Tag: Antonio Pulido

  • CaixaForum Madrid revive a Berlanga

    CaixaForum Madrid revive a Berlanga

    Los amantes del buen cine estamos de enhorabuena: en CaixaForum Madrid podemos ver “Los jueves, Berlanga en pantalla grande”, una selección de doce de sus mejores obras que comienza el próximo 16 de febrero con la proyección de Plácido.

    Pero este ciclo no consiste solo en la emisión de películas, sino que se apoya en historiadores, filósofos, escritores, compañeros de vicisitudes y bohemia para analizar sus contenidos y compararlos con la realidad.

    Berlanga, anticipado a su tiempo

    Luis García Berlanga fue un “antropólogo”, como lo definen en la propia web de la Obra Social La Caixa, que supo diseccionar a través de sus películas los aspectos biológicos y sociales de la España en que vivió, así como los hábitos y comportamientos de sus habitantes.

    De ese análisis exhaustivo y no poco cargado de humor que supo hacer salieron filmes que a día de hoy podrían considerarse auténticas premoniciones de lo que estamos viviendo. No en vano en muchas ocasiones muchos nos encontramos diciendo “¡ay, si viviera Berlanga, qué diría de esto que está ocurriendo!”.

    Berlanga y la censura

    No podemos olvidar, además, la trayectoria del cineasta y cómo tuvo que sufrir en su propia carne la censura del franquismo, que él explicaba de una forma un tanto cómica en entrevistas como esta que le realizaron en El Mundo en 2005 diciendo que hasta quiso “poner como guionista en los títulos” a un cura que le modificó totalmente un guion.

    También estuvo incluido en la lista negra del Opus Dei a raíz del rodaje de su película “Los jueves milagro”, y no fueron pocos los simpatizantes y militantes franquistas que reventaron las proyecciones de sus películas con gritos e insultos (hoy se hace lo mismo con campañas de Twitter, lo que indica que, tristemente, no hemos mejorado nada).

    Su película más censurada, sin duda alguna, fue El verdugo, que presentó en la Mostra de Venecia sin consultar al gobierno español, y fue estrenada más tarde en España con 17 cortes de la censura y presiones a los propietarios de las salas de cine para que no la emitieran.

    Aun así, su pericia y astucia a la hora de narrar, junto con la de aquellos que lo rodeaban, como Juan Antonio Bardem, Miguel Mihura o Rafael Azcona, hicieron que la censura que, seamos honestos, no suele estar conformada por los elementos más inteligentes de la sociedad, dejase pasar críticas feroces escondidas en diálogos de humor, e incluso aparentemente infantiles, como sucede en Bienvenido, Mr. Marshall.

    El ciclo de CaixaFórum

    Los títulos incluidos en el ciclo de CaixaFórum son: Plácido, El verdugo, ¡Vivan los novios!, La escopeta nacional, Patrimonio nacional, Moros y cristianos, Todos a la cárcel, París-Tombuctú, Novio a la vista, La vaquilla y Bienvenido, Mr. Marshall. Todos ellos imprescindibles, no solo dentro de su filmografía, sino también para conocer la historia de nuestro país a través de los ojos de uno de sus directores de cine más críticos.

    Según informa la Obra Social La Caixa, la Fundación Ortega-Marañón, a través de su Instituto Universitario, expedirá un certificado de reconocimiento académico de asistencia al ciclo.

  • Taboo: corrupción y misterio ambientados en el siglo XIX

    Taboo: corrupción y misterio ambientados en el siglo XIX

    Tan solo cuatro episodios después del estreno de esta serie de FX y BBC, me atrevo a escribir que Taboo va a ser una de las mejores apuestas televisivas del año. Una serie ambientada en principios del siglo XIX con el trasfondo de la guerra anglo-estadounidense de 1812 en la que se entremezcla el misterio, la fantasía, la brujería y la corrupción de la gestión de las Colonias por parte tanto de la monarquía británica como de la Compañía de las Indias.

    La parte histórica de Taboo

    La guerra anglo-estadounidense de 1812 enfrentó al Reino Unido y sus colonias canadienses con Estados Unidos por el control de los territorios canadienses pertenecientes al imperio británico. En ese contexto, el territorio de Nutka (Nootka en inglés) se convirtió en una de las principales zonas del conflicto, pues a través del mismo se podía acceder a las islas de Nukta, Quadra y Vancouvr, así como a la totalidad del actual Lower Mainland, en Columbia Británica y a parte de los estados de Washington, Oregón, Idaho y Montana.

    Todos estos hechos históricos son trascendentales para el desarrollo de Taboo, pues James Delany, su protagonista indiscutible, acaba de heredar ese territorio, que toma nombre de la tribu que lo habita y al que pertenece su madre, una indígena comprada por su padre en una de sus expediciones coloniales mercantiles.

    Vista de casas en el Territorio de Nutka. Viajes del Capitán Cook, 1790.

    Como el Estrecho de Nutka es crucial para saber quién va a ganar la guerra, Delany se convierte en el blanco de las conspiraciones y corrupciones de la monarquía británica, el gobierno de Estados Unidos y la Compañía de Indias, que ha adquirido tal poder que asusta a los Estados, todavía no acostumbrados (¿o deberíamos decir subyugados?) al influjo de empresas privadas de mayor tamaño y poder que ellos.

    Pero Delany no solo no se amedrenta ante los continuos intentos de soborno e, incluso, asesinato. Él ha vuelto tras unos largos años en África para enfrentarse a todas las cúpulas corruptas que hagan falta. ¿Por qué? Todavía no lo sabemos.

    Brujería y fantasía en Taboo

    Uno de los mejores ingredientes de Taboo, que además está bastante bien hilado en la serie es la fantasía en forma de brujería, misterio, poderes y seres sobrenaturales que parecen venir de la tribu de su madre.

    James Delany parece saber más que el resto de los habitantes de Londres. Puede comunicarse a través de cenizas con seres del más allá e, incluso, hacer ‘visitas’ a otras personas, como el encuentro sexual tumultuoso que tiene con su hermanastra en el cuarto episodio.

    Sí, habéis leído bien, con su hermanastra, hermana por parte de padre con la que mantenía una relación amorosa antes de abandonar Londres y comenzar sus andaduras, muchos dicen que demoniacas y caníbales, en África.

    El papel de Zilpha, interpretado por Oona Chaplin, a la que hemos visto en Juego de Tronos, Dates, Black Mirror y otras tantas series de moda, es clave para James Delany, pues parece ser la única persona sobre la faz de la tierra por la que tiene verdaderos sentimientos de amor, lo que no impide, como él mismo afirma, que esté condenada por estar cerca de él.

    Tom Hardy

    Aunque he visto multitud de series y películas en las que aparece Tom Hardy, he de confesar que nunca me había parecido especialmente reseñable (salvo en Peaky Blinders, en la que borda su papel del mafioso judío Alfie Solomons) hasta ahora.

    La brillantez de su interpretación unida al gran papel que se le ha asignado, con un personaje tan complejo e inteligente, me recuerda a la actuación de Matthew McConaughey como Rust Cohle en True Detective y cómo nos dejó de sorprendidos a todos (si bien es cierto que Tom Hardy hasta el momento ha actuado en producciones de muchísima más calidad que las de McConaughey antes de True Detective).

    Nos encontramos ante un personaje oscuro y despiadado, aunque muchísimo más honesto que los corruptos y avariciosos que tiene alrededor, que tiene un plan maestro para conseguir algo que todavía no vislumbramos, pero en lo que sí podemos afirmar que está implicada su hermanastra y amor.

    La ficción está servida y viene muy bien condimentada como para convertirse en una de las grandes series de esta temporada (y esperemos que de otras).

  • El inadaptado, metáfora de una sociedad enferma

    El inadaptado, metáfora de una sociedad enferma

    Hoy quiero hablaros de un filme que he visto recientemente, aunque es de 2006, y que me ha dejado impactado por la crítica a la sociedad de consumo y a las vidas vacías que genera, especialmente en las ciudades: El inadaptado (Den Brysomme mannen).

    El inadaptado, comedia distópica

    El inadaptado es una coproducción noruega-islandesa dirigida por Jens Lien con guion de Per Schreiner que se presenta en forma de comedia negra distópica. Ambientada de manera surrealista en una ciudad a la que se llega en un autobús que no se sabe de dónde procede y que no tiene una coordenada temporal establecida, la película trata las vicisitudes de un hombre que intenta encajar en la vida que allí le surge.

    A partir de aquí, ya sabéis: SPOILERS

     

    La ciudad en sí es fría y anodina, de color blanco hielo, como si sus habitantes estuvieran atrapados en un congelador, con una zona de oficinas con edificios gigantescos y otra más residencial con casas tipo chalé. Nada que no exista en la realidad de cualquier ciudad, especialmente en países del norte de Europa.

    Andreas, el protagonista, quiere encajar con sus compañeros de trabajo, pero se encuentra que son demasiado superficiales. Busca pareja y consigue irse a vivir con una mujer, pero su desafecto e indiferencia adquiere cotas tragicómicas, y lo mismo le sucede con la segunda chica que conoce y de la que se enamora.

    En medio de todo este surrealismo se encuentra con otro habitante que está desesperado como él por saber qué ocurre en ese lugar donde la comida ha perdido su sabor y donde es imposible estimular ningún sentido.

    El misterioso habitante tiene, además, un secreto, y es que está excavando un agujero para llegar al origen de un sonido de violín que se escucha en el sótano del edificio en el que vive, pero su misión fracasa y termina con la intervención de los hombres de gris (imposible no pensar en nuestros ‘grises’ al verlos), que rápidamente devuelven la ciudad a su insustancial normalidad.

    La estafa de la sociedad de consumo

    La película entera constituye una metáfora de la soledad y la superficialidad de las sociedades actuales en las que se hacen jornadas laborales extenuantes para poder adquirir productos que no se necesitan y seguir en la maquinaria del consumo sin fin. Una estafa de proporciones épicas en la que todos estamos más o menos inmersos.

    Este utilitarismo se expande, asimismo, a las relaciones personales, pues las parejas se convierten en otra adquisición más, como un coche o un mueble, fácilmente intercambiable y que no genera apego porque hay una gran variedad de oferta en el mercado.

    El inadaptado incluye, además, otro elemento muy común en las sociedades del norte de Europa como es el suicidio. Andreas quiere quitarse la vida, y lo intenta de muchas, variadas y horripilantes maneras, pero no puede conseguirlo, ¿quizá porque ya está muerto? ¿O tal vez porque no hay salida posible?

    En El inadaptado ni siquiera hay choques políticos, corrupción o bajas pasiones que aporten emoción. Nos muestra de manera incisiva e hilarante la distopía que constituye el exceso de amigabilidad ficticia, egoísmo, insolidaridad y falta de socialización real de las sociedades capitalistas. Personajes que tienen formación académica y trabajos exitosos, pero que carecen de alma. ¿Os suena de algo?

  • The Big Bang Theory, estafa ideológica

    The Big Bang Theory, estafa ideológica

    Hoy escribo este post con amargura más que con enfado, tristemente decepcionado por la deriva que ha tomado la serie The Big Bang Theory, una sitcom que todos tenemos en mente como de humor blanco, pero que en los últimos tiempos ha tomado un cariz un tanto rancio y machista que no quiero dejar pasar por alto.

    The Big Bang Theory, abiertamente machista

    Supongo que a partir de aquí he de avisaros de que concurren bastantes spoilers, pero no voy a hacer como en otros posts de series que sí me importan y cuyo destripamiento sí puede fastidiar su visionado porque la simpleza de The Big Bang Theory en cuanto a trama permite este tipo de licencias.

    No obstante, realizada la puntualización, voy a ir al grano: The Big Bang Theory se ha convertido en un estandarte del machismo y de una visión terriblemente patriarcal de la sociedad sin tan siquiera una mínima explicación.

    Si en anteriores temporadas podíamos estar algo mosqueados con el papel de ‘rubia tonta’ que le habían dado a Penny, el hecho de que los personajes de Bernadette y Amy Farrah Fowler fuesen tan o más inteligentes, competentes y exitosas en sus carreras científicas que sus parejas disipaba la duda del machismo que podía cernirse sobre la serie.

    Asimismo, en la temporada anterior, cuando en un episodio Bernadette decide hacer un calendario de científicas ligeras de ropa se hace un alegato de la libertad de la mujer como libre de hacer con su cuerpo lo que quiera (y aquí podríamos entrar en otros debates sobre si los calendarios de mujeres son machistas, que sí creo que lo son, pero quien tendría que decidir si salir en ellos libremente son ellas).

    Pero, ¿qué ha ocurrido esta temporada? ¿Por qué el embarazo de Bernadette y el hecho de que Amy y Sheldon se hayan ido a vivir juntos de repente activa una serie de bromas y lugares comunes machistas? ¿No saben los guionistas de The Big Bang Theory qué es la crianza compartida y que los hombres tenemos que asumir el 50% de las tareas que se realizan en el hogar?

    Confieso que he sentido verdadera vergüenza ajena cuando, en el episodio sexto de esta décima temporada, he visto a Sheldon borracho con su invitado mientras Amy recogía los platos y el mismo Sheldon hacía una broma al respecto. Lo mismo me ha ocurrido con varios diálogos entre Bernadette y Howard en los que, sin ningún pudor, se da por hecho que va a ser ella la que tenga que ocuparse de las cosas de su futuro retoño.

    Para ser una serie de humor blanco que no quería meterse en ningún lío ideológico, se ha embarcado de lleno en un terreno muy pantanoso.

    Homofobia y racismo encubiertos

    Si el machismo en The Big Bang Theory se ha hecho palpable, no hay que menospreciar tampoco la cantidad de homofobia y racismo que encontramos en numerosas bromas.

    Raj Koothrappali es el personaje del que se mofan continuamente por su procedencia india y por su relación estrecha con Howard. Y ya no solo está la cuestión de que su posible homosexualidad sea siempre algo velado e inconfeso, sino también el estereotipo del gay sensible que se enamora de su mejor amigo.

    En esta temporada se han ampliado, además, los sujetos que son objeto de burla racista o xenófoba, y en este mismo sexto episodio que considero el más lamentable que se ha emitido hasta la fecha (no he querido seguir la serie para no horrorizarme más) una vecina rumana ha sido la triste agraciada. Porque, según The Big Bang Theory, los rumanos en Estados Unidos lo único que deben de hacer es ver televisión y así aprenden a hablar inglés, con frases hechas de programas de dudosa respetabilidad.

    Quizá lo que le suceda a esta serie que tantos entrañables momentos nos ha dado es que no soporta el paso del tiempo y debería despedirse de manera digna de las pantallas. O quizá eran ciertas las críticas que se vienen vertiendo desde hace años de que ya con el tema del Trastorno del Espectro Autista (T.E.A.) enviaba un mensaje y lanzaba un estereotipo incorrecto y peligroso sobre las personas que padecen Asperger. El caso es que este que aquí escribe se despide ya de ella porque la vida es muy corta y tenemos poco tiempo como para pasarlo viendo series que nos enfadan.

  • La corrupción del sistema, protagonista en Frágil Equilibrio

    La corrupción del sistema, protagonista en Frágil Equilibrio

    He tenido la suerte de ser uno de los pocos que consiguieron entradas para ver Frágil Equilibrio en Madrid y quiero hablaros de este documental tan exquisitamente producido y editado que nos lleva a plantearnos hasta qué punto estamos viviendo una vida despersonalizada que no nos proporciona la felicidad, sino más bien todo lo contrario, y en la que aceptamos de manera desvergonzada la corrupción del sistema.

    Frágil Equilibrio, el contexto

    El documental Frágil Equilibrio, premio del Festival de Cine de Valladolid Seminci, narra el presente en diversos puntos del planeta desde la perspectiva de algunos de sus protagonistas, todos ellos explotados y castigados por un sistema depredador en el que unos pocos acumulan la riqueza mientras los demás se ven obligados a sobrevivir en peores o mejores circunstancias según sea su procedencia, pero con el denominador común de la búsqueda y la imposibilidad de hallar la felicidad en sus vidas.

    Con imágenes impactantes (atascos, fábricas, multitudes moviéndose por la ciudad, policía cargando contra ciudadanos, cómo estamos devorándonos literalmente el planeta, etc. y que recuerdan a producciones visuales como Baraka) y la puesta en escena de un narrador muy bien valorado entre la mayor parte del público como es José Mújica, el expresidente de Uruguay, Frágil Equilibrio consigue tocarnos en lo más profundo y cuestionarnos si estamos llevando la vida que queremos y qué podemos hacer para cambiarlo.

    Los protagonistas

    Africanos que acampan en Marruecos esperando poder saltar la valla de Melilla por la noche; japoneses pertenecientes a la denominada clase de “salaryman”, con sueldos que les permiten comprar todo lo que quieran, pero jornadas laborales de hasta 21 horas, sin poder ver a sus familias nada más que los fines de semana; un desahuciado español que ha perdido su casa y se ve obligado a vivir ocupando espacios, incluso, insalubres… estas son las tres historias protagonistas que se van entrelazando con la voz de José Mújica y las imágenes antes mencionadas para sumergir al espectador en la vorágine estresante del sistema en que vivimos.

    De todas ellas la más esperanzadora, sin duda, es la de los africanos, pues todavía conservan la ilusión de encontrar un lugar mejor donde poder trabajar y formar una familia.

    Una crítica necesaria

    Frágil Equilibrio está perfectamente producido, con imágenes pertinentes y muy comunicativas en todos y cada uno de los casos, con historias que emocionan a la par que describen situaciones desesperantes y un toque de esperanza basada en la solidaridad a la que se alude en múltiples ocasiones. Pero no debería quedar exento de crítica, pues olvida un aspecto muy importante: las mujeres.

    Tanto las tres historias principales como la narración y el hilo conductor están protagonizados por hombres. En ningún momento aparece la historia de una mujer como protagonista, y no será porque no haya, por ejemplo, mujeres abandonadas por sus parejas que han sido desahuciadas teniendo hijos, incluso, discapacitados, o mujeres inmigrantes en situaciones límite al no poder acceder a atención sanitaria, por poner dos ejemplos.

    Desconozco la motivación de los creadores de Frágil Equilibrio para no introducir historias de mujeres, pero tanto si lo pensaron y lo rechazaron como si no se les ocurrió en ningún momento, están invisibilizando a las mujeres, y con ello contribuyendo a otra práctica destructiva de este sistema que quieren denunciar.

  • SevillaGame, cultura gamer en Cajasol

    SevillaGame, cultura gamer en Cajasol

    Como ya anuncié en este blog, hace un par de semanas asistí a SevillaGame, la cumbre andaluza de videojuegos que se celebró en la sede de la Fundación Cajasol, un maravilloso edificio construido a finales del siglo XVI y que posee una colección artística de la que tal vez hable otro día.

    Cultura del videojuego

    SevillaGame, que contó con la visita de más de 2000 gamers en Cajasol, ofrecía entre sus principales atractivos, al menos para mí, una decena de conferencias de profesionales que nos narraron en primera persona detalles muy interesantes del sector.

    José Arcas, experto en marketing, antes de explicarnos cómo se promociona un videojuego y cuáles fueron las primeras barreras que tuvo que tumbar la publicidad del sector (como la batalla contra la unidireccionalidad de la televisión), nos puso los dientes largos contándonos varios de sus momentos irrepetibles en los que se encontró con creadores de videojuegos que jamás hubiese soñado.

    Bianca Ruano, periodista especializada que comenzó a través de MeriStation, trató en su ponencia “cómo trabajar en videojuegos sin hacer videojuegos”, es decir, cómo incluirse en este sector sin haber estudiado ingeniería o diseño, básicamente. Una charla muy instructiva en la que señaló los distintos tipos de profesionales y perfiles que se necesitan o buscan antes, durante y después de desarrollar un videojuego.

    Ruano destacó el impacto de los videojuegos, cómo hay videojuegos que se utilizan para ayudar en la investigación de la lucha contra el cáncer, para terapias de reducción de dolor en unidades de quemados, etc., y la necesidad de una formación específica con trabajo práctico para que cuando se terminen los estudios se esté capacitado para trabajar profesionalmente en ello. Unos estudios donde los libros y la consola se fusionan y dejan de ser el enemigo parental número uno.

    Feminismo, activismo y videojuegos

    Violeta Molina, otra periodista especializada en el sector, subrayó cómo los desarrolladores y las desarrolladoras independientes (en su ponencia destacó a las activistas Anna Anthropy y Nina Freeman, feministas que luchan por la visibilidad de la mujer dentro del sector) son mucho más comprometidos con la construcción de un mundo mejor.

    La conferencia de Molina (mi favorita de todo el evento) titulada “La esfera en blanco”, se centró en la vertiente de denuncia social que pueden tener y en la necesaria disrupción de los videojuegos indies, que en muchas ocasiones “invitan a jugar con el malo” (como en Pandemic, en el que el jugador se convierte en un virus que intenta matar a la humanidad).

    Molina habló de Elegy for a Dead World, inspirado en los tres poetas románticos Shelley, Byron, Keats; de Braid, un juego de plataforma que homenajea a Mario, pero con un final sorprendente en el que el jugador se da cuenta de que es un acosador que no ha estado salvando a la princesa, sino persiguiéndola para matarla; de narrativas ambientales sin texto en las que te vas enterando de la historia conforme la vas experimentando, etc.

    En una charla que nos dejó boquiabiertos a todos los reunidos en Cajasol, la periodista de Efe reivindicó a los desarrolladores alternativos porque nos permiten considerar la moral desde un punto de vista más complejo, especialmente en temas conflictivos, como sucede en el archipremiado Papers, Please, en el que el gamer se convierte en un agente de frontera que decide quién entra y quién no y eso conlleva consecuencias que se experimentan vívidamente, o en Sunset, donde se vive un golpe de Estado en un país latinoamericano desde la perspectiva de una empleada de hogar.

    En definitiva, en SevillaGame han tenido cabida desde lo más comercial y visible del sector hasta otras posiciones independientes y alternativas a las que generalmente no se les suele dar voz, y eso siempre es una agradable sorpresa para los que elegimos videojuegos que supongan un reto intelectual y moral.

    Para los que no pudisteis asistir, aquí tenéis las ponencias:

  • El error de calificar como series políticas solo las que tratan de corrupción

    El error de calificar como series políticas solo las que tratan de corrupción

    Al calor de las elecciones en Estados Unidos, cuyo resultado mejor no comentaremos porque este blog no se dedica a ello, numerosos medios de comunicación han publicado listados de series calificadas como “políticas” en los que solo aparecen aquellas en las que hay protagonistas políticos profesionales y las tramas giran en torno a sus quehaceres diarios y, cómo no, a su corrupción (en mayor o menor nivel, tratada desde una perspectiva trágica o cómica, pero siempre en torno a ella).

    Todo es política, no todo es corrupción

    Me parece un error bastante grave, aunque muy común en toda la sociedad, omitir todas las series que, sin contener tramas del Capitolio ni personajes trajeados con ansias de medrar en el Congreso o en el Senado, tienen una esencia política que va mucho más allá de lo ornamental.

    Veep es una serie sobre políticos y corrupción política.

    Quizá para estas series que los medios califican como “políticas” se debería apostillar que son series “de políticos” y su corrupción, mientras en la categoría general de “serie política” se deberían incluir todas las que en mayor o menor medida denuncian, reivindican o plasman el reflejo de la política en la cotidianidad.

    Pienso, por ejemplo, en series políticas muy marcadas como Orange is the new black, The Wire, Treme o Mr. Robot y me parece injusto que se queden fuera de esa gran denominación. Y es que es evidente que sus temas centrales giran en torno al sistema político y sus consecuencias sobre la vida de los ciudadanos.

    Cuando la ideología subyacente es sutil

    Pero también hay otras series que yo denominaría políticas sin encontrar acuerdo con la mayor parte de vosotros. Hablo, por ejemplo, de obras como Transparent, a la que le dedicaré su espacio en este blog por los buenos ratos que me ha hecho pasar (aunque esta tercera temporada la haya encontrado demasiado proselitista), Peaky Blinders o Sons of anarchy, porque todas ellas tienen en común nuevamente la configuración social que se produce en este sistema, tanto en cuanto a roles y normatividades de género como a formas de organización al margen o marginales que buscan subterfugios para lucrarse con el lado más oscuro del capitalismo.

    La sci-fi es política

    Un debate que tenemos siempre los admiradores del género de la ciencia ficción con aquellos más conservadores (o más tozudos, para qué vamos a negarlo, que no quieren ver la ciencia ficción como un género mayor en ninguna de sus manifestaciones literarias o audiovisuales) es cómo la especulación que se realiza en la science-fiction es política.

    Voy a poner como ejemplos mis dos series favoritas de sci-fi, Battlestar Galactica y Black Mirror. En la primera, la humanidad, o lo que queda de ella tras los ataques nucleares y la guerra contra los cylons, creados por la propia humanidad y en rebelión, busca un lugar donde poder volver a establecerse y desarrollarse. Es una especulación bastante realista teniendo en cuenta que en muchas ocasiones al cabo del año nos encontramos en crisis internacionales que podrían desembocar en la pulsación del “botón rojo”.

    Durante ese trayecto los humanos van descubriendo quiénes son ellos y se va descubriendo también quién es ese presunto enemigo en un viaje en el que no faltan ejercicios de autoridad militar y política, al parecer tan necesarias para mantener la unidad y la estabilidad.

    Por su parte, Black Mirror desarrolla posibles escenarios a partir de la tecnología existente y sus usos, y en todos ellos hay un componente que refleja con un realismo terrorífico las características de nuestra sociedad: el individualismo extremo, el control panóptico, la crueldad con lo que consideramos “enemigo”, la mercantilización del tiempo, el cuerpo y las relaciones personales, etc. Ver Black Mirror podría decirse que es anticiparse a posibles distopías que tenemos a las puertas y que, en algunos casos, estamos ya alcanzando. Por lo tanto, ¿quién se atrevería a dejar a esta serie fuera de la calificación de “política”?.

    Cuando se plasma una aplicación que hace que los soldados vean a los enemigos deshumanizados como si fuesen cucarachas, ¿no estamos ante una serie política?

  • SevillaGame, cumbre andaluza del videojuego en la Fundación Cajasol

    SevillaGame, cumbre andaluza del videojuego en la Fundación Cajasol

    La ciudad de Sevilla se convertirá este fin de semana en una cumbre de frikis que, como yo, no nos perdemos un sarao que tenga que ver con videojuegos, cómics y demás cultura gráfica y/o digital. Mañana, sábado 5, y el domingo día 6 de noviembre la sede de la Fundación Cajasol en la capital hispalense será el escenario de SevillaGame, la ya conocida como cumbre andaluza del videojuego, que contará con numerosas actividades.

    SevillaGame, la cultura

    Uno de los principales atractivos de SevillaGame son las conferencias programadas para realizar un análisis profesional del mundo del videojuego, entre las que destacan los youtubers Outconsumer, Macundra y SoninGame, el diseñador Enrique Colinet (de Spec Ops: The Line), el experto en e-sports Jesús García (de G2Vodafone), o el periodista especializado Alejandro Pascual (de 3DJuegos).

    Óscar López, diseñador en Infinity Ward, estudio encargado del desarrollo del último título de la saga Call of Duty, estará presente en el evento organizado por Publicaciones del Sur, la Fundación Cajasol y laPS4.com. Y la ponencia no podría llevarse a cabo en mejor momento, pues desde hoy está disponible oficialmente a nivel mundial Call of Duty: Infinite Warfare, una nueva entrega ambientada en el Sistema Solar.

    SevillaGame, el ocio

    Como podéis imaginar, SevillaGame no es solo teoría, sino mucho, mucho, mucho ocio, y para todos los públicos. Como plato principal, se realizarán torneos de los videojuegos Smash Bros Wii U, Tekken Tag Tournament y Pokémon, que se repetirán durante todo el fin de semana para ofrecer entretenimiento y premios.

    Asimismo, SevillaGame también contará con zona de cosplay para que los asistentes que deseen acudir caracterizados como sus personajes favoritos puedan lucir sus creaciones y realizarse fotos en el photocall correspondiente. También habrá una exposición de trajes inspirados en videojuegos que seguro que dará muchas ideas a los adictos al cosplay.

    Y para que los padres veinteañeros, treintañeros y cuarentañeros puedan disfrutar del evento con sus retoños, en SevillaGame hay planeadas actividades para ellos como juegos de mesa, concursos temáticos y mucha música.

    Todo un plan para el fin de semana, y con entrada gratuita (solicitada previamente). Aunque el aforo de las conferencias actualmente parece que está completo, si no queréis perdéroslas, se emitirán vía streaming en los siguientes enlaces:

    Sábado

    Domingo

  • Interesante programación en el centro cultural de La Caixa en Madrid

    Interesante programación en el centro cultural de La Caixa en Madrid

    La Obra Social “La Caixa” ha presentado la programación de su centro cultural en Madrid para la temporada 2016-2017, en la que destacan las colecciones del British Museum, la pintura de Ramón Casas y las fotografías de Philippe Halsman y Cristina García Rodero.

    CaixaForum Madrid, centro cultural cada vez más internacional

    CaixaForum Madrid se convertirá esta temporada en un pequeño British Museum al acoger dos proyectos fruto de la alianza establecida en 2015 con el centro británico. En primer lugar, una muestra sobre la Edad Media que repasará los acontecimientos, personajes y aspectos clave que han configurado Europa.

    Posteriormente le tocará el turno a la antigua Grecia, con una exposición que analizará el espíritu competitivo en esta civilización, más allá del ámbito deportivo que conocemos.

    Asimismo, se realizarán colaboraciones con otros centros culturales, como La Cinémathèque Française, para estudiar y profundizar en la influencia del cine sobre las artes visuales (y viceversa). Desde Monet y los hermanos Lumière hasta David Lynch, pasando por Chaplin, Hitchcock, Duchamp, Léger o Dalí, todos los autores influyentes e influidos serán protagonistas en CaixaForum.

    Pintura y fotografía

    La Obra Social “La Caixa” traerá a Madrid una retrospectiva sobre el pintor, dibujante, cartelista y diseñador gráfico Ramón Casas, uno de los grandes exponentes del modernismo catalán, que reunirá más de 200 piezas. También se incluirán obras de algunos de sus contemporáneos, como Picasso, Toulouse-Lautrec, Rusiñol o Sorolla.

    En cuanto a la fotografía, contará con un papel destacado a través de la exposición dedicada a Philippe Halsman, con una exposición retrospectiva que incidirá en su relación con Dalí y mostrará sus numerosos retratos a estrellas de Hollywood.

    Philippe Halsman, Retrato de Alfred Hitchcock para la promoción de la película The Birds, 1962. Musée de l’Elysée © 2016 Philippe Halsman Archive / Magnum Photos.

    También se exhibirá el último trabajo de Cristina García Rodero, que ha viajado a India invitada por La Caixa para documentar el papel de las mujeres en las comunidades rurales de Anantapur.

    Centro cultural consolidado

    Durante el año 2015, las 48 exposiciones programadas en los siete centros CaixaForum recibieron más de 2,1 millones de visitantes. CaixaForum Madrid acogió cerca de 1.500 actividades en la temporada anterior (septiembre 2015-agosto 2016), que contaron con el apoyo de más de 603.000 visitantes.

    Pero la experiencia del centro cultural CaixaForum va mucho más allá de las exposiciones, con una oferta de actividades que incluye música, conferencias y debates, jornadas sociales, talleres educativos y familiares, así como actividades dirigidas a grupos de personas mayores.

  • The night of: imputado en un sistema corrupto

    The night of: imputado en un sistema corrupto

    Acabo de ver The night of, una de las últimas producciones de HBO, y estoy dándole vueltas a las distintas enseñanzas que nos deja sobre el corrupto e injusto sistema policial y judicial estadounidense.

    The night of, la premisa

    La serie aborda desde una perspectiva realista la cadena de acontecimientos y protocolos (o más bien, sus fallos) que se inicia desde que se descubre un crimen, empezando por la actuación policial, el hallazgo y análisis de pruebas y terminando en la injusticia que supone en muchísimas ocasiones el juicio, que no depende de la realidad de los hechos, sino de la veracidad que sepan mostrar fiscal o abogado defensor, y de otros factores menos controlables como la composición del propio jurado popular.

    A partir de aquí, SPOILERS.

    En The night of se parte de una premisa un tanto inverosímil, lo que en mi humildísima opinión, es un error porque cuesta mucho seguir con la historia: una rica y guapa joven de ‘ventipocos’ se sube en un taxi por la noche y le dice al taxista, un joven de origen pakistaní que había sustraído a su padre el  cochepara poder ir de fiesta al centro, que la lleve a la playa, donde le suministra drogas y se enrolla con él.

    Acto seguido se lo lleva a su casa, continúan drogándose y, cuando él se despierta de haber caído casi en coma por la ketamina consumida, ve que la han asesinado a cuchilladas y se va. En su camino con el taxi le para la policía, lo detienen y ve desde el asiento de detenidos cómo los mismos que lo han parado hallan el cuerpo de la chica.

    A partir de aquí, haciendo de tripas corazón e intentando creer esta historia rocambolesca porque la crítica la ponía bastante bien, comienza lo interesante del asunto: el trabajo policial y fiscal, que tiene fallos garrafales por confiar en la culpabilidad del joven, siendo determinante para ello que sea musulmán de origen pakistaní.

    La falta de presupuesto de la administración judicial

    Una de las cosas que más me ha llamado la atención es cómo se expone abiertamente que ni fiscal ni abogado defensor quieren llegar a juicio. El segundo, por motivos obvios de conseguir un buen pacto para su cliente, pero el primero por algo más retorcido: ahorrar a la administración.

    Las consecuencias que describe de un posible juicio y cómo se van a cabrear jueces y administradores por haber llegado a hacer tal gasto nos hace pensar que eso de las garantías procesales y de que todo el mundo tiene derecho a juicio (ya no a ganarlo, sino simplemente a que se celebre) es puro cuento.

    Pese a todo, el joven Naz quiere seguir adelante porque está convencido de su inocencia y quiere demostrarlo, empezando por sus padres, trabajadores honestos que para pagar al abogado tienen que vender todo lo que han ganado después de muchos años esforzándose.

    El camino al juicio en prisión provisional también le cuesta a Naz el resto de la inocencia que le quedaba, pues, como ya sabemos, y no solo por grandes series, la cárcel es el lugar idóneo para subsistir a cualquier precio.

    El abogado

    Si algo tiene de especial The night of es la elección de uno de sus personajes principales: John Turturro es el abogado de Naz (Riz Ahmed), y lo borda, para variar.

    Jack Stone es un personaje gris y un abogado mediocre acostumbrado a llevar casos de poca monta que al ver a Nasir Khan en el calabozo no solo ve a un hombre inocente, como dice ante el jurado, sino la oportunidad de oro para ascender y tener un caso importante.

    Es curioso e interesante ver cómo en esta serie no hay héroes, sino personajes con motivaciones nada nobles que, por una causa u otra, cometen errores y a la vez actúan de manera noble según las circunstancias.

    El personaje de Stone tiene una característica bastante peculiar y pintoresca, que es padecer dermatitis atópica con brotes agudos en los pies, lo que hace que su presencia sea desagradable tanto para sus colegas y allegados de profesión como para los familiares y conocidos con los que trata en su vida personal.

    Las inverosimilitudes

    Aunque es una serie que me ha gustado en su mayoría, no quiero cerrar este post sin señalar que hay unos cuantos aspectos que o bien incurren en inverosimilitudes casi imperdonables, o bien están mal escritos directamente, y todos ellos están relacionados con historias de amor.

    Ni el punto de partida ni el affaire con la abogada resultan creíbles. Faltan pasos previos o se producen saltos cualitativos demasiado grandes y graves como para asumirlos sin la más mínima crítica.

    He hecho muchos spoilers ya y no quiero destripar todavía más la serie, pero si habéis llegado hasta aquí, recordad esto que comento ahora: una abogada no va a arriesgar de semejante manera su carrera por alguien si previamente no ha habido más conexión que la que muestra la serie.

    Por eso, como The night of merece la pena en general, lo mejor es apartar el lado romántico que intentan introducirle con calzador y quedarse con el tema policial y judicial, que es su verdadera enjundia.