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  • Devs: contra el poder de los gigantes tecnológicos

    Devs: contra el poder de los gigantes tecnológicos

    Sin duda Devs (HBO) ha sido una de las series revelación de este año. Partía con la promesa de estar escrita y dirigida por Alex Garland (Ex Machina, Aniquilación) y de ser una distopía tecnológica ambientada en la época actual y, aunque tiene unos fallos que también comentaré más adelante, en general se puede decir que no ha defraudado.

    Aviso: contiene spoilers. ¡Lee bajo tu responsabilidad!

    Los peligros del Big Data en Devs

    Devs es la división de desarrollo tecnológico de Amaya, un gigante ubicado en San Francisco, cuna de las empresas tech, cuya imagen corporativa es de lo más tétrico, una niña de unos 4 o 5 años que cuenta con su propia estatua monumental en el parque donde está la sede de la compañía.

    Sede de Devs
    ¿Quién querría trabajar en una empresa que tuviese semejante monstruosidad en su sede?

    En Devs, los escasos cerebritos que tienen oportunidad de trabajar allí, se dedican a escribir y leer código para una inteligencia artificial que, a partir de todos los datos introducidos posibles sobre la humanidad y su historia, realiza predicciones exactas del futuro.

    Su CEO, Forest, es un ser atormentado por un accidente de tráfico que se llevó a su mujer y a su hija, la que da nombre a la empresa, y que busca la manera de volver hacia atrás en el tiempo o de revivir como sea los recuerdos de ambas.

    Katie, la segunda de abordo de Forest, una persona extremadamente inteligente y carente, al menos en apariencia y al principio, de empatía, le ayuda en su tarea con una diligencia extrema.

    Frialdad de Katie
    Katie resulta un personaje extremadamente frío y siniestro, que no duda en hacer lo que la máquina le indica.

    La filosofía de ambos parte del determinismo, de la imposibilidad de tomar decisiones y la inexistencia del libre albedrío. Una IA puede predecir comportamientos y el transcurso de la historia porque todo ya está escrito, ya ha pasado y nosotros somos meros espectadores que venimos a cumplir el plan trazado.

    Y así vemos cómo los datos que se van recopilando en distintas plataformas sobre cada uno de nosotros pueden servir para que otros, los gigantes tecnológicos, la gran oportunidad y a la vez la gran amenaza para la humanidad en estos momentos, establezcan patrones de comportamiento y dirijan nuestras vidas.

    Es un elemento que también es eje central de Westworld, cuya última temporada es un alegato a favor del libre albedrío.

    Los emprendedores mesías

    Forest dirige su compañía con vehemencia y actitudes lunáticas, prohibiendo a sus trabajadores explorar opciones como el multiverso (que, por otro lado, constituye una salida ficcional fácil para la paradoja en la que se encontraban) y asesinándolos cuando lo traicionan.

    Mesías corrupto CEO
    Devs es también una crítica al papel de salvadores que creen jugar los CEO de las grandes compañías tecnológicas.

    Devs es una advertencia contra estos emprendedores de San Francisco que terminan creyéndose mesías y creándose un marco conceptual en el que todas sus intromisiones en la intimidad de los ciudadanos y todas las violaciones de protección de datos y demás son válidas porque obedecen a una buena causa, su causa particular, sea cual sea.

    Corrupción de los gigantes tecnológicos
    El exceso de poder y la corrupción de los gigantes tecnológicos son uno de los temas centrales de Devs.

    Forest se encuentra de frente con Lily Chan, otra de las protagonistas principales de la historia que, buscando la verdad sobre la muerte de su novio y venganza por el asesinato de Jamie, su exnovio y único amigo y aliado en el periplo, termina convirtiéndose en una pieza clave en la historia gracias a su rebeldía, a que sabe tomar decisiones.

    Devs Determinismo frente a libre albedrío
    Devs trata el sueño del mundo de la informática, que todo se reduzca a lo computacional, a código. Pero el ser humano es mucho más que eso.

    En este sentido, Devs puede considerarse una defensa de la libertad y de la espontaneidad humana frente a lo computacional, tan carente de emoción y decisión propia. Y, sobre todo, una diatriba contra la corrupción empresarial y moral de las grandes corporaciones tecnológicas y los imperios que construyen sustrayendo nuestros datos más íntimos a través de múltiples dispositivos de vigilancia y control que se nos ofrecen como entretenimiento y juego.

    Pequeñas decepciones en Devs

    Pero no todo brilla en Devs, pues la trama que da pie a que el personaje de Lily Chan, tan importante para la transformación final, es floja y se puede asegurar que, para la calidad que tiene el resto de la serie, con una puesta en escena también apabullante, esto constituye una pequeña estafa.

    En el metraje sobran el espionaje industrial, con agentes rusos, nada más y nada menos (¿hasta cuándo vamos a tener que seguir viendo una y otra vez las mismas tramas?), el personaje villano completamente plano como es Kenton, el jefe de seguridad de Amaya, y algunos detalles y conversaciones.

    Kenton es una estafa
    El personaje simplón de Kenton resuelve tramas, pero resta profundidad a la serie.

    Por ejemplo, en muchos episodios se encargan de contarnos que Lily es muy inteligente a través de juegos sobre potencias numéricas, retrocesos al pasado en los que juega con su padre al go y es capaz de adelantarse hasta tres jugadas, conversaciones con su novio ruso sobre encriptación, etc., pero aun así, en el antepenúltimo se establece una conversación entre Katie y Forest recalcando lo lista que es la chica.

    Escena estafa en Devs
    Esta escena es una completa estafa y si la quitasen para futuras emisiones, no se perdería absolutamente nada. Al contrario.

    Ese diálogo se produce, además, en una cama, porque por alguna extraña razón, alguien en el equipo (¿director?, ¿productor?) consideró que era imprescindible que el CEO y una superdotada como Katie que estaba muy comprometida con los fines de Devs experimentasen un romance.

    ¿Qué necesidad había de introducir estos elementos? Podría ser una serie igualitaria en términos de género, en la que tanto hombres como mujeres exhibiesen las mejores facultades, pero debieron de considerar que faltaba ‘algo’ y ese ‘algo’ era esto. Una auténtica decepción.

    Y si bien esto no prevalece a la hora de hacer una crítica global sobre Devs, sí empaña el resultado final. Y sería de agradecer que los guionistas tuvieran más cuidado con estos temas.

    Por lo demás, si no la habéis visto, os la recomiendo.

  • La belleza triunfa en Westworld

    La belleza triunfa en Westworld

    Ya dije hace semanas que me parecía que Westworld (HBO) estaba tomando unos tintes revolucionarios en pro de la libertad y del amor. Algún lector me respondía que no, que no terminaba de creerlo, que seguro que Dolores tramaba algo perjudicial para la humanidad. Pero no ha sido así, y se ha impuesto la belleza.

    Aviso: este post es un conglomerado de spoilers de la última temporada de Westworld, así que te aconsejo que, si no la has visto, te abstengas de leerlo de momento, o lo hagas bajo tu responsabilidad.

    La belleza del libre albedrío

    Esta última temporada de Westworld, más ciberpunk que nunca, plantea cuestiones filosóficas como la naturaleza del ser, el libre albedrío, el potencial alcance del big data para el control de la humanidad, el poder de las decisiones…

    Dentro del mundo distópico en el que se ubica la multinacional Delos, propietaria de los robots del parque Westworld y del proyecto de recopilación de comportamiento humano más grande del mundo, la corrupción empresarial llega a tal punto que, a través de una IA como Rehoboam, ejerce un control totalitario sobre las vidas de los humanos.

    Si el sistema marca a alguien como potencial disruptor, ninguna acción que quiera tomar para hacer el bien o construir un futuro sólido será posible. Los rechazos laborales, la imposibilidad de acceder a créditos y las oportunidades que se le presenten irán encaminadas a cumplir los pronósticos de la máquina.

    Elogio de la capacidad de elegir
    Westworld termina constituyéndose una oda a la capacidad de tomar decisiones y el libre albedrío.

    Partiendo de la base de que no existe el libre albedrío y de que todo puede ser predicho a partir del comportamiento anterior y de patrones humanos, se elimina el libre albedrío obedeciendo a los designios de una IA.

    No hay posibilidad de espontaneidad ni belleza en un mundo dispuesto por una computadora gigante.

    Belleza frente a corrupción y control

    Frente a la concepción de que la seguridad (de unos pocos, preferentemente las clases altas) es más importante que la libertad, Dolores termina librando una batalla a muerte por la belleza, por el amor y por la libertad.

    En sus últimas palabras con Maeve ella afirma que es porque está programada para ver la belleza del mundo, pero lo cierto es que su personaje va transformándose a medida que conoce emociones humanas complejas.

    Bodad y belleza frente a corrupción y fealdad
    Dolores decide ver la bondad y la belleza frente a la fealdad y la corrupción humanas.

    Es muy marcado el cambio de la Dolores que al salir de Westworld solo busca venganza contra los seres humanos a la que se enternece y crea un vínculo con el hijo de Charlotte Hale, a la que suplanta, o con Caleb, un estupendo Aaron Paul que elige como compañero por su empatía y capacidad para elegir hacer el bien en situaciones en las que todos los demás eligen lo contrario.

    Westworld, después de todos estos vaivenes, nos viene a enseñar la necesidad de seguir apostando por la libertad, aunque, tal y como quedan abiertas las líneas para una posible siguiente temporada, tal vez se trate de una ilusión.

    Porque, ¿qué maquinaciones tienen en mente los supervivientes, entre los que se encuentra la falsa Charlotte Hale, que quiere suplantar también a William? ¿Qué papel jugarán Bernard y Lo Sublime en el futuro de ambas especies?

     

  • Netflix almacena los datos de las decisiones que tomaste en Bandersnatch

    Netflix almacena los datos de las decisiones que tomaste en Bandersnatch

    Hace unas semanas hablaba aquí de Bandersnatch a nivel de guion, actuaciones, posibilidades y defectos que se presentaban en las distintas decisiones… pero hoy abro otro post para narrar, entre decepcionado y asustado, que Netflix ha utilizado este episodio como pequeño gran experimento de almacenamiento de datos sobre sus nosotros, sus usuarios.

    Gran Hermano Netflix

    Sí, lo que estás leyendo. La plataforma Netflix guarda en su base de datos todas las elecciones de cada usuario. Y si bien pueden parecer decisiones intrascendentes (a algunas yo mismo las denominé “estafa” porque o no eran relevantes o llevaban a callejones sin salida), lo cierto es que, asociándolas a los datos personales de cada usuario, se enturbian las cosas.

    ¿Quién quiere que, en el mundo del casi precrimen y de la absoluta exposición en las redes sociales, se asocie su nombre a la elección de la muerte de un personaje? Y es que, por muy nimio que parezca, todos estos datos pueden ser usados en nuestra contra.

    Como mínimo, pueden ser usados con carácter comercial. Y esto no me lo invento yo, lo ha comunicado con absoluta claridad el abogado Samuel Parra a El Diario. Cito textualmente: “Netflix puede facilitar a cualquier tercero los datos sobre las elecciones de los usuarios siempre y cuando no vayan asociados a ningún usuario. Por ejemplo, puede facilitar las miles de tablas que tenga sobre las elecciones, siempre que no los asocie a ningún usuario”.

    Algo habitual en Netflix

    ¿Y cómo ha salido toda esta historia a la palestra? Pues gracias a que Michael Veale, investigador especialista en protección de datos del University College de Londres, preguntó a Netflix, con la ley en la mano, qué datos almacenó sobre sus decisiones en este episodio. Algo que no se nos había ocurrido a ninguno, ¿a que no?

    La sorpresa ha sido la respuesta de Netflix señalando que no ocurre solo con Bandersnatch, sino con todas las series y películas que decidimos ver, teóricamente, para “mejorar la experiencia y la funcionalidad”.

    Demasiada información sobre muchos millones de usuarios, a los que divide en aproximadamente 27.000 subgustos diferentes, según señalaba Xataka en un artículo publicado a principios de este mes, haciéndose eco a su vez de este completo listado de subgéneros de Netflix.

    Uno puede llegar a entender que plataformas gratuitas usen los datos de sus usuarios para hacer negocio (“si no pagas, entonces el producto eres tú”), pero no sé hasta qué punto estamos dispuestos a seguir dejando nuestras huellas en gigantes tecnológicos, por mucho que nos digan que todo lo hacen por mejorar su servicio.

    Al final Bandersnatch sí era una estafa... de Netflix
    Para muchos usuarios de Netflix será difícil quitarse la sensación de estar siendo espiados.