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  • Literatura infantil y censura: lo que se pierden los niños

    Literatura infantil y censura: lo que se pierden los niños

    Hace un tiempo escribía en este blog sobre del intento frustrado de autocensura de HBO con Lo que el viento por su edulcoración del racismo. Hoy quiero centrarme en el tema de la literatura infantil y cómo esta ha pasado por un proceso de revisionismo similar, aunque con unos resultados mucho más visibles.

    La censura en la literatura infantil

    Cuando señalo que en la literatura infantil ha habido censura no estoy diciendo en absoluto que los niños pequeños puedan tener a su alcance contenidos violentos y que no se ajusten a su edad. Me refiero a cómo se han transformado, cercenado y prácticamente eliminado historias que pertenecían a clásicos de este género, y para todas las edades, además.

    Porque no es lo mismo leer la Cenicienta a niños y niñas de dos años que leerla con niños y niñas a partir de 5, con los que se puede establecer ya un pequeño debate sobre muchos temas, empezando por la visión de la mujer en el cuento.

    Charlie y la fábrica de chocolate
    Charlie y la fábrica de chocolate tiene muchas lecturas y muchas aristas. Si queremos buscarle tres pies al gato, los encontraremos, pero, ¿no será mejor hablar de estos temas abiertamente con los niños?

    Grandes obras de la literatura infantil como Charlie y la fábrica de chocolate o James y el melocotón gigante, de Roal Dahl, han sido censuradas en Estados Unidos por alentar el consumo de drogas, el racismo y la violencia; Harry Potter, de J.K. Rowling, fue censurado en Emiratos Árabes por incitar a la brujería, y en Texas (Estados Unidos) y Toronto (Canadá) fue denunciado para que se eliminaran de sus páginas la batalla contra los Muggles.

    Censura de Alicia en el país de las maravillas
    Alicia en el país de las maravillas también ha sido otro de los libros más censurados. Photo by Annie Spratt on Unsplash

    No es algo nuevo, ya en 1726 Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift, fue censurada por tratar temas de corrupción política, antibelicismo e injusticias de la colonización. Pero sorprende que nos encontremos en pleno siglo XXI con libros prohibidos en escuelas y con que hasta los propios escritores se autocensuren a la hora de crear.

    Los viajes de Gulliver, censurada por tratar la corrupción
    Los viajes de Gulliver, un clásico de la literatura.

    La literatura infantil “para”

    Cada familia es un mundo y sabrá y elegirá qué literatura infantil presentar a sus retoños (afortunadamente, cada vez más familias leen a sus hijos a diario, así que buenas noticias, pese a todo, hay). Pero en los grupos de recomendación de libros de lectura para niños cada vez se ven más “Necesito un cuento PARA que deje el pañal”, “Quiero un libro PARA que tenga mayor autoestima”, “¿Me podéis recomendar un libro PARA que no pegue en el parque?”, y en las contestaciones siempre salen a la luz los mismos libros edulcorados, sin apenas argumento ni personajes conflictivos, en los que todo transcurre maravillosamente bien y de los que el niño que lo reciba debe aprender su explícita y directa lección.

    Porque no se andan con sutilezas, ni se habla de los temas propuestos de manera indirecta o a través de metáforas. No: Pepito no es como sus amigos que van dejando caca por todas partes, él ya la hace en el orinal. Y ahora tienes que ser como él, no como su amigo, cuando la de su amigo es mucho más bonita y divertida (pienso yo).

    Pensar que un niño va a adelantar sus procesos fisiológicos o va a resolver un problema emocional con un libro tan simple es maravillosamente ingenuo. Digo maravillosamente porque es atribuir a la literatura un poder, que, si bien es cierto que tiene, para ejercerlo ha de ser de mayor calidad.

    Lo que se pierden los niños

    Cuando suavizamos las historias, ocultamos personajes y, en definitiva, censuramos, lo hacemos desde una perspectiva adulta por miedo a que les provoquen determinadas emociones, pero los niños ya tienen esos pensamientos y esas emociones.

    No hay más que escucharlos inventar historias para saber que son capaces de crear mundos imaginarios en los que suceden cosas mucho más terribles y temibles que un lobo comiéndose a una abuelita. Y desgraciadamente, con la vivencia que han tenido que experimentar por el confinamiento y el coronavirus, mucho más.

    Personajes malvados en la literatura infantil
    El lobo, un maravilloso animal que ha sido pintado tradicionalmente como personaje malvado debido al peligro que suponía para los humanos hace mucho tiempo. Photo by Thomas Bonometti on Unsplash

    Los personajes malvados, como he escuchado señalar a las expertas en literatura infantil Lara Meana y Beatriz Sanjuán, tienen un gran valor educativo porque les enseñan que no todo en la vida es sencillo y que se encontrarán con situaciones en las que tendrán que defenderse.

    Por otra parte, aunque nosotros vemos a algunos personajes como seres malignos a evitar, los niños en muchísimos casos son capaces de verles un lado cómico, e incluso de empatizar con ellos, ampliando así su pensamiento crítico. Porque no todo es blanco y negro y en la escala de grises muchas veces es donde se halla la respuesta.

  • Encubrimiento y cultura del silencio en The Morning Show

    Encubrimiento y cultura del silencio en The Morning Show

    Este confinamiento me está dando tiempo para ver muchas series que tenía pendientes, como The Morning Show, la puesta de largo de Apple TV+ que trata sobre el acoso sexual y su encubrimiento generalizado en entornos televisivos.

    El post entero contiene spoilers, así que, si todavía no la has visto, tenlo en cuenta y no te adentres demasiado.

    El elenco

    Uno de los puntos fuertes de esta serie es el elenco que la conforma. Jennifer Anniston, Steve Carell y Reese Whiterspoon imprimen una calidad tremenda a una producción que, de lo contrario, quizá hubiese pasado más desapercibida.

    Para algunos espectadores, entre los que me encuentro, esta se trata de una de las mejores actuaciones de Jennifer Anniston (no voy a negar que le tenía cierta manía en Friends, y a la serie entera). Borda su papel de presentadora del programa informativo matutino más famoso de Estados Unidos. Quizá también porque en sí misma, Alex Levy, su personaje, es la viva imagen de su público objetivo, mujeres estadounidenses de clase acomodada.

    Steve Carell, por su parte, interpreta el papel de copresentador acusado de acoso sexual y presunta víctima del movimiento #MeToo. Y tiene enjundia que precisamente sea este actor quien protagonice esta serie, pues ya su personaje de director en The Office era un tipo que se pasaba el día haciendo chistes sexistas e inapropiados (“That´s what she said”), pero con un aire de candidez, así que quien hiciese el casting sabía lo que tenía entre manos.

    Aborto en The Morning Show
    El personaje de Bradley Jackson es tan fresco y espontáneo que hasta confiesa en directo haberse practicado un aborto. En directo. En Prime Time. En Estados Unidos.

    Por su parte, Reese Witherspoon continúa su senda de producciones televisivas feministas, iniciada con la magnífica Big Little Lies, de la que os he hablado varias veces en este blog. Aquí hace de Bradley Jackson, una reportera de Virginia que no puede evitar decir las verdades a la cara y tener conflictos, incluso, con gente con la que no debería y de los que puede salir muy perjudicada.

    El resto de actores hacen su papel de forma más que solvente, con especial mención a Billy Crudup, que interpreta a Cory Ellison, presidente recién nombrado de la división de informativos, un tipo inteligente, astuto y que instiga toda la revolución que va a haber en el programa, aunque con el objetivo de medrar (veremos qué papel le dan en la siguiente entrega).

    Personaje de Cory
    Cory Ellison es probablemente el personaje más extraño de toda la serie, siempre empujando a los demás a actuar, con el objetivo de medrar, pero también de divertirse, pues es un cínico en toda regla.

    #MeToo

    Otro de los puntos fuertes que tiene la series es que, aunque resulta muy evidente por los primeros planos que le dedican a las que luego sabremos que fueron las víctimas de Mitch Kessler, los hechos no se narran hasta casi el final de la primera temporada (ya hay segunda en marcha).

    Y es que, durante los primeros episodios, se puede ver a un Kessler deprimido, haciéndose la víctima y quejándose de que el movimiento #MeToo, del que él tanto ha informado y con cuyas víctimas él tanto se ha solidarizado en antena, ahora se ha descontrolado y ya se acusa a gente que no ha hecho nada, como él.

    Encubrimiento generalizado
    Una de sus víctimas es quien acusa a Kessler ante Recursos Humanos.

    Nada más lejos de la realidad, pues, según se van desentrañando los hechos, se ve que, si bien no emplea la violencia para sus actos, sí fuerza a muchas de sus compañeras amparándose en el miedo de estas a ser despedidas, e incluso en el respeto que les infunde su jefe.

    El poder y el privilegio como armas para la impunidad ante el acoso sexual, y el encubrimiento como modus operandi del resto del equipo es algo habitual en la industria del entretenimiento, como hemos podido ir comprobando tras casos como el del condenado Harvey Weinstein. Ni siquiera es necesario realizar amenazas explícitas.

    Machismo despiadado e hipócrita

    En The Morning Show se muestra, además, la hipocresía de quienes aseguran haber tomado la medida de expulsar a Kessler por sus conductas inapropiadas mientras simultáneamente están buscando cómo expulsar del programa a Alex Levy porque la consideran “vieja” y sin “química” con el presentador.

    En este sentido Jennifer Anniston imprime al personaje de Levy la fuerza de la mujer que llega al culmen de su carrera y se ve abocada a enfrentarse a todo el “club de machitos” para mantener su estatus en el programa.

    Encubrimiento y corrupción
    Alex Levy sufre el machismo, pero a la vez ejerce opresión y machismo sobre las víctimas de su compañero.

    Levy mantiene a lo largo de toda la temporada conversaciones muy desagradables para poder seguir siendo la presentadora. Se ve, además, cómo ha tenido que renunciar a toda vida familiar, llevándose el rechazo de su hija, para poder estar en un puesto que, sin embargo, se da porque sí a un compañero suyo que no cesa de cometer delitos contra las mujeres (que ella también encubre, por supuesto).

    Encubrimiento de los compañeros y compañeras

    En el ambiente de trabajo que se muestra en The Morning Show hasta el aterrizaje forzoso de Bradley Jackson, lo habitual es que tanto hombres como mujeres hiciesen chistes y comentarios de mal gusto sobre las víctimas de Kessler.

    Encubrimiento y complicidad
    Mirar de otra manera a la víctima, reírse de ella, creer que ha mantenido relaciones sexuales por medrar… todo son formas de encubrimiento y complicidad.

    La propia Levy, como le señala Kessler, es la más cruel y despiadada con las chicas. No hace falta ser hombre para ser cómplice.

    Es la cultura del silencio sobre los actos de violencia y de encubrimiento y culpabilización de la víctima. Nadie quiere ver que su jefe es un depredador y, sin embargo, piensan en sus víctimas como unas trepas que se acuestan con él porque quieren dar un empujón a su carrera profesional.

    Encubrimiento y corrupción empresarial

    En la cima de todo el encubrimiento se encuentra el presidente de la cadena, que cuando una de las víctimas acude a él llorando para pedir ayuda por lo que le ha ocurrido, le pide que no lo diga en alto e inmediatamente le da un ascenso.

    Corrupción empresarial en The Morning Show
    En la cúspide del encubrimiento y la corrupción empresarial se sitúa el presidente de la cadena.

    En The Morning Show se hace una gran denuncia de la corrupción empresarial, que se manifiesta también en censura de noticias que perjudican a la clase social a la que pertenecen tanto su presidente como los anunciantes. Y es el propio presidente contrata a una investigadora privada para que culpe a otra persona de sus propios delitos. Nada que no ocurra en el mundo real.

    La moraleja que nos deja esta serie es la necesidad de exponer a los depredadores sexuales y enfrentarnos a todos los estamentos que se intenten interponer en el camino, pero manteniendo a la vez seguras a sus víctimas, pues son las que sufren por partida doble y triple el abuso y la corrupción generalizada del sistema.

  • Debilidad de regímenes corruptos, rebeliones y realidad paralela

    Debilidad de regímenes corruptos, rebeliones y realidad paralela

    Los admiradores de The man in the High Castle (Amazon Prime Video) llevábamos tiempo deseando que estrenaran la cuarta y última entrega de esta serie basada en una obra de Philip K. Dick. Una temporada en la que el régimen corrupto nazi y su homólogo imperial japonés tiemblan de debilidad ante las continuas rebeliones que se suceden en el territorio estadounidense mientras los nazis siguen en su empeño de conquistar todos los universos paralelos posibles.

    La debilidad del régimen

    Un gran número de rebeliones de distinto signo sacuden los regímenes nazi y japonés con el objetivo de debilitarlos y lograr su caída, que saben que es posible porque han visto las películas de Hawthrone Abdesen, “el hombre del castillo”.

    En el seno del régimen japonés surge un movimiento liberacionista negro, una rebelión comunista en toda regla en la que los manifiestos de Karl Marx y Engels se imprimen y circulan como fuente de inspiración para todo un pueblo cansado de estar siempre sometido. En este sentido, la crítica abarca mucho más que los imperios fascistas, pues los personajes la enlazan con la esclavitud y la falta de derechos de la derrotada democracia estadounidense.

    Resistencia comunista frente a la corrupción nazi y japonesa
    La comunista Bell Mallory protagoniza una de las rebeliones que más debilitarán al decadente y corrupto imperio japonés.

    Por otra parte, el irlandés Wyatt está decidido a terminar la obra que comenzó con Juliana Crain para que no quede ciudadano subyugado por el Reich que no haya visto que otro mundo, literalmente, es posible.

    Tanto el imperio nazi como el japonés intentan endurecer sus políticas represivas para cortar todas luchas, pero eso es solo una muestra más de su debilidad y fragilidad.

    La corrupción y la debilidad humana

    El arco argumental histórico y político está influido, a su vez, por las vicisitudes propias de unos personajes muy dañados que han perdido a sus seres queridos y están dispuestos a traicionar sus presuntos principios con tal de salvarse ellos mismos.

    Debilidad y corrupción del hombre del castillo
    Hasta el “hombre del castillo” caerá preso de su debilidad y actuará como títere del régimen nazi, a pesar de la desaprobación de su esposa, que prefiere morir a traicionar sus ideales.

    Es el caso de John Smith, al que vemos en su lado más humano, terminada y perdida la II Guerra Mundial y aceptando un alto cargo a cambio de traicionar a todo su pueblo. Esa deslealtad va a marcar su carrera política, que en estos momentos, con el Führer en sus últimos días, en grave estado de salud, se debilita por momentos.

    Debilidad y corrupción de John Smith
    John Smith, presa del miedo y la corrupción, urde toda una trama a escondidas de sus superiores, e incluso de su esposa, para poder encontrarse con su hijo.

    Smith urdirá todo un plan a espaldas de sus superiores para poder viajar a través de la puerta construida por los ingenieros nazis y estar con su hijo, que en otro universo no ha llegado a desarrollar la terrible enfermedad genética que supuso su sacrificio en el régimen nazi.

    La debilidad y la corrupción de Smith, que a pesar de estar deseando poder vivir en otro mundo, continúa su represión brutal contra la resistencia, no es la única. Tanto en su bando, en el que hay múltiples trepas, sanguinarios y personajes de todo pelaje, como en el japonés, donde los únicos que parecen tener un poco de cordura y optar por la pacificación son los príncipes nipones.

    Princesa heredera de Japón
    La princesa heredera de Japón, Mayumi Yoshida, aboga por el diálogo y la paz.

    Debilidad de hombres, fortaleza de mujeres

    Si hay algo característico de esta temporada es el giro que han dado los personajes femeninos, que ya se veían fuertes en las anteriores, pero que en esta van a resultar importantísimos para la trama.

    Fortaleza de mujeres vs debilidad de hombres
    Helen Smith dará muestras de una fortaleza muchísimo mayor que la de su marido.

    La protagonista viajera del espacio, Juliana Crain, la comunista Bell Mallory, la esposa de John Smith, Helen, y la princesa heredera de Japón, Mayumi Yoshida, serán determinantes en la batalla por la tolerancia y la cordura contra los imperios de la violencia y la corrupción.

     

  • Hipocresía y corrupción moral en The Good Fight

    Hipocresía y corrupción moral en The Good Fight

    Por fin he terminado la última temporada de The Good Fight, quizá la mejor de toda la serie, precisamente porque evidencia como ninguna otra la hipocresía y la corrupción moral imperante en el mundo (no voy a decir Estados Unidos porque aquí en Europa también vamos servidos).

    Hipocresía y superioridad moral

    The Good Fight cierra su tercera entrega ambientada en un Chicago consternado por inundaciones primero y rayos globulares después fruto del cambio climático que ya notamos también quienes vivimos en Madrid (que en breve tendrá el mismo clima que Marrakech, para quien todavía no haya visto la nada halagüeña noticia).

    En medio de toda esa vorágine climática se suceden conflictos políticos de calado con conflictos internos entre los personajes que reflejan su doble moral.

    Ya hablé aquí anteriormente de cómo se glorificaba la corrupción al principio de la temporada,  cuando el bufete supuestamente progresista y defensor de los derechos civiles Boseman-Reddick-Lockhart acepta 8,3 millones de euros a cambio de no airear la corrupción de dos agentes que ponían pruebas falsas en temas de narcotráfico (con la cantidad de condenas falsas e inocentes encarcelados que eso supone).

    Bufete progresista de doble moral
    El supuesto bufete progresista que se dedica a defender a las víctimas de la corrupción y la violencia policial no ha hecho otra cosa que lucrarse a su costa.

    Pues los episodios finales son igual de desalentadores, o más si cabe, pues el supuesto bufete demócrata y feminista no hace otra cosa que ocultar casos de violación de uno de sus socios, el fallecido y honorable Reddick, lavar su imagen para intentar que su cliente Chumhum (el equivalente a Google en la vida real) no se vaya; o mantener las tensiones raciales hasta el final, enfrentando a dos buenas abogadas negras para finalmente terminar dándole el puesto de socia a Maia Rindell.

    Racismo y doble moral en el bufete
    La doble moral llega a tal nivel que a los trabajadores mestizos no se les considera “suficientemente negros” y, sin embargo, es a los blancos a quienes se asciende y pone en mejores condiciones, incluso pese a que el bufete tiene mayoría de socios negros.

    Hipocresía y corrupción moral

    Maia Rindell, la hija del acusado de estafa por haber robado sus ahorros a un buen puñado de multimillonarios, aprende rápido que sus presuntos amigos no lo son y que debe aferrarse a su apellido si quiere salir adelante en este mundo de hipocresía y corrupción moral.

    Maia sucumbe la corrupción
    Maia sucumbe a la corrupción al darse cuenta de la hipocresía que impera en el bufete que la despidió por no estar a su altura moral y ser hija de un condenado por estafa.

    Es por esto que no tiene ninguna duda a la hora de aliarse con Roland Blum, uno de los personajes más estrafalarios que ha pasado por la serie. Abogado de derechas, fraudulento en sus defensas cometiendo perjurio y contratando actores para construir un relato que convenza a jueces y jurado, acostumbrado al soborno, la coacción y la estafa, drogadicto y ninfomaníaco que, sin embargo, y pese a lo repulsivo que plantean el personaje, al final termina siendo más honesto. No porque sea honrado, sino porque al menos no es hipócrita.

    Roland Blum evidencia la hipocresia de Boseman

    Roland Blum Boseman hipocresia y corrupcion

    Roland Blum evidencia corrupcion moral de Boseman
    Roland Blum evidencia la hipocresía y la corrupción moral de Adrian Boseman.

    Lo mismo sucede con el ultraderechista gay Felix Staples y su denuncia a Chumhum porque el algoritmo ha penalizado sus comentarios políticos “extremistas” mientras la propia empresa, igual que otras grandes tecnológicas, acepta la censura y las imposiciones de gobiernos como el chino para poder abrirse mercado.

    Felix Staples corrupción e hipocresía en The Good Fight
    El personaje de Felix Staples es deleznable y pone muy nerviosos a todos los abogados del bufete demócrata, pero evidencia la hipocresía de estos, pues sus acciones son iguales que la del ultraderechista incitador al odio, o peores, puesto que las hacen a escondidas.

    La hipocresía es tal que en el episodio de Chumhum, Staples y cómo operan las grandes compañías llega a la realidad y rompe la cuarta pared, pues la propia CBS censuró la canción explicativa y humorística que acompañaba a ese capítulo.

    Hipocresía política

    La situación política estadounidense con Trump en el poder es otro de los grandes hilos argumentales de The Good Fight que, lejos de casarse con nadie, explora los límites de la desfachatez de una y otra parte.

    Así, las señoras bien Diane Lockhart y Liz Reddick participan en un grupo clandestino destinado a impedir que Trump vuelva a ganar sea como sea, y para ello no dudan en hackear el software que controla las elecciones, que a su vez estaba previamente manipulado para favorecer a los republicanos.

    Es la intervención del marido de Diane, el convencidísimo (¿o ya no tanto) Kurt Veight quien logra salvar a esta de cometer un crimen federal, con la inestimable ayuda de un agente de la NSA encargado de escuchar todas las llamadas de la abogada.

    Diane, desencantada con su grupo de demócratas radicales que incluso asesinan a un hombre, también culpable de haber asesinado a tres niños inmigrantes, poco a poco se va rindiendo a los tiempos de corrupción e hipocresía en los que vive y termina escribiendo ella un discurso de ensalzamiento de Trump con palabras que ni su propio marido, cercano a él, hubiese utilizado.

    En The Good Fight se ve cómo poco a poco la hipocresía va dando paso a más y más tramas de corrupción. Dos de los socios de Boseman-Reddick-Lockhart han cometido perjurio en un juicio, pero, sin embargo, hacen lo posible por inhabilitar a Roland Blum por perjurio, solo por deshacerse de la denuncia que iba a interponer contra el bufete por ocultar las violaciones de su fundador.

    Lo que condenan en unos es válido para ellos, y así, aderezándolo todo con su superioridad moral, es como se va construyendo la historia del siglo XXI y sus múltiples responsables.

    Falta de ética y moral
    El corto animado que acompaña al último episodio es una obra de arte que resume la hipocresía y la falta de ética, en la serie y en el mundo.

    Estoy deseando que llegue la próxima temporada.

  • Humor corrosivo, mezquindad y corrupción en Veep

    Humor corrosivo, mezquindad y corrupción en Veep

    La comedia política más desternillante del momento, Veep, ha llegado a su fin con una temporada que ha brillado por el humor corrosivo, más que las anteriores, y las muestras nada pudorosas de corrupción por parte de su protagonista, Selina Meyer.

    Corrupción sin miramientos

    En anteriores temporadas de Veep se asomaban indicios de corrupción, pero en la mayor parte de los casos esta se producía como consecuencia de alguna negligencia o descuido de Selina y su desastroso equipo.

    En esta última, sin embargo, los guionistas han ido más allá y han puesto en la candidata demócrata tantas ansias por gobernar que no ha tenido ningún reparo a la hora de cometer actos de corrupción tan graves como prometer prebendas a China a cambio de financiación ilegal para su campaña.

    Corrupción en la campaña de Selina Meyer
    La “nueva Selina” que se anuncia en la campaña en realidad es más corrupta y peor que la anterior, adaptada a los nuevos tiempos políticos, llegando a aceptar sobornos del gobierno chino.

    En este sentido, Veep se enmarca dentro de la corriente que sigue The Good Fight de alimentarse de las tendencias políticas nacionales en Estados Unidos, extremistas, desmedidas y exaltadas debido a la irrupción de Donald Trump en la Casa Blanca.

    Corrupción electoral
    La injerencia extranjera en las elecciones estadounidenses es un tema de actualidad que no han querido pasar por alto los guionistas de Veep.

    Así, la campaña de su oponente Jonah es un despropósito que, sin embargo, no se aleja mucho de las barbaridades que soltó el ahora presidente de la nación más poderosa del mundo en su momento, y las que sigue diciendo a través de medios oficiales.

    votantes ignorantes Carolina del Sur
    En esta última temporada encontramos escenas hilarantes, como esta en la que los fans de Jonah comienzan a pedir que se supriman las matemáticas de las escuelas tras conocer que fueron inventadas por los árabes.

    Humor corrosivo

    La última y definitiva entrega de Veep hace gala de un humor todavía más corrosivo y unos personajes todavía más despreciables, inmersos en un mundo grotesco y estrafalario en el que nada escapa de la mofa.

    Ciudades que tienen un perro por alcalde, fiestas de empresarios ricos en las que los políticos llegan a hacer números circenses para obtener financiación para sus campañas, votantes fanáticos conservadores dispuestos a tumbar las matemáticas por ser “musulmanas”… podríamos decir que el género de la sátira se entremezcla con el documental en infinidad de casos en Veep, lo que la hace todavía más sangrante y procaz.

    Casinos, corrupción y política
    La corrupción entre los empresarios, especialmente los de negocios turbios como las cárceles (privatizadas en Estados Unidos) o el juego, y la financiación de campañas es un tema que también aparece en esta temporada de Veep.
    Sexismo en Veep
    Selina, como en temporadas anteriores, termina consiguiendo éxitos a costa de sus propias negligencias, como en este caso, que pone de moda el lema “sé un hombre” mientras habla de feminismo.

    Uno de los momentos de humor corrosivo exagerado se da cuando tratan el tema del aborto, que Selina casi obliga para terminar con el embarazo de su jefa de campaña, aunque luego no tiene ningún problema en negarlo cuando se trata de azuzar a los votantes más conservadores de estados como Carolina del Sur.

    Veep hace humor con temas como el sexismo, con el que la propia Selina se siente identificada, llegando a decir “no puedo empezar mi discurso con la frase “como mujer” porque la gente odia a las mujeres”, el terrorismo interior y exterior, las guerras en Oriente Medio o el racismo.

    Una genialidad del género de la comedia que nadie se atrevería a hacer en España.

  • El mundo paralelo en el que ganaron los nazis

    El mundo paralelo en el que ganaron los nazis

    Hoy quiero hablaros de una serie que ha ido mejorando a lo largo de sus tres temporadas hasta ponerse a una grandísima altura, The Man in the High Castle, la producción de ciencia ficción que es una adaptación de la novela homónima de Philip K. Dick y se ambienta en un mundo paralelo en el ganaron los nazis.

    Mundo de nazis

    Producida por Amazon, The Man in the High Castle nos muestra un mundo hostil en el que nazis y japoneses (¿acaso no podrían considerarse nazis también?) se han repartido Estados Unidos y gobiernan el panorama mundial.

    En este mundo paralelo los nazis habrían conseguido la bomba atómica antes que Estados Unidos y, como resultado el Reich sería la primera potencia a nivel planetario.

    Haber ganado la Segunda Guerra Mundial tampoco habría conseguido una estabilidad a nivel bélico, pues entre los nazis y el Imperio japonés hay una guerra fría que llega hasta los años 60, fecha en la que comienza la serie.

    Nazis, japoneses y resistencia

    En este mundo totalitario en el que las ejecuciones sumarísimas, las detenciones ilegales, el espionaje y el miedo están presentes tanto en el área geográfica japonesa como en la nazi y en la “zona neutral”, hay nazis y japoneses que comparten con miembros de la resistencia las ganas de un mundo mejor.

    En este contexto, Juliana Crain, la protagonista, se ve inmersa en la resistencia después del asesinato de su hermana, y es así como comienza a descubrir al resto de personajes de la trama, algunos de los cuales compartirán con ella, además, relaciones en el mundo paralelo, que es el nuestro, donde Estados Unidos gana la Segunda Guerra Mundial.

    Juliana Crain, personaje irrelevante
    Juliana Crain es quizá el personaje más irrelevante de toda la serie, aunque han decidido darle el papel de protagonista.

    Nobusuke Tagomi, Ministro de Comercio de los Estados del Pacífico en San Francisco, intentará por todos los medios evitar la destrucción de las armas nucleares.

    Ministro de Comercio de Japón
    Nobusuke Tagomi, Ministro de Comercio de los Estados del Pacífico en San Francisco, personaje clave en ambos mundos paralelos.

    John Smith, Obergruppenführer (me encanta cómo pronuncian la palabra en la serie), comienza investigando la resistencia y termina dudando de todo lo que hace tras comprobar en su propia familia cómo las políticas eugenésicas nazis le obligan a matar a su propio hijo, víctima de una enfermedad genética hereditaria.

    Obergruppenfuhrer Smith - Corrupción en The Man in the High Castle
    El Obergruppenfuhrer John Smith va modificando su visión de los nazis a medida que transcurre la serie y las políticas eugenésicas del Reich le afectan personalmente.

    Un sinfín de personajes de todos los bandos, muchos de ellos con lealtades muy ambiguas (como realmente serían si viviésemos en un mundo así), van configurando una trama cada vez más scifi en la que es más que posible la colisión de dos mundos paralelos de cuya existencia se sabe a través de unas misteriosas películas de cine que van pasándose de mano en mano.

    Corrupción e intrigas

    Una serie de este calado no podía obviar la corrupción y las intrigas que se darían en un mundo hostil gobernado por la guerra fría (como lo fue el nuestro también). Desde deseos de terminar con la vida de Hitler y hacer del Reich un lugar más o menos ortodoxo hasta ansias de expansión a toda costa, todas estas tramas hacen que los personajes sean desconfiados y actúen de una manera un tanto fría y calculadora, a menudo pisando a quien crean conveniente con tal de no salir perjudicados o directamente salirse con la suya.

    La sola idea de explorar cómo sería nuestra realidad si hubiese vencido la Alemania nazi produce escalofríos. Amazon realizó acciones de publicidad que no hicieron sentir bien al público y a la sociedad en general, hasta el punto de tener que retirarlas, como los bancos forrados con la bandera del Estados Unidos ocupado y gobernado por los nazis. ¿Os imagináis un mundo así? ¿Sería mejor o peor que el que inventó K. Dick?

    Polémica campaña de publicidad de Amazon
    Campaña de publicidad realizada por Amazon para dar a conocer The Man in the High Castle.

     

  • Homecoming, conspiración y terror psicológico del siglo XXI

    Homecoming, conspiración y terror psicológico del siglo XXI

    Amazon Prime Video ha sorprendido, y muy gratamente, con Homecoming, una historia de conspiración, corrupción y suspense con Julia Roberts como protagonista.

    Homecoming es un thriller con tintes de terror psicológico en el que el personaje de Roberts, Heidi Bergman, se ve implicado en una trama de la que no recuerda nada.

    Conspiración y trauma

    Homecoming se narra en dos tiempos distintos: un pasado en el que Heidi Bergman trabaja como psicóloga vocacional en un centro de reinserción de soldados estadounidenses que llegan de Oriente Medio, y un presente en el que es camarera en un restaurante en el mismo pueblo en el que vive su madre.

    El centro en el que trabaja, contrata privada del Ministerio de Defensa a la empresa Geist, aparenta entre sus objetivos preparar a los militares para la vida civil, pero poco a poco descubrimos, a la par que la Heidi del pasado, que es todo una tapadera para un experimento que va mucho más allá (me ahorro el spoiler, de nada).

    Algunos soldados se dan cuenta de la conspiracion y corrupcion que hay en el centro
    Algunos de los soldados se percatan desde el principio de que no están allí por voluntad propia y de que detrás parece haber una conspiración y alguna trama de corrupción del gobierno.

    La conspiración entre el jefe de Heidi, su empresa y el Gobierno de Estados Unidos está servida, y no resulta descabellada para el público medio, mucho menos para los amantes de este tipo de literatura y noticias.

    En mitad de esos descubrimientos Heidi se descubre a sí misma muy implicada con uno de sus pacientes, lo que hace que se desate la denuncia que llega a manos de un agente de Defensa, que se decide a investigar qué pasó cuatro años antes a esa camarera y en ese centro del que nadie quiere hablar.

    Actores solventes para la conspiración

    Además de una trama muy bien hilada y el protagonismo y el buen hacer indiscutible de Julia Roberts, esta serie de Amazon Prime Video cuenta con actores muy solventes: Bobby Cannavale, el psicópata Gyp Rosetti de Boardwalk Empire y el ansioso Richie Finestra de Vinyl, interpreta a su jefe directo, Colin Belfast; Sissi Spacek, la famosa Carrie (1976), a la que hemos visto en otras series como Castle Rock o Bloodline, hace de madre de Bergman; Shea Whigmam, también de Boardwalk Empire, es el funcionario de Defensa encargado de investigar el caso.

    Sissi Spacek borda su papel de madre aparentemente ajena a la conspiración.
    Sissi Spacek borda su papel de madre aparentemente ajena a la conspiración.

    Un elenco de actores y actrices que aportan una grandísima calidad interpretativa y hacen que esta claustrofóbica serie sea de las mejor valoradas de 2018 y más esperadas para este año 2019.

    Factura impecable

    Otro de los atractivos de la serie es la factura impecable de Sam Esmail y sus planos estilizados que generan una terrible sensación de agobio en el espectador.

    Los planos del presente en los que Heidi aparece constreñida y siempre en formato vertical son la metáfora de lo que le falta, la memoria perdida que deberá encontrar a lo largo de los diez primeros episodios de esta temporada.

    Conspiracion planos verticales Julia Roberts
    Los planos verticales del presente revelan esa memoria cercenada de Heidi Bergman.

    Las continuas conversaciones telefónicas entre Heidi y Colin, con narración en pantalla partida y seguimiento de qué está haciendo cada uno de los personajes, también son magistrales, pues revelan mucho sobre cada uno de los personajes, y sobre lo que va a ocurrir después en la trama.

    Conversaciones entre Heidi y Colin
    ¿Quién no ha tenido un jefe medio psicópata? ¿Quién no se ha sentido tan agobiado como Heidi Bergman al hablar con su jefe?

    Por último, hay que reseñar la elección de piezas para la banda sonora, en la que aparecen temas existentes de otras producciones audiovisuales como Carrie, La Conversación… que contribuyen a aumentar la ansiedad y la paranoia que rodean a esta magnífica serie de conspiración.

    Estoy deseando ver ya la segunda temporada.

  • Succession: familia, corrupción y poder

    Succession: familia, corrupción y poder

    Casi me pilla la segunda temporada de Succession de HBO antes de terminar la primera, pero tenía tantas pendientes que he dejado esta sátira familiar para principios de 2019, por aquello de empezar con fuerza el año. Y no he podido elegir mejor.

    Succesion es una historia sencilla sobre la corrupción moral y la lucha por el poder en el seno de una de las familias más ricas de Estados Unidos. Quizá nada que no hayamos visto antes, solo que contado de distinta manera.

    La tragicomedia en Succession

    Y es que Succession no es un drama, sino una comedia negra en la que los personajes, al menos tal y como yo lo he percibido, son tratados sin ningún tipo de respeto.

    Succession, como he dicho más arriba, es una sátira en la que tanto el padre, en el primer episodio, como los hijos, que van descubriéndose cada vez más como egoístas, inútiles y antipáticos son seres miserables con los que no solo resulta imposible empatizar, sino que realmente provocan cierta satisfacción cuando les suceden las desgracias.

    Patetismo, nepotismo y corrupción en Succession
    Los personajes son ridículos y miserables que no parecen tener consciencia ni del lugar en el que se encuentran.

    Es una serie que persigue una actitud cínica y un tanto frívola en el espectador, casi tan cínica y frívola como la de los propios personajes, que se desplazan en helicóptero para ir a un cumpleaños, se reúnen en ranchos en New México o asisten a fiestas clandestinas sofisticadas de las que el resto de mortales no tenemos conocimiento.

    Y, a pesar de todos esos lujos, sus vidas son realmente tristes e inestables y están sujetas a la crueldad de un mundo de millonarios que no dudarían en apuñalarse por la espalda con tal de medrar.

    Enchufado en la empresa de papá
    Probablemente el personaje más patético de la serie. El supuesto heredero de la empresa del que todos se ríen y al que todos llaman “nene de papá”.

    El mejor personaje de Succession

    En medio de la vorágine que sacude a la familia de Logan Roy, el multimillonario magnate de la comunicación (que recuerda a Rupert Murdoch) tras sufrir este un ictus, y con sus tres hijos y su única hija en una lucha de poder que alcanza cotas de absoluto patetismo, destaca un personaje inocente, que sería una víctima si su único objetivo en toda la trama no fuese trepar.

    Greg es el personaje más ridículo y arrastrado de todos. Poco a poco se va acostumbrando a las costumbres y la corrupción familiar.
    Greg es el personaje más ridículo y arrastrado de todos. Poco a poco se va acostumbrando a las costumbres y la corrupción familiar.

    Se trata del sobrino de Logan Roy, el “primo” Greg Hirsch, hijo de una sobrina de Logan que busca colocarlo en las empresas de su tío, pero este se niega a hacerlo hasta que su hermano y abuelo de Greg le pida perdón.

    Nepotismo en Succession
    Greg intenta por todos los medios conseguir un puesto en la empresa de su tío.
    Sátira en Succession
    Todos saben que es una sabandija y aun así no dudan en utilizarlo para sus propios fines.

    Greg tiene escenas hilarantes que, sin embargo, los que hemos vivido ciertas situaciones de apuro conocemos bien, como cuando le quedan solo 20 dólares en el bolsillo, los últimos 20 dólares con los que podrá volver a su casa, y su prima ultramillonaria se los pide para comprar algo en la máquina de bebidas porque no tiene cash. Y él, pringado, se los da, pero los espectadores sabemos que ella no se los va a devolver y que eso acaba de atarle todavía más a la situación bochornosa en la que se encuentra.

    “Cousin Greg”, como lo llaman en la versión original, se convierte en mercenario de todos y cada uno de los hermanos y poco a poco va convirtiéndose en otro ser corrupto y vil como todos los que lo rodean.

    Quizá no ha sido la serie de la que más se haya hablado, pero Succession es una auténtica joya de la comedia negra, así que os recomiendo que, si no la habéis visto, lo hagáis cuanto antes. Y no le tengáis en cuenta el primer episodio, que puede hacerse largo, porque lo bueno viene después. Y no defrauda.

  • Por qué 13 Reasons Why tendría que hacernos pensar

    Por qué 13 Reasons Why tendría que hacernos pensar

    Llevo unos días de maratón de 13 Reasons Why de Netflix y he de confesar que me está haciendo pensar mucho, y sobre temas que además están muy candentes ahora mismo.

    Para quien no la conozca todavía, se trata de una serie en la que Hanna Baker, la protagonista, una adolescente de 17 años, se suicida, dejando varias cintas de audio en las que expresa por qué. Cada una de las cintas, dedicada a un compañero, amigo e, incluso, a un profesor, contiene qué ha hecho la persona en cuestión para que Hanna termine dejando de confiar en sí misma y en el ser humano como para dejar de seguir viviendo.

    Las sucesivas historias que va narrando y las relaciones que mantiene con su entorno llevan inevitablemente a reflexiones de bastante calado sobre el mundo que nos rodea. Porque, si bien es cierto que la serie está ambientada en Estados Unidos, donde el tema de la popularidad en los institutos alcanza cotas demenciales, en España, como vemos cada día en las noticias, o como nos cuentan asociaciones como IAPAE (desde aquí mi más sincero apoyo a Rafa Romero y su lucha quijotesca por los niños en Andalucía), esto también está pasando.

    Pensar sobre el acoso en los centros escolares

    Esta serie de adolescentes, protagonizada a su vez por chavalitos que no superan los 20 (no como en alguna que otra serie española, je, je, je), comienza su segunda temporada con los actores explicando que son eso, actores, y que si algún adolescente que está viendo la serie está atravesando una situación similar, por favor lo comunique a su familia o a alguna otra persona adulta de referencia.

    Reconozco que, cuando lo vi, un escalofrío me recorrió el cuerpo, porque es cierto que hay en estos momentos miles, millones de niños y adolescentes en todo el mundo que sufren en sus carnes el acoso escolar, tanto por parte de compañeros como por parte de profesores, o de ambos.

    Y ya sé que #notallteachers, pero la cantidad de profesores que se ríen, insultan y marginan a alumnos solo porque no son todo lo normativos que ellos querrían es alarmante incluso aunque fuese uno solo el que lo hiciera, que no es el caso.

    La estafa de la justicia. Testigos del caso de Hanna Baker
    En el juicio de la madre de Hanna contra el instituto desfilan una y otra vez como testigos alumnos que han sido a su vez acosadores y acosados.

    Tenemos que pensar seriamente por qué no se puede garantizar la seguridad de los alumnos de un centro, a nivel físico y psicológico, y por qué se están produciendo todos estos casos de acoso. Si proviene de la educación familiar, la social que está en todas partes (televisión, anuncios de publicidad, mentalidad e ideología imperante) o de la propia estructura del sistema educativo.

    Y hay que pensar con detenimiento qué podemos hacer para que un niño o una niña que se sienten acosados no reciben la atención que necesitan hasta el punto de llegar, como ha pasado en varias y tristísimas ocasiones, a suicidarse, como la protagonista de 13 Reasons Why.

    Pensar sobre la corrupción judicial

    La serie nos remite, asimismo, a otro debate que está presente en todos los medios, como es el del machismo y la corrupción de la administración judicial, en un sentido no sé si tanto legal como desde luego que moral, pues se están dando condenas ridículas a hombres que han drogado y abusado de las amigas de su hija, de sus propias nietas, de mujeres a las que han agredido por la calle, etc.

    En este clima de impunidad judicial que parece imperar, el poso que queda es que agredir a una mujer, sea verbal o físicamente, es algo permitido y excusado, y son ellas quienes, en caso de denunciar, son sometidas a juicio.

    Esto mismo ocurre en la segunda temporada de 13 Reasons Why, en la que la madre de Hanna, que ha interpuesto una denuncia contra el instituto Liberty, al que acudía su hija, tiene que ver cómo cada día la abogada defensora del instituto somete a escarnio y juicio a su hija, a la que, por hacer las mismas cosas que en un chico estarían permitidas y bien vistas, se la califica de muy malas maneras.

    No puedo evitar acordarme de la víctima de “La Manada” y cómo la defensa de los agresores contrató a un detective para comprobar si esa chica estaba traumatizada en función de parámetros como si seguía saliendo a la calle, yendo a restaurantes o viajando. Porque para la administración judicial, y para la sociedad, una víctima ha de ser poco menos que una beata, y que haya bebido, que lleve una determinada ropa, que haya consentido en un momento inicial, todo eso son provocaciones y, por tanto, atenuantes para el violento agresor.

    Corrupción judicial contra las víctimas
    La madre de Hanna Baker observa cada día cómo el juicio para depurar responsabilidades por parte del instituto se ha convertido en un linchamiento contra su hija.

    Cuando veo a la abogada defensora del Liberty preguntar a los distintos testigos que está citando (padres de Hanna, amigos, exparejas, etc.) pienso qué pasaría por la cabeza de la madre de Nagore Laffage, la joven enfermera asesinada por un compañero de la Clínica Universitaria de Navarra en las fiestas de San Fermín de 2008, y cómo todo el juicio giró en torno a un supuesto consentimiento previo. Y eso ya dio carta blanca para que ocho años después el asesino siguiese con su carrera profesional como psiquiatra como si nada hubiese pasado.

    Corrupción y poder
    Siempre suele haber un vínculo entre corrupción de la administración judicial o condenas mínimas y ostentación de poder y/o provenir de buena familia de los acusados. Esto también queda reflejado en 13 Reasons Why.

    Pensar sobre el machismo y la homofobia

    Y todo este machismo, del que me avergüenzo como hombre, está en los hogares, en los colegios  y en los institutos.

    Los que ya peinamos canas teníamos la esperanza de que las nuevas generaciones hubiesen sido impregnadas de verdad por la revolución sexual y el empoderamiento y que ninguna chica tuviese que soportar más críticas y prejuicios por vivir su sexualidad como le plazca, pero parece ser que estamos estancados y que no solo las chicas, sino también los y las adolescentes LGTBI viven los mismos dramas y las mismas situaciones de acoso de nuestra época.

    Estafa de justicia: Jessica denuncia el acoso que sufre en el instituto
    Jessica, una de las protagonistas, denuncia en el juicio contra el instituto que está siendo acosada, además de haber sido víctima de violación, sin que nadie haga nada. Su testimonio no se tiene en cuenta.

    13 Reasons Why es una bofetada de realidad, incluso a pesar de sus momentos de inverosimilitud (¿cómo puede un adolescente tener escondido a otro en su habitación y que no se enteren los padres?). Y es que tenemos que estar atentos a qué están viviendo nuestros chavales para tenderles una mano y crear una sociedad mejor. Nos va la vida en ello.

  • El viaje del Guernica de Picasso, en Cajasol

    El viaje del Guernica de Picasso, en Cajasol

    Hoy quiero hablaros de la exposición itinerante Picasso, el viaje del Guernica de la Fundación Bancaria la Caixa, que actualmente y hasta el próximo 3 de octubre se puede ver en la sede cordobesa de la Fundación Cajasol, que cederá a su vez su testigo a las ciudades de Pamplona (en colaboración con la Fundación Caja Navarra) y Málaga.

    El largo viaje del Guernica

    Picasso pintó el Guernica por encargo del gobierno de la Segunda República española en plena Guerra Civil para el pabellón de España en la Exposición Internacional de París de 1937. Ese fue su primer gran viaje como embajador y elemento de propaganda.

    Aunque al principio parece ser que tuvo reticencia para pintar la obra, las imágenes y el relato del bombardeo sobre la población de Gernika-Lumo, del que tuvo conocimiento a través de los periódicos L´Humanité y Ce Soir, le dieron la inspiración necesaria para terminarlo en tan solo cinco semanas, en un proceso creativo documentado fotográficamente por su entonces pareja Dora Maar.

    Tras la Exposición Internacional de París de 1937, el Guernica realiza su primer viaje en la primavera de 1938 a Escandinavia, a una exposición itinerante con Matisse, Braque y Laurens, organizada por el artista noruego Walter Halvorsen.

    Ese mismo año viaja a Inglaterra, donde visita varias ciudades. En Londres fue presentado por el líder del partido laborista Clement Attlee.

    El viaje a Estados Unidos

    Promovida por la Campaña de Ayuda a los Refugiados Españoles (Spanish Refugee Relief Campaign), en mayo de 1939 se inauguró una muestra en una galería de Nueva York, y de allí viajó a Los Ángeles, San Francisco y Chicago. Para entonces, la Guerra Civil había finalizado con la victoria de Franco, por lo que no se daban las circunstancias para poder devolver el cuadro al pueblo español.

    Aprovechando el contexto de guerra en Europa, el director del MoMA, Alfred H. Barr, instó a Picasso a depositar el Guernica en el museo para que permaneciera en Nueva York y el museo se convirtiera en una referencia mundial con la mayor colección suya del mundo.

    En enero de 1970, un grupo de activistas en contra de la guerra de Vietnam realizó una acción de protesta frente al Guernica. En el mismo contexto bélico, el 28 de febrero de 1974, el artista e integrante del grupo Art Workers’ Coalition, Tony Shafrazi, atentó contra el cuadro escribiendo en su superficie «Kill Lies All» («Muerte a todas las mentiras»).

    El regreso a Europa

    La paloma dibujada por Picasso en 1949 fue el símbolo del Congreso Mundial de los Partidarios de la Paz, celebrado en París ese mismo año, aunque el movimiento anticomunista realizó una campaña en contra, pues la obra de Picasso quedó en el centro de la controversia en un mundo dividido por el Muro de Berlín.

    Tras la presencia del Guernica en Milán en 1953 y su participación en la II Bienal de São Paulo (1953-1954), el cuadro regresó a Europa en 1955, con motivo de la exposición antológica que se le dedicó en el Musée des Arts Décoratifs de París. Esta exposición viajó posteriormente a Múnich, Colonia y Hamburgo, y más adelante a Bruselas, Ámsterdam y Estocolmo.

    Su regreso definitivo a España no se producirá hasta 1981, muerto Franco. En primer lugar se depositó en el Casón del Buen Retiro, hasta 1992, y a partir de esa fecha se trasladó al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

    La exposición del viaje

    Los distintos espacios y recursos expositivos de la muestra descubren el contexto histórico de la época, así como las claves para entender la importancia y el significado del Guernica. La exposición incluye audiovisuales, reproducciones fotográficas y de carteles de la época, y facsímiles de documentos y dibujos que pretenden explicar la historia de la creación y los viajes de una de las obras más representativas del artista más importante del siglo XX.

    La Obra Social la Caixa ha producido varias piezas  audiovisuales que ayudan a entender la historia del Guernica y su influencia. Destacan la obra audiovisual del artista Rogelio López Cuenca y otros dos audiovisuales de nueva producción, acerca del contexto histórico del Guernica, las características técnicas de la obra y los daños que han causado los desplazamientos del cuadro y sus restauraciones.

    Como he reseñado más arriba, la muestra estará hasta el 6 de octubre en la sede de la Fundación Cajasol en Córdoba, y de ahí viajará a Pamplona y a Málaga.