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  • American Gods, conflicto entre dioses y tecnología moderna

    American Gods, conflicto entre dioses y tecnología moderna

    Poco se está hablando, o me lo parece a mí, de una de las series revelación de este año: American Gods, adaptación de la novela de fantasía homónima de Neil Gaiman que narra el conflicto entre dioses modernos y antiguos.

    Esta serie es bastante impresionante desde el principio, por lo que voy a ser muy rápido con los spoilers. Si no la has visto todavía, te recomiendo que esperes a leer este post.

     

    American Gods, el conflicto

    American Gods comienza con una sangrienta leyenda vikinga que deja al espectador un tanto descolocado, pues de ahí pasa a Shadow Moon, un personaje taciturno cuya mujer fallece un día antes de que él salga de prisión y que es abordado por otro misterioso personaje, Wednesday, que le ofrece ser su vigilante privado de seguridad.

    Acontecimientos a simple vista no relacionados entre sí, sin embargo, están perfectamente hilvanados en la trama principal, que representa el conflicto entre los dioses antiguos y los nuevos, que son las manifestaciones deificadas de la tecnología moderna.

    Puede que para el espectador profano tanto en mitología como en la novela de Neil Gaiman, de la que hablaré más adelante, resulte confusa la sucesión de personajes extraños, al menos hasta que aparece Anubis, que es el primer dios más reconocible de toda la primera temporada.

    Pero, incluso poniéndome en la piel del que no sepa nada de la novela y la mitología, se trata de una serie muy interesante, con buenos diálogos entre los personajes y una factura impecable, con el clímax al final de la primera temporada, que es cuando ya se termina de explicar en qué consiste y qué es lo que se ha estado preparando con tanto esmero.

    Los personajes

    Comentando la serie con amigos que también la han visto, estaban desconcertados porque en algunos casos no sabían quién es quién entre los personajes-dioses de la serie, así que voy a hacer una breve explicación de los más importantes:

    Mr. Wednesday: interpretado magistralmente por Ian McShane (aunque no se lo hayan reconocido en los Emmy), Mr. Wednesday, al que otros personajes se refieren también como Wotan, es Odín. Sabio, honesto y a la para mentiroso, guerrero valeroso que trata con amor y crueldad a sus pueblos, va acompañado siempre de dos cuervos (Hugin – pensamiento y Munin – memoria).

    Mr. Wednesday es un cínico y tiene un punto bastante cómico dentro de la serie, a pesar de que, como se desvelará, es quien está urdiendo todo para que se produzca el conflicto que terminará en guerra entre los dioses. No es de extrañar que hayan elegido a Ian McShane, al que siempre recordaré por su papel de Al Swearengen en Deadwood, para interpretarlo.

    Shadow Moon: durante toda la primera temporada este personaje se pregunta por qué ha sido elegido para la tarea de cuidar de Mr. Wednesday y qué relevancia tiene en algo tan extraño. Escéptico desde el comienzo con todo lo que tenga que ver con dioses y religiones, poco a poco va ‘abriendo su mente’ a la posibilidad de que haya fenómenos no visibles para el ojo humano. La muerte y resurrección en formato zombi de su mujer ayuda a que vea que algo más está pasando a su alrededor.

    De todas formas, hay que señalar aquí que en la novela de Gaiman se perciben mejor que en la serie los detalles que nos hacen pensar que es Balder, el segundo hijo de Odín.

    Mad Sweeney: este personaje es un duende, un leprechaun que forma parte de la corte de los hijos de la diosa Danu. Apegado al oro y a las actividades en las que se juegue todo a la suerte, sorprende por la relación que mantiene con la mujer de Shadow Moon.

    Mr. Nancy: protagonista de muchas leyendas en África occidental y Caribe, es un dios embaucador, de ahí que aparezca siempre contando historias en la serie.

    Bilquis: Bilquis es la Reina de Saba, el personaje más erótico y probablemente más despiadado de toda la serie, que se alimenta del apetito sexual de sus víctimas y las engulle directamente… no voy a contar cómo. Bilquis ha vendido su alma a los nuevos dioses que, a cambio de su lealtad, la han enseñado a aprovecharse de la tecnología moderna para buscar víctimas a través de páginas y aplicaciones para ligar.

    Ostara: la diosa de la fertilidad, relacionada con la primavera y con la Pascua. Un amor vestido de florecita que, como se puede ver en el último episodio de la primera temporada de American Gods, se puede manifestar como la más terrible de las sequías y enfermedades para la tierra. Su papel a partir de ahora va a ser muy importante en la serie.

    Los dioses modernos: los protagonistas del conflicto con los antiguos dioses se han dejado ver poco en esta primera entrega de American Gods, si bien lo han hecho de una manera terrorífica, evidenciando que tienen poder para transformar la realidad. Hasta el momento hemos podido conocer a Media, Mr. Wood, Mr. World y Technical Boy, que intentan por las buenas convencer a los antiguos dioses para rendirse a los nuevos formatos tecnológicos y relacionales hasta que comprueban que van a tener que luchar a la vieja usanza con ellos.

    La corrupción de la sociedad y su entrega al dinero y lo efímero es una de las bases de esta trama.

    Premiadísima novela de Neil Gaiman

    No puedo cerrar este post sin señalar que la novela de Neil Gaiman es una joya de la literatura de la fantasía. Con premios tan importantes en su haber como el Premio Bram Stoker, Premio Locus, Premio Hugo y Premio Nébula, esta obra es ya un clásico del siglo XXI en el género.

    Es la cuarta escrita por Gaiman, experto en mitología, y una buena lectura mientras esperamos a que llegue la siguiente temporada de la serie.

  • Guerra, la renovación de Albert Pla y Fermín Muguruza

    Guerra, la renovación de Albert Pla y Fermín Muguruza

    En julio de 2015 Albert Pla, Fermín Muguruza y Raül Fernández aka Refree estrenaban en Barcelona Guerra, un musical “multimierda”, como lo ha definido el propio Pla, que hemos podido ver en Madrid el pasado fin de semana.

    La dramaturgia en Guerra, dirigida por Pepe Miravete, se construye mediante una alegoría en la cual Fermín Muguruza es  una ciudad habitada por miles de habitantes oprimidos por un tirano y Albert Pla es el ejército de las fuerzas de paz que la asedian para liberarla mediante bombardeos. Estas fuerzas liberadoras, además, van tomando distintas formas, abarcando las diversas formas de propaganda a la que desde los poderes fácticos se somete a la población.

    En un escenario cambiante, con estilos musicales que van desde la electrónica hasta el dub, pasando por el hip-hop y el ska, Albert Pla ejerce su papel de cínico y descreído mientras Fermín Muguruza, con una actuación más forzada y sobreactuada, hace de resistencia y agitación contra la invasión liberadora.

    El ritmo va in crescendo, llegando a tener una cruenta batalla dialéctica entre ambos. En cuanto a la representación, en todo momento está trabada por momentos de humor que oscila entre el absurdo y el sarcasmo más duro.

    Pero lo más novedoso de Guerra es, sin duda, la puesta en escena, con una pantalla con la que los tres actores y músicos interactúan en todo momento, logrando crear distintas atmósferas y ambientes, muchos de ellos opresivos, con la intención de que el espectador se incomode por su papel de espectador, no solo de la obra, sino de la realidad.

    En mi opinión, Guerra es una buena apuesta de Albert Pla por la utilización de nuevas tecnologías para la expresión de ideas políticas, por la actualización de aquel llamado mensaje protesta a nuevas formas de espectáculo, en este caso una fábula audiovisual a la que quizá le sobran unos minutos al final y le falta más diversidad entre el público, que recuerda más al de un concierto de rock que al de una obra de teatro.

    A continuación os incluyo el tráiler, sin ánimo de spoilers, que también podéis ver aquí.