pasar de una cena de Acción de Gracias en casa de Randall Pearson a una cena durante un retiro corporativo de Waystar Royco es como llegar a Alaska en bañador tras haber pasado una calurosa tarde en Canarias.

    Tiranía y corrupción moral en Succession
    La corrupción moral y la tiranía de la familia Roy no deja tregua. Las reuniones familiares nada tienen que ver con las de los Pearson.

    De la afabilidad y la dulzura de los Pearson a la crueldad y villanía de los Roy sin término medio. Series que provocan sentimientos entrañables frente a series que te revuelven las entrañas. Grandes contrastes.

    Contrastes de banda sonora

    La música también juega un papel importante en ambas series. En This is us los acordes melosos de guitarra pueden llegar a empalagar y a dar la sensación de que te encuentras en una nube de algodón y que todos los momentos afectuosos que has vivido con tu familia no le llegan a la suela del zapato a esa épica cotidiana que inunda la vida de los Pearson.

    Cuando abrazo a mis padres jamás suena esa guitarrita por detrás, lo cual puede hacer que en el futuro no recuerde tan nítidamente esos momentos como sí hacen los protagonistas de This is us.

    Cariño y sinceridad en This is us
    Cuando el cariño y la sinceridad se acompañan de acordes como los de la banda sonora de This is us, las lágrimas afloran con facilidad.

    La banda sonora de Succession, sin embargo, tiene otro tipo de pomposidad, la grandilocuencia vanidosa de las series que narran las vidas y la corrupción de gente muy rica y poderosa, como House of Cards.

    Nicholas Britell compone la canción principal, que no puedes dejar de escuchar una y otra vez, como la de Game of Thrones. Ampulosa, su piano por sí solo ya es el preludio de la tensión que está por venir.

    Solo con poner ambas bandas sonoras a una persona que todavía no ha visto ninguna de las series creo que podría hacerse una idea bastante aproximada del contenido de cada una de ella. Y es que estos contrastes no son en vano.

    Os recomiendo la experiencia, aunque si la hacéis por la noche, mejor empezar por Succession y terminar suavecito con This is us, por aquello de que con la calma y una sonrisa se concilia mejor el sueño.

  • Minutos finales de The Man in the High Castle, ¡qué decepción!

    Minutos finales de The Man in the High Castle, ¡qué decepción!

    Después de todos los buenos momentos que me ha proporcionado The Man in the High Castle puede resultar ingrato por mi parte quejarme de los minutos finales de la serie, pero soy de esos seriéfilos a los que les fastidia mucho que una buena producción termine de mala manera, o con imprevistos que parecen pegotes más que resolución de tramas.

    Hace un tiempo ya dediqué un post a esos finales estafa de las series que, tras tenerte años enganchado, desilusionan en la última temporada, en el episodio final o, como The Man in the High Castle, en los últimos cinco minutos.

    Cuidado, que vienen SPOILERS.

    Acontecimientos verosímiles vs minutos sobrantes

    Tras una temporada final frenética en la que los personajes femeninos habían cobrado una fuerza extraordinaria y los acontecimientos políticos se sucedían de manera lógica y verosímil, sin ninguna estridencia, nos encontramos con un cierre un tanto innecesario.

    Un accidente ferroviario provocado por la resistencia con la ayuda de Helen Smith, que no soporta en lo que se ha convertido con tal de sobrevivir en el régimen nazi, termina con su vida y deja a John Smith completamente devastado.

    Este intenta huir por los bosques hasta que se da cuenta de que no llegará muy lejos, y de que tampoco es algo que desee, pues las palabras de su mujer recriminándole todos los crímenes que han cometido resuenan en su interior.

    Igual que hiciera Hitler en su búnker, John Smith se dispara a sí mismo antes de que lo mate el enemigo. A partir de ahí, su subordinado directo, que ya había anunciado previamente su deseo de liberar Norteamérica de las garras del Reich, detiene el ataque contra los comunistas que habían tomado San Francisco.

    Todo correcto. Ese podría haber sido un final estupendo para unas cuatro temporadas de scifi de grandísima calidad en la que todo tenía un sentido, pero no fue así y la feliz idea de añadir más minutos al metraje para algunos ha resultado una maravilla, pero para otros, entre los que me incluyo, suena más a estafa.

    Final estafa
    Momento que nunca debería haber tenido lugar, en mi humilde opinión.

    ¿Quiénes vienen?

    Y es que, sin que hubiese habido aviso previo de que un montón de gente estuviese pensando venir al mundo donde el horror se ha impuesto por sistema, a través del portal construido por los nazis para viajar entre universos aparecen centenares de personas paseando como quien ha salido a ver escaparates por la Milla de Oro.

    ¿Quién es esta gente?
    ¿Quién es esta gente?

    No sabemos quiénes son ni qué quieren. ¿Son las almas de los muertos en este universo? No parece verosímil, pues la muerte se muestra irreversible en todo momento.

    ¿Son viajeros que han estado preparando los acontecimientos que han desencadenado la caída del imperio japonés en San Francisco o la de Himler? Se tendrían que haber visto detalles que nos hubiesen indicado su presencia anteriormente.

    ¿Si se trataba de algo que había preparado Frank Frink con sus dibujos, pues de repente aparece uno en la pared, no deberían haber explicado algo más?

    ¿Será un cliffhanger de Amazon para anunciarnos una nueva serie de scifi que sea secuela o precuela de The Man in the High Castle? A estas alturas, ya tendrían que haberse pronunciado al respecto.

    Como todas las posibles dudas se resuelven por sí solas sin que den lugar a nuevas tramas, la navaja de ockham me lleva a pensar que se trata del típico final puesto ahí para dar suspense o alargar el metraje de manera innecesaria, y eso es algo imperdonable en una serie de la factura de The Man in the High Castle.

    Así que, a pesar de las buenas horas que me ha dado y de que, sin duda, la volveré a ver en el futuro, siento que debo mostrar mi desacuerdo para que estas cosas no pasen. No más finales Lost en nuestras series.