Blog

  • Hoy, Liceu a la Fresca para todos

    Hoy, Liceu a la Fresca para todos

    Hoy, 21 de julio, a las 22 horas, el Gran Teatre del Liceu de Barcelona traerá a diversos puntos de España su proyecto Liceu a la Fresca con la retransmisión en directo de Il trovatore de Verdi.

    El Liceu al fresco

    Liceu a la Fresca es un proyecto de difusión cultural por todo el territorio que moviliza a la ciudadanía con el único fin de promover la cultura de ópera.

    En esta tercera edición del Liceu a la Fresca participan un total de 166 municipios, cifra récord que supera en un 37,1% los 121 del año pasado. Se trata de la primera vez que el Liceu expande su proyecto a todo el Estado.

    Gracias a la implicación de la Obra Social La Caixa y de Endesa, patrocinador oficial, el proyecto visita por primera vez grandes ciudades como Madrid, Sevilla, Bilbao, Granada, Málaga, Las Palmas de Gran Canaria, Pamplona, Valladolid, Palma de Mallorca y Santiago de Compostela.

    En Madrid se ha hecho coincidir este evento con los actos del IV Centenario de la Plaza Mayor, por lo que esta ópera se retransmitirá en nuestra emblemática plaza.

    Otros enclaves como la explanada del Guggenheim de Bilbao y CaixaForum en Sevilla serán escenarios de la representación de una emblemática obra de Giuseppe Verdi.

    Si vives en Barcelona puedes recoger aquí tus invitaciones para distintos lugares. Como novedad, el Ajuntament se ha sumado al Liceu a la Fresca en su apuesta por trabajar estrechamente con el Liceu y ha decidido implantar una cuarta pantalla en la Plaça Major de Nou Barris, que podrá acoger a más de 1.000 personas.

    La retransmisión correrá a cargo de Televisió de Catalunya y Televisión Española, que cederá la señal a todos los municipios. Además, el Canal 33 emitirá la representación de Il trovatore desde el espacio habilitado en el Arc de Triomf de Barcelona (Passeig Lluís Companys), como ya se hizo en la emisión de la temporada pasada. A su vez, La2 lo hará con la señal para fuera del territorio catalán.

    Il trovatore

    La nueva producción de Il trovatore que se podrá ver hoy cuenta con Joan Anton Rechi como director de escena, y un reparto protagonizado por el barítono George Petean (Conde de Luna), la soprano Tamara Wilson (Leonora) y el tenor Piero Pretti (Manrico), con la dirección musical de Daniele Callegari.

    Según informaciones publicadas estos días, Los desastres de la Guerra de Francisco de Goya son la inspiración para la puesta en escena, que pretende ensalzar la figura del artista aragonés, interpretado por Carles Canut, de manera que se convierte en un personaje más de la ópera: un trovador que narra a través de sus pinceles esta tragedia de amor, venganza, guerra y muerte.

    El modelo del Liceu

    El Liceu es el primer teatro de ópera del mundo que ha comenzado a trabajar en la popularización de la ópera a través de su programa Liceu en el Territorio, que promueve la asistencia de nuevos públicos con charlas amenas y accesibles en diversos municipios de Cataluña.

    Los responsables del Liceu pretenden así despojar a la ópera de los prejuicios que la acompañan y construir un Liceu de Todos, una especie de proyecto transversal que no distinga entre clases sociales y edades. Sin duda, un modelo a imitar por otras instituciones similares.

  • Fuerza Mayor: cuando tu pareja es un fraude

    Fuerza Mayor: cuando tu pareja es un fraude

    Como ya sabéis muchos, soy un admirador absoluto del ‘cine nórdico’ por su exquisitas formas para el humor negro y la capacidad de transmitir emociones desde la absoluta frialdad. La película de la que voy a hablar hoy, Fuerza Mayor (Turist), realiza a la perfección ambas cosas.

    Fuerza Mayor, la clave

    “En situaciones extremas el ser humano es sorprendente” rezaba el cartel de Fuerza Mayor allá por 2014. En realidad se trataba de un eufemismo que quería decir “a veces somos tan egoístas que cuesta entender cómo hemos podido sobrevivir tanto tiempo”.

    Fuerza Mayor trata el punto de inflexión y declive de una relación aparentemente bien llevada entre un matrimonio tras un suceso que no deja de ser una anécdota menor, pero que pone de relieve quién es quién y, sobre todo, qué no se puede esperar de la otra persona.

    A partir de aquí, SPOILER.

     

    Tomas y Ebba van de vacaciones a una lujosa estación de esquí en compañía de sus hijos. Una buena mañana, mientras están desayunando, lo que parece ser un alud descontrolado se acerca peligrosamente hacia el restaurante y pone en pie de alerta a todos los turistas.

    Inmediatamente Ebba agarra a sus hijos para protegerlos mientras Tomas se guarda su teléfono móvil y sale huyendo despavorido sin mirar atrás.

    Al final todo queda en un susto, pues no se ha tratado de una avalancha, sino de un simple alud controlado que les ha llenado las mesas de nieve, sin más. Pero la verdadera catástrofe que se ha producido es la reacción de Tomas, que, lógicamente, rompe la confianza de su mujer, que acaba de comprobar in situ que su marido es una estafa, por lo que se distancia emocionalmente de él y ya no puede mantener la aparente tranquilidad y felicidad de su viaje.

    Sátira corrosiva

    Acostumbrados a una versión de los nórdicos como participantes de una sociedad cívica y llena de valores ciudadanos de ayuda al prójimo y colaboración, la sola imagen de este ejecutivo sueco abandonando a su familia, con dos niños pequeños, ante el mínimo peligro constituye una crítica feroz a la propia idea de sociedad cívica. Y, cómo no, a la familia como institución.

    Porque lo que parecía una familia sonriente y feliz no deja de ser una fachada que se resquebraja fácilmente, una careta impuesta por el sistema para supuestos triunfadores treintañeros que, en realidad, no viven en ningún paraíso emocional, incluso aunque hayan triunfado económicamente.

    En este sentido Fuerza Mayor es una denuncia del neoliberalismo aplicado a las relaciones afectivas, de cómo el individualismo nos lleva a los extremos de preferir salvar nuestro móvil a nuestros hijos, no digamos ya nuestra propia vida.

    Los eventos que se producen de manera posterior a la catástrofe familiar revelan la farsa que han mantenido durante años, y también el machismo que ha imperado en su relación. Una cuestión nada baladí, teniendo en cuenta que Suecia, país del que es su director, Ruben Östlund, está entre los países con mayores tasas de igualdad entre hombres y mujeres. ¿Qué no pasaría en otros con un índice de igualdad mucho menor?

    Cabe reseñar las magníficas escenas de reproches y tensión que se dan cuando aparece Mats, amigo de Tomas (siempre es un gusto ver actores de Juego de Tronos en otras producciones), y su ligue Fanny, y cómo las discusiones del fracturado matrimonio terminan también afectándolos a ellos.

    Como decía al comienzo del post, nada como el buen cine nórdico para hacer humor negro con rechinar de tenedores de fondo.

  • Arte y cine, 120 años de intercambios

    Arte y cine, 120 años de intercambios

    La influencia del surrealismo de Les vampires de Feuillade (década de 1910) en Une semaine de bonté (Una semana de bondad, 1934) de Max Ernst o, en sentido inverso, la de Salvador Dalí en Hitchcock, que llegó invitarlo a colaborar en su película Spellbound (Recuerda, 1945) son algunos de los muchos ejemplos que se pueden ver en la exposición Arte y cine, 120 años de intercambios, que se puede ver estos días en CaixaForum Madrid.

    Mucho arte y mucho cine

    La colaboración entre La Cinémathèque française y la Obra Social la Caixa ha dado como fruto una de las mejores muestras de arte y cine de los últimos años, una maravilla para amantes del arte en general (¿qué es el cine si no eso?).

    Tomando como punto de partida los fondos de La Cinémathèque française y el patrimonio de la Colección la Caixa de Arte Contemporáneo, la exposición cuenta con piezas excepcionales de otras colecciones, galerías y museos como el Musée d’Orsay, el Centre Georges Pompidou, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo Thyssen-Bornemisza, el MACBA y la Fundación Gala-Salvador Dalí.

    Arte y cine, 120 años de intercambios cuenta con 255 carteles, pinturas, dibujos, grabados y fotografías en la parte más artística, y con 66 films, videoproyecciones y videoinstalaciones en la cinematográfica. Asimismo, también hay objetos como programas, vestidos, libros de artista, etc.

    Más de cien representantes del arte y del cine protagonizan este proyecto, que propone un diálogo entre artistas de las vanguardias históricas y cineastas dividido en nueve ámbitos desde el siglo XIX hasta el XXI.

    Los objetivos de la muestra

    La exposición tiene como objetivos mostrar el beneficio estético que todas las artes obtuvieron del cine, especialmente como impulsor de las vanguardias, así como señalar que sigue estructurando narrativa y estéticamente tanto el videoarte como las instalaciones que utilizan imagen en movimiento.

    Viendo la muestra también podemos comprobar cómo la tecnología digital, lejos de ser una amenaza para el cine, han ampliado su radio de acción y su capacidad para inventar nuevas formas narrativas (por ejemplo, el 3D).

    Un paseo cronológico por lo mejor del cine y el arte

    Como he dicho más arriba, la exposición se estructura de manera cronológica. Así, comenzamos con diorama de principios del siglo XIX, pionero en representar la experiencia del paso del tiempo y, dentro del mismo siglo, podemos observar las creaciones del ingeniero y fisiólogo Étienne-Jules Marey o la descomposición en imágenes de Eadweard Muybridge.

    Ya en 1900 entramos, cómo no, en las primeras películas de los hermanos Lumière y su relación con los pintores impresionistas, especialmente con Claude Monet o Louis Carrand, precursor de los mismos.

    Llegadas las grandes guerras del siglo XX, el cine encontró su vocación informativa y comenzó a representar lo que sucedía en el mundo. Y para ello tomó apuntes de la pintura simbolista del art nouveau.

    Luis Buñuel, Salvador Dalí y Jean Cocteau son protagonistas también en la exposición, que señala las similitudes y concomitancias entre La edad de oro, Un perro andaluz y La sangre de un poeta, hasta llegar a afirmar que componen una “especie de trilogía”.

    El clasicismo de los años 40 y la renovación de Jean-Luc Godard y su Nouvelle Vague son, asimismo, clave, pues permitieron abrir la estética cinematográfica a la pintura moderna y las artes conceptuales.

    De los 70 se destaca la consolidación del cine como arte, y de la última etapa, de los 80 hasta 2010 (aunque yo aquí hubiese dividido por décadas) destacan los nuevos formatos de arte fantástico, como el que realiza David Lynch.

    La exposición estará hasta el 20 de agosto en CaixaForum de Madrid. El precio de la entrada es baratísimo: 3 euros, con un 50% de descuento para los clientes de CaixaBank.

    Recomiendo sumarse a las visitas comentadas, especialmente si se carecen de conocimientos solventes sobre historia del arte.

  • Borgen, el gobierno de una cívica y moderada Dinamarca

    Borgen, el gobierno de una cívica y moderada Dinamarca

    Hace tiempo que vengo pensando en dedicar un post a una gran serie que ha marcado algún que otro debate político aquí en España en los últimos tiempos: Borgen, producción danesa que narra los entresijos del gobierno de la cívica y moderada Birgitte Nyborg.

    El mito vs realidad de la Europa cívica

    Si algo destaca en Borgen es la voluntad de consenso y diálogo a través del gobierno, así como la interpretación cuasi perfecta del mito y/o realidad de una Europa (del norte) cívica que se ocupa del bienestar de sus ciudadanos desde el centro.

    La serie es un compendio de las continuas negociaciones de Nyborg con todas las fuerzas políticas, incluida la extrema derecha ultraliberal en lo económico y conservadora en lo social, muy bien caracterizada en el personaje de Svend Åge Saltum (destaca aquí la verosímil traición que le hace Benedikte Nedergaard, una líder de extrema derecha de nueva hornada, en la línea de la pequeña LePen a su padre).

    El Palacio de Christianborg en Copenhague se convierte en el escenario principal de esta serie política en la que los intentos de corrupción son frenados inmediatamente y el talante, nunca mejor dicho, de su primera ministra destaca a través de arduos diálogos con la oposición.

    Y es que Nyborg ha llegado a primera ministra (en la primera temporada) por una coalición con los Laboristas, a pesar de que ellos tienen más escaños.

    Una serie sobre el trabajo diario

    Es curioso cómo una obra que no contiene ningún elemento folclórico al que nos acostumbran otras más inverosímiles, como House of Cards (de la que hablaré en otro post), engancha al espectador a una mecánica de trabajo consistente, sin más, en debates – preparación de ruedas de prensa – reacciones.

    En este sentido me evoca la sensación que me producía ver Mad Men, pues siempre pensaba que en realidad estaba viendo una serie sobre mi trabajo diario, pero, aunque quería cortar con ella porque me recordaba demasiado a mi día a día en oficinas en las que he estado, nunca podía. Tenía demasiado vicio.

    Dinamarca es cívica

    O eso intentan reflejar en esta serie que refleja el gobierno de una mujer en un país donde no ha ganado un partido por mayoría desde el año 1909 y que, por lo tanto, debe de estar acostumbrado a los pactos.

    Además, Borgen pone de manifiesto otros temas que llegan a España de refilón, como los mayores derechos de la mujer en los países nórdicos, el apoyo para una verdadera conciliación de la vida familiar y profesional (aunque Nyborg se ve desbordada en su papel de primera ministra su marido le hace el relevo profesional para que ella pueda dedicarse a la política tras años dedicados al cuidado familiar).

    Otro tema que nos señala que estamos ante un país con una ética un poquito más elevada que la nuestra es el periodismo, tanto en la parte de los medios, con los periodistas Torben Friis, jefe de informativos, y Katrine Forsmark, estrella de los informativos (spoiler: que luego cruza la línea y termina como jefa de prensa de Nyborg), como en la de los gabinetes de prensa, con el enigmático y atormentado Kasper Juul al frente.

    Pero, ¿es cierta esta imagen que transmite Borgen de una Dinamarca cívica o nos encontramos ante un producto bien envasado de propaganda demócrata danesa que merece la pena revisar en profundidad? No se puede analizar esta serie sin señalar que hasta los ecologistas del Partido Verde son señalados como extremistas, y eso, para los que somos fanáticos de 1984 de George Orwell, tiene, como mínimo, un puntito de intentar reescribir la realidad.

  • La segunda temporada de Sense8, una estafa

    La segunda temporada de Sense8, una estafa

    Después de tanto tiempo esperándola tras una magnífica temporada, y de incluso haber defendido una postura sobre el episodio especial de Navidad que ahora me parece indefendible, tengo que decir que la segunda temporada de Sense8 es una estafa.

    Una temporada ridícula

    Me entristece enormemente tener que decir esto de una de las que fue mis sorpresas el año pasado. No me siento bien hablando así de algo creado y producido por las hermanas Wachowski. Pero ni tratando de ser benevolente me va a salir una crítica amable.

    He estado pensando si avisar de los spoilers como hago siempre con una imagen y al final he decidido que voy a honrar su primera temporada y a avisaros a los que todavía no hayáis visto la segunda: SPOILER ALERT.

    ¿Qué ha pasado esta temporada para que mi opinión haya cambiado tanto? Que el guión ha alcanzado cotas muy elevadas de ridículo. Desde discursos innecesarios, como todos los que da Nomi, que no aportan ninguna novedad con respecto a la temporada anterior, hasta escenas inverosímiles, todo en esta nueva entrega es fallido.

    Y algunos diréis que la serie ya es inverosímil de por sí, pero no. La serie se enmarca entre el género fantástico y sci-fi, pero incluso dentro de los géneros no realistas hay que saber mantener el principio de verosimilitud.

    Voy a poneros un ejemplo de cómo se rompe en Sense8 esta temporada: la persecución policial de Sun tras escaparse de la cárcel. ¿Ponen solo a un detective a buscarla? ¿Por qué la deja acudir libremente a todos sus lugares de referencia? Eso sin contar la ropa de diseño que luce en todo momento. ¿Ha podido irse de tiendas siendo la persona más buscada de todo Seúl?

    Personajes caricaturizados

    Otra de las cuestiones que más sorprenden esta temporada es el tratamiento de los personajes, frivolizados y estereotipados hasta la caricatura.

    En este sentido, el peor tratado, sin duda, es Lito, junto con su novio y su amiga. Para estos personajes las Wachowski han ideado una serie de escenas cómicas que rozan el absurdo y la vergüenza ajena.

    Kala y Wolfgang no tienen mejor destino. Una relación gastada sin haberla siquiera comenzado.

    Nomi Marks y su novia Amanita también dan para un ensayo sobre cómo se pueden idear personajes y tramas tan inverosímiles. ¿O acaso alguien cree que dos personas pueden acceder desde su ordenador a controlar todo lo que se les ponga delante?

    En esta temporada las hemos visto accediendo al tráfico de Seúl para provocar un accidente, accediendo a teléfonos móviles de mafiosos o borrando los antecedentes de Nomi y burlando al FBI, entre otros actos de hackeos increíbles. Todo esto en cinco minutitos después de pedírselo. ¿Para qué molestarse en preparar algo creíble como hacen los guionistas de Mr. Robot?

    Y, aunque hemos asistido a la presentación de más Sense8 de otros clanes, estos no se han librado tampoco del ridículo.

    Vivir de las rentas

    Viendo esta segunda temporada me ha dado la sensación de que las Wachowski pretendían vivir de las rentas de la anterior tras haber obtenido una legión de fans. Pero los admiradores de las series somos público de paladar exigente y no han sabido estar a la altura.

    He de reconocer que no es la primera vez que me pasa con ellas. Y seguro que a todos os habrá ocurrido también con Matrix y Matrix 2. Quizá simplemente no saben cuándo parar para dejar buen sabor de boca.

    Además, en los últimos 20 minutos del último episodio han querido correr para dejar planteada una tercera temporada. Deprisa y corriendo, como se suele decir, sin ningún sentido, poniendo en el último minuto toda la acción que debería haber ocupado la segunda temporada.

    Un cliffhanger de mercadillo que no está a la altura de lo que se esperaba de Sense8. Y encima siendo una de las series más caras de la historia. ¿Peligra renovar por otra temporada más? Espero que sí.

  • The Leftovers: surrealismo, incertidumbre y amor

    The Leftovers: surrealismo, incertidumbre y amor

    Hoy no voy a hablar sobre producciones terrenales, de corrupción política o fáciles de ver, incluso aunque me hayan gustado mucho. Hoy voy a hablar de la para mí mejor serie de los últimos años, muy complicada y a la vez maravillosa para el público: The Leftovers.

    The Leftovers o el desasosiego

    A lo largo de estas tres temporadas he discutido con bastantes amigos que consideraban esta genialidad como excesivamente rara, sin sentido e inexplicable precisamente por eso, porque su objetivo nunca ha sido centrarse en el evento en sí, la desaparición del 2% de la población, sino en cómo se quedan los restantes, The Leftovers.

    Partiendo de ese punto, es lógico que una serie que se centra en cómo respondería la humanidad si desapareciesen de golpe y plumazo millones de personas genere desasosiego. ¿Cómo actuaríamos todos y cada uno de nosotros, y la sociedad en general, si sucediese un evento que violase las leyes de la física y se llevase a muchos de nuestros seres queridos?

    Por esto The Leftovers es para mí quizá la mejor serie de los últimos tiempos, porque sus creadores, Tom Perrotta (autor de la novela) y Damon Lindelof, no pretenden que sea una serie fácil de ver o que nos entretenga. Su objetivo ha sido siempre tenernos en vilo, con un nudo en la garganta que han sabido mantener hasta el final.

    Magnífica narración surrealista

    A lo largo de estas tres temporadas hemos asistido a episodios que son auténticas genialidades del género surrealista.

    Las muertes de Kevin Garvey, con esas realidades paralelas de lo más estrambótico; el personaje de Matt y sus vicisitudes, desde ganando dinero en un casino hasta tomado por una fiera semental en una orgía rumbo a Australia; o las ideas y puesta en práctica de las mismas de Kevin Garvey Senior atrapan al espectador, que asume que, con cada capítulo, tiene un billete para un viaje psicodélico y emocionante que no sabe cómo puede terminar.

    Porque The Leftovers es una serie imprevisible, de la que es imposible pronosticar siquiera cómo va a ser el curso de un mismo episodio. Ese dejarse llevar por la incertidumbre, que coincide con lo que les ha tocado vivir a los personajes, es lo que la hace tan mágica en todos los sentidos de la palabra.

    ¿Un final feliz?

    La última temporada de The Leftovers, que en principio se esperaba que terminase en la primera o, como mucho, en la segunda, podría decirse que ha tenido un talante conciliador tanto para los que somos fans acérrimos de su oscuridad como para aquellos que deseaban algo de luz sobre los personajes.

    Su cierre, con la maravillosa historia de Nora de cómo viajó a otra realidad hasta ver a sus hijos y a su marido y decidió volver para reencontrarse con Kevin, pero finalmente pensó que no la creería y se quedó sola, es realmente ambiguo. ¿Ha sucedido de verdad o es la historia que Nora ha creado para poder soportar la desaparición de sus hijos?

    Kevin le dice un sincero “te creo” porque su personaje se encuentra en la misma encrucijada. ¿Ha vivido realmente todos esos trances o ha estado en mitad de un delirio colectivo con su padre y John?

    Nunca sabremos qué ha pasado realmente, ni importa. The Leftovers va de experimentar angustia, incertidumbre, desorientación, soledad, extrañez y, después de todo, amor. Emociones muy difíciles e intensas para público con buen paladar. Mi eterno agradecimiento por este viaje.

  • La corrupción vaticana, ironizada en The Young Pope

    La corrupción vaticana, ironizada en The Young Pope

    Los últimos meses han sido frenéticos en cuanto a buenas series. Tengo tantas de las que hablar que casi no dispongo de tiempo para ello. El post de hoy se la quiero dedicar a la, con toda seguridad, más irónica e irreverente de todas: The Young Pope.

    The Young Pope, finísima

    The Young Pope es una sátira de la corrupción y los entresijos más terrenales del Vaticano. Pero no penséis que hacer esta descripción es tan sencilla, porque los primeros episodios parece que van a tratarse de un drama, o de una historia de personajes.

    Pero a medida que van transcurriendo los episodios empiezas a darte cuenta de que Lenny Belardo, el extraño y tirante Papa interpretado por Jude Law, es una maravillosa y fina caricatura que podría contener en sí misma los rasgos más extravagantes de varias de las cabezas de la Iglesia.

    The Young Pope es la historia de un Papa que no cree en dios y a la vez padece Complejo de Dios. De un Papa joven que vive la contradicción entre sus pulsiones, aunque estas no llegan a estar nunca claras, y su fe basada en los preceptos más reaccionarios de la Iglesia.

    Este Papa, elegido de manera bastante inusual pensando que podría ser el enlace entre las posturas más conservadoras y liberales, no tiene el menor reparo a la hora de hacer rupturas diplomáticas o desencantar a la prensa. La tensión en los diálogos y sus respuestas comedidas en la forma y desmedidas en el contenido atrapan desde el primer episodio.

    La gran belleza de Sorrentino

    Una de las mejores características de The Young Pope la encontramos en quién firma la serie. El aclamado y muy conocido entre quienes nos gusta el cine Paolo Sorrentino.

    Sorrentino, autor de dos de mis películas favoritas por distintos motivos, Il Divo y La gran belleza, combina en The Young Pope los elementos con los que también sabe jugar. Por una parte, la creación del personaje Lenny Belardo, un Papa poliédrico, con muchas aristas que esconden distintas facetas contradictorias entre sí. Por otra, la armonía, el buen gusto y el goce estético en la composición de los planos.

    Algunas escenas parecen coreografías de cardenales perfectamente acompasados a la también magnífica banda sonora. Desde la versión del clásico de Jimi Hendrix Watchtower (también utilizado en Battlestar Galactica), pasando por LMFAO, Belle & Sebastian, Venetian Snares, Trentemoller o Kronos Quartet, los temazos se suceden en The Young Pope.

    El redescubrimiento de Jude Law

    Y, cómo no, hablar de The Young Pope es hablar de Jude Law y su interesantísima interpretación de protagonista.

    A caballo entre la ironía y el suspense, a ratos hilarante y a ratos atemorizante, los matices que le da a Lenny Belardo recuerdan al mejor Jude Law. A aquel Jude Law que en 2001 bordaba sus papeles en Enemigo a las puertas e Inteligencia Artificial.

    Jude Law resplandece en el papel del Papa joven dispuesto a cargar contra la corrupción, las luchas internas de poder y los tejemanejes de cardenales y alto clero. Y a su vez transmite de manera muy elegante la socarronería que tiene la serie. Parece un papel creado para él.

  • El banquero, la corrupción y la crisis en el cine español

    El banquero, la corrupción y la crisis en el cine español

    Siguiendo con el ciclo que comencé hace semanas sobre cine y documentales para entender la crisis económica y la figura del banquero, hoy le toca su turno al cine español, aunque en la anterior entrega ya incluí el documental “Mis ahorros, su botín”, realizado por colectivos del 15M con la financiación de Adicae.

    Concursante

    Quiero empezar con el filme Concursante porque es probablemente la cinta española que más me ha impactado sobre este tema. Ganadora del Premio de la Crítica del Festival de Málaga, esta sátira muy, muy, muy ácida aborda la persecución que sufre Martín Circo, un joven profesor, por parte del banco y Hacienda tras ganar el mayor premio jamás concedido en la Historia de la Televisión: más de tres millones de euros en objetos.

    Martín se ve obligado a pedir un préstamo al banco para poder mantener su patrimonio. Por su parte, Hacienda le reclama el 50% de sus ganancias y el incremento patrimonial en el IRPF.

    Edmundo Figueroa, un viejo economista antisistema que tiene intervenciones absolutamente brillantes como la que añado aquí abajo, le proporcionará una salida.

    Cinco metros cuadrados

    Cinco metros cuadrados es el filme por excelencia de la crisis española, y es que tiene todos los elementos que la han caracterizado: sobreprecio de vivienda, especulación, burbuja inmobiliaria y desahucios.

    La película, protagonizada por Malena Alterio y Fernando Tejero, que se llevó unos cuantos premios por su impresionante actuación, trata la lucha que deben librar Álex y Virginia, una pareja que se hipoteca a cuarenta años para comprar un piso que no va a poder recibir porque la constructora estaba edificando en terreno protegido. ¿A que suenan, y mucho, todas estas barbaridades medioambientales? Seseña y Valdeluz resuenan en mi mente…

    Cien años de perdón, el banquero y la corrupción

    ¡Cómo podría olvidar en una lista así el tema estrella de la política española! La corrupción es la clave de la película Cien años de perdón, de Daniel Calparsoro, que, a pesar de su eje central, no se puede categorizar dentro del cine de denuncia social, sino del thriller.

    Todo comienza con un robo en la sede valenciana del banco del Mediterráneo, cuya directora resulta estar en una lista de evasores como la Falciani, o los Papeles de Panamá y que posee una caja fuerte en b en la que se guarda el disco duro con datos que revelan la corrupción de líderes políticos.

    No es la mejor película de la historia del cine español, voy a decirlo abiertamente, pero muestra perfectamente la sociedad corrupta que tenemos y cómo la figura del banquero y el político está demasiado entrelazada.

    Hermosa juventud

    La película Hermosa juventud es el relato descarnado de la falta de futuro y la desolación que viven los jóvenes españoles que se enfrentan a un panorama de emigración, los que puedan permitírsela, o precariedad cada vez más acusada.

    Carlos Boyero la comparaba en El País con Los lunes al sol señalando su diferencia, que es la edad de los protagonistas. Yo mismo he estado tentado de incluir en esta lista la obra de Fernando León (aunque he desistido porque a estas alturas ya todos tenéis que haberla visto, por lo menos, un par de veces).

    El caso es que Hermosa juventud es crudeza sin igual porque relata de manera muy realista las acrobacias que tienen que hacer dos jóvenes de barrio obrero para poder ganar un poco de dinero, desde chapuzas de toda clase a cine porno. Porque cuando la gente no tiene qué comer, y más si tienen niños a su cargo, como es el caso de Natalia y Carlos, protagonistas de esta historia, termina haciendo lo que sea para sobrevivir.

    Me gusta mucho esta obra de Jaime Rosales porque muestra algo que no siempre se quiere ver desde distintos sectores sociales, y es que los jóvenes de barrios humildes, no digamos ya marginados, hoy en día saben que no van a tener futuro aunque se esfuercen. Si la sociedad les enseña eso, porque lo ven en sus hermanos y tíos mayores que sí creyeron en la meritocracia y se esforzaron para ahora no tener nada, ¿cómo podemos criticarlos o referirnos a ellos como ninis sin ofrecerles nada?

    Y hasta aquí mi listado de hoy. Son películas emocionalmente densas que os recomiendo que no veáis del tirón, pero no dejéis de hacerlo.

  • World Press Photo 2017 en Cajasol Sevilla

    World Press Photo 2017 en Cajasol Sevilla

    Aprovechando mi excesivamente fugaz visita a la Feria de Abril de Sevilla he visitado la exposición World Press Photo 2017, que se exhibe en la sede de la Fundación Cajasol.

    World Press Photo 2017, otro año más de desgracias

    Tal y como esperaba por mi experiencia de otros años, World Press Photo 2017 sigue siendo tan impactante, angustiante y sobrecogedora como en anteriores ediciones.

    La foto ganadora de este año, tomada por el turco Burhan Ozbilici, muestra el terrible momento en el que Mevlüt Mert Altintas, un policía de 22 años fuera de servicio, continúa sujetando el arma tras asesinar al embajador de Rusia en Turquía, Andrey Karlov, que yace ensangrentado en el suelo.

    Es una imagen que todos hemos visto recientemente en medios, pero que impacta mucho impresa en tamaño gigante y rodeada de otras instantáneas tan o más horripilantes que ella.

    El terror captado en Ofensiva en Mosul, la fotografía tomada por Laurent Van der Stockt a una niña en la puerta de la que parece ser su casa mientras miembros del batallón de las Fuerzas Especiales de Operaciones Iraquíes (ISOF, en inglés) registran casas en Gogjali transmite una sensación de angustia difícil de explicar, y seguramente nada comparable a la que tuvo que vivir su protagonista.

    La tragedia de inmigrantes y refugiados

    Como no podía ser menos en estos años de vergüenza para las naciones del norte, especialmente Europa, otras imágenes escalofriantes que están ahí para recordarnos que no somos tan hospitalarios ni estupendos como nos creemos corresponden a las de inmigrantes intentando acceder a nuestras fronteras.

    En este sentido Left Alone, del fotógrafo español Santi Palacios, rompe el corazón y, en mi humilde opinión, habría que ponerla en los comedores donde almuerce la élite europea, a ver si les quita el hambre y les da ganas de hacer algo al respecto. Se trata de una foto conmovedora en la que dos hermanos, de 11 años la mayor, lloran desconsoladamente tras ser rescatados de un naufragio en el Mediterráneo. Ambos, nigerianos, acababan de perder a su madre en Libia, tras cruzar el Sahara.

    Y, cómo no, una de horror carcelario, tomada por Noel Celis, que muestra a decenas de presos durmiendo hacinados en un contenedor-jaula en la cárcel de Quezon City en Manila, que tiene una capacidad de no más de 278 reos pero, según la revista Time, alberga a más de 3800.

    La exposición es mucho más extensa que esto que os he contado, y guarda sorpresas agradables, pero estas han sido las imágenes que más me han impactado. El resto es mejor que lo veáis en persona, hasta el próximo 18 de mayo en la sede de la Fundación Cajasol en Sevilla.

  • Banqueros y corrupción: documentales sobre la crisis (III Parte)

    Banqueros y corrupción: documentales sobre la crisis (III Parte)

    Hoy voy a continuar con mi serie de posts para entender la crisis económica y la responsabilidad que los banqueros tienen en ella. En este caso haré una reseña de varios documentales a mi juicio imprescindibles para saber qué ha pasado y por qué nos encontramos en este punto.

    Inside Job

    Inside Job es un trabajo serio, bien documentado, que ahonda en los responsables de la crisis económica. Un intento por aportar luz de manera casi científica a unos hechos que se pierden entre tanto ruido y manipulación que nos llega por distintos medios.

    El documental comienza explicando el caso islandés y cómo en un país con un Producto Interior Bruto de 13.000 millones de dólares los bancos llegaron a alcanzar unas pérdidas de 100.000 millones.

    En Inside Job vemos la estafa en toda regla, con los precios de las viviendas duplicándose y sin que empresas auditoras ni agencias de rating encontraran nada sospechoso, ¿os suena?

    También aborda la desregulación de los 80 del Presidente Ronald Reagan, a petición de los banqueros, que trajo mucho descontrol y, finalmente, la atomización del sistema financiero en cinco grandes firmas que, si caían, amenazaban con romper la economía mundial.

    Como este no es un post exclusivo sobre este documental, lo dejo aquí, esperando que los que no lo hayáis visto todavía lo hagáis.

    Los últimos días de Lehman Brothers

    Este documental es la recreación de la desesperada carrera contrarreloj que se vivió en Lehman Brothers para intentar salvarlo de la quiebra.

    Este filme muestra el momento en que el gran banco de inversión Lehman Brothers se encuentra al borde del abismo después de los turbulentos seis meses en que sus inversiones en bienes raíces perdieron miles de millones de dólares, provocando fuertes caídas en el valor de sus acciones de Lehman.

    Y es que el 15 de septiembre de 2008 fue un punto de inflexión en la economía mundial y en el capitalismo: el día en que se supo que toda la expansión económica de los años anteriores había sido una ilusión óptica, una estafa en la que banqueros y políticos habían embaucado a la población. No se había crecido, se había generado una deuda impagable que amenazaba a la población de todo el planeta.

    La doctrina del shock

    Este documental, basado en el libro de la periodista estadounidense Naomi Klein, aborda las raíces de lo que pasó en 2008 remontándose a las teorías económicas neoliberales de Milton Friedman, profesor de la Universidad de Chicago y a sus puestas en práctica a través de la dictadura militar chilena de Pinochet y los gobiernos de Yeltsin y Thatcher en Rusia y Reino Unido, respectivamente.

    Aunque ha sido acusado de “panfletario” siempre lo suelo recomendar como contrapunto a la información que recibimos en las últimas décadas. Y que cada cual piense luego lo que quiera.

    Uno español contra banqueros: Mis ahorros, su botín

    Quiero añadir aquí un documental español producido por la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (ADICAE) y realizado por AudioviSol, un colectivo surgido con la Acampada Sol del 15M de Madrid que trata los excesos del sector financiero y cómo los banqueros, y los bancarios, abusaron de la confianza de los clientes: Mis ahorros, su botín.

    Este filme habla de estafas, prácticas fraudulentas y delitos cometidos en España, como AVA, Gescartera, Eurobank del Mediterráneo, Terra o las preferentes.

    Mis ahorros, su botín es muy recomendable porque, además de explicar algunos de los hechos más importantes del sector financiero de nuestro país, promueve la educación financiera de los ciudadanos para que no vuelvan a ocurrir.