Fundación CajasolSevilla vuelve a ser la primera sede mundial en acoger la exposición World Press Photo 2025, del 13 de mayo al 3 de junio, reuniendo las imágenes más representativas e impactantes del último año captadas por los mejores reporteros gráficos del mundo.
La muestra presenta los trabajos fotográficos premiados en la sexagésima octava edición de los premios World Press Photo, donde participaron cerca de 60.000 imágenes realizadas por 3.778 fotógrafos de 141 países. La fotografía ganadora de este año retrata la realidad de la guerra de Gaza a través del objetivo de la fotoperiodista palestina Samar Abu.
Esta exposición de fotoperiodismo de referencia mundial incluye imágenes que documentan desde conflictos armados hasta fenómenos sociales, ofreciendo una poderosa mirada al mundo actual. Entre las fotografías premiadas destaca el intento de asesinato a Donald Trump durante un mitin en Pensilvania, captada por Jabin Botsford.
Como actividad paralela, el 27 de mayo a las 19:00h se celebra la mesa redonda ‘EnfocAH: el fotoperiodismo entre fronteras’ en colaboración con Médicos Sin Fronteras, donde participan fotógrafos premiados que reflexionarán sobre el fenómeno migratorio. La exposición, con entrada libre, consolida a Sevilla como epicentro mundial del mejor fotoperiodismo internacional.
La Fundación la Caixa y La Cinémathèque française exhiben estos días Cine y moda. Por Jean Paul Gaultier, una muestra que propone un viaje ecléctico que entrelaza cine y moda con grandes creadores y artistas, desde la óptica personal del enfant terrible, como diseñador de vestuario y como cinéfilo.
La exposición, que se puede ver hasta el 5 de junio en CaixaForum Madrid, reúne obras de diseñadores de la talla de Coco Chanel, Yves Saint Laurent, Pierre Cardin y Sybilla, así como cerca de 80 looks icónicos del cine con vestidos de Audrey Hepburn, Sharon Stone, Grace Kelly, Catherine Deneuve o Madonna; los trajes de Superman, La máscara…
Jean Paul Gaultier plasma su mirada sobre el cine y la moda en CaixaForum Madrid.
Desde un enfoque sociológico y más allá de la mitomanía, la muestra ahonda en el contexto de creación del vestuario para filmes y pone el acento en aspectos clave como el empoderamiento femenino, y su reflejo en la moda y en la filmografía del siglo XX.
La visión de Jean Paul Gaultier
En la exposición Jean Paul Gaultier reflexiona sobre el papel que el cine y la moda, dos de sus fetiches, juegan en la sociedad como potenciales motores de transformación. En este sentido, la muestra entronca con otras exposiciones dedicadas al cine que ha llevado la Fundación la Caixa en los últimos años.
Dividida en cinco ámbitos diferenciados, la exposición Cine y moda. Por Jean Paul Gaultier, revisa la presencia del mundo de la oda en el cine, las colaboraciones de grandes modistos en el vestuario de películas y la creación de los arquetipos masculinos y femeninos, poniendo el acento en el empoderamiento femenino y en la repercusión de culturas como la rock, punk y queer.
La exposición Cine y moda. Por Jean Paul Gaultier se podrá visitar hasta el 5 de junio en CaixaForum Madrid.
La muestra reúne más de 100 piezas de indumentaria con 80 looks, fragmentos de más de 90 películas y 125 representaciones gráficas (carteles, bocetos, fotogramas y fotografías).
Las dos películas que mayor espacio ocupan en la exposición son Falbalas (1945, Jacques Becker), ambientada en el ajetreo de una casa de costura durante la guerra; y ¿Quién eres tú, Polly Maggoo? (1966, William Klein), una sátira de los delirios egocéntricos del mundo de la alta costura.
En torno a la exposición la Fundación la Caixa ha articulado conferencias sobre cultura de la moda, un ciclo de cine comisariado por Rossy de Palma, amiga personal de Jean Paul Gaultier, visitas comentadas y actividades en familia.
Llegó la época de los Belenes y hasta en las casas más ateas se puede encontrar algún que otro nacimiento gamificado con piezas de Lego, Barbies o muñecas de Famosa, pues los Belenes son una tradición que ha trascendido al cristianismo. En este post quiero hacer una selección de los mejores de Madrid y Sevilla para quien esté en esas ciudades y desee visitarlos.
Ya sé que hay muchos otros Belenes en España dignos de admirar, en Canarias, por ejemplo, aprovechando su estupenda orografía (y clima, que vaya envidia dan quienes pueden pasar unas navidades en la playa de Maspalomas), pero aquí voy a hacer mi propia guía de las ciudades que más conozco y que visitaré en estas fiestas.
Mejores Belenes de Madrid
En Madrid, además de pasear por el centro para ver las luces, tanto andando como en autobús, sea en uno regular o en el Naviluz de la EMT, es un clásico ya visitar el mercadillo de la Plaza Mayor y los Belenes del Ayuntamiento de Madrid en Cibeles y el de la Comunidad de Madrid en su sede de Pontejos, en la antigua Casa de Correos.
Belén del Ayuntamiento de Madrid del artesano José Luis Mayo Lebrija.
El Belén del Ayuntamiento, popular con 250 figuras del artesano José Luis Mayo, se puede ver hasta el 7 de enero de 10 a 20 horas. En los días 24, 25, 31 de diciembre y 5 de enero, cierra a las 14 horas, y los días 1 y 6 de enero está cerrado para las visitas.
El de la Comunidad de Madrid, con más de 100.000 visitas, este año tiene la temática de “El lema, fuente de la vida” y tiene un horario de 10 a 21:30.
En la Plaza de Colón, dentro del Centro Cultural de la Villa Fernán Gómez, se puede disfrutar hasta el 6 de enero, de martes a domingo (de 10 a 21 horas) un Belén con figuras de Playmobil, ideal para estimular la imaginación de los más pequeños.
Casa del Lector en Matadero Madrid presenta, por su parte, una muestra de varios belenes de la colección Basanta-Martín.
Pieza de la colección Basanta-Martín que se puede contemplar en la Casa del Lector de Matadero Madrid estos días.
Por poner un toque exótico y si queréis aprovechar estos días para pasar una agradable jornada familiar en la naturaleza, en Buitrago de Lozoya se encuentra su tradicional Belén viviente, que podéis ver el 22 y el 23 de diciembre en dos pases a las 18:30 y a las 20:30 horas. Y es que el centro histórico de Buitrago de Lozoya se viste de Belén y por sus calles se instala un recorrido con hasta 40 escenas de oficios y labores de la época de Jesús de Nazaret.
Escena del Cantero en el Belén Viviente de Buitrago de Lozoya en Madrid.
La visita es gratuita, pero hay un aforo limitado de 4000 personas. Podéis recoger las entradas en este enlace.
Mejores Belenes de Sevilla
La Navidad en Sevilla es muy especial, igual que ocurre con la Semana Santa, y muchas iglesias e instituciones se esfuerzan por presentar los mejores Belenes al público.
El Belén del Arquillo del Ayuntamiento de Sevilla, en plena Plaza de San Francisco, siempre es grato de ver por sus grandes dimensiones. Está abierto de 11 a 21 horas, excepto los domingos, que cierra a las 18, y los días 25 de diciembre y 1 de enero, que no abre.
La Fundación Cajasol lleva ya dos años sorprendiendo al público con la experiencia virtual que acompaña a su ya clásico Belén tradicional. La iniciativa, pionera en España, este año incorpora experimentación como viajar a lomos de un camello sintiendo el viento cálido del desierto, todo ello en sillas hápticas que reaccionan a los movimientos del entorno virutal.
El Belén y la experiencia virtual de la Fundación Cajasol están ubicados en la Sala Foro de la entidad. La entrada tiene el precio simbólico de un euro que se destina a fines sociales y el horario de visita es de 11 a 15 y de 17 a 21 horas hasta el próximo 4 de enero.
Por otra parte, la Fundación Cajasol cuenta con su Belén monumental napolitano en el Patio de su sede de Sevilla, en el que este año se incluyen referencias a la figura de Murillo.
La Fundación Cajasol expone un Belén napolitano en su sede de Sevilla.
Otro Belén napolitano que se puede admirar estos días en Sevilla es el de la Iglesia del Santo Ángel, en la calle Rioja, de lunes a domingo de 10.30 a 13.30 y de 18.15 a 20.30
Podría seguir hasta el infinito porque tanto en Madrid como en Sevilla las exposiciones de Belenes son numerosas, pero las navidades son finitas y hay que distribuir bien el tiempo para poder estar también con la familia. ¡Espero que os gusten!
Los últimos meses han sido frenéticos en cuanto a buenas series. Tengo tantas de las que hablar que casi no dispongo de tiempo para ello. El post de hoy se la quiero dedicar a la, con toda seguridad, más irónica e irreverente de todas: The Young Pope.
The Young Pope, finísima
The Young Pope es una sátira de la corrupción y los entresijos más terrenales del Vaticano. Pero no penséis que hacer esta descripción es tan sencilla, porque los primeros episodios parece que van a tratarse de un drama, o de una historia de personajes.
Pero a medida que van transcurriendo los episodios empiezas a darte cuenta de que Lenny Belardo, el extraño y tirante Papa interpretado por Jude Law, es una maravillosa y fina caricatura que podría contener en sí misma los rasgos más extravagantes de varias de las cabezas de la Iglesia.
The Young Pope es la historia de un Papa que no cree en dios y a la vez padece Complejo de Dios. De un Papa joven que vive la contradicción entre sus pulsiones, aunque estas no llegan a estar nunca claras, y su fe basada en los preceptos más reaccionarios de la Iglesia.
Este Papa, elegido de manera bastante inusual pensando que podría ser el enlace entre las posturas más conservadoras y liberales, no tiene el menor reparo a la hora de hacer rupturas diplomáticas o desencantar a la prensa. La tensión en los diálogos y sus respuestas comedidas en la forma y desmedidas en el contenido atrapan desde el primer episodio.
La gran belleza de Sorrentino
Una de las mejores características de The Young Pope la encontramos en quién firma la serie. El aclamado y muy conocido entre quienes nos gusta el cine Paolo Sorrentino.
Sorrentino, autor de dos de mis películas favoritas por distintos motivos, Il Divo y La gran belleza, combina en The Young Pope los elementos con los que también sabe jugar. Por una parte, la creación del personaje Lenny Belardo, un Papa poliédrico, con muchas aristas que esconden distintas facetas contradictorias entre sí. Por otra, la armonía, el buen gusto y el goce estético en la composición de los planos.
Algunas escenas parecen coreografías de cardenales perfectamente acompasados a la también magnífica banda sonora. Desde la versión del clásico de Jimi Hendrix Watchtower (también utilizado en Battlestar Galactica), pasando por LMFAO, Belle & Sebastian, Venetian Snares, Trentemoller o Kronos Quartet, los temazos se suceden en The Young Pope.
El redescubrimiento de Jude Law
Y, cómo no, hablar de The Young Pope es hablar de Jude Law y su interesantísima interpretación de protagonista.
A caballo entre la ironía y el suspense, a ratos hilarante y a ratos atemorizante, los matices que le da a Lenny Belardo recuerdan al mejor Jude Law. A aquel Jude Law que en 2001 bordaba sus papeles en Enemigo a las puertas e Inteligencia Artificial.
Jude Law resplandece en el papel del Papa joven dispuesto a cargar contra la corrupción, las luchas internas de poder y los tejemanejes de cardenales y alto clero. Y a su vez transmite de manera muy elegante la socarronería que tiene la serie. Parece un papel creado para él.
Siguiendo con el ciclo que comencé hace semanas sobre cine y documentales para entender la crisis económica y la figura del banquero, hoy le toca su turno al cine español, aunque en la anterior entrega ya incluí el documental “Mis ahorros, su botín”, realizado por colectivos del 15M con la financiación de Adicae.
Concursante
Quiero empezar con el filme Concursante porque es probablemente la cinta española que más me ha impactado sobre este tema. Ganadora del Premio de la Crítica del Festival de Málaga, esta sátira muy, muy, muy ácida aborda la persecución que sufre Martín Circo, un joven profesor, por parte del banco y Hacienda tras ganar el mayor premio jamás concedido en la Historia de la Televisión: más de tres millones de euros en objetos.
Martín se ve obligado a pedir un préstamo al banco para poder mantener su patrimonio. Por su parte, Hacienda le reclama el 50% de sus ganancias y el incremento patrimonial en el IRPF.
Edmundo Figueroa, un viejo economista antisistema que tiene intervenciones absolutamente brillantes como la que añado aquí abajo, le proporcionará una salida.
Cinco metros cuadrados
Cinco metros cuadrados es el filme por excelencia de la crisis española, y es que tiene todos los elementos que la han caracterizado: sobreprecio de vivienda, especulación, burbuja inmobiliaria y desahucios.
La película, protagonizada por Malena Alterio y Fernando Tejero, que se llevó unos cuantos premios por su impresionante actuación, trata la lucha que deben librar Álex y Virginia, una pareja que se hipoteca a cuarenta años para comprar un piso que no va a poder recibir porque la constructora estaba edificando en terreno protegido. ¿A que suenan, y mucho, todas estas barbaridades medioambientales? Seseña y Valdeluz resuenan en mi mente…
Cien años de perdón, el banquero y la corrupción
¡Cómo podría olvidar en una lista así el tema estrella de la política española! La corrupción es la clave de la película Cien años de perdón, de Daniel Calparsoro, que, a pesar de su eje central, no se puede categorizar dentro del cine de denuncia social, sino del thriller.
Todo comienza con un robo en la sede valenciana del banco del Mediterráneo, cuya directora resulta estar en una lista de evasores como la Falciani, o los Papeles de Panamá y que posee una caja fuerte en b en la que se guarda el disco duro con datos que revelan la corrupción de líderes políticos.
No es la mejor película de la historia del cine español, voy a decirlo abiertamente, pero muestra perfectamente la sociedad corrupta que tenemos y cómo la figura del banquero y el político está demasiado entrelazada.
Hermosa juventud
La película Hermosa juventud es el relato descarnado de la falta de futuro y la desolación que viven los jóvenes españoles que se enfrentan a un panorama de emigración, los que puedan permitírsela, o precariedad cada vez más acusada.
Carlos Boyero la comparaba en El País con Los lunes al sol señalando su diferencia, que es la edad de los protagonistas. Yo mismo he estado tentado de incluir en esta lista la obra de Fernando León (aunque he desistido porque a estas alturas ya todos tenéis que haberla visto, por lo menos, un par de veces).
El caso es que Hermosa juventud es crudeza sin igual porque relata de manera muy realista las acrobacias que tienen que hacer dos jóvenes de barrio obrero para poder ganar un poco de dinero, desde chapuzas de toda clase a cine porno. Porque cuando la gente no tiene qué comer, y más si tienen niños a su cargo, como es el caso de Natalia y Carlos, protagonistas de esta historia, termina haciendo lo que sea para sobrevivir.
Me gusta mucho esta obra de Jaime Rosales porque muestra algo que no siempre se quiere ver desde distintos sectores sociales, y es que los jóvenes de barrios humildes, no digamos ya marginados, hoy en día saben que no van a tener futuro aunque se esfuercen. Si la sociedad les enseña eso, porque lo ven en sus hermanos y tíos mayores que sí creyeron en la meritocracia y se esforzaron para ahora no tener nada, ¿cómo podemos criticarlos o referirnos a ellos como ninis sin ofrecerles nada?
Y hasta aquí mi listado de hoy. Son películas emocionalmente densas que os recomiendo que no veáis del tirón, pero no dejéis de hacerlo.
South Park es una de esas series que no defraudan, aunque puedan llevar más episodios emitidos que Santa Bárbara (algún día os hablaré de este guilty pleasure de los días que me quedaba en casa enfermo sin ir al colegio). La temporada décimo novena de esta joya de Canal Comedy lo atestigua.
South Park se gentrifica
La gentrificación llega a South Park a través de la entrada de un nuevo director del instituto, Mr.PC en inglés (siglas de Corrección Política), un hombre blanco heterosexual de clase media con un cuerpo de tableta de chocolate a medio camino entre Aznar y Schwarzenegger que se autoerige como guardián de las buenas formas a la hora de hablar.
Y sí, digo buenas formas a la hora de hablar porque en muchas ocasiones quienes actúan como Mr. PC solo se preocupan por las palabras y nunca por revisar sus privilegios como pertenecientes a clases opresoras, cosa que en South Park, con su habitual ingenio, manifiestan de manera muy aguda durante toda la temporada.
Un grupo de ciudadanos preocupados por este ascenso de lo políticamente correcto decide hacer una campaña terriblemente racista, al más puro estilo Trump, para contrarrestar la situación, pero la respuesta del pueblo, con Mr. Corrección Política a la cabeza, hace que South Park deje de verse como un pueblo de republicanos supremacistas a como una oportunidad de inversión para las empresas que viven de lo alternativo y ecológico.
Whole Foods y la estafa de lo alternativo
Y así es como se planta un Whole Foods Market en el pueblo y, alrededor de él, comienzan a desarrollarse negocios de ocio para blancos adinerados a los que les gusta “comer sano”.
Las consecuencias de todo esto no se hacen esperar: subida de los precios de alquiler que hacen que los antiguos vecinos se tengan que desplazar a otros barrios más baratos, encarecimiento de los productos básicos y cierre de los comercios locales, con mucha precariedad para los ciudadanos del pueblo. Un ejemplo claro de gentrificación como la que denuncian a diario los vecinos del barrio madrileño de Lavapiés en Madrid.
Y, en medio de este tinglado de ocio alternativo y ecológico que llaman SoDoSoPa, la casa de la familia de Kenny se mantiene como elemento pobre que da carácter de multiculturalidad a la zona. ¡Qué modernos y qué estupendos somos, que convivimos con gente de otras clases sociales! El tipo de pensamiento neocolonial para el cual los proletarios son cool, aunque jamás querrían serlo, retratado a la perfección por los maestros Trey Parker y Matt Stone.
Hilarante escalada de acontecimientos
Cuando unos cuantos vecinos se dan cuenta de la estafa que ha supuesto en sus vidas la modernización de esa zona de la ciudad, comienza la escalada de acontecimientos surrealistas que suele sobrevenir en todas las temporadas de South Park.
Escenas cómicas inigualables, como cuando Randy intenta pagar en Whole Foods mientras un cajero lo acosa para que done para terminar con la pobreza en el mundo, o cuando unos cuantos estudiantes quieren convertirse en ninjas y los toman por un grupo de yihadistas, se suceden una tras otra para terminar en un final que no voy a desvelar porque es una temporada que merece verse entera.
Dentro del programa de ciencia de la Obra Social La Caixa en Madrid podemos encontrar esta primavera auténticas joyas como “Descubriendo el Cosmos”, que se desarrollará del 30 de mayo al 16 de junio en CaixaForum Madrid.
Descubriendo el Cosmos en fascículos
En el ciclo Descubriendo el Cosmos de La Caixa investigadores y divulgadores ofrecerán algunas respuestas sobre distintas tématicas.
El 29 de mayo habrá una jornada dedicada a los planetas extrasolares, que ya suman más de 2000 catalogados, llegando a tener catalogadas ya las propiedades físicas de sus atmósferas, además de sus masas y radios. El curso estará a cargo de Agustín Sánchez Lavega, del Grupo de Ciencias Planetarias de la Universidad del País Vasco.
El 5 de junio Telmo Fernández Castro, de Planetario de Madrid, tratará el tema de los agujeros negros desde las cuestiones más básicas para los no iniciados hasta cuestiones más trascendentales como si existe alguna relación entre ellos y el principio y final del universo.
Para hablar del origen y evolución del universo la Obra Social La Caixa contará el 12 de junio con José Miguel Mas Hesse, del Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INTA).
En estas jornadas de Descubriendo el Cosmos, que se celebrarán todos los lunes hasta mediados de junio, se abordarán también cuestiones como la pérdida de observación astronómica debido a factores como la contaminación lumínica (19 de junio, a cargo de Jaime Zamorano Calvo, del Departamento de Astrofísica y Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Complutense de Madrid).
Observación astronómica
El mismo ciclo “Descubriendo el Cosmos” incluye una observación astronómica exclusiva en un paraje oscuro de la sierra madrileña, donde podrán verse cúmulos de estrellas, nebulosas de gas y otros objetos del cielo profundo.
Esta observación se llevará a cabo el sábado 24 de junio debido a que esa noche serán visibles Júpiter y Saturno.
Los derechos de inscripción a todo el ciclo tienen un precio de 30 euros, que incluye todas las actividades que tengan lugar del 30 de mayo al 16 de junio.
La visita de Yuri Usachev a La Caixa
Dentro de otros actos científicos que desarrolla la Obra Social La Caixa ha destacado la visita hace unos días del cosmonauta Yuri Usachev, héroe de la Federación rusa, en el marco de un ciclo denominado “La Semana del Cosmos”, organizado por el Centro Ruso de Ciencia en colaboración con La Caixa en Madrid.
Usachev, jubilado desde 2005 y con cuatro viajes espaciales en su trayectoria (dos misiones de larga duración en la estación espacial rusa MIR, otras dos en la Estación Espacial Internacional (ISS) y siete paseos espaciales, un total de 553 días viviendo lejos de la Tierra), explicó cómo es la vida de un astronauta y en qué consisten las misiones.
En este sentido, el astronauta ruso señaló que las jornadas de trabajo se parecen a las de la Tierra, con rutinas normales de higiene, conexiones con el centro de gestión de vuelos y tareas varias (entre las que entran los paseos espaciales, que en nada se asemejan a mis jornadas de trabajo), aunque con un grandísimo obstáculo: la ingravidez.
Usachev calificó este estado como “algo antinatural para el hombre” y lo/ describió como muy desagradable porque tenía la sensación de que “la cabeza está muy llena de sangre”.
Una visita de lujo como aperitivo a lo que serán unas grandes jornadas de ciencia en La Caixa.
Hoy tengo que hablar de la que para mí es una de las mayores estafas decepciones de esta temporada, la serie que comenzó siendo una gran promesa a la altura de The Slap (la australiana) o, incluso de otras de personajes como Six Feet Under, y que finalmente ha resultado ser una pasteladaun culebrón sin más: This Is Us.
This Is Us, la promesa que no fue
Para dejar constancia de mi grandísima desilusión voy a comenzar explicando qué motivos me llevaron a entusiasmarme durante los primeros ocho episodios (sí, fueron un montón de capítulos los que me tuvieron en vilo, tantos que no imaginé semejante final).
En primer lugar, se trataba de un planteamiento original, con dos líneas de tiempo con los mismos protagonistas. Además, los personajes estaban bien escritos, se sostenían y eran lo suficientemente poliédricos como para hacerse daño entre sí, mucho daño, dentro de los límites que pueden darse en una familia normal, no en la de Festen, claro.
This Is Us prometía ser una serie de desarrollo psicológico de personajes, emotiva y a la par cabal, con los dramas propios de la vida y un final terrible y predecible, pero a la vez deseable.
A partir de aquí no voy a ser nada cuidadoso con los SPOILERS, avisados quedáis.
This Is Us, el meollo
La historia de esta familia con trillizos en la que uno de ellos es adoptado por una serie de eventos que parecían menos ñoños en los primeros episodios y que han resultado ser puro merengue está marcada por la muerte del padre, Jack, cuando los niños tienen 16 años.
Esto se sabe desde los primeros episodios, pero, a pesar de que en cada uno de ellos van narrando distintas etapas de su vida, y que incluso tocan en varias ocasiones la adolescencia de los trillizos, el espectador intuye que lo va a ver en el episodio final por cómo está escrita y la tensión que dan en los distintos personajes al recuerdo de la muerte del padre.
En realidad en el primer episodio ya hay alguna conversación ñoña, como la que tiene Jack con el obstetra que atiende el parto de su mujer. Ya podía haber pensado que eso era un presagio…
Y así te pasas toda la temporada esperando a ver qué le pasó al pobre hombre, que es buen padre, pero no siempre buena pareja (¿a nadie le chirría que tome siempre de manera unilateral decisiones como comprar una casa y que ella, que es un personaje femenino muy fuerte, solo aplauda?). Y cuando llega el último episodio y parece que se va a matar porque ha cogido el coche después de haber bebido… NO, NO LO HACE, es un cliffhanger, un trampantojo un tanto mediocre para que veas la segunda temporada donde seguramente tampoco lo cuenten, ya que han renovado por otras dos.
Donde perdí la empatía
He de reconocer que, antes de que empezase la segunda tanda de episodios, me emocioné viendo cómo uno de los hijos, Kevin, el actor guapo que quiere desencasillarse y hacer buen teatro en lugar de sitcoms familiares, recuerda cómo le afectó la muerte de su padre. Y me recuerdo pensando: “cuando llegue el episodio de la muerte de Jack no voy a poder dormir”.
Nada más lejos de la realidad. En febrero la serie retomó su andadura con exceso de sensiblería, diálogos facilones y construcción de escenas lacrimógenas que poco a poco fueron desencantándome y me hicieron perder la conexión con los personajes.
Otro detalle nada bueno es que, al volver del parón, el primer episodio fue una especie de resumen de todo lo acontecido antes, con repetición de escenas incluidas, como si se tratase de algún anime infantil japonés estilo Naruto.
Luego, la muerte del padre biológico de Randall, el trillizo adoptado, está tan recargada que pierde toda verosimilitud. No hay por dónde cogerla. ¿Por qué tuvieron que rodar la escena en la que los dos padres de Randall se encuentran en el ‘cielo’ una vez muertos y hablan de lo buen chico que es? ¿Por qué tenía que ser tan perfecta toda la despedida del padre biológico, que parecía hecha por una planificadora de bodas?
“Soy muy buen actor. ¿Por qué me hacéis esto?”
¿Por qué Randall perdona sin mucho pensarlo a su madre después de haberle ocultado que su padre biológico quería haber entrado en su vida desde que él tenía diez años? Hay familias que dejan de hablarse por mucho menos, pero no, esta es la familia perfecta, siempre con ese omnipresente sonido de guitarra. Son todos tan cucos, tan monos, tan ideales… que dan ganas de no ver la segunda temporada.
Hace dos viernes comencé una serie de posts sobre películas relacionadas con banqueros, la crisis económica que comenzó en 2008 y la corrupción financiera que asola el mundo entero y, cómo no, España, con nuestro particular baile de imputados.
Aunque parece mentira, a estas alturas muchas personas no saben qué ocurrió con Lehman Brothers, las hipotecas subprime y el rescate de bancos (y cajas de ahorros en España) y la mejor y más amena de enterarse es con filmes en los que se explique de manera más o menos detallada el proceso.
En esta serie de posts, como ya dije la semana pasada, habrá lugar para el cine español y para los documentales, que siempre son más fidedignos que las películas.
Leviatán
Esta película para mí es la estrella de este post. Debería haberse llevado el Oscar a la Mejor película de habla no inglesa, pero eso es otro tema.
Leviatán es la triste historia de Kolia, un trabajador que vive con su mujer y el hijo de esta en una casita con taller frente al mar en Barents, al norte de Rusia, y tiene que enfrentarse a las ansias de poder del cacique de la zona, el alcalde del pueblo, un corrupto que quiere expropiarle sus bienes a toda costa.
La atmósfera turbia e inquietante, los paisajes inhóspitos y fríos y la gran interpretación de los actores complementan esta obra maestra del cine que a su vez es espejo de otras situaciones que se viven en muchos lugares donde el poderoso siempre aplasta al débil.
Wall Street I y II, la trama financiera
A pesar de que esta no es precisamente la mejor película de Oliver Stone, la reseño por su continuidad con la que fue uno de los estandartes del cine de los 80, Wall Street.
Si en 1987 Stone nos narraba la vida del yupi Gordon Gekko y su desenfreno, en esta segunda parte nos presenta a un hombre aparentemente redimido tras cumplir condena por estafa, fraude y blanqueo de dinero que da charlas sobre cómo la codicia y la corrupción financiera han llevado a la crisis económica, aunque un tiburón nunca cambia…
Lo importante en esta película, sin embargo, es el contexto en el que se desarrollan los hechos, el año 2008, la acumulación de activos tóxicos por parte de una entidad que se va a la quiebra y con un rescate financiero en ciernes que finalmente no se concede.
Dos días, una noche
Aunque esta producción belga no trata directamente sobre la crisis financiera, sí entra en esta categoría porque aborda las consecuencias de la misma: los despidos, la miseria laboral y el drama de los trabajadores que se ven despedidos sin que haya apenas ofertas de trabajo.
Dos días, una noche es la historia de Sandra, una trabajadora que tiene dos días para convencer a sus compañeros de fábrica para que renuncien a su paga extraordinaria a cambio de que ella pueda conservar su trabajo.
Dura, por momentos agobiante y hasta cabreante, esta película aborda los aspectos negativos de la competición feroz entre compañeros de trabajo, con traiciones, negativas a ayudarla, pero también tiene, como la vida misma, atisbos de esperanza en cambios de opiniones a última hora y apoyos.
Dos días, una noche es un filme que no podemos dejar de ver para concienciaros en la ayuda al prójimo en un momento en que la crisis financiera nos quiere llevar a la jungla.
¿Cuántos estaríamos dispuestos a bajarnos el sueldo para que un compañero no se quedase sin trabajo?
La crisis económica que comenzó con la quiebra de Lehman Brothers no solo está siendo una catástrofe de dimensiones épicas en cuanto a la pobreza de millones de personas, sino que ha marcado una tendencia en el cine a través de muchas películas. Estos filmes reflejan con mayor o menor crudeza la corrupción del estamento financiero y la estafa fraguada a través de malas prácticas o simplemente una concatenación de negligencias.
Desde 2008, pistoletazo de salida de esta nueva etapa histórica, se han producido muchos filmes sobre el tema, y creo haberlos visto todos (si alguien tiene sugerencias, en comentarios, ya sabéis), así que voy a empezar una serie de posts sobre ello.
La crisis económica en La gran apuesta
La gran apuesta es una de esas películas que trata la crisis económica desde sus inicios al poner el dedo en su origen: las hipotecas.
Con un reparto de escándalo (Christian Bale, el protagonista que urde la estafa, Brad Pitt, Ryan Gosling, Marisa Tomei y Steve Carell), La gran apuesta consigue explicar con sencillez y con humor el chiringuito de Burry, un especulador que hizo una fortuna con otras tres personas apostando en contra del mercado inmobiliario.
Margin Call
Margin Call es la historia de la noche más tensa de un grupo de estafadores trabajadores de Lehman Brothers que intentan salvar su pellejo como sea, con conductas deplorables, amenazas y todo tipo de tretas para conseguir posicionar humo a precio de mercadillo antes del hundimiento.
Si en Titanic se nos revolvió el estómago viendo cómo se subía la burguesía a los botes mientras dejaban atrás a los demás, Margin Call nos corroe por dentro sabiendo que las consecuencias de Lehman Brothers siguen vivas y coleando.
Y no hablemos de cómo encarnan sus papeles actores y actrices tan singulares como Kevin Spacey, Jeremy Irons, Zachary Quinto o Demi Moore.
La maestría de Costa-Gavras
Costa-Gavras, director franco-griego que a estas alturas no debería necesitar presentaciones, tiene un algo especial a la hora de narrar las miserias políticas y económicas, y con este tema de la crisis económica, aunque podríamos decir más filmes, no iba a quedarse quieto sin producir algo.
Su film El capital en 2012 nos narra cómo un bancario, que no banquero, intenta llegar a la cúspide sin ningún tipo de escrúpulos.
Con el cinismo que le caracteriza, Costa-Gavras nos hace recordar otra película suya que, a pesar de ser de 2005, resulta premonitoria en cuanto a lo que se han convertido las entrevistas de trabajo: Le couperet, donde Bruno, trabajador de gran cualificación recientemente despedido, se decide a asesinar a todos los candidatos que optan al mismo trabajo que él. Y no es nada descabellado. Yo he estado en dinámicas de grupo bastante peores.
Y hasta aquí los filmes didáctico-festivos de hoy sobre la crisis económica. En sucesivas entregas hablaré de otros títulos, de documentales, y habrá post especial para el cine español, que tiene auténticas joyas sobre este tema.