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  • Altered Carbon, más dilemas y scifi en su segunda temporada

    Altered Carbon, más dilemas y scifi en su segunda temporada

    La segunda entrega de Altered Carbon, inspirada en la trilogía con el mismo título, escrita por Richard K. Morgan, ha conseguido recuperar el planteamiento ciberpunk y la calidad scifi que había perdido al final de la primera temporada. Así, quienes no nos hemos rendido pese a la estafa que supuso el último episodio de la anterior, en esta hemos podido resarcirnos.

    Los dilemas de Altered Carbon

    Altered Carbon está ambientada en el siglo XXIV, una época en la que los humanos han conseguido colonizar gran parte del espacio y, gracias a tecnología alienígena, han podido vencer a la muerte.

    Unas pilas obtenidas de árboles milenarios encontrados en uno de los planetas sirven de soporte para contener la conciencia humana, con sus recuerdos y experiencias, y estas se irán intercambiando de cuerpos (“fundas”) con mayor o menor equipamiento y resistencia al desgaste en función del poder adquisitivo de cada uno. La muerte real se produce solo cuando la pila está dañada o totalmente destruida.

    Pilas de inmortalidad en Altered Carbon
    Poder conectarse a la pila de otra persona y ver sus recuerdos y experiencias elimina por completo la privacidad y la individualidad, otro gran dilema que plantea Altered Carbon.

    Paradójicamente, la científica que descubrió esta tecnología, Quellcrist Falconer, comienza la revolución contra la inmortalidad al ver que esta se ha convertido en una fuente de desigualdad y que ha dado pie a continuar con el salvaje acaparamiento de recursos y explotación a nivel universal.

    Y es que, ¿qué bueno puede traer la inmortalidad a la raza humana si no se produce un cambio en la forma en que nos relacionamos entre nosotros y con el medio en que vivimos? Llegamos a un planeta, arrasamos con sus seres ancestrales, nos apropiamos de su tecnología sin saber muy bien de dónde procede o qué otros usos puede tener y, ¿para qué? ¿Para seguir ganando dinero?

    Corrupción sistémica

    En este universo scifi, la clase alta, ese 1% al que aludían los de Ocuppy Wall Street, son los llamados “Mats”, haciendo referencia al personaje bíblico Matusalén, que según el Génesis, vivió 969 años.

    Corrupción en el gobierno de Harlan
    El poder se ostenta de manera hereditaria y basada en la inmortalidad y longevidad de las clases altas, toda una fuente de corrupción.

    Son los humanos más viejos y poderosos, y ostentan el poder y los gobiernos de los distintos planetas bajo la supervisión del Protectorado, fuerza militar de la ONU.

    Los Mats se ven envueltos en continuas luchas de poder y numerosos casos de corrupción, que en esta temporada se hacen más presentes en el papel de Danica Harlan, hija del gobernador Konrad Harlan, que guarda un terrible secreto en su planeta y está dispuesta a todo con tal de seguir gobernando.

    La esperanza de Poe

    Pero, como las flores de loto en el barro, en mitad de todo este mundo de corrupción y avaricia, surgen personajes entrañables como Poe, una inteligencia artificial que acompaña al protagonista, Takeshi Kovacs, y que gana en humanidad a todos los seres humanos que tiene a su alrededor.

    Hotel Ciberpunk Altered Carbon
    La estética ciberpunk de toda la serie se puede ver en todo su esplendor en el hotel que regenta Poe.

    Como el resto de IAs que hay en la serie, la suya está configurada para cumplir una función determinada, la de encargado de hotel, en este caso, del hotel en el que se aloja Kovacs, aunque sus funciones también cubren la seguridad de este.

    Al final de la primera temporada Poe vivió una experiencia muy emotiva salvando a una joven que se hallaba perdida en la nube, y en esta lo vemos sufriendo fallos continuos y una degradación de su sistema, que no quiere perder para no olvidarse de ella.

    Ternura de Poe
    La ternura que despierta Poe contrasta con la violencia y brusquedad de los humanos que tiene alrededor.

    Poe siente fascinación por los humanos, escogió su nombre de su escritor favorito, y en su constante búsqueda por hacer el bien consigue ser la conciencia más pura y con mejores intenciones de todas.

    Chris Conner interpreta con maestría a este personaje, el más querido sin duda por todos los seguidores de la serie.

    Los fallos de Altered Carbon

    A pesar de que, como he dicho anteriormente, en esta temporada mejora con respecto a la primera, sigue habiendo un poso facilón romántico, esta vez con Kovacs tratando de salvar a su amada, Quellcrist Falconer, que no necesita ser rescatada, pues ella sola creó las pilas que contienen las mentes humanas y las dotan de inmortalidad, y ella sola consiguió también convivir con el espíritu de los ancestrales en su misma pila, y aplacarlo.

    la estafa de la historia de amor
    La historia de amor no termina de convencer y resta interés a la serie.

    Esta historia de amor omnipresente es quizá uno de los mayores fallos que tiene Altered Carbon y que le quitan toda posibilidad de sentarse en el podio del género scifi con otras como Battlestar Galactica, Westworld o The Expanse.

    Netflix ha comunicado que no renovará la serie y no habrá tercera temporada, así que desde este blog lamento el cierre repentino de todas las posibilidades que plantea el universo en el que está ambientada. Quería más scifi. Han demostrado que pueden hacer buen scifi. Y ahora nos han dejado con las ganas.

  • #Yomequedoencasa Series para pasar la cuarentena (Parte I)

    #Yomequedoencasa Series para pasar la cuarentena (Parte I)

    Como buen ciudadano que soy, concienciado con la prevención de la salud de los más frágiles, y con la mía propia, pues también hay personas “de mediana edad” (es la primera vez que me enmarco en esa categoría y me ha entrado un escalofrío al leerme) ingresadas graves en los hospitales, #Yomequedoencasa. Y para pasar la cuarentena de la mejor manera, estas son las series que tengo previsto ver.

    #Yomequedoencasa con clásicos

    Los seriéfilos tenemos relativa suerte porque estamos en una época del año en la que grandes clásicos contemporáneos del mundo de las series están emitiendo sus nuevas temporadas.

    Decidme si no es para alegrarse poder ver Better Call Saul, la precuela de Breaking Bad sobre los orígenes del corrupto abogado Saul Goodman, cuando todavía era un pipiolo que intentaba hacerlo bien, pero todo siempre se le torcía.

    Para quienes todavía no hayan empezado o acabado The New Pope, segunda temporada de The Young Pope sobre la que escribiré algún nuevo post, este tiempo de inactividad al aire libre les puede servir para disfrutar de una de las mayores irreverencias que se han hecho en los últimos tiempos. Pon un Sorrentino blasfemo y soberbio en tu cuarentena.

    Corrupción del Cardenal Voiello
    El cardenal y Secretario de Estado Voilleo recuerda a los secretarios de estado más temibles de todos los tiempos, como el propio Kissinger. Hombres de Estado dispuestos a lo que sea con tal de preservar el status quo.

    Aunque ya está en su recta final, This is us también es una buena opción, mucho más amable que la anterior. Y he de decir que me alegro de la evolución que está teniendo, cosa que no hubiese imaginado cuando escribí este primer post sobre el final de su primera temporada, que me pareció una estafa.

    También tendré oportunidad de ver si la estafa en la que se convirtió el final de la primera temporada de Altered Carbon remonta de alguna manera.

    Y hablando de scifi y mundos futuristas y oníricos, ya tenemos también la última temporada de Westworld, así que es una excelente opción para pasar un día entero de maratón viéndola.

  • Altered Carbon, la distopía más decepcionante

    Altered Carbon, la distopía más decepcionante

    Hoy necesito hablar de mi decepción con Altered Carbon. Después de mucho esperarla, de tanta publicidad y tanto bombo que hemos visto en todas partes, empezando por las marquesinas de las paradas de autobús y los espacios publicitarios del Metro, no puedo estar más triste y sentirme en cierta manera estafado con lo que ha terminado siendo.

    No he querido decir nada hasta terminar la serie porque los primeros episodios prometían tanto que temía hablar demasiado deprisa, como me sucedió con This is us (de cuyo final escribiré otro post). Y no podía haberlo hecho mejor.

    Os aviso que a partir de aquí comienzan los spoilers.

    Altered Carbon, la promesa

    Altered Carbon comenzó siendo un planteamiento original con una producción excelente en la que se veían 3D, buenos actores y se atisbaba una historia de scifi hard que podría haber igualado a Battlestar Galactica.

    La historia, basada en la novela del mismo nombre de Richard K. Morgan, se ambienta en un tiempo futuro en el que la humanidad ha dado un salto cualitativo y, gracias a tecnología que se atisba como alienígena y que uno espera que vayan a narrar en algún momento, ha conseguido codificar la conciencia humana en unos dispositivos llamados “pilas” que se insertan en carcasas renovables, el futuro de los cuerpos.

    Los humanos, por lo tanto, ya no mueren, sino que se enfundan una y otra vez en envoltorios de distintas calidades, siempre en función de sus posibilidades económicas, porque las desigualdades sociales no solo no han terminado, sino que se han agravado ad infinitum.

    Tanto es así que existen los llamados “mats” (abreviatura de Matusalén), que tienen cientos de años de vida y viven en el Aerium, estructuras masivas sobre las nubes donde ubican sus mansiones.

    Los mats están al nivel de los dioses para quien no tiene posibilidad de colarse en un estuche y tiene que experimentar la “muerte real”. Y, como no podría ser de otro modo, son seres corruptos que toman cuanto ven y tienen tentaciones como asesinar a jóvenes sabiéndose impunes, pues compran a la policía, cuyos mandos han caído también en la corrupción y se dejan sobornar.

    En este contexto extraño se encuentran también manifestaciones religiosas reconocidas cuyos creyentes rechazan la inmortalidad y piden que su pila no se introduzca en ninguna carcasa, incluso aunque hayan sido asesinados y sea imprescindible para investigar y conocer los hechos.

    La historia de los Enviados

    En un pasado ubicado hace 250 años, fecha en la que se codifican las conciencias humanas, se enmarca la trama de los Enviados, grupo insurrecto que se oponía a las desigualdades sociales y a la inmortalidad humana.

    En él participaba Takeshi Kovacs, el protagonista de Altered Carbon, junto a su hermana y a la mujer que amaba, la líder del grupo denominado terrorista por el Protectorado (macrogobierno).

    Los Enviados viven en una especie de paraíso que a mí personalmente me recuerda al bosque de Pandora en Avatar y comparten formas cercanas y espíritu fraternal, pero son eliminados por el Protectorado por una traición que se descubrirá más tarde y que es el inicio del declive de la serie.

    Como resultado de este genocidio Kovacs es congelado por 250 años hasta que Laurens Bancroft, uno de los mats más corruptos, lo despierta para que le ayude a solucionar su propio asesinato.

    Altered Carbon, decadencia y descenso

    Con una ambientación tan prometedora y una puesta en escena tan lograda era difícil que todo fuese a desbaratarse, pero lo hizo, dejando un regusto a tristeza y estafa.

    Altered Carbon ha sufrido una pérdida de calidad en los últimos episodios solamente comparable a los thrillers europeos, que no son capaces de terminar decentemente un buen planteamiento.

    Como he dicho más arriba, el comienzo del fin se da cuando reaparece la hermana de Kovacs, que se suponía muerta hace 250 años, y comienzan a narrar su historia. Reileen Kawahara, que así se hace llamar, es un personaje villano de las películas de James Bond, sin apenas aristas, algo completamente anacrónico en pleno siglo XXI.

    Sus diálogos están innecesariamente recargados y son tan facilones que provocan sonrojo. Su trama, además, es tan retorcida que pierde toda verosimilitud porque sí, amigos, (espero que de verdad hayáis hecho caso al letrero de SPOILER de más arriba), no tiene sentido que urdiera todo el plan de asesinar a Bancroft solo para que liberaran a su hermano.

    Rei es un personaje histriónico que afirma amar tanto a Kovacs, su hermano, que hasta lo intenta seducir sexualmente, lo que añade más minutos de vergüenza ajena a Altered Carbon.

    Y así es como lo que podría haber sido la gran exploración de un universo distópico muy interesante termina convertida en una historia pequeña de celos, rencor y amor psicópata como otras tantas que ya hemos visto anteriormente.

    Como se dice por ahí, para este viaje no hacían falta tantas alforjas.