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  • La Caixa y Cajasol nos muestran la Tecnorrevolución

    La Caixa y Cajasol nos muestran la Tecnorrevolución

    La Fundación Cajasol y la Obra Social la Caixa han puesto en marcha la exposición Tecnorrevolución, una muestra itinerante que recorre distintas localidades de Andalucía, entre las que se encuentran Ayamonte, Moguer, Puente Genil…

    Tecnorrevolución, muestra interactiva

    Tecnorrevolución es una exposición interactiva en la que los visitantes pueden conocer las denominadas tecnologías convergentes (nanotecnología, biotecnología, tecnologías de la información y de las comunicaciones, ciencias cognitivas) a través de la interacción y la experimentación.

    Las sinergias producidas entre todas estas áreas tecnológicas han dado lugar a una revolución que está presente en nuestra vida cotidiana.

    El público podrá observar cómo se mueve una bola con el poder de la mente, cómo se adivina mediante un ordenador la forma de propagarse de un virus o cómo un robot interactúa con nosotros y reacciona a nuestros movimientos.

    El control y la manipulación de la materia a nivel de nanoescala han permitido comprender mejor los sistemas biológicos, descubrir el mundo del conocimiento del cerebro o simular modelos fuera del alcance de la acción humana.

    Y estas novedosas herramientas no solo propician que científicos, médicos o ingenieros puedan estudiar mejor nuestro mundo, sino que fomentan el desarrollo general de la sociedad y abren enormes posibilidades que nuestros abuelos no podrían haber imaginado.

    Robots que imitan comportamientos animales, un simulador de realidad a escala nanométrica, ojos robotizados que siguen a las personas, una máquina que detecta el estado de relajación del cerebro o un instrumento musical que capta movimientos son algunos de los módulos interactivos que se encontrarán las personas que vean esta muestra.

    Tecnorrevolución, exposición revolucionaria

    Tecnorrevolución es una nueva forma de llegar a las personas. Se trata de un espacio itinerante de carácter divulgativo para estimular el conocimiento y crear lugares de encuentro; es una nueva apuesta de la Obra Social la Caixa y la Fundación Cajasol para promover los temas sociales, científicos y culturales.

    Tecnorrevolución se instala en el exterior, en espacios cedidos por diferentes municipios, para conseguir una conexión más directa y enriquecedora con los ciudadanos.

    La exposición se enmarca en la obra social conjunta que impulsan la Fundación Cajasol y la Obra Social la Caixa para desarrollar proyectos sociales y culturales que mejoren la calidad de vida de los andaluces. Residentes y visitantes de estas localidades podremos disfrutar y aprender los aportes de la ciencia y tecnología al progreso y al desarrollo social.

  • Juego de Tronos, un fraude sin George RR. Martin

    Juego de Tronos, un fraude sin George RR. Martin

    Muchos admiradores de los libros de George RR. Martin y de las primeras temporadas de la serie Juego de Tronos estamos realmente enfadados y decepcionados por el fraude en la evolución de la trama en esta última temporada. La desvinculación total del autor original de la saga se ha reflejado en un descenso en picado de la calidad hasta el punto de convertirse en una mediocridad por su simplicidad e incoherencias.

    El fraude en la verosimilitud

    La verosimilitud es un pacto no escrito entre el autor, el género y el público mediante el cual se establecen las cuestiones que caben porque tienen apariencia de verdad en la obra, es decir, que resultan creíbles.

    Es importante establecer, porque me encuentro muchas veces con que la gente tiene mucha confusión en este tema, que verosimilitud y realismo no son lo mismo. En una obra de ciencia ficción no se busca el realismo, que es presentar la realidad tal y como es, y, sin embargo, tiene que haber verosimilitud para que el público pueda darla por válida.

    A partir de aquí, SPOILERS

    Alerta Spoiler

     

    En Game of Thrones esta temporada se ha perdido completamente la verosimilitud en varias áreas. La primera de ella es el transcurso del tiempo, que se ha acelerado en la trama general sin ningún tipo de pudor, y en las subtramas se modifica al antojo de lo que convenga hasta llegar a resultar cómico.

    Un ejemplo de esto es el viaje (absurdo, como explicaré más adelante) que emprenden Jon Snow, el Perro, etc. más allá del muro para capturar a un soldado del ejército de los muertos: ¿por qué tardan más de medio episodio con sus dos o tres días y noches en llegar al sitio y luego menos de un día para volver corriendo a dar la señal de aviso? ¿Cómo es posible que Daenerys Targaryen llegue a rescatarlos en menos de unas horas cuando primero ha tenido que recibir el mensaje y luego emprender el viaje hasta allí?

    Bran, el Cuervo de Tres Ojos que en lugar de contar cosas importantes se detiene en irrelevancias
    Bran, el Cuervo de Tres Ojos que en lugar de contar cosas importantes se detiene en irrelevancias

    Estafa de guion

    Inverosímil y mediocre es, asimismo, el guion y la forma de presentarnos a los personajes esta temporada.

    Desde tramas innecesarias como el viaje para capturar un soldado zombi y llevárselo a Cersei Lannister (que ya tiene su propio soldado zombi en La Montaña, ¿o no?, y sin embargo se asusta cuando ve a este) hasta descuidos y efectismos más propios de Hollywood que de esta serie basada en las novelas de George R.R. Martin, como que el Rey de la Noche mate al dragón que está en pleno vuelo y no acierte con el que está parado con Daenerys sobre él.

    La historia de amor entre Daenerys y Jon merecería todo un post por cómo han rebajado la calidad de los diálogos y cómo no hay quien se crea que con las pocas y flojas interacciones que han tenido puede haber surgido una pasión incontrolable.

    Jaime Lannister, otro personaje caricaturizado por el guion
    Jaime Lannister, otro personaje caricaturizado por el guion

    Personajes como ellos dos y Jaime Lannister, que tenían muchos matices y nobles intenciones han quedado caricaturizados una escena tras otra en esta temporada que, con toda la tristeza del mundo, voy a calificar como estafa.

    Solo espero que George R.R. Martin termine pronto su empresa y podamos disfrutar de un final original y de calidad para una trama que ha sido traicionada por la serie que la dio a conocer masivamente.

     

     

     

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  • American Gods, conflicto entre dioses y tecnología moderna

    American Gods, conflicto entre dioses y tecnología moderna

    Poco se está hablando, o me lo parece a mí, de una de las series revelación de este año: American Gods, adaptación de la novela de fantasía homónima de Neil Gaiman que narra el conflicto entre dioses modernos y antiguos.

    Esta serie es bastante impresionante desde el principio, por lo que voy a ser muy rápido con los spoilers. Si no la has visto todavía, te recomiendo que esperes a leer este post.

     

    American Gods, el conflicto

    American Gods comienza con una sangrienta leyenda vikinga que deja al espectador un tanto descolocado, pues de ahí pasa a Shadow Moon, un personaje taciturno cuya mujer fallece un día antes de que él salga de prisión y que es abordado por otro misterioso personaje, Wednesday, que le ofrece ser su vigilante privado de seguridad.

    Acontecimientos a simple vista no relacionados entre sí, sin embargo, están perfectamente hilvanados en la trama principal, que representa el conflicto entre los dioses antiguos y los nuevos, que son las manifestaciones deificadas de la tecnología moderna.

    Puede que para el espectador profano tanto en mitología como en la novela de Neil Gaiman, de la que hablaré más adelante, resulte confusa la sucesión de personajes extraños, al menos hasta que aparece Anubis, que es el primer dios más reconocible de toda la primera temporada.

    Pero, incluso poniéndome en la piel del que no sepa nada de la novela y la mitología, se trata de una serie muy interesante, con buenos diálogos entre los personajes y una factura impecable, con el clímax al final de la primera temporada, que es cuando ya se termina de explicar en qué consiste y qué es lo que se ha estado preparando con tanto esmero.

    Los personajes

    Comentando la serie con amigos que también la han visto, estaban desconcertados porque en algunos casos no sabían quién es quién entre los personajes-dioses de la serie, así que voy a hacer una breve explicación de los más importantes:

    Mr. Wednesday: interpretado magistralmente por Ian McShane (aunque no se lo hayan reconocido en los Emmy), Mr. Wednesday, al que otros personajes se refieren también como Wotan, es Odín. Sabio, honesto y a la para mentiroso, guerrero valeroso que trata con amor y crueldad a sus pueblos, va acompañado siempre de dos cuervos (Hugin – pensamiento y Munin – memoria).

    Mr. Wednesday es un cínico y tiene un punto bastante cómico dentro de la serie, a pesar de que, como se desvelará, es quien está urdiendo todo para que se produzca el conflicto que terminará en guerra entre los dioses. No es de extrañar que hayan elegido a Ian McShane, al que siempre recordaré por su papel de Al Swearengen en Deadwood, para interpretarlo.

    Shadow Moon: durante toda la primera temporada este personaje se pregunta por qué ha sido elegido para la tarea de cuidar de Mr. Wednesday y qué relevancia tiene en algo tan extraño. Escéptico desde el comienzo con todo lo que tenga que ver con dioses y religiones, poco a poco va ‘abriendo su mente’ a la posibilidad de que haya fenómenos no visibles para el ojo humano. La muerte y resurrección en formato zombi de su mujer ayuda a que vea que algo más está pasando a su alrededor.

    De todas formas, hay que señalar aquí que en la novela de Gaiman se perciben mejor que en la serie los detalles que nos hacen pensar que es Balder, el segundo hijo de Odín.

    Mad Sweeney: este personaje es un duende, un leprechaun que forma parte de la corte de los hijos de la diosa Danu. Apegado al oro y a las actividades en las que se juegue todo a la suerte, sorprende por la relación que mantiene con la mujer de Shadow Moon.

    Mr. Nancy: protagonista de muchas leyendas en África occidental y Caribe, es un dios embaucador, de ahí que aparezca siempre contando historias en la serie.

    Bilquis: Bilquis es la Reina de Saba, el personaje más erótico y probablemente más despiadado de toda la serie, que se alimenta del apetito sexual de sus víctimas y las engulle directamente… no voy a contar cómo. Bilquis ha vendido su alma a los nuevos dioses que, a cambio de su lealtad, la han enseñado a aprovecharse de la tecnología moderna para buscar víctimas a través de páginas y aplicaciones para ligar.

    Ostara: la diosa de la fertilidad, relacionada con la primavera y con la Pascua. Un amor vestido de florecita que, como se puede ver en el último episodio de la primera temporada de American Gods, se puede manifestar como la más terrible de las sequías y enfermedades para la tierra. Su papel a partir de ahora va a ser muy importante en la serie.

    Los dioses modernos: los protagonistas del conflicto con los antiguos dioses se han dejado ver poco en esta primera entrega de American Gods, si bien lo han hecho de una manera terrorífica, evidenciando que tienen poder para transformar la realidad. Hasta el momento hemos podido conocer a Media, Mr. Wood, Mr. World y Technical Boy, que intentan por las buenas convencer a los antiguos dioses para rendirse a los nuevos formatos tecnológicos y relacionales hasta que comprueban que van a tener que luchar a la vieja usanza con ellos.

    La corrupción de la sociedad y su entrega al dinero y lo efímero es una de las bases de esta trama.

    Premiadísima novela de Neil Gaiman

    No puedo cerrar este post sin señalar que la novela de Neil Gaiman es una joya de la literatura de la fantasía. Con premios tan importantes en su haber como el Premio Bram Stoker, Premio Locus, Premio Hugo y Premio Nébula, esta obra es ya un clásico del siglo XXI en el género.

    Es la cuarta escrita por Gaiman, experto en mitología, y una buena lectura mientras esperamos a que llegue la siguiente temporada de la serie.

  • Big Little Lies: único culpable, el machismo

    Big Little Lies: único culpable, el machismo

    Hacía tiempo que quería escribir sobre Big Little Lies, una serie que ha llegado a emocionarme como pocas, en la que se narra de una manera muy original, divertida a la par que dramática, cómo el machismo es el culpable de muchos más conflictos de los que pensamos.

    Big Little Lies es la historia de cómo cinco mujeres, madres, de Monterrey, un pueblo al norte de California con bastante poder adquisitivo entre sus habitantes, se enfrentan unas a otras por una serie de cuestiones personales en las que son los hombres fundamentalmente la causa de sus aflicciones.

    En busca del culpable

    Big Little Lies, serie basada en la novela del mismo nombre de Liane Moriarty, intercala los interrogatorios tras el presunto asesinato de alguien de la comunidad con la vida durante los meses antes en dicha comunidad. Todo ello de una manera un tanto original, pues no sabemos quién es el asesinado o la asesinada ni su asesino o asesina, y el nivel de crispación entre las cinco mujeres es tal que llegamos a pensar que puede ser cualquiera.

    La disposición de las declaraciones, de hecho, tiende a hacernos pensar en cada episodio que la persona culpable es una u otra, engañando al espectador en todo momento en un juego que engancha, y mucho.

    A partir de aquí, SPOILERS.

    Historias y personajes arrolladores

    Big Little Lies destaca tanto por su trama, muy bien hilada y con un final en el que confluyen todas y cada una de las subtramas de una manera perfecta, como por la profundidad de sus personajes.

    Los tres principales son Celeste (interpretada magistralmente por Nicole Kidman), que sufre una relación de violencia machista de manual, con sonrisas y disimulos de cara a la galería; Jane (Shailene Woodley), la única mujer de clase trabajadora de la serie, atormentada porque su hijo, Ziggy, es fruto de una violación de un hombre al que quisiera encontrar para vengarse; y Madeleine (Reese Witherspoon), que aporta un punto cómico a la serie, además de servir de hilo conductor y tener su propia trama de engaños e infidelidades.

    Las otras dos mujeres que construyen el relato perfecto que es Big Little Lies son Renata Klein (Laura Dern), directiva de Silicon Valley que sufre el machismo tanto en el mundo empresarial como en el entorno escolar de su hija, pues otras madres la miran con recelo por no dedicarse al 100% al cuidado de su hija; y Bonnie Carlson (Zoë Kravitz), que también experimenta el machismo en forma de miradas incómodas y trato frívolo por dedicarse a dar clases de yoga.

    De hecho, una de las escenas clave para plasmar el machismo imperante se produce cuando Bonnie se pone a bailar en la fiesta de cumpleaños de la hija de Renata y tanto hombres como mujeres la tachan de indecorosa (bueno, en realidad le dicen cosas peores, pero no las voy a reproducir aquí).

    El machismo culpable

    Comparte protagonismo con estas mujeres el marido de Celeste, interpretado por Alexander Skarsgard, que da miedo de lo bien que lo hace. Se presenta como un esposo perfecto ante la sociedad, rico, guapo, buen padre, pero de puertas para adentro es manipulador, frío, egoísta, hace la vida imposible a su mujer y es un ejemplo terrible para sus hijos, que pronto copian el modelo de violencia que él cree que mantiene escondido.

    El relato de la violencia machista es aterrador y provoca muchos escalofríos y situaciones verdaderamente incómodas. Está muy bien escrito e interpretado, hasta el punto de que cuando él abre la puerta porque llega de trabajar se te encoge el estómago y solo deseas que lo pillen, o que pase cuanto antes la escena.

    El machismo también se manifiesta contra los personajes más jóvenes de Big Little Lies, en forma de acoso y bullying a una niña que, sin saberlo, sufre de manera indirecta el mismo maltrato que Celeste.

    Un final perfecto

    Y cuando ya te has rendido porque está tan bien narrada que no sabes quién es víctima y quién es culpable, llega la escena final, que ha ido formándose a lo largo de toda la temporada, te sorprende y te genera una sonrisa de oreja a oreja. Porque triunfa algo que no suele retratarse mucho en el cine o en las series, algo que tiene un nombre que poca gente conoce, cuando se debería: sororidad.

    Sororidad (¡qué bonito nombre tienes!) es hermanamiento, solidaridad entre mujeres, un término que ha sido invisibilizado por otro, el de hermandad, que en muchas ocasiones tiene justamente el significado contrario. Hermandad como manada de hombres, como corporativismo, frente a sororidad como colaboración necesaria entre mujeres que sufren distintos tipos de violencias machistas.

    Big Little Lies es el relato perfecto sobre cómo las mujeres, incluso en los estratos más altos de la sociedad, padecen distintos tipos de opresión por el mero hecho de serlo. Una buena serie que, además de ser un excelente entretenimiento, nos lleva a pensar un poquito más allá de nuestra zona de confort.

    Y, además, comienza con un temazo de Michael Kiwanuka. ¿Qué más se puede pedir?

  • La Fundación Cajasol acoge la II edición de SevillaGame

    La Fundación Cajasol acoge la II edición de SevillaGame

    SevillaGame regresa el próximo 4 de noviembre un año más tras el rotundo éxito de la edición anterior. La Fundación Cajasol acogerá de nuevo la cumbre andaluza del videojuego, cargada de torneos, cosplay, charlas interesantes y, cómo no, programación infantil.

    II Edición cargada de ponencias

    Como ocurrió ya en la primera edición de 2016, esta nueva edición de SevillaGame trae un buen puñado de charlas, mesas redondas y ponencias con personalidades destacadas del mundo de los videojuegos y YouTubers de primera línea.

    El presentador del evento será Nacho Requena, periodista especializado en el sector, y entre los ponentes destacan Macundra, Muito, Soniagame, Lili Cross y Outconsumer.

    Las conferencias serán retransmitidas en directo por andaluciainformacion.es y YouTube.

    Asimismo, habrá talleres de Modelado 3D, Unity y otros motores de videojuegos; creación de portales web desde cero; trucos edición gráfica, etc.

    Y, por supuesto, concursos de temáticas variadas y torneos con un comentarista que narrará a tiempo real los enfrentamientos.

    Entrada solidaria

    Las entradas para SevillaGame en la Fundación Cajasol se pueden adquirir en este enlace al precio simbólico de un euro.

    Se trata de un evento totalmente solidario cuya recaudación será destinada de manera íntegra a la Fundación Juegaterapia, que recoge y dona videojuegos para hospitales y tiene como objetivo, además, llenar de jardines las azoteas de todos los centros hospitalarios que puedan.

    Hasta el momento han coloreado con jardines y plantas la azotea del Hospital La Paz y el Hospital 12 de Octubre, han comenzado las obras de un tercero en La Fe de Valencia y están recaudando fondos para construir otro en el Gregorio Marañón de Madrid.

    SevillaGame tiene tres tipos de entradas: las de torneo, que permiten participar en las diferentes competiciones a través de un Contest Code para la inscripción; la de ponencia, que da derecho a asistir a todas las charlas; y la de ocio, que proporciona acceso a todas las actividades programadas en el patio principal y que solo puede ser adquirida en el recinto durante el evento.

    Como soy un poco carroza ya (el hecho de usar ese adjetivo lo corrobora), he adquirido ya la mía, de ponencia, porque el año pasado disfruté de lo lindo con todo lo que nos contaron los magníficos invitados, y este año seguro que no va a ser menos.

  • El Ártico y el cambio climático, en Córdoba

    El Ártico y el cambio climático, en Córdoba

    La Obra Social la Caixa y la Fundación Cajasol, en colaboración con el Ayuntamiento de Córdoba, presentan en la capital cordobesa la exposición El Ártico se rompe con el objetivo de exhibir la singularidad de los ecosistemas del Polo Norte, así como su papel juegan en el clima global.

    El Ártico en fotos

    En la exposición auspiciada por La Caixa y Cajasol se pueden observar las características físicas y la biodiversidad del Ártico mediante las imágenes del fotógrafo de naturaleza Andoni Canela.

    Las instantáneas de este vasto, inhóspito e impresionante territorio, realizadas expresamente para este evento, permitirán a los visitantes recorrer los 200 metros cuadrados que ocupa la exposición, que permanecerá abierta hasta el 4 de octubre en el Paseo de la Victoria.

    El cambio climático y el Ártico

    El hecho de que el Ártico se rompe no es ninguna novedad. En septiembre de 2012 se superó el mínimo histórico de hielo en la banquisa polar y la superficie helada se redujo un 18% con respecto al anterior mínimo, una pérdida que equivale casi al doble de la superficie de España.

    En los últimos 25 años se han perdido tres cuartas partes de la capa de hielo marino del Océano Ártico. El grosor medio de ese hielo marino es hoy el 50 por ciento menor que hace unas décadas y, ante esta situación, dentro de 30 años el océano Ártico podría quedar sin hielo durante el verano.

  • Snowfall, la corrupción de la CIA ficcionada

    Snowfall, la corrupción de la CIA ficcionada

    Snowfall es más que la serie que narra la antesala de la epidemia de crack que asoló y todavía asola Estados Unidos, como la he visto descrita en varias reseñas. Snowfall es la primera serie que trata abiertamente la corrupción y la injerencia política de la CIA en Latinoamérica.

    Snowfall, ¿serie de drogas?

    Esta producción emitida por el canal FX Network no es una serie sobre drogas y drogadictos, aunque los haya. Lo principal en Snowfall son los personajes y su evolución a través de las distintas y terribles decisiones que toman y que les van llevando poco a poco a un abismo del que les va a ser imposible salir.

    Por encima de estos personajes, hilvanándolos a todos y proporcionando al espectador un marco claro de dónde y cuándo se ambienta, está el contexto: California, años 80. Estados Unidos combate el comunismo en varios países de Latinoamérica, entre ellos Nicaragua, y lo hace a través de todos los métodos posibles, incluyendo los que deberían haber sido juzgados en tribunales internacionales, como son el tráfico de armas y de drogas.

    Con el halo político y que aborda la corrupción de The Wire y la degradación por el consumo de drogas de The Corner, la primera serie de David Simon, de la que algún día también escribiré, Snowfall pretende hacer una radiografía de cómo personajes aparentemente dispares y que se mueven en distintas esferas están interconectados.

    Distintos colores para distintas tramas

    Por un lado encontramos a Teddy McDonald, un agente de la CIA que ha caído en desgracia por un error grave cometido en Iraq, que se involucra en el narcotráfico para financiar a la Contra nicaragüense.

    Su superior le dice que está “por su cuenta” y que si pasa algo la agencia no quiere saber nada, como si fuese una corrupción a nivel individual, aunque tampoco se le niega en ningún momento la posibilidad de hacerlo, lo que supone una aceptación tácita de la responsabilidad de la CIA.

    Esta parte de la historia se narra en tonos azules y verdes.

    Por otro lado tenemos, y narrado en tonos amarillos y dorados, tenemos la trama de Franklin, un adolescente negro de un barrio pobre que decide dar el salto a traficar con cocaína y para ello recurre a personajes indeseables a la par que cómicos como Avi Drexler, un narcotraficante multimillonario israelí que también trabaja con la CIA, excelentemente interpretado por Alon Aboutboul.

    A través de Franklin conocemos las historias que ocurren a diario en su barrio, como el abandono del hogar de su padre debido a las drogas, las bandas callejeras que no dudan en matar y violar a cambio de dinero, la miseria laboral y las historias truncadas de aquellos que quieren vivir honestamente sin caer en el mundo de las drogas.

    Y en un tercer ángulo encontramos la otra trama que configura la historia y que la protagoniza un actor español al que le tengo mucha admiración y aprecio, Sergio Peris-Mencheta, que caracteriza a Gustavo Zapata, un luchador en declive que comienza a trabajar para el hijo y la sobrina de un mafioso mexicano, que son los que proporcionan la droga a los nicaragüenses con ayuda del agente de la CIA. En esta trama, al menos tal y como lo perciben mis ojos, hay revelados más blancos.

    Snowfall llega con fuerza, con una segunda temporada ya aprobada y un presupuesto de 20 millones de dólares solo para producir el episodio piloto, que tuvieron que repetirlo íntegro porque no gustó a la cadena. Toda una apuesta que habrá que seguir de cerca para comprobar si mantiene su calidad.

  • La estafa de los Premios Emmy

    La estafa de los Premios Emmy

    Un año más los Premios Emmy nos sorprenden, para mal, olvidándose grandísimas producciones y excelentísimos actores y actrices que merecerían, si no llevarse una estatuilla, al menos estar nominados para ella.

    Si en 2016 lamentábamos la ausencia de The Knick, Transparent y Orange is the new black, en 2017 lloramos que no se encuentren algunas de las series que más han aportado en los últimos meses.

    El destierro que más duele

    De entre todas las omisiones que ha habido en las nominaciones a los Emmy la que más se están extrañando es la de The Leftovers, absoluta genialidad televisiva imposible de catalogar ni etiquetar en ningún género específico y que ha dejado el listón muy alto para producciones venideras.

    Como admirador, qué digo admirador, fanático de la serie, me siento insultado ante la negación de lo evidente y solo puedo pensar que el jurado de estos Premios Emmy o no tiene ni idea (sí, para soberbio, yo) o está influido por luchas intestinas entre productoras (semejante atrocidad despierta mi lado más ‘conspiranoico’).

    Grandes que se quedan sin Emmy

    Otra grandísima ausencia es la de The Young Pope, una serie en la que la estética está cuidada de manera tan detallista que muchas de las escenas parecen coreografías, bailes de cardenales, monjas y laicos en torno a uno de los personajes mejor construidos e interpretados como es el del Papa Lenny Belardo.

    Magnífico Jude Law y digno de un Emmy y mucho más, y magnífico Paolo Sorrentino atreviéndose con una sátira sobre una de las figuras más controvertidas y menos criticadas y exploradas cinematográficamente de todos los tiempos, el Papa.

    Similar estupefacción causa que no esté presente Ed Harris por Westworld que, sin embargo, sí ha obtenido sus nominaciones (Anthony Hopkins y Jeffrey Wright). Ed Harris ha sido uno de los pilares de la calidad de esta maravilla scifi a la que algún día dedicaré un post y se merecía un premio, o una nominación, igual que su compañero de reparto en Enemigo a las puertas, Jude Law, como he dicho más arriba.

    Este año también tengo que lamentar que Transparent no pueda competir por el premio a la mejor comedia y lo mismo me ocurre con The Good Fight, aunque hay quien no la etiquetaría dentro de este género.

    Igualmente me sorprende que no se haya mencionado American Gods y la magnífica interpretación de Ian McShane, al que siempre recordaré con cariño y devoción por su papel en Deadwood.

  • Fundación Cajasol y Ayuntamiento de Sevilla reviven el 92

    Fundación Cajasol y Ayuntamiento de Sevilla reviven el 92

    Sevilla este verano, a pesar del calor, es una ciudad de visita obligada. Porque es una fiesta, la fiesta del recuerdo de la Exposición Universal del 92, un año emblemático para España también por las Olimpiadas de Barcelona. Tanto el Ayuntamiento como la Fundación Cajasol han aprovechado estas fechas para realizar muestras que invitan a reflexionar sobre si éramos tan modernos y cómo nos cambiaron los eventos de la época.

    ¡¿Éramos tan modernos?!

    ¡¿Éramos tan modernos?! es el nombre que la Fundación Cajasol ha otorgado a su exposición, no tanto sobre la Expo del 92, sino sobre el concepto de modernidad que reinaba en España en aquel momento y cómo se manifestaba en la sociedad y en las disciplinas artísticas.

    El nombre lleva un interrogante porque, según los organizadores, ni ellos mismos conocen la respuesta, pero también lleva una exclamación porque, efectivamente, algo (o bastante) modernos sí que éramos (en mi caso en el 92 estaba en mis plenos 20 añitos, era universitario y pude disfrutar mucho del ambiente que se vivía).

    Bien es cierto que, como dice la exposición de la Fundación Cajasol, de manera paradójica “la modernidad es la repetición de lo nuevo”, y en la Expo de Sevilla se retomó el concepto del descubrimiento de América que ya se había utilizado en la Expo de 1893 en Chicago y en la Exposición Iberoamericana de 1929, que justamente se realizó en Sevilla y que también aparecen reflejadas en esta muestra.

    Tradición no es incompatible con modernidad

    El tratamiento de lo clásico bajo el viento fresco de la modernidad se puede observar en la Vista de Sevilla de Carmen Laffón, que pese a tener estilo clásico representa de forma novedosa la ciudad.

    También se percibe en obras como la “Macarena Pop” de Manolo Cuervo (aunque es pre-Expo) que en la exposición aparece enfrentada a las puertas del pabellón de España de Gerardo Rueda porque la primera es una revisión transgresora de lo tradicional mientras la segunda tiene apariencia moderna, pero en realidad es bastante tradicional.

    Una modernidad indiscutible se daba en terrenos como la música, la arquitectura… y la moda, porque ¡hay que ver cómo íbamos todos a principios de los 90! (No es casual que hoy se estén volviendo a desempolvar muchos de esos cortes en la ropa y los ‘hipsters’ parezcan sacados de una de aquellas larguísimas colas de la Expo de Sevilla… ¡Je, je, je!).

    En este sentido, algo que deja claro ¡¿Éramos tan modernos?! es que modernidad no equivale a vanguardia, aunque beba de ella.

    Otro elemento que no podía faltar en esta exposición es una mirada al que fue el ‘invento’ más sonado del año 92 en Sevilla: el AVE. El tren de alta velocidad que permite hacer el recorrido entre Madrid y Sevilla en dos horas y media fue un protagonista indiscutible de ese año.

    La Sevilla del 92

    Otra exposición de obligada visita estos días en Sevilla (esta estará presente hasta el 4 de octubre, la de la Fundación Cajasol, hasta el 3 de septiembre, con visitas guiadas de martes a jueves a las 11:30 horas sin cita previa) es Cómo Expo´92 (in)fluyó en Sevilla, organizada por el Ayuntamiento de Sevilla.

    Esta muestra cuenta con 30 fotografías a tamaño gigante de la Agencia Efe y está instalada a lo largo de la Avenida de la Constitución, epicentro de Sevilla.

    En ella se expone el proceso de construcción de la Expo desde las primeras máquinas que llegaron a la Cartuja, el puente de la Barqueta o los pabellones como el de la URSS, que pasó a ser el de Rusia porque ya no existía la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas cuando se inauguró.

    También se muestran imágenes del transcurso del evento, espectáculos como el músico-pirotécnico del lago y de los pabellones.

    En definitiva, pasear estos días por Sevilla supone revivir la emoción que se experimentó aquel año en que, como dice uno de los testimonios de los vídeos de la Fundación Cajasol, “En Sevilla quedó el convencimiento de que éramos capaces de hacer cosas como los demás”.

  • Diez años del programa Art for Change de la Caixa

    Diez años del programa Art for Change de la Caixa

    Hace unos días se ha celebrado el décimo aniversario del programa Art for Change de la Caixa, que fomenta la inclusión y el respeto a la diversidad a través de procesos creativos y disciplinas artísticas.

    Éxitos rotundos del programa

    Allá por 2007, fecha en que se inició, el programa era pionero en cuanto a la utilización del arte y la cultura como herramientas para la mejora personal y social. La accesibilidad a la cultura, que hoy es un tema que tenemos muy asumido, no lo era tanto por aquella época.

    En estos diez años se han impulsado 327 proyectos por todo el Estado, con un total de 288 artistas y 144 entidades culturales, con una inversión de más de cuatro millones de euros.

    Entre los proyectos promovidos destacan Political / Mother, un espectáculo en el que el coreógrafo Hofesh Shechter dirigió a 80 bailarines y músicos no profesionales de Salt y Girona; Migraland, un documental de Álex Rigola inspirado en el viaje de Ulises en el que se narra cómo la mitad de un pueblo consigue comprender a la otra mitad, inmigrante, a través de una obra de teatro atípica; Bálsamo y fuga. La creación artística en la institución penitenciaria, que explora la función de la creación para aliviar a las personas y hacerlas más libres en el contexto de la cárcel; o Navidad en Re, una instalación artística de Basurama para hacer una Navidad más sostenible y con menos consumo.

    Últimos proyectos

    En la edición de 2016 de este programa de La Caixa resultaron seleccionados varios proyectos, entre ellos Indrets invisibles de Es Baluard, que invita a repensar el espacio público y la ciudad a través de mujeres en situación de riesgo social con las que se reflexiona sobre su relación con la ciudad de Palma y los diferentes espacios públicos que la integran. Asimismo trabajan en cómo desarrollar experiencias de aprendizaje y colaboración que favorezcan la integración de este colectivo.

    Otro de los 17 proyectos galardonados en 2016 y que ya cuentan con un año de recorrido es Bailar mi barrio, pensado para dar a conocer y difundir la danza contemporánea animando a los vecinos de tres barrios de Sevilla (este año en Norte, Triana y Cerro-Amate) a participar bailando, adentrarles en el universo de un coreógrafo y acercarles al proceso de creación de un espectáculo en un rincón emblemático del barrio.