Tag: finales

  • Kalifat, propaganda y terrorismo islamista en Suecia

    Kalifat, propaganda y terrorismo islamista en Suecia

    Unos años después de la presunta y esperemos definitiva derrota del Daesh llega a través de Netflix a nuestras pantallas Kalifat, una serie sueca en tono de thriller sobre cómo el ISIS fue captando jóvenes europeos, segundas generaciones de inmigrantes, para irse al Estado Islámico.

    Kalifat es una respuesta para quienes, como yo, nos hemos estado preguntando durante mucho tiempo cómo era posible que adolescentes que viven en países donde se respetan los derechos humanos elegían dejar atrás a sus familias para dar, literalmente, su vida por el proselitismo islamista.

    Kalifat, los hechos reales

    Y es que, aunque la historia esté narrada a modo de thriller, la base de cómo operan los reclutadores de jóvenes está inspirada en hechos reales.

    El perfil del extremismo islamista
    El perfil del extremismo islamista y la captación de adolescentes para la causa es el tema principal de Kalifat.

    Así, “El Viajero”, Ibbe, profesor asociado del instituto, sería como una de esas figuras carismáticas y persuasivas que lograron convencer a sus pares para unirse a la causa del Daesh y que eran o bien hermanos mayores que habían estado en Siria, o bien compañeros de instituto  o influencers.

    terroristas alienados
    Los jóvenes procedentes de familias desestructuradas son más proclives a caer en este tipo de alienación.

    Porque el Estado Islámico desarrolló una enorme propaganda audiovisual que difundió a través de canales de YouTube. Hasta llegó a tener su propio magazine, al estilo de las revistas que triunfan entre los adolescentes. En este sentido, puede decirse que fue el primer grupo religioso radical en utilizar y dominar las herramientas digitales para el proselitismo.

    reclutamiento de adolescentes en Kalifat
    Las policías europeas señalaron hace tiempo que en muchos casos el adoctrinamiento se realizaba a través de Internet, cuando los adolescentes pasaban mucho tiempo en sus habitaciones solos con el ordenador o el teléfono móvil y entraban en contacto con los reclutadores.

    Cuando Ibbe recluta a las adolescentes Sulle, desilusionada y bastante crítica con la política sueca, su hermana Lisha y Kerima, procedente de una familia desestructurada con un padre alcohólico y maltratador, lo hace enviándoles vídeos en los que los islamistas son presentados como heroicos valientes que están extendiendo la ley de Dios, una guerra santa por la que van a ser premiados en la eternidad, como hacían los adoctrinadores que se llevaban a adolescentes al Daesh.

    reclutadores Kalifat
    La red de captación de Kalifat engañaba a las jóvenes haciendo creer que iban a vivir en un paraíso de palmeras y fuentes cristalinas. Nada más lejos de la realidad.

    Sulle, Lisha y Kerima, como otros muchos y otras muchas jóvenes que fueron convencidos por estos radicales, se sentían especiales y habían desarrollado un sentimiento de pertenencia, fundamental en esas edades. Ni los padres de Sulle y Lisha, inmigrantes que no practicaban el Islam, podían salvarlas.

    Kalifat, el thriller

    La otra parte de Kalifat, bien estructurada y narrada, es la que incluye ficción en formato thriller en el que Fátima, una agente del servicio secreto de Suecia de origen bosnio, recibe información sobre unos atentados que van a tener lugar en el país.

    La fuente es Pervin, una adolescente sueca, hija también de inmigrantes, que fue engañada para ir al Estado Islámico y, tras sufrir violencia machista, violaciones y todo tipo de represión, decide que quiere irse de allí para salvar a su hija, Latiffa.

    Suspense en Kalifat
    El corazón en un puño cada vez que Pervin tenía que vigilar a su marido y a sus compañeros para dar información a Fátima.

    Las peripecias que tiene que hacer Pervin para poder hablar con teléfono (prohibidos para las mujeres) con Fátima y enterarse de los planes de los atentados mantienen al espectador en un continuo sobrecogimiento.

    Por su parte, Fátima realiza ciertos descubrimientos que apuntan a una posible corrupción de su jefe, Nadir, que podría estar compinchado con Abu Jibril, imán referente del marido de Pervin y sus compañeros de brigada islamista.

    Para ser una serie del norte de Europa, que suelen tener excelente calidad pero muchos finales estafa, hay que señalar que, a excepción de un par de trampas del guion demasiado obvias hacia el tercer o cuarto episodio, logra mantener una excelente calidad.

    Escena estafa en Kalifat
    La serie flojea en este único punto, a partir del cual pensé que iba a ser otra estafa, pero, afortunadamente, no es así.

    Con un final nada halagüeño en el que se demuestra que nadie gana en este juego, Kalifat cierra una primera temporada que probablemente no se continúe, aunque críticos y admiradores están reclamando más entregas.

  • Finales estafa de series

    Finales estafa de series

    A raíz de mi anterior post sobre Juego de Tronos, una de mis lectoras me sugirió que me lo tomara con “deportividad”, que seguro que están acabándola mal para que no nos dé pena. Aparte de una gran sonrisa, ese comentario me ha traído a la memoria otros finales de series que me han dejado pasmado, pensando por qué he dedicado tanto tiempo a ver esa producción que ha terminado siendo una estafa.

    Ranking de finales estafa

    Series que no saben cerrar: en este ranking personal de series cuyos finales me han decepcionado e, incluso, cabreado, voy a poner en último puesto a varias series juntas. Muchas son europeas (ojo, no quiero decir con esto que todas las series europeas tengan finales estafa, sino que hay unas cuantas que sí) y todas tienen en común haber ido decayendo en calidad hasta que sus últimas temporadas se convirtieron en algo infumable: Bron/Broen, Orphan Black, Utopia, Fortitude, Trapped, Top of the lake, Dexter, Bloodline, The Walking Dead.

    Boardwalk Empire: la pongo en este listado con todo el dolor de mi corazón no por la mala calidad del final, sino porque les cortaron presupuesto y tuvieron que cerrar como pudieron, que no fue precisamente bien. La serie daba para otra temporada, como mínimo, pero tuvimos que ver un final para Enoch “Nucky” Thompson y los suyos que desmereció la increíble producción anterior.

    The Killing: este thriller estadounidense, remake de la danesa Forbrydelsen, a pesar del cierre lleno de tópicos (¡el asesino era el comisario jefe, que chorprecha!), se podría haber salvado si no hubiesen incluido diez minutos al final de auténtico pegote en los que Darren Richmond vuelve a Seattle pasado un tiempo para dar un beso a su compañera Sarah Linden.

    Un final estafa terrible, dado que entre ambos nunca había habido tensión sexual, y esto era precisamente uno de los puntos a favor de la serie. Pero a alguien de guion o producción se le antojó…

    Los Soprano: el final de esta serie protagonizada por el malogrado James Gandolfini es a la producción audiovisual lo que un coitus interruptus al sexo. La tensión de todo el último episodio queda en la más absoluta de las nadas con la escena final. Algunos optimistas han querido ver en ella un desenlace abierto en el que puedes imaginar lo que quieras… yo pienso que no se quisieron mojar y al final les salió este churro, digo, resultado.

    Final de los soprano una estafa
    Tanta tensión y al final no pasa nada… ¡Menuda estafa!

    Lost: desde que terminó esta pérdida de tiempo, que sin embargo su propio título ya nos podía dar una idea de lo que era, siempre la tuve en la cúspide de finales estafa. Tantos viajes en el tiempo y en el espacio, tantos personajes, tantos hilos abiertos sin terminar… para acabar en un melodrama religioso. El cabreo que tuve en su día fue considerable, y como buen trauma, pasados unos años sigo sin querer hablar de ello.

    Sense8: Ay, pero quién iba a decirle a Lost que una serie iba a destronar su final estafa… Menos mal que Sense8 no duró más de dos temporadas porque podríamos haber llegado a cotas de ridículo que podrían ser consideradas delito contra la salud pública. Ese dildo lubricado como imagen final de una serie supuestamente de ciencia ficción, pero que no dejaba de ser otra extravagancia con sello Wachowski, se ha subido encima de mi podio y a ver cuál es la serie que se atreve a bajarlo.

    Imagen final de Sense8, bastante metafórica de lo que ha sido la serie para sus creadoras.
    No, ningún final estafa de serie va a poder superar esto. Las Wachowski han dejado el listón muy alto.

    No quería cerrar este post sin hacer mención especial a esa serie que todo español y mucho español mayor de 35 años ha visto alguna vez, ya sea en casa de nuestros padres o en una noche griposa bajo de defensas en casa: Los Serrano. El final de Los Serrano ha trascendido la historia de la producción audiovisual española y ha elevado a Antonio Resines a proverbio, a mito histórico. Nunca más ninguna serie de nuestro país se atreverá a hacer nada parecido.

    Final estafa español por antonomasia
    Vaya desde aquí mi particular homenaje a Resines y su sueño.