Category: Series

  • La corrupción y sexualización de menores afecta a las series

    La corrupción y sexualización de menores afecta a las series

    Todo Hollywood vive momentos de convulsión por la salida a la luz de varios escándalos de corrupción y sexualización de menores, abusos y acoso sexual a actrices y actores. No es nada nuevo, todos lo sabían, pero claro, ahora que se ha hecho público ya no sirve eso de mirar hacia otro lado  (y, sinceramente, ya era hora).

    House of cards, en la picota

    Producciones como House of Cards, de la que tengo un post pendiente desde hace unos cuantos meses, han quedado en un suspense mucho mayor del que son capaces de transmitir en sus guiones. Y es que Kevin Spacey ha sido una grandísima decepción para todos los que nos consideramos sus admiradores, incluso aunque no nos guste House of Cards.

    ¿Qué va a ocurrir a partir de ahora con esta serie en la que, según se ha publicado en estos últimos días, ha llegado a haber escenas de carácter sexual por presiones del propio Kevin Spacey para poder acercarse a otros actores? (Sí, el inverosímil trío con Edward Meechum, su jefe de seguridad, parece que obedecía a un presunto acoso al actor Nathan Darrow. Lo que antes de saber esto estaba claro es que al guion, no).

    Louis C.K., otra gran decepción

    Para los que nos hemos reído mucho con Louis C.K. en Louie o en Horace and Pete constituye una gran desazón saber que en la ‘vida real’ este cómico no tiene nada de brillante y que quizá se parezca demasiado a sus personajes tristones.

    Las acusaciones que se han vertido sobre él han caído como un jarro de agua fría y, de ser ciertas, que no lo pongo en duda ni por un momento porque las pruebas parecen bastante evidentes, habrán terminado para siempre con su carrera, si no con su libertad.

    Y aquí comienza el gran dilema que está provocando arduos debates en Estados Unidos, porque hay quien piensa que lo que han hecho todas estas estrellas es tan grave que sus logros profesionales merecen ser borrados de la faz de la tierra. Y así se están intentando rodar de nuevo escenas de películas como Todo el dinero del mundo sin Kevin Spacey, o se eliminan de los catálogos los grandísimos episodios de Louie.

    En mi humildísima opinión, habría que separar unas cosas de otras. Que Louis C.K. o Kevin Spacey, por poner los más importantes para mí, siguiesen actuando como si no hubiese pasado nada sí sería grave, pero reírte con los chistes que  Louis C.K. contó hace tiempo o saborear la grandeza de Sospechosos habituales no te hace cómplice de sus agresiones sexuales.

    Sexualización de menores

    Lo que sí nos hace cómplices de las agresiones sexuales, y esto lo pongo aquí porque no quería dejar pasar este apesadumbrado post sin mencionarlo, es sexualizar a los actores y confundir sus papeles en la ficción con sus vidas.

    Este delirio del espectador que ya sufrió en su día, y mucho, la actriz Anna Gunn, que interpretaba a Skyler White, la mujer de Heisenberg en Breaking Bad, está haciendo que los niños que actúan en Stranger Things estén sufriendo episodios de acoso y atribución de conductas inapropiadas para su edad.

    Son niños que no pasan de los 14 años que están siendo sometidos a una presión terrible que les hace sentirse agredidos, incómodos y diana de acosadores y agresores sexuales, así que desde este humilde blog pediría a todos los fans que, por favor, separen la ficción de la realidad y defiendan la integridad y el derecho a la honor y la dignidad de todos los profesionales que tantos buenos ratos nos hacen pasar en las grandes y pequeñas pantallas. He dicho.

  • Spoiler Fest, certamen del año en Madrid

    Spoiler Fest, certamen del año en Madrid

    Los pasados días 20, 21 y 22 de octubre habitantes y visitantes de Madrid pudimos disfrutar del, en mi humilde opinión, evento seriéfilo del año: Spoiler Fest de Movistar +, que, además de visionados de capítulos inéditos ha traído decenas de actividades al centro de la ciudad, desde talleres hasta planes para los más pequeños (cosa que los padres treintañeros y cuarentañeros agradecen mucho).

    Primer día de Spoiler Fest

    Spoiler Fest comenzó a lo grande con la proyección de Juego de Tronos, talleres sobre Rick y Morty (serie que he descubierto relativamente tarde y que me tiene fascinado -ya os lo contaré en otro post-), doblaje y thrillers policiacos, entre otros.

    Los espacios Fundación Telefónica (Fuencarral, 3), Telefónica Flagship Store (Gran Vía, 28) y los Cines de la Prensa (Plaza Callao, 4) se convirtieron en un hervidero seriéfilo de talleres, exposiciones y eventos, así como de proyecciones en pantalla gigante que hicieron las delicias de todos los que tuvimos oportunidad de asistir.

    Segundo día

    Durante la segunda jornada, los creadores de La hora chanante Joaquín Reyes, Ernesto Sevilla,  Raúl Cimas , Julián López y Santiago de Lucas han presentado  el documental ‘Los años chanantes’.

    Además, los actores de Velvet Colección Marta Hazas, Marta Torné, Mónica Cruz, Megan Montaner, Lucía Díez,  Adrián Lastra, Fernando Guallar, Ignacio Montes y Llorenç González, junto a la creadora Teresa Fernández-Valdés, contaron al público cómo se hace la serie.

    Durante este día se realizó, asimismo, la presentación de la serie original de Movistar + Virtual Hero, de Rubius, una serie original de Movistar+ producida en colaboración con Zeppelin TV, que ha contado con el Estudio Motion Pictures de Barcelona y Estudio Jaruyi de Corea del Sur para crear una animacion con un estilo propio inspirado en el anime, y  basada en la idea original del YouTuber.

    Virtual Hero cuenta las aventuras de Rubius a través de los mundos de juego para liberar a los 100 mejores gamers atrapados en un mundo virtual por Trollmask, el vengativo Master of the Game Worlds,  que quiere acabar con todos ellos.  En ese viaje no estará solo, la guerrera Sakura, la alocada zombie Zombirella, el espectro ancestral Slimmer y la inteligencia artificial G4t0 serán sus aliados en la lucha por liberar el mundo virtual del maléfico plan de Trollmask.

    Domingo de cierre

    Llegando al final del Spoiler Fest los padres modernos pudieron dejar a sus retoños toda la mañana viendo series como Dora La Exploradora, Gumbal o La Patrulla Canina para después poder dedicarse ellos a ver en pantalla grande This Is Us (segunda temporada), Arrow (sexta temporada) o preestrenos como el de Professor T y Vergüenza (de Movistar).

    El gran cierre lo realizo, no obstante, The Walking Dead, con el estreno de su novena temporada simultáneamente con Estados Unidos, aunque del primer episodio de esta nueva entrega (y de los que vengan después) os hablaré en otro post (spoiler: la estafa de la anterior continúa).

  • Top of the lake defrauda a sus fans

    Top of the lake defrauda a sus fans

    Este es un post amargo, casi, casi de hater, como he escrito pocos, pero es que la segunda temporada de Top of the lake, que defrauda mucho, se merece más que un tirón de orejas por haber sido creada con elevadas pretensiones y finalizada sin ningún sentido.

    Los dos primeros episodios de la serie, vamos a poner, incluso, los tres primeros, están repletos de diálogos inteligentes, feministas, con mucha miga y presentación de unos personajes complejos con sus luces y sus sombras.

    Nada más comenzar, lo que se encuentra el espectador es una segunda temporada con sentido en la que la trama principal vuelve a girar en torno a asesinatos machistas investigados por la detective Robin Griffin, que todavía se enfrenta al pasado tras haber disparado a su jefe al final de la temporada anterior.

    Griffin se reencuentra, además, con la hija que abandonó a los 16 años, que vive en una familia que se está desestructurando en la que su madre, Julia, ha abandonado a su padre por estar con una mujer.

    Qué defrauda de Top of the lake

    Ya desde el comienzo se descubre que la mujer hallada muerta en una maleta en la playa es madre de alquiler, lo que nos hace suponer que, dados los debates tan candentes que está habiendo en el mundo entero y los diálogos feministas , se va a tratar este tema con profundidad y desde una postura bastante aceptable. Pero nada más lejos de la realidad…

    Como suele suceder con todas las series que empiezan con buen pie y cuyos guionistas no saben desarrollar la buenísima idea que se les ha ocurrido al principio, todo lo que podía brillar con luz propia al final se convierte en algo rocambolesco. Y así, el tema de la gestación subrogada pasa a ser un pequeño gran pegote porque hasta su compañera y su jefe resultan estar fingiendo un embarazo cuando en realidad también estaban alquilando el vientre de una de las prostitutas desaparecidas.

    En 2005, los más frikis la recordarán, se emitió la serie de ciencia ficción Invasion, que fue suprimida por falta de audiencia. En esta serie, ambientada en un presunto pueblo donde hasta había un hospital, solo salían cuatro personajes que se encontraban continuamente por las carreteras, a pesar de estar en un parque bastante amplio. El guion era tan malo que no aparecía nadie más nunca y se producían escenas inverosímiles y de comedia involuntaria.

    Top of the lake en esta segunda temporada peca de lo mismo, pues la hija de Griffin mantiene una relación amorosa con el tipo que está en el centro de la trama. (No, no es un spoiler porque esto se ve desde el principio). La sensación que queda después de verla es que Nueva Zelanda y Australia son dos aldeas en las que todo gira alrededor de estas cinco personas.

    No voy a detenerme mucho en temas ideológicos, pero sí voy a señalar que en el tratamiento de la gestación subrogada es tragicómica la prioridad que se da a los derechos y sentimientos de los padres que alquilan por encima de la integridad física y la salud de las madres (¡sacadas de una trama de prostitución ilegal, nada más y nada menos!).

    Qué partes no son una estafa

    Por supuesto, la actuación impecable de Elisabeth Moss es la primera de las cosas positivas que vamos a destacar de Top of the lake, además de los ya mencionados primeros episodios de planteamiento.

    La aparición de Nicole Kidman, que últimamente se deja ver bastante en series feministas, también ayuda, igual que en la primera temporada Holly Hunter dio su toque de color con un personaje bastante extravagante y cautivador.

    Otro punto fuerte de Top of the lake es la presentación del machismo en todas sus vertientes: desde el compañero pesado  que es un auténtico acosador pero cuya conducta todos minimizan con un “le gustan mucho las mujeres” hasta las sospechas continuas sobre la salud mental de las mujeres policías, pasando por comentarios despectivos entre amigos o exhibición sin complejos de la actitud de los consumidores de prostitución.

    En realidad solo por esto Top of the lake se merece un lugar en nuestros corazones, pero la mediocridad del resto debe ser tomada en cuenta antes de verla.

  • Juego de Tronos, un fraude sin George RR. Martin

    Juego de Tronos, un fraude sin George RR. Martin

    Muchos admiradores de los libros de George RR. Martin y de las primeras temporadas de la serie Juego de Tronos estamos realmente enfadados y decepcionados por el fraude en la evolución de la trama en esta última temporada. La desvinculación total del autor original de la saga se ha reflejado en un descenso en picado de la calidad hasta el punto de convertirse en una mediocridad por su simplicidad e incoherencias.

    El fraude en la verosimilitud

    La verosimilitud es un pacto no escrito entre el autor, el género y el público mediante el cual se establecen las cuestiones que caben porque tienen apariencia de verdad en la obra, es decir, que resultan creíbles.

    Es importante establecer, porque me encuentro muchas veces con que la gente tiene mucha confusión en este tema, que verosimilitud y realismo no son lo mismo. En una obra de ciencia ficción no se busca el realismo, que es presentar la realidad tal y como es, y, sin embargo, tiene que haber verosimilitud para que el público pueda darla por válida.

    A partir de aquí, SPOILERS

    Alerta Spoiler

     

    En Game of Thrones esta temporada se ha perdido completamente la verosimilitud en varias áreas. La primera de ella es el transcurso del tiempo, que se ha acelerado en la trama general sin ningún tipo de pudor, y en las subtramas se modifica al antojo de lo que convenga hasta llegar a resultar cómico.

    Un ejemplo de esto es el viaje (absurdo, como explicaré más adelante) que emprenden Jon Snow, el Perro, etc. más allá del muro para capturar a un soldado del ejército de los muertos: ¿por qué tardan más de medio episodio con sus dos o tres días y noches en llegar al sitio y luego menos de un día para volver corriendo a dar la señal de aviso? ¿Cómo es posible que Daenerys Targaryen llegue a rescatarlos en menos de unas horas cuando primero ha tenido que recibir el mensaje y luego emprender el viaje hasta allí?

    Bran, el Cuervo de Tres Ojos que en lugar de contar cosas importantes se detiene en irrelevancias
    Bran, el Cuervo de Tres Ojos que en lugar de contar cosas importantes se detiene en irrelevancias

    Estafa de guion

    Inverosímil y mediocre es, asimismo, el guion y la forma de presentarnos a los personajes esta temporada.

    Desde tramas innecesarias como el viaje para capturar un soldado zombi y llevárselo a Cersei Lannister (que ya tiene su propio soldado zombi en La Montaña, ¿o no?, y sin embargo se asusta cuando ve a este) hasta descuidos y efectismos más propios de Hollywood que de esta serie basada en las novelas de George R.R. Martin, como que el Rey de la Noche mate al dragón que está en pleno vuelo y no acierte con el que está parado con Daenerys sobre él.

    La historia de amor entre Daenerys y Jon merecería todo un post por cómo han rebajado la calidad de los diálogos y cómo no hay quien se crea que con las pocas y flojas interacciones que han tenido puede haber surgido una pasión incontrolable.

    Jaime Lannister, otro personaje caricaturizado por el guion
    Jaime Lannister, otro personaje caricaturizado por el guion

    Personajes como ellos dos y Jaime Lannister, que tenían muchos matices y nobles intenciones han quedado caricaturizados una escena tras otra en esta temporada que, con toda la tristeza del mundo, voy a calificar como estafa.

    Solo espero que George R.R. Martin termine pronto su empresa y podamos disfrutar de un final original y de calidad para una trama que ha sido traicionada por la serie que la dio a conocer masivamente.

     

     

     

    Guardar

    Guardar

    Guardar

  • American Gods, conflicto entre dioses y tecnología moderna

    American Gods, conflicto entre dioses y tecnología moderna

    Poco se está hablando, o me lo parece a mí, de una de las series revelación de este año: American Gods, adaptación de la novela de fantasía homónima de Neil Gaiman que narra el conflicto entre dioses modernos y antiguos.

    Esta serie es bastante impresionante desde el principio, por lo que voy a ser muy rápido con los spoilers. Si no la has visto todavía, te recomiendo que esperes a leer este post.

     

    American Gods, el conflicto

    American Gods comienza con una sangrienta leyenda vikinga que deja al espectador un tanto descolocado, pues de ahí pasa a Shadow Moon, un personaje taciturno cuya mujer fallece un día antes de que él salga de prisión y que es abordado por otro misterioso personaje, Wednesday, que le ofrece ser su vigilante privado de seguridad.

    Acontecimientos a simple vista no relacionados entre sí, sin embargo, están perfectamente hilvanados en la trama principal, que representa el conflicto entre los dioses antiguos y los nuevos, que son las manifestaciones deificadas de la tecnología moderna.

    Puede que para el espectador profano tanto en mitología como en la novela de Neil Gaiman, de la que hablaré más adelante, resulte confusa la sucesión de personajes extraños, al menos hasta que aparece Anubis, que es el primer dios más reconocible de toda la primera temporada.

    Pero, incluso poniéndome en la piel del que no sepa nada de la novela y la mitología, se trata de una serie muy interesante, con buenos diálogos entre los personajes y una factura impecable, con el clímax al final de la primera temporada, que es cuando ya se termina de explicar en qué consiste y qué es lo que se ha estado preparando con tanto esmero.

    Los personajes

    Comentando la serie con amigos que también la han visto, estaban desconcertados porque en algunos casos no sabían quién es quién entre los personajes-dioses de la serie, así que voy a hacer una breve explicación de los más importantes:

    Mr. Wednesday: interpretado magistralmente por Ian McShane (aunque no se lo hayan reconocido en los Emmy), Mr. Wednesday, al que otros personajes se refieren también como Wotan, es Odín. Sabio, honesto y a la para mentiroso, guerrero valeroso que trata con amor y crueldad a sus pueblos, va acompañado siempre de dos cuervos (Hugin – pensamiento y Munin – memoria).

    Mr. Wednesday es un cínico y tiene un punto bastante cómico dentro de la serie, a pesar de que, como se desvelará, es quien está urdiendo todo para que se produzca el conflicto que terminará en guerra entre los dioses. No es de extrañar que hayan elegido a Ian McShane, al que siempre recordaré por su papel de Al Swearengen en Deadwood, para interpretarlo.

    Shadow Moon: durante toda la primera temporada este personaje se pregunta por qué ha sido elegido para la tarea de cuidar de Mr. Wednesday y qué relevancia tiene en algo tan extraño. Escéptico desde el comienzo con todo lo que tenga que ver con dioses y religiones, poco a poco va ‘abriendo su mente’ a la posibilidad de que haya fenómenos no visibles para el ojo humano. La muerte y resurrección en formato zombi de su mujer ayuda a que vea que algo más está pasando a su alrededor.

    De todas formas, hay que señalar aquí que en la novela de Gaiman se perciben mejor que en la serie los detalles que nos hacen pensar que es Balder, el segundo hijo de Odín.

    Mad Sweeney: este personaje es un duende, un leprechaun que forma parte de la corte de los hijos de la diosa Danu. Apegado al oro y a las actividades en las que se juegue todo a la suerte, sorprende por la relación que mantiene con la mujer de Shadow Moon.

    Mr. Nancy: protagonista de muchas leyendas en África occidental y Caribe, es un dios embaucador, de ahí que aparezca siempre contando historias en la serie.

    Bilquis: Bilquis es la Reina de Saba, el personaje más erótico y probablemente más despiadado de toda la serie, que se alimenta del apetito sexual de sus víctimas y las engulle directamente… no voy a contar cómo. Bilquis ha vendido su alma a los nuevos dioses que, a cambio de su lealtad, la han enseñado a aprovecharse de la tecnología moderna para buscar víctimas a través de páginas y aplicaciones para ligar.

    Ostara: la diosa de la fertilidad, relacionada con la primavera y con la Pascua. Un amor vestido de florecita que, como se puede ver en el último episodio de la primera temporada de American Gods, se puede manifestar como la más terrible de las sequías y enfermedades para la tierra. Su papel a partir de ahora va a ser muy importante en la serie.

    Los dioses modernos: los protagonistas del conflicto con los antiguos dioses se han dejado ver poco en esta primera entrega de American Gods, si bien lo han hecho de una manera terrorífica, evidenciando que tienen poder para transformar la realidad. Hasta el momento hemos podido conocer a Media, Mr. Wood, Mr. World y Technical Boy, que intentan por las buenas convencer a los antiguos dioses para rendirse a los nuevos formatos tecnológicos y relacionales hasta que comprueban que van a tener que luchar a la vieja usanza con ellos.

    La corrupción de la sociedad y su entrega al dinero y lo efímero es una de las bases de esta trama.

    Premiadísima novela de Neil Gaiman

    No puedo cerrar este post sin señalar que la novela de Neil Gaiman es una joya de la literatura de la fantasía. Con premios tan importantes en su haber como el Premio Bram Stoker, Premio Locus, Premio Hugo y Premio Nébula, esta obra es ya un clásico del siglo XXI en el género.

    Es la cuarta escrita por Gaiman, experto en mitología, y una buena lectura mientras esperamos a que llegue la siguiente temporada de la serie.

  • Big Little Lies: único culpable, el machismo

    Big Little Lies: único culpable, el machismo

    Hacía tiempo que quería escribir sobre Big Little Lies, una serie que ha llegado a emocionarme como pocas, en la que se narra de una manera muy original, divertida a la par que dramática, cómo el machismo es el culpable de muchos más conflictos de los que pensamos.

    Big Little Lies es la historia de cómo cinco mujeres, madres, de Monterrey, un pueblo al norte de California con bastante poder adquisitivo entre sus habitantes, se enfrentan unas a otras por una serie de cuestiones personales en las que son los hombres fundamentalmente la causa de sus aflicciones.

    En busca del culpable

    Big Little Lies, serie basada en la novela del mismo nombre de Liane Moriarty, intercala los interrogatorios tras el presunto asesinato de alguien de la comunidad con la vida durante los meses antes en dicha comunidad. Todo ello de una manera un tanto original, pues no sabemos quién es el asesinado o la asesinada ni su asesino o asesina, y el nivel de crispación entre las cinco mujeres es tal que llegamos a pensar que puede ser cualquiera.

    La disposición de las declaraciones, de hecho, tiende a hacernos pensar en cada episodio que la persona culpable es una u otra, engañando al espectador en todo momento en un juego que engancha, y mucho.

    A partir de aquí, SPOILERS.

    Historias y personajes arrolladores

    Big Little Lies destaca tanto por su trama, muy bien hilada y con un final en el que confluyen todas y cada una de las subtramas de una manera perfecta, como por la profundidad de sus personajes.

    Los tres principales son Celeste (interpretada magistralmente por Nicole Kidman), que sufre una relación de violencia machista de manual, con sonrisas y disimulos de cara a la galería; Jane (Shailene Woodley), la única mujer de clase trabajadora de la serie, atormentada porque su hijo, Ziggy, es fruto de una violación de un hombre al que quisiera encontrar para vengarse; y Madeleine (Reese Witherspoon), que aporta un punto cómico a la serie, además de servir de hilo conductor y tener su propia trama de engaños e infidelidades.

    Las otras dos mujeres que construyen el relato perfecto que es Big Little Lies son Renata Klein (Laura Dern), directiva de Silicon Valley que sufre el machismo tanto en el mundo empresarial como en el entorno escolar de su hija, pues otras madres la miran con recelo por no dedicarse al 100% al cuidado de su hija; y Bonnie Carlson (Zoë Kravitz), que también experimenta el machismo en forma de miradas incómodas y trato frívolo por dedicarse a dar clases de yoga.

    De hecho, una de las escenas clave para plasmar el machismo imperante se produce cuando Bonnie se pone a bailar en la fiesta de cumpleaños de la hija de Renata y tanto hombres como mujeres la tachan de indecorosa (bueno, en realidad le dicen cosas peores, pero no las voy a reproducir aquí).

    El machismo culpable

    Comparte protagonismo con estas mujeres el marido de Celeste, interpretado por Alexander Skarsgard, que da miedo de lo bien que lo hace. Se presenta como un esposo perfecto ante la sociedad, rico, guapo, buen padre, pero de puertas para adentro es manipulador, frío, egoísta, hace la vida imposible a su mujer y es un ejemplo terrible para sus hijos, que pronto copian el modelo de violencia que él cree que mantiene escondido.

    El relato de la violencia machista es aterrador y provoca muchos escalofríos y situaciones verdaderamente incómodas. Está muy bien escrito e interpretado, hasta el punto de que cuando él abre la puerta porque llega de trabajar se te encoge el estómago y solo deseas que lo pillen, o que pase cuanto antes la escena.

    El machismo también se manifiesta contra los personajes más jóvenes de Big Little Lies, en forma de acoso y bullying a una niña que, sin saberlo, sufre de manera indirecta el mismo maltrato que Celeste.

    Un final perfecto

    Y cuando ya te has rendido porque está tan bien narrada que no sabes quién es víctima y quién es culpable, llega la escena final, que ha ido formándose a lo largo de toda la temporada, te sorprende y te genera una sonrisa de oreja a oreja. Porque triunfa algo que no suele retratarse mucho en el cine o en las series, algo que tiene un nombre que poca gente conoce, cuando se debería: sororidad.

    Sororidad (¡qué bonito nombre tienes!) es hermanamiento, solidaridad entre mujeres, un término que ha sido invisibilizado por otro, el de hermandad, que en muchas ocasiones tiene justamente el significado contrario. Hermandad como manada de hombres, como corporativismo, frente a sororidad como colaboración necesaria entre mujeres que sufren distintos tipos de violencias machistas.

    Big Little Lies es el relato perfecto sobre cómo las mujeres, incluso en los estratos más altos de la sociedad, padecen distintos tipos de opresión por el mero hecho de serlo. Una buena serie que, además de ser un excelente entretenimiento, nos lleva a pensar un poquito más allá de nuestra zona de confort.

    Y, además, comienza con un temazo de Michael Kiwanuka. ¿Qué más se puede pedir?

  • Snowfall, la corrupción de la CIA ficcionada

    Snowfall, la corrupción de la CIA ficcionada

    Snowfall es más que la serie que narra la antesala de la epidemia de crack que asoló y todavía asola Estados Unidos, como la he visto descrita en varias reseñas. Snowfall es la primera serie que trata abiertamente la corrupción y la injerencia política de la CIA en Latinoamérica.

    Snowfall, ¿serie de drogas?

    Esta producción emitida por el canal FX Network no es una serie sobre drogas y drogadictos, aunque los haya. Lo principal en Snowfall son los personajes y su evolución a través de las distintas y terribles decisiones que toman y que les van llevando poco a poco a un abismo del que les va a ser imposible salir.

    Por encima de estos personajes, hilvanándolos a todos y proporcionando al espectador un marco claro de dónde y cuándo se ambienta, está el contexto: California, años 80. Estados Unidos combate el comunismo en varios países de Latinoamérica, entre ellos Nicaragua, y lo hace a través de todos los métodos posibles, incluyendo los que deberían haber sido juzgados en tribunales internacionales, como son el tráfico de armas y de drogas.

    Con el halo político y que aborda la corrupción de The Wire y la degradación por el consumo de drogas de The Corner, la primera serie de David Simon, de la que algún día también escribiré, Snowfall pretende hacer una radiografía de cómo personajes aparentemente dispares y que se mueven en distintas esferas están interconectados.

    Distintos colores para distintas tramas

    Por un lado encontramos a Teddy McDonald, un agente de la CIA que ha caído en desgracia por un error grave cometido en Iraq, que se involucra en el narcotráfico para financiar a la Contra nicaragüense.

    Su superior le dice que está “por su cuenta” y que si pasa algo la agencia no quiere saber nada, como si fuese una corrupción a nivel individual, aunque tampoco se le niega en ningún momento la posibilidad de hacerlo, lo que supone una aceptación tácita de la responsabilidad de la CIA.

    Esta parte de la historia se narra en tonos azules y verdes.

    Por otro lado tenemos, y narrado en tonos amarillos y dorados, tenemos la trama de Franklin, un adolescente negro de un barrio pobre que decide dar el salto a traficar con cocaína y para ello recurre a personajes indeseables a la par que cómicos como Avi Drexler, un narcotraficante multimillonario israelí que también trabaja con la CIA, excelentemente interpretado por Alon Aboutboul.

    A través de Franklin conocemos las historias que ocurren a diario en su barrio, como el abandono del hogar de su padre debido a las drogas, las bandas callejeras que no dudan en matar y violar a cambio de dinero, la miseria laboral y las historias truncadas de aquellos que quieren vivir honestamente sin caer en el mundo de las drogas.

    Y en un tercer ángulo encontramos la otra trama que configura la historia y que la protagoniza un actor español al que le tengo mucha admiración y aprecio, Sergio Peris-Mencheta, que caracteriza a Gustavo Zapata, un luchador en declive que comienza a trabajar para el hijo y la sobrina de un mafioso mexicano, que son los que proporcionan la droga a los nicaragüenses con ayuda del agente de la CIA. En esta trama, al menos tal y como lo perciben mis ojos, hay revelados más blancos.

    Snowfall llega con fuerza, con una segunda temporada ya aprobada y un presupuesto de 20 millones de dólares solo para producir el episodio piloto, que tuvieron que repetirlo íntegro porque no gustó a la cadena. Toda una apuesta que habrá que seguir de cerca para comprobar si mantiene su calidad.

  • La estafa de los Premios Emmy

    La estafa de los Premios Emmy

    Un año más los Premios Emmy nos sorprenden, para mal, olvidándose grandísimas producciones y excelentísimos actores y actrices que merecerían, si no llevarse una estatuilla, al menos estar nominados para ella.

    Si en 2016 lamentábamos la ausencia de The Knick, Transparent y Orange is the new black, en 2017 lloramos que no se encuentren algunas de las series que más han aportado en los últimos meses.

    El destierro que más duele

    De entre todas las omisiones que ha habido en las nominaciones a los Emmy la que más se están extrañando es la de The Leftovers, absoluta genialidad televisiva imposible de catalogar ni etiquetar en ningún género específico y que ha dejado el listón muy alto para producciones venideras.

    Como admirador, qué digo admirador, fanático de la serie, me siento insultado ante la negación de lo evidente y solo puedo pensar que el jurado de estos Premios Emmy o no tiene ni idea (sí, para soberbio, yo) o está influido por luchas intestinas entre productoras (semejante atrocidad despierta mi lado más ‘conspiranoico’).

    Grandes que se quedan sin Emmy

    Otra grandísima ausencia es la de The Young Pope, una serie en la que la estética está cuidada de manera tan detallista que muchas de las escenas parecen coreografías, bailes de cardenales, monjas y laicos en torno a uno de los personajes mejor construidos e interpretados como es el del Papa Lenny Belardo.

    Magnífico Jude Law y digno de un Emmy y mucho más, y magnífico Paolo Sorrentino atreviéndose con una sátira sobre una de las figuras más controvertidas y menos criticadas y exploradas cinematográficamente de todos los tiempos, el Papa.

    Similar estupefacción causa que no esté presente Ed Harris por Westworld que, sin embargo, sí ha obtenido sus nominaciones (Anthony Hopkins y Jeffrey Wright). Ed Harris ha sido uno de los pilares de la calidad de esta maravilla scifi a la que algún día dedicaré un post y se merecía un premio, o una nominación, igual que su compañero de reparto en Enemigo a las puertas, Jude Law, como he dicho más arriba.

    Este año también tengo que lamentar que Transparent no pueda competir por el premio a la mejor comedia y lo mismo me ocurre con The Good Fight, aunque hay quien no la etiquetaría dentro de este género.

    Igualmente me sorprende que no se haya mencionado American Gods y la magnífica interpretación de Ian McShane, al que siempre recordaré con cariño y devoción por su papel en Deadwood.

  • Borgen, el gobierno de una cívica y moderada Dinamarca

    Borgen, el gobierno de una cívica y moderada Dinamarca

    Hace tiempo que vengo pensando en dedicar un post a una gran serie que ha marcado algún que otro debate político aquí en España en los últimos tiempos: Borgen, producción danesa que narra los entresijos del gobierno de la cívica y moderada Birgitte Nyborg.

    El mito vs realidad de la Europa cívica

    Si algo destaca en Borgen es la voluntad de consenso y diálogo a través del gobierno, así como la interpretación cuasi perfecta del mito y/o realidad de una Europa (del norte) cívica que se ocupa del bienestar de sus ciudadanos desde el centro.

    La serie es un compendio de las continuas negociaciones de Nyborg con todas las fuerzas políticas, incluida la extrema derecha ultraliberal en lo económico y conservadora en lo social, muy bien caracterizada en el personaje de Svend Åge Saltum (destaca aquí la verosímil traición que le hace Benedikte Nedergaard, una líder de extrema derecha de nueva hornada, en la línea de la pequeña LePen a su padre).

    El Palacio de Christianborg en Copenhague se convierte en el escenario principal de esta serie política en la que los intentos de corrupción son frenados inmediatamente y el talante, nunca mejor dicho, de su primera ministra destaca a través de arduos diálogos con la oposición.

    Y es que Nyborg ha llegado a primera ministra (en la primera temporada) por una coalición con los Laboristas, a pesar de que ellos tienen más escaños.

    Una serie sobre el trabajo diario

    Es curioso cómo una obra que no contiene ningún elemento folclórico al que nos acostumbran otras más inverosímiles, como House of Cards (de la que hablaré en otro post), engancha al espectador a una mecánica de trabajo consistente, sin más, en debates – preparación de ruedas de prensa – reacciones.

    En este sentido me evoca la sensación que me producía ver Mad Men, pues siempre pensaba que en realidad estaba viendo una serie sobre mi trabajo diario, pero, aunque quería cortar con ella porque me recordaba demasiado a mi día a día en oficinas en las que he estado, nunca podía. Tenía demasiado vicio.

    Dinamarca es cívica

    O eso intentan reflejar en esta serie que refleja el gobierno de una mujer en un país donde no ha ganado un partido por mayoría desde el año 1909 y que, por lo tanto, debe de estar acostumbrado a los pactos.

    Además, Borgen pone de manifiesto otros temas que llegan a España de refilón, como los mayores derechos de la mujer en los países nórdicos, el apoyo para una verdadera conciliación de la vida familiar y profesional (aunque Nyborg se ve desbordada en su papel de primera ministra su marido le hace el relevo profesional para que ella pueda dedicarse a la política tras años dedicados al cuidado familiar).

    Otro tema que nos señala que estamos ante un país con una ética un poquito más elevada que la nuestra es el periodismo, tanto en la parte de los medios, con los periodistas Torben Friis, jefe de informativos, y Katrine Forsmark, estrella de los informativos (spoiler: que luego cruza la línea y termina como jefa de prensa de Nyborg), como en la de los gabinetes de prensa, con el enigmático y atormentado Kasper Juul al frente.

    Pero, ¿es cierta esta imagen que transmite Borgen de una Dinamarca cívica o nos encontramos ante un producto bien envasado de propaganda demócrata danesa que merece la pena revisar en profundidad? No se puede analizar esta serie sin señalar que hasta los ecologistas del Partido Verde son señalados como extremistas, y eso, para los que somos fanáticos de 1984 de George Orwell, tiene, como mínimo, un puntito de intentar reescribir la realidad.

  • La segunda temporada de Sense8, una estafa

    La segunda temporada de Sense8, una estafa

    Después de tanto tiempo esperándola tras una magnífica temporada, y de incluso haber defendido una postura sobre el episodio especial de Navidad que ahora me parece indefendible, tengo que decir que la segunda temporada de Sense8 es una estafa.

    Una temporada ridícula

    Me entristece enormemente tener que decir esto de una de las que fue mis sorpresas el año pasado. No me siento bien hablando así de algo creado y producido por las hermanas Wachowski. Pero ni tratando de ser benevolente me va a salir una crítica amable.

    He estado pensando si avisar de los spoilers como hago siempre con una imagen y al final he decidido que voy a honrar su primera temporada y a avisaros a los que todavía no hayáis visto la segunda: SPOILER ALERT.

    ¿Qué ha pasado esta temporada para que mi opinión haya cambiado tanto? Que el guión ha alcanzado cotas muy elevadas de ridículo. Desde discursos innecesarios, como todos los que da Nomi, que no aportan ninguna novedad con respecto a la temporada anterior, hasta escenas inverosímiles, todo en esta nueva entrega es fallido.

    Y algunos diréis que la serie ya es inverosímil de por sí, pero no. La serie se enmarca entre el género fantástico y sci-fi, pero incluso dentro de los géneros no realistas hay que saber mantener el principio de verosimilitud.

    Voy a poneros un ejemplo de cómo se rompe en Sense8 esta temporada: la persecución policial de Sun tras escaparse de la cárcel. ¿Ponen solo a un detective a buscarla? ¿Por qué la deja acudir libremente a todos sus lugares de referencia? Eso sin contar la ropa de diseño que luce en todo momento. ¿Ha podido irse de tiendas siendo la persona más buscada de todo Seúl?

    Personajes caricaturizados

    Otra de las cuestiones que más sorprenden esta temporada es el tratamiento de los personajes, frivolizados y estereotipados hasta la caricatura.

    En este sentido, el peor tratado, sin duda, es Lito, junto con su novio y su amiga. Para estos personajes las Wachowski han ideado una serie de escenas cómicas que rozan el absurdo y la vergüenza ajena.

    Kala y Wolfgang no tienen mejor destino. Una relación gastada sin haberla siquiera comenzado.

    Nomi Marks y su novia Amanita también dan para un ensayo sobre cómo se pueden idear personajes y tramas tan inverosímiles. ¿O acaso alguien cree que dos personas pueden acceder desde su ordenador a controlar todo lo que se les ponga delante?

    En esta temporada las hemos visto accediendo al tráfico de Seúl para provocar un accidente, accediendo a teléfonos móviles de mafiosos o borrando los antecedentes de Nomi y burlando al FBI, entre otros actos de hackeos increíbles. Todo esto en cinco minutitos después de pedírselo. ¿Para qué molestarse en preparar algo creíble como hacen los guionistas de Mr. Robot?

    Y, aunque hemos asistido a la presentación de más Sense8 de otros clanes, estos no se han librado tampoco del ridículo.

    Vivir de las rentas

    Viendo esta segunda temporada me ha dado la sensación de que las Wachowski pretendían vivir de las rentas de la anterior tras haber obtenido una legión de fans. Pero los admiradores de las series somos público de paladar exigente y no han sabido estar a la altura.

    He de reconocer que no es la primera vez que me pasa con ellas. Y seguro que a todos os habrá ocurrido también con Matrix y Matrix 2. Quizá simplemente no saben cuándo parar para dejar buen sabor de boca.

    Además, en los últimos 20 minutos del último episodio han querido correr para dejar planteada una tercera temporada. Deprisa y corriendo, como se suele decir, sin ningún sentido, poniendo en el último minuto toda la acción que debería haber ocupado la segunda temporada.

    Un cliffhanger de mercadillo que no está a la altura de lo que se esperaba de Sense8. Y encima siendo una de las series más caras de la historia. ¿Peligra renovar por otra temporada más? Espero que sí.