Tag: fascismo

  • Guerrilleros, nazis y corrupción de políticos y empresarios: revisitando V

    Guerrilleros, nazis y corrupción de políticos y empresarios: revisitando V

    En las últimas semanas me ha dado por revisitar V, la original serie de scifi de 1983, y estoy francamente sorprendido por cuestiones que pasé por alto en mi juventud y que ahora veo nítidamente, como las referencias nazis, el casi culto a los guerrilleros de la época y la corrupción de políticos y empresarios ‘vendeplanetas’ (el equivalente a nivel global del vendepatrias).

    Nazis vs guerrilleros

    Como la cuestión nazi no es algo que nos preocupase a los niños y jóvenes de los 80, al menos no la nazi alemana, pasamos por alto la iconografía del nacionalsocialismo que lucen los visitantes.

    Desde su logo hasta los carteles que imprimen y pegan por las calles, pasando por los uniformes y las formaciones, las tropas de Diana son idénticas a las que tomaron el poder en Alemania.

    La estética de los uniformes y los emblemas de los visitantes son referencias a la estética nazi
    La estética de los uniformes y los emblemas de los visitantes son referencias a la estética nazi.

    Al parecer, el símbolo original de los aliens era una esvástica y se tuvo que retocar porque la NBC puso reparos a hacer analogías con el fascismo. Y cómo llegan al poder con la ayuda de las altas esferas de la corrupción y de los ciudadanos ‘de bien’ está realmente calcado a cómo sucedió antes de la II Guerra Mundial en el país germano.

    El emblema nazi de los visitantes
    El emblema nazi de los visitantes.

    No en vano, uno de los personajes que primero se da cuenta de que están engañando a la población es un anciano judío que logró escapar de los campos de concentración, pero que no puede evitar que su nieto se una como colaboracionista de los extraterrestres.

    Ejemplo de corrupción
    Poco se ha hablado del papel de Neva Patterson como la malísima, corrupta y vendidísima Eleanor Dupress.

    V antifascista

    Pero hay una referencia que en 2021 resultaría casi imposible de introducir en una serie, y es la de los guerrilleros de América Latina que combatían contra las dictaduras y los políticos corruptos.

    Mike Donovan, el camarógrafo que sin querer se hace líder de la Resistencia, aparece en la primera escena grabando a un guerrillero salvadoreño que pide libertad para su país. Este personaje, de hecho, hace alusiones abiertas a los aliens como fascistas.

    Michael Ironside, Tyler, el agente encubierto
    Haciendo referencia a los guerrilleros, no podía faltar el personaje como Tyler, un agente secreto que ha realizado operaciones encubiertas en todos los países donde Estados Unidos tiene intereses.

    Dentro del grupo que encabeza la Resistencia también hay un sacerdote que ha tenido relación con los guerrilleros surafricanos.

    Feminismo

    Otra cuestión en la que V supera con creces cualquier serie de 2021 es la naturalidad con la que los personajes femeninos ocupan puestos de poder y son inteligentes, audaces y capaces de liderar equipos.

    De Diana se nos pasó por alto, o al menos a mí, que era pequeño, que en realidad era una gran científica, y Julie Parish, la fundadora de la Resistencia, es bióloga molecular y genera ella solita el ‘agente naranja’ que mata a los visitantes.

    masculinidad ochentera
    La masculinidad ochentera, con las camisas abiertas y las miradas intensas, ha quedado bastante desfasada.

    Aunque los efectos especiales hayan envejecido mal o haya ciertas escenas de los personajes masculinos que nos parezcan de una masculinidad obsoleta y forzada, lo cierto es que V tiene una buena factura y resulta igual de entretenida en la madurez que apasionante en la niñez. Que no caiga en el olvido.

  • Fascismo, socialismo y corrupción en Peaky Blinders

    Fascismo, socialismo y corrupción en Peaky Blinders

    Si las anteriores entregas de Peaky Blinders (BBC) habían sido un fiel reflejo del ambiente histórico en el que se enmarcaban, la nueva no podía ser menos. La consolidación del socialismo y el comunismo, el inicio y auge del fascismo y la corrupción a todos los niveles son los grandes protagonistas de esta temporada.

    Inicio del fascismo

    Para quien no vio todavía ni la temporada anterior, aviso de que a partir de aquí hay algún que otro spoiler, así que queda bajo vuestra responsabilidad seguir leyendo.

    El final de la cuarta temporada terminaba con Thomas Shelby instalado en el mismísimo Parlamento británico, como representante del Partido Laborista e informante del servicio secreto sobre todos los movimientos que hiciesen sindicatos y partidos comunistas en el país.

    Socialismo en Peaky Blinders
    Sus adversarios creen que Thomas Shelby es socialista.

    En esta quinta, con el fascismo ya instalado en Alemania y bien identificado por toda la sociedad, asistimos a la creación del primer partido fascista en Inglaterra, la Unión Británica de Fascistas de 1932, por Sir Oswald Mosley, que tiene su propio personaje, mucho más inquietante y peligroso que cualquiera de los Shelby.

    Oswald Mosley fascismo Inglaterra
    Oswald Mosley, principal representante del fascismo en Inglaterra, es visto como “el demonio” por los propios Shelby.

    Para su creación, Mosley pide la colaboración de Thomas, que accede a ayudarlo, pero con la intención de informar también de sus movimientos al servicio secreto.

     Fascismo promovido desde el poder

    Pero sus intenciones se ven limitadas y truncadas, pues el servicio secreto no solo no tiene ningún interés en frenar la creación del brazo político del fascismo en Inglaterra, sino que está completamente de acuerdo con sus premisas y líneas ideológicas.

    En toda la serie se puede observar, además, cómo el fascismo va introduciéndose en la sociedad, a través de las ideas que se enseñan en los colegios (el hijo de Ada expresa con total naturalidad al agente del servicio secreto, de origen africano, que “los negros son inferiores”, alegando que se lo han dicho en la escuela) y en círculos de poder que se han visto afectados por el Crack del 29.

    Fascismo en la escuela
    El sobrino de los Shelby, hijo de Ada, expone de manera natural las ideas fascistas que escucha en su escuela.

    La idea de que han sido los judíos los responsables de la catástrofe económica que hizo perder la mayor parte o toda su fortuna a muchos burgueses de la época caló rápido entre las capas altas de la sociedad, ávidas de buscar un chivo expiatorio.

    Los nacionalismos, como el irlandés, también tienen su protagonismo en esta entrega de Peaky Blinders, retratados, además, desde la corrupción y los negocios turbios de los que se financiaban.

    Protestas y corrupción en Irlanda
    Los protestantes nacionalistas irlandeses también se plasman en todo su esplendor de corrupción y negocios turbios en esta temporada de Peaky Blinders. ¿Queda alguien libre de ‘pecado’?

    Es en este ambiente donde los Shelby, mafiosos, corruptos y asesinos, mantienen una línea roja, pues su ascendencia gitana les impide comulgar con las ideas fascistas.

    La hipocresía de los Shelby contra la corrupción

    Y es que los Shelby, sociópatas no se sabe si de nacimiento o de propia formación, tienen su propio código ético, que demuestran en varias ocasiones luchando contra determinado tipo de corrupción.

    En sus orfanatos, por ejemplo, se prohíbe a las encargadas de los menores golpearlos, y se vela por su seguridad, hasta el punto de que retiran fondos y amenazan con matar a monjas que han agredido a niños bajo su custodia.

    corrupción de las monjas en Peaky Blinders
    La corrupción que se narra en Peaky Blinders invade todos los estratos, incluido el eclesiástico.
    Thomas y Polly acuden a un orfanato a anunciar a las monjas que les retiran la financiación por agredir a una chica negra, que ha terminado suicidándose por el continuo acoso al que era sometida.

    Pero esta presunta lucha contra la corrupción de menores, que parece firme cuando, por encargo de un político pederasta, intentan asesinar a un traficante de niños, se desdibuja cuando ese mismo traficante les sugiere un negocio de distribución de heroína.

    Igualmente todas las ideas progresistas que Thomas dice defender en la Cámara se evaporan cuando ordena asesinar periodistas que intentan hacer un artículo crítico sobre su persona.

    Es significativo que, en todos los casos y como sucedía en temporadas anteriores, los crímenes y la corrupción queden siempre impunes, y nos hace preguntarnos si en alguna época de la historia de la humanidad alguien poderoso alguna vez ha pagado por lo que ha hecho.

    Factura impecable, recursos manidos

    Esta última temporada de Peaky Blinders continúa la línea de producción excelente de las anteriores, con una fotografía y un tempo que están a la altura del mejor cine.

    No obstante, no quería dejar pasar esta casi oda a la serie sin hacer una pequeña anotación a la redundancia y los recursos manidos de otras temporadas que en esta se hacen ya hasta aburridos.

    Son los clásicos planos de los Peaky Blinders caminando de manera elegante y soberbia por las calles en las que reinan mientras suenan temazos de fondo.

    Y sí, la banda sonora, entre la que se encuentran en todas las temporadas maravillas de Bob Dylan, Black Strobe, Black Sabbath, Radiohead, Nick Cave, Artic Monkeys, Pj Harvey, David Bowie, The Kills, etc. ha sido uno de los puntos fuertes y atrevidos de Peaky Blinders, pues apuesta por música actual para retratar décadas muy anteriores. Pero eso no debería suponer que en cada episodio se dedicasen unos cuantos minutos a repetir una y otra vez el mismo videoclip.

    Reiteraciones aparte, Peaky Blinders pasará a la historia de las series como una de las mejores, por calidad de guion, interpretación de los personajes, ambientación histórica, fotografía y banda sonora. Si os habéis puesto todavía con ella, estáis tardando.

  • Brexit, pesimismo, cambio climático y crisis en Years and Years

    Brexit, pesimismo, cambio climático y crisis en Years and Years

    El último gran éxito seriéfilo del año, Years and Years, parte del Brexit para ponernos en una incómoda y pesimista (¿tal vez sería más correcto decir “realista”?) prospección política en la que la crisis financiera y económica y los movimientos migratorios ocasionados por las guerras y el cambio climático actúan de manera directa sobre el presente cotidiano, encarnado en la familia Lyons.

    Brexit como punto de partida

    Una de las cosas que más impresiona y que a mí particularmente más interesante me ha parecido de esta coproducción entre dos gigantes como BBC y HBO es la visión panorámica que nos ofrece sobre los miedos y consecuencias que pueda traer el Brexit, cuya campaña lideró en 2016 el ahora primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson.

    El Brexit, según narran en Years and Years, dejaría a Reino Unido en un limbo entre las grandes potencias como Estados Unidos y Rusia, y afectaría directamente a la economía con la pérdida de confianza de los bancos, lo que supondría un corralito y la estafa y pérdida de los ahorros para miles de ciudadanos (los que todavía tengan la suerte de tenerlos en una realidad cotidiana cada vez más empobrecida).

    Por otra parte, el Brexit en Gran Bretaña, igual que la crisis financiera en Estados Unidos o en España, han supuesto un cambio en la manera de hacer política. Se ha perdido la formalidad y estamos contemplando el nacimiento de políticos ‘clown’ que cada día dicen una cosa distinta, que aparentan carecer de un programa e ideas sólidas y que solo buscan la notoriedad, salir en la prensa, aunque sea como el hazmerreír del momento.

    Corrupción política y moral

    Esta cuestión es uno de los puntos fuertes de Years and Years, que refleja en la figura de la empresaria bufón Vivienne Rook la decadencia y la corrupción política y moral de nuestros días (que levante la mano quien no ha pensado en al menos dos o tres personajes políticos populistas estadounidenses y españoles que se asemejen peligrosamente a este personaje).

    Rook, magistralmente interpretada por Emma Thompson (probablemente la mejor actriz de toda la serie, que en esto sí que flaquea un poco), llega al poder prometiendo imposibles y absurdos como juzgar a los CEOs de Google, Facebook y grandes redes sociales, y esconde sus verdaderas intenciones xenófobas y aporófobas.

    Corrupción moral y política en Years and Years
    Vivienne Rook es el personaje conductor de la corrupción moral y política en Years and Years.

    Vivianne Rook probablemente es el personaje mejor planteado de toda la serie, pues a través de sus intervenciones y ocurrencias podemos ver cómo funciona la ventana de Overton y cómo poco a poco se van colando en el rango de lo aceptable ideas políticas extremistas inaceptables.

    Ventana de Overton de ideas aceptables e inaceptables
    Vivianne Rook poco a poco va introduciendo en el debate político ideas como que quien tenga un CI bajo no pueda votar, es decir, introduciendo en el debate político en el rango de aceptables ideas antes inaceptables por extremistas.

    Algunos de los miembros de la familia Lyons, diversos en ideologías, identidades y orientaciones sexuales sucumben ante las promesas vacías pero divertidas de Rook y la apoyan formalmente en actos públicos y en sus votaciones, hasta que se dan cuenta de que han alzado a un auténtico monstruo.

    El Brexit como punto de llegada

    La verosimilitud de Years and Years radica en usar el Brexit y sus posibles consecuencias, así como la crisis financiera y el cambio climático dentro de los ejes que articulan el espacio – tiempo en la trama.

    Podemos creernos que dentro de 15 años haya tales inundaciones que media parte de la población en Gran Bretaña sea refugiada en su propio país. Podemos creernos, entre otras cosas porque ya lo hemos visto, que una familia pierda los ahorros de toda la vida por la bancarrota de un banco.

    Podemos creernos, también porque lo estamos viendo, que muchos trabajadores tengan que compaginar varios empleos precarios para apenas llegar a pagar un alquiler en piso compartido en la ciudad.

    Podemos creernos, ya que está sucediendo en nuestras mismas fronteras, que haya miles de refugiados e inmigrantes ilegales a los que se condene a la muerte por abandono y desatención.

    Igual que podemos creernos, porque pasa en muchos países, que una persona homosexual sea perseguida hasta el punto de tener que abandonar su casa y emprender un viaje a la miseria de ser refugiado en otro país que no te mata por tu orientación sexual, pero te deja morir por no haber nacido en él.

    Campos de concentración
    Los campos de concentración Otrora aparecen en Years and Years como consecuencia del Brexit, aunque cuando observamos los campos donde viven muchos refugiados tampoco hay grandes diferencias.

    Years and Years explora todos los escenarios posibles que se están planteando en nuestros días, incluido un ataque nuclear silenciado por las autoridades hasta el punto de que la gente llegue a olvidar que ocurrió, y eso es lo que la hace terrorífica, difícil de ver antes de irse a dormir si lo que se pretende es conciliar el sueño.

    Otra serie con final estafa

    Pero, como sucede en otras series británicas y europeas en general (en esto todavía no les ha afectado el Brexit a las producciones audiovisuales, ja, ja, ja), todo ese planteamiento futurista verosímil y bien desarrollado se destroza con una salida de tono y un final que rompe la verosimilitud y la coherencia de la serie.

    Y es que, en el último episodio, vemos cómo todo parece ser la narración de Edith, la hija mayor de los Lyons y activista ecologista, mientras está descargando su conciencia en la red para seguir viviendo como transhumana.

    Y no es el transhumanismo lo que rompe la coherencia, pues es un tema central a través de una de sus sobrinas, que se implanta nodos para convertirse en una persona robot, sino cómo se resuelven todos los conflictos planteados.

    Final estafa transhumanismo
    La posibilidad de descargar toda tu conciencia en la red es una de las hipótesis transhumanistas más fuertes y con las que más juega Years and Years.

    Optan por el efectismo y el optimismo, como si años de corrupción y represión pudieran solucionarse saltándose una valla con un camión, y se  rompe la atmósfera de distopía con una esperanza impostada.

    Otro final estafa
    Hay que ser iluso para creerse que todo un entramado político de corrupción y genocidio se supera con una escena de un camión irrumpiendo en un campo de concentración y retransmitiéndolo. Que se lo digan a Assange o Chelsea Manning si una filtración cambia algo.

    Es una lástima ver que Years and Years cae en el mismo disparate que antecesoras suyas, también distopías futurísticas y políticas como Utopia u Orphan Black, aunque hay que señalar que el viaje hasta el último episodio es bastante recomendable y que los debates que provoca son lo suficientemente interesantes como para no dejar de verla.

  • El mundo paralelo en el que ganaron los nazis

    El mundo paralelo en el que ganaron los nazis

    Hoy quiero hablaros de una serie que ha ido mejorando a lo largo de sus tres temporadas hasta ponerse a una grandísima altura, The Man in the High Castle, la producción de ciencia ficción que es una adaptación de la novela homónima de Philip K. Dick y se ambienta en un mundo paralelo en el ganaron los nazis.

    Mundo de nazis

    Producida por Amazon, The Man in the High Castle nos muestra un mundo hostil en el que nazis y japoneses (¿acaso no podrían considerarse nazis también?) se han repartido Estados Unidos y gobiernan el panorama mundial.

    En este mundo paralelo los nazis habrían conseguido la bomba atómica antes que Estados Unidos y, como resultado el Reich sería la primera potencia a nivel planetario.

    Haber ganado la Segunda Guerra Mundial tampoco habría conseguido una estabilidad a nivel bélico, pues entre los nazis y el Imperio japonés hay una guerra fría que llega hasta los años 60, fecha en la que comienza la serie.

    Nazis, japoneses y resistencia

    En este mundo totalitario en el que las ejecuciones sumarísimas, las detenciones ilegales, el espionaje y el miedo están presentes tanto en el área geográfica japonesa como en la nazi y en la “zona neutral”, hay nazis y japoneses que comparten con miembros de la resistencia las ganas de un mundo mejor.

    En este contexto, Juliana Crain, la protagonista, se ve inmersa en la resistencia después del asesinato de su hermana, y es así como comienza a descubrir al resto de personajes de la trama, algunos de los cuales compartirán con ella, además, relaciones en el mundo paralelo, que es el nuestro, donde Estados Unidos gana la Segunda Guerra Mundial.

    Juliana Crain, personaje irrelevante
    Juliana Crain es quizá el personaje más irrelevante de toda la serie, aunque han decidido darle el papel de protagonista.

    Nobusuke Tagomi, Ministro de Comercio de los Estados del Pacífico en San Francisco, intentará por todos los medios evitar la destrucción de las armas nucleares.

    Ministro de Comercio de Japón
    Nobusuke Tagomi, Ministro de Comercio de los Estados del Pacífico en San Francisco, personaje clave en ambos mundos paralelos.

    John Smith, Obergruppenführer (me encanta cómo pronuncian la palabra en la serie), comienza investigando la resistencia y termina dudando de todo lo que hace tras comprobar en su propia familia cómo las políticas eugenésicas nazis le obligan a matar a su propio hijo, víctima de una enfermedad genética hereditaria.

    Obergruppenfuhrer Smith - Corrupción en The Man in the High Castle
    El Obergruppenfuhrer John Smith va modificando su visión de los nazis a medida que transcurre la serie y las políticas eugenésicas del Reich le afectan personalmente.

    Un sinfín de personajes de todos los bandos, muchos de ellos con lealtades muy ambiguas (como realmente serían si viviésemos en un mundo así), van configurando una trama cada vez más scifi en la que es más que posible la colisión de dos mundos paralelos de cuya existencia se sabe a través de unas misteriosas películas de cine que van pasándose de mano en mano.

    Corrupción e intrigas

    Una serie de este calado no podía obviar la corrupción y las intrigas que se darían en un mundo hostil gobernado por la guerra fría (como lo fue el nuestro también). Desde deseos de terminar con la vida de Hitler y hacer del Reich un lugar más o menos ortodoxo hasta ansias de expansión a toda costa, todas estas tramas hacen que los personajes sean desconfiados y actúen de una manera un tanto fría y calculadora, a menudo pisando a quien crean conveniente con tal de no salir perjudicados o directamente salirse con la suya.

    La sola idea de explorar cómo sería nuestra realidad si hubiese vencido la Alemania nazi produce escalofríos. Amazon realizó acciones de publicidad que no hicieron sentir bien al público y a la sociedad en general, hasta el punto de tener que retirarlas, como los bancos forrados con la bandera del Estados Unidos ocupado y gobernado por los nazis. ¿Os imagináis un mundo así? ¿Sería mejor o peor que el que inventó K. Dick?

    Polémica campaña de publicidad de Amazon
    Campaña de publicidad realizada por Amazon para dar a conocer The Man in the High Castle.