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  • Emocionante emisión de Lucía di Lammermoor

    Emocionante emisión de Lucía di Lammermoor

    El Teatro Real de Madrid ha hecho llegar a espacios públicos de 42 provincias la emisión de Lucia di Lammermoor, la emocionante ópera de Gaetano Donizetti que narra el amor entre Lucía y Edgardo.

    Emisión global

    Siguiendo la estela de Liceu a la Fresca, organizado por el Teatre del Liceu con la colaboración de la Obra Social la Caixa, el Teatro Real, con el patrocinio de Telefónica, ha hecho una emisión global a través de Facebook Live en la página, de Palco Digital y Ópera Visión.

    En Twitter se pudo seguir y comentar con el hashtag #LocuraConLucia, y youtubers como Jaime Altozano también se apuntaron a retransmitir y comentar en tiempo real.

    La emisión de Lucía di Lammermoor llegó a varias ciudades gracias a acuerdos con centros culturales, salas de cine, auditorios y teatros.

    En Bilbao se pudo ver en el Guggenheim. En Madrid, en el Prado, el Thyssen y el Arqueológico Nacional. En Sevilla, en la sede de la Fundación Cajasol. En Avilés, en el Centro Niemeyer.

    Pueblos de menos de 150 habitantes como el segoviano de Labajos el abulense de Gotarredura también pudieron disfrutarla.

    En Madrid, como viene siendo habitual, se instalaron tres pantallas y 2400 sillas para disfrutar de esta producción creada para la English National Opera en 2010 y que ya ha sido emitida previamente en Washington, Toronto, Bonn, Oslo y Gotemburgo.

    Difícil emisión

    Lucía di Lammermoor se basa en la novela histórica The bride of Lammermoor, que narra el amor entre Edgardo y Lucía, que se frustra porque el hermano de esta la obliga a casarse con un noble rico para salvar a la familia de la ruina y ella, presa de la locura, asesina a su esposo en la noche de bodas, lo que la lleva a la muerte, y al suicidio de Edgardo.

    Se trata de una ópera difícil con unos registros muy agudos para el papel de la protagonista, que ha sido interpretada por María Callas, Leyla Gencer o ahora la soprano cubana Lisette Oropesa.

    David Alden, director de escena, ha ambientado a Lucía en un sanatorio victoriano que se inspira en la tétrica residencia del médico británico John Langdon Down, que descubrió el síndrome de Down.

    Son tres horas de melodrama romántico, conflictos, espacios espectrales, traiciones, locura, muerte, duelo. Quienes no pudisteis verla en su emisión ‘en directo’, podéis hacerlo en este enlace.

  • The Good Fight y la glorificación de la corrupción

    The Good Fight y la glorificación de la corrupción

    A estas alturas mis seguidores ya sabéis que he escrito bastante sobre The Good Fight, casi siempre en buenos términos por la calidad de sus guiones y su sentido del humor, pero hoy voy a cambiar el tono porque estoy observando en esta segunda temporada una cuestión que me preocupa mucho, y es la glorificación de la corrupción y las malas formas de gobierno.

    Golpes de estado de nuevo cuño

    En esta segunda temporada de The Good Fight, protagonizada por el gobierno de Donald Trump, están apareciendo y se están normalizando cuestiones como la forma en que el Partido Demócrata de la ficción pretende derrocar al presidente electo a través de algún escándalo jurídico o sexual donde ni siquiera importa que sea cierto lo que se denuncia.

    Ruth Eastman, asesora del Comité Nacional de los Demócratas, se presenta en el bufete de Reddick, Boseman y Lockhart con toda una batería de medidas de seguridad (no se permiten los móviles  en la reunión, se graba todo con videocámara, se les hace firmar a los presentes un documento de confidencialidad) para pedirles que señalen causas judiciales que se pueden abrir y ganar para destituir a Trump.

    Diane ve bien utilizar cualquier medio para derrocar al presidente Donald Trump.
    Diane ve bien utilizar cualquier medio para derrocar al presidente Donald Trump.

    En mitad de esa vorágine, Reddick insinúa que no es necesario tener siquiera una causa con pruebas, sino que con verter malintencionadamente rumores sobre supuestas agresiones sexuales se podría llegar a la misma meta.

    Y es ahí donde radica el quid, en mi opinión, de la glorificación de la corrupción, en que no se piense en términos de justicia, equidad, tolerancia, etc., sino solo en quitarle el gobierno a un presidente para ponerse ellos, sin tan siquiera atender a cuestiones éticas sobre los medios para lograrlo.

    Y no puedo evitar pensar en lo que ha sucedido en Brasil con el antiguo presidente y ver que puede llegar a ser una nueva y peligrosa tendencia política en la vida real.

    Glorificación del beneficio económico

    En esta misma línea de normalización de las malas prácticas se sitúa también la serie, esta vez en el ámbito del beneficio económico, cuando el bufete acepta un acuerdo que le proporciona 8,3 millones de dólares de la Policía de Chicago para que no se airee la corrupción de dos agentes que se dedicaban a plantar pruebas falsas en temas de narcotráfico.

    Cabe señalar que Jay, el investigador privado del bufete, señala esta falta de ética y renuncia a su puesto de trabajo para hacer ver a sus jefes que su codicia está afectando a la vida de otras personas, entre ellas, la de su mujer amigo.

    Jay denuncia que el bufete ha contribuido a tapar un caso de corrupción.
    Jay denuncia que el bufete ha contribuido a tapar un caso de corrupción.

    Por su parte, Lucca y Maia (la hija de los acusados de estafa, caso que de momento parece haber quedado en segundo plano esta temporada) ayudan soterradamente al amigo de Jay, pero no porque sea lo correcto, sino porque sacar a la luz la corrupción de esos policías ayuda al padre del futuro hijo de Lucca en su carrera política, pues lo están acusando de haber encarcelado a más afroamericanos que blancos, y con este movimiento se quita 30 casos de sus estadísticas.

    Así que nos encontramos con que los únicos actos honestos que se realizan tienen oscuros objetivos, siempre el beneficio político y/o económico y personal, lo que, en mi opinión, contribuye a normalizar este tipo de comportamientos. Porque, al fin y al cabo, si lo hacen Diane Lockhart o Adrian Boseman, ¿por qué no lo vamos a hacer cualquiera? ¿Y por qué vamos a poner el grito en el cielo si lo hacen nuestros representantes políticos?

    Glorificación de la explotación laboral

    Por último, aunque muy importante también, me gustaría resaltar la glorificación de las malas prácticas laborales y la falta de ética a la hora de tratar a trabajadoras embarazadas.

    En esta temporada Lucca se queda embarazada y debe comunicarlo a la empresa, cuyos socios, con Diane Lockhart a la cabeza, están deseando quitarle los casos y relegarla porque prevén que una mujer embarazada les va a ocasionar pérdidas o perjuicios.

    Lucca Quinn recibe un trato desigual y discriminatorio por estar embarazada
    Lucca Quinn recibe un trato desigual y discriminatorio por estar embarazada.

    Lucca, para compensar esto y que no afecte a su carrera profesional (aunque todos los intentos que está haciendo son en vano, pues los prejuicios y la discriminación prevalecen sobre los resultados), anuncia que trabajará hasta el último minuto de embarazo y que no cogerá baja por maternidad. Un muy mal ejemplo para el resto de trabajadores, y otra normalización más de algo que debería ser denunciado con ahínco.

    Porque el poso que queda no es el de denuncia, sino el de normalización.

  • Final de Sense8: estafa consumada

    Final de Sense8: estafa consumada

    Finiquitado y visto el final de Sense8 tras la única y última oportunidad que le dieron tras el movimiento de fans a nivel mundial protestando por su cancelación, solo puedo decir que la cadena no estaba equivocada. Guion inverosímil, diálogos absurdos y rodajes excesivos hacen de Sense8 una serie pretenciosa de las que al final estafa.

    Final presuntuoso

    Sé que quizá esta crítica sea considerada polémica porque lo que he leído hasta ahora eran todo elogios, no sé si porque ya solo quedaban fans acérrimos viéndola o si el mito de las Wachowski sigue vivo y todo lo que hagan se considera como excelente, aunque no lo sea.

    Lo cierto es que hace tiempo que Sense8  perdió cualquier posibilidad de llevar un hilo verosímil (recordemos que la verosimilitud se tiene que dar en todos los géneros, incluidos la fantasía y la ciencia ficción).

    A las absurdas persecuciones policiales de la segunda temporada, la caricatura de personajes como el de Lito y la presentación de los otros clanes de conectados se unen en este episodio final la prisa por cerrar y la necesidad de hacer todo artificioso y pomposo.

    En este sentido en el capítulo final se incluyen escenas de persecución y acción completamente gratuitas que glorifican la violencia hasta un punto que resulta contradictorio con el supuesto mensaje que quieren mandar sobre la necesidad de conectarse a través de la empatía y el amor.

    Exceso de explosiones que recuerdan a este sketch de Robot Chicken sobre Michael Bay, disparos y voladuras de helicópteros que, suponemos, habrán ocasionado un gasto de producción completamente prescindible, sumado a unos personajes cada vez peor representados, quizá porque no se creen ni ellos lo que están interpretando.

    Diálogos que provocan vergüenza ajena

    Otra de las características de los últimos tiempos de la serie son los diálogos facilones, con frases manidas, cargados de exabruptos y sin apenas trascendencia.

    Haber esperado tanto tiempo para este último episodio y que la calidad de los diálogos no haya mejorado ni un ápice y te encuentres a personajes diciendo obviedades, gastando metraje en diálogos absurdos resulta bastante risible.

    Porque al final te das cuenta de que Sense8 no es otra cosa que un cúmulo de clichés que ya has visto en muchos sitios antes, por mucho que la intenten revestir de algo transgresor.

    Final sexual

    Y es que uno de los puntos fuertes con los que empezaba la serie su primera temporada era introducir distintos tipos de amor y relaciones sociales y sexuales entre las personas, normalizar la homosexualidad, la transexualidad y el poliamor.

    Pero cuando esto se realiza bajo el prisma de los estereotipos sociales, porque todos los personajes principales son guapísimos y esbeltos, y desde una postura un tanto forzada, el resultado es una caricatura.

    De hecho, los personajes son extremadamente superficiales, hasta el punto de no saber mantener coherencia con la situación que están viviendo, diciendo auténticas chorradas.

     

    Si de tratar estos temas va la cosa, hay precedentes de gran calidad, como Shortbus, en los que se ponen sobre la mesa un montón de cuestiones de forma atractiva a la par que seria.

    Que la última imagen de Sense8 sea la de un consolador mojado y usado para mí es una metáfora de que esta serie ha sido el onanismo de sus creadoras. Que puede haber quienes participen de esta fantasía, pero a nivel narrativo deja mucho que desear, y los números de audiencia me dan la razón.

  • Vuelve la ópera a las calles con Liceu a la Fresca

    Vuelve la ópera a las calles con Liceu a la Fresca

    El Liceu a la fresca regresa un año más de la mano del Gran Teatre del Liceu para acercar la ópera a la ciudadanía a través de una propuesta a la que se han acogido más de 300 municipios de toda España. El evento será mañana, sábado 16 de junio, a las 22:00 horas.

    Ópera para todos

    Como lo describen en la propia web, Liceu a la fresca tiene el objetivo de divulgar, desmitificar conceptos asociados al género y dar acceso a títulos atractivos y accesibles para que la ciudadanía conozca las posibilidades que ofrece la ópera.

    En este caso, la ópera que se podrá ver será Manon Lescault, tres horas y diez minutos de una de las piezas más populares de Puccini bajo la dirección musical de Emmanuel Villaume y de puesta en escena del escenógrafo italiano Davide Livermore, que traslada parte de la acción a Ellis Land, lugar de entrada de los emigrantes que iban a Nueva York a finales del siglo XIX.

    Los intérpretes serán el tenor estadounidense Gregory Kunde, la soprano Liudmyla Monastyrska, David Bizic y Carlos Chausson, junto con la Orquest Sinfónica y el Coro del Gran Teatre.

    Colaboración de la Caixa

    Liceu a la fresca comenzó con La traviata en tan solo 14 localidades de Cataluña y, año a año, gracias también a la colaboración de la Obra Social la Caixa  y su red de centros CaixaForum, ha ido aumentando hasta llegar a los 100.000 espectadores de la edición pasada.

    La Caixa también ha propiciado que se haya realizado en lugares emblemáticos como la explanada delante del Museo Guggenheim de Bilbao, el Paseo del Salón de Granada, el Parc del Mar de Palma de Mallorca o la Plaza del Estaño de Las Palmas de Gran Canaria.

    Liceu a la fresca 2017 en Sevilla
    Liceu a la fresca 2017 en Sevilla

    Cataluña sigue siendo la comunidad con mayor número de municipios adscritos, con un total de 266. Como novedad este año, también se suman las ciudades portuguesas de Oporto y Lisboa. En Madrid podrá verse en la Plaza Mayor, dentro de los actos de celebración del 400 aniversario que está celebrando el Ayuntamiento de Madrid.

    Liceu a la fresca también se retransmitirá en seis localidades francesas (Arles Sur Tech, Colliure, Maureilles Las Illas, Perpinyà, Pesilla la Riviere, Prats de Molló), en Comú d´Escaldes-Engordany (Andorra) y Fondazione Alghero – Musei Eventi Turismo (Italia).

    Para sumar un municipio a este proyecto solo hace falta disponer de una pantalla de proyección o LEDs, conexión de antena para emitir la señal de TVC, proyecto, audio, sillas y seguridad, dependiendo del tamaño de la población.

     

    Liceu a la fresca. Edición de 2017 en Barcelona
    Liceu a la fresca. Edición de 2017 en Barcelona
  • The handmaid´s tale, distopía verosímil

    The handmaid´s tale, distopía verosímil

    Una de las cosas que más pueden espantar de una distopía es la verosimilitud de la misma, que pueda ser algo que ocurra o que, incluso, ya haya sucedido o esté haciéndolo, aunque se manifieste de otra manera. Ese es quizá el punto fuerte y a la vez más terrorífico de la magnífica serie The handmaid´s tale, traducida en español como El cuento de la criada.

    The handmaid´s tale narra la vida de la víctima de una dictadura que se ha instalado en Estados Unidos en la que se ha impuesto un régimen fascista y teocrático cristiano denominado Gilead, con una minoría que ejerce represión a niveles muy crueles sobre quienes se resistieron a aceptarlo. Nada que no hayamos visto ya en los libros de historia, ¿no?

    Distopía demográfica

    La serie, basada en la novela homónima de Margaret Atwood, parte del hecho sociodemográfico y científico concreto y plausible de una epidemia global de infertilidad, que desde las corrientes religiosas más extremistas se achaca a la inmoralidad y a la contaminación ambiental.

    Teniendo en cuenta que el número de nacimientos ha decaído en las últimas décadas y que se espera que la generación baby boom colapse el sistema cuando llegue a la jubilación (o a la vejez sin jubilación, que esa es otra posibilidad), y sabiendo que hay gobiernos que han tenido un control de la natalidad que ha pisoteado los derechos democráticos de millones de personas, como ha sido el chino, ¿a que no resulta tan lejana esta distopía?

    Pues es esta ausencia de niños la que da pie a que en Gilead ocurran hechos tan horripilantes como que las mujeres fértiles, llamadas criadas y vestidas de rojo, sean esclavas de los comandantes y generales y sus esposas, vestidas de verde, y tengan que someterse a una violación ritual para ser fecundadas de hijos que luego les serán arrebatados para crecer en las casas de los afines al régimen. ¿A qué os suena esto?

    Distopía machista

    Las mujeres en Gilead, este estado fascista y teocrático cristiano de The handmaid´s tale, están divididas en distintas clases y en todas ellas orientadas al presunto bien mayor que es el régimen. Todas ellas llevan un color que hace que se las distinga y categorice en todo momento.

    Desde las capas más bajas a las más altas, están las desterradas a zonas donde han ocurrido catástrofes nucleares donde las obligan a limpiar residuos y terminan falleciendo por enfermedad, vestidas de gris; las criadas, violadas y forzadas a parir y entregar a sus hijos, de rojo; las Martas, sirvientas que realizan tareas de amas de casa, de verde; las econoesposas, casadas con hombres de menor rango que tienen más libertad en el vestir dentro de una variedad muy recatada y que pueden haberse casado por amor (parejas anteriores al nacimiento del régimen, o por obligación, como sucede con los casamientos entre niñas y ‘ojos’); las esposas, de azul turquesa (en la novela y en todos los artículos que he leído al respecto dicen que van de azul, pero yo no veo el azul puro por ningún lado), y las tías, que adoctrinan, monitorizan y castigan a las criadas.

    El sometimiento de las criadas llega a tal punto que pierden su nombre original y asumen el del funcionario que las viola. Así, la protagonista de la serie se llama DeFred, como el comandante al que sirve.

    Aunque las capas más altas de mujeres repriman a las que tienen por debajo, todas ellas están a su vez reprimidas por los hombres, que también se dividen en rangos: los comandantes de los fieles, funcionarios políticos, que tienen coche y visten de negro; los ojos, que son espías; ángeles, soldados y guardianes de la fe, que visten con uniformes verdes.

    Uno no puede evitar recordar a países como Arabia Saudí, donde las mujeres no pueden ir en bicicleta ni conducir sin el permiso de los hombres, y pensar que ciertamente estamos ante una ficción que bien puede estar basada en hechos reales.

    No olvidemos tampoco que hay países de Centroamérica donde las mujeres pueden ir a la cárcel si sufren, incluso, un aborto espontáneo.

    Corrupción en Gilead

    Y, claro, en un mundo tan aparentemente pulcro y ordenado como Gilead, como en todas las sociedades humanas, especialmente en las que hay mayor represión, no podía faltar el nido de la corrupción, humana, política y sexual.

    Ese lugar, que se puede ver ya en la primera temporada de The handmaid´s tale, es Jezabel, un antro con el nombre de la mujer que en el Antiguo Testamento aparece intentando que los hombres olviden a dios.

    Es en Jezabel donde la protagonista de la historia, June, se encuentra con su mejor amiga, Moira, que no aceptó el rol de criada y para ella, igual que para otras, quedó convertirse en prostituta sin consentimiento y sufriendo maltrato continuo.

    Porque en Gilead no hay espacio para el esparcimiento de las mujeres. Es un totalitarismo patriarcal y religioso que adoctrina, maltrata, somete y ejecuta cualquier tipo de disidencia. Y el placer, especialmente el femenino, es su enemigo.

    Y si en Europa esta serie nos puede resultar estremecedora por los paralelismos con regímenes presentes y pasados de distintas partes del mundo, en Estados Unidos, con un republicanismo aliado con las manifestaciones religiosas más reaccionarias y una pérdida de libertades y derechos abismal desde el 11-S, más.

    Habrá que permanecer atentos a todos los indicadores que, como en los flashbacks que se hacen a lo largo de la serie, van apareciendo y susurrándonos, o gritándonos fuertemente al oído: “Huye ahora que todavía puedes”.

  • World Press Photo 2018 en Cajasol

    World Press Photo 2018 en Cajasol

    Un año más, la sede de la Fundación Cajasol en Sevilla se ha convertido en visita obligada para quienes, de manera más o menos directa, trabajamos o nos sentimos cerca del fotoperiodismo. Y es que, como sucedió y os conté en 2017, Cajasol ha dado el pistoletazo de salida a la exposición World Press Photo 2018.

    Mis favoritas de World Press Photo 2018

    Las imágenes ganadoras del certamen de este año son desgarradoras y sobrecogedoras como cabría esperar, si bien hay dos de ellas que a mí me han resultado particularmente esperanzadoras y como un soplo de aire fresco entre tanto dolor. Así que, por cambiar un poco el enfoque, voy a empezar por esas.

    La primera de ellas, primer premio en la categoría Nature-Stories, la realizó la fotógrafa Ami Vitale en febrero de 2017 en el norte de Kenia y muestra a un grupo de trabajadores dando de comer a bebés elefantes en el Santuario Reteti Elephant.

    Me produce una gran alegría que, entre tantas noticias de cazadores de elefantes y otros animales africanos, haya un rayo de esperanza en comunidades como esta, destinadas a proteger la vida, además a través de la autogestión, la estabilidad y la creación de puestos de trabajo.

    Ver esta imagen me ha servido para indagar en este nuevo movimiento conservacionista en el que las comunidades locales se involucran en el rescate, la rehabilitación y la liberación de elefantes.

    Mi segunda favorita también me ha descubierto otra comunidad con un proyecto ilusionante. Fue tomada en agosto de 2013 en el pueblo austríaco de Merkenbrechts por la fotógrafa Carla Kogelman. La particularidad de este pueblo es que es una aldea de bionergía que produce parte de sus propias necesidades de la biomasa local y otras fuentes renovables.

    En la imagen, primer premio de la categoría Long-Term Projects, aparecen dos niñas que pasan la mayor parte de su tiempo juntas, haciendo juego libre y viviendo la arcadia que todo niño de esas pequeñas edades debería tener.

    El World Press Photo 2018 más duro

    Aunque estoy en una etapa de mi vida en la que prefiero ver cosas positivas, no voy a dejar de hablar del World Press Photo 2018 más duro e impactante, que es el que realmente llama la atención a mucha más gente.

    El plato más fuerte está en la imagen ganadora de este año, tomada el 3 de mayo de 2017 en Caracas por Ronaldo Schemidt. En ella se puede ver al manifestante José Víctor Salazar Balza en llamas durante los disturbios ocurridos contra el presidente venezolano Nicolás Maduro.

    Es una imagen clásica en cuanto a los parámetros del fotoperiodismo, pero está capturada con gran maestría y una velocidad de obturador rapidísima, de 1/800.

    Otra desoladora para mí ha sido la ganadora de la categoría General News – Stories, en la que la iraquí Nadhira Aziz aparece sentada en una silla observando las labores de desentierro de los cuerpos de su hermana y sobrina, asesinadas por un ataque aéreo en Mosul. El autor es Ivor Prickett y la fotografía la tomó el 16 de septiembre de 2017.

    Los refugiados Rohingya fallecidos después de que se hundiera su bote que aparecen en la imagen de Patrick Brown; las dos adolescentes postradas en una cama de Suecia en coma debido al síndrome de resignación en la fotografía de Magnus Wennman, un hombre cargando un saco de botellas en un basurero en Lagos en la foto de Kadir van Lohuizen son tres de las imágenes más duras que hay en la muestra.

    Con una enorme tristeza se puede observar también a un rinoceronte blanco drogado y con los ojos vendados en Botsuana, en una fotografía tomada por Neil Aldrige mientras lo trasladaban para protegerlo de los cazadores furtivos.

    World Press Photo 2018 es, como en años anteriores, una muestra del ser humano y su enorme capacidad para generar desgracias. Por eso hay que verla y sufrirla, porque solo reconociendo quiénes somos seremos capaces de cambiarnos, aunque sea un poquito.

  • Día Internacional de los Museos en Madrid

    Día Internacional de los Museos en Madrid

    Hoy es el Día Internacional de los Museos 2018 y para celebrarlo y fomentar las visitas a museos se han programado actividades en numerosos lugares del mundo. En Madrid no íbamos a ser menos y hay todo un elenco de eventos de altísima calidad entre los que resulta muy difícil elegir.

    Aun así, desde este humilde blog voy a hacer unas cuantas propuestas que espero que os gusten.

    Museo del Prado

    El Museo del Prado se une a esta fecha tan señalada con acceso gratuito al público a las exposiciones temporales (“Rubens. Pintor de bocetos” y “In lapide depictum. Pintura italiana sobre piedra, 1530-1555”) y permanente, un concierto de jazz y una conferencia titulada “Temor y temblor: el fin de lo digital en los museos” por Javier Pantoja, jefe de área de Desarrollo Digital del museo.

    En la conferencia, que será esta tarde a las 18:30 horas, hablará de conceptos como Apps, aplicaciones móviles, impresión en 3D, fotografía 360º, web, web 2.0, web semántica, colección digitalizada, realidad virtual, redes de museos, marketing de contenidos, MOOCs, transmedia y otros términos que se han ido introduciendo en el día a día de los museos más famosos de todo el mundo.

    El Museo del Prado en la actualidad es uno de los más seguidos en Instagram y mantiene enganchado a un público bastante numeroso a las explicaciones diarias que hace sobre los distintos cuadros de sus colecciones, así que de esto Javier Pantoja sabe bastante.

    Museo Thyssen

    El Museo Thyssen, con el patrocinio de Endesa, ofrecerá una novedosa realidad virtual de tres obras de su colección permanente, que se podrán recorrer en un espacio tridimensional. Las obras escogidas son los prados de Auvers de Van Gogh, las calles de Nueva York que inspiraron a Mondrian y un bodegón holandés.

    Visita al centro cultural de la Caixa

    En CaixaForum Madrid habrá acceso gratuito al centro durante todo el día del viernes; visitas comentadas el sábado: “Conoce CaixaForum Madrid” y una de la exposición “Adolf Loos. Espacios Privados”; Concierto del Quinteto de Trompas; Proyección de una selección de cortos presentados en los últimos premios BAFTA y un foro sobre el jardín vertical.

    Museo del Ferrocarril de Madrid

    El Museo del Ferrocarril de Madrid conmemorará el Día Internacional de los Museos con entrada gratuita y prolongación de horarios (de 09:30 a 19:30 h, el viernes 18, y de 19:30 a 24:00h, el sábado 19), además de una amplia programación de actividades para todos los visitantes.

    Entre ellas destacan visitas guiadas al interior de tres vehículos de la colección del museo que habitualmente están cerrados al público: el coche de tercera clase C-16 (1891), el coche-salón JMR (1902) y el automotor TER 597-010-8 (1965) y a la colección permanente.

    El viernes terminarán la jornada con un concierto homenaje al poeta Antonio Machado y su romance ‘La tierra de Alvargonzález’, musicalizado por el compositor Isidro Gambarte, que contará con la participación del Coro de Cámara Villa de Madrid y el Coro Ex Novo.

    Espacio Fundación Telefónica

    En este espacio de la Fundación Telefónica se podrán contemplar la Sala de los Peines, donde se repasarán algunas obras de Eduardo Chillida, Picasso o Roberto Matta, así como explicaciones sobre la conservación y el transporte de las obras.

    Otros museos

    Museos como Sorolla, Arqueológico Nacional, Cerralbo o Lázaro Galdiano participarán también en esta jornada con una apertura de puertas con entradas gratuitas a sus instalaciones. Un día y una noche para perderse en la riqueza cultural de la ciudad.

  • The Shield, descenso trepidante al infierno

    The Shield, descenso trepidante al infierno

    Hace unos días escribía un post con una retrospectiva sobre Oz, una de las series más duras y pesimistas que he visto nunca, y eso me ha llevado de manera directa a acordarme de la trepidante y no más optimista The Shield, en la que una división policial corrupta se va desintegrando a medida que sus crímenes se van recrudeciendo.

    Corrupción policial

    El imaginario distrito de Farmington (“la granja” en inglés), una zona de Los Ángeles en la que hay vergonzosas tasas de delincuencia y marginalidad es el lugar de trabajo del Equipo de Asalto liderado por el detective Vic Mackey y sus colegas también detectives Shane Vendreell, Ronald Everett Gardocki (Ronnie) y Curtis Lemanksy (Lem).

    Es importante señalar en este punto que la Policía de Los Ángeles no quería guardar ninguna relación con la serie, dado el carácter más que controvertido de su trama y personajes, y por eso se inventaron el distrito (aunque se supone que está inspirado en Rampart) y los escudos que lucen en sus uniformes son distintos y están ubicados en otro lugar.

    Presionados por sus superiores, movidos a su vez por ambiciones políticas, especialmente en el caso del Capitán David Aceveda, al que veremos convertirse en concejal, estos policías comienzan a cometer actos de corrupción como extorsiones, robo y asesinatos.

    Como suele pasar en estos casos, o así nos lo presenta siempre la ficción, estas tácticas no van a menos y terminan convirtiéndose en su modus operandi, de manera que los peores y más temidos delincuentes de la zona son ellos.

     Acción trepidante

    Desde el primer minuto en que comienza The Shield se inicia una carrera desbocada que parece no terminar nunca. Son un total de siete temporadas, a cada cual más trepidante.

    La tortura, la extorsión, el robo, las persecuciones y todos los métodos que emplea el Equipo de Asalto para conseguir sus fines alcanzan cotas inimaginables de tensión y llevan al espectador a momentos de verdadera angustia.

    Hace unos cinco años que la vi y todavía recuerdo algunas escenas impactantes, como en la que Lem intenta quemar el dinero marcado que han robado y con el que no saben qué hacer.

    Punto de no retorno

    Su propia degradación va rompiendo, además, la amistad que tienen entre ellos, que en realidad nunca ha sido tal, pues en el transcurso de la historia se va perfilando un Vic Mackey que evoluciona de amigo que saca de líos a los demás a sociópata despiadado.

    Esta ruptura en sus relaciones personales va incrementando la tensión hasta llegar a auténticas tragedias como sucede con Lem o, peor aún, con Shane Vendrell, que por su escasa inteligencia y elevado nivel de impulsividad pone en peligro en varias ocasiones al grupo, aunque nada de eso justifica el violentísimo final que le dio el cada vez más degenerado Vic Mackey.

    Mackey desciende al infierno y sabe que no tiene ninguna capacidad de retorno, pero le da igual con tal de salir airoso. Asesina a sus compañeros y termina delatando al más honesto de los cuatro a cambio de una impunidad que deja la misma sensación de vacío y desesperanza que Oz, aunque en otro contexto.

    The Shield es una de esas series altísimamente recomendables, como The Wire o Treme en las que el sistema es el protagonista, por encima, incluso, de los caracteres principales. Un sistema corrupto en el que no tienen cabida ‘los buenos’.

  • Marcella, oscuridad y violencia policíaca

    Marcella, oscuridad y violencia policíaca

    Escribo estas líneas con el calor de haber acabado el último episodio de la segunda temporada de Marcella hace unas horas, así que, si todavía no habéis llegado hasta ahí, quizá deberíais esperar para que no os estropee el final de esta serie en la que la oscuridad y la violencia llegan a extremos auténticamente sorprendentes.

    La oscuridad de la historia

    La serie, británica hasta la médula de la cadena ITV,  comienza con la vuelta al trabajo de la detective Marcella Backland en Londres tras haberse dedicado unos años a la maternidad y con el trauma de haber perdido a su hija pequeña siendo bebé.

    En la primera temporada Marcella regresa a las investigaciones policiales y se involucra en un caso en el que su marido también está implicado, pues la desaparecida resulta ser la mujer, hija de un gran empresario londinense, con la que está teniendo una aventura y por la que la piensa abandonar.

    En esta segunda, más lúgubre y violenta que la anterior, se encuentra con un caso en el que también están implicados ella y su familia, esta vez su hijo Edward, con una serie de asesinatos de niños y adolescentes cometidos por un perfil psicopático que parece querer preservarlos de la degradación moral y conservarlos para siempre en un estado de niñez e inocencia.

    En ambas entregas se observa, asimismo, una normalización de la corrupción en determinados estratos sociales. Así, tanto en la empresa para la que trabaja su exmarido como la fundación en la que trabaja de voluntaria la asesina de la segunda temporada se dan casos de sobornos o de conchabamiento entre distintos poderes (político y empresarial), pero curiosamente estas cuestiones terminan sin consecuencia alguna para los personajes.

    La oscuridad de los personajes

    Además de los perfiles de los asesinos, que en ambas temporadas corresponden a psicópatas ambiciosos, en el caso de la primera, y una perturbada de la pureza y la moral en la segunda, lo que más sorprende de Marcella es que no hay ningún personaje que no albergue secretos y oscuridad.

    En el caso de la protagonista, esta sufre unas pérdidas de conciencia temporales en las que se pone extremadamente violenta y de cuyas acciones después no se acuerda. Y no se trata de simples lapsus, no, es capaz de mover un cadáver de sitio, de romperle la nariz a su marido o de, incluso, como hemos presenciado los fans más acérrimos en el episodio de esta semana, asfixiar a su propia bebé porque sus llantos le hicieron perder los estribos.

    Marcella es una antiheroína que funciona como un reloj a la hora de investigar, pero cuya vida privada es un auténtico desastre. Y es que comienza estando casada con Jason, otro personaje que también destaca por su oscuridad y tener entre sus secretos un asesinato.

    Su hijo Edward también se las trae. Comienza a despuntar en la segunda temporada apretando a un ratón hasta la muerte y fascinado con un perro en estado de descomposición y el espectador se queda petrificado sin saber por qué, hasta que comprendemos que fue testigo del homicidio de su hermana.

    ¿Y los compañeros policías de Marcella? Pues, aunque hay algunos que se salvan, y que realmente son policías honestos (sorprendentemente, en esta serie no hay nada de corrupción policial), hay otros que, igual que ella, son extremadamente profesionales en su trabajo y patológicamente extraños fuera, como el que le instala una cámara de videovigilancia en su ordenador personal para poder espiar todos sus movimientos.

    Estrechez de miras

    Marcella es, en general, una serie policiaca original e, incluso, feminista, hasta el punto de que la igualdad es llevada al extremo y en la segunda temporada el psicópata no es un “él”, sino “ella”. Sin embargo, uno de los errores más graves que comete es la excesiva relación de las tramas con el personaje principal.

    No es algo nuevo en los guiones policiacos el hecho de vincular los asesinatos con los detectives que los investigan (Bron/Broen, serie de la que hablaré otro día, me decepcionó en su momento por eso), pero que en dos temporadas distintas uno haya estado relacionado con su exmarido y otro con su hijo es demasiada carambola.

    En casa tenemos una broma de consumo interno con este tipo de guiones en los que parece salir todo el rato la misma gente y lo llamamos “hacerse un Invasion“, por una serie de scifi ambientada en un parque natural de Florida en la que, a pesar de que parecía haber cientos de kilómetros de carreteras y una ciudad con hospital, siempre se encontraban los cuatro mismos personajes en todos los sitios. Con toda la lógica del mundo, esta serie fue cancelada.

    Pues Marcella, sin tener motivos para su cancelación, sí que peca de esta estrechez de miras en cuanto a las tramas.

    Todavía no se sabe si va a haber próxima temporada, aunque ha quedado servida con la entrada en escena de un supuesto MI6 (o similar) que, tras indicarle que la han dado por muerta, le ofrece un puesto de investigadora en el que su situación es la idónea. Pinta que, de renovarse la serie, la tercera entrega nos va a traer más dosis de oscuridad, y quizá más intensas.

  • Noche Warhol en CaixaForum Madrid

    Noche Warhol en CaixaForum Madrid

    La Obra Social la Caixa celebra esta noche The Gathering. La noche Warhol, una recreación de los encuentros que se celebraban en The Factory, el estudio de Andy Warhol en el que no solo se creaba, sino que se producía una verdadera agitación cultural.

    La Noche Warhol en Madrid

    La Noche Warhol es una de las actividades que se han organizado en CaixaForum con motivo de la exposición Andy Warhol. El arte mecánico, promovida por la Obra Social la Caixa y el Museo Picasso Málaga.

    Con este evento se pretende recuperar el espíritu de The Factory, espacio creativo y multidisciplinar pionero por el que pasaron grandes artistas de la época como Bob Dylan o Mick Jagger.

    En La Noche Warhol participarán varios artistas contemporáneos, que tratarán de evocar aquellos encuentros, aunque haya cuestiones imposibles de recuperar, como el amor libre de aquellos años que se palpaba y vivía a diario en el estudio de Warhol.

    Los artistas de La Noche Warhol

    Entre los creadores invitados a esta noche tan especial están Carlota Guerrero, fotógrafa y directora de arte, que usa el cuerpo femenino como protagonista, aunque en sus trabajos también se recogen flores, árboles, naturaleza muerta y paisajes urbano, siempre bajo una neblina húmeda, su sello personal.

    La narradora multidisciplinar Alejandra Smits, holandesa-venezolana que experimenta en forma escrita, oral, audiovisual y bailada, también mostrará su relación con el cuerpo y el empoderamiento femenino.

    La pintora María Forqué mostrará su arte provocador entre el que están creaciones como Blood Bath (baño de sangre), experimentos de líquidos y pigmentos sobre el pecado, el placer, la dominación, el perdón o la purificación.

    El fotógrafo y creador audiovisual tinerfeño Filip Custic aportará su visión de las instalaciones como las que realiza, con modelos a modo de escultura.

    No será el único artista audiovisual solicitado por las marcas que estaré presente hoy en CaixaForum. Mau Morgó, que además ha trabajado para bandas de renombre como Spoon o Little Dragon, también se encontrará en el centro cultural ubicado en Madrid.

    El cineasta Christian Molina, autor de Rojo Sangre y director de Diario de una ninfómana, Estación del olvido y De mayor quiero ser soldado también será otro de los invitados especiales de esta Noche Warhol.

    En cuando a las actuaciones musicales, el fotógrafo, cantante de Los Chicos y organizador de conciertos y exposiciones Rafa Suñén contribuirá también a recrear The Factory, así como el grupo Mujeres, que es la banda española que más veces ha tocado en el Primavera Sound.

    ¿Se parecerá esta noche a las mágicas veladas de The Factory?