Tag: Big Little Lies

  • Personajes femeninos con fuerza en las series

    Personajes femeninos con fuerza en las series

    Ahora que estamos en un momento estrella del año de series feministas en las que las protagonistas tienen muchísima fuerza, me atrevo con este listado de personajes femeninos que deberían ser referencia para todos esos guionistas que todavía siguen creando arquetipos ridículos que desmejoran mucho las series (Breaking Bad, por ejemplo).

    Series con varios personajes femeninos fuertes

    Es difícil hacer un ranking, así que voy a hacer una lista que no tiene por qué ir de menos a más ni viceversa. Son los personajes femeninos que más me han impactado hasta el momento en las series de televisión:

    Calamity Jane (Robin Weigert) y Joanie Stubbs (Kim Dickens), Deadwood

    Deadwood es magistral tanto en su factura, como en el guion y la interpretación de los personajes, en especial los femeninos de Calamity Jane y Joanie Stubbs, que rompen moldes, y más para la época, pleno siglo XIX, en la que está ambientada la serie.

    Calamity Jane, que existió en la realidad, fue una exploradora profesional estadounidense que, si bien tiene el más que cuestionable mérito de haber luchado contra los nativos americanos, ostentó una profesión osada y aventurera.

    Joanie Stubbs en Deadwood es la madame del prostíbulo The Bella Union. Lesbiana, pareja de Calamity Jane, la historia entre ambas se agradece en un ambiente dominado por el machismo y la corrupción moral como fue esta época en Estados Unidos.

    Calamity y Joanie sobrevien entre el machismo y la corrupción del siglo XIX
    Deadwood es una de mis series favoritas de todos los tiempos por muchas cosas, estos dos personajes entre ellas.

    Dolores Abernathy (Evan Rachel) y Maeve Millay (Thandie Newton), de Westworld

    Siguiendo con historias del oeste, aunque esta vez en forma de parque temático futurista donde los visitantes pueden dar rienda suelta a su corrupción y sus mayores vicios, incluidas las agresiones sexuales y los asesinatos, añado aquí a dos personajes femeninos fascinantes, las huéspedes Dolores y Maeve.

    La profundidad y la evolución de ambos personajes, cuyas historias se narran de manera paralela y van in crescendo en cuanto a ritmo e intensidad, es de las cuestiones que más atrapan de la serie.

    Maeve evoluciona, siente y busca justicia en su mundo de corrupción
    Maeve es de los dos el que más impacta con su grandísima sensibilidad y búsqueda de amor y justicia.

    Abbi Jacobson e Illana Glazer, de Broad City

    Estas dos humoristas estadounidenses son las creadoras, productoras ejecutivas e intérpretes de la desternillante comedia Broad City, en la que juegan el papel de dos jóvenes judías un poco fumetas (bueno, muy fumetas) que sobreviven con trabajos precarios en Nueva York.

    Las situaciones hilarantes y el salvajismo que no tienen ningún pudor en mostrar (aunque luego la cadena de televisión, en un alarde de mojigatería, censure muchas cosas) hacen de esta serie un divertimento para olvidarse de los problemas.

    “Las Cinco de Monterrey” y Meryl Streep, de Big Little Lies

    Las “Cinco de Monterrey”, de las que he hablado aquí en varias ocasiones y a las que se ha sumado la siempre fantástica Meryl Streep en el papel de madre de maltratador, constituyen un elenco femenino brillante que destaca, además, por su sororidad ante la violencia machista.

    Cada una lidia con sus problemas, sobre todo ocasionados por sus relaciones de pareja, y todas ellas comparten un secreto que las une y las lleva a tirar hacia adelante sea como sea.

    Ozark

    Ya he hablado en más de una ocasión en este blog sobre Ozark y el magistral papel que interpretan todas y cada una de las mujeres de la serie, muy por encima de los hombres poderosos y corruptos de los que se supone que están ‘detrás’.

    Género en Ozark
    En perspectiva de género Ozark supera con creces a su homóloga, Breaking Bad, en número y calidad de los personajes femeninos.

    The handmaid´s tale

    June, magistralmente interpretada por Elisabeth Moss, a la que le van como anillo al dedo los papeles de mujer que se supera a sí misma en un mundo hostil y machista (Mad Men, Top of the lake), es uno de los mejores personajes femeninos de todas las series. Obligada a sobrevivir en una teocracia patriarcal infame, su evolución y transformación son lo que la hacen salir adelante.

    Pero el resto de papeles femeninos no se quedan atrás. Sus compañeras oprimidas (criadas y Marthas) y las opresoras del sistema (esposas y tías) son papeles también robustos, de mujeres que tienen que mantenerse en pie ante las humillaciones y la represión de los hombres al mando.

    Elisabeth Moss borda a June en The handmaid´s tale
    Elisabeth Moss interpreta de manera espectacular el papel de June. Con un solo movimiento de nariz y labios es capaz de mostrar un sinfín de matices.

    Orange is the new black

    De esta serie, de la que ya he hablado en varias ocasiones en este blog, todos y cada uno de los personajes femeninos tienen fuerza y personalidad propias y no necesitan de ningún personaje masculino para tener entidad propia.

    Cada una con su idiosincrasia, sufrimiento, pasado y delitos en la espalda, todas las reclusas de las cárceles femeninas que aparecen en OITNB representan profundos y poliédricos papeles. No hay blancos y negros. Las escalas de grises, la compasión por las presas, los personajes no normativos y la combinación de la tragedia de la cárcel con las escenas de humor cotidiano dan a este drama sobre la corrupción del sistema penitenciario estadounidense una seña de identidad entrañable.

    Personajes femeninos con cuerpos y vidas no normativos protagonizan OITNB.
    Personajes femeninos con cuerpos y vidas no normativos protagonizan OITNB.

    Personajes femeninos individuales en series llenas de estereotipos

    Lo lógico y normal sería que todas las series tuvieran personajes potentes tanto masculinos como femeninos, pero la realidad, desgraciadamente, es otra, y encontramos series en las que solo un personaje femenino tiene fuerza mientras el resto se limitan a reproducir estereotipos de género.

    Gillian Darmody (Gretchen Mol), de Boardwalk Empire

    El papel de Gillian Darmody en Boardwalk Empire es una de las mayores rarezas que se han visto en representación de la maternidad en televisión.

    Prostituida, violada y casada con un hombre al que no quería, lejos de ser una víctima, Gillian se convierte en una inesperada verdugo que aprovecha un momento de debilidad de su hijo para abusar sexualmente de él. Sí, lo que leéis, una madre pederasta en televisión, ya era hora, porque haberlas, aunque constituyen un ínfimo porcentaje en relación con los hombres, haylas.

    gillian darmody abusa de su propio hijo
    Gillian Darmody es la representación de una mujer abusada que se convierte en madre abusadora.

    Un personaje muy oscuro con un final tenebroso como toda su sorprendente evolución.

    Nurse Jackie (Lisa Coleman)

    Entre la representación de la maternidad no convencional también se encuentra el personaje de Nurse Jackie (curiosamente, la actriz Lisa Coleman hacía de madre mafiosa en The Soprano), una enfermera adicta y mentirosa que destroza la vida de su familia y de todo el que se acerque a ella, aunque esto ocurre pasadas las primeras temporadas, en las que todavía puede ocultar su vicio secreto.

    Nurse Jackie y las drogas
    Uno de los grandes momentos de Nurse Jackie y su adicción a las drogas.

    Gemma Teller (Katey Sagal), de Sons of anarchy

    ¡Qué decir de Gemma Teller, la mamá motera de Sons of anarchy! Sus mentiras y su continua manipulación la llevan a tener el final más trágico posible.

    Gemma es, sin duda, el único personaje femenino potente en la serie, aunque es una pena que le hayan dado un perfil tan pérfido, pero ella sola sostiene las últimas temporadas cuando todos los demás, empezando por su hijo, el protagonista, flaquean.

    Gemma Teller, corrupción moral en Sons of anarchy
    La corrosiva Gemma Teller es el único personaje femenino de Sons of anarchy con personalidad propia y a la ‘altura’ del resto (muy por encima, de hecho).

    La actriz Katey Sagal interpretó también un buen papel en Matrimonio con hijos, haciendo de esposa nada al uso para la época de la serie.

    Lagertha (Katheryn Winnick), de Vikings

    En el mundo vikingo destaca una mujer por sus batallas y hazañas, Lagertha, que muchísimo más allá de ser “la primera mujer de Ragnar Lothbrok”, se convierte en una luchadora con entidad e historia propias, seguida por numerosos congéneres.

    Birgitte Nyborg (Sidse Babett Knudsen), de Borgen

    La protagonista de la serie danesa Borgen, en la que la socialdemocracia y los pactos tienen casi tanto papel principal como ella misma, destaca por su templanza y sus buenas formas en el Palacio de Christiansborg.

    Una gobernante moderada que escapa de la corrupción y que tiene el diálogo por bandera como personaje femenino de la política europea en una serie más que recomendable para saber cómo es el hacer político por los países de nuestro norte.

    Birgitte Nyborg y sus pactos políticos protagonizan Borgen.
    Birgitte Nyborg y sus pactos políticos protagonizan Borgen.

    Y esta es mi humilde lista. Todavía me quedan por ver series como Killing Eve, así que espero que me recomendéis más en las que pueda disfrutar de personajes como estos.

  • Mentiras, ruina y buenas intenciones en Big Little Lies

    Mentiras, ruina y buenas intenciones en Big Little Lies

    La segunda temporada de Big Little Lies (HBO) está demostrando no solo haber igualado el nivel de la primera, sino también superarla gracias a las magistrales interpretaciones de sus protagonistas, a la que se ha sumado una soberbia Meryl Streep como madre de Perry que viene a descubrir las mentiras que rodean la muerte de su hijo.

    Las mentiras

    Mary Louise Wright (papel de Meryl Streep, que hasta se ha hecho una dentadura postiza para que sus dientes dar mayor credibilidad a su personaje y que este se parezca a Alexander Skarsgård) llega a Monterrey para, supuestamente, ayudar a su nuera Celeste (Nichole Kidman) durante el duelo y en la crianza de sus hijos, pero, como se ve desde el primer episodio, sus continuas preguntas, inquisidoras, tienen como objetivo escudriñar en las mentiras que todo el mundo parece contar sobre la fatídica noche en la que su hijo cayó por las escaleras en la fiesta del colegio.

    Mary Louise justificando las violaciones
    Mary Louise está alcanzando cotas inigualables de irritación entre los espectadores. Le falta poco para ponerse a la altura del mal cuerpo que dejaba la violencia machista de su hijo.
    Mary Louise poniendo al limite a todas
    Mudarse al edificio de Jane solo tensa aún más la cuerda sobre ellas.

    Si en la primera temporada encontrábamos mentiras de toda índole (mentiras y ocultamiento de violencia machista, infidelidades matrimoniales, etc.), la segunda digamos que se cimienta sobre esas mentiras y por eso todo parece derrumbarse por momentos.

    Madeleine disertando en voz alta
    Madeleine, la más optimista de todas, se desmorona a la par que su matrimonio tras descubrirse su infidelidad.

    Descubiertas las mentiras de las infidelidades de Madeleine, y las mentiras sobre que Ziggy es hijo de Perry, las vidas de tres de las cuatro protagonistas de Big Little Lies se transforman por completo.

    Mentiras del matrimonio de Madeleine
    Momento exacto en el que Fred descubre la infidelidad de su mujer…

    Madeleine intenta salvar su matrimonio llegando a recurrir a pseudoterapias; Jane intenta que su hijo tenga relación con la aparentemente atenta abuela Mary Louise mientras lidia con que esta no se cree que el niño fuese fruto de una violación, y Celeste se enfrenta a una posible pérdida de la custodia de sus gemelos acusada de negligencia por la inquietante Mary Louise.

    Celeste se enfrenta a sus propias mentiras
    Celeste se enfrenta a sus propias mentiras sobre su adicción.

    Las propias mentiras que se cuenta a sí misma Mary Louise para intentar no cambiar ni un ápice del maravilloso recuerdo que tiene o se ha inventado sobre su hijo son también hilo conductor de los dramas que suceden en esta nueva temporada.

    Jane juzgada
    Jane se ve sometida a un juicio inquisitorial en el que Mary Louise la acusa de haber provocado a Perry. Nada que no veamos en los juicios por violación, por cierto.

    Las buenas intenciones

    Una de las maravillas de Big Little Lies es la presentación y el desarrollo de los personajes. Nadie en esta ¿tragicomedia? es bueno o perverso del todo, todos tienen su escala de grises, y todos actúan movidos por buenas intenciones, aunque estas acaben generando un sufrimiento en los demás.

    Buenas intenciones, sororidad y feminismo unieron a las cinco presentes en la muerte de Perry y las llevaron a mentir a la policía y ocultar la verdad.

    También hay un auténtico deseo en Mary Louise por ayudar a su nuera y a sus nietos, aunque les provoque más dolor que otra cosa, igual que hay unas ganas de ayudar a Bonnie por parte de su madre, que aparece con sus excentricidades a intentar saber qué le ocurre a su hija, presa de la culpa por haber sido la que dio el empujón final a Perry.

    Mentiras y estafa de Mary Louise
    Mary Louise intenta limpiar la memoria de su hijo y hace lo posible para mantener su sesgo.

    La madre de Bonnie tiene visiones en las que ve a su hija ahogándose (en sus propias mentiras) e intenta ayudarla, pero su tormentosa relación y el maltrato que le infligió de pequeña, además de la gravedad del secreto de Bonnie, imposibilitan el acercamiento con su hija.

    La estafa, la ruina y las mentiras de los Klein

    Mentiras también tiene para dar y regalar la agresiva y triunfadora Renata, que está en bancarrota porque su marido, Gordon, ha sido descubierto por una estafa en la venta de acciones.

    Renata, también víctima de esa estafa al no haber tenido confianza mutua suficiente como para que él le contase lo que estaba pasando, intenta aparentar que no ha pasado nada mientras va perdiendo uno a uno los muebles de su casa y todas sus propiedades, incluyendo el anillo de casada.

    La estafa de Gordon afecta y arruina a Renata
    La estafa de Gordon afecta y arruina a Renata y a toda su familia.
    Renata se siente estafada
    Renata se siente estafada. Todo lo que ha logrado conseguir con muchísimo esfuerzo le ha sido arrebatado por los delitos de su marido.

    En definitiva, Big Little Lies es una historia compleja en la que, a pesar del homicidio que subyace en todo momento, los distintos personajes actúan de manera muy humana y es fácil empatizar con ellos. No hace falta tener una mansión en Monterrey para sentirte un poco Celeste o Renata.

  • Verano 2019, las mejores series

    Verano 2019, las mejores series

    Pues ha llegado la nueva temporada estacional, no solo a nuestros termómetros y armarios, sino también a las pantallas. Curiosamente el verano está siendo la mejor temporada de todo el año en cuanto a calidad de series, sobre todo después de que se haya consumado la estafa que ya veníamos advirtiendo desde este blog que sería Juego de Tronos.

    La estafa de Juego de Tronos

    Os voy a contar un secreto: en realidad no he terminado de ver el último episodio de Game of Thrones. Nada más comenzar, me resultó tan soporífero que entré en un estado de duermevela, así que tan pronto me despertaba como volvía a caer dormido.

    Pude ver la estética de la Alemania nazi o la Corea del Norte de Kim Jong-Un que le atribuyeron a Daenerys Targaryen, un trozo del crimen de violencia machista cometido por Jon Snow y la asamblea de los tories en la que se decide llevar al universo de GOT la democracia representativa con voto censitario, pero sin profundizar en nada. Mi gente me recomienda que no lo haga, ya que he tenido la suerte de aprovechar ese rato para echar un profundo sueño, así que les haré caso, que para algo me quieren.

    Lo que sí que he hecho y sí que me he leído de pe a pa (y no me cabe duda de que es infinitamente mejor) es la reseña del Mundo Today. Qué maravilla, qué manera de resumir y captar la esencia de lo que ha sido la última temporada de Juego de Tronos.

    Verano de series magníficas

    Volviendo a la temática pretendida para este post, el nuevo abanico de series disponibles en esta temporada, no puedo estar más ilusionado con las grandes series que vuelven y que, además, están dejando un buen poso en los episodios que ya llevan, o que ya llevo vistos.

    La primera genialidad de esta temporada es, sin duda, The Handmaid´s Tale, que combina la desesperación y la esperanza, la separación y el reencuentro, la oscuridad y los claroscuros de quien logra cruzar la frontera, o de quien obtiene una mejor posición dentro del retorcido, represor y también corrupto sistema de Gilead.

    Serena quema la habitacion Gilead
    The Handmaid´s Tale trae este verano escenas catárticas como esta, combinadas con otras más oscuras que nunca.

    Otra de las series que hacen de esta temporada la mejor del año es Big Little Lies, explorando el duelo, la culpa y la complicidad de unas homicidas fortuitas con una elegancia y una rotundidad y fuerza de los personajes femeninos que la equiparan con El cuento de la criada y Ozark, de la que ya he hablado aquí anteriormente.

    Resistencia frente a la corrupción de Gilead
    En esta temporada se explora la resistencia de todos los estamentos de Gilead frente a la represión y la corrupción de la teocracia imperante.

    Las “cinco de Monterrey” se enfrentan a una sociedad panóptica en la que estarán vigiladas no solo por la policía que intenta esclarecer el crimen del maltratador, sino también por otras familias del colegio de sus hijos y por la inquisitiva a la par que atormentada Mary Louise Wright, madre de Perry, magistralmente interpretada por Meryl Streep, grandísima actriz que viene a poner la guinda al magnífico reparto de Big Little Lies.

    Interpretación magistral de Meryl Streep
    Por si fuera poco el elenco de grandes actrices, Big Little Lies incorpora esta temporada a Meryl Streep.

    Siguiendo con la estela de series con personajes femeninos bien planteados con luz propia, no dedicados a orbitar alrededor de los masculinos, encontramos Pose, que ha comenzado ya su segunda temporada. Esperemos que esta vez se lleven todos los merecidísimos premios que les corresponden.

    Segunda temporada de Pose, la más combativa
    Pose comienza su segunda temporada más combativa que nunca. Que nadie se equivoque, detrás de cada escena hay una crítica a la sociedad de aquel momento (y la de ahora, su heredera).

    No puedo terminar este post sin citar a Black Mirror. De momento solo he visto un episodio y me ha parecido excelente, algo que agradezco muchísimo después de aquel interactivo que resultó ser una estafa malas prácticas de Netflix para conseguir datos sobre los espectadores.

    Me ha gustado tanto el primer capítulo de la nueva temporada de Black Mirror que le dedicaré una entrada propia por la profundidad de los temas que trata y porque, como amante de los videojuegos, me he dado por aludido o he visto conductas similares en compañeros gamers.

    Black Mirror, espejo oscuro de nuestra sociedad
    Black Mirror regresa para explorar el lado más oscuro de nuestra sociedad, nuestros miedos, nuestros anhelos y nuestros comportamientos más perturbadores.

    En resumen, bye, bye, primavera, hello, verano, la mejor temporada de 2019 para las series. ¿Cuáles os están encadilando a vosotros?

  • Big Little Lies: único culpable, el machismo

    Big Little Lies: único culpable, el machismo

    Hacía tiempo que quería escribir sobre Big Little Lies, una serie que ha llegado a emocionarme como pocas, en la que se narra de una manera muy original, divertida a la par que dramática, cómo el machismo es el culpable de muchos más conflictos de los que pensamos.

    Big Little Lies es la historia de cómo cinco mujeres, madres, de Monterrey, un pueblo al norte de California con bastante poder adquisitivo entre sus habitantes, se enfrentan unas a otras por una serie de cuestiones personales en las que son los hombres fundamentalmente la causa de sus aflicciones.

    En busca del culpable

    Big Little Lies, serie basada en la novela del mismo nombre de Liane Moriarty, intercala los interrogatorios tras el presunto asesinato de alguien de la comunidad con la vida durante los meses antes en dicha comunidad. Todo ello de una manera un tanto original, pues no sabemos quién es el asesinado o la asesinada ni su asesino o asesina, y el nivel de crispación entre las cinco mujeres es tal que llegamos a pensar que puede ser cualquiera.

    La disposición de las declaraciones, de hecho, tiende a hacernos pensar en cada episodio que la persona culpable es una u otra, engañando al espectador en todo momento en un juego que engancha, y mucho.

    A partir de aquí, SPOILERS.

    Historias y personajes arrolladores

    Big Little Lies destaca tanto por su trama, muy bien hilada y con un final en el que confluyen todas y cada una de las subtramas de una manera perfecta, como por la profundidad de sus personajes.

    Los tres principales son Celeste (interpretada magistralmente por Nicole Kidman), que sufre una relación de violencia machista de manual, con sonrisas y disimulos de cara a la galería; Jane (Shailene Woodley), la única mujer de clase trabajadora de la serie, atormentada porque su hijo, Ziggy, es fruto de una violación de un hombre al que quisiera encontrar para vengarse; y Madeleine (Reese Witherspoon), que aporta un punto cómico a la serie, además de servir de hilo conductor y tener su propia trama de engaños e infidelidades.

    Las otras dos mujeres que construyen el relato perfecto que es Big Little Lies son Renata Klein (Laura Dern), directiva de Silicon Valley que sufre el machismo tanto en el mundo empresarial como en el entorno escolar de su hija, pues otras madres la miran con recelo por no dedicarse al 100% al cuidado de su hija; y Bonnie Carlson (Zoë Kravitz), que también experimenta el machismo en forma de miradas incómodas y trato frívolo por dedicarse a dar clases de yoga.

    De hecho, una de las escenas clave para plasmar el machismo imperante se produce cuando Bonnie se pone a bailar en la fiesta de cumpleaños de la hija de Renata y tanto hombres como mujeres la tachan de indecorosa (bueno, en realidad le dicen cosas peores, pero no las voy a reproducir aquí).

    El machismo culpable

    Comparte protagonismo con estas mujeres el marido de Celeste, interpretado por Alexander Skarsgard, que da miedo de lo bien que lo hace. Se presenta como un esposo perfecto ante la sociedad, rico, guapo, buen padre, pero de puertas para adentro es manipulador, frío, egoísta, hace la vida imposible a su mujer y es un ejemplo terrible para sus hijos, que pronto copian el modelo de violencia que él cree que mantiene escondido.

    El relato de la violencia machista es aterrador y provoca muchos escalofríos y situaciones verdaderamente incómodas. Está muy bien escrito e interpretado, hasta el punto de que cuando él abre la puerta porque llega de trabajar se te encoge el estómago y solo deseas que lo pillen, o que pase cuanto antes la escena.

    El machismo también se manifiesta contra los personajes más jóvenes de Big Little Lies, en forma de acoso y bullying a una niña que, sin saberlo, sufre de manera indirecta el mismo maltrato que Celeste.

    Un final perfecto

    Y cuando ya te has rendido porque está tan bien narrada que no sabes quién es víctima y quién es culpable, llega la escena final, que ha ido formándose a lo largo de toda la temporada, te sorprende y te genera una sonrisa de oreja a oreja. Porque triunfa algo que no suele retratarse mucho en el cine o en las series, algo que tiene un nombre que poca gente conoce, cuando se debería: sororidad.

    Sororidad (¡qué bonito nombre tienes!) es hermanamiento, solidaridad entre mujeres, un término que ha sido invisibilizado por otro, el de hermandad, que en muchas ocasiones tiene justamente el significado contrario. Hermandad como manada de hombres, como corporativismo, frente a sororidad como colaboración necesaria entre mujeres que sufren distintos tipos de violencias machistas.

    Big Little Lies es el relato perfecto sobre cómo las mujeres, incluso en los estratos más altos de la sociedad, padecen distintos tipos de opresión por el mero hecho de serlo. Una buena serie que, además de ser un excelente entretenimiento, nos lleva a pensar un poquito más allá de nuestra zona de confort.

    Y, además, comienza con un temazo de Michael Kiwanuka. ¿Qué más se puede pedir?