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  • Los peores personajes de las series (II): los más malvados

    Los peores personajes de las series (II): los más malvados

    Buceando en las profundidades y oscuridades de los personajes de las series hace poco dejé mi particular listado de los más corruptos. Hoy quiero hacerlo con los más malvados, aquellos personajes que no querrías tener cerca en tu vida, ni siquiera al lado en el asiento del Metro.

    Los más malvados

    Tony Soprano sería un buen ejemplo de este tipo de personaje. Magníficamente interpretado por el malogrado James Gandolfini, Tony representa lo peor de La Cosa Nostra, con sus asesinatos, extorsiones y guerras familiares.

    Tony podía sorprendernos sintiendo pena por un cachorrito, o sincerándose en la consulta de su psicóloga, pero cualquier atisbo de esperanza sobre su personaje se terminaba con sus crímenes a sangre fría, como el de Adriana La Cerva, prometida de su protegido a la que asesinan por llevar años informando al FBI.

    Un crimen similar, aunque por diferentes motivos, lo comete otro de los personajes más oscuros y temidos de las series, Walter White, Heisenberg, el protagonista de Breaking Bad, que ahoga sin ninguna compasión a la novia de su compañero de fabricación de metaanfetamina, Jesse Pinkman.

    Sin duda Heisenberg es uno de los mayores criminales de todas las series y, a pesar de su apariencia paternal y de sus presuntos buenos propósitos, impresiona matando de manera innecesaria a personajes con los que ha tenido relación cordial e incluso afectiva (no voy a decir quiénes para los que todavía no hayáis visto esta maravilla de la televisión de las últimas décadas).

    Cersei Lannister de Game of thrones entraría en esta categoría, si bien sus motivaciones vendrían no tanto por una naturaleza criminal, sino por el rechazo continuo de su padre y la necesidad de hacerse la más fuerte y la más mala en un mundo terriblemente despiadado. No obstante, por muy víctima que haya sido en el pasado, que esta mujer sea capaz de volar una catedral con miles de personas dentro, entre ellas su nuera y su familia, la hace merecedora de un puesto en el top de villanos.

    Otro bellaco de serie es Dexter. También influido por su pasado, en este caso haber presenciado el asesinato de su madre siendo niño, Dexter muestra sus dotes asesinas desde bien pequeño y su padre adoptivo, policía, reconduce todos esos instintos para que sus víctimas sean solamente criminales.

    El problema de este extraño código de conducta no es solo de índole ética, sino que además termina saltándoselo y… ¡The bay Harbor Butcher!

    La psicopatía en Game of thrones

    Pero si hablamos de psicópatas, Game of thrones es la producción televisiva con más número de psicópatas y sociópatas por metro de cinta.

    Joffrey Baratheon y Ramsey Bolton compiten a ver cuál es más sádico de los dos. Curiosamente ambos terminan cerca de Sansa, a la que le enseñan valiosas pero tal vez demasiado crueles lecciones de vida.

    Joffrey parece ser el estandarte de niño mimado crecido en la corte entre algodones, con todo el mundo haciendo y deshaciendo a sus órdenes. Ramsey, por su parte, es el bastardo rechazado que tiene que reunir méritos para poder obtener el apellido y el reconocimiento de su padre.

    Pasados distintos que confluyen en un presente aterrador, lleno de oscuridades y gustos por la mutilación y provocar el sufrimiento ajeno.

    Pero hay otro personaje que, como ha quedado muy lejano en la trama, ha pasado desapercibido y creo que bien se merece una mención en este epígrafe, y es Craster, el salvaje que mantiene relaciones incestuosas con todas sus hijas y asesina a los hijos varones. Un personaje peculiar que solo podría tener cabida en una serie como Game of thrones, donde el peor de los sadismos y la mejor de las civilizaciones pueden coexistir sin que nos parezca algo inverosímil.

    Y hasta aquí mi listado de pérfidos. ¿Añadiríais alguno?

  • Los peores personajes de las series (I): los más corruptos

    Los peores personajes de las series (I): los más corruptos

    Estaba viendo estos días Better Call Saul cuando, pensando si el hermano de James McGill lo era, decidí escribir un post con mi particular antología de personajes corruptos y malvados de las series. Y, rememorando muchas de ellas, me he dado cuenta de que si Chuck McGill no es precisamente la bondad personificada, al menos no es de los peores que hemos visto en las pequeñas pantallas.

    Los más corruptos: políticos

    La corrupción puede mostrarse de diversas maneras, pero en este apartado he decidido incluir a los que tienen algún tipo de cargo o relación con la política.

    Es el caso de Nucky Thompson de Boardwalk Empire, personaje al que dio vida Steve Buscemi y que combinaba en sí mismo lo peor de la mafia y la política.

    El carácter  de Nucky está basado en el político Enoch L. Johnson (1893 – 1968), que se enriquece con el contrabando de alcohol durante la etapa en la que estuvo en vigor la Ley Seca en Estados Unidos, dentro de una organización que diversificaba hacia otros negocios como el juego y la prostitución.

    Otro oscuro personaje es Francis “Frank” Underwood, el protagonista de House of cards, magistralmente interpretado por Kevin Spacey.

    En esta serie de Netflix que es a su vez un remake de otra de la BBC, Frank Underwood es un villano con todas las letras. Podría decirse que excede la corrupción, pues todas sus estrategias para llegar al poder no responden al beneficio económico, sino a un enorme ego, a una megalomanía narcisista muy peligrosa. Su mujer, Claire Underwood, no se queda atrás, aunque su papel de víctima hace que despierte más simpatías.

    Meñique (Aidan Gillen), de Game of thrones, entraría también dentro de la corrupción política, pues todo lo que urde responde a su necesidad de sentir poder. No en vano es un triunfador hecho a sí mismo, que parte de una situación pobre y va ascendiendo en la escala social a través de distintos casamientos y fechorías.

    Los más corruptos: policías

    Otro adalid de la corrupción es Vic Mackey (Michael Chiklis), el protagonista de The Shield, serie de la que he hablado con anterioridad en este blog. Mackey es un policía corrupto que no solo utiliza cualquier herramienta para enriquecerse, sino que no tiene ningún escrúpulo a la hora de quitarse del medio a sus propios compañeros para salir indemne.

    John Rayburn (Kyle Chandler), de Bloodline, una serie no muy conocida, pero no por ello menos recomendable (sobre todo la primera temporada, que mantiene muy bien el suspense) estaría a caballo entre los más corruptos y los más malvados, pero lo inserto aquí porque, aunque sus crímenes afectan directamente a su familia y eso es un grado, a medida que transcurre la serie se observa que no es un hombre tan familiar como aparenta y que su objetivo principal es medrar.

    ¿Estáis de acuerdo conmigo en que estos personajes son los más corruptos de las series? ¿Cuáles proponéis vosotros?

  • El viaje del Guernica de Picasso, en Cajasol

    El viaje del Guernica de Picasso, en Cajasol

    Hoy quiero hablaros de la exposición itinerante Picasso, el viaje del Guernica de la Fundación Bancaria la Caixa, que actualmente y hasta el próximo 3 de octubre se puede ver en la sede cordobesa de la Fundación Cajasol, que cederá a su vez su testigo a las ciudades de Pamplona (en colaboración con la Fundación Caja Navarra) y Málaga.

    El largo viaje del Guernica

    Picasso pintó el Guernica por encargo del gobierno de la Segunda República española en plena Guerra Civil para el pabellón de España en la Exposición Internacional de París de 1937. Ese fue su primer gran viaje como embajador y elemento de propaganda.

    Aunque al principio parece ser que tuvo reticencia para pintar la obra, las imágenes y el relato del bombardeo sobre la población de Gernika-Lumo, del que tuvo conocimiento a través de los periódicos L´Humanité y Ce Soir, le dieron la inspiración necesaria para terminarlo en tan solo cinco semanas, en un proceso creativo documentado fotográficamente por su entonces pareja Dora Maar.

    Tras la Exposición Internacional de París de 1937, el Guernica realiza su primer viaje en la primavera de 1938 a Escandinavia, a una exposición itinerante con Matisse, Braque y Laurens, organizada por el artista noruego Walter Halvorsen.

    Ese mismo año viaja a Inglaterra, donde visita varias ciudades. En Londres fue presentado por el líder del partido laborista Clement Attlee.

    El viaje a Estados Unidos

    Promovida por la Campaña de Ayuda a los Refugiados Españoles (Spanish Refugee Relief Campaign), en mayo de 1939 se inauguró una muestra en una galería de Nueva York, y de allí viajó a Los Ángeles, San Francisco y Chicago. Para entonces, la Guerra Civil había finalizado con la victoria de Franco, por lo que no se daban las circunstancias para poder devolver el cuadro al pueblo español.

    Aprovechando el contexto de guerra en Europa, el director del MoMA, Alfred H. Barr, instó a Picasso a depositar el Guernica en el museo para que permaneciera en Nueva York y el museo se convirtiera en una referencia mundial con la mayor colección suya del mundo.

    En enero de 1970, un grupo de activistas en contra de la guerra de Vietnam realizó una acción de protesta frente al Guernica. En el mismo contexto bélico, el 28 de febrero de 1974, el artista e integrante del grupo Art Workers’ Coalition, Tony Shafrazi, atentó contra el cuadro escribiendo en su superficie «Kill Lies All» («Muerte a todas las mentiras»).

    El regreso a Europa

    La paloma dibujada por Picasso en 1949 fue el símbolo del Congreso Mundial de los Partidarios de la Paz, celebrado en París ese mismo año, aunque el movimiento anticomunista realizó una campaña en contra, pues la obra de Picasso quedó en el centro de la controversia en un mundo dividido por el Muro de Berlín.

    Tras la presencia del Guernica en Milán en 1953 y su participación en la II Bienal de São Paulo (1953-1954), el cuadro regresó a Europa en 1955, con motivo de la exposición antológica que se le dedicó en el Musée des Arts Décoratifs de París. Esta exposición viajó posteriormente a Múnich, Colonia y Hamburgo, y más adelante a Bruselas, Ámsterdam y Estocolmo.

    Su regreso definitivo a España no se producirá hasta 1981, muerto Franco. En primer lugar se depositó en el Casón del Buen Retiro, hasta 1992, y a partir de esa fecha se trasladó al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

    La exposición del viaje

    Los distintos espacios y recursos expositivos de la muestra descubren el contexto histórico de la época, así como las claves para entender la importancia y el significado del Guernica. La exposición incluye audiovisuales, reproducciones fotográficas y de carteles de la época, y facsímiles de documentos y dibujos que pretenden explicar la historia de la creación y los viajes de una de las obras más representativas del artista más importante del siglo XX.

    La Obra Social la Caixa ha producido varias piezas  audiovisuales que ayudan a entender la historia del Guernica y su influencia. Destacan la obra audiovisual del artista Rogelio López Cuenca y otros dos audiovisuales de nueva producción, acerca del contexto histórico del Guernica, las características técnicas de la obra y los daños que han causado los desplazamientos del cuadro y sus restauraciones.

    Como he reseñado más arriba, la muestra estará hasta el 6 de octubre en la sede de la Fundación Cajasol en Córdoba, y de ahí viajará a Pamplona y a Málaga.

  • OITNB, más tragedia y corrupción que nunca

    OITNB, más tragedia y corrupción que nunca

    La temporada anterior de Orange is the New Black, de la que hablé en este mismo blog, terminó con la tragedia de la muerte de Poussey a manos de un vigilante de seguridad que la intentaba reducir, un hecho que en la realidad también sucede más a menudo de lo que nos gustaría.

    Con esa premisa, nada bucólico podíamos esperar de esta nueva, pero tengo que reconocer que ha superado todas las expectativas y que, si bien sigue sin ser el terror psicológico de Oz, la situación de las reclusas, sus perspectivas personales y, sobre todo, la corrupción de la que son víctimas a todos los niveles construyen un relato duro, en el que las partes más cómicas han terminado siendo una mueca sarcástica que empeora el estado de ánimo, lejos de relajarlo.

    Se masca la tragedia

    Vaya por delante que todavía no he podido terminar de verla, pues, al contrario que en anteriores temporadas, esta se me está haciendo bola como un filete seco a un niño. El nudo en la garganta aflora y, a pesar de la brevedad de los episodios, intento ingerirlos con precaución y combinados con otras series.

    Pero me basta para ver que lo vivido hasta ahora se puede tornar en una tragedia de proporciones épicas.

    En primer lugar, porque la tensión entre los distintos bloques de presas del edificio aumenta a grandes velocidades y entre ellas hay mucha historia y venganzas que llevar a cabo. A eso hay que añadir, además, que las relaciones entre las presas de Litchfield, la cárcel de mínima seguridad, han empeorado gravemente desde que se cortó el motín ‘fantasma’ al que todo el mundo alude y que es el que da pie a esta nueva situación.

    El colegio mayor que a veces parecía la prisión se ha tornado en casa del terror, y las amistades entre ellas han quedado atrás por lo que siempre sucede en estos casos, para que unas pudiesen librarse de mayor condena a costa de otras a las que han entregado.

    La corrupción generalizada

    El motín lleva, asimismo, a una lectura mucho menos personal y más política de la cárcel, que es lo que Orange is the New Black llevaba haciendo las últimas temporadas.

    En ella se revela sin concesiones la corrupción a todos los niveles que afecta a las presas. Y es que, para empezar, los propios guardias tienen un gran secreto que esconder sobre el asesinato de uno de sus compañeros.

    Estos guardias, como sucedía en otros episodios, tienen su propio sistema de trapicheo para introducir drogas y cualquier tipo de objeto de alta demanda en la prisión.

    En un estamento superior se encuentran Natalie y su nueva jefa, que ha ascendido sobornando a la empresa para no denunciar en público y ante los juzgados que hubo un terrible error con ella durante el motín. Y así es cómo llega una gran incompetente a un puesto que le queda grande (algo que también sucede normalmente en la ‘vida real’).

    Por encima de todo, a nivel económico y político, están los hasta ahora invisibles, los poderosos, políticos que necesitan chivos expiatorios, empresarios que hacen de las cárceles un negocio suculento… todos ellos influyen de manera fatídica en el presente y en el futuro de las reclusas.

    Y el poso que deja, al menos hasta ahora, que llevo vista CASI toda la temporada, es que entre tanta tragedia y corrupción no hay salida. Pero está bien que nos lo cuenten, porque el discurso de que las cárceles son hoteles está calando demasiado y, si bien no se puede decir que muchas personas de las que están ahí sean angelitos, en muchos casos lo están por sus circunstancias económicas y sociales, e incluso aunque lo merezcan fuertemente, está bien que se haga ficción para concienciar de ese pequeño rincón oscuro de nuestra sociedad a los que pocos parecen prestar atención.

  • Por qué Sharp Objects es la serie del año

    Por qué Sharp Objects es la serie del año

    Con este título que le he puesto al post supongo que ya sabéis por dónde van a ir los tiros, pero aun así siento la necesidad de expresar todo lo que me han fascinado todos y cada uno de los ocho episodios de Sharp Objetcs, de HBO.

    La calidad de Sharp Objects

    Una de las cosas que más me está extrañando de Sharp Objects es que, salvo en los círculos de seriéfilos, donde le hemos dado la importancia que se merece, no veo a mucha gente en Facebook o en Twitter hablar de ella, y no sé si es porque en verano ha tenido menor repercusión o porque no se han enterado de que está. Lo que está claro es que, si tienes un mínimo de gusto por las cosas bien hechas, esta serie no puede no gustarte.

    Y es que Sharp Objects posee un guion y una calidad narrativa que supera cualquier expectativa, por lo menos la de aquellos que habíamos escuchado cómo la comparaban previamente con la fabulosa Big Little Lies.

    La tensión se mantiene desde el inicio de la serie hasta el último segundo de la misma, un segundo que, quienes hayáis visto ya, es verdaderamente inesperado y aterrador.

    Sharp Objects es de esas obras audiovisuales en las que te puedes recrear tanto por su narrativa como por los detalles de fotografía, de planos que dicen mucho sin que haya una sola palabra y también de sonido. Y no me refiero solo a la estupenda banda sonora, llena de temazos, sino también a la realización de sonidos, a detalles que te hacen ser parte de la escena, sumergirte en la atmósfera, como si fueras su protagonista.

    Y eso sin olvidar el misterio de las palabras que van apareciendo en distintas partes, tanto en la protagonista como en el resto de escenarios, que nos van desvelando poco a poco qué está pasando.

    Sharp Objects y las actrices

    El reparto y la actuación de las actrices principales de esta serie es una de las claves de su éxito.

    Amy Adams borda el papel de Camille Preaker, una periodista del periódico de San Luis que regresa a su pequeño pueblo, Wind Gap, en Misuri, para investigar los asesinatos de dos chicas a la vez que para hacer frente a recuerdos del pasado que la tienen traumatizada de un modo severo.

    El papel de madre de Adora Crellin, madre de Camille, lo hace igualmente bien una Patricia Clarkson aterradora y odiosa a partes iguales. Y es que Adora, la terrateniente del pueblo, es fría y oscura, una madre capaz de destrozar la vida de su propia prole. Y una explotadora que no duda en utilizar su posición de dominación sobre la práctica totalidad del pueblo para hacer caer al sheriff en pequeños episodios de corrupción policial.

    La tercera mujer protagonista de Sharp Objects es Eliza Scanlen en el papel de Amma Crellin, hija de Adora y hermanastra de Camille, una adolescente que se ve obligada a llevar una doble vida para contentar a su madre, que la ve como una “niña buena” a la que vestir con vestiditos y lacitos imposibles de lo hortera, y a la vez tener la vida que ella quiere con sus amigas.

    Pensaréis: “¿y no hay hombres en esta serie?”. Por supuesto que sí, y hacen bien su papel, pero nada que ver con estas tres protagonistas y las historias que las envuelven.

    Porque Sharp Objects es una serie con protagonistas femeninas y bastante feminista en la que los hombres acompañan como pueden, más mal que bien, y no se enteran mucho de qué es lo que esconden cada una de ellas, por mucha curiosidad que les provoquen.

    Si no la habéis visto hasta ahora, felicidades porque tenéis ante vosotros la serie del año ya completa para ver. Espero que os guste, como mínimo, tanto como a mí.

  • Aciertos y olvidos en las nominaciones de los Emmy 2018

    Aciertos y olvidos en las nominaciones de los Emmy 2018

    Llegan las nominaciones de los Emmy 2018 y con ellas, supuestamente, los reconocimientos a los mejores trabajos y trabajadores de las series, pero, además de los consabidos aciertos, siempre hay amargos olvidos.

    Aciertos de los Emmy 2018

    Hay que señalar que, si el año anterior fueron una estafa por las omisiones de The Leftovers (todavía me duele), The Young Pope o Transparent en este hay bastantes más aciertos (no puedo cerrar este párrafo sin acordarme de que otro de los aciertos de 2017 fue premiar con hasta 8 estatuillas a Big Little Lies).

    Entre lo que considero buenas apreciaciones, con las que coincido plenamente, por parte del jurado están las chorrocientas nominaciones a Westworld y The handmaid´s tale, que se constituyen como triunfadoras del año.

    Desaciertos de los Emmy 2018

    No estoy tan de acuerdo con todas las nominaciones a This is Us, pues la trama me resulta demasiado ñoña y los actores, muy forzados, ni tampoco con dar ningún reconocimiento especial a la última temporada de Game of thrones que, como señalé en este blog hace casi un año, es un fraude sin George RR. Martin.

    En la categoría de sobrevalorados de los Emmy también incluiría Stranger Things, que continúa estirando el desgastado e insípido chicle de la nostalgia por las películas mediocres de aventuras de los 80, y The Americans, la serie que parece sacada de un documento de propaganda estadounidense durante la Guerra Fría.

    En esta misma línea también me resulta incómodo que a estas alturas sigan repartiendo nominaciones a otra serie propagandística y larga como un día sin pan como es Homeland.

    Los grandes olvidados

    Pero, más que los nominados que no deberían estar en ese listado duelen los olvidados, las grandes series y los grandes actores y actrices que no van siquiera a sentir el gusanillo de tener un reconocimiento en forma de nominación por su excelente trabajo.

    En este epígrafe tengo que incluir obligatoriamente POSE, la maravillosa serie de Ryan Murphy para HBO sobre la cultura ball y las vicisitudes de la vida LGTBIQ en Nueva York durante los años 80. POSE cuenta con un guion brillante que podría haberla incluido entre los mejores dramas de 2018, así como con un reparto de actores y actrices de auténtico escándalo, creíbles, soberbios.

    No quiero pensar mal, pero a ver si va a tener algo que ver el hecho de que cinco actrices trans protagonicen la serie para que desde los Emmy no se les quiera dar ningún tipo de reconocimiento.

    Otra serie que me gustaría que se incluyese, y esta vez quizá se haga para el año que viene porque también es cierto que se ha estrenado en muy mala fecha para llegar a las nominaciones es Sharp Objects, thriller que, aunque con trama muy distinta, recuerda a Big Little Lies por su oscuridad y la forma de tratamiento de los traumas que atormentan a su protagonista.

    Veremos qué galardones se conceden al final y con cuáles estamos de acuerdo o no, pero a estas dos grandes series no las veremos premiadas por los Emmy 2018.

  • Caixa y British Museum renuevan su colaboración

    Caixa y British Museum renuevan su colaboración

    La Fundación Bancaria la Caixa y el British Museum acaban de ampliar su acuerdo para hacer exposiciones conjuntamente hasta el año 2024 partiendo de colecciones de referencia del museo británico, desde momias egipcias hasta pop art.

    Consolidación de la colaboración con British Museum

    La firma de esta renovación supone la consolidación del trabajo realizado por ambas entidades durante décadas, pues el British Museum siempre ha sido uno de los prestadores de referencia de las exposiciones de La Caixa sobre las grandes culturas del mundo.

    Gracias al acuerdo firmado en 2015 los centros CaixaForum de varias ciudades españoles han exhibido en los últimos años tres muestras, vistas por más de 480.000 personas: Los pilares de Europa. La Edad Media en el British Museum (CaixaForum Madrid, Barcelona y Zaragoza); ¡Agón! La competición en la antigua Grecia (CaixaForum Madrid, Barcelona y Sevilla, con próximas paradas en Zaragoza y Palma), y Farón, Rey de Egipto (CaixaForum Barcelona, con próximo traslado a Madrid, Girona, Sevilla y Tarragona).

    La cuarta exposición prevista con ese primer acuerdo se titulará La era del lujo: de los asirios a Alejandro Magno, y se podrá ver en los centros culturales de la Fundación Bancaria la Caixa de Barcelona, Madrid y Zaragoza el próximo año.

    Nuevas exposiciones del British Museum

    A partir de 2020 se pondrán en marcha cinco nuevas muestras excepcionales a partir de la colección del British Museum sobre grandes civilizaciones de la historia de la Humanidad. La mayor parte de las piezas elegidas pisarán España por primera vez, según indica la entidad catalana.

    Todas las exposiciones incorporarán una clara visión pedagógica y acogerán actividades para todo tipo de públicos, incluyendo el familiar y escolar.

    La primera de ellas será La imagen humana. Obras maestras de la figuración, y versará sobre el arte figurativo y tópicos como el ideal de belleza, la expresividad o la transformación del cuerpo humano. Contará con variedad de esculturas, objetos, pinturas y otras obras de arte de más de 30 siglos de historia.

    La segunda, The American Dream: pop to the present, mostrará la colección de grabados modernos y contemporáneos del British Museum de artistas como Andy Warhol, Jasper Johns, Rober Rauschenberg, Ed Ruscha, Kara Walker o Julie Mehretu.

    La tercera, Oceanía. El arte en las islas, presentará las vidas creativas en las islas del Pacífico, desde Nueva Guinea hasta la Isla de Pascua (oeste-este) y desde Hawai a Nueva Zelanda (norte-sur). Aunque se forma a partir de los objetos del Museo Británico, como novedad, la muestra no pondrá el foco en las exploraciones que hicieron los europeos en la región, sino que destacará las vidas de los isleños que viajaron al Viejo Continente.

    La cuarta, Momias egipcias. Explorando vidas antiguas, exhibe las vidas de seis personas que habitaron entre el año 900 a.C. y el 180 d.C., con su historia personal, edad, creencias, enfermedades, etc.

    La quinta y última, que se presentará a partir de 2023 empezando por CaixaForum Madrid, es Diosas, sobre el papel de la diosa en las antiguas religiones politeístas y sistemas de creencias pasadas y presentes, centrándose en deidades de Europa, Oriente Medio y Asia.

    La Caixa y otros museos

    El British Museum no es el único museo con el que colabora la Fundación Bancaria la Caixa. En 2009 inició una colaboración con el Louvre y tiene también un programa conjunto con el Museo Nacional del Prado.

    El objetivo de la entidad catalana es establecer alianzas estratégicas con grandes instituciones culturales del mundo para hacer grandes proyectos como estos que ya estamos deseando ver.

  • Narcotráfico y corrupción en la Costa del Sol

    Narcotráfico y corrupción en la Costa del Sol

    La Costa del Sol y las redes de narcotráfico y corrupción que allí se desarrollan son las protagonistas de la coproducción de Mediaset, Warner Bros y Netflix que ha comenzado a grabarse este verano.

    Brigada Costa del Sol

    La serie, que se titulará Brigada Costa del Sol, cuenta con grandes y conocidos actores en su reparto: Hugo Silva (El ministerio del tiempo), Álvaro Cervantes (Carlos, Rey Emperador), Jesús Castro (Mar de plástico) formarán el Grupo Especial de Estupefacientes Costa del Sol, unidad policial especial que operaba en el sur de España entre 1977 y 1982 para combatir delitos de narcotráfico.

    Hugo Silva interpretará a Bruno López, un detective intuitivo y pasional; Jesús Castro a Terrón, policía ingenuo y predispuesto al abuso físico, y Álvaro Cervantes a Leo Villa, un agente con mucha formación pero un tanto predispuesto hacia el hedonismo. Con pocos medios y mucho ingenio se convertirán en los policías más aclamados de Europa.

    El elenco se completa con Miki Esparbé, que hará de joven estratega muy inteligente y, en el bando opuesto, Sara Sálamo, que interpretará a “La buhíta”, personaje carismático que vive al margen de la ley.

    Localizaciones en la Costa del Sol y Madrid

    Brigada Costa del Sol, que ha provocado el rechazo de los agentes turísticos de la provincia malagueña por considerar que va a dar mala reputación a la zona al vincularla con el tráfico de drogas, tema que hasta el momento ha permanecido bastante oculto, se enmarca en la línea de éxitos recientes como Narcos, Fariña, Snowfal, etc.

    Entre sus principales localizaciones se encuentra Torremolinos y su paseo marítimo, así como el hotel Pez Espada y la Urbanización La Roca. Como tanto la brigada como ‘los malos’ se encuentran siempre conectados a Madrid, la capital también tendrá su papel en la elección de escenarios. La discoteca Pirandello será uno de ellos, y una antigua fábrica de telas en la localidad de Alcorcón.

    La provincia de Málaga está muy solicitada estos días para rodajes, y es que a Brigada Costa del Sol se une el de Snatch, una producción de Sony de diez episodios sobre las peripecias de unos jóvenes estafadores británicos en la Costa del Sol.

    En otoño se grabará allí, asimismo, Toy Boy, una serie de Atresmedia sobre los clubes nocturnos del litoral, con un stripper como protagonista.

  • Safe, otro thriller británico que termina en estafa

    Safe, otro thriller británico que termina en estafa

    Quizá haya sido por la emoción y las altas expectativas que tenía por ver de nuevo a Michael C. Hall en una serie, pero Safe, el thriller creado por Harlan Coben para Netflix y producido por el propio C. Hall no ha podido resultar más decepcionante.

    A partir de aquí: SPOILERS.

    Tópicos del thriller

    La serie comienza con la desaparición de Jenny, la hija del cirujano Tom Delany (C. Hall), después de una fiesta de adolescentes en una de las casas más grandes de una exclusiva urbanización en Inglaterra.

    A partir de ahí, y tomando también como referencia la muerte, hace un año, de Rachel, mujer de Tom y madre de Jenny, que en su último momento, en el lecho de muerte, parece haber confesado algo que a su vez ha originado toda esta trama, comienzan las sospechas sobre todos y cada uno de los personajes.

    Porque, como bien se encargan de decirnos los thrillers más tópicos y previsibles del universo, todos tenemos secretos, y no son secretos cualquiera, qué va, suelen ser denuncias falsas a la policía, pederastia y cadáveres, muchos cadáveres.

    En este punto no puedo evitar reírme a carcajadas y dejar de ver Safe con la seriedad y la solemnidad que le intentan dar para empezar a hacer chascarrillos sobre ella. Es una cosa que me pasa cuando las series empiezan a perder dignidad, como le ha sucedido a The Walking Dead.

    Un detalle importante para ver el grado de ridiculez al que me refiero es que en el mismo momento en que desaparece Jenny vemos el cadáver de su novio flotando en la piscina. ¿Y qué hace la familia ricachona cuya hija ha celebrado la fiesta en la piscina? Esconderlo y tirarlo a un lago basándose en argumentos que ellos mismos reconocen saber por películas y series. ¡Lo que haríamos todos! ¿No?

    Y, a pesar de haber visto en muchas películas que los cadáveres lanzados al agua suelen reflotar, allá que van, y allá que aparece el cuerpo de Chris, que pronto revela que falleció ahogado en la piscina y que la familia ricachona ha estado obstruyendo la investigación por motivos espurios.

    Otro thriller que no sabe acabar y termina en estafa

    Se me olvidaba decir que en este entramado de historias y subhistorias donde no parece haber un solo personaje libre de haber cometido alguna barbaridad en su vida, la detective recién llegada al pueblo resulta estar buscando a su padre, que no es otro que el mejor amigo de Tom Delany, un médico exmilitar gay. Sí, todo muy verosímil.

    Como les suele pasar a los thrillers europeos, que empiezan con buenos planteamientos y suelen terminar en estafa (algún día hablaremos de Utopía, Bron/Broen y Luther como ya hemos hablado de Marcella), en este la cosa se va complicando tanto que todo resulta estar conectado con un incendio sucedido hace muchos años en el instituto, cuando cinco adolescentes de aquella provocaron el fuego que mató a ocho chavales que pasaban allí la noche.

    ¿Y quiénes eran esos adolescentes? Rachel; el dueño del bar Heaven, que tendrá mucha importancia en la trama; Helen, una vecina que parece ser la única con un poco de conciencia y remordimientos; el hijo de otro vecino que también aparece como sospechoso en un momento dado y, tachán, tachán, la detective jefe que investiga el caso, que además se lía con Tom Delany desde el mismo día en que falleció su mujer.

    Y es esa detective la que asesina a sangre fría a Chris, uno de los mejores amigos de su hijo, solo para que no se sepa que estuvo involucrada en el incendio. ¿Os suena esto de la corrupción y culpabilidad de alguno de los policías?

    Ya tenemos todos los ingredientes para un batiburrillo al estilo “Sé lo que hicisteis el último verano” y para que esta producción inglesa haya quedado como una de las decepciones del año.

  • Carlos Saura expone la España de los 50 en Cajasol

    Carlos Saura expone la España de los 50 en Cajasol

    Quien viva o viaje a Sevilla en los próximos días no puede dejar de visitar la exposición España Años 50. Carlos Saura, que se exhibe en la sede de la Fundación Cajasol hasta el próximo 2 de septiembre.

    La mirada de Carlos Saura

    La muestra sobre la España de los 50 es el resultado de la mirada de Carlos Saura sobre una España marcada por la pobreza, la falta de infraestructuras y la represión, pero a la vez de gentes abiertas, amables, sencillas y trabajadoras.

    La exposición, comisariada por Olivia María Rubio, se compone de 92 imágenes tomadas por el cineasta durante sus viajes por todo el país.

    Como él mismo afirma, “en los 50 éramos pocos los que sentíamos una curiosidad fotográfica por un país que gobernaba con mano férrea el general Franco con la colaboración de una iglesia inquisitorial y una policía brutal que controlaba la moralidad e inmoralidad de las costumbres”.

    La exposición está dividida en ocho áreas que recorren lugares como Andalucía, Cuenca, Castilla, Madrid, donde fue detenido por fotografiar una estación de tren al considerarse objetivo militar, o Sanabria, lugar del que le impresionó la miseria.

    El secreto de Carlos Saura

    Muchos desconocíamos esta faceta del ganador por sus películas en Cannes, San Sebastián o Nueva York, pero sorprende ver la calidad y la calidez de las imágenes de este director de cine que ahora se atreve a mostrarnos su trabajo fotográfico, también contenido en un libro que publicó hace tres años con el mismo nombre.

    No olvidemos que, cuando Carlos Saura decidió retratar la España de los años 50 con su Leica y el coche de su padre, tenía 20 años y nos encontrábamos en un periodo de incipiente apertura internacional en el que otros fotógrafos internacionales también venían a dejar constancia de su visión de este país.

    Él mismo fue reportero gráfico de los festivales de música de Granada y Santander, e incluso tuvo una oferta para un puesto de fotógrafo en la revista Paris-Match, que declinó porque se consideraba “un aficionado”, aunque sus imágenes están a la altura de grandes como Cartier Bresson.