Tag: The Affair

  • Series chicle que deberían haber terminado antes

    Series chicle que deberían haber terminado antes

    Los fanáticos de las series nos encontramos con que en ocasiones hay buenas producciones que  se terminan repentinamente porque las veíamos cuatro frikis (Deadwood, Lodge 49, etc.) y otras que se convierten en series chicle, estiradas por encima de sus posibilidades (para alegría del equipo técnico, que de repente se ve con un trabajo estable, un unicornio en la profesión).

    Las peores series chicle

    Cuando pensamos en series chicle, inevitablemente se vienen a nuestra mente series que duraron temporadas y temporadas, como The Simpson o Anatomía de Grey, pero hay muchas otras que, sin llegar a los récords de estas, deberían haber terminado antes.

    La más representativa para mí ha sido Prison Break. Su innovadora premisa quedó obsoleta en cuanto lograron salir de la cárcel, pero eso no impidió a los guionistas continuar una trama cada vez más absurda en la que terminaron confluyendo corrupción, oscuras multinacionales y situaciones inverosímiles que daban mucha vergüenza ajena.

    Hay que reconocer que la temporada en la que acaban en una cárcel de Panamá recupera un poco su planteamiento inicial, pero habría que borrar demasiados bochornos de la memoria para alabarla.

    Series chicle: The Walking Dead
    ¿Cuántos personajes principales quedan ya en The Walking Dead? ¿Por qué se sigue produciendo cuando su audiencia es mínima?

    The Walking Dead se llevaría el segundo puesto o la medalla de plata, aunque el hecho de que nadie haya puesto fin todavía a semejante despropósito la hace una buena candidata al podio.

    Ocurre, en ocasiones, que algún directivo de la productora o algún familiar de directivo está enganchado a una serie y le sigue inyectando dinero, aunque ya casi sea solo esa persona quien la ve. En el caso de The Expanse ha sido Jeff Brezos quien ha querido seguir con la serie, y en la última temporada se ha notado el descenso de la calidad.

    Temiendo un final estafa en The Expanse
    Temiendo un final estafa en The Expanse.

    Series chicle han sido también Anatomía de Grey, The Big Bang Theory (a la que el alargamiento le provocó una agudización del humor rancio) y Lost (con uno de los finales estafa más sonados de todas las series). The Office sin Steve Carell entraría dentro de esta categoría.

    Mediocridad

    Muchas producciones que comenzaron con planteamientos originales terminaron convertidas en una oda a la mediocridad, como The Affair, True Blood, 13 Reasons Why, Homeland o Weeds, de la que mucha gente desconoce, afortunadamente para ellos, toda la etapa en la que Nancy Botwin termina siendo narcotraficante más allá de la frontera, en México.

    Si Nancy Botwin ya era un personaje histriónico, a partir de la tercera temporada se hace insufrible.
    Si Nancy Botwin ya era un personaje histriónico, a partir de la tercera temporada se hace insufrible.

    Dexter, otra innovación con unas primeras temporadas absolutamente deliciosas y que terminó siendo un batiburrillo inverosímil, amenaza ahora con volver a las pantallas, y encima sin ninguno de los actores que interpretaban al resto de los personajes.

    Un regreso de vergüenza ajena y con los protagonistas más acartonados que nunca también se está cociendo para Friends, una serie que, si ya resultaba sobrevalorada en su momento, con cada reposición que se ha hecho ha ido envejeciendo y perdiendo cualquier atisbo de dignidad. Que me pongan cien veces Verano Azul antes que ver otra vez Friends.

    Friendes siempre fue una estafa de serie
    ¿Hay algo que apetezca menos que esto?

    A las puertas

    Hay alguna serie actual a la que todavía no me atrevo a considerarla chicle porque guardo respeto a las ideas que intentan transmitir y a los actores y creo que están intentando dar lo mejor de sí, pero considero que El cuento de la criada, This is us y The Expanse están a un paso del punto de no retorno y que cuando antes terminen, menos tristeza nos dará a sus admiradores.

    Caracterización de Rebecca en This is us
    Más vale que no nos estafen con el final de This is us, porque Mandy Moore y la cantidad de dulzura y matices que da a su personaje como Rebecca Pearson ya valen unos cuantos Emmy.

    Series chicle patrias

    Como lo de explotar la gallina de los huevos de oro es algo universal, en España tenemos varios ejemplos de producciones que se alargaron provocando el sonrojo de espectadores y ciudadanía en general en el caso de aquellas producidas con fondos públicos.

    Al salir de clase fue un gran trampolín para muchos actores y actrices españoles.
    Al salir de clase fue un gran trampolín para muchos actores y actrices españoles.

    Han sido los casos de Médico de familia, Los Serrano (con su surrealista final), Hospital Central, Compañeros y Al salir de la clase (de la que salieron actores y actrices como Leticia Dolera que han estado en varias de estas series insufribles, y auténticas joyas como Sergio Peris-Mencheta, cuyas dotes de dirección teatral han quedado más que demostradas en “Un trozo invisible de este mundo”, “Lehman Trilogy” y “Una noche sin luna”, que se encuentra de gira en estos momentos por España).

    Pero el premio a la más interminable se lo lleva, sin duda, Cuéntame cómo pasó, que a este paso va a terminar siendo una serie de scifi ambientada en la España del año 3000.

     

  • Sorprendente giro en The Affair: ahora es scifi

    Sorprendente giro en The Affair: ahora es scifi

    Nunca pensé que acabaría escribiendo una crítica de The Affair en clave scifi, pero lo cierto es que este sorprendente giro del guion ha hecho que la serie recupere el misterio y la atmósfera agobiante que tanto nos enganchó a muchos espectadores en la primera temporada.

    A partir de este punto probablemente haya muchos spoilers, así que, si quieres seguir leyendo, lo haces bajo tu propia responsabilidad.

    Sorprendente vuelta de tuerca

    Cuando muchos ya no apostábamos nada por el futuro de The Affair, máxime tras la desaparición de Alison Bailey (Ruth Wilson) vilmente asesinada, los guionistas han tomado una senda inesperada que nos ha hecho recuperar la esperanza. Todo un soplo de aire fresco entre tanta serie que ha resultado una estafa tras perder protagonistas y rumbo.

    La originalidad del planteamiento reside en centrarse en el personaje de Joani, la hija de Alison y Cole, en el futuro, que contextualizan como si se tratase de una historia de Black Mirror.

    En este futuro, en el que Joani es ingeniera de costas e intenta averiguar cuánto tiempo le queda a la orografía costera actual, se cumplen las peores hipótesis científicas sobre el cambio climático: Montauk se encuentra casi sumergida por la subida del nivel del mar, sin apenas abastecimiento eléctrico, y en las grandes ciudades los hogares empiezan a contar con huertos aeropónicos para alimentarse y obtener su propio oxígeno.

    En este contexto apocalíptico, la hija de aquella camarera de Montauk con la que empezó la historia de The Affair, realiza un viaje a su pueblo natal, donde conoce a un investigador que, siguiendo una hipótesis epigenética, está estudiando cómo los traumas afectan a las distintas generaciones de una misma familia.

    Ingeniería de costas, epigenética, cambio climático, inundaciones… sin darnos cuenta, The Affair se ha convertido en una serie scifi, con un planteamiento creíble y genuino.

    cultivo aeropónico
    Sorprendente y verosímil futuro el que plantea esta nueva temporada de The Affair.

    En busca de las pistas perdidas

    El círculo se cierra con el descubrimiento por parte de Joani de las circunstancias que rodearon la muerte de su madre, suceso con el que se cerraba la anterior temporada y que daba pie al espectador a pensar que durante toda la siguiente se iban a centrar en Noah y Cole, los dos hombres de la vida de Alison, buscando al culpable.

    Pero los guionistas han optado por terminar el personaje de Cole (¿acaso también se fue a hacer otra serie más interesante, como sucedió con Ruth Wilson?), dar otro enfoque a las vidas de Helen y Noah y continuar la historia de Alison a través de la vida de su atormentada hija.

    Joanie regresa a Montauk
    Joanie regresa a Montauk para terminar descubriendo pistas que le llevan a resolver el crimen de su madre.

    Sin duda, un cambio más que sorprendente que hace que esta serie, que comenzó hace ya cinco temporadas, recobre la autenticidad y señas de identidad de la primera, como eran los distintos puntos de vista de los personajes, narrados de manera que reflejaban los recuerdos y sesgos de cada uno de ellos.

    Con Joani como detective de la muerte de su madre, más de treinta años después, cuando ya han fallecido muchos de sus allegados, The Affair nos vuelve a mostrar personajes con mundo interior, que sufren por no saber qué ocurre.

    sorprendente reconstruccion de la noche en que mataron a Alison
    The Affair deja de ser una estafa para convertirse en una serie scifi con todos sus elementos clave.

    Y el espectador, como único omnisciente en la obra, también sufre por sus incertidumbres, aunque lo hace con una sonrisa pensando que quizá esta serie pueda tener un final digno tras muchas temporadas decepcionantes.

  • La estafa de The Affair

    La estafa de The Affair

    Terminada de ver la que creía última temporada de la producción de Showtime, The Affair (más tarde me he enterado de que se ha confirmado una más todavía), solo puedo decir que siento haber perdido mucho tiempo en una serie que prometía y que finalmente ha resultado ser un culebrón.

    Que no es que yo tenga nada en contra de los culebrones, al fin y al cabo hay otras series como The Good Wife que se acercan mucho a ellos, pero cuando una serie comienza con un buen planteamiento y termina siendo una estafa da rabia haber pasado tantas horas esperando algo más (inevitable recordar en este punto a Sense8).

    La promesa de The Affair

    Cuando comenzó la serie se presentaba como una aventura narrativa en la que la infidelidad de dos matrimonios se plasmaba con los mismos hechos desde los distintos puntos de vista de cada una de las personas implicadas. Primero los dos que tienen la aventura, después, también las parejas.

    Observar a cada uno de los implicados con su particular visión de un mismo hecho, en cuyos recuerdos cambiaba, además, la ropa que llevaba cada uno, era realmente novedoso y suponía una promesa de entretenimiento de calidad.

    Además, la atmósfera en la que sucedían los hechos, en la ciudad turística de Montauk, en Long Island, y el pasado de la protagonista, Alison Bailey, con un hijo de cuatro años fallecido por ahogamiento secundario, hacían más interesante la trama y mantenían en vilo a los espectadores.

    La estafa de The Affair

    Pero la originalidad narrativa y de escenificación empezó a decaer pronto, antes de que terminase la primera temporada, en la que empezaron a repetir escenas y a no dejar tan claro qué era pasado y qué presente.

    Después también vino la decadencia del guion, alargado innecesariamente y metiendo a otros personajes en la trama, como el hermano de Cole, marido de Alison, o los suegros de Noah Solloway y su terrible matrimonio.

    Cole en la estafa de The Affair
    ¿Quién podía creerse al buenazo de Cole empuñando una pistola? Pues los guionistas de The Affair nos hicieron pasar por eso
    The Affair y sus fraudes
    ¿Y qué me decís de la boda por despecho con Luisa? Si es que me recuerdo a Doña Adelaida mientras escribo este post.

    En la segunda temporada la serie ya era, a duras penas, una sombra de lo que podría haber sido. Y aun así unos cuantos, bastantes a juzgar por la cantidad de temporadas que ha renovado, hemos seguido viéndola, quizá por inercia, quizá por saber hasta dónde podrían llegar a caer.

    Noah después de salir de la cárcel
    En la temporada anterior los guionistas hicieron pasar a Noah Solloway por un inverosímil estrés postraumático del a su vez inverosímil paso por prisión.

    A PARTIR DE AQUÍ, SPOILERS

    No sigas a partir de aquí si no quieres que te estropee la serie.
    No sigas a partir de aquí si no quieres que te estropee la serie.

    Hemos llegado a ver un inverosímil Noah en prisión o cómo la aparentemente hija de Noah y Alison en realidad era hija de Cole de un día que ambos volvieron a acostarse, entre tantas y tantos giros desafortunados de guionista ebrio al volante.

    Mucho más que una estafa

    Y ahora ya se puede decir que lo hemos visto todo, porque en esta última temporada de The Affair han asesinado a Alison Bailey y no es que haya sido por exigencia del guion, más bien al contrario, el guion ha tenido que adaptarse a su marcha tras la vergonzosa noticia de que la actriz, Ruth Wilson, cobraba menos que su coprotagonista masculino, Dominic West, de The Wire, que interpreta al pedante, infeliz y camandulero Noah Solloway (¿se nota que su personaje no me cae bien? Quizá tiene que ver que lo presentasen como un escritor brillante y al leer en la propia serie retazos de su novela se ve que es literatura romanticona de baja calidad).

     

    Así que los productores, en lugar de pedir disculpas y enmendar, han dejado marchar, o peor aún, porque no se sabe, han echado a Ruth Wilson, habiendo recibido el Globo de Oro, igual que Maura Tierney, que hace de Helen, la exmujer de Noah.

    Estafa en The Affair: Helen y la vecina esotérica
    Al personaje de Helen también le dan su buena dosis de ridículo.

    Por lo que nos quedamos con una serie en la que la protagonista ha sido asesinada por un nuevo novio metido con calzador; el nuevo novio de Helen, que ya empezaba a caernos bien pese a lo también circunstancial de la historia, muriéndose en un hospital; Noah dando clase en un instituto de Los Ángeles y Cole de viaje con la hija con la que perdió dos años de su vida porque Alison no le quiso decir que era suya. ¡Ah! ¡Y una vecina esotérica embarazada del marido de Helen!

    Estafa en The Affair
    ¿Puede haber algo más telenovelesco que ocultar a un hombre que tiene una hija?

    El fundido en blanco final nos podía hacer pensar que los guionistas ya estaban lo suficientemente avergonzados por todo lo que han hecho hasta ahora, pero no, mientras el grifo de producción siga echando agua, ellos no decaerán. Veremos qué pasa en la próxima (¿alguien dudaba que no la fuese a ver?).

  • Muertes de serie no aptas para aprensivos

    Muertes de serie no aptas para aprensivos

    Las series de televisión nos descubren la vida de distintos personajes, sus relaciones y, cómo no, sus muertes. El cine, por supuesto, también, pero la familiaridad que llegamos a establecer con algunos de los protagonistas de las series hace que nos sintamos mucho más cercanos y, por lo tanto, sintamos de manera muy especial todo aquello que les ocurre.

    En todas las series de televisión hay muertes, es un hecho. Pero hay algunas que por su verosimilitud, proximidad o simplemente por la forma en la que están contadas nos afectan más.

    Para mí estas son las muertes que más me han impactado, me han hecho reflexionar y me han tenido, incluso, buscando en enciclopedias médicas cómo se producen y si hay alguna manera de evitarlas. Y no, no voy a hablar de Chanquete.

    Ahogamiento secundario

    El ahogamiento secundario es una forma de muerte horrible que suele suceder especialmente a los niños tras sufrir un episodio de ahogo o atragantamiento. Yo ni lo conocía hasta que lo vi en The Affair. Tuve que buscar su significado en páginas como esta  y a día de hoy todavía sufro pesadillas con que les pueda ocurrir a mis sobrinos.

    El ahogamiento secundario en The Affair es la causa de que Alison Bailey, madre de un niño de cuatro años fallecido tras superar un ahogo en la playa, esté tan perdida que establezca una relación amorosa con el pedante, inútil, cobarde, escritor de bazofia, perdón, personaje atormentado de Noah Solloway, para el que su vida con una mujer inteligente, que lo quiere y que le ha dado cuatro hijos no es suficiente.

    Así que ya sabéis, si vosotros o vuestros hijos os atragantáis o padecéis un semi-ahogamiento, lo mejor que podéis hacer es no confiar en que todo ha pasado y permanecer atentos a la respiración, que no haya tos, falta de atención o cansancio.

    Muertes por suicidio

    El suicidio es un recurso ampliamente utilizado en las producciones audiovisuales y suele resultar muy chocante, aunque el exceso de uso nos haga permanecer más impasibles cuando lo vemos. Sin embargo, esto no es así en dos casos que voy a exponer.

    El primero, 13 Reasons Why, nos deja desechos por tratarse de una adolescente que sufre acoso en su instituto y, a pesar de intentar una y otra vez salir del paso, solo consigue estar peor. Y nadie la ayuda. Nada que nos resulte extraño en estas épocas en las que desayunamos con suicidios, violaciones y agresiones brutales en centros escolares.

    Es precisamente la verosimilitud lo que más nos afecta y duele, saber que este tipo de cosas suceden a diario a muchos niños y adolescentes en nuestro país y otros como Estados Unidos y no estamos haciendo lo suficiente para frenarlo.

    La misma sensación de desolación y culpabilidad nos deja el suicidio de Wasicsko en Show me a hero, la serie sobre la corrupción local y el racismo en la ciudad de Yorkers que, además, está basada en hechos reales.

    Ver chocar y caer a un personaje que se decide a hacer las cosas bien sin ser ningún héroe, que de eso va la trama, ver cómo la corrupción lo ahoga y finalmente termina con su carrera sin haber sido el causante de todo el embrollo nos lleva a pensar que no hay salida, que solo pueden ganar los villanos.

    Muertes coronarias inesperadas

    Un accidente coronario es algo que puede ocurrirnos a cualquiera, y más si tenemos antecedentes familiares, pero cuando vemos fallecer a personajes de ficción que nos caen muy bien y para los que esperábamos otro final siempre nos quedamos conmocionados.

    El caso más reciente de protagonista fallecido por una causa así ha sido el de Jack Pearson, padre de la familia de This is Us, cuya muerte llevábamos esperando que ocurriese desde casi el primer episodio, pero aun así no ha dejado de ser triste y sorprendente.

    Y es que, tras sobrevivir al incendio absoluto de su casa y lograr salvar a todos sus habitantes, Jack perece de manera imprevista en el hospital en lo que tanto él como Rebecca suponían un chequeo rutinario.

    Mientras su querida esposa va a la máquina de vending, él sufre un infarto masivo que luego describen como “widowmaker” y aquí traducen como “de la viuda negra”. Pero al parecer, buscando en Google artículos sobre el tema, no es exactamente como lo definen en la serie, provocado por la excesiva inhalación de humo, sino por un bloqueo de la arteria izquierda, es decir, que nos podría pasar a cualquiera sin necesidad de que una olla de cocción lenta prendiese fuego a nuestra vivienda (¡HORROR VACUI!).

    La angustia de Six Feet Under

    Otro de estos casos de muertes emocionantes fue la de Nate, el hermano mayor de la familia Fisher de Six Feet Under (cuánto tiempo ha pasado, ¿verdad?), A dos metros bajo tierra en español.

    Además, y aunque ya conocíamos su malformación arteriovenosa desde la primera temporada, igualmente se trató de una muerte inesperada, pues tras sufrir el primer derrame cerebral los médicos vieron grandes posibilidades de recuperación y nadie suponía que ese iba a ser su fin.

    En este sentido Six Feet Under ha sido la serie que más nos ha recordado que “todos estamos esperando” (así se titula su último y emotivísimo episodio) y que a todos, esperemos que más tarde que temprano, nos tocará morir.

    Y no puedo cerrar este post sin incluir en él los minutos finales de esta magnífica serie, con los que lloré como pocas veces me ha sucedido viendo ficción, y que me tuvieron unos cuantos días un tanto cabizbajo.