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  • Outlander: la distopía romántica de viajes en el tiempo

    Outlander: la distopía romántica de viajes en el tiempo

    Aunque he visto todas y cada una de las temporadas que se han emitido de Outlander, nunca había escrito nada sobre esta serie. Tal vez sea porque predomina el tono romántico más que el scifi histórico con el que inicialmente se vendió y sea uno de esos guilty pleasure (placer culpable) que todos tenemos y del que se avergüenza nuestro lado más cultureta y snob.

    El gancho de Outlander

    Esta serie de televisión británica-estadounidense, producida por Sony Pictures Television y Left Bank Pictures para Starz, está basada en las novelas de Outlander, de la escritora estadounidense Diana Gabaldon. Su punto de partida e hilo conductor son los repentinos e inesperados viajes en el tiempo que llevan a cabo primero Claire, una enfermera de la Segunda Guerra Mundial, y luego otros personajes.

    Outlander: la distopía romántica de viajes en el tiempo
    Las localizaciones de exteriores son uno de los puntos fuertes de Outlander, mostrando cómo debían de ser los paisajes del siglo XVIII.

    A partir de ahí comienza la narración histórica, pues Claire, con su acento británico, aterriza en Highlands, Escocia, en pleno siglo XVIII. Pronto se verá envuelta en los levantamientos jacobitas, con la suerte o la desgracia para ella de saber cómo va a finalizar la historia, pues su marido en el siglo XX es un profesor erudito especialista en esa época y le ha contado con todo tipo de detalles qué ocurrió.

    Todo se complica cuando aparece un antepasado de Frank Randall, su marido (podrían haber elegido a otro actor parecido, pero en este punto no se esforzaron apenas y usaron al mismo), que es un auténtico psicópata.

    En este punto hay que señalar que la narración del enfrentamiento entre ingleses y escoceses se realiza siempre desde un punto de vista muy cercano a los clanes de Highlands, lo que trajo alguna que otra polémica en el Reino Unido.

    Outlander, el romance

    Claire es una mujer fuerte, con muchos conocimientos sanitarios, que pronto destaca en una época pasada donde la superchería y las enfermedades eran la tónica diaria.

    Así es cómo conoce al clan de los McKenzie y a Jamie Fraser, todo un guerrero escocés cuya valentía y lealtad no le impiden ser un hombre bastante asertivo y moderno. Y, claro, ambos, siendo tan estupendos, se enamoran.

    Jamie de Outlander
    Diana Gabaldon ha reconocido que se rió cuando le dijeron que habían elegido a Sam Heughan para interpretar a Jamie, pero no ha podido ser mayor acierto.

    Ella le confiesa su pasado y su procedencia y se crea entre ellos una gran complicidad, con una relación bastante realista y con escenas muy tórridas, muchas sin venir a cuento, dicho sea de paso. Y de repente eso se convierte en el eje de la serie y notas cómo te han hecho ‘la envolvente’, pero ya no puedes dejar de verla.

    Outlander revueltas jacobitas en Francia
    Las revueltas jacobitas los llevan, incluso, a Francia, donde ambos se aclimatan rápidamente.

    La historia transcurre en unas cuantas décadas en las que el romance va evolucionando, se introducen nuevos personajes que nacen o se cruzan con ellos y se va generando un universo de relaciones familiares, amistad, y también de enemistad, que le confieren el estatus de culebrón.

    diversidad LGTB en Outlander
    Jamie es un hombre tan avanzado para su época que mantiene una bella amistad con un aristócrata inglés homosexual.

    Corrupción británica en América

    Outlander, que va camino de ser un Cuéntame anglosajón del siglo XVIII, enmarca sus últimas temporadas en América del Norte, en el contexto previo a la Guerra de la Independencia, con Jamie entre la espada y la pared, tierras y favores cedidos por la Corona Británica y su corazón dividido entre las lealtades debidas y sus compatriotas escoceses.

    Corrupción de los gobernadores
    La corrupción de los gobernadores británicos es uno de los motivos del levantamiento de los reguladores.

    Las luchas de los reguladores contra la estafa que consideran los arbitrarios impuestos de la Corona Británica, la corrupción de los recaudadores y el genocidio contra los pueblos nativos americanos generarán muchas situaciones dolorosas, especialmente para los Fraser.

    reguladores contra la estafa de los impuestos
    Su protector y amigo Murtagh será uno de los más importantes reguladores levantados contra la estafa de los impuestos británicos.

    Y es que Outlander, si algo tiene positivo, es que no edulcora en absoluto el pasado (que era de todo menos maravilloso, como nos contaba el antológico blog La pizarra de Yuri hace ya diez años). Las enfermedades, la brutalidad, la ausencia de derechos para las mujeres, la superchería… se narran de manera realista y dejan claro que lo que Claire está viviendo, por mucho que esté contenta de estar con su amado Jamie, es una distopía.

    Asimismo, sus conocimientos sobre el futuro le hacen caer en la paradoja de que, cuanto más intenta que no ocurran ciertos acontecimientos, más los precipita.

    Helandos, antibióticos y vacunas
    Yo también echaría mucho de menos los helados si viajase al pasado. Y los antibióticos. Y las vacunas. Como Claire.

    Claire está atrapada, igual que lo estamos los seguidores de Outlander, en este culebrón que sabe utilizar las excusas scifi e histórica para tenernos entretenidos y deseando en secreto que llegue la próxima temporada.

    Para completar la sensación de estar viendo una telenovela, al final de cada episodio Starz emite un pequeño diálogo sobre lo ocurrido. Y a mí, que ya peino canas, me recuerda a la periodista española Charo Gómez Miranda, que utilizaba el personaje de “Doña Adelaida” para presentar los culebrones que se emitían en TVE allá por los años 90. Que yo no veía ninguno, eh…

  • Excesos de la última temporada de 13 Reasons Why

    Excesos de la última temporada de 13 Reasons Why

    Concluida ya 13 Reasons Why, una de las series adolescentes con mayor audiencia de Netflix, podemos señalar que sus dos últimas temporadas, y en especial la final, han sido un cúmulo de excesos e inverosimilitudes que incluso han impedido que se cumplan las expectativas de suspense.

    Excesos de tramas y muertes

    A este reducido grupo de adolescentes del Liberty High School que protagoniza la serie le ocurren demasiadas cosas, incluso para ser Estados Unidos, el país distópico donde una gran cantidad de centros escolares han sufrido tiroteos y niveles de violencia extremos.

    Violaciones, suicidios, drogas, homicidios, cárcel, VIH… son demasiados problemas para una sola pandilla de ocho chavales y chavalas. Muchas de las tramas se han metido con calzador por el empeño en continuar la exitosa producción cuando esta podría haber terminado perfectamente en su segunda entrega.

    Excesos de problemas
    Sí, Clay, los guionistas se han pasado presionando a los personajes de esta serie. Afortunadamente la vida, aunque es muy dura, no suele concentar tantísimas desgracias.

    Una de estas historias irrelevantes ha sido la del simulacro de tiroteo con disparos de balas de salva y sin avisar a los profesores. Sin duda dio mucho pie a cuadros de ansiedad, confesiones y escenas que generaban mucho drama, pero es complicado creer que en un centro donde están teniendo que enfrentar tantísimas desgracias vayan a poner a estudiantes y, sobre todo, a docentes en esta situación.

    La estafa del VIH

    Uno de los mayores excesos de los guionistas, en una opinión que comparten conmigo un montón de críticos y, además, expertos en VIH/Sida ha sido la muerte final de Justin Foley, en menos de diez días, por una neumonía complicada por un sida que nadie le había visto.

    Sida estafa de Justin
    La justificación de este último episodio flojea y hace que afloren críticas desde diversos sectores sociales, lógicamente decepcionados por este tratamiento tan anticuado de esta enfermedad.

    Afortunadamente la investigación y el tratamiento de este virus está tan avanzada que estas escenas rocambolescas que se mostraron en un excesivamente largo último episodio son cosa del pasado. A un adolescente como él, heroinómano y que ha vivido y se ha prostituido en las calles, al ser adoptado por esa familia de clase media se le habrían hecho unas pruebas y se le habría puesto un tratamiento. Y aunque no se le hubiese puesto, habría tardado como mínimo una década en desarrollar la enfermedad.

    Estafa con la muerte de Justin Foley
    Toda la moralina generada con el último episodio sobraba, pero por alguna razón que no comprendemos, guionistas y productores sintieron la necesidad de este exceso de metraje.

    Pero los creadores de 13 Reasons Why vieron necesaria esta estafa a los fans para moralizar sobre las irresponsabilidades de Foley, personaje al que la vida no le podía ir bien después de todos sus excesos vitales. Había que castigarlo.

    Estafa del último episodio
    El último episodio, además de excesivamente largo y repetitivo, se convierte así en una estafa a los fans.

    Un drama completamente innecesario teniendo en cuenta que a lo largo de las cuatro temporadas habían fallecido por diversas y terribles circunstancias otros cuatro alumnos de la misma promoción. Pero no pudieron resistirse a hacer un último episodio lacrimógeno, destinado quizá más al público adolescente que a los adultos que, ilusos de nosotros, nos enganchamos a la serie.

    Los excesos positivos

    Pero no todo ha sido tan negativo en estas dos últimas temporadas de 13 Reasons Why. La deriva autoritaria de padres y equipo directivo del centro, que ya no saben cómo abordar todos los problemas y los secretos que tienen sus hijos, sirve para poner sobre la mesa el debate sobre la vigilancia y el control de los menores y cuáles son sus límites.

    Opresión a los menores
    Hay que reconocer que Clay tiene algunas frases antológicas en esta temporada.

    En este sentido, un tema principal de esta temporada ha sido la opresión que el sistema educativo ejerce sobre los jóvenes y cómo esta puede llegar a influirles hasta conseguir que se desestabilicen mental y psicológicamente o lograr el efecto Pigmalión, es decir, que terminen comportándose como se espera de ellos. Si se cree que son unos criminales, terminarán siéndolo.

    Control y espionaje a los menores
    Cuando presionas hacia a un lado a un adolescente, probablemente salte por el otro.

    Otra cuestión muy interesante es el racismo. Las escenas en las que se ve cómo policías y vigilantes de seguridad discriminan y tratan con violencia a los estudiantes latinos reflejan una realidad social estadounidense que todos hemos podido comprobar en las noticias internacionales.

    Asimismo, me ha gustado que hayan incluido escenas cotidianas de relaciones homosexuales, contribuyendo a normalizarlas entre los más jóvenes.

    Relaciones homosexuales
    El baile de graduación es el elemento adolescente más ñoño que puede haber en una serie de estas características, pero tengo que reconocer que me ha hecho ilusión que los reyes del mismo hayan sido una pareja de chicos.

    Supongo que para los que estamos ya creciditos será una serie que pase sin pena ni gloria, pero espero que para los más jóvenes sirva para ser más tolerantes y no dejarse llevar por los prejuicios.

    Como bonus track (nunca mejor dicho) para los seguidores que no hayan indagado mucho en los actores de 13 Reasons Why, una canción de Wallows, el grupo de Dylan Minnette, el actor que encarna a Clay.

  • Maternidad enfrentada, clasismo y racismo en Little Fires Everywhere

    Maternidad enfrentada, clasismo y racismo en Little Fires Everywhere

    Little Fires Everywhere (Hulu) va a ser, sin duda, una de las series más aclamadas de 2020. Y es que la adaptación de la novela de Celeste Ng. que lleva el mismo título tiene todos los ingredientes para triunfar: la maternidad vivida desde dos perspectivas socioeconómicas completamente distintas colisiona en el espacio y en el tiempo y genera pasiones y fuegos difíciles de aplacar.

    Maternidad enfrentada
    Por momentos parecía que iban a poder llevarse bien…

    He tratado de hacer el mínimo spoiler, pero haberlos, haylos, así que ten cuidado si no la has visto ya.

    El sello de calidad de Reese Witherspoon

    El principal motivo por el que me decidí a ver Little Fires Everywhere es por la participación de Reese Withespoon en la producción y el papel de protagonista, tareas que comparte en esta ocasión con Kerry Washington (Scandal).

    Witherspoon busca cuidadosamente los guiones para producir y protagonizar y hasta la fecha no ha defraudado ni una sola vez, como hemos visto con Big Little Lies y The Morning Show.

    En esta ocasión, como en las otras dos anteriores, la serie trata de los personajes de dos mujeres fuertes, inteligentes, enfrentadas por su manera de experimentar la maternidad, que a su vez está condicionada por sus diferencias étnicas, de clase social y culturales.

    Racismo y clasismo
    Elena intenta ser igualitaria, pero su propia educación y trayectoria vital la llevan a ser constantemente racista, homófoba y clasista.

    Una maravilla de guion en el que se exponen las dimensiones poliédricas de la maternidad, las relaciones familiares y las proyecciones profesionales de las mujeres que se deciden a tener hijos.

    Maternidad enfrentada

    Elena Richardson (Witherspoon) parece una madre y esposa perfecta, pero en realidad está muy decepcionada con sus propias decisiones y ha tenido que deshacerse de muchos sueños e ilusiones por el camino para poder criar a sus cuatros hijos.

    Periodista de vocación y profesión, se ve relegada a un periódico local sin apenas lectores, a la sombra profesional de un esposo por el que no siente ninguna pasión y que ha llegado al culmen de su carrera como abogado.

    Esa amargura es la que la lleva a obsesionarse con Mia Warren (Washington), una misteriosa mujer que lleva una vida nómada con su hija de 15 años, Pearl, y que aterriza en la zona residencial Shaker Heights, donde viven Elena y su familia.

    Mia Warren es una artista reconocida en Nueva York y para todo aquel al que le interese el arte contemporáneo (no a Elena, por supuesto), pero compagina su carrera con otros trabajos temporales como camarera.

    Mia y Pearl

    Elena decide alquilarle uno de los pisos que heredó de su familia y a partir de ahí se establecen complicados lazos entre ambas familias.

    La vida de Elena y Mia no ha podido ser más diferente y, sin embargo, ambas comparten una carga que las lleva a actuar de una manera que solo puede conducir al enfrentamiento entre ambas.

    No hay maternidad idílica

    Uno de los puntos fuertes de Little Fires Everywhere es aportar distintas visiones de un fenómeno complejo y heterogéneo como es la maternidad, pero desde el prisma de los sacrificios y las renuncias que tienen que hacer las mujeres.

    También aborda las relaciones complicadas que se establecen con los hijos, especialmente los adolescentes, y la dificultad para criarlos sin que terminen viéndose afectados y traumatizados por los traumas de sus progenitores.

    En este caso, las mentiras y los secretos de Mia perjudicarán eventualmente su relación con Pearl, y las exigencias y las presiones de Elena harán que sus hijos tomen decisiones extremas.

    Maternidad en los márgenes

    Dentro de este extenso y jugoso tema que es la maternidad, Little Fires Everywhere trata desde todos los ángulos algunos de sus aspectos más polémicos y menos visitados: el abandono de bebés, las adopciones y la gestación subrogada.

    Corrupción y compra de bebés
    Todas las madres tienen sus dificultades y todas tienen sus razones y sus errores. Una gran moraleja de esta serie.

    Poniendo todas las cartas sobre la mesa y haciendo un panorama comprensivo con todas las partes, se posiciona abierta y a la par sutilmente contra el alquiler de vientres y la visión un tanto corrupta que tienen ciertos sectores sociales de que todo lo que uno desea, incluido un niño o una niña, se puede obtener con ayuda del dinero.

    Los ganadoresTodos los personajes tienen claro quiénes son los que siempre ganan, y no son los pobres, aunque la desdicha es transversal a todas las clases sociales.

    Shaker Heights, la doble moral estadounidense

    Little Fires Everywhere no podía ser tan magnífica si no se hubiese elegido tan bien el enclave en el que ambientarla. La urbanización de Shaker Heights presume de su integración racial, en la que la abuela de Elena jugó un papel clave, según recuerda constantemente su personaje.

    Contraste clase social
    El coche de Mia llama tanto la atención que la primera interacción que Elena tiene con ella, sin que esta jamás lo sepa, es llamar para alertar a la policía.

    Pero, ¿fue tan idílica esa convivencia? Rebuscando en la hemeroteca, Mia pronto encuentra los conflictos y disturbios raciales, hasta el punto de que para que los blancos aceptasen la integración y tener vecinos afroamericanos hubo de sobornárseles con dinero. La corrupción moral disfrazada de tolerancia y modernidad.

    Hipocresía y corrupción moral
    La hipocresía en Estados Unidos es tal que para entrar en Yale hay que hacer una redacción sobre las dificultades sociales que haya tenido el candidato o la candidata. Como si Yale fuese una universidad accesible.

    La discriminación racista y clasista en Shaker Heigths aflora de múltiples formas: en el instituto, aparente lugar de igualdad de oportunidades, impidiendo que estudiantes afroamericanos se apunten a clases avanzadas de las asignaturas; en las relaciones personales, negando e invisibilizando vivencias, y con mucha incomprensión en general hacia la diversidad, incluida la orientación sexual.

    Little Fires Everywhere engancha por múltiples razones desde el primer episodio y a medida que transcurre no solo consigue mantener el suspense, sino que cada vez se vuelve más y más interesante y profunda. Una miniserie para no perderse.

  • Marianne: Netflix cancela sin motivos la exitosa serie de terror

    Marianne: Netflix cancela sin motivos la exitosa serie de terror

    Marianne ha sido todo un descubrimiento de 2020 para muchos. Esta serie francesa de terror, creada y dirigida por Samuel Bodin, y producida por Netflix ha dado grandes y gratas sorpresas a admiradores y no tan admiradores del género.

    Pero, pese a ser uno de los mayores éxitos de la plataforma y a haber terminado con una sugerente propuesta para una segunda temporada, Netflix ha anunciado que los fans nos quedaremos con las ganas.

    Marianne y el género de terror

    Marianne contiene todos los elementos del género: un ser endiablado que aterroriza a toda una serie de personajes con relaciones de amistad y parentesco entre sí, oscuros pasados y terror psicológico a raudales.

    La serie comienza con la escritora Emma Larsimon firmando el último de los libros de su saga, Marianne, un personaje terrorífico que lleva años martirizándola en sus pesadillas, que constituyen la fuente de recursos para sus novelas.

    Marianne
    Las interpretraciones de algunos actores son absolutamente geniales. Me costará quitarme a esta señora de la cabeza.

    Pronto se dará cuenta de que no puede cerrar la saga como ella quiere, pues el personaje ha cobrado vida y está haciendo daño a todos sus seres queridos para obligarla a regresar a su pueblo natal y que siga escribiendo sobre ella.

    La ambientación

    Como ya ocurría en la serie francesa Les revenants y parece ser un sello de identidad del terror francés, Marianne consigue una atmósfera grisácea y envolvente que predispone al espectador a la tensión.

    La producción abortada de Netflix (sí, hago mella porque no entiendo esta estafa al público) está ambientada en el pueblo de Elden, rodeado de oscuros bosques y bordeado por acantilados gigantescos que van a dar a un mar bravo y fantasmal.

    Ambientación de Marianne
    Port de Doëlan à Clahors-Carnoët – Finistère Tourisme

    Se trata de una localidad ficticia generada por el rodaje en varias localizaciones de Bretaña, concretamente el puerto y la capilla de St. Anne de Doëlan, situada en la comuna de Clohars-Carnoët y otras comunas como Pléneuf-Val-André, Fréhel o Plévenon.

    Doëlan (Clohars-Carnoët) : la chapelle Sainte-Anne
    Doëlan (Clohars-Carnoët) : la chapelle Sainte-Anne. Autor Moreau.henri (Wikipedia)

    Acostumbrados como estamos a tanta casa encantada y tanto escenario estadounidense, estos emplazamientos, tan cercanos a nosotros, se convierten, sin embargo, en algo exótico.

    Ojalá alguna televisión o productora local adquiera los derechos y podamos continuar disfrutando de los sustos y las buenas actuaciones de los protagonistas de este terrorífico divertimento.

  • Humor negro realizado por mujeres: las comedias que no te puedes perder

    Humor negro realizado por mujeres: las comedias que no te puedes perder

    Cuantas más series de humor negro pensado, dirigido y protagonizado por mujeres veo, más pena me da todo el tiempo que han sido condenadas al ostracismo en el mundo audiovisual, y más producciones quiero que hagan.

    En homenaje a todas las risas que me he echado en los últimos tiempos gracias al sanísimo e inteligentísimo sentido del humor de muchas creadoras, voy a hacer un listado de las comedias que no deberíais perderos:

    Broad City

    En alguna ocasión he mencionado esta serie de Ilana Glazer y Abbi Jacobson, dos humoristas que narran y protagonizan las peripecias de dos jóvenes judías en Nueva York. Drogas, sexo, precariedad laboral, relaciones familiares extravagantes… todo en esta comedia es fuente de inagotables risas.

    Broad City es de esas series de las que siempre recordarás momentos absolutamente desternillantes.

    Russian Doll

    Russian Doll ha sido una de las mejores series que he visto últimamente. Confieso que saber que había sido creada por Natasha Lyonne (Amy Poehler y Leslye Headland son las otros artífices de esta maravilla) me había generado altísimas expectativas, y las ha superado con creces.

    Para quienes no os suene ese nombre, Lyonne representa a uno de los personajes más lúcidos y tragicómicos de una de las series de culto de la década: Orange is the New Black, de la que he hablado en varias ocasiones en este blog.

    Russian Doll es una versión mejoradísima del Día de la Marmota. En ella, la programadora de videojuegos Nadia Vulvokov, una treintañera inteligente y un tanto cínica, experimenta una y otra vez su muerte el día de su trigésimo noveno cumpleaños.

    Poco a poco tendrá que ir  intentando vivir el máximo tiempo posible de ese día para averiguar qué está pasando.

    Better Things

    Otra estupenda serie de humor creada y protagonizada por una mujer de extraordinaria fuerza es Better Things, de Pamela Adlon (y su amigo y compañero de comedia Louis C.K.).

    Adlon, que dedica esta serie autobiográfica a sus hijas, interpreta su propio papel de madre soltera que cría a tres niñas de edades distintas y mantiene a un exmarido inútil que se desentiende del cuidado de su progenie, todo ello a la vez que se gana la vida actuando en aquello para lo que la llaman, algunas veces ridículo, otras, ciertamente gratificante.

    Humor de mujeres
    Visitas a ginecólogos y médicos en clave de humor, uno de los alicientes de Better Things.

    La maternidad de la actriz Sam Fox es caótica a la vez que preciosamente efectiva. Atendiendo como puede a los contratiempos diarios que se le presentan, aunque sus hijas le reclaman constantemente más atención y se quejan de su falta de presencia, lo cierto es que siempre la tienen ahí para ayudarlas. Y todo eso sin dejar de lado a sus amistades, las risas y, cómo no, los ligues, en muchos casos hilarantemente absurdos.

    Fleabag

    Otra maravilla del humor creado por mujeres es Fleabag, una comedia británica de Phoebe Waller-Bridge, que además es su protagonista.

    Fleabag es una emprendedora inglesa que acaba de perder a su madre hace tres años, víctima de un cáncer, y a su socia en la cafetería mientras intentaba vengarse de una infidelidad de su pareja. En medio de todo ese trauma, no deja de tomar decisiones terribles y de conocer personajes extraños con los que termina de maneras poco correctas.

    Se trata de una mujer ingeniosa y atrevida, una antiheroína capaz de hacerte conmover y al minuto poner cara de desaprobación y preguntarte “¿pero cómo es capaz de hacer esto a esta persona que tanto la quiere?”.

    Ya era hora de que en las series apareciesen personajes femeninos cómicos capaces de generar repulsión con un comportamiento deliberado.

    Aunque solo sea por ese momento en que se masturba con un discurso de Obama y miente a su pareja sobre el tema, ya merece la pena darle una oportunidad.

    Undone

    Mención especial se merece Undone, una serie que combina animación con cuadros pictóricos para crear un mundo en el que todo es posible.

    Undone es obra de Raphael Bob-Waksberg (creador de BoJack Horseman) y Kate Purdy, que, en mi opinión, es quien pone el elemento esencial al introducir la enfermedad mental en la ecuación de una serie que parece que es de fantasía, pero no.

    Y es que Kate Purdy, según ha narrado ella misma, ha temido durante muchos años desarrollar la esquizofrenia que parece que tuvo su abuela, y ha estado muy marcada por un cuadro de depresión y enfermedad mental.

    Undone, humor y enfermedad mental
    Alma, la protagonista de Undone, lidia con experiencias traumáticas, pero no deja de lado su mordaz sentido del humor.

    Undone es un bonito viaje a través del trauma experimentado por una joven con sordera, muy inteligente y crítica que, de repente, comienza a tener visiones en las que aparece su difunto padre. Una delicia que rompe todos  los moldes del humor y lo onírico.

    Como veis, las palabras más usadas para este post han sido “humor” e “inteligente”. Si no habéis visto estas series, ya estáis tardando.

  • Ozark, lavado de dinero y corrupción que te dejarán con el corazón en un puño

    Ozark, lavado de dinero y corrupción que te dejarán con el corazón en un puño

    Por fin me he puesto con Ozark. Era una de esas series que tenía pendientes y que sabía que me iban a gustar, pero me reservaba para momentos en los que poder saborearla. Y así estoy, disfrutando como un niño (bueno, un niño mejor que no la vea) de esta obra maestra de la tensión en la que el lavado de dinero de las drogas es el tema principal que articula la trama.

    No sigas a partir de aquí si no quieres que te estropee la serie.
    No sigas a partir de aquí si no quieres que te estropee la serie.

    Cuando un asesor financiero estafa a un narco

    La vida del asesor financiero Marty Byrde da un giro de 180 grados cuando descubre que su socio y la novia de este han estafado y robado al jefe de un peligroso cartel mexicano de drogas mientras le hacían operaciones de lavado de dinero.

    Tras ver cómo el peligroso narco, Del Camino del Río, asesina a su socio y a la novia de este,  Marty consigue librarse de la muerte engatusándole con poder seguir trabajando para él en un resort de verano en Misuri llamado Ozarks.

    Del le concede tres meses para lograr un lavado de dinero de 8 millones de dólares, por lo que Marty y su familia se ven obligados a dejar su vida acomodada en Chicago y mudarse a un presunto paraíso poblado de ‘rednecks’ y sin apenas vida cultural, algo a lo que estaban muy acostumbrados en la ciudad cosmopolita en la que vivían.

    escenario incomparable para el crimen y la corrupcion
    Los lagos de Ozarks se convierten en el nuevo escenario para Marty y su familia, acostumbrada a la vida cosmopolita de Chicago.

    Farsa familiar

    Marty se ve envuelto, además, en un drama familiar al descubrir que su esposa, Wendy (magistralmente interpretada por Laura Linney -El show de Truman, Mystic River, John Adams), le es infiel con un hombre de avanzada edad que también es asesinado por el cartel mexicano tras sugerir a Wendy que sacase todo el dinero de su cuenta y se fuese.

    Marty contrata un detective privado que graba a su esposa con su amante y le pasa el vídeo, escena recurrente en la primera temporada de la serie hasta que la mujer descubre que ha estado viéndolo continuamente.

    Esta situación da pie a una vida familiar que apenas se sostiene, con una pareja en ruinas que trata de salvar su vida mientras sus hijos, una adolescente y un púber, intentan lidiar con los cambios frenéticos que está experimentando su vida.

    Y que Wendy cuente a sus hijos la operación de lavado de dinero no es que les ayude precisamente a mantener la calma, todo lo contrario, especialmente a su hijo Jonah, un niño con altas capacidades (no lo han dicho en ningún momento, pero se ve) que comienza a tener obsesión por la muerte y las armas.

    El lavado de dinero como motor de la economía

    Una de las cosas que más me gusta de Ozark es cómo refleja sin tapujos cuestiones que suceden a diario. Y es que, aunque la tensión en esta serie sea algo muy ficcionado, la realidad subyacente es algo muy común en toda la economía.

    “El lavado de dinero es el motor de la economía”, dice Jonah a su profesora y al director de su colegio en Ozarks el primer día de septiembre en una escena que debería estar en el top 10 del mundo mundial de las series. A través de la argumentación de este brillante niño, y a través de los avances en la trama de la serie, vemos algo que ocurre no solo allí, sino en las calles de cualquier pueblo o ciudad del mundo.

    Jonah defiende la droga y el lavado de dinero como motor de la economia
    Jonah defiende la droga y el lavado de dinero como motor de la economia
    el papel del lavado de dinero en la crisis financiera de 2008
    Escena maravillosa en la que se explica en la argumentación de un niño cómo el dinero de la droga fue fundamental para parchear la crisis financiera de 2008.
    escena inteligente en la que se señala como el dinero de la droga salvo a los bancos
    Poner en la boca de un chaval de 10 años este entramado de lavado de dinero y su relación con los bancos es magistral, de premio.

    Y es que pequeños y grandes negocios inviables se mantienen en todo el mundo gracias a inyecciones continuas de dinero procedente de las drogas.

    Rivalidad con otros criminales del lavado de dinero

    En Ozarks, antes de que llegase la familia Byrde, ya existía un grupo criminal organizado que necesitaba lavado de dinero. Pero eso el espectador lo va sabiendo poco a poco, a través de escenas que ponen los pelos de punta y mantienen el corazón en un puño.

    Langmore delincuentes locales dedicados a la estafa y el robo de poca monta
    Los Langmore son una familia de delincuentes locales dedicados a la estafa y el robo de poca monta.

    Los grandes capos de esa zona de lagos de Misuri son los Snell, una familia que cultiva grandes extensiones de amapola y fabrica heroína que suministra de una manera muy peculiar a través de barcos de supuestos feligreses de una iglesia flotante.

    Los Snell eran los reyes del lavado de dinero la corrupcion y la estafa en Ozarks
    Los Snell son mucho más peligrosos. Dedicados a la producción de heroína, su nivel de violencia y crueldad igual al del cartel mexicano.

    Y es aquí donde, si la serie me tenía cautivado, me ganó por completo, incluyendo a la Iglesia en el mejunje, si bien el párroco de esta es una persona noble que realmente cree en lo que predica.

    Y así se van tejiendo poco a poco estas redes dedicadas al crimen, las drogas, la estafa y la corrupción de todo ser vivo que se acerque a menos de un metro.

    Con el FBI en los talones

    La serie se completa, además, con la investigación y presencia de un agente del FBI un tanto peculiar, homosexual que se enamora y mantiene una relación bastante entrañable con uno de los delincuentes locales supuestamente más alejados de la tolerancia sexual.

    Relacion entre el agente del FBI y un Langmore
    La relación sentimental que se establece entre el agente del FBI y el Langmore más rudo es de lo más entrañable y original de la serie.

    Si todavía no habéis visto Ozark, os la recomiendo fervientemente. Se asemeja mucho a Breaking Bad en el planteamiento del antihéroe, por no decir directamente criminal que no sabía que lo era, que va salvando todo tipo de obstáculos con su inteligencia, pero a la vez contiene nuevos elementos, empezando por la localización, o la introducción de escenas paradójicas cómicas muy bien hiladas, que la hacen muy atractiva e interesante.

  • This is us remonta en una temporada sin el padre

    This is us remonta en una temporada sin el padre

    He hablado en varias ocasiones de lo empalagosas y traicioneras que me habían parecido las temporadas anteriores de This is us (NBC), serie que llegué a calificar como estafa por la decepción del final de la primera temporada y las lágrimas fáciles de la segunda. Pero en esta tercera, en la que el padre está presente pero en los recuerdos, y también en sus claroscuros, tengo que decir que remonta y se sitúa en la calidad de aquellos primeros episodios que tanto nos sorprendieron a mucho.

    Matar al padre

    Jack Pearson era el padre ideal, esposo adorado y padre comprensivo (a veces no tanto, pero las guitarras de la banda sonora se encargaban de acaramelar toda situación en la que aparecía él), que nadie querría perder. Pero lo cierto es que el guion necesitaba que este padre pasara a un segundo plano para dar mayor envergadura al resto, que se eclipsaban en su presencia.

    La muerte de Jack permite que el guion explore la viudedad, dificultades y fortalezas de su vida, así como las distintas formas de encarar esa pérdida en sus hijos, y las consecuencias que les acarrea a cada uno en su futuro.

    Viudedad de Rebecca Pearson
    La fuerza del personaje de Rebecca y cómo afronta la triple maternidad queda muy patente en esta temporada.

    Beckie se enfrenta a su triple maternidad en solitario en un momento decisivo para la vida de todos, y es ella quien por fin lleva las riendas de su vida, pues, recordemos, Jack Pearson era el tipo de hombre que compraba una casa sin consultarle, o que aparecía borracho en mitad de una actuación y le pegaba un puñetazo al compañero de banda de su mujer, y eso para algunos era difícil de congeniar con esos acordes melosos que trataban de darle.

    El padre y el tío

    En esta tercera temporada Jack aparece mucho más humanizado, o por lo menos en toda su dimensión, en la que hay un claroscuro de proporciones épicas: el tío Nicky.

    Un viaje de Kevin con su novia Zoe, documentalista, a Vietnam para saber más sobre su padre y el collar que llevaba en el cuello le lleva a descubrir que su tío Nicky no ha fallecido allí, como siempre había narrado Jack.

    A partir de ahí comienza una búsqueda que da con Nicky en una caravana con goteras en mitad del bosque, recluido y marginado del mundo porque su hermano, el gran padre Jack, creyó que él había tenido algo que ver en la muerte de un niño vietnamita del pueblo donde estaban destinados.

    Jack Pearson es una estafa
    La familia Pearson descubre que Jack, el gran padre, les ha ocultado a su hermano Nicky, que ha vivido una vida miserable debido, entre otras cosas, al rechazo de Jack.

    Nicky, que había intentado contarle a Jack en numerosas ocasiones lo ocurrido y cómo había sido un accidente, se encontró el rechazo y la cerrazón de un Jack que recordaba más a su propio padre que al personaje idealizado que hemos tenido que tragar durante las dos temporadas anteriores. Como forma de resarcimiento no está nada mal. Ahora sabemos que todos los personajes en esta serie son poliédricos, sin grandes héroes. Son humanos, en definitiva.

    La historia del paso de Jack y Nicky por Vietnam está, además, bien narrada, lo cual se agradece enormemente.

    Vietnam en This is us no es ninguna estafa
    La narración de la guerra de Vietnam para Jack y Nicky se hace desde una perspectiva que humaniza no solo a ambos, sino también el dolor que siente quien tiene que combatir.

    Y así, sin haber terminado de emitirse todavía esta temporada, puedo decir que me está gustando, que le voy a quitar el calificativo de estafa que le había dado, y que la voy a situar en mi podio de dramas familiares. Espero que los dos episodios que me quedan por ver no me defrauden.

  • Fuerza Mayor: cuando tu pareja es un fraude

    Fuerza Mayor: cuando tu pareja es un fraude

    Como ya sabéis muchos, soy un admirador absoluto del ‘cine nórdico’ por su exquisitas formas para el humor negro y la capacidad de transmitir emociones desde la absoluta frialdad. La película de la que voy a hablar hoy, Fuerza Mayor (Turist), realiza a la perfección ambas cosas.

    Fuerza Mayor, la clave

    “En situaciones extremas el ser humano es sorprendente” rezaba el cartel de Fuerza Mayor allá por 2014. En realidad se trataba de un eufemismo que quería decir “a veces somos tan egoístas que cuesta entender cómo hemos podido sobrevivir tanto tiempo”.

    Fuerza Mayor trata el punto de inflexión y declive de una relación aparentemente bien llevada entre un matrimonio tras un suceso que no deja de ser una anécdota menor, pero que pone de relieve quién es quién y, sobre todo, qué no se puede esperar de la otra persona.

    A partir de aquí, SPOILER.

     

    Tomas y Ebba van de vacaciones a una lujosa estación de esquí en compañía de sus hijos. Una buena mañana, mientras están desayunando, lo que parece ser un alud descontrolado se acerca peligrosamente hacia el restaurante y pone en pie de alerta a todos los turistas.

    Inmediatamente Ebba agarra a sus hijos para protegerlos mientras Tomas se guarda su teléfono móvil y sale huyendo despavorido sin mirar atrás.

    Al final todo queda en un susto, pues no se ha tratado de una avalancha, sino de un simple alud controlado que les ha llenado las mesas de nieve, sin más. Pero la verdadera catástrofe que se ha producido es la reacción de Tomas, que, lógicamente, rompe la confianza de su mujer, que acaba de comprobar in situ que su marido es una estafa, por lo que se distancia emocionalmente de él y ya no puede mantener la aparente tranquilidad y felicidad de su viaje.

    Sátira corrosiva

    Acostumbrados a una versión de los nórdicos como participantes de una sociedad cívica y llena de valores ciudadanos de ayuda al prójimo y colaboración, la sola imagen de este ejecutivo sueco abandonando a su familia, con dos niños pequeños, ante el mínimo peligro constituye una crítica feroz a la propia idea de sociedad cívica. Y, cómo no, a la familia como institución.

    Porque lo que parecía una familia sonriente y feliz no deja de ser una fachada que se resquebraja fácilmente, una careta impuesta por el sistema para supuestos triunfadores treintañeros que, en realidad, no viven en ningún paraíso emocional, incluso aunque hayan triunfado económicamente.

    En este sentido Fuerza Mayor es una denuncia del neoliberalismo aplicado a las relaciones afectivas, de cómo el individualismo nos lleva a los extremos de preferir salvar nuestro móvil a nuestros hijos, no digamos ya nuestra propia vida.

    Los eventos que se producen de manera posterior a la catástrofe familiar revelan la farsa que han mantenido durante años, y también el machismo que ha imperado en su relación. Una cuestión nada baladí, teniendo en cuenta que Suecia, país del que es su director, Ruben Östlund, está entre los países con mayores tasas de igualdad entre hombres y mujeres. ¿Qué no pasaría en otros con un índice de igualdad mucho menor?

    Cabe reseñar las magníficas escenas de reproches y tensión que se dan cuando aparece Mats, amigo de Tomas (siempre es un gusto ver actores de Juego de Tronos en otras producciones), y su ligue Fanny, y cómo las discusiones del fracturado matrimonio terminan también afectándolos a ellos.

    Como decía al comienzo del post, nada como el buen cine nórdico para hacer humor negro con rechinar de tenedores de fondo.