Tag: cine

  • Spoiler Fest, certamen del año en Madrid

    Spoiler Fest, certamen del año en Madrid

    Los pasados días 20, 21 y 22 de octubre habitantes y visitantes de Madrid pudimos disfrutar del, en mi humilde opinión, evento seriéfilo del año: Spoiler Fest de Movistar +, que, además de visionados de capítulos inéditos ha traído decenas de actividades al centro de la ciudad, desde talleres hasta planes para los más pequeños (cosa que los padres treintañeros y cuarentañeros agradecen mucho).

    Primer día de Spoiler Fest

    Spoiler Fest comenzó a lo grande con la proyección de Juego de Tronos, talleres sobre Rick y Morty (serie que he descubierto relativamente tarde y que me tiene fascinado -ya os lo contaré en otro post-), doblaje y thrillers policiacos, entre otros.

    Los espacios Fundación Telefónica (Fuencarral, 3), Telefónica Flagship Store (Gran Vía, 28) y los Cines de la Prensa (Plaza Callao, 4) se convirtieron en un hervidero seriéfilo de talleres, exposiciones y eventos, así como de proyecciones en pantalla gigante que hicieron las delicias de todos los que tuvimos oportunidad de asistir.

    Segundo día

    Durante la segunda jornada, los creadores de La hora chanante Joaquín Reyes, Ernesto Sevilla,  Raúl Cimas , Julián López y Santiago de Lucas han presentado  el documental ‘Los años chanantes’.

    Además, los actores de Velvet Colección Marta Hazas, Marta Torné, Mónica Cruz, Megan Montaner, Lucía Díez,  Adrián Lastra, Fernando Guallar, Ignacio Montes y Llorenç González, junto a la creadora Teresa Fernández-Valdés, contaron al público cómo se hace la serie.

    Durante este día se realizó, asimismo, la presentación de la serie original de Movistar + Virtual Hero, de Rubius, una serie original de Movistar+ producida en colaboración con Zeppelin TV, que ha contado con el Estudio Motion Pictures de Barcelona y Estudio Jaruyi de Corea del Sur para crear una animacion con un estilo propio inspirado en el anime, y  basada en la idea original del YouTuber.

    Virtual Hero cuenta las aventuras de Rubius a través de los mundos de juego para liberar a los 100 mejores gamers atrapados en un mundo virtual por Trollmask, el vengativo Master of the Game Worlds,  que quiere acabar con todos ellos.  En ese viaje no estará solo, la guerrera Sakura, la alocada zombie Zombirella, el espectro ancestral Slimmer y la inteligencia artificial G4t0 serán sus aliados en la lucha por liberar el mundo virtual del maléfico plan de Trollmask.

    Domingo de cierre

    Llegando al final del Spoiler Fest los padres modernos pudieron dejar a sus retoños toda la mañana viendo series como Dora La Exploradora, Gumbal o La Patrulla Canina para después poder dedicarse ellos a ver en pantalla grande This Is Us (segunda temporada), Arrow (sexta temporada) o preestrenos como el de Professor T y Vergüenza (de Movistar).

    El gran cierre lo realizo, no obstante, The Walking Dead, con el estreno de su novena temporada simultáneamente con Estados Unidos, aunque del primer episodio de esta nueva entrega (y de los que vengan después) os hablaré en otro post (spoiler: la estafa de la anterior continúa).

  • Arte y cine, 120 años de intercambios

    Arte y cine, 120 años de intercambios

    La influencia del surrealismo de Les vampires de Feuillade (década de 1910) en Une semaine de bonté (Una semana de bondad, 1934) de Max Ernst o, en sentido inverso, la de Salvador Dalí en Hitchcock, que llegó invitarlo a colaborar en su película Spellbound (Recuerda, 1945) son algunos de los muchos ejemplos que se pueden ver en la exposición Arte y cine, 120 años de intercambios, que se puede ver estos días en CaixaForum Madrid.

    Mucho arte y mucho cine

    La colaboración entre La Cinémathèque française y la Obra Social la Caixa ha dado como fruto una de las mejores muestras de arte y cine de los últimos años, una maravilla para amantes del arte en general (¿qué es el cine si no eso?).

    Tomando como punto de partida los fondos de La Cinémathèque française y el patrimonio de la Colección la Caixa de Arte Contemporáneo, la exposición cuenta con piezas excepcionales de otras colecciones, galerías y museos como el Musée d’Orsay, el Centre Georges Pompidou, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo Thyssen-Bornemisza, el MACBA y la Fundación Gala-Salvador Dalí.

    Arte y cine, 120 años de intercambios cuenta con 255 carteles, pinturas, dibujos, grabados y fotografías en la parte más artística, y con 66 films, videoproyecciones y videoinstalaciones en la cinematográfica. Asimismo, también hay objetos como programas, vestidos, libros de artista, etc.

    Más de cien representantes del arte y del cine protagonizan este proyecto, que propone un diálogo entre artistas de las vanguardias históricas y cineastas dividido en nueve ámbitos desde el siglo XIX hasta el XXI.

    Los objetivos de la muestra

    La exposición tiene como objetivos mostrar el beneficio estético que todas las artes obtuvieron del cine, especialmente como impulsor de las vanguardias, así como señalar que sigue estructurando narrativa y estéticamente tanto el videoarte como las instalaciones que utilizan imagen en movimiento.

    Viendo la muestra también podemos comprobar cómo la tecnología digital, lejos de ser una amenaza para el cine, han ampliado su radio de acción y su capacidad para inventar nuevas formas narrativas (por ejemplo, el 3D).

    Un paseo cronológico por lo mejor del cine y el arte

    Como he dicho más arriba, la exposición se estructura de manera cronológica. Así, comenzamos con diorama de principios del siglo XIX, pionero en representar la experiencia del paso del tiempo y, dentro del mismo siglo, podemos observar las creaciones del ingeniero y fisiólogo Étienne-Jules Marey o la descomposición en imágenes de Eadweard Muybridge.

    Ya en 1900 entramos, cómo no, en las primeras películas de los hermanos Lumière y su relación con los pintores impresionistas, especialmente con Claude Monet o Louis Carrand, precursor de los mismos.

    Llegadas las grandes guerras del siglo XX, el cine encontró su vocación informativa y comenzó a representar lo que sucedía en el mundo. Y para ello tomó apuntes de la pintura simbolista del art nouveau.

    Luis Buñuel, Salvador Dalí y Jean Cocteau son protagonistas también en la exposición, que señala las similitudes y concomitancias entre La edad de oro, Un perro andaluz y La sangre de un poeta, hasta llegar a afirmar que componen una “especie de trilogía”.

    El clasicismo de los años 40 y la renovación de Jean-Luc Godard y su Nouvelle Vague son, asimismo, clave, pues permitieron abrir la estética cinematográfica a la pintura moderna y las artes conceptuales.

    De los 70 se destaca la consolidación del cine como arte, y de la última etapa, de los 80 hasta 2010 (aunque yo aquí hubiese dividido por décadas) destacan los nuevos formatos de arte fantástico, como el que realiza David Lynch.

    La exposición estará hasta el 20 de agosto en CaixaForum de Madrid. El precio de la entrada es baratísimo: 3 euros, con un 50% de descuento para los clientes de CaixaBank.

    Recomiendo sumarse a las visitas comentadas, especialmente si se carecen de conocimientos solventes sobre historia del arte.

  • CaixaForum Madrid revive a Berlanga

    CaixaForum Madrid revive a Berlanga

    Los amantes del buen cine estamos de enhorabuena: en CaixaForum Madrid podemos ver “Los jueves, Berlanga en pantalla grande”, una selección de doce de sus mejores obras que comienza el próximo 16 de febrero con la proyección de Plácido.

    Pero este ciclo no consiste solo en la emisión de películas, sino que se apoya en historiadores, filósofos, escritores, compañeros de vicisitudes y bohemia para analizar sus contenidos y compararlos con la realidad.

    Berlanga, anticipado a su tiempo

    Luis García Berlanga fue un “antropólogo”, como lo definen en la propia web de la Obra Social La Caixa, que supo diseccionar a través de sus películas los aspectos biológicos y sociales de la España en que vivió, así como los hábitos y comportamientos de sus habitantes.

    De ese análisis exhaustivo y no poco cargado de humor que supo hacer salieron filmes que a día de hoy podrían considerarse auténticas premoniciones de lo que estamos viviendo. No en vano en muchas ocasiones muchos nos encontramos diciendo “¡ay, si viviera Berlanga, qué diría de esto que está ocurriendo!”.

    Berlanga y la censura

    No podemos olvidar, además, la trayectoria del cineasta y cómo tuvo que sufrir en su propia carne la censura del franquismo, que él explicaba de una forma un tanto cómica en entrevistas como esta que le realizaron en El Mundo en 2005 diciendo que hasta quiso “poner como guionista en los títulos” a un cura que le modificó totalmente un guion.

    También estuvo incluido en la lista negra del Opus Dei a raíz del rodaje de su película “Los jueves milagro”, y no fueron pocos los simpatizantes y militantes franquistas que reventaron las proyecciones de sus películas con gritos e insultos (hoy se hace lo mismo con campañas de Twitter, lo que indica que, tristemente, no hemos mejorado nada).

    Su película más censurada, sin duda alguna, fue El verdugo, que presentó en la Mostra de Venecia sin consultar al gobierno español, y fue estrenada más tarde en España con 17 cortes de la censura y presiones a los propietarios de las salas de cine para que no la emitieran.

    Aun así, su pericia y astucia a la hora de narrar, junto con la de aquellos que lo rodeaban, como Juan Antonio Bardem, Miguel Mihura o Rafael Azcona, hicieron que la censura que, seamos honestos, no suele estar conformada por los elementos más inteligentes de la sociedad, dejase pasar críticas feroces escondidas en diálogos de humor, e incluso aparentemente infantiles, como sucede en Bienvenido, Mr. Marshall.

    El ciclo de CaixaFórum

    Los títulos incluidos en el ciclo de CaixaFórum son: Plácido, El verdugo, ¡Vivan los novios!, La escopeta nacional, Patrimonio nacional, Moros y cristianos, Todos a la cárcel, París-Tombuctú, Novio a la vista, La vaquilla y Bienvenido, Mr. Marshall. Todos ellos imprescindibles, no solo dentro de su filmografía, sino también para conocer la historia de nuestro país a través de los ojos de uno de sus directores de cine más críticos.

    Según informa la Obra Social La Caixa, la Fundación Ortega-Marañón, a través de su Instituto Universitario, expedirá un certificado de reconocimiento académico de asistencia al ciclo.

  • Peaky Blinders, más política que nunca

    Peaky Blinders, más política que nunca

    Recién terminada la tercera temporada de Peaky Blinders, el drama histórico que versa sobre la familia de mafiosos del mismo nombre establecidos en Birmingham en la segunda década de 1900, solo puedo decir que esta entrega ha superado con creces la calidad de guion de las anteriores, que ya fueron magníficas.

    La excelencia de Peaky Blinders

    La calidad de fotografía y producción se mantiene, cambiando los escenarios de las sucias calles azotadas por la pobreza tras la I Guerra Mundial por la majestuosa mansión de Tommy Shelby y los palacios de otros personajes que han irrumpido y de los que hablaremos más adelante.

    Asimismo, la banda sonora continúa su senda de originalidad al introducir géneros como el rock, el indie e incluso el post-punk y el gótico para ambientar una época histórica previa al descubrimiento de los mismos. (En otra ocasión trataremos The Knick, otra genialidad por muchas razones, entre ellas también por la innovación en la música).

    Al comienzo del quinto episodio nos encontramos, incluso, con un muy bien traído tributo al último disco de David Bowie, que, según narra la prensa inglesa, admiraba tanto la serie que pidió que se utilizara su música. Y es que David Bowie y Peaky Blinders ya tenían historia previa, pues Cillian Murphy, el actor que da vida a Tommy Shelby, le envió una de sus capas al enterarse de que le encantaba la serie.

    Quizá este gusto por la música y la estética que haya que alabar también tenga su contrapunto, ya que hay momentos de la serie en los que, siendo honestos, sobran las escenas de los Peaky Blinders caminando con elegancia matona mientras suena buena música de fondo. Pero también puede ser que yo soy muy quisquilloso.

    A partir de aquí, ya sabéis, me pongo a destripar.

    La guerra contra el comunismo

    En esta temporada hemos visto a Tommy Shelby enfrentarse a una antigua deuda con Winston Churchill por haber salvado su vida. Esta deuda, por supuesto, incluía que la familia de gángsters se hiciese cargo de los trabajos sucios de la guerra contra el comunismo que la opinión pública no podía conocer: cometer un atentado en suelo británico del que poder culpar a los soviéticos para entrar en guerra con ellos.

    Los Peaky Blinders se sitúan en este contexto histórico dentro de lo que Karl Marx y Friedrich Engels consideraban lumpenproletariado, la capa más baja de la sociedad, los marginados que para los padres del comunismo suponían un peligro, pues sus ansias de dinero y su falta de conciencia política los llevaba a aliarse con la aristocracia y la burguesía, dañando al proletariado.

    En este sentido podría decirse que esta tercera temporada de la serie tiene un enfoque marxista, y no solo por el retrato de esta clase social, sino también por cómo dibujan a la aristocracia rusa en el exilio como un grupo de depravados sexuales y a la burguesía inglesa que lucha contra la revolución rusa como unos asesinos sin escrúpulos.

    Mención especial merece el Padre Hughes, representante de la organización derechista “La Liga Económica”, a la que también se refieren como “Comité de Vigilancia” y “Sección D”, un pederasta que utiliza los orfanatos como mercado de niños y que no duda en extender sus tentáculos al que acaba de crear Tommy Shelby en su continua necesidad de ascender socialmente y pertenecer a la clase alta inglesa.

    Porque la tercera temporada es también la narración del determinismo social, de cómo los Shelby, por más que su líder intente blanquear sus negocios y entrar en los clubes más selectos de la sociedad inglesa, se encuentran con el clasismo y la barrera invisible que impide ascender de clase y estatus social aunque hayas conseguido llenar tus arcas y comprar una mansión y caigas de igual manera en la corrupción.

    Las mujeres

    Como en anteriores entregas, en estos seis episodios hemos visto las vicisitudes de las mujeres, tanto Peaky Blinders como de otras procedencias, que se enfrentan a las trabas y el machismo de la época.

    Destaca especialmente el personaje de Polly, que conoce a un misterioso pintor con el que termina teniendo una relación a pesar de sus inseguridades y de las prohibiciones que el patriarca Tommy Shelby quiere imponerle.

    La familia

    Y, cómo no, no puedo terminar esta reseña de la tercera temporada de Peaky Blinders sin hablar de las ataduras familiares que obligan a los Shelby a permanecer fieles a su líder, aunque se comporte de manera errática y cometa equivocaciones. Pero el episodio final, con una traición de dimensiones épicas, deja la puerta abierta a un giro de guion y una venganza de los sometidos.