Category: Series

  • La fuerza de los personajes femeninos en The House of the Dragon

    La fuerza de los personajes femeninos en The House of the Dragon

    En el vasto universo de Westeros, donde el poder y la intriga son moneda corriente, “The House of the Dragon” emerge como una serie que no solo mantiene la esencia de su predecesora, “Game of Thrones”, sino que también resalta la fuerza y la complejidad de sus personajes femeninos. A lo largo de sus episodios, esta precuela ofrece un retrato fascinante de las mujeres que, a pesar de vivir en un mundo dominado por hombres, se convierten en figuras centrales del poder, la política y la intriga.

    Uno de los personajes más notables es Rhaenyra Targaryen, una joven que desde muy temprana edad muestra una determinación y una fortaleza inquebrantables. Como heredera del trono, Rhaenyra se enfrenta a constantes desafíos y a la oposición de aquellos que no creen que una mujer deba gobernar. Su carácter decidido y su habilidad para navegar las complejidades políticas la convierten en una figura emblemática de la serie. Rhaenyra no solo lucha por su derecho al trono, sino también por romper las barreras que históricamente han limitado a las mujeres en su sociedad.

    Otro personaje femenino que destaca es Alicent Hightower. Su evolución de una joven inocente a una mujer astuta y calculadora es impresionante. Alicent utiliza su inteligencia y sus habilidades diplomáticas para proteger a su familia y asegurar su posición en la corte. Aunque sus métodos pueden ser cuestionables, no se puede negar su capacidad para influir en los eventos que moldean el destino de Westeros. Su relación con Rhaenyra, marcada por la amistad, la rivalidad y la traición, añade una capa adicional de complejidad y profundidad a la narrativa.

    La reina Aemma Arryn, aunque su tiempo en pantalla es limitado, deja una impresión duradera. Su lucha personal y su trágico destino subrayan las dificultades que enfrentan las mujeres nobles en Westeros, obligadas a cumplir con roles tradicionales que a menudo las llevan a situaciones extremas. A través de su personaje, la serie aborda temas como el deber, el sacrificio y la resistencia.

    La Princesa Rhaenys Targaryen, también conocida como “La Reina Que Nunca Fue”, es otro ejemplo de la fuerza femenina en “The House of the Dragon”. A pesar de ser pasada por alto en la línea de sucesión debido a su género, Rhaenys no se deja vencer por la frustración. Su experiencia y sabiduría la convierten en una consejera invaluable, y su presencia es una constante recordatorio de las injusticias de la tradición patriarcal.

    La serie también introduce a personajes como Mysaria, una mujer de origen humilde que asciende en las filas sociales mediante su astucia y determinación. Su capacidad para adaptarse y sobrevivir en un entorno hostil es un testimonio de su resiliencia y fortaleza interior.

    En conclusión, “The House of the Dragon” no solo ofrece una narrativa cautivadora llena de giros y sorpresas, sino que también destaca por sus personajes femeninos fuertes y multidimensionales. Cada una de estas mujeres, con sus virtudes y defectos, contribuye a crear un retrato rico y diverso de la feminidad en Westeros. A través de sus historias, la serie no solo entretiene, sino que también invita a reflexionar sobre temas universales como el poder, la igualdad y la lucha por la justicia. Sin duda, “The House of the Dragon” se consolida como un hito en la representación de mujeres poderosas en la televisión.

     

  • La Sociedad de la Nieve: una obra maestra que celebra el poder del trabajo en equipo

    La Sociedad de la Nieve: una obra maestra que celebra el poder del trabajo en equipo

    La película “La Sociedad de la Nieve” (Netflix), dirigida por el aclamado J.A. Bayona, es una producción cinematográfica que no solo ha capturado la esencia de una historia de supervivencia increíble, sino que también se ha convertido en un testimonio conmovedor del poder del trabajo en equipo. Basada en el trágico accidente del vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya en 1972, esta película no es solo una historia de supervivencia, sino una celebración de la resistencia humana y la cooperación.

    Uno de los aspectos más destacados de “La Sociedad de la Nieve” es el meticuloso cuidado que Bayona ha puesto en recrear los eventos que tuvieron lugar en aquellos desolados Andes. La película transporta a los espectadores directamente al corazón de los acontecimientos, permitiéndoles experimentar la desesperación y la esperanza de los supervivientes. El realismo crudo y la atención al detalle son palpables en cada escena, lo que refleja un respeto profundo por la historia real y sus protagonistas.

    El elenco es otro punto fuerte de la película. Los actores seleccionados no solo capturan la esencia de sus personajes reales, sino que también logran una asombrosa similitud física y vocal con las personas que representan. Esta autenticidad aporta una profundidad adicional a la película, facilitando una conexión más profunda con los personajes y sus luchas.

    “La Sociedad de la Nieve” es un relato que balancea magistralmente la intimidad emocional con efectos visuales impactantes. La narrativa se sumerge en la psique de cada personaje, explorando sus miedos, esperanzas y la fuerza inquebrantable del espíritu humano. Al mismo tiempo, la película no escatima en presentar escenas visualmente asombrosas que capturan la majestuosidad y la brutalidad del paisaje andino.

    Además, la película resalta la importancia del trabajo en equipo para la supervivencia. Los jóvenes pasajeros, muchos de ellos deportistas acostumbrados a la cooperación y el esfuerzo conjunto, demuestran una increíble capacidad para trabajar juntos en circunstancias extremas. Esta lección de solidaridad y colaboración es un mensaje poderoso y relevante en nuestro mundo actual.

    Por estas razones, “La Sociedad de la Nieve” no solo merece llevarse el Oscar a la Mejor Película de Habla Extranjera, sino también todos los premios habidos y por haber. Es una obra cinematográfica que no solo entretiene, sino que también inspira y educa. Bayona ha creado no solo una película, sino un monumento al espíritu humano y al poder del trabajo en equipo, un legado que perdurará en la historia del cine.

  • Severance: Redefiniendo los límites del trabajo y la vida personal

    Severance: Redefiniendo los límites del trabajo y la vida personal

    En la era de la búsqueda incansable del equilibrio entre el trabajo y la vida personal, la serie Severance (Apple TV) emerge como un fascinante estudio de caso en la narrativa televisiva. Esta producción de nueve episodios, protagonizada por Adam Scott en el papel de Mark Scout, nos sumerge en un mundo donde Lumon Industries ha llevado el concepto de “trabajo” a un nivel nunca antes visto.

    La premisa de Severance es en sí misma una revolución: empleados de Lumon Industries, incluido Mark, se someten a un procedimiento quirúrgico que divide sus recuerdos entre el entorno laboral y el hogar. Este audaz experimento en equilibrio laboral lleva a Mark al centro de un enigma que lo desafía a confrontar la esencia de su “trabajo”… y de su identidad.

    Uno de los aspectos más destacados de Severance es su construcción original de decorados. Cada espacio de trabajo está meticulosamente diseñado para reflejar la dicotomía inherente al concepto de la serie. Los sets no solo sirven como fondos; son una extensión de la trama, ilustrando visualmente la separación entre el “yo” laboral y personal. Esta atenta atención al detalle enriquece la experiencia del espectador, sumergiéndonos completamente en la peculiar atmósfera de Lumon Industries.

    La serie también brilla en su exploración del concepto de tener dos partes del cerebro diferenciadas para el trabajo y el hogar. Severance no solo presenta esta idea como un argumento de ciencia ficción, sino que profundiza en las implicaciones éticas y emocionales de tal división. ¿Hasta qué punto el trabajo puede definirnos? ¿Es posible, o incluso deseable, separar completamente nuestras vidas laborales de nuestras vidas personales? Estas preguntas resuenan a lo largo de la serie, ofreciendo un espejo en el que el público puede ver reflejadas sus propias luchas por el equilibrio entre el trabajo y la vida personal.

    Finalmente, Severance plantea una inquietante pregunta: ¿puede una empresa llegar a ser dueña de sus trabajadores? A través de la lente de Lumon Industries, la serie desentraña las complejas dinámicas de poder en el lugar de trabajo y cómo pueden influir en nuestra autonomía personal. Este tema resonante nos obliga a reflexionar sobre la naturaleza del trabajo en la sociedad moderna y nuestro papel dentro de ella.

    En resumen, Severance es una serie imprescindible para cualquier aficionado a las historias que desafían el statu quo y nos hacen reflexionar sobre el mundo que nos rodea. Con su enfoque innovador en la construcción de decorados, la exploración profunda de la dicotomía trabajo-vida y su inquietante mirada a la autonomía personal en el ámbito laboral, esta serie redefine lo que significa el “trabajo” en la era contemporánea.

  • Corrupción en el Imperio: La Brillantez de la Segunda Temporada de Foundation en Apple TV

    Corrupción en el Imperio: La Brillantez de la Segunda Temporada de Foundation en Apple TV

    En el vasto universo de las series de televisión, pocas logran captar la esencia de conceptos tan complejos como la corrupción y el colapso de un imperio con tanta maestría como lo hace la segunda temporada de “Foundation” en Apple TV. Esta temporada no solo se sumerge en las profundidades de la corrupción que carcome los cimientos del Imperio Galáctico, sino que también ofrece una narrativa absorbente que mantiene a los espectadores al borde de sus asientos.

    La serie, basada en la célebre obra de Isaac Asimov, ha logrado superarse en su segunda temporada, presentando una trama que explora con audacia los rincones oscuros del poder y la corrupción. La representación de la corrupción en “Foundation” no es un añadido superficial; es el corazón palpitante de la historia, impulsando cada giro argumental y profundizando el desarrollo de sus complejos personajes.

    Uno de los aspectos más destacados de esta temporada es cómo maneja el tema de la corrupción en un contexto de ciencia ficción. La serie ilustra de manera magistral cómo la corrupción no es solo un problema de sistemas políticos defectuosos, sino una manifestación de las debilidades humanas y las ambiciones desmedidas. A través de diálogos inteligentes y escenas meticulosamente diseñadas, “Foundation” nos muestra que, incluso en un futuro lejano y en civilizaciones avanzadas, la lucha contra la corrupción sigue siendo un desafío fundamental.

    Además, la producción de la serie merece una mención especial. Los efectos visuales son impresionantes, creando un universo rico y detallado que es tanto un deleite visual como un escenario convincente para la historia. La dirección artística, junto con una banda sonora envolvente, complementa perfectamente la narrativa, sumergiendo al espectador en un mundo donde la corrupción del Imperio se siente palpable y ominosamente real.

    En resumen, la segunda temporada de “Foundation” en Apple TV es una obra maestra que no solo entretiene, sino que también invita a la reflexión. Con su enfoque en la corrupción dentro del Imperio Galáctico, ofrece una mirada única y perspicaz a temas que, aunque ambientados en un futuro distante, resuenan profundamente con nuestra realidad actual. Para los aficionados a la ciencia ficción y para aquellos interesados en las dinámicas del poder y la corrupción, esta temporada es una cita obligada.

  • Maniac: Un viaje psicodélico de divertimento y originalidad

    Maniac: Un viaje psicodélico de divertimento y originalidad

    Pocas series logran capturar la esencia del divertimento y la originalidad como lo hace “Maniac” (Netflix). Esta joya, concebida por la mente creativa de Patrick Somerville, es un viaje extraordinario que redefine lo que esperamos de una serie dramática.

    Desde el principio, “Maniac” se desmarca como una apuesta valiente y singular. Aquí, Somerville, conocido por su habilidad para tejer narrativas complejas y emocionantes, nos sumerge en un relato que es tanto una exploración psicológica como un espectáculo visual. Al igual que series como “Legión”, “Maniac” nos invita a un viaje donde el destino es lo de menos, y lo que realmente importa es la experiencia misma, el divertimento en su máxima expresión.

    Cada episodio de “Maniac” es una pieza única de psicodelia, un lienzo donde la realidad se mezcla con la fantasía de manera sorprendente y sin precedentes. Las actuaciones son sublimes, llevando al espectador a través de un laberinto emocional donde cada giro es inesperado y cada revelación, un deleite. Esta serie no solo entretiene, sino que también desafía nuestras percepciones, invitándonos a cuestionar lo que sabemos sobre nosotros mismos y el mundo que nos rodea.

    El uso de la palabra “divertimento” en relación con “Maniac” es más que apropiado. Esta serie es una celebración de la creatividad y la originalidad, un recordatorio de que el arte televisivo puede ser tanto una fuente de entretenimiento como de introspección profunda. En cada episodio, “Maniac” nos lleva por un camino lleno de sorpresas, donde la risa, el asombro y la reflexión se entrelazan de manera magistral.

    En conclusión, “Maniac” es una serie que no solo se disfruta, sino que se vive. Es una experiencia de divertimento en su estado más puro, una obra maestra que nos recuerda por qué amamos las series de televisión. Si buscas una serie que te transporte, te desafíe y te entretenga, “Maniac” es, sin duda, la elección perfecta. Con su mezcla única de drama, comedia y surrealismo, “Maniac” es una serie que no te puedes perder.

  • La Honestidad de ‘Station Eleven’: Un Relato Apacible y Humano en Tiempos de Apocalipsis

    La Honestidad de ‘Station Eleven’: Un Relato Apacible y Humano en Tiempos de Apocalipsis

    En el amplio espectro de producciones sobre apocalipsis pandémicos, “Station Eleven” (HBO Max) destaca por su honestidad y enfoque único. Esta serie, alejada de los clichés de zombis y desolación, ofrece una visión esperanzadora y realista de un futuro donde la humanidad enfrenta sus desafíos con bondad y cooperación, sin corrupción ni psicópatas como Negan gobernándolo todo. En este post, exploramos las razones por las que “Station Eleven” es una joya en el género y cómo su honestidad narrativa nos ofrece una perspectiva refrescante y tranquilizadora sobre el fin del mundo tal y como lo conocemos.

    Primero, es importante destacar cómo “Station Eleven” rompe con el molde tradicional de las series post-apocalípticas, cosa que, por otro lado, era de esperar, viniendo de Patrick Somerville (The Leftovers, Maniac). En lugar de centrarse en la supervivencia entre horrores y amenazas constantes, esta serie pone su foco en la reconstrucción de la sociedad y las relaciones humanas. Aquí, la honestidad se manifiesta en su enfoque en personajes que son genuinamente “majos”, mostrando cómo, incluso en los momentos más oscuros, las personas pueden unirse para cuidarse mutuamente y construir un futuro mejor.

    La serie, basada en la aclamada novela de Emily St. John Mandel, sigue a un grupo diverso de supervivientes que, en medio de la devastación causada por una pandemia global, encuentran consuelo y esperanza en el arte, la cultura y la conexión humana. Esta honestidad en la representación de un futuro apacible y tranquilo, dentro de un contexto de cuidado y solidaridad mutua, es lo que hace que “Station Eleven” se destaque en el panorama televisivo actual.

    Otro aspecto donde “Station Eleven” brilla es en su habilidad para equilibrar la realidad de un mundo post-apocalíptico con una visión optimista. La serie no evita mostrar las dificultades y desafíos que enfrentan sus personajes, pero lo hace con una sensibilidad y honestidad que evita caer en el sensacionalismo o la desesperanza. En lugar de ello, nos ofrece una visión de un mundo donde la bondad y la cooperación son las claves para sobrevivir y prosperar.

    En conclusión, “Station Eleven” es una serie que merece ser alabada por su enfoque honesto y humanista en un género a menudo dominado por narrativas oscuras y pesimistas. A través de su representación de personajes amables y un futuro apacible, nos recuerda la importancia de la humanidad, el cuidado mutuo y la esperanza en tiempos difíciles. Es una serie que no solo entretiene, sino que también inspira y alienta a reflexionar sobre los valores que nos hacen humanos, incluso cuando enfrentamos el fin del mundo.

  • La ciudad secreta, corrupción y geopolítica con sabor australiano

    La ciudad secreta, corrupción y geopolítica con sabor australiano

    La Ciudad Secreta, el thriller de Netflix sobre corrupción y conspiraciones en el gobierno australiano, con la creciente tensión entre China y Estados Unidos como telón de fondo, es un imprescindible para estas fechas.

    En La Ciudad Secreta, la periodista de política Harriet Dunkley (una magnífica Anna Torv), una de las más reputadas de Australia, descubre una antigua conspiración tras una serie de asesinatos, suicidios y atentados que ocurren en Canberra, Australia.

    Y es que Dunkley se encuentra con movimientos geopolíticos, corrupción dentro de las altas esferas del gobierno con intereses personales, agencias de seguridad confabulando… lo que le lleva a complicar su vida profesional y personal.

    La serie, basada en las novelas The Marmalade Files y The Mandarin Code, escritas por los reporteros veteranos de Canberra Chris Uhlmann y Steve Lewis, y adaptadas con estilo por Matt Cameron, Belinda Chayko y Greg Waters, muestra un gran conocimiento de la política local australiana, que se percibe en cuestiones como el funcionamiento interno del gobierno o la relación entre los sindicatos y el Partido Laborista.

    Hay un elemento muy positivo, y es que Secret City evita las explosiones y los tiroteos en favor de una creciente sensación de amenaza, ya que un puñado de personajes y “coincidencias” se entrelazan cada vez más.

    Además, destaca por la verosimilitud de los personajes. Ninguno es caricatura, todos son personas complicadas que juegan grandes apuestas, algunas increíblemente valientes, otras terriblemente banales, todas impulsadas por una variedad de realidades personales y profesionales que sirven para limitar sus opciones, a menudo fatalmente.

    Sus motivaciones son complejas y por lo general ocultas, pero se ven impulsados ​​a tomar decisiones en las que pueden no tener buenas opciones, ninguna ruta moralmente obvia. Apropiadamente para el género, pasas cada temporada tratando de descubrir en quién puedes confiar y a quién debes odiar. Y a menudo te equivocas.

    La Ciudad Secreta es una mezcla matizada, discreta y nunca cliché de intriga política y demonios personales con un satisfactorio sabor australiano. Se suma a ello el interés que despierta el punto de vista nada manido de Australia, históricamente alineada con los Estados Unidos mientras mira a China para impulsar el comercio y la actividad económica.

  • Le Bureau, la mejor serie sobre espionaje

    Le Bureau, la mejor serie sobre espionaje

    Le Bureau des Légendes (Canal +) es la mejor serie sobre espionaje que se ha hecho. Hay montones y montones de series de televisión sobre diferentes campos del sector de la inteligencia, pero pocas logran ser tan inteligentes como las agencias que intentan retratar. Con Le Bureau des Légendes, es al revés.

    Los agentes tienen que pensar constantemente al menos tres o cuatro pasos por delante e incluso si tiene éxito con su primer movimiento, no hay ninguna garantía de que los movimientos restantes tengan éxito. Como todas esas acciones se toman sobre la base de suposiciones de riesgo, hace que la serie sea un viaje apasionante y te hace sentir constantemente como si estuvieras al límite.

    Los escritores logran esto de manera brillante, en gran parte gracias a la excelente escritura que hace que cada episodio de televisión se sienta como una película en miniatura. Y no se trata solo de la escritura, sino también de la actuación y la filmación. El equipo de casting ha hecho un trabajo increíble. Puedes sentir la química entre los actores y especialmente de Mathieu Kassovitz y Jean-Pierre Darroussin.

    El equipo de producción de Le Bureau respeta a su audiencia. La sinceridad, la pasión por comunicar verdades duras matizadas, la profundidad de la inteligencia, las capas de emoción humana frente a la razón… hace que otras series sobre espionaje, como Homeland, parezcan insultantemente tontas.

    La serie contiene todo lo bueno de los dramas de espías clásicos y todo lo que realmente importa en las luchas geopolíticas en curso de nuestro mundo. Detalles técnicos realistas muy exigentes en los escenarios de Oriente Medio, el spa de Moscú, el elegante Baku Hilton, las oficinas de inteligencia francesas llenas de gente poco glamurosa o el tablero de garabatos de piratas informáticos se presentan con destreza y convicción perfectas. Sin saltos de tiempo intrincados ni acrobacias de cámara.

    El drama es apasionante y se siente realista, y trata sobre el equilibrio entre la vida personal y profesional de los agentes de inteligencia, la lealtad y la moralidad, sobre hacer las cosas bien y hacer lo correcto. No hay antagonistas “malvados” exagerados aquí, e incluso los protagonistas tienen fallas profundas: son solo personas que sirven a los intereses de sus respectivos países que tienen diferentes nociones de lo correcto y lo incorrecto, los derechos humanos y su lugar en el mundo (aunque, obviamente, el espectáculo es desde la perspectiva francesa). Incluso en los momentos aparentemente menos humanos, este espectáculo transmite la decencia humana.

    La historia aprovecha al máximo el lugar único de Francia en la política mundial: una nación occidental con vínculos diplomáticos y culturales con Siria, Turquía, Irán y otras naciones del mundo musulmán, que permite historias que involucran la recopilación de inteligencia, no solo sobre las fuerzas especiales que llegan y disparan o hacen estallar cosas.

     

  • Baron Noir, una serie para ver antes de las elecciones

    Baron Noir, una serie para ver antes de las elecciones

    La francesa Baron Noir (Canal+) con las puñaladas por la espalda entre miembros de partidos de izquierdas, no podría ser mejor serie para ver en estos momentos previos a las elecciones municipales, regionales y generales.

    Se dice que Baron Noir, creada por Eric Benzekri y Jean-Baptiste Delafon y dirigida por Ziad Doueiri, pudo inspirar su personaje principal en Julien Dray, miembro del Partido Socialista Francés y ex miembro de la Assemblée Nationale (Merad, el actor elegido para representar al barón negro, es franco-argelino, como Dray).

    Además, Benzekri es un exmiembro del Partido Socialista y había trabajado para Dray, y para Mélenchon, antes de dedicarse a la escritura de guiones, aunque él ha hecho mucho hincapié en que se inspiró en varios políticos socialistas, no sólo en él.

    En la producción “que enganchó a Pablo Iglesias y a Pedro Sánchez durante el confinamiento”, como han titulado varios medios en España, las sombras y los demonios de la política local francesa se muestran a través de las relaciones de los partidos de izquierda, con cierta implicación de los sindicatos y las organizaciones empresariales tradicionalmente fuertes en Francia.

    El tema central de la serie parte de un conflicto entre dos antiguos amigos: Philippe Rickwaert, alcalde de Dunkerque y diputado del Norte, y su mentor, el candidato presidencial socialista Francois Laugier. Al comienzo de Baron Noir, el primero tiene problemas: se le ha informado de que un escuadrón está a punto de asaltar sus oficinas, con la esperanza de encontrar pruebas de corrupción, y, en concreto, de que ha estado desviando dinero público a un fondo para sobornos.

    Rickwaert debe encontrar dinero en efectivo, rápido, pero Laugier ve todo demasiado complicado y vende a su amigo para salvar su carrera, lo que provoca la venganza que mueve la trama, con golpes bajos, sabotajes, campañas de difamación e intrigas que atrapan al espectador.

    Baron Noir es un drama político tan bien hecho que no necesita un aumento melodramático ni thriller para mantener alerta a los espectadores. Está bien escrita, perfectamente interpretada (especialmente por Kad Merad) y ofrece una visión genuina de la arena política francesa, con inesperados y divertidos giros de guión.

    El aferrarse a las sillas ministeriales y otros asientos en la sede del partido, el gobierno o el parlamento, el peloteo de los políticos provinciales y cortesanos (asesores, secretarios, etc.) alrededor del partido líder o el presidente, el “una mano lava la otra”, el desvío de fondos, la corrupción y la intriga son auténticamente fabulosos.

    Además, los políticos de Baron noir no son tan cínicos, sin escrúpulos y satíricos como en la serie estadounidense House of Cards, sino mucho más elegantes, traviesos, astutos y cercanos a la realidad, lo que la hace todavía más deliciosa.

  • O Mecanismo, la serie sobre corrupción de Netflix que polariza Brasil

    O Mecanismo, la serie sobre corrupción de Netflix que polariza Brasil

    O Mecanismo, o como la han traducido en España, Túnel de corrupción, es una serie de ficción que se puede ver en Netflix y que está inspirada por las investigaciones a las compañías petrolíferas corruptas de Brasil, tanto privadas como públicas.

    La serie trata un tema muy polarizador y candente y es un viaje en montaña rusa a través de los juegos políticos y de soborno que se practican ampliamente en el país y que se han puesto de manifiesto con la investigación Lava Jato (Lavado de autos o Autolavados), que ha mostrado cuán profunda es la corrupción en el gobierno brasileño.

    Casi la mitad de la población cree que algunas de sus acusaciones son “noticias falsas” y han inundado las redes con calificaciones de 1 estrella y malas críticas.

    Por otro lado, los espectadores que están de acuerdo con el mensaje del programa le otorgan una calificación demasiado buena sin juzgar la calidad real. En general, la serie sigue la misma fórmula que otras de José Padilha, por lo que si eres fanático, con toda probabilidad también la disfrutes. La única diferencia es la falta de escenas de tiroteos llenas de acción y el enfoque en la política y el lavado de dinero, pero los aspectos de la narración y la investigación policial se mantienen.

    O Mecanismo, la serie sobre corrupción de Netflix que polariza Brasil

    Túnel de corrupción tiene un mensaje abiertamente anti-ideológico, y los personajes presentan fallas significativas, por lo que personalmente me resulta difícil creer que la serie esté de alguna manera sesgada hacia cualquier partido o ideología. Además, se puede disfrutar de una hermosa cinematografía de múltiples ciudades brasileñas.

    Pero el Brasil de Túnel de corrupción no es el de Ciudad de Dios o la realidad. Es brillante y aislado, un paisaje de rascacielos de superautopista, visto con seguridad desde helicópteros, como si se tratarse de CSI LA o Miami.  Muy buena fotografía, historia impactante y real, banda sonora perfecta, y muy buenos actores. No os la perdáis.