Tag: mentiras

  • Parásitos, la estafa como única vía para los pobres

    Parásitos, la estafa como única vía para los pobres

    Parásitos para mí es, sin duda, y compartiendo podio con Joker, la mejor película del año. El coreano Bong Joon-Ho ha bordado una comedia negra en la que la crítica y la denuncia social se introducen de manera natural, sin ser panfletarias.

    El costumbrismo y la pobreza en Parásitos

    Parásitos, vencedora de Cannes de este año, comienza mostrándonos a la familia Kim en su casa, en un sótano con una sola ventana que da al suelo de la calle, moviéndose por todas las habitaciones buscando un wifi que piratear porque están pendientes de que les llegue una oferta de trabajo por Whatsapp.

    Al rato, les llega un pedido para doblar cajas de una pizzería de la ciudad y, tras unas horas de trabajo a destajo de todos los miembros de la familia, se ve cómo la dueña de la pizzería les paga menos de lo acordado aludiendo a supuestos desperfectos en los doblados.

    En efecto, se trata de una familia pobre de un barrio marginal de las muchas zonas así que existen en Corea del Sur, que sobreviven hacinados en condiciones infrahumanas y con trabajos basura y mendicidad.

    Lo que no saben en la familia Kim es que su suerte va a cambiar, al menos durante una temporada, gracias a un trabajo de tutor privado de inglés de la hija de una familia rica, a la que también se representa de manera costumbrista, en un chalé privado en una urbanización ajena a las miserias de los pobres.

    Familia Kim consigue a traves de la estafa
    La Familia Kim, gracias a sus métodos de estafa, consigue disfrutar por un momento del bienestar y la riqueza, pero pronto sus ilusiones se verán truncadas.

    ¿Quiénes son los parásitos?

    Nada más entablar contacto sabemos que la familia pobre, los Kim, tienen algo de lo que los opulentos Parks carecen: inteligencia y astucia, suponemos que, de una parte, de manera innata, y de otra, adquirida debido a la necesidad de salir adelante en pésimas condiciones.

    Los cuatro miembros de la familia Kim urden estafa tras estafa para terminar ocupando varios puestos de trabajo para los Parks: tutor de inglés, terapeuta artística, chófer y ama de llaves.

    Perpetrando la estafa
    Los Parks caerán en todas y cada una de las estafas de los Kim para deshacerse de su personal.

    Y no serán los únicos que vivan a expensas de ellos, pues, en un giro inesperado de los acontecimientos, se ve cómo hay otro personaje, también pobre y residente en el subsuelo, que sobrevive gracias a lo que su mujer roba en la cocina de los Parks.

    Y es que la estafa y el fraude, tal y como se muestra en el film, son los únicos medios por los que la gente que ha llegado a un punto tal de desesperación puede llegar a obtener un empleo digno y bien pagado.

    Podría parecer que el nombre de Parásitos se refiriese solo a los Kim, a la clase marginal que estafa a una familia pudiente que ha llegado donde está a través del esfuerzo y el éxito, pero va mucho más allá.

    Los Parks son banales y superficiales, incapaces de hacer las tareas más básicas de cuidado de su casa y sus hijos, estúpidos como para caer en las mentiras y tejemanejes de los Kim y, sobre todo, clasistas.

    Clasismo en Parásitos
    La crítica al olor de la clase trabajadora será el detalle clasista que detonará el final de la historia.

    Pisotean el trabajo y se adueñan del tiempo de los Kim, como hicieron antes con sus otros empleados, y sus únicos comentarios y dudas al respecto es su “olor a pobre”, “olor como el de la gente que va en el metro”.

    El clasismo como detonante

    Es esta crítica frívola del hedor de las clases sociales por debajo de la suya la que va a detonar la tragedia final que se lleve por delante al padre de los Parks.

    En una noche terrible en la que es descubierta su estafa y tienen que luchar a muerte para que la familia Parks no se entere, los Kim ven su barrio y su casa inundados por una terrible tormenta y tienen que acabar durmiendo como refugiados en un polideportivo municipal.

    Parásitos la estafa como única vía para los pobres
    La inundación que afecta a los barrios pobres de la ciudad provoca en el espectador una mirada de compasión hacia los que se habían mostrado hasta ahora como parásitos. Tienen un motivo, y es legítimo.

    En el suelo del gimnasio, el padre le explica al hijo que ha aprendido a no hacer planes con su vida para no sentirse decepcionado cuando no los consiga. El derrotismo de una clase social que está condenada de manera determinista, que sabe que para ellos no existe el llamado ascensor social.

    Parásitos
    Una simple tormenta puede provocar la desgracia de perder la casa en los barrios pobres, mientras los ricos permanecen ajenos e impasibles a este sufrimiento.

    A la mañana siguiente, ajenos a las desgracias de los habitantes de los barrios marginales, los Parks señalan el “día maravilloso que ha dejado la lluvia” y piden a los Kim que vayan a trabajar en la fiesta de su hijo a cambio de pagarles esas horas.

    Allí se desencadena una venganza y una tragedia en la que un comentario superficial sobre el olor del atacante dará lugar a un desenlace funesto para los Parks.

    En efecto, Parásitos trata del parasitismo, pero no solo de los de abajo, sino también de los de arriba, que viven en excelentes condiciones a costa de los primeros.

    La película es de las mejores comedias negras de la década y probablemente se lleve el Óscar a la Mejor Película Extranjera. Si no se lo lleva, no será porque no se lo merezca.

  • Mentiras, ruina y buenas intenciones en Big Little Lies

    Mentiras, ruina y buenas intenciones en Big Little Lies

    La segunda temporada de Big Little Lies (HBO) está demostrando no solo haber igualado el nivel de la primera, sino también superarla gracias a las magistrales interpretaciones de sus protagonistas, a la que se ha sumado una soberbia Meryl Streep como madre de Perry que viene a descubrir las mentiras que rodean la muerte de su hijo.

    Las mentiras

    Mary Louise Wright (papel de Meryl Streep, que hasta se ha hecho una dentadura postiza para que sus dientes dar mayor credibilidad a su personaje y que este se parezca a Alexander Skarsgård) llega a Monterrey para, supuestamente, ayudar a su nuera Celeste (Nichole Kidman) durante el duelo y en la crianza de sus hijos, pero, como se ve desde el primer episodio, sus continuas preguntas, inquisidoras, tienen como objetivo escudriñar en las mentiras que todo el mundo parece contar sobre la fatídica noche en la que su hijo cayó por las escaleras en la fiesta del colegio.

    Mary Louise justificando las violaciones
    Mary Louise está alcanzando cotas inigualables de irritación entre los espectadores. Le falta poco para ponerse a la altura del mal cuerpo que dejaba la violencia machista de su hijo.
    Mary Louise poniendo al limite a todas
    Mudarse al edificio de Jane solo tensa aún más la cuerda sobre ellas.

    Si en la primera temporada encontrábamos mentiras de toda índole (mentiras y ocultamiento de violencia machista, infidelidades matrimoniales, etc.), la segunda digamos que se cimienta sobre esas mentiras y por eso todo parece derrumbarse por momentos.

    Madeleine disertando en voz alta
    Madeleine, la más optimista de todas, se desmorona a la par que su matrimonio tras descubrirse su infidelidad.

    Descubiertas las mentiras de las infidelidades de Madeleine, y las mentiras sobre que Ziggy es hijo de Perry, las vidas de tres de las cuatro protagonistas de Big Little Lies se transforman por completo.

    Mentiras del matrimonio de Madeleine
    Momento exacto en el que Fred descubre la infidelidad de su mujer…

    Madeleine intenta salvar su matrimonio llegando a recurrir a pseudoterapias; Jane intenta que su hijo tenga relación con la aparentemente atenta abuela Mary Louise mientras lidia con que esta no se cree que el niño fuese fruto de una violación, y Celeste se enfrenta a una posible pérdida de la custodia de sus gemelos acusada de negligencia por la inquietante Mary Louise.

    Celeste se enfrenta a sus propias mentiras
    Celeste se enfrenta a sus propias mentiras sobre su adicción.

    Las propias mentiras que se cuenta a sí misma Mary Louise para intentar no cambiar ni un ápice del maravilloso recuerdo que tiene o se ha inventado sobre su hijo son también hilo conductor de los dramas que suceden en esta nueva temporada.

    Jane juzgada
    Jane se ve sometida a un juicio inquisitorial en el que Mary Louise la acusa de haber provocado a Perry. Nada que no veamos en los juicios por violación, por cierto.

    Las buenas intenciones

    Una de las maravillas de Big Little Lies es la presentación y el desarrollo de los personajes. Nadie en esta ¿tragicomedia? es bueno o perverso del todo, todos tienen su escala de grises, y todos actúan movidos por buenas intenciones, aunque estas acaben generando un sufrimiento en los demás.

    Buenas intenciones, sororidad y feminismo unieron a las cinco presentes en la muerte de Perry y las llevaron a mentir a la policía y ocultar la verdad.

    También hay un auténtico deseo en Mary Louise por ayudar a su nuera y a sus nietos, aunque les provoque más dolor que otra cosa, igual que hay unas ganas de ayudar a Bonnie por parte de su madre, que aparece con sus excentricidades a intentar saber qué le ocurre a su hija, presa de la culpa por haber sido la que dio el empujón final a Perry.

    Mentiras y estafa de Mary Louise
    Mary Louise intenta limpiar la memoria de su hijo y hace lo posible para mantener su sesgo.

    La madre de Bonnie tiene visiones en las que ve a su hija ahogándose (en sus propias mentiras) e intenta ayudarla, pero su tormentosa relación y el maltrato que le infligió de pequeña, además de la gravedad del secreto de Bonnie, imposibilitan el acercamiento con su hija.

    La estafa, la ruina y las mentiras de los Klein

    Mentiras también tiene para dar y regalar la agresiva y triunfadora Renata, que está en bancarrota porque su marido, Gordon, ha sido descubierto por una estafa en la venta de acciones.

    Renata, también víctima de esa estafa al no haber tenido confianza mutua suficiente como para que él le contase lo que estaba pasando, intenta aparentar que no ha pasado nada mientras va perdiendo uno a uno los muebles de su casa y todas sus propiedades, incluyendo el anillo de casada.

    La estafa de Gordon afecta y arruina a Renata
    La estafa de Gordon afecta y arruina a Renata y a toda su familia.
    Renata se siente estafada
    Renata se siente estafada. Todo lo que ha logrado conseguir con muchísimo esfuerzo le ha sido arrebatado por los delitos de su marido.

    En definitiva, Big Little Lies es una historia compleja en la que, a pesar del homicidio que subyace en todo momento, los distintos personajes actúan de manera muy humana y es fácil empatizar con ellos. No hace falta tener una mansión en Monterrey para sentirte un poco Celeste o Renata.