Tag: innovación

  • Blackpills Movistar impulsa el formato de episodios breves

    Blackpills Movistar impulsa el formato de episodios breves

    Movistar ha presentado un nuevo servicio en colaboración con la productora Blackpills por el que ofrecerá acceso a series con episodios ultrabreves como Virgin in Paris, Making a scene o Playground, todas con episodios de entre 15 y 20 minutos de duración.

    Blackpills Movistar, disponible a través de Google Play Store para clientes de la plataforma Movistar+, incluye en la actualidad 15 series, con una previsión de aumento de dos series mensuales, a un precio de 2,99 euros.

    Virgin in Paris - Blackpills
    Aunque la app está ideada para el móvil, en un futuro podría contemplar el ofrecer el servicio a través de canales adicionales, así como su lanzamiento en otros mercados.

    La oferta de Blackpills Movistar

    Blackpills se describe como “un mundo de miniseries de corta duración, frescas, divertidas e irreverentes para verlas en cualquier momento a través de nuestra aplicación”.

    Se trata de series están producidas por talentos cinematográficos internacionales como Luc Besson, James Franco y más estrellas de renombre del cine independiente que distribuyen o trabajan para la productora.

    Interface de Blackpills
    Los títulos que ya están disponibles son Virgin in Paris, Playground, You got trumped, Skal, Making a scene, The social network L.A, Event Zero, Al wrong o Skinford, entre otros.

    Virgin in Paris se basa en Virgin, un best-seller young adult de Radhika Sanghani; Making a Scene nos muestra a James Franco recreando secuencias famosas de la historia del cine desde una perspectiva distinta; y Luc Besson presenta una de sus muchas fantasías de jóvenes asesinas profesionales con Playground, rebosante de la acción marca de la casa.

    El triunfo de lo breve

    Es un paso importante para la exploración de este género de episodios breves, pero seguro, pues en otros países ha tenido muy buen resultado, pues se ajusta a las nuevas formas de consumo de streaming que se dan al utilizar el transporte público para pequeños trayectos, en ratos libres mientras se espera a alguien con quien se ha quedado, etc.

    Este formato de serie breve lo encontramos en Love, Death & Robots (Netflix) y sus proyecciones de futuro con ciencia ficción, humor negro y violencia en mundos acabados o derrotados por la corrupción y la guerra; la original Calls (Apple Tv), con sus sucesos de ciencia ficción que vamos conociendo a través de conversaciones telefónicas, o en la más tradicional en cuanto a su puesta en escena pero igualmente original State of the union (Sundance Channel), en la que un matrimonio a punto de romperse conversa durante los 12 minutos previos a entrar a la terapia de pareja.

    Nuevos formatos para nuevos públicos o para los mismos de siempre, pero con nuevos hábitos. Toda innovación se agradece.

  • Series chicle que deberían haber terminado antes

    Series chicle que deberían haber terminado antes

    Los fanáticos de las series nos encontramos con que en ocasiones hay buenas producciones que  se terminan repentinamente porque las veíamos cuatro frikis (Deadwood, Lodge 49, etc.) y otras que se convierten en series chicle, estiradas por encima de sus posibilidades (para alegría del equipo técnico, que de repente se ve con un trabajo estable, un unicornio en la profesión).

    Las peores series chicle

    Cuando pensamos en series chicle, inevitablemente se vienen a nuestra mente series que duraron temporadas y temporadas, como The Simpson o Anatomía de Grey, pero hay muchas otras que, sin llegar a los récords de estas, deberían haber terminado antes.

    La más representativa para mí ha sido Prison Break. Su innovadora premisa quedó obsoleta en cuanto lograron salir de la cárcel, pero eso no impidió a los guionistas continuar una trama cada vez más absurda en la que terminaron confluyendo corrupción, oscuras multinacionales y situaciones inverosímiles que daban mucha vergüenza ajena.

    Hay que reconocer que la temporada en la que acaban en una cárcel de Panamá recupera un poco su planteamiento inicial, pero habría que borrar demasiados bochornos de la memoria para alabarla.

    Series chicle: The Walking Dead
    ¿Cuántos personajes principales quedan ya en The Walking Dead? ¿Por qué se sigue produciendo cuando su audiencia es mínima?

    The Walking Dead se llevaría el segundo puesto o la medalla de plata, aunque el hecho de que nadie haya puesto fin todavía a semejante despropósito la hace una buena candidata al podio.

    Ocurre, en ocasiones, que algún directivo de la productora o algún familiar de directivo está enganchado a una serie y le sigue inyectando dinero, aunque ya casi sea solo esa persona quien la ve. En el caso de The Expanse ha sido Jeff Brezos quien ha querido seguir con la serie, y en la última temporada se ha notado el descenso de la calidad.

    Temiendo un final estafa en The Expanse
    Temiendo un final estafa en The Expanse.

    Series chicle han sido también Anatomía de Grey, The Big Bang Theory (a la que el alargamiento le provocó una agudización del humor rancio) y Lost (con uno de los finales estafa más sonados de todas las series). The Office sin Steve Carell entraría dentro de esta categoría.

    Mediocridad

    Muchas producciones que comenzaron con planteamientos originales terminaron convertidas en una oda a la mediocridad, como The Affair, True Blood, 13 Reasons Why, Homeland o Weeds, de la que mucha gente desconoce, afortunadamente para ellos, toda la etapa en la que Nancy Botwin termina siendo narcotraficante más allá de la frontera, en México.

    Si Nancy Botwin ya era un personaje histriónico, a partir de la tercera temporada se hace insufrible.
    Si Nancy Botwin ya era un personaje histriónico, a partir de la tercera temporada se hace insufrible.

    Dexter, otra innovación con unas primeras temporadas absolutamente deliciosas y que terminó siendo un batiburrillo inverosímil, amenaza ahora con volver a las pantallas, y encima sin ninguno de los actores que interpretaban al resto de los personajes.

    Un regreso de vergüenza ajena y con los protagonistas más acartonados que nunca también se está cociendo para Friends, una serie que, si ya resultaba sobrevalorada en su momento, con cada reposición que se ha hecho ha ido envejeciendo y perdiendo cualquier atisbo de dignidad. Que me pongan cien veces Verano Azul antes que ver otra vez Friends.

    Friendes siempre fue una estafa de serie
    ¿Hay algo que apetezca menos que esto?

    A las puertas

    Hay alguna serie actual a la que todavía no me atrevo a considerarla chicle porque guardo respeto a las ideas que intentan transmitir y a los actores y creo que están intentando dar lo mejor de sí, pero considero que El cuento de la criada, This is us y The Expanse están a un paso del punto de no retorno y que cuando antes terminen, menos tristeza nos dará a sus admiradores.

    Caracterización de Rebecca en This is us
    Más vale que no nos estafen con el final de This is us, porque Mandy Moore y la cantidad de dulzura y matices que da a su personaje como Rebecca Pearson ya valen unos cuantos Emmy.

    Series chicle patrias

    Como lo de explotar la gallina de los huevos de oro es algo universal, en España tenemos varios ejemplos de producciones que se alargaron provocando el sonrojo de espectadores y ciudadanía en general en el caso de aquellas producidas con fondos públicos.

    Al salir de clase fue un gran trampolín para muchos actores y actrices españoles.
    Al salir de clase fue un gran trampolín para muchos actores y actrices españoles.

    Han sido los casos de Médico de familia, Los Serrano (con su surrealista final), Hospital Central, Compañeros y Al salir de la clase (de la que salieron actores y actrices como Leticia Dolera que han estado en varias de estas series insufribles, y auténticas joyas como Sergio Peris-Mencheta, cuyas dotes de dirección teatral han quedado más que demostradas en “Un trozo invisible de este mundo”, “Lehman Trilogy” y “Una noche sin luna”, que se encuentra de gira en estos momentos por España).

    Pero el premio a la más interminable se lo lleva, sin duda, Cuéntame cómo pasó, que a este paso va a terminar siendo una serie de scifi ambientada en la España del año 3000.

     

  • El espectador ante la obra de arte, en CaixaForum Barcelona

    El espectador ante la obra de arte, en CaixaForum Barcelona

    CaixaForum Barcelona cuestiona la posición del espectador ante la obra de arte en la muestra Dónde estamos. Dónde podríamos estar, que se puede ver hasta el próximo 1 de noviembre en el centro cultural de la Caixa en la Ciudad Condal.

    Reflexión sobre el espectador

    Este proyecto expositivo plantea una revisión de la manera en la que nos conectamos con nuestro entorno, con nuestro contexto y nuestro lugar, que necesitan de un sujeto observador que les pueda dar sentido y conectar a través de historias.

    Las obras de Dónde estamos. Dónde podríamos estar hablan de cuestiones de género, de relaciones de poder, de una geografía y una economía transfiguradas, o de una ecología entendida como un lugar anhelado. La exposición insta al espectador a participar de forma activa, ya sea con nuevas interpretaciones o, incluso, con su actitud corporal.

    Para ilustrar este pensamiento, Diana Guijarro, la comisaria novel, ha seleccionado 14 obras procedentes de la Colección la Caixa y del MACBA, a excepción de un vídeo de Alex Reynolds, cedido por la propia artista. Las obras son fotografías, esculturas, vídeos y obras gráficas de Joan Brossa, Mike Kelley, Pedro G. Romero, Cindy Sherman, Andrea Fraser, Txomin Badiola, Cildo Meireles, Mona Hatoum, Martin Kippenberger y la ya mencionada Alex Reynolds.

    El espectador ante la obra de arte, en la Caixa.
    CaixaForum Barcelona inaugura la exposición Dónde estamos. Dónde podríamos estar, surgida del programa Convocatoria de Comisariado de la Colección ”la Caixa”.

    Una de las obras más innovadoras de la muestra es la gran instalación La trayectoria de la luz en la caverna de Platón (desde la caverna de Platón, la capilla de Rothko, el perfil de Lincoln), de Mike Kelley, pues, para poder verla totalmente, hay que arrastrarse y cambiar de postura corporal.

    Mike kelley. The Trajectory of Light in Plato’s Cave (from Plato’s Cave, Rothko’s Chapel, Lincoln’s Profile). [La trayectoria de la luz en la caverna de Platón (desde la caverna de Platón, la capilla de Rothko, el perfil de Lincoln)]. 1985-1996. Materiales diversos. 382x327x1413 cm. Colección ”la Caixa” de Arte Contemporáneo. © Mike Kelley, VEGAP, Barcelona, 2020.
    Mike kelley. The Trajectory of Light in Plato’s Cave (from Plato’s Cave, Rothko’s Chapel, Lincoln’s Profile). [La trayectoria de la luz en la caverna de Platón (desde la caverna de Platón, la capilla de Rothko, el perfil de Lincoln)]. 1985-1996. Materiales diversos. 382x327x1413 cm. Colección ”la Caixa” de Arte Contemporáneo. © Mike Kelley, VEGAP, Barcelona, 2020.
    En la pieza audiovisual Los trabajadores, de Pedro G. Romero, otra de las más originales, los movimientos del bailarín de flamenco Israel Galván se extienden a cada una de las partes del cuerpo, entendidas como un espacio de trabajo y experimentación.

    Reflexión sobre el comisariado

    La muestra Dónde estamos. Dónde podríamos estar, comisariada por Diana Guijarro, es la segunda propuesta de la actual Convocatoria de Comisariado del Programa de Apoyo a la Creación Artística de la Caixa.

     Pedro G. Romero. Los trabajadores. 2012. Vídeo monocanal. 17 min 40 s. Dimensiones variables. Colección ”la Caixa” de Arte Contemporáneo. © Pedro G. Romero: cubierta, contracubierta.
    Pedro G. Romero. Los trabajadores. 2012. Vídeo monocanal. 17 min 40 s. Dimensiones variables. Colección ”la Caixa” de Arte Contemporáneo. © Pedro G. Romero: cubierta, contracubierta.

    Esta convocatoria estaba destinada a comisarios de arte menores de 40 años, con nacionalidad o residencia española o portuguesa, que previamente hayan comisariado un mínimo de tres exposiciones, pero que no tengan una trayectoria profesional consolidada.

     El programa, de Apoyo a la Creación Artística de ”la Caixa”, ofrece a jóvenes profesionales la oportunidad de realizar un comisariado a partir de las colecciones de ”la Caixa” y del MACBA.
    El programa, de Apoyo a la Creación Artística de ”la Caixa”, ofrece a jóvenes profesionales la oportunidad de realizar un comisariado a partir de las colecciones de ”la Caixa” y del MACBA.

    De esta forma, la Caixa promueve visiones innovadoras tanto en lo referente a lecturas y reflexiones como en cuanto a formas que aporten planteamientos creativos.

  • Virus, corrupción y nieve en Ivalo (Arctic Circle)

    Virus, corrupción y nieve en Ivalo (Arctic Circle)

    Confieso que tengo debilidad por las series de paisajes polares, aunque la trama de muchas de ellas suele ir perdiendo fuelle y terminan, casi siempre, en un final estafa. Ivalo (Arctic Circle) no iba a ser menos: tiene todos los ingredientes para entretener: la nieve, que evoca un frescor que ahora mismo no tenemos en Madrid, el factor virus, que es muy apropiado para estas épocas que nos ha tocado vivir, y los elementos de thriller, pero no llega a maravillar.

    Virus en un nordic noir

    Ivalo (Elisa Viihde) es un pequeño pueblo de la Laponia finlandesa en el que la policía Nina Kautsalo, madre de una niña maravillosa con síndrome de Down, se ve obligada a investigar el asesinato y la desaparición de varias mujeres rusas prostituidas por una trama que, cómo no, tiene conexión con las altas esferas de corrupción del país vecino, Rusia.

    Ivalo nieve
    Uno de los elementos más exóticos de Ivalo son sus paisajes. Tener que desplazarse en moto por la nieve es un sueño en estas fechas de calor español.

    Pero el género criminal nórdico se ve amplificado en Ivalo con el elemento de un virus de transmisión sexual que se propaga adherido al virus del herpes labial y hace que sus portadoras enfermen gravemente al quedarse embarazadas, con resultado de muerte de madre e hijo, o graves malformaciones del bebé.

    No es casualidad que precisamente la hermana de Nina, Marita, sea una de las mujeres del pueblo que tenga el virus. Porque en los nordic noir es algo que suele suceder, que todo esté relacionado, dado el escaso número de habitantes y la pequeñísima densidad de población de las zonas en las que se desarrolla.

    Corrupción y mafia rusa

    Descubrimos a través de Ivalo a toda una red de trata de mujeres llevadas, engañadas o a la fuerza, a Finlandia, para ser prostituidas en autobuses en medio de la nieve o en fiestas privadas para millonarios.

    Esta red cuenta, además, con el apoyo del gobierno ruso, según se indica en uno de los episodios, y está cubierta por la corrupción policial en altos mandos finlandeses y rusos, si bien uno de ellos termina tan obnubilado por las dotes policiales y la honradez y la entrega de Nina Kautsalo que termina desertando de su colaboración con los criminales.

    Machismo finlandés

    La serie en general es un conjunto de convenciones de varios géneros rodada en un sitio magnífico y evocador y tiene tramas que son una auténtica estafa, como la relación sentimental que se establece entre Nina y Thomas Lorenz, el virólogo alemán desplazado desde Helsinki a Laponia para estudiar el virus.

    Estafa en Ivalo
    La tensión entre Nina y Thomas no solo es innecesaria, sino que entorpece y empeora considerablemente la serie.

    Sin embargo, hay temas que se tocan de pasada que creo que merece la pena señalar, porque siempre se suele pensar que las sociedades nórdicas son feministas, o al menos más igualitarias que las del sur, y en Ivalo se ve que no.

    Por poner un ejemplo, Nina es una madre soltera. El padre de la criatura consume drogas y se ha desentendido de la crianza, así que ella lleva todo el peso, como muchas mujeres a lo largo y ancho del planeta y eso, además, le ha supuesto que para poder estar más tiempo con su hija y atender sus necesidades especiales haya tenido que renunciar a su carrera profesional.

    Una de sus excompañeras de la academia de policía, ahora detective de la Oficina Nacional de Investigaciones (NBI) le recuerda en un diálogo que van a investigar sus antecedentes y van a saber que no está comprometida al 100% con su carrera porque ha decidido cuidar de su pequeña. Así de duro y así de sorprendente para tratarse de un país que supuestamente debería ser referente en materia de igualdad.

    Venla, niña con síndrome de Down
    Venla, la hija de Nina, es un amor de niña y se esfuerza mucho en el cole, pero la profesora hace saber a Nina que el sistema educativo finlandés no la va a integrar. Toda una sorpresa.

    Más chocante resulta todavía ver cómo la profesora de preescolar de la niña, que tiene 5 años, le sugiere a la madre que se la lleve a una escuela especial porque en el colegio normal no tiene cabida. ¿Pero no era Finlandia la cuna de la innovación pedagógica, la inclusión y todas las bondades que se puedan esperar de la educación? Me he quedado bastante sorprendido, ya que, además, siempre se dice que en Finlandia los niños no empiezan hasta los 7 años, pero resulta que tienen preescolar, como aquí y en muchos otros sitios.

    El virus de las denuncias falsas

    Mención aparte merece la también sobrante parte del divorcio del doctor Thomas Lorenz después de que su mujer lo descubre flirteando con Nina.

    La mujer, que no tendría más que pedir la separación y la custodia, se inventa todo un caso de maltrato físico y psicológico para acabar con él. No sé exactamente qué han querido decir al añadir esta subtrama, pero no aporta nada interesante al contenido y emborrona todo lo demás.

    ¿Recomiendo Ivalo? Para pasar el rato y refrescarse un poco con los gélidos paisajes, sí. Si no se tiene mucho tiempo, desde luego que hay series muchísimo mejores que ver.