Tag: desigualdad

  • La donación de órganos, protagonista en un maravilloso episodio de The Good Fight

    La donación de órganos, protagonista en un maravilloso episodio de The Good Fight

    En The Good Fight (CBS) son especialistas en convertir tramas pequeñas en grandes episodios en los que denuncian diversos temas de corrupción y fallos del sistema político y social. Esto es lo que sucede en el frenético sexto episodio de la sexta temporada (“The End of a Saturday”).

    Con la premisa de que Dustin, el sobrino de Ri’Chard, morirá si no recibe médula ósea de un donante que se ha retirado en el último momento, comienza un periplo en el que, en tan sólo unas horas, el bufete entero se embarca en llevar a la FDA a los tribunales por la restricción de edad en los ensayos clínicos, contra el sistema de salud por racismo institucional, etc.

    En un momento del episodio, Dustin tiene que comparecer ante el juez, pero, a pesar de su gravedad, se ve demasiado bien, por lo que Diane le pide amablemente que exagere su enfermedad, en una comedia macabra: ¡juega con tu muerte inminente, niño!, por lo que Dustin finge una tos en el juzgado para conseguir dar más pena, logrando así que un pequeño inocente se suma en las sucias aguas de la corrupción del sistema.

    Momento hilarante del episodio en el que un juez los atiende en su casa, en pleno cumpleaños de su nieto.
    Momento hilarante del episodio en el que un juez los atiende en su casa, en pleno cumpleaños de su nieto.

    El resultado de ‘Saturday’ es una comedia hilarante que presenta en su jugo la crueldad y la desigualdad del sistema sanitario de Estados Unidos. Mientras unos pocos privilegiados pueden pagar para obtener los tratamientos y trasplantes de órganos que necesitan, muchos más estadounidenses carecen de los fondos necesarios para recibir la atención médica adecuada.

    En cuatro clics, Marissa y Carmen han conseguido contactar con adolescentes onanistas que prometen su médula a fotos de mujeres atractivas en bikini, con traficantes de órganos, y hasta ellas mismas se ven obligadas a donar un óvulo en compensación por obtener médula ósea para el pequeño Dustin.

    Una corrupción del sistema de trasplantes de órganos que se escapa del entendimiento de los países europeos, o al menos de España, y que inspira uno de los episodios más surrealistas y a la vez más deliciosos de The Good Fight.

    Champán y pizza para terminar un episoidio macabro en el que se pone de manifiesto que si Dustin va a conseguir sobrevivir es por sus contactos con la clase privilegiada de Estados Unidos
    Champán y pizza para terminar un episodio macabro en el que se pone de manifiesto que si Dustin va a conseguir sobrevivir es por sus contactos con la clase privilegiada de Estados Unidos.
  • Altered Carbon, más dilemas y scifi en su segunda temporada

    Altered Carbon, más dilemas y scifi en su segunda temporada

    La segunda entrega de Altered Carbon, inspirada en la trilogía con el mismo título, escrita por Richard K. Morgan, ha conseguido recuperar el planteamiento ciberpunk y la calidad scifi que había perdido al final de la primera temporada. Así, quienes no nos hemos rendido pese a la estafa que supuso el último episodio de la anterior, en esta hemos podido resarcirnos.

    Los dilemas de Altered Carbon

    Altered Carbon está ambientada en el siglo XXIV, una época en la que los humanos han conseguido colonizar gran parte del espacio y, gracias a tecnología alienígena, han podido vencer a la muerte.

    Unas pilas obtenidas de árboles milenarios encontrados en uno de los planetas sirven de soporte para contener la conciencia humana, con sus recuerdos y experiencias, y estas se irán intercambiando de cuerpos (“fundas”) con mayor o menor equipamiento y resistencia al desgaste en función del poder adquisitivo de cada uno. La muerte real se produce solo cuando la pila está dañada o totalmente destruida.

    Pilas de inmortalidad en Altered Carbon
    Poder conectarse a la pila de otra persona y ver sus recuerdos y experiencias elimina por completo la privacidad y la individualidad, otro gran dilema que plantea Altered Carbon.

    Paradójicamente, la científica que descubrió esta tecnología, Quellcrist Falconer, comienza la revolución contra la inmortalidad al ver que esta se ha convertido en una fuente de desigualdad y que ha dado pie a continuar con el salvaje acaparamiento de recursos y explotación a nivel universal.

    Y es que, ¿qué bueno puede traer la inmortalidad a la raza humana si no se produce un cambio en la forma en que nos relacionamos entre nosotros y con el medio en que vivimos? Llegamos a un planeta, arrasamos con sus seres ancestrales, nos apropiamos de su tecnología sin saber muy bien de dónde procede o qué otros usos puede tener y, ¿para qué? ¿Para seguir ganando dinero?

    Corrupción sistémica

    En este universo scifi, la clase alta, ese 1% al que aludían los de Ocuppy Wall Street, son los llamados “Mats”, haciendo referencia al personaje bíblico Matusalén, que según el Génesis, vivió 969 años.

    Corrupción en el gobierno de Harlan
    El poder se ostenta de manera hereditaria y basada en la inmortalidad y longevidad de las clases altas, toda una fuente de corrupción.

    Son los humanos más viejos y poderosos, y ostentan el poder y los gobiernos de los distintos planetas bajo la supervisión del Protectorado, fuerza militar de la ONU.

    Los Mats se ven envueltos en continuas luchas de poder y numerosos casos de corrupción, que en esta temporada se hacen más presentes en el papel de Danica Harlan, hija del gobernador Konrad Harlan, que guarda un terrible secreto en su planeta y está dispuesta a todo con tal de seguir gobernando.

    La esperanza de Poe

    Pero, como las flores de loto en el barro, en mitad de todo este mundo de corrupción y avaricia, surgen personajes entrañables como Poe, una inteligencia artificial que acompaña al protagonista, Takeshi Kovacs, y que gana en humanidad a todos los seres humanos que tiene a su alrededor.

    Hotel Ciberpunk Altered Carbon
    La estética ciberpunk de toda la serie se puede ver en todo su esplendor en el hotel que regenta Poe.

    Como el resto de IAs que hay en la serie, la suya está configurada para cumplir una función determinada, la de encargado de hotel, en este caso, del hotel en el que se aloja Kovacs, aunque sus funciones también cubren la seguridad de este.

    Al final de la primera temporada Poe vivió una experiencia muy emotiva salvando a una joven que se hallaba perdida en la nube, y en esta lo vemos sufriendo fallos continuos y una degradación de su sistema, que no quiere perder para no olvidarse de ella.

    Ternura de Poe
    La ternura que despierta Poe contrasta con la violencia y brusquedad de los humanos que tiene alrededor.

    Poe siente fascinación por los humanos, escogió su nombre de su escritor favorito, y en su constante búsqueda por hacer el bien consigue ser la conciencia más pura y con mejores intenciones de todas.

    Chris Conner interpreta con maestría a este personaje, el más querido sin duda por todos los seguidores de la serie.

    Los fallos de Altered Carbon

    A pesar de que, como he dicho anteriormente, en esta temporada mejora con respecto a la primera, sigue habiendo un poso facilón romántico, esta vez con Kovacs tratando de salvar a su amada, Quellcrist Falconer, que no necesita ser rescatada, pues ella sola creó las pilas que contienen las mentes humanas y las dotan de inmortalidad, y ella sola consiguió también convivir con el espíritu de los ancestrales en su misma pila, y aplacarlo.

    la estafa de la historia de amor
    La historia de amor no termina de convencer y resta interés a la serie.

    Esta historia de amor omnipresente es quizá uno de los mayores fallos que tiene Altered Carbon y que le quitan toda posibilidad de sentarse en el podio del género scifi con otras como Battlestar Galactica, Westworld o The Expanse.

    Netflix ha comunicado que no renovará la serie y no habrá tercera temporada, así que desde este blog lamento el cierre repentino de todas las posibilidades que plantea el universo en el que está ambientada. Quería más scifi. Han demostrado que pueden hacer buen scifi. Y ahora nos han dejado con las ganas.

  • Privilegios y desigualdad: otra temporada magistral de The Good Fight

    Privilegios y desigualdad: otra temporada magistral de The Good Fight

    Los seguidores de The Good Fight (CBS) estamos expectantes, pues la cuarta temporada se ha visto obligada a terminar tres episodios antes de lo previsto debido a la pandemia de coronavirus y todavía no tenemos una fecha de vuelta. Pero también estamos contentos porque nos han regalado otra temporada magistral, con los privilegios, la desigualdad ante la ley y la corrupción judicial y económica como tramas principales.

    Privilegios judiciales

    Como ya comenté hace unas semanas en este blog, uno de los grandes arcos argumentales d esta cuarta entrega era cómo determinados poderes económicos obligaban a jueces a caer en la corrupción bajo amenazas y chantajes.

    Corrupción de Trump
    Usando sus clásicos vídeos musicales narran la sutil forma en que la corrupción llega a la legislación, a través de puertas traseras y privilegios presidenciales.

    El informe Memo 618 que vemos en el segundo episodio nos va a mostrar cómo una gran cantidad de magistrados han sucumbido y están prevaricando o dejando de cumplir su función en aquellos casos en los que están involucrados determinados agentes económicos. Y todo bajo la aprobación del Departamento de Justicia, como vemos en el último episodio, en el que Julius Cain es detenido tras intentar denunciar estos hechos.

    Acusación de soborno
    Inmediatamente después de realizar su denuncia contra el intento de corrupción judicial que ha sufrido, a Julius le ‘llueve’ una acusación de soborno.

    Privilegios económicos

    Privilegios también observamos por parte de los nuevos dueños del bufete, la multinacional STL Laurie, que urde todo tipo de tramas para quedarse con la firma y parece estar boicoteando algunos de sus casos principales.

    Privilegios para todo
    Lucca también experimenta su ración de privilegios por ser amiga de la famosísima multimillonaria Bianca.

    Además del elemento caricaturesco que presenta la decoración que han impuesto, vemos cómo despliegan todo su poder para conseguir lo que quieren, y sospecho que en el futuro sabremos quién ha sido el promotor inicial de esa adquisición.

    Rabiosa actualidad

    Uno de los puntos fuertes que ha tenido siempre The Good Figth es su conexión con la actualidad más rabiosa. Ya en The Good Wife sucedía, y se plasmaban en ficción casos que habían tenido lugar en la vida real, pero en esta secuela han mejorado todavía más su técnica.

    Presunta corrupción en el tema Epstein
    El último episodio de esta temporada toma pie de la presunta trama de corrupción en tratos a favor hacia Epstein para hacer una ficción realmente ingeniosa.

    Y es que han conseguido la maravilla de cuadrar su último episodio, The Gang Discovers Who Killed Jeffrey Epstein, con el estreno en Netflix de Jeffrey Epstein: Fifthy Rich (serie que tengo pendiente y de la que hablaré aquí en cuanto la vea).

    Epstein y Trump
    La imagen de Epstein y Trump que tanto está dando de qué hablar estos días está también perfectamente incorporada a la trama.

    En él, de manera magistral y paródica, el bufete entero, a petición del Estado, se embarca en averiguar si Epstein se suicidó en su celda o fue asesinado, y para ello crean una trama divertidísima en la que un supuesto peluquero de las estrellas habría recibido una nota cifrada para la novia de Epstein el mismo día que lo detuvieron.

    Muy actual es también el tema de los privilegios, el sexo y el género en las competiciones deportivas. Así, a Boseman le toca defender a una nadadora afroamericana de clase trabajadora que, tras mucho luchar por competir en la selección nacional, se ve relegada por otra nadadora.

    Privilegios de sexo en The Good Figth.
    Privilegios de sexo en The Good Figth.

    A lo largo del juicio se ve que la nadadora rival en realidad es una mujer que ha hecho la transición y a la que el comité parece haber dejado un tiempo extra para poder rebajar el nivel de testosterona.

    La trama señala las incongruencias e injusticias, y termina de manera que una tercera sea descalificada por tener altos niveles de la “hormona masculina”, pese a ser mujer. Un tema muy complicado y que está generando ríos de tinta.

    Esperemos que The Good Figth regrese pronto, porque eso también significará que toda esta pesadilla sanitaria habrá terminado.

  • Joker, el nacimiento de una nueva narrativa de las pelis de Batman

    Joker, el nacimiento de una nueva narrativa de las pelis de Batman

    A estas alturas creo que está todo dicho sobre Joker, pero he quedado tan impresionado por la película, y por la magnífica interpretación de Joaquin Phoenix, que no podía no escribir un post al respecto. Y no solo por la crítica social que hace, que también, sino por el cambio que inevitablemente va a producir en la cosmovisión del mundo de Batman (DC Comics).

    Joker, la denuncia social

    Los no iniciados en la saga de Batman pueden ver perfectamente la película de Joker sin darse cuenta hasta casi el final de que están inmersos en la saga del justiciero multimillonario.

    Bruce Wayne, Batman, niño rico
    En Joker se observa como nunca la diferencia social entre Bruce Wayne y Arthur Fleck, el niño millonario que se convierte en Batman y el comediante precario con problemas de salud mental.

    Gotham City es exactamente igual que Nueva York, con su transporte público deteriorado, sus calles atestadas de vehículos, sus edificios casi en ruinas para pobres y, cómo no, las diferentes clases sociales, gobernadas por una élite minoritaria envuelta en corrupción a todos los niveles.

    Y dentro de esa sociedad capitalista se encuentra Joker, Arthur Fleck, un payaso precario subcontratado que tiene que actuar hoy aquí, mañana allí, al que sus compañeros de trabajo le hacen bullying y que aspira a ser monologuista.

    Patetismo de Arthur Fleck
    El patetismo de la casi totalidad de escenas en las que aparece Arthur Fleck hace sentir una compasión inmensa por su personaje.

    Joker y la salud mental

    Arthur Fleck, además, padece problemas de salud mental y cuando el ayuntamiento, como también ocurre en nuestros días con los sistemas de salud, recorta gasto social, es de los primeros en sufrir las consecuencias, pues se queda sin atención psicológica y sin medicamentos (demasiado parecido con la realidad, ¿no creéis?).

    La salud mental
    Las visitas de Arthur a la terapeuta son deprimentes. Y la poca ayuda que le prestaba, además, se la quitan.

    El problema de salud mental acompaña a Joker desde pequeño tras los abusos físicos y sexuales cometidos por la pareja de su madre, a la que él cuida hasta que descubre su pasado.

    Los problemas de salud mental parecen ser los detonantes de sus primeros homicidios a tres jóvenes ricos, trabajadores precisamente de la empresa de Thomas Wayne, exjefe y presunto padre de Joker. Pero estas muertes pronto se convierten en un símbolo de la revolución, pues los ciudadanos indignados por la desigualdad social hacen otra lectura de ellas.

    La revolución de Joker

    Así es cómo Joker pasa de ser el villano más o menos interesante de las películas de Batman a tener una entidad propia, revolucionaria, que lo eleva por encima del multimillonario justiciero y le da muchas razones de ser.

    Los seguidores de Joker son los precarios, los marginados que han intentado pertenecer a la sociedad, pero esta, especialmente sus clases más altas, los ha excluido de ella.

    Seguidores de Joker están contra la corrupción
    Precarios, marginados, excluidos… los seguidores de Joker tienen muchas razones para estar cabreados contra un mundo lleno de corrupción.

    Es imposible no empatizar con ellos y su revuelta. El sufrimiento del pequeño Bruce Wayne (Batman) al presenciar el asesinato de su padre y de su madre de repente es sobrepasado por toda una vida de miseria y dolor de un Joker que lo ha intentado de verdad, pero siempre se han reído de él y le han hecho sufrir.

  • Altered Carbon, la distopía más decepcionante

    Altered Carbon, la distopía más decepcionante

    Hoy necesito hablar de mi decepción con Altered Carbon. Después de mucho esperarla, de tanta publicidad y tanto bombo que hemos visto en todas partes, empezando por las marquesinas de las paradas de autobús y los espacios publicitarios del Metro, no puedo estar más triste y sentirme en cierta manera estafado con lo que ha terminado siendo.

    No he querido decir nada hasta terminar la serie porque los primeros episodios prometían tanto que temía hablar demasiado deprisa, como me sucedió con This is us (de cuyo final escribiré otro post). Y no podía haberlo hecho mejor.

    Os aviso que a partir de aquí comienzan los spoilers.

    Altered Carbon, la promesa

    Altered Carbon comenzó siendo un planteamiento original con una producción excelente en la que se veían 3D, buenos actores y se atisbaba una historia de scifi hard que podría haber igualado a Battlestar Galactica.

    La historia, basada en la novela del mismo nombre de Richard K. Morgan, se ambienta en un tiempo futuro en el que la humanidad ha dado un salto cualitativo y, gracias a tecnología que se atisba como alienígena y que uno espera que vayan a narrar en algún momento, ha conseguido codificar la conciencia humana en unos dispositivos llamados “pilas” que se insertan en carcasas renovables, el futuro de los cuerpos.

    Los humanos, por lo tanto, ya no mueren, sino que se enfundan una y otra vez en envoltorios de distintas calidades, siempre en función de sus posibilidades económicas, porque las desigualdades sociales no solo no han terminado, sino que se han agravado ad infinitum.

    Tanto es así que existen los llamados “mats” (abreviatura de Matusalén), que tienen cientos de años de vida y viven en el Aerium, estructuras masivas sobre las nubes donde ubican sus mansiones.

    Los mats están al nivel de los dioses para quien no tiene posibilidad de colarse en un estuche y tiene que experimentar la “muerte real”. Y, como no podría ser de otro modo, son seres corruptos que toman cuanto ven y tienen tentaciones como asesinar a jóvenes sabiéndose impunes, pues compran a la policía, cuyos mandos han caído también en la corrupción y se dejan sobornar.

    En este contexto extraño se encuentran también manifestaciones religiosas reconocidas cuyos creyentes rechazan la inmortalidad y piden que su pila no se introduzca en ninguna carcasa, incluso aunque hayan sido asesinados y sea imprescindible para investigar y conocer los hechos.

    La historia de los Enviados

    En un pasado ubicado hace 250 años, fecha en la que se codifican las conciencias humanas, se enmarca la trama de los Enviados, grupo insurrecto que se oponía a las desigualdades sociales y a la inmortalidad humana.

    En él participaba Takeshi Kovacs, el protagonista de Altered Carbon, junto a su hermana y a la mujer que amaba, la líder del grupo denominado terrorista por el Protectorado (macrogobierno).

    Los Enviados viven en una especie de paraíso que a mí personalmente me recuerda al bosque de Pandora en Avatar y comparten formas cercanas y espíritu fraternal, pero son eliminados por el Protectorado por una traición que se descubrirá más tarde y que es el inicio del declive de la serie.

    Como resultado de este genocidio Kovacs es congelado por 250 años hasta que Laurens Bancroft, uno de los mats más corruptos, lo despierta para que le ayude a solucionar su propio asesinato.

    Altered Carbon, decadencia y descenso

    Con una ambientación tan prometedora y una puesta en escena tan lograda era difícil que todo fuese a desbaratarse, pero lo hizo, dejando un regusto a tristeza y estafa.

    Altered Carbon ha sufrido una pérdida de calidad en los últimos episodios solamente comparable a los thrillers europeos, que no son capaces de terminar decentemente un buen planteamiento.

    Como he dicho más arriba, el comienzo del fin se da cuando reaparece la hermana de Kovacs, que se suponía muerta hace 250 años, y comienzan a narrar su historia. Reileen Kawahara, que así se hace llamar, es un personaje villano de las películas de James Bond, sin apenas aristas, algo completamente anacrónico en pleno siglo XXI.

    Sus diálogos están innecesariamente recargados y son tan facilones que provocan sonrojo. Su trama, además, es tan retorcida que pierde toda verosimilitud porque sí, amigos, (espero que de verdad hayáis hecho caso al letrero de SPOILER de más arriba), no tiene sentido que urdiera todo el plan de asesinar a Bancroft solo para que liberaran a su hermano.

    Rei es un personaje histriónico que afirma amar tanto a Kovacs, su hermano, que hasta lo intenta seducir sexualmente, lo que añade más minutos de vergüenza ajena a Altered Carbon.

    Y así es como lo que podría haber sido la gran exploración de un universo distópico muy interesante termina convertida en una historia pequeña de celos, rencor y amor psicópata como otras tantas que ya hemos visto anteriormente.

    Como se dice por ahí, para este viaje no hacían falta tantas alforjas.