Category: Estafa

  • Netflix almacena los datos de las decisiones que tomaste en Bandersnatch

    Netflix almacena los datos de las decisiones que tomaste en Bandersnatch

    Hace unas semanas hablaba aquí de Bandersnatch a nivel de guion, actuaciones, posibilidades y defectos que se presentaban en las distintas decisiones… pero hoy abro otro post para narrar, entre decepcionado y asustado, que Netflix ha utilizado este episodio como pequeño gran experimento de almacenamiento de datos sobre sus nosotros, sus usuarios.

    Gran Hermano Netflix

    Sí, lo que estás leyendo. La plataforma Netflix guarda en su base de datos todas las elecciones de cada usuario. Y si bien pueden parecer decisiones intrascendentes (a algunas yo mismo las denominé “estafa” porque o no eran relevantes o llevaban a callejones sin salida), lo cierto es que, asociándolas a los datos personales de cada usuario, se enturbian las cosas.

    ¿Quién quiere que, en el mundo del casi precrimen y de la absoluta exposición en las redes sociales, se asocie su nombre a la elección de la muerte de un personaje? Y es que, por muy nimio que parezca, todos estos datos pueden ser usados en nuestra contra.

    Como mínimo, pueden ser usados con carácter comercial. Y esto no me lo invento yo, lo ha comunicado con absoluta claridad el abogado Samuel Parra a El Diario. Cito textualmente: “Netflix puede facilitar a cualquier tercero los datos sobre las elecciones de los usuarios siempre y cuando no vayan asociados a ningún usuario. Por ejemplo, puede facilitar las miles de tablas que tenga sobre las elecciones, siempre que no los asocie a ningún usuario”.

    Algo habitual en Netflix

    ¿Y cómo ha salido toda esta historia a la palestra? Pues gracias a que Michael Veale, investigador especialista en protección de datos del University College de Londres, preguntó a Netflix, con la ley en la mano, qué datos almacenó sobre sus decisiones en este episodio. Algo que no se nos había ocurrido a ninguno, ¿a que no?

    La sorpresa ha sido la respuesta de Netflix señalando que no ocurre solo con Bandersnatch, sino con todas las series y películas que decidimos ver, teóricamente, para “mejorar la experiencia y la funcionalidad”.

    Demasiada información sobre muchos millones de usuarios, a los que divide en aproximadamente 27.000 subgustos diferentes, según señalaba Xataka en un artículo publicado a principios de este mes, haciéndose eco a su vez de este completo listado de subgéneros de Netflix.

    Uno puede llegar a entender que plataformas gratuitas usen los datos de sus usuarios para hacer negocio (“si no pagas, entonces el producto eres tú”), pero no sé hasta qué punto estamos dispuestos a seguir dejando nuestras huellas en gigantes tecnológicos, por mucho que nos digan que todo lo hacen por mejorar su servicio.

    Al final Bandersnatch sí era una estafa... de Netflix
    Para muchos usuarios de Netflix será difícil quitarse la sensación de estar siendo espiados.
  • Originalidad y trampas en Bandersnatch

    Originalidad y trampas en Bandersnatch

    Han tenido que pasar varias semanas desde que salió Bandersnatch, la última entrega de Black Mirror, para que haya podido verla, ya que no tengo Netflix y no quería verla en ningún sitio pirata o en el que no pudiera elegir entre las opciones que ofrecía este derroche de originalidad que, sin embargo, también tiene sus trampas.

    Originalidad

    Bandersnatch sigue la línea de aquellos libros que tanto nos gustaban de “Sigue tu propia aventura” (todavía recuerdo con cariño el primero que leí gracias a un tío que solía hacerme los regalos más originales del mundo, siempre atento a las nuevas tendencias).

    Producción y ambientación impecables, como en anteriores entregas de Black Mirror
    Producción y ambientación impecables, como en anteriores entregas de Black Mirror.

    El episodio cuenta con cinco finales oficiales, aunque después de una maratón de las que hacía años que no hacía (gracias, amigo Carlos), he visto que hay muchos más desenlaces de mayor o menor envergadura.

    Se trata de una obra pionera en el mundo de las artes audiovisuales y que, sin duda, pasará a la historia, no solo por su originalidad, sino porque parece que las cadenas de televisión han podido dar con la forma definitiva de evitar la piratería.

    Y es que, la versión que está en muchos sitios de descarga de series y películas o para verlas online incluía todas las opciones seguidas y, hasta donde sé por amigos que la vieron, costaba mucho saber de qué iba el asunto o en qué punto se había bifurcado la trama.

    Otra de las cuestiones trascendentales de Bandersnatch es que hace cómplice al espectador de aquello que ocurre en la ficción. No estás viendo algo de manera inocente, sino que has provocado un auténtico caos, asesinatos incluidos, al tomar la decisión por el protagonista. Eso le añade mucha tensión.

    La única ocasión en la que viendo algo me he sentido responsable de lo que le pasara a los protagonistas ha sido viendo Making a Murderer, porque de alguna manera me sentía juez y ejecutor de la sentencia que se le diese. De hecho, no pude terminar de ver la serie, pero eso es otra historia.

    Trampas de Bandersnatch

    Como he dicho más arriba, teóricamente hay cinco finales oficiales y unos cuantos cierres a los que puedes llegar optando por uno de los dos caminos que te ofrece la aplicación.

    He de reconocer que cuando me encontré con la primera de las decisiones, la de los cereales, pensé que me encontraba ante una estafa más, aunque luego me pasó como siempre me pasa cuando veo Black Mirror, que me engancho y compruebo que, incluso pese a las pequeñas decepciones, estoy ante una obra innovadora que me encanta.

    Estafa en la decision de los cereales
    La primera de las decisiones que hay que tomar, nada más empezar el episodio, es irrelevante y parece un poco estafa, pero la cosa mejora.

    Las trampas de las que hablo suceden cuando, al hacer una elección, la propia serie te dice que has tomado una vía errónea y que tienes que volver para atrás.

    Evidentemente esta es la primera vez que se hace algo así, y seguramente se hagan pronto cosas más completas y mejores, incluso puede que sea Brooker quien siga con esta línea de investigación, pero es cierto que en esos momentos en los que solo podía volver atrás me sentía un poco atrapado y volví al pensamiento “esto es una estafa”, como cuando elegí tirar la taza de té en el teclado y volvió a iniciarse todo, o cuando decidí rechazar el alucinógeno en casa de Colin, pero él se lo añade igualmente a la taza de té.

    Una de las escenas estafa de Bandersnatch
    El pedo de LSD está muy bien narrado, pero también podrían haber hecho la escena pudiendo elegir NO y explorar esa reunión desde otro ángulo.

    No obstante, experimenté todos y cada uno de los finales y creo que los dos que más me gustaron es cuando vuelve a ser niño y se va con su madre en el tren a sabiendas de lo que les va a ocurrir y, por supuesto, en el que se rompe la cuarta pared.

    No voy a contar más por si no la habéis visto todavía, pero os recomiendo que lo hagáis, a ser posible en su plataforma original. Recordad que no funciona desde Chromecast, Apple TV ni Smart TV antiguas.

    Originalidad y trampas en Bandersnatch: final en el que se va con su madre
    Sé que es un final triste, pero me parece a la vez muy bonito que elija irse con su madre.

     

  • La cuestionable continuación de The Walking Dead

    La cuestionable continuación de The Walking Dead

    Una temporada más, aunque parezca mentira, aquí estamos, intentando comprender qué se pasa por la mente de los guionistas de The Walking Dead (AMC), y del propio escritor del cómic, para seguir con esta más que cuestionable continuación de la serie, que ya ha perdido cualquier tipo de rumbo y parece irrecuperable.

    Si hace unos cuantos posts os hablaba de que The Walking Dead se había convertido en una estafa de dimensiones épicas, en esta novena temporada podemos afirmar sin estar equivocados que los espectadores somos una especie de cobayas con las que se ceban, a ver cuánto somos capaces de aguantar.

    Negan haciendo el ridículo en la estafa de continuación de The Walking Dead
    Por no dejar nada a salvo, han destrozado hasta al personaje de Negan.

    Y sí, quizá la culpa la tengamos nosotros, que seamos un pelín masoquistas o demasiado débiles como para plantarnos y rechazar semejante fraude, pero, ¿dónde está el amor propio de los creadores de una producción audiovisual? ¿No se quieren ni un poquito como para darle un cierre a esto?

    ¿Cómo es posible que se planteen y prometan “diez años más” de esto?

    La continuación sin Rick

    Voy a hacer muchos spoilers porque en este punto respeto tan poco a la serie como sus propios creadores y pienso que nadie que lea esto y pretenda ver The Walking Dead se puede sentir estafado por lo que yo diga. Al contrario, si esto que digo le hace no ver la serie, habré hecho una buena acción.

    Como muchos ya sabréis, Andrew Lincoln (Rick Grimes), ha abandonado el barco por su propio pie, como ya hizo Cliff Curtis (Travis Manawa) en su serie hermana, Fear the Walking Dead. ¿Y cómo han hecho su salida? De la peor y más vergonzosa de las maneras, con un episodio ridículo e inverosímil en el que Rick, herido de muerte tras haberse clavado en una barra de metal oxidado y haberse levantado en volandas para sacarla (¡ni Chuck Norris, oigan!), dirige a una horda de zombis hacia el río para salvar a sus amigos.

    Tras encontrarse en sus delirios con varios personajes que habían fallecido ya en la serie (Sasha, Hershel, a cuyo actor le dio tiempo a grabar este pequeño y absurdo cameo antes de fallecer, o Shane, que por lo menos tuvo un toque de humor negro), Rick hace explotar el puente y, mientras sus familiares y amigos lo dan muerto, es recogido por Jadis (Pollyanna McIntosh) y subido a un misterioso helicóptero que promete ser otra estafa, perdón, giro en la continuación de la trama.

    Estafa Cromas feos en la continuacion de The Walking Dead
    Cromas feos, cutres e inverosímiles para intentar dar cierre al personaje de Rick Grimes, que durante alguna temporada llegó a tener calidad.

    Que por no ser dignos ni siquiera han sido capaces de matar a Rick con sus propias manitas de plumilla, sino que dejan en el aire, nunca mejor dicho, su personaje para volver a la carga cuando a Andrew Lincoln le apetezca (que parece que va a ser en forma de tres películas posteriores).

    Michonne desvirtuada y accesoria en la estafa de TWD
    Michonne también tuvo su momento ridículo en el lacrimógeno y demencial episodio que dedicaron al cierre de Rick Grimes.

    La continuación sin Maggie

    Y si que se vaya Rick porque ya no le interesa más The Walking Dead os parece poco para ver en qué punto se encuentra la serie y pensar que quizá sus creadores deberían valorar la no continuación, ahora llega la traca final, y es que Lauren Cohan, la actriz que interpreta a Maggie, ha dejado la serie porque… tachán, tachán, cobraba menos que sus compañeros del mismo rango solo por ser mujer. ¡Qué bonito, eh!

    Y pidió el aumento, cosa que, por cierto, le ofrecieron a Norman Reedus (Daryl), otro hombre, pero parece ser que prefirieron dejarla marchar. Ante las continuas críticas de los fans, y supongo que viendo que la mala solución que han dado al asunto en la trama, diciendo que Maggie se ha ido con su hijo por algo misterioso, han emitido un comunicado diciendo que quieren mucho a la actriz y esperan volver a contar con ella en el programa.

    Llegados a este punto yo ya me imagino a los guionistas fumando marihuana y riéndose de la siguiente atrocidad de guion que vayan a cometer.

    Todavía me quedan por contar más cosas risibles de The Walking Dead, como el supuesto lapsus de tiempo que han querido hacer pasar en la serie y que han intentado solventar cambiando un par de peinados, pero las dejo para otro post.

    Caracterización absurda de Carol en TWD
    Un pequeño adelanto de lo que nos reiremos en mi próximo post sobre la novena temporada de The Walking Dead. Ya que la he visto, voy a sacarle rédito.

    En los próximos días me pondré con su spin-off, Fear the Walking Dead, que la dejé en el final de la anterior temporada con un final más que risible en el que los protagonistas parecían salvarse del rompimiento de una presa…

     

  • La corrupción del personaje de Jimmy McGill

    La corrupción del personaje de Jimmy McGill

    Terminada la cuarta temporada de Better Call Saulcuarta ya, quién lo iba a decir!), solo puedo señalar la capacidad de Vince Gilligan de mantener la calidad narrativa en sus creaciones. En este caso, sabiendo conservar el suspense sobre el personaje de Jimmy McGill, al que vemos mutar por momentos en esta última entrega.

    El lado bueno del personaje de Jimmy McGill

    El Saul Goodman que conocemos por Breaking Bad tarda en aparecer en Better Call Saul, si bien vemos desde el principio pinceladas del Jimmy McGill de ‘moralidad distraída’ al que le gusta utilizar cualquier tipo de método para salirse con la suya.

    Estafa trama urdida por Jimmy McGill
    Jimmy McGill no duda a la hora de idear y ejecutar divertidos y movidos planes para salirse con la suya.

    En este spin-off observamos los continuos intentos de Jimmy por agradar a su hermano, Chuck, reputadísimo abogado con el que siempre va a salir perdiendo en cualquier tipo de comparación.

    Lo vemos esforzarse aprobando la carrera e intentando labrarse un puesto como abogado mientras su hermano, socio de un gran y prestigioso bufete, le pone la zancadilla pidiendo a sus compañeros que no lo admitan como uno más.

    Jimmy McGill miente a Kim Wexler
    Su relación con Kim Wexler se hace inviable por las continuas mentiras, además de por una clara incompatibilidad de caracteres.

    En Better Call Saul siempre revolotea la pregunta sobre si Saul Goodman es el personaje que siempre quiso ser y fue Jimmy McGill o si ha sido una mezcla de su propia naturaleza con sus circunstancias la que lo ha llevado hasta esa corrupción total.

    El gusto por la estafa de Jimmy McGilll

    Desde joven Jimmy McGill ha tenido mucho talento a la hora de idear estrategias ilegales o de dudosa moralidad para ganar dinero. Es algo que le gusta y para lo que siente que vale, solo que en las primeras temporadas de la serie procura no tener que recurrir a ello.

    Jimmy es feliz en estas tramas que urde. Tiene un talento especial para la estafa.
    Jimmy es feliz en estas tramas que urde. Tiene un talento especial para la estafa.

    En la temporada anterior nos mostraron a un Jimmy en su salsa con Kim Wexler, su novia, estafando a empresarios ricos y trajeados en un restaurante y posteriormente en una habitación de hotel.

    Con un subidón de adrenalina más que visible, McGill se veía a sí mismo en su esplendor haciendo de la estafa un modo de vida, pero Wexler y la idea de una vida “en A” era algo en lo que quería trabajar.

    Vendiendo teléfonos móviles de estraperlo
    Vendiendo teléfonos móviles de estraperlo, una de las muchas actividades delictivas que hace Jimmy en la cuarta temporada de Better Call Saul.

    La mutación final del personaje se produce cuando ni Kim, ni el Colegio de Abogados, ni nadie, con su hermano ya fallecido, consigue llenarle sus expectativas. Cuando, después de intentarlo durante años, descubre que él nunca podrá llegar tan alto como los que están arriba, asume su condición y se da cuenta de que la única forma de hacerlo es entregándose por completo al engaño y la estafa.

    Ahí es donde se completa la metamorfosis de Jimmy McGill en Saul Goodman, y donde finaliza la cuarta temporada, que promete dar paso a una trepidante quinta entrega.

  • La estafa de The Affair

    La estafa de The Affair

    Terminada de ver la que creía última temporada de la producción de Showtime, The Affair (más tarde me he enterado de que se ha confirmado una más todavía), solo puedo decir que siento haber perdido mucho tiempo en una serie que prometía y que finalmente ha resultado ser un culebrón.

    Que no es que yo tenga nada en contra de los culebrones, al fin y al cabo hay otras series como The Good Wife que se acercan mucho a ellos, pero cuando una serie comienza con un buen planteamiento y termina siendo una estafa da rabia haber pasado tantas horas esperando algo más (inevitable recordar en este punto a Sense8).

    La promesa de The Affair

    Cuando comenzó la serie se presentaba como una aventura narrativa en la que la infidelidad de dos matrimonios se plasmaba con los mismos hechos desde los distintos puntos de vista de cada una de las personas implicadas. Primero los dos que tienen la aventura, después, también las parejas.

    Observar a cada uno de los implicados con su particular visión de un mismo hecho, en cuyos recuerdos cambiaba, además, la ropa que llevaba cada uno, era realmente novedoso y suponía una promesa de entretenimiento de calidad.

    Además, la atmósfera en la que sucedían los hechos, en la ciudad turística de Montauk, en Long Island, y el pasado de la protagonista, Alison Bailey, con un hijo de cuatro años fallecido por ahogamiento secundario, hacían más interesante la trama y mantenían en vilo a los espectadores.

    La estafa de The Affair

    Pero la originalidad narrativa y de escenificación empezó a decaer pronto, antes de que terminase la primera temporada, en la que empezaron a repetir escenas y a no dejar tan claro qué era pasado y qué presente.

    Después también vino la decadencia del guion, alargado innecesariamente y metiendo a otros personajes en la trama, como el hermano de Cole, marido de Alison, o los suegros de Noah Solloway y su terrible matrimonio.

    Cole en la estafa de The Affair
    ¿Quién podía creerse al buenazo de Cole empuñando una pistola? Pues los guionistas de The Affair nos hicieron pasar por eso
    The Affair y sus fraudes
    ¿Y qué me decís de la boda por despecho con Luisa? Si es que me recuerdo a Doña Adelaida mientras escribo este post.

    En la segunda temporada la serie ya era, a duras penas, una sombra de lo que podría haber sido. Y aun así unos cuantos, bastantes a juzgar por la cantidad de temporadas que ha renovado, hemos seguido viéndola, quizá por inercia, quizá por saber hasta dónde podrían llegar a caer.

    Noah después de salir de la cárcel
    En la temporada anterior los guionistas hicieron pasar a Noah Solloway por un inverosímil estrés postraumático del a su vez inverosímil paso por prisión.

    A PARTIR DE AQUÍ, SPOILERS

    No sigas a partir de aquí si no quieres que te estropee la serie.
    No sigas a partir de aquí si no quieres que te estropee la serie.

    Hemos llegado a ver un inverosímil Noah en prisión o cómo la aparentemente hija de Noah y Alison en realidad era hija de Cole de un día que ambos volvieron a acostarse, entre tantas y tantos giros desafortunados de guionista ebrio al volante.

    Mucho más que una estafa

    Y ahora ya se puede decir que lo hemos visto todo, porque en esta última temporada de The Affair han asesinado a Alison Bailey y no es que haya sido por exigencia del guion, más bien al contrario, el guion ha tenido que adaptarse a su marcha tras la vergonzosa noticia de que la actriz, Ruth Wilson, cobraba menos que su coprotagonista masculino, Dominic West, de The Wire, que interpreta al pedante, infeliz y camandulero Noah Solloway (¿se nota que su personaje no me cae bien? Quizá tiene que ver que lo presentasen como un escritor brillante y al leer en la propia serie retazos de su novela se ve que es literatura romanticona de baja calidad).

     

    Así que los productores, en lugar de pedir disculpas y enmendar, han dejado marchar, o peor aún, porque no se sabe, han echado a Ruth Wilson, habiendo recibido el Globo de Oro, igual que Maura Tierney, que hace de Helen, la exmujer de Noah.

    Estafa en The Affair: Helen y la vecina esotérica
    Al personaje de Helen también le dan su buena dosis de ridículo.

    Por lo que nos quedamos con una serie en la que la protagonista ha sido asesinada por un nuevo novio metido con calzador; el nuevo novio de Helen, que ya empezaba a caernos bien pese a lo también circunstancial de la historia, muriéndose en un hospital; Noah dando clase en un instituto de Los Ángeles y Cole de viaje con la hija con la que perdió dos años de su vida porque Alison no le quiso decir que era suya. ¡Ah! ¡Y una vecina esotérica embarazada del marido de Helen!

    Estafa en The Affair
    ¿Puede haber algo más telenovelesco que ocultar a un hombre que tiene una hija?

    El fundido en blanco final nos podía hacer pensar que los guionistas ya estaban lo suficientemente avergonzados por todo lo que han hecho hasta ahora, pero no, mientras el grifo de producción siga echando agua, ellos no decaerán. Veremos qué pasa en la próxima (¿alguien dudaba que no la fuese a ver?).

  • Aciertos y olvidos en las nominaciones de los Emmy 2018

    Aciertos y olvidos en las nominaciones de los Emmy 2018

    Llegan las nominaciones de los Emmy 2018 y con ellas, supuestamente, los reconocimientos a los mejores trabajos y trabajadores de las series, pero, además de los consabidos aciertos, siempre hay amargos olvidos.

    Aciertos de los Emmy 2018

    Hay que señalar que, si el año anterior fueron una estafa por las omisiones de The Leftovers (todavía me duele), The Young Pope o Transparent en este hay bastantes más aciertos (no puedo cerrar este párrafo sin acordarme de que otro de los aciertos de 2017 fue premiar con hasta 8 estatuillas a Big Little Lies).

    Entre lo que considero buenas apreciaciones, con las que coincido plenamente, por parte del jurado están las chorrocientas nominaciones a Westworld y The handmaid´s tale, que se constituyen como triunfadoras del año.

    Desaciertos de los Emmy 2018

    No estoy tan de acuerdo con todas las nominaciones a This is Us, pues la trama me resulta demasiado ñoña y los actores, muy forzados, ni tampoco con dar ningún reconocimiento especial a la última temporada de Game of thrones que, como señalé en este blog hace casi un año, es un fraude sin George RR. Martin.

    En la categoría de sobrevalorados de los Emmy también incluiría Stranger Things, que continúa estirando el desgastado e insípido chicle de la nostalgia por las películas mediocres de aventuras de los 80, y The Americans, la serie que parece sacada de un documento de propaganda estadounidense durante la Guerra Fría.

    En esta misma línea también me resulta incómodo que a estas alturas sigan repartiendo nominaciones a otra serie propagandística y larga como un día sin pan como es Homeland.

    Los grandes olvidados

    Pero, más que los nominados que no deberían estar en ese listado duelen los olvidados, las grandes series y los grandes actores y actrices que no van siquiera a sentir el gusanillo de tener un reconocimiento en forma de nominación por su excelente trabajo.

    En este epígrafe tengo que incluir obligatoriamente POSE, la maravillosa serie de Ryan Murphy para HBO sobre la cultura ball y las vicisitudes de la vida LGTBIQ en Nueva York durante los años 80. POSE cuenta con un guion brillante que podría haberla incluido entre los mejores dramas de 2018, así como con un reparto de actores y actrices de auténtico escándalo, creíbles, soberbios.

    No quiero pensar mal, pero a ver si va a tener algo que ver el hecho de que cinco actrices trans protagonicen la serie para que desde los Emmy no se les quiera dar ningún tipo de reconocimiento.

    Otra serie que me gustaría que se incluyese, y esta vez quizá se haga para el año que viene porque también es cierto que se ha estrenado en muy mala fecha para llegar a las nominaciones es Sharp Objects, thriller que, aunque con trama muy distinta, recuerda a Big Little Lies por su oscuridad y la forma de tratamiento de los traumas que atormentan a su protagonista.

    Veremos qué galardones se conceden al final y con cuáles estamos de acuerdo o no, pero a estas dos grandes series no las veremos premiadas por los Emmy 2018.

  • Safe, otro thriller británico que termina en estafa

    Safe, otro thriller británico que termina en estafa

    Quizá haya sido por la emoción y las altas expectativas que tenía por ver de nuevo a Michael C. Hall en una serie, pero Safe, el thriller creado por Harlan Coben para Netflix y producido por el propio C. Hall no ha podido resultar más decepcionante.

    A partir de aquí: SPOILERS.

    Tópicos del thriller

    La serie comienza con la desaparición de Jenny, la hija del cirujano Tom Delany (C. Hall), después de una fiesta de adolescentes en una de las casas más grandes de una exclusiva urbanización en Inglaterra.

    A partir de ahí, y tomando también como referencia la muerte, hace un año, de Rachel, mujer de Tom y madre de Jenny, que en su último momento, en el lecho de muerte, parece haber confesado algo que a su vez ha originado toda esta trama, comienzan las sospechas sobre todos y cada uno de los personajes.

    Porque, como bien se encargan de decirnos los thrillers más tópicos y previsibles del universo, todos tenemos secretos, y no son secretos cualquiera, qué va, suelen ser denuncias falsas a la policía, pederastia y cadáveres, muchos cadáveres.

    En este punto no puedo evitar reírme a carcajadas y dejar de ver Safe con la seriedad y la solemnidad que le intentan dar para empezar a hacer chascarrillos sobre ella. Es una cosa que me pasa cuando las series empiezan a perder dignidad, como le ha sucedido a The Walking Dead.

    Un detalle importante para ver el grado de ridiculez al que me refiero es que en el mismo momento en que desaparece Jenny vemos el cadáver de su novio flotando en la piscina. ¿Y qué hace la familia ricachona cuya hija ha celebrado la fiesta en la piscina? Esconderlo y tirarlo a un lago basándose en argumentos que ellos mismos reconocen saber por películas y series. ¡Lo que haríamos todos! ¿No?

    Y, a pesar de haber visto en muchas películas que los cadáveres lanzados al agua suelen reflotar, allá que van, y allá que aparece el cuerpo de Chris, que pronto revela que falleció ahogado en la piscina y que la familia ricachona ha estado obstruyendo la investigación por motivos espurios.

    Otro thriller que no sabe acabar y termina en estafa

    Se me olvidaba decir que en este entramado de historias y subhistorias donde no parece haber un solo personaje libre de haber cometido alguna barbaridad en su vida, la detective recién llegada al pueblo resulta estar buscando a su padre, que no es otro que el mejor amigo de Tom Delany, un médico exmilitar gay. Sí, todo muy verosímil.

    Como les suele pasar a los thrillers europeos, que empiezan con buenos planteamientos y suelen terminar en estafa (algún día hablaremos de Utopía, Bron/Broen y Luther como ya hemos hablado de Marcella), en este la cosa se va complicando tanto que todo resulta estar conectado con un incendio sucedido hace muchos años en el instituto, cuando cinco adolescentes de aquella provocaron el fuego que mató a ocho chavales que pasaban allí la noche.

    ¿Y quiénes eran esos adolescentes? Rachel; el dueño del bar Heaven, que tendrá mucha importancia en la trama; Helen, una vecina que parece ser la única con un poco de conciencia y remordimientos; el hijo de otro vecino que también aparece como sospechoso en un momento dado y, tachán, tachán, la detective jefe que investiga el caso, que además se lía con Tom Delany desde el mismo día en que falleció su mujer.

    Y es esa detective la que asesina a sangre fría a Chris, uno de los mejores amigos de su hijo, solo para que no se sepa que estuvo involucrada en el incendio. ¿Os suena esto de la corrupción y culpabilidad de alguno de los policías?

    Ya tenemos todos los ingredientes para un batiburrillo al estilo “Sé lo que hicisteis el último verano” y para que esta producción inglesa haya quedado como una de las decepciones del año.

  • Final de Sense8: estafa consumada

    Final de Sense8: estafa consumada

    Finiquitado y visto el final de Sense8 tras la única y última oportunidad que le dieron tras el movimiento de fans a nivel mundial protestando por su cancelación, solo puedo decir que la cadena no estaba equivocada. Guion inverosímil, diálogos absurdos y rodajes excesivos hacen de Sense8 una serie pretenciosa de las que al final estafa.

    Final presuntuoso

    Sé que quizá esta crítica sea considerada polémica porque lo que he leído hasta ahora eran todo elogios, no sé si porque ya solo quedaban fans acérrimos viéndola o si el mito de las Wachowski sigue vivo y todo lo que hagan se considera como excelente, aunque no lo sea.

    Lo cierto es que hace tiempo que Sense8  perdió cualquier posibilidad de llevar un hilo verosímil (recordemos que la verosimilitud se tiene que dar en todos los géneros, incluidos la fantasía y la ciencia ficción).

    A las absurdas persecuciones policiales de la segunda temporada, la caricatura de personajes como el de Lito y la presentación de los otros clanes de conectados se unen en este episodio final la prisa por cerrar y la necesidad de hacer todo artificioso y pomposo.

    En este sentido en el capítulo final se incluyen escenas de persecución y acción completamente gratuitas que glorifican la violencia hasta un punto que resulta contradictorio con el supuesto mensaje que quieren mandar sobre la necesidad de conectarse a través de la empatía y el amor.

    Exceso de explosiones que recuerdan a este sketch de Robot Chicken sobre Michael Bay, disparos y voladuras de helicópteros que, suponemos, habrán ocasionado un gasto de producción completamente prescindible, sumado a unos personajes cada vez peor representados, quizá porque no se creen ni ellos lo que están interpretando.

    Diálogos que provocan vergüenza ajena

    Otra de las características de los últimos tiempos de la serie son los diálogos facilones, con frases manidas, cargados de exabruptos y sin apenas trascendencia.

    Haber esperado tanto tiempo para este último episodio y que la calidad de los diálogos no haya mejorado ni un ápice y te encuentres a personajes diciendo obviedades, gastando metraje en diálogos absurdos resulta bastante risible.

    Porque al final te das cuenta de que Sense8 no es otra cosa que un cúmulo de clichés que ya has visto en muchos sitios antes, por mucho que la intenten revestir de algo transgresor.

    Final sexual

    Y es que uno de los puntos fuertes con los que empezaba la serie su primera temporada era introducir distintos tipos de amor y relaciones sociales y sexuales entre las personas, normalizar la homosexualidad, la transexualidad y el poliamor.

    Pero cuando esto se realiza bajo el prisma de los estereotipos sociales, porque todos los personajes principales son guapísimos y esbeltos, y desde una postura un tanto forzada, el resultado es una caricatura.

    De hecho, los personajes son extremadamente superficiales, hasta el punto de no saber mantener coherencia con la situación que están viviendo, diciendo auténticas chorradas.

     

    Si de tratar estos temas va la cosa, hay precedentes de gran calidad, como Shortbus, en los que se ponen sobre la mesa un montón de cuestiones de forma atractiva a la par que seria.

    Que la última imagen de Sense8 sea la de un consolador mojado y usado para mí es una metáfora de que esta serie ha sido el onanismo de sus creadoras. Que puede haber quienes participen de esta fantasía, pero a nivel narrativo deja mucho que desear, y los números de audiencia me dan la razón.

  • Decadencia de la era Trump en The Good Fight

    Decadencia de la era Trump en The Good Fight

    The Good Fight, la secuela de The Good Wife de la que ya he hablado en anteriores ocasiones lleva ya unos cuantos episodios de su segunda temporada manteniendo la calidad con unos personajes que se sienten perdidos en un ambiente de decadencia laboral y política.

    El contexto de la decadencia

    Si en The Good Wife y BrainDead, de Michelle y Robert King, se ha visto siempre una marcada tendencia demócrata, en esta serie, y en especial en esta segunda temporada contamos con un aderezo, que es el contexto de decadencia de la era del Presidente Donald Trump.

    Diana Lockhart aparece como un personaje absolutamente abrumado por las circunstancias políticas que le rodean, zapeando en la televisión dando crédito, incluso, a que su jefe de Estado pueda haber introducido un cerdo en la mismísima Casablanca.

    Esa corrupción moral se observa también en los casos que llevan desde el bufete de Boseman y Reddick, como la violación a una concursante de un reality del estilo de Gran Hermano, a la que el productor del propio programa introduce borracha en un jacuzzi para conseguir más audiencia.

    Corrupción e inseguridad

    La atmósfera que envuelve la segunda temporada de The Good Fight es todavía más turbia por una oleada de asesinatos que está habiendo en Chicago contra abogados, a los que los distintos asesinos (el original y los imitadores) los acusan de haberlos estafado.

    Diane, que sabe que su oficio tiene sus claroscuros, pues no siempre ha defendido a clientes honorables, y no siempre ha sido honesta en sus tarifas y eficaz en su desempeño, está muy afectada, hasta el punto de que vive presa del pánico.

    Esta situación de histeria colectiva es aprovechada, incluso, por un empleado del bufete, que para ganar tiempo y poder presentar un informe que le han encargado decide enviar una carta con bicarbonato amenazando con que es ricina. El implacable investigador Jay Dispersia, interpretado por Nyambi Nyambi, pronto lo descubre.

    La estafa Rindell

    Uno de los hilos argumentales de The Good Fight es la estafa cometida por el padre de Maia Rindell y la investigación a la que está siendo sometida por parte de una agente del FBI un tanto corrupta, que no duda en presentar pruebas falsas para intentar que la joven abogada delate y entregue a su padre.

    El juicio se va pincelando episodio a episodio, con las jóvenes Luca y Maia enfrentándose a las distintas vicisitudes que les plantea el sistema político y judicial.

    En esta parte se pueden ver, asimismo, otras formas quizás menos evidentes de decadencia moral, pero igual de devastadora, que son las puertas giratorias entre lo público y lo privado y cómo abogados que han trabajado en la Fiscalía del Estado terminan en bufetes privados proporcionando información sobre procedimientos y causas judiciales que favorecen a los imputados.

    The Good Fight nos muestra desde un cinismo magistral una realidad tragicómica en la que los distintos personajes se van adaptando como pueden a una era convulsa que, por distintas razones, no esperaban vivir. Sin duda, de lo más recomendable de esta temporada.

  • Altered Carbon, la distopía más decepcionante

    Altered Carbon, la distopía más decepcionante

    Hoy necesito hablar de mi decepción con Altered Carbon. Después de mucho esperarla, de tanta publicidad y tanto bombo que hemos visto en todas partes, empezando por las marquesinas de las paradas de autobús y los espacios publicitarios del Metro, no puedo estar más triste y sentirme en cierta manera estafado con lo que ha terminado siendo.

    No he querido decir nada hasta terminar la serie porque los primeros episodios prometían tanto que temía hablar demasiado deprisa, como me sucedió con This is us (de cuyo final escribiré otro post). Y no podía haberlo hecho mejor.

    Os aviso que a partir de aquí comienzan los spoilers.

    Altered Carbon, la promesa

    Altered Carbon comenzó siendo un planteamiento original con una producción excelente en la que se veían 3D, buenos actores y se atisbaba una historia de scifi hard que podría haber igualado a Battlestar Galactica.

    La historia, basada en la novela del mismo nombre de Richard K. Morgan, se ambienta en un tiempo futuro en el que la humanidad ha dado un salto cualitativo y, gracias a tecnología que se atisba como alienígena y que uno espera que vayan a narrar en algún momento, ha conseguido codificar la conciencia humana en unos dispositivos llamados “pilas” que se insertan en carcasas renovables, el futuro de los cuerpos.

    Los humanos, por lo tanto, ya no mueren, sino que se enfundan una y otra vez en envoltorios de distintas calidades, siempre en función de sus posibilidades económicas, porque las desigualdades sociales no solo no han terminado, sino que se han agravado ad infinitum.

    Tanto es así que existen los llamados “mats” (abreviatura de Matusalén), que tienen cientos de años de vida y viven en el Aerium, estructuras masivas sobre las nubes donde ubican sus mansiones.

    Los mats están al nivel de los dioses para quien no tiene posibilidad de colarse en un estuche y tiene que experimentar la “muerte real”. Y, como no podría ser de otro modo, son seres corruptos que toman cuanto ven y tienen tentaciones como asesinar a jóvenes sabiéndose impunes, pues compran a la policía, cuyos mandos han caído también en la corrupción y se dejan sobornar.

    En este contexto extraño se encuentran también manifestaciones religiosas reconocidas cuyos creyentes rechazan la inmortalidad y piden que su pila no se introduzca en ninguna carcasa, incluso aunque hayan sido asesinados y sea imprescindible para investigar y conocer los hechos.

    La historia de los Enviados

    En un pasado ubicado hace 250 años, fecha en la que se codifican las conciencias humanas, se enmarca la trama de los Enviados, grupo insurrecto que se oponía a las desigualdades sociales y a la inmortalidad humana.

    En él participaba Takeshi Kovacs, el protagonista de Altered Carbon, junto a su hermana y a la mujer que amaba, la líder del grupo denominado terrorista por el Protectorado (macrogobierno).

    Los Enviados viven en una especie de paraíso que a mí personalmente me recuerda al bosque de Pandora en Avatar y comparten formas cercanas y espíritu fraternal, pero son eliminados por el Protectorado por una traición que se descubrirá más tarde y que es el inicio del declive de la serie.

    Como resultado de este genocidio Kovacs es congelado por 250 años hasta que Laurens Bancroft, uno de los mats más corruptos, lo despierta para que le ayude a solucionar su propio asesinato.

    Altered Carbon, decadencia y descenso

    Con una ambientación tan prometedora y una puesta en escena tan lograda era difícil que todo fuese a desbaratarse, pero lo hizo, dejando un regusto a tristeza y estafa.

    Altered Carbon ha sufrido una pérdida de calidad en los últimos episodios solamente comparable a los thrillers europeos, que no son capaces de terminar decentemente un buen planteamiento.

    Como he dicho más arriba, el comienzo del fin se da cuando reaparece la hermana de Kovacs, que se suponía muerta hace 250 años, y comienzan a narrar su historia. Reileen Kawahara, que así se hace llamar, es un personaje villano de las películas de James Bond, sin apenas aristas, algo completamente anacrónico en pleno siglo XXI.

    Sus diálogos están innecesariamente recargados y son tan facilones que provocan sonrojo. Su trama, además, es tan retorcida que pierde toda verosimilitud porque sí, amigos, (espero que de verdad hayáis hecho caso al letrero de SPOILER de más arriba), no tiene sentido que urdiera todo el plan de asesinar a Bancroft solo para que liberaran a su hermano.

    Rei es un personaje histriónico que afirma amar tanto a Kovacs, su hermano, que hasta lo intenta seducir sexualmente, lo que añade más minutos de vergüenza ajena a Altered Carbon.

    Y así es como lo que podría haber sido la gran exploración de un universo distópico muy interesante termina convertida en una historia pequeña de celos, rencor y amor psicópata como otras tantas que ya hemos visto anteriormente.

    Como se dice por ahí, para este viaje no hacían falta tantas alforjas.