Tag: Sense8

  • Finales estafa de series

    Finales estafa de series

    A raíz de mi anterior post sobre Juego de Tronos, una de mis lectoras me sugirió que me lo tomara con “deportividad”, que seguro que están acabándola mal para que no nos dé pena. Aparte de una gran sonrisa, ese comentario me ha traído a la memoria otros finales de series que me han dejado pasmado, pensando por qué he dedicado tanto tiempo a ver esa producción que ha terminado siendo una estafa.

    Ranking de finales estafa

    Series que no saben cerrar: en este ranking personal de series cuyos finales me han decepcionado e, incluso, cabreado, voy a poner en último puesto a varias series juntas. Muchas son europeas (ojo, no quiero decir con esto que todas las series europeas tengan finales estafa, sino que hay unas cuantas que sí) y todas tienen en común haber ido decayendo en calidad hasta que sus últimas temporadas se convirtieron en algo infumable: Bron/Broen, Orphan Black, Utopia, Fortitude, Trapped, Top of the lake, Dexter, Bloodline, The Walking Dead.

    Boardwalk Empire: la pongo en este listado con todo el dolor de mi corazón no por la mala calidad del final, sino porque les cortaron presupuesto y tuvieron que cerrar como pudieron, que no fue precisamente bien. La serie daba para otra temporada, como mínimo, pero tuvimos que ver un final para Enoch “Nucky” Thompson y los suyos que desmereció la increíble producción anterior.

    The Killing: este thriller estadounidense, remake de la danesa Forbrydelsen, a pesar del cierre lleno de tópicos (¡el asesino era el comisario jefe, que chorprecha!), se podría haber salvado si no hubiesen incluido diez minutos al final de auténtico pegote en los que Darren Richmond vuelve a Seattle pasado un tiempo para dar un beso a su compañera Sarah Linden.

    Un final estafa terrible, dado que entre ambos nunca había habido tensión sexual, y esto era precisamente uno de los puntos a favor de la serie. Pero a alguien de guion o producción se le antojó…

    Los Soprano: el final de esta serie protagonizada por el malogrado James Gandolfini es a la producción audiovisual lo que un coitus interruptus al sexo. La tensión de todo el último episodio queda en la más absoluta de las nadas con la escena final. Algunos optimistas han querido ver en ella un desenlace abierto en el que puedes imaginar lo que quieras… yo pienso que no se quisieron mojar y al final les salió este churro, digo, resultado.

    Final de los soprano una estafa
    Tanta tensión y al final no pasa nada… ¡Menuda estafa!

    Lost: desde que terminó esta pérdida de tiempo, que sin embargo su propio título ya nos podía dar una idea de lo que era, siempre la tuve en la cúspide de finales estafa. Tantos viajes en el tiempo y en el espacio, tantos personajes, tantos hilos abiertos sin terminar… para acabar en un melodrama religioso. El cabreo que tuve en su día fue considerable, y como buen trauma, pasados unos años sigo sin querer hablar de ello.

    Sense8: Ay, pero quién iba a decirle a Lost que una serie iba a destronar su final estafa… Menos mal que Sense8 no duró más de dos temporadas porque podríamos haber llegado a cotas de ridículo que podrían ser consideradas delito contra la salud pública. Ese dildo lubricado como imagen final de una serie supuestamente de ciencia ficción, pero que no dejaba de ser otra extravagancia con sello Wachowski, se ha subido encima de mi podio y a ver cuál es la serie que se atreve a bajarlo.

    Imagen final de Sense8, bastante metafórica de lo que ha sido la serie para sus creadoras.
    No, ningún final estafa de serie va a poder superar esto. Las Wachowski han dejado el listón muy alto.

    No quería cerrar este post sin hacer mención especial a esa serie que todo español y mucho español mayor de 35 años ha visto alguna vez, ya sea en casa de nuestros padres o en una noche griposa bajo de defensas en casa: Los Serrano. El final de Los Serrano ha trascendido la historia de la producción audiovisual española y ha elevado a Antonio Resines a proverbio, a mito histórico. Nunca más ninguna serie de nuestro país se atreverá a hacer nada parecido.

    Final estafa español por antonomasia
    Vaya desde aquí mi particular homenaje a Resines y su sueño.
  • Final de Sense8: estafa consumada

    Final de Sense8: estafa consumada

    Finiquitado y visto el final de Sense8 tras la única y última oportunidad que le dieron tras el movimiento de fans a nivel mundial protestando por su cancelación, solo puedo decir que la cadena no estaba equivocada. Guion inverosímil, diálogos absurdos y rodajes excesivos hacen de Sense8 una serie pretenciosa de las que al final estafa.

    Final presuntuoso

    Sé que quizá esta crítica sea considerada polémica porque lo que he leído hasta ahora eran todo elogios, no sé si porque ya solo quedaban fans acérrimos viéndola o si el mito de las Wachowski sigue vivo y todo lo que hagan se considera como excelente, aunque no lo sea.

    Lo cierto es que hace tiempo que Sense8  perdió cualquier posibilidad de llevar un hilo verosímil (recordemos que la verosimilitud se tiene que dar en todos los géneros, incluidos la fantasía y la ciencia ficción).

    A las absurdas persecuciones policiales de la segunda temporada, la caricatura de personajes como el de Lito y la presentación de los otros clanes de conectados se unen en este episodio final la prisa por cerrar y la necesidad de hacer todo artificioso y pomposo.

    En este sentido en el capítulo final se incluyen escenas de persecución y acción completamente gratuitas que glorifican la violencia hasta un punto que resulta contradictorio con el supuesto mensaje que quieren mandar sobre la necesidad de conectarse a través de la empatía y el amor.

    Exceso de explosiones que recuerdan a este sketch de Robot Chicken sobre Michael Bay, disparos y voladuras de helicópteros que, suponemos, habrán ocasionado un gasto de producción completamente prescindible, sumado a unos personajes cada vez peor representados, quizá porque no se creen ni ellos lo que están interpretando.

    Diálogos que provocan vergüenza ajena

    Otra de las características de los últimos tiempos de la serie son los diálogos facilones, con frases manidas, cargados de exabruptos y sin apenas trascendencia.

    Haber esperado tanto tiempo para este último episodio y que la calidad de los diálogos no haya mejorado ni un ápice y te encuentres a personajes diciendo obviedades, gastando metraje en diálogos absurdos resulta bastante risible.

    Porque al final te das cuenta de que Sense8 no es otra cosa que un cúmulo de clichés que ya has visto en muchos sitios antes, por mucho que la intenten revestir de algo transgresor.

    Final sexual

    Y es que uno de los puntos fuertes con los que empezaba la serie su primera temporada era introducir distintos tipos de amor y relaciones sociales y sexuales entre las personas, normalizar la homosexualidad, la transexualidad y el poliamor.

    Pero cuando esto se realiza bajo el prisma de los estereotipos sociales, porque todos los personajes principales son guapísimos y esbeltos, y desde una postura un tanto forzada, el resultado es una caricatura.

    De hecho, los personajes son extremadamente superficiales, hasta el punto de no saber mantener coherencia con la situación que están viviendo, diciendo auténticas chorradas.

     

    Si de tratar estos temas va la cosa, hay precedentes de gran calidad, como Shortbus, en los que se ponen sobre la mesa un montón de cuestiones de forma atractiva a la par que seria.

    Que la última imagen de Sense8 sea la de un consolador mojado y usado para mí es una metáfora de que esta serie ha sido el onanismo de sus creadoras. Que puede haber quienes participen de esta fantasía, pero a nivel narrativo deja mucho que desear, y los números de audiencia me dan la razón.

  • La segunda temporada de Sense8, una estafa

    La segunda temporada de Sense8, una estafa

    Después de tanto tiempo esperándola tras una magnífica temporada, y de incluso haber defendido una postura sobre el episodio especial de Navidad que ahora me parece indefendible, tengo que decir que la segunda temporada de Sense8 es una estafa.

    Una temporada ridícula

    Me entristece enormemente tener que decir esto de una de las que fue mis sorpresas el año pasado. No me siento bien hablando así de algo creado y producido por las hermanas Wachowski. Pero ni tratando de ser benevolente me va a salir una crítica amable.

    He estado pensando si avisar de los spoilers como hago siempre con una imagen y al final he decidido que voy a honrar su primera temporada y a avisaros a los que todavía no hayáis visto la segunda: SPOILER ALERT.

    ¿Qué ha pasado esta temporada para que mi opinión haya cambiado tanto? Que el guión ha alcanzado cotas muy elevadas de ridículo. Desde discursos innecesarios, como todos los que da Nomi, que no aportan ninguna novedad con respecto a la temporada anterior, hasta escenas inverosímiles, todo en esta nueva entrega es fallido.

    Y algunos diréis que la serie ya es inverosímil de por sí, pero no. La serie se enmarca entre el género fantástico y sci-fi, pero incluso dentro de los géneros no realistas hay que saber mantener el principio de verosimilitud.

    Voy a poneros un ejemplo de cómo se rompe en Sense8 esta temporada: la persecución policial de Sun tras escaparse de la cárcel. ¿Ponen solo a un detective a buscarla? ¿Por qué la deja acudir libremente a todos sus lugares de referencia? Eso sin contar la ropa de diseño que luce en todo momento. ¿Ha podido irse de tiendas siendo la persona más buscada de todo Seúl?

    Personajes caricaturizados

    Otra de las cuestiones que más sorprenden esta temporada es el tratamiento de los personajes, frivolizados y estereotipados hasta la caricatura.

    En este sentido, el peor tratado, sin duda, es Lito, junto con su novio y su amiga. Para estos personajes las Wachowski han ideado una serie de escenas cómicas que rozan el absurdo y la vergüenza ajena.

    Kala y Wolfgang no tienen mejor destino. Una relación gastada sin haberla siquiera comenzado.

    Nomi Marks y su novia Amanita también dan para un ensayo sobre cómo se pueden idear personajes y tramas tan inverosímiles. ¿O acaso alguien cree que dos personas pueden acceder desde su ordenador a controlar todo lo que se les ponga delante?

    En esta temporada las hemos visto accediendo al tráfico de Seúl para provocar un accidente, accediendo a teléfonos móviles de mafiosos o borrando los antecedentes de Nomi y burlando al FBI, entre otros actos de hackeos increíbles. Todo esto en cinco minutitos después de pedírselo. ¿Para qué molestarse en preparar algo creíble como hacen los guionistas de Mr. Robot?

    Y, aunque hemos asistido a la presentación de más Sense8 de otros clanes, estos no se han librado tampoco del ridículo.

    Vivir de las rentas

    Viendo esta segunda temporada me ha dado la sensación de que las Wachowski pretendían vivir de las rentas de la anterior tras haber obtenido una legión de fans. Pero los admiradores de las series somos público de paladar exigente y no han sabido estar a la altura.

    He de reconocer que no es la primera vez que me pasa con ellas. Y seguro que a todos os habrá ocurrido también con Matrix y Matrix 2. Quizá simplemente no saben cuándo parar para dejar buen sabor de boca.

    Además, en los últimos 20 minutos del último episodio han querido correr para dejar planteada una tercera temporada. Deprisa y corriendo, como se suele decir, sin ningún sentido, poniendo en el último minuto toda la acción que debería haber ocupado la segunda temporada.

    Un cliffhanger de mercadillo que no está a la altura de lo que se esperaba de Sense8. Y encima siendo una de las series más caras de la historia. ¿Peligra renovar por otra temporada más? Espero que sí.

  • Sense8 Navidad: ¿estafa a los fans?

    Sense8 Navidad: ¿estafa a los fans?

    Antes de que se termine la Navidad que, como todos sabemos, en España no es hasta pasado el día de Reyes e, incluso, apurando, apurando, el primer día de rebajas, me gustaría hablaros del episodio especial de Sense8 para estas fechas y de si me uno o no a la crítica casi generalizada de que es una estafa para los seguidores.

    Sense8 es Wachowski

    Quiero comenzar el que ya adelanto que va a ser un alegato de este episodio señalando algo evidente para quienes estamos inmersos en el universo Wachowski desde hace muchos años: Sense8 es una serie por y para las Wachowski, de principio a fin.

    Es una serie sobre conexión, espiritualidad, unión, comunión, amor, música y sexualidad vivida en un sentido pleno sin ningún tapujo y sin importar si los participantes en el acto se identifican con algún género en concreto o no, porque lo importante son las personas. Esta es puramente la filosofía de Lana Wachowski, tal y como ella misma nos mostró en su discurso tras recibir el premio a la Visibilidad de Human Rights Campaign (HRC).

    Si escuchamos detenidamente el discurso, que a mí personalmente me resulta fascinante, podemos escucharla también a ella en muchos de los diálogos y escenas de Sense8, y lo mismo sucede en su película Cloud Atlas.

    Sense8 Special Christmas es Lana

    Lily Wachowski, la otra hermana de esta magnífica y productiva familia, no se ha prodigado tanto como Lana, pero sus defensas en el último año de la comunidad trans nos hacen pensar que tienen puntos de vista similares.

    Sin embargo, antes de emitir este episodio especial de Navidad fue Lana una vez más la que dio el paso adelante y decidió explicar el porqué de un capítulo navideño.

    Como podéis ver en este vídeo, Lana señala que para ella los episodios de Navidad de las series que seguía eran casi sus favoritos, pues constituían un punto en el que las vidas de esos personajes que tanto le gustaban y la suya se entrelazaban en un escenario común: estas fiestas tan familiares.

    Soy de los que opina igual que Lana, me gustan mucho los episodios especiales de Navidad porque son entrañables, porque me recuerdan un poco a mí mismo e intento sacar parecidos con mi familia y nuestra manera de vivir las fiestas.

    Por eso este episodio de Sense8 lo he vivido con mucha intensidad, a pesar de que, como señalan los más críticos, en realidad no haya pasado nada que trastoque la trama donde quedó en la primera temporada y de que, efectivamente, el que solo esté interesado en el suspense, puede saltárselo sin problema y sin que ello afecte a su comprensión de cara a la segunda temporada.

    Para quienes no lo hayáis visto todavía, se trata de un episodio de dos horas que casi podría tildarse de vídeo musical por las coreografías de todo tipo que se ven en él y la belleza que irradia. Pero no es solo eso, porque narra los días navideños de estas ocho especialísimas personas conectadas entre sí y cómo afrontan la marginación y los prejuicios a los que les somete la realidad y quienes la conforman, y en ese sentido es muy necesario, como todos los discursos del mundo de Lana Wachowski.