Tag: espionaje

  • Le Bureau, la mejor serie sobre espionaje

    Le Bureau, la mejor serie sobre espionaje

    Le Bureau des Légendes (Canal +) es la mejor serie sobre espionaje que se ha hecho. Hay montones y montones de series de televisión sobre diferentes campos del sector de la inteligencia, pero pocas logran ser tan inteligentes como las agencias que intentan retratar. Con Le Bureau des Légendes, es al revés.

    Los agentes tienen que pensar constantemente al menos tres o cuatro pasos por delante e incluso si tiene éxito con su primer movimiento, no hay ninguna garantía de que los movimientos restantes tengan éxito. Como todas esas acciones se toman sobre la base de suposiciones de riesgo, hace que la serie sea un viaje apasionante y te hace sentir constantemente como si estuvieras al límite.

    Los escritores logran esto de manera brillante, en gran parte gracias a la excelente escritura que hace que cada episodio de televisión se sienta como una película en miniatura. Y no se trata solo de la escritura, sino también de la actuación y la filmación. El equipo de casting ha hecho un trabajo increíble. Puedes sentir la química entre los actores y especialmente de Mathieu Kassovitz y Jean-Pierre Darroussin.

    El equipo de producción de Le Bureau respeta a su audiencia. La sinceridad, la pasión por comunicar verdades duras matizadas, la profundidad de la inteligencia, las capas de emoción humana frente a la razón… hace que otras series sobre espionaje, como Homeland, parezcan insultantemente tontas.

    La serie contiene todo lo bueno de los dramas de espías clásicos y todo lo que realmente importa en las luchas geopolíticas en curso de nuestro mundo. Detalles técnicos realistas muy exigentes en los escenarios de Oriente Medio, el spa de Moscú, el elegante Baku Hilton, las oficinas de inteligencia francesas llenas de gente poco glamurosa o el tablero de garabatos de piratas informáticos se presentan con destreza y convicción perfectas. Sin saltos de tiempo intrincados ni acrobacias de cámara.

    El drama es apasionante y se siente realista, y trata sobre el equilibrio entre la vida personal y profesional de los agentes de inteligencia, la lealtad y la moralidad, sobre hacer las cosas bien y hacer lo correcto. No hay antagonistas “malvados” exagerados aquí, e incluso los protagonistas tienen fallas profundas: son solo personas que sirven a los intereses de sus respectivos países que tienen diferentes nociones de lo correcto y lo incorrecto, los derechos humanos y su lugar en el mundo (aunque, obviamente, el espectáculo es desde la perspectiva francesa). Incluso en los momentos aparentemente menos humanos, este espectáculo transmite la decencia humana.

    La historia aprovecha al máximo el lugar único de Francia en la política mundial: una nación occidental con vínculos diplomáticos y culturales con Siria, Turquía, Irán y otras naciones del mundo musulmán, que permite historias que involucran la recopilación de inteligencia, no solo sobre las fuerzas especiales que llegan y disparan o hacen estallar cosas.

     

  • Asquerosamente rico, documental sobre los abusos y la corrupción de Epstein

    Asquerosamente rico, documental sobre los abusos y la corrupción de Epstein

    En estos días en los que Jeffrey Epstein vuelve a ser noticia por la detención de su novia, Ghislaine Maxwell, y por el asesinato de la jueza que investigaba las cuentas de Epstein en el Deutsche Bank, quisiera hacer una recomendación para todo aquel que no lo haya visto todavía: el documental “Jeffrey Epstein, asquerosamente rico”, de Netflix.

    Asquerosamente corrupto

    Asquerosamente rico, o asquerosamente corrupto, sociópata y narcisista, el financiero Jeffrey Epstein tejió una red piramidal de prostitución y tráfico de menores en la que las propias niñas reclutaban a otras amigas suyas y compañeras de instituto para mantener relaciones sexuales con Jeffrey Epstein y altos representantes políticos, aristócratas, empresarios, etc.

    Donald Trum - Jeffrey Epstein corrupción
    Numerosos documentos relacionan a Epstein con políticos y aristócratas como Donald Trump, Bill Clinton o el Príncipe Andrés de Inglaterra.

    En el documental aparecen las voces de las víctimas, hoy mujeres adultas, que narran cómo fue el proceso, en todas prácticamente el mismo, por el que se vieron envueltas en esta trama de corrupción de menores.

    Poco a poco, a partir de los dos casos quizá más leves, el filme va mostrando la complejidad que llegó a alcanzar la red, de manera que cuando distintos agentes de varios departamentos, incluido el FBI, alcanzaban un hito en la investigación policial, todo se les desmoronaba.

    Asquerosamente rico documental sobre la corrupción de Jeffrey Epstein
    Las primeras denunciantes fueron dos hermanas con las que intentó mantener relaciones sexuales, pero se negaron. Nadie las escuchó.

    Sentimientos de culpabilidad

    Lo que más llama la atención y preocupa es cómo estas víctimas se sienten culpables por haber llevado a otras. Ellas eran menores, unas niñas que carecían de recursos intelectuales, económicos, sociales o culturales para enfrentarse a dos personas tan manipuladoras y crueles como eran Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell, pero no se perdonan ni siquiera por lo que sufrieron.

    Las valientes supervivientes que se enfrentaron a Jeffrey Epstein.
    Las valientes supervivientes que se enfrentaron a Jeffrey Epstein.

    Apesadumbran también los remordimientos a quienes contribuyeron a generar la riqueza y los contactos que llevaron a este depredador sexual al estrellato y el reconocimiento entre la clase alta de la sociedad, entre ellos un anciano que pasó décadas en la cárcel por una estafa masiva de inversión en la que también participó Epstein.

    Jeffrey Epstein joven
    Jeffrey Epstein comenzó haciéndose pasar por profesor sin tener título, y más tarde, participando en una estafa financiera masiva.

    Esos sentimientos de culpabilidad no se pueden apreciar, sin embargo, en ninguno de los acusados por estas jóvenes de haber abusado de ellas, como es el caso del Príncipe Andrés, del cual hay hasta fotografías tomadas en el interior de una casa, y hasta un testigo que lo vio con la adolescente que presuntamente prostituyeron Epstein y Maxwell para él.

    Corrupción del Príncipe Andrés
    Imagen del Príncipe Andrés con la adolescente que denuncia haber sido prostituida por Epstein y Maxwell para el aristócrata.

    Imputado, pero impune

    Epstein estuvo imputado por primera vez en 2006, pero en 2008 firmó un acuerdo que revolvió a la policía de Palm Beach. Y es que, pese a haber encontrado 36 adolescentes víctimas, no pudo llegar a una condena porque el fiscal del Estado de Florida sucumbió a la corrupción y le dio una condena irrisoria en una prisión de la que podía salir todos los días a trabajar, privilegio que no se había concedido a ningún preso del correccional.

    corrupción de Epstein
    ¿Cómo pudo llegar a ser una persona tan asquerosamente rica como para poseer una isla privada en el Caribe?

    La sensación de que Epstein gozaba de inmunidad absoluta la tenía no solo el propio Epstein, sino también quienes intentaban por todos los medios que fuese condenado por sus delitos, que, además del fracaso de su trabajo, se enfrentaban a espionaje y amenazas por parte de este.

    No obstante, esa inmunidad no llegó a ser absoluta, pues su fallecimiento en extrañas circunstancias en la cárcel en 2019, cuando ya parecía que se iban a esclarecer todos sus crímenes, ha hecho correr ríos de tinta sobre las ramificaciones que puede tener toda esta trama de corrupción. ¿Se suicidó como señalan los documentos oficiales o lo mataron porque sabía demasiado? El atentado contra la familia de la jueza Esther Salas, presuntamente a manos del abogado Roy Den Hollander, que a su vez apareció muerto, no hace sino avivar la llama de la teoría de la conspiración.

    Quizá los últimos episodios de Asquerosamente rico estén por escribir, con este nuevo giro de guion y todo lo que Ghislaine Maxwell esté por revelar.

  • Realismo y actualidad en Black Mirror

    Realismo y actualidad en Black Mirror

    Llevo unas cuantas semanas viendo a mucha gente decir que la última temporada de Black Mirror es una estafa, que si está mal narrada y no presenta ningún interés, que molaba más la primera y ahora se han vuelto “comerciales” y se han “americanizado” demasiado. Y no puedo estar más en desacuerdo, porque yo esta temporada observo realismo y mucha actualidad, con una exploración psicológica de problemas serios que están pasando delante de nuestras propias narices.

    Realismo en las relaciones afectivas con gamers

    Los que me conocéis y seguís sabéis ya que me encantan los videojuegos y que siempre que tengo oportunidad me escapo a algún evento de gamers para escuchar charlas sobre la parte profesional del sector y, cómo no, no voy a negarlo a estas alturas, echarme algunas partis, e incluso participar en los torneos.

    No soy un niño, ni siquiera entro ya dentro de la categoría de joven (si me ocurriese algo, las noticias, incluso, podrían presentarme como un “hombre de mediana edad”) y, sin embargo, juego a videojuegos, y tengo muchos amigos que lo hacen, y a los que esa afición, como a mí me ha llegado a pasar, ha afectado negativamente en sus relaciones de pareja y familia.

    Pareja rota por la adición de él a los videojuegos
    Conozco parejas que han tenido esta conversación por la adición a los videojuegos de él, principalmente. No puede haber más realismo y mayor crudeza en este episodio.

    Es lo que le sucede al protagonista del primer episodio de la última temporada de Black Mirror, Striking Vipers, que, pese al contexto erótico y la simulación perfecta y futurista del videojuego al que juega con su mejor amigo, presenta con muchísimo realismo la adición a un videojuego.

    Que tu hijo de cuatro años te reclame y tú solo pienses en acostarlo y que se duerma para jugar a un videojuego (o ver una serie, porque se está comprobando que eso también es adictivo, ojo) significa que tienes un problema.

    Que tu pareja quiera hacer algo contigo, sea salir a hacer algún plan o tener relaciones sexuales, y tú solo pienses en conectarme al Steam para ver quién más hay o en hacer una LAN party es una señal inequívoca de que tienes una adición y más vale que te des cuenta cuanto antes y pongas todo lo posible de tu parte por evitarlo, porque de lo contrario harás sufrir mucho a la otra persona, terminarás fastidiando la relación y te quedarás solo. Y como estarás solo, jugarás más, y cuando te des cuenta tendrás la edad de jubilarte y no habrás hecho otra cosa que dar beneficios millonarios a la mayor industria legal del mundo.

    Realismo en nuestra adición a las redes sociales

    El segundo episodio es más flojo que el primero, pero también da de pleno en un tema que muchos preferimos ignorar mientras nuestras vidas se siguen consumiendo en ver cuántas notificaciones y cuántos likes tenemos en nuestras publicaciones.

    Por mirar si alguien le ha dado a un corazón a algo que hemos puesto y subir un poco nuestro ego de manera artificial podemos perdernos una monería que acabe de hacer nuestro hijo, o incluso evitar una caída.

    Quizá lo narran de una manera un tanto artificiosa, pero me gusta cómo se ve el entramado que hay hasta llegar al CEO de una gran empresa como Facebook, Twitter o Google, que tanto afectan a nuestras vidas y que, sin embargo, son un misterio para nosotros. Les damos nuestras imágenes, nuestros datos hasta el punto de qué cenamos o qué estamos viendo en cada momento y a cambio solo recibimos vigilancia, espionaje y que manipulen la información para que sala elegido políticamente quien más sucio juegue. El propio Netflix lo hace. ¿Dónde está el beneficio?

    De Smithereens me ha parecido un acierto también que muestra cómo Facebook, Twitter, Google, etc. tienen más información y poder que la propia policía de un estado. Saben todo de ti y pueden pinchar tu línea telefónica cuando quieran, cosa que la policía no podría, ya que necesita una orden de un juez.

    Corrupción en la empresa privada, escucha de llamadas
    Es de un realismo terrorífico que se plasme cómo cualquier gran empresa de Internet puede pinchar tu teléfono móvil sin cortapisas. La corrupción del sistema, perfectamente retratada.

    Me parece que el episodio nos recuerda que debemos tener más cuidado con las redes y dedicarnos más a nuestra vida real, y supongo que ese mensaje no gusta y por eso se rechaza.

    Me queda por ver Rachel, Jack y Ashley Too. Tengo curiosidad por saber si coincido en que es una estafa, como sugiere mucha gente, o si sigue la línea de los otros dos, que me han encantado.

  • El mundo paralelo en el que ganaron los nazis

    El mundo paralelo en el que ganaron los nazis

    Hoy quiero hablaros de una serie que ha ido mejorando a lo largo de sus tres temporadas hasta ponerse a una grandísima altura, The Man in the High Castle, la producción de ciencia ficción que es una adaptación de la novela homónima de Philip K. Dick y se ambienta en un mundo paralelo en el ganaron los nazis.

    Mundo de nazis

    Producida por Amazon, The Man in the High Castle nos muestra un mundo hostil en el que nazis y japoneses (¿acaso no podrían considerarse nazis también?) se han repartido Estados Unidos y gobiernan el panorama mundial.

    En este mundo paralelo los nazis habrían conseguido la bomba atómica antes que Estados Unidos y, como resultado el Reich sería la primera potencia a nivel planetario.

    Haber ganado la Segunda Guerra Mundial tampoco habría conseguido una estabilidad a nivel bélico, pues entre los nazis y el Imperio japonés hay una guerra fría que llega hasta los años 60, fecha en la que comienza la serie.

    Nazis, japoneses y resistencia

    En este mundo totalitario en el que las ejecuciones sumarísimas, las detenciones ilegales, el espionaje y el miedo están presentes tanto en el área geográfica japonesa como en la nazi y en la “zona neutral”, hay nazis y japoneses que comparten con miembros de la resistencia las ganas de un mundo mejor.

    En este contexto, Juliana Crain, la protagonista, se ve inmersa en la resistencia después del asesinato de su hermana, y es así como comienza a descubrir al resto de personajes de la trama, algunos de los cuales compartirán con ella, además, relaciones en el mundo paralelo, que es el nuestro, donde Estados Unidos gana la Segunda Guerra Mundial.

    Juliana Crain, personaje irrelevante
    Juliana Crain es quizá el personaje más irrelevante de toda la serie, aunque han decidido darle el papel de protagonista.

    Nobusuke Tagomi, Ministro de Comercio de los Estados del Pacífico en San Francisco, intentará por todos los medios evitar la destrucción de las armas nucleares.

    Ministro de Comercio de Japón
    Nobusuke Tagomi, Ministro de Comercio de los Estados del Pacífico en San Francisco, personaje clave en ambos mundos paralelos.

    John Smith, Obergruppenführer (me encanta cómo pronuncian la palabra en la serie), comienza investigando la resistencia y termina dudando de todo lo que hace tras comprobar en su propia familia cómo las políticas eugenésicas nazis le obligan a matar a su propio hijo, víctima de una enfermedad genética hereditaria.

    Obergruppenfuhrer Smith - Corrupción en The Man in the High Castle
    El Obergruppenfuhrer John Smith va modificando su visión de los nazis a medida que transcurre la serie y las políticas eugenésicas del Reich le afectan personalmente.

    Un sinfín de personajes de todos los bandos, muchos de ellos con lealtades muy ambiguas (como realmente serían si viviésemos en un mundo así), van configurando una trama cada vez más scifi en la que es más que posible la colisión de dos mundos paralelos de cuya existencia se sabe a través de unas misteriosas películas de cine que van pasándose de mano en mano.

    Corrupción e intrigas

    Una serie de este calado no podía obviar la corrupción y las intrigas que se darían en un mundo hostil gobernado por la guerra fría (como lo fue el nuestro también). Desde deseos de terminar con la vida de Hitler y hacer del Reich un lugar más o menos ortodoxo hasta ansias de expansión a toda costa, todas estas tramas hacen que los personajes sean desconfiados y actúen de una manera un tanto fría y calculadora, a menudo pisando a quien crean conveniente con tal de no salir perjudicados o directamente salirse con la suya.

    La sola idea de explorar cómo sería nuestra realidad si hubiese vencido la Alemania nazi produce escalofríos. Amazon realizó acciones de publicidad que no hicieron sentir bien al público y a la sociedad en general, hasta el punto de tener que retirarlas, como los bancos forrados con la bandera del Estados Unidos ocupado y gobernado por los nazis. ¿Os imagináis un mundo así? ¿Sería mejor o peor que el que inventó K. Dick?

    Polémica campaña de publicidad de Amazon
    Campaña de publicidad realizada por Amazon para dar a conocer The Man in the High Castle.